31 marzo 2013

SANTA BORRASCA Y SAN CICLÓN



Hay un santo quintacolumnista entre las procesiones de Semana Santa. Un santo que actúa clandestinamente en favor del enemigo. Bueno, a lo mejor hay dos, pero uno por lo menos: uno que se dedica a reventar las procesiones desde dentro, a fastidiar el fervor popular, a añadir una pena a los penitentes, a hacer sufrir a los costaleros que no pueden sufrir como ellos quisieran llevando en sus costales el peso de los pasos. Es la única explicación: llueve y llueve porque hay un santo quintacolumnista entre las procesiones de Semana Santa.

Hasta hace unos años, los informativos dedicaban la mitad de su tiempo en Semana Santa a hablar de las procesiones religiosas y la otra mitad a hablar de cómo los primeros turistas inundaban las playas gracias al buen tiempo. Ahora, cuando hablan del tiempo, hablan del mal tiempo; y cuando hablan de las procesiones, también. Ocurre en los informativos y ocurre en los programas especiales de Semana Santa: se pasan toda la santa semana hablando de lluvias, borrascas y frentes nubosos. Vemos más cofrades llorando porque se suspendió la procesión, que Cristos con pelo natural; más penitentes destrozados por la lluvia, que Vírgenes de madera. Y eso que Cristos con pelo natural y Vírgenes de madera hay a montones.

Cuentan Les Luthiers que en un pueblito de pescadores apenas pescaban nada desde que habían adoptado como patrón a san Ictícola Fiorentini. Un día, el cura aleccionó a los presentes leyéndoles su biografía:
- En 1614 fue canonizado como San Ictícola de la Mar, protector de los peces, encargado de mantenerlos alejados de las redes de los pescadores....
- ¿Se puede saber qué estamos haciendo acá? ¡Veinte años que venimos a esta roca podrida a rezarle al muñequito!
- Lo que pasa es que esta parte no la había leído nunca.

Pues eso: por ahí anda una santa Borrasca o un san Ciclón del que aún no han leído una parte de su biografía.

29 marzo 2013

MECHAS CALIFORNIANAS



¿El conocimiento nos hace libres? Sí, salvo que nos estemos refiriendo a las mechas californianas. ¿Es un impulso natural en el ser humano querer saber más sobre la vida para así ser dueño de su destino y sus decisiones? En efecto, salvo que nos estemos refiriendo a las mechas californianas. ¿Es aceptable una actitud oscurantista que rechace el acceso a la cultura y mantenga al individuo en la ignorancia y la confusión? No, salvo que nos estemos refiriendo a las mechas californianas. Ya he escuchado el sintagma “mechas californianas” en dos anuncios televisivos relacionados con productos para el pelo femenino. Y, por primera vez en mi vida, he tomado la firme decisión de no querer saber algo: no quiero saber qué son las mechas californianas y haré lo que tenga que hacer para conseguirlo. Zapearé en cuanto aparezcan spots que se refieran al tema. Me taparé las orejas y cantaré “la, la, la” todo lo alto que pueda cuando alguien alrededor dé la impresión de que puede aclararme el misterio.

Llega un momento en la vida de todo hombre en el que debe decir “basta” y atreverse a llevar una existencia al margen de la estupidez que le rodea, por muy grande que sea el aislamiento y el ostracismo social a los que esto le condene. Para mí este momento ha llegado con la creación del concepto de “mechas californianas”. Entiéndase: no es que no quiera saberlo, es que quiero no saberlo. Woody Allen sentencia en “Annie Hall” que la única ventaja que tiene California es poder girar a la izquierda cuando vas en coche. Yo no estoy de acuerdo con eso, pero sé que ninguno de los dos nos hubiéramos enamorado de Diane Keaton como lo hicimos si le hubiéramos escuchado decir alguna vez “me he puesto mechas californianas”. L’Oréal y Garnier pretenden demoler los pocos restos de dignidad que quedan en la cultura occidental, pero no conseguirán doblegar los míos. Viviré rodeado de mujeres que llevan mechas californianas pero sólo yo no sabré que se llama así la coloración de su pelo.

28 marzo 2013

"LA BIBLIA": UNA CRÍTICA TELEVISIVA


De acuerdo, si ustedes convierten la Biblia en una serie de televisión, yo la juzgaré como a una serie de televisión. Y, como serie de televisión que es, “La Biblia” es un auténtico truño.

Las interpretaciones de los actores son de una vulgaridad extrema en una época en donde las series de televisión dramáticas norteamericanas destacan por la prodigiosa interpretación que consiguen elaborar sus actores; nada que ver la Sara de “La Biblia” con la Carrie Mathison de “Homeland” o la Ellen Parsons de “Damages”. La recreación del mundo antiguo que se nos ofrece es un vulgar pastiche en sus decorados y en sus ambientaciones, lo cual resulta sencillamente inexplicable en un producto televisivo que se presenta como una superproducción, una vez que ya hemos podido disfrutar de series como “Los Tudor” o “Roma”. El desarrollo dramático de los personajes, la complejidad de su psiquismo, sencillamente da vergüenza ajena después de haber conocido a Tony Soprano o a cualquiera de los pacientes de Paul Weston en “In treatment”; es cierto que la obra en la que se basa la serie no destaca por la riqueza de matices de sus caracteres, pero se espera de una adaptación actual -y de la adaptación hablaremos ahora- que supla estas carencias dotando de más profundidad a personajes planos como los de Abraham o Moisés. Y por último, claro, hay que destacar la pobreza y arbitrariedad con las que se ha adaptado el texto original, llenando el resultado de elipsis gratuitas y diálogos anacrónicos, error inexplicable tras ver en televisión otras adaptaciones del mismo subgénero de ficción gótica, como la adaptación de las novelas de Charlane Harris en la serie “True blood” o las temporadas de “The walking dead” que derivan de los cómics homónimos de Kirkman y Moore.

En fin, confiemos en que la inminente tercera temporada de “Juego de tronos” nos haga olvidar una de las peores series de ficción sobrenatural de los últimos años. No parece que la productora tenga planes de realizar una segunda temporada.

27 marzo 2013

POR UN MUNDO CON DEXTER


No distingo muy bien entre “La muerte tenía un precio”, “Por un puñado de dólares” y “El bueno, el feo y el malo”, los tres grandes espagueti-westerns protagonizados por Clint Eastwood. Reconozco que soy incapaz de tararear la música de “La guerra de las galaxias” sin que me venga a la cabeza la música de “En busca del arca perdida” y de “Superman”. Y admito, con grave sentimiento de culpa, que suelo mezclar las películas de Robert de Niro con las de Al Pacino y las de Dustin Hoffman. Pero soy perfectamente capaz de distinguir la ficción de la realidad, no creo que la televisión sea una fábrica de psicópatas, y sostengo que el profesor de literatura y asesino de “The following” ha conseguido que aumenten las ventas de los libros de Edgar Allan Poe pero no ha incrementado el número de asesinos en serie. Por eso no me preocupa, queridos padres y madres, que un alumno de secundaria sea adicto al canal Fox Crime y, en especial, a la serie “Dexter”.

La autopromoción de Fox Crime presenta una selección de escenas de series y películas que ilustran conductas cobardes, crueles, ambiciosas, débiles, codiciosas, vengativas, peligrosas, traicioneras, envidiosas, corruptas, violentas y mentirosas que finaliza con esta chocante frase: “Por un mundo sin crimen”. La exposición a los crímenes de ficción de “Bones”, “NCIS: Los Ángeles”, “CSI” o “Dexter” no produce monstruos y, desde luego, no es la causa de la violencia en el mundo ni provocó la guerra de Irak. Puede que un día de estos un tipo cometa un asesinato horrible y eche la culpa a Dexter, al igual que Charles Manson dijo que la canción de los Beatles “Helter Skelter” le llevó al asesinato. Pero prohibir la serie “Dexter” y las canciones de los Beatles no evitaría los asesinatos y, además, son perfectamente compatibles con la esperanza de Fox Crime en un mundo sin crimen. El guionista Gerard Jones dice en su ensayo “Matando monstruos” que los niños necesitan la violencia imaginaria, pero la violencia de las series de televisión no produce niños violentos del mismo modo que una exposición temprana e intensa a los melodramas no provoca un carácter romántico. San Francisco de Asís cantaría hoy al hermano sol, a la hermana luna y al hermano viento y, por la noche, vería “CSI” y “Dexter”.

La verdad es que me preocupa más no mezclar las películas de De Niro con las de Al Pacino que la mala influencia de “Dexter” en nuestros jóvenes.

26 marzo 2013

ZAHORÍ QUE TE VI




Estoy a favor de la existencia del Ratoncito Pérez. Es que me encanta. Me parece estupendo que un ratón haga regalos a los niños cada vez que se les cae un diente. Lo que pasa es que creo que no existe. Y si creyese que existe porque eso me hace feliz, porque llena mi vida o simplemente porque me mola, peor para mí: la realidad es lo que es y le importa un comino mi felicidad, que mi vida esté llena o que algo me mole o no. O sea: da igual estar a favor de la existencia de Papá Noel, las xanas, los Reyes Magos o el Ángel de la Guarda, porque eso no influye en la composición ontológica del mundo. En nuestras afirmaciones acerca de lo real no tienen pito que tocar nuestros gustos ni ilusiones. Fastidia, pero es lo que hay.

Pues se lució el otro día “Agrosfera” (mañanas de los sábados, en La 2). Un programa buenísimo (va en serio) que veo (va en serio) y sigo desde hace años (va en serio). Cosechas, cultivos, ganado, razas autóctonas, gastronomía, paisaje, cultura rural. Una delicia, aunque salga Arias Cañete. Pero el sábado abrieron un hueco en este informativo para contar lo buenos, bonitos y baratos que son los zahoríes. Publicitaron a un señor con “habilidad natural posiblemente innata para encontrar agua subterránea”. Capacidad que, ojo, se “ha demostrado efectiva” porque, dijeron, ¡acertó muchas veces! O sea: que, como todos los hacen pronósticos sin ningún control ni seguimiento (adivinos, tarotistas, astrólogos, quiromantes…), no le queda más remedio que acertar de vez en cuando, que al cabo de los años son muchas veces (mientras olvida los fallos, esos no cuentan).

Explicaban en “Agrosfera” que es más caro contratar a un geólogo que a un zahorí. Claro, es que el conocimiento del geólogo existe, y el poder del zahorí, no. Aunque, es cierto, molaría un montón que existieran. Tanto como el Ratoncito Pérez o los redactores que al menos echan un vistazo a Wikipedia antes de hacer un reportaje difundiendo y justificando la superstición y el engaño.

25 marzo 2013

LARGA VIDA AL FARAÓN JUAN CARLOS I

   

Tienen que rodar cabezas. Queremos saber quién es el responsable de esto. El escándalo de la filtración de la abdicación del rey no puede dejarse pasar así como así, como si no hubiera pasada nada. Alguien tiene que dar un paso al frente y dar la cara. No vale decir que fue un fallo técnico y ya está. Habrá que llegar hasta donde haga falta y pedir responsabilidades bien arriba, todo lo arriba que sea necesario para que se resuelva la situación y España recupere la estabilidad institucional que tanto necesitamos. ¿Hace falta que hable de la que está cayendo, de que los niños son el futuro y otros lugares comunes que nunca fallan para que quede claro que tienen que rodar cabezas? Pues eso.

El hecho es que a la web de TVE se le escapó, ay, una página de su código de programación con un apartado dedicado a la abdicación del rey. Un desliz, sí, pero es que los súbditos de su reino no salimos en tromba a tomar las calles pidiendo que no nos abandonara, no inundamos los informativos de sinceras lágrimas de tristeza y desgarradores gritos de dolor ante la posibilidad de vernos desasistidos por un rey paternal y justo que nos ama, que hace salir el Sol cada nuevo día, que hace brotar las cosechas, que permite a la lluvia regar los campos, que logra que mantengamos una íntima y provechosa amistad con las dictatoriales monarquías teocráticas árabes. ¿Es que vamos a dejar que nos abandone sin lanzar un suspiro, sin construirle una gran pirámide, un Escorial, un Valle de los Caídos?

Así que tienen que rodar cabezas por el monumental fracaso de “Audiencia abierta”. La 1 de TVE lleva medio año emitiendo cada sábado al mediodía ese publirreportaje sobre el rey y no ha servido para nada. Dinero tirado. Que dimita la presentadora, el guionista, el director, el responsable de grafismo. Alguien. Y si la culpa no es suya, que abdique el rey por no ser capaz de poner España patas arriba tras la filtración de la abdicación del rey.

24 marzo 2013

ELOGIO DE LOS GUIONISTAS

En algún momento nos confundimos y empezamos a pensar que los profesionales fundamentales de las series de televisión son los actores (“Daños y perjuicios”, Glenn Close; “House of Cards”, Kevin Spacey), los directores (“Twin Peaks”, David Lynch; Bryan Singer dirigió algunos capítulos de “House” y Martin Scorsese se ocupó del primero de “Boardwalk Empire”) o incluso los responsables de las cadenas de televisión (“Los Soprano”, HBO; “Los Tudor”, ShowTime). Y no es así. Ni de coña. Los responsables de que las series de televisión modernas se hayan convertido en uno de los grandes placeres que nos ofrece la vida son, por este orden, los guionistas, los guionistas y los guionistas. A continuación vienen los ayudantes de los guionistas. Y luego, a mucha distancia y en orden alfábetico, los actores, los directores, los iluminadores, los maquilladores, los productores, los técnicos y los zoquetes de los patrocinadores.

Viene esto a cuento porque esta semana falleció Henry Bromell, productor de televisión y autor de guiones de series de perfección asintótica como “Doctor en Alaska” o “Homeland”. Si hubieran muerto Claire Danes o Damien Lewis la noticia hubiera abierto todos los programas de variedades del planeta, pero la desaparición de uno de los airados dioses que sopló sobre las figuras de Joel Fleischmann o Carrie Mathison dotándoles a ellos de vida y a nosotros de ternura y valentía sólo ha sido recogida en columnas de páginas pares. Bromell formó parte de una élite escogidísima que está creando en la actualidad delante de nuestras narices la mitología más fascinante de la historia de la humanidad y, por tanto, los modelos en los que todos nos miramos para ser quienes somos. Los actores y los directores son pilares fundamentales de las grandes series, pero si nos metemos hasta los ácidos nucleicos más elementales del ADN de sus capítulos nos encontramos a un hombre sentado ante un ordenador escribiendo un diálogo entre Saul Berenson y Carrie Mathison. Uno de ellos era Bromell.

23 marzo 2013

MIRA QUIEN

“Mira quién baja a la mina”, el gran éxito de la próxima temporada. Presentado por Jesús Vázquez, en este concurso los personajes más populares de España recibirán cursos de formación como mineros y posteriormente tendrán que trabajar extrayendo carbón en las profundas galerías de algunas de las minas más emblemáticas de nuestro país. Un exigente jurado compuesto por profesionales de la minería y por Carlos Pumares valorará el esfuerzo y los resultados de los entrañables concursantes. Falete, Raquel Mosquera, Olvido Hormigos y Jesulín de Ubrique ya han confirmado su participación.

“Mira quién sufre diarrea”, el gran éxito de la próxima temporada. Presentado por Jesús Vázquez, en este concurso los personajes más populares de España se someterán a una dieta sobrecargada de fibra y consumirán bajo supervisión médica fármacos que aceleran el tránsito intestinal, para garantizar la aparición de una crisis diarreica. Un exigente jurado compuesto por pacientes de colon irritable y por Carlos Pumares valorará la resistencia y el estoicismo de los entrañables concursantes. Raquel Mosquera, Olvido Hormigos, Jesulín de Ubrique y Falete ya han confirmado su participación.

“Mira quién realiza oficios religiosos”, el gran éxito de la próxima temporada. Presentado por Jesús Vázquez, en este concurso los personajes más populares de España recibirán cursos de liturgia eclesiástica y conducirán oficios de diferentes credos en algunos de los templos más hermosos de nuestro país con la presencia de auténtica feligresía. Un exigente jurado compuesto por sacerdotes, rabinos, imanes, pastores y Carlos Pumares valorará el arrebato y la trascendencia mostrada por los entrañables concursantes. Olvido Hormigos, Jesulín de Ubrique, Falete y Raquel Mosquera ya han confirmado su participación.

Y, en preparación para temporadas futuras, “Mira quién salta en paracaídas”, “Mira quién pasa frío”, “Mira a quién le atacan pitbulls” y “Mira quién rompe aguas”. No se los pierdan.

22 marzo 2013

TEOLOGÍA DEL AMOR

  

La tele no se dio prisa para convencernos de que la permanencia de Juan Pablo II en el poder durante su penoso declive y trabajosa agonía estaba cargada de un hondo significado teológico y humano que servía de ejemplo de humildad y entrega a los demás. El proceso se alargó tanto que tuvo meses de sobra para hacer con eficacia su labor pastoral cada vez que conectaban con cualquiera de las muchas ceremonias del calendario litúrgico del Vaticano.

Hubo más urgencia con la renuncia de Benedicto XVI. Como fue una sorpresa y los cotilleos sobre el cónclave se les echaban encima, la tele tuvo que darse prisa para convencernos de que la retirada de Benedicto XVI del poder antes de su penoso declive y trabajosa agonía estaba cargada de un hondo significado teológico y humano que servía de ejemplo de humildad y entrega a los demás.

Ahora estamos en esa fase en la que la tele nos cuenta cómo cada palabra y cada gesto del nuevo papa Francisco posee un hondo significado teológico y humano que llena de amor y esperanza nuestros corazones. Lo que no sabría decirles es si está durando más o menos días que aquella fase en la que la tele nos contó cómo cada palabra y cada gesto del nuevo papa Benedicto XVI poseía un hondo significado teológico y humano que llenaba de amor y esperanza nuestros corazones.

Tanta unanimidad recuerda aquellos días en que la tele cantaba que el príncipe Felipe había elegido como esposa a la mujer más maravillosa, guapa, mejor periodista e insuperable presentadora de informativos del universo mundo. Por supuesto, ni en este caso ni en los anteriores hay tongo, así que cabe preguntarse si el príncipe es tan infalible al elegir como lo es el Espíritu Santo. En efecto, ninguno de los 114 cardenales de los que no se fió el Espíritu Santo y perdieron el cónclave lograría la hondura teológica y humana que logra Francisco, igual que ninguna otra mujer en el mundo habría logrado el amor de sus súbditos con la rapidez que lo consiguió Letizia.

21 marzo 2013

LO QUE LE SALE DE LAS GLÁNDULAS

             

Vuelve la justicia al mundo. Vuelven los planetas a girar en sus esferas perfectas. Vuelve cada mochuelo a su olivo, las pulgas al perro flaco, las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar. Vuelve “Gran hermano” a ser el programa más visto del día y la armonía reina de nuevo en el universo. Mercedes Milá respira tranquila porque todo está en orden.

Hace unas semanas se quejaba amargamente Milá en una visita promocional a “Sálvame” de que la gente hubiera dado la espalda a su programa solo para ver algo tan tonto como la trayectoria que describe el cuerpo de Falete en caída libre al agua (bueno, la caída y la posterior “ola k hase”): “Me da mucha rabia Falete. No puede ser que lleguen unos de la piscina y nos hayan masacrado”. Esta semana Milá ha preferido pasar a la acción contraatacando el espectacular tirón gravitatorio terrestre sobre la masa de Falete con las sutilidades de la biología en su reality show.

Y recurrió a las glándulas. Primero, las mamarias: expulsión chulo-festiva en directo de un concursante por haber pactado una portada de Interviú para su novia antes de tiempo (con tetas no hay paraíso, amigo. Atenta contra el orden natural: los cuervos comerán después de que se sacien los buitres). Milá tomó una espada de fuego y arrojó al concursante del jardín prohibido para que sepa lo que es ganarse el pan con el sudor de su frente. Ante las quejas, Milá recurrió a los testículos: “Mientras nosotros hagamos “Gran hermano” haremos, con la ley en la mano, lo que nos salga de los cojones”. La ley de “GH” sale de las mismas glándulas, así que olé sus huevos. Y, de remate, un clásico que no falla: el “edredoning”, el festival glandular total con un jugoso efecto colateral que siempre dio mucho juego en el plató y en casa: el cornudo.

Así, queridos niños, la biología venció a la física y Milá pudo volver a ser la misma pastorcilla feliz que hace con su rebaño lo que le sale del bolo .

20 marzo 2013

QUE SE APARTE LA NEVERA

El congresista Francis Underwood de “House of Cards” (Canal+), como siempre, me abrió los ojos. Francis estaba en “Freddy´s BBQ” comiendo costillas, su plato favorito, y mientras disfrutaba de la carne el cocinero y dueño del local le contó una historia protagonizada por una nevera que se cayó delante mientras conducía y que tuvo que esquivar. Una anécdota sin demasiada importancia, ideal para acompañar a media ración de costillas (el congresista tenía una cena esa noche y no podía comer mucho). Una nevera que cae y que es necesario esquivar. Vale. Sin embargo, casi al final del capítulo, el fascinante político interpretado por Kevin Spacey saca punta a la nevera de Freddy: él no es de los que esquivan neveras, sino que prefiere que las neveras le esquiven a él. Sobrevivir en los duros pasillos de la política es eso. Francis Underwood sabe lo que dice.

Cuando vemos la tele, pasamos mucho tiempo esquivando neveras que caen delante de nosotros y que amenazan con aplastar nuestra confianza en la naturaleza humana. No es fácil esquivar a los concursantes de “Gran hermano”, es muy difícil esquivar las tertulias de ultraderecha que anidan en el canal de la Conferencia Episcopal y en el canal de Mario Conde, y es casi imposible esquivar a toda esa gente que salta desde un trampolín. No es eso, no es eso. No se trata de esquivar el vértigo que produce la casa de “Gran hermano”, la guerra de los mundos ultraderechistas o la guerra de las galaxias acuáticas. Es justo lo contrario. Si “Gran hermano catorce”, ”El gato al agua” o “Mira quién baila” caen delante de nosotros como neveras que caen de un camión y amenazan con aplastar a Freddy y dejar sin costillas al congresista Francis Underwood, esas neveras televisivas tienen que saber que si  no se apartan de nuestro camino ellas se llevarán la peor parte. No tenemos la tele que nos merecemos, del mismo modo que no tenemos una crisis que nos merecemos por haber vivido por encima de nuestras posibilidades. Si nos movemos por las cadenas televisivas como Francis Underwood se mueve por los pasillos de Washington, las neveras nos tendrán miedo y se apartarán. Les invito a todos a comer unas costillas en “Freddy´s BBQ”. Pero que pague el congresista.

19 marzo 2013

"THE SECRET", DRAGÓ Y MIS ONDAS


El fenómeno editorial más importante de estos años ha sido “The secret”, libro de espiritualidad escrito por Rhonda Byrne en el que se desvela una clave oculta que han conocido los sabios de todos los tiempos y procedencias. Se trata de “la ley de la atracción”, una ley natural que gobierna el universo según la cual lo similar atrae a lo similar. Esto tiene sorprendentes aplicaciones a la vida humana, ya que nuestras emociones y pensamientos emiten ondas cuya frecuencia sintoniza y atrae a sucesos reales relacionados con tales emociones y pensamientos. Así, pensar acerca de sucesos positivos aumenta la probabilidad de que ocurran. Tener emociones negativas atrae hacia nosotros sucesos que nos provocan más emociones negativas. Este increíble secreto se aplica al dinero, a las relaciones personales, a la salud. Diecinueve millones de ejemplares vendidos. Traducido a cuarenta y seis idiomas. ¿Usted no cree en “la ley de la atracción”? Yo tampoco creía.

Hasta este sábado. Agotado por la peor semana televisiva de los últimos años, afrontaba “El gran debate” al límite de mi resistencia. Cuando parecía que nada podía empeorar Jordi Glez anunció una entrevista con Fernando Sánchez-Dragó y su hija. Saludó a los invitados. Dio paso a un vídeo de presentación. En condiciones normales yo me hubiera venido abajo, pero en mi desesperación decidí dar una oportunidad al Secreto, y deseé con todas mis fuerzas que la entrevista no ocurriera. A saco. Me inundé de energía positiva y lancé todas mis ondas hacia Telecinco. Al término de las imágenes, Fernando Sánchez-Dragó ya no se encontraba sentado en su silla.

Glez no entendía nada de lo que ocurría. Al parecer Dragó se había levantado de pronto y se había ido. Sandra Barneda medio explicaba confusa que el escritor se había sentido molesto por los extractos del libro que se destacaban en el vídeo. Una cámara recogía la figura de Fernando & daugther pirándose del plató. Los presentadores comentaban su perplejidad. Sólo yo sabía lo que había ocurrido de verdad. Yo y los sabios de todos los tiempos y procedencias.

18 marzo 2013

SPIDERMAFALDA

Discovery Max ha celebrado los 50 años de Spiderman con una maravillosa noche en la que se repasaron todos los aspectos del antihéroe más carismático y entrañable de la cultura popular del siglo XX. Se nos contó el drama clásico de Peter Parker, tímido adolescente que ha de asumir que un desafortunado accidente le ha dotado de unos poderes que deberá poner al servicio de la comunidad arriesgando por ello su vida. Conocimos a Stan Lee, su creador. Y, claro, escuchamos a una larga fila de biotecnólogos y físicos sembrar incontestables dudas acerca de que la picadura de una araña radioactiva pudiera dotar al receptor de las propiedades a escala de una araña de 80 kilos de peso o acerca de que un joven estudiante de ciencias pueda crear un finísimo cable que lanzado a doscientos metros de distancia sujete un autobús que
se precipita al vacío.

¿Celebrará también Discovery Max los 50 años de Mafalda? Por una maravillosa coincidencia, la fecha de aparición del personaje de Quino coincide casi exactamente con la fecha de la primera vez que nuestro amistoso vecino el trepamuros apareció dibujado por Steve Ditko columpiándose entre los rascacielos de Nueva York. Cincuenta años de Mafalfa serían también la ocasión para realizar un documental en el que especialistas de la psicología y del desarrollo infantil nos explicaran que es imposible que una niña de seis o siete años pueda hacer análisis tan lúcidos sobre la realidad política del momento, que hubiera resultado muy improbable que alguien de las características y la edad de Mafalda fuera fan de los Beatles en la Argentina de la época, y que, en el extrañísimo caso de que hubieran existido caracteres como los de Susanita y Manolito, la ciencia actual puede afirmar con rotundidad que jamás hubieran sido buenos amigos.

Mafalda fue una superheroína y Spiderman un pobre chico de barrio que intentaba portarse bien con sus vecinos. Como en el viejo dicho de Jean Cocteau, Quino y Stan Lee consiguieron hacerlos realidad porque no sabían que eran imposibles. No veían Discovery Max.

17 marzo 2013

BERLUSCONI EXISTE

La noche del viernes, “laSexta columna” estuvo dedicada al “Movimiento 5 Estrellas” liderado por Beppe Grillo. Viene bien, a ver si dejamos de confundir esta fuerza política italiana con una marca de cerveza y de paso nos enteramos de si tiene algo que ver un cómico metido a político (o un político con pasado cómico) con la conciencia de Pinocho. ¿Estamos ante un fenómeno exportable a España y el resto de Europa porque el actual sistema nos mantiene aturdidos y con la cabeza llena de madera como el muñeco de Gepetto? ¿Somos marionetas bailando sin fin y Grillo quiere cortar los hilos o quiere ser él quien los maneje? ¿Estamos ante el inicio de una gigantesca metamorfosis del revés en el que una mañana después de un sueño intranquilo nos despertaremos en nuestra cama liderados por un insecto ortóptero convertido en un monstruoso demagogo, populista, incoherente, chaquetero, histriónico y oportunista fascista comunista, político antipolítico?

Que cada uno saque sus propias conclusiones. Aquí señalamos un par de cosas. Primero, un detalle: el interés de Grillo porque las cámaras, durante la entrevista que concedió en su casa, sólo tomara imágenes de su despacho repleto de libros amontonados (ya conocen la cantinela: todos los libros son buenos y toda la tele es mala). Segundo, un aviso: da igual lo que digan los analistas más agoreros, lo que más miedo da del panorama político italiano sigue siendo, con mucho, Berlusconi. “Si Dios no existe, todo está permitido”, escribe Dostoievsky en “Los hermanos Karamazov”; y si Berlusconi existe, también está todo permitido, incluso votar a una marca de cerveza.

Aquí no tenemos ese peligro porque nadie controla la tele como en Italia. Así que despidámonos alegremente con un momento radiante de “El programa de Ana Rosa” de esta semana: “El reguero de sangre en las puertas de esta vivienda es el rastro que ha dejado el presunto asesino de un niño de cuatro años y sus dos abuelos”, nos dice una voz mientras la cámara husmea la sangre en las baldosas para mantenernos democráticamente informados y felices. Después, miramos quién salta.

16 marzo 2013

HABEMUS PAPAM. HABENT PAPAM. PAPA EST



La tele debe contarlo todo. Hasta el último detalle aunque pueda parecer repetitivo y aburrido. Veamos un ejemplo ocurrido estos días.

Se trata de más de mil millones de personas repartidas por todos los países de los cinco continentes. Se trata de que son una potencia internacional con un indiscutible poder y autoridad a nivel mundial. Así que da igual que muchos españoles no pertenezcamos a ese grupo, porque es innegable que su enorme influencia nos afecta a todos. Y no importa que haya quienes no sientan el más mínimo interés por saber cómo eligen a su líder indiscutible y todopoderoso, cómo una élite minúscula escogida por un oscuro proceso de meritocracia nunca aclarado nombra a su jefe supremo, cómo más de mil millones de personas son excluidas sin contemplaciones del proceso y reducidas a un papel pasivo de sumisión y silencio: este es el mundo en el que vivimos y debemos conocerlo nos guste o no. Además, qué narices, hay que reconocer que la anacrónica liturgia que envuelve este desconcertante proceso antidemocrático le añade un interés cultural y sociológico extraordinario. Así que no se entiende cómo es posible que todas las cadenas de televisión, con una extraña unanimidad, apenas nos hayan informado estos días sobre la trascendental elección del flamante presidente chino, Xi Jinping.

Por otro lado, y cambiando de tema, he de reconocer que si un día me veo solo frente al balcón central de la basílica de San Pedro en el Vaticano, me lanzo y suelto urbi et orbi eso tan chulo de “Habemus Papam” (mucho mejor que aquello de “And the winner is…”). Otra cosa es que estos días todos los telediarios hayan repetido y asumido la fórmula como papagayos. Tiene sentido que los telediarios católicos (que los hay) digan “Tenemos papa”. Tanto como que los telediarios ateos (que no los hay) dijeran “Habent Papam”: “Tienen papa”. Lo que hubiera estado bien es que algún telediario, qué sé yo, por lo menos uno de TVE, hubiera tomado cierta distancia y dicho, siquiera una sola vez, “Papa est”: “Hay papa”. Y luego nos hablara de China.

15 marzo 2013

PAPADO Y VALENTÍA

Venga, si son tan valientes y hablan tanto sobre la religión católica, ¿por qué no se atreven a hacer lo mismo con la religión musulmana, eh? Claro, mucho hablar, mucho hablar del clero y de los papas... Eso es fácil, ¿no? Sabes que no te va a pasar nada. Pero cuando se trata de juzgar al islam, ¿dónde están los que se les llena la boca con lo de la libertad de expresión?

El último ejemplo lo hemos tenido ayer mismo. La elección del papa Francisco despertó una oleada de elogios unánimes en los medios de comunicación públicos, en sus tertulias, en los informativos. Qué fácil, ¿no es así? Total, como es católico se le puede alabar todo lo que a uno le apetezca... ¿Por qué nunca hemos oído a esos valientes poner por las nubes a los ayatolás islámicos? Entonces callan, ¿no? A eso no se atreven, ¿verdad? Qué fácil es salir en público y decir que Francisco iba en autobús y cocinaba su propia comida. Pero luego, cuando se trata de destacar las virtudes del ayatolá Akbar Hashemi Rafsanjani, miran para otro lado y callan como mudos. ¿Por qué cuando se nombró al ayatolá Fadlalá nadie destacó su carácter renovador y campechano? Ahí les entra miedo a los contertulios, ¿verdad? La Iglesia católica tiene la veda abierta para que se la alabe todo lo que se quiera, pero cuando se trata de enaltecer al islam... ay, amigo... ahí todo el mundo calla la boquita no vaya a ser que al día siguiente recibas una llamada del director de tu cadena. Si son tan valientes para una cosa, ¿por qué no lo son para la otra?

Vivimos en una sociedad que ha perdido la vergüenza y se permite alabar a todo lo que sea católico sin el menor respeto, no importa que hablemos de un colaboracionista con dictaduras asesinas o de un machista que ha declarado que las mujeres son naturalmente ineptas para ejercer cargos públicos. Pero después a los mismos que hacen esto se les encoge el culito para poner por las nubes a otras religiones. ¡Qué cómoda es esa libertad de expresión que practican! ¡Qué fácil es ensalzar algo cuando sabes que no vas a sufrir represalias por ello!

14 marzo 2013

PONTIFICAL SHOWS


Maldito mundo moderno. No sólo tienes que ser un tipo extremadamente ingenioso y estar todo el día produciendo ideas imaginativas, sino que ahora además tienes que darte mucha prisa para hacerlo antes que los demás. Yo tenía ya medio escrita con muy mala intención una columna sobre el cónclave, comparándolo con “Gran Hermano”. Que si sólo puede quedar uno. Que si veamos imágenes de la convivencia dentro de la residencia de Santa Marta. Tenía un símil muy ácido entre el confesionario de GH y la Capilla Sixtina, y una entrevista marciana entre Mercedes Milá y Joseph Ratzinger, ganador del anterior “Gran Pontífice”. Envía PAPA SCHOLA al 6534. Envía PAPA SCHERER al 6535. Y va Wyoming y lo hace en “El intermedio”. Tuve que lanzarme a trabajar rápidamente en otra idea en la que se instalaba una gran piscina en medio de los frescos de Miguel Ángel y se ponía a saltar desde trampolines de diversas alturas a los purpurados. Que si el cardenal Ouellet saltará desde el trampolín de dos metros y medio. Que si Tagle, arzobispo de las Islas Filipinas, se atrevería con el trampolín de diez metros, añadiendo así una nueva rareza a su prodigiosa habilidad para abrir latas de sardinas. Y ayer va Buenafuente y publica en su twitter un mensaje proponiendo que los papables se tiren desde unos trampolines.

Así que ya no me queda más remedio que ponerlos a cantar. A comienzos del siglo XXI uno sólo vale en la medida en que demuestra ser un anormal conviviendo, se atreve a tirarse desde trampolines altos o no tiene reparos en mostrar sus destrezas en talent shows. Dudo entre “Tú sí que vales (para Papa)”, con Scola y Ouellet haciendo urban xtreme dancing ante la mirada de Risto y Paquirrín, y “La voz (de Dios)”, con los cardenales hablando a una supuesta multitud congregada en la Plaza de San Pedro mientras Bisbal y Rosario escuchan de espaldas a punto de apretar un botón y girar su silla. Aunque seguro que ambas posibilidades ya las propuso ayer Berto en su twitter o Flo y Anna en “Así nos va”.

13 marzo 2013

EL ORGASMO ESTÁ LEJOS

Del mismo modo que muchos vemos en TCM el cine que ya hemos visto y que tenemos en DVD, algunos vemos en Neox y en Nitro las reposiciones de “Sherlock” y “Roma”, dos series que ya hemos visto y que tenemos en DVD salvo que algún amigo (ejem) no nos la haya devuelto. El último capítulo de la segunda temporada de “Sherlock” emitido el pasado lunes en Neox es todavía mejor que el último capítulo de la segunda temporada de “Sherlock” emitido primero en TNT y luego en Antena 3. Las aventuras de Tito Pullo y Lucio Voreno no han perdido ni un poquito de interés con el paso de Canal + a Nitro, así que Pullo sigue siendo un personaje tan contradictorio como fascinante. Es lógico. Decía Thomas Paine que la monarquía hereditaria es algo tan absurdo como la licenciatura en física hereditaria, pero en televisión la monarquía hereditaria no es tan absurda como la monarquía política porque Neox y Nitro pueden heredar “Sherlock” y “Roma” sin sacudir los cimientos de la física.

En una ocasión le preguntaron al pintor Jackson Pollock cómo sabía cuándo terminaba una obra. Pollock, que pintaba dando brochazos aquí y allá llevando un cubo agujereado lleno de pintura que goteaba, respondió: “¿Cómo sabes cuándo terminas de hacer el amor?”. Creo que nuestra relación con las grandes series televisivas es parecida a la relación que Pollock tenía con la pintura. ¿Cómo sabemos cuándo hemos terminado de ver “Sherlock” o “Roma”? Cuando hemos terminado de hacer el amor con Holmes o con Pullo. De momento, soy de los que recorro los capítulos de “Sherlock” y “Roma” dando brochazos aquí y allá con un cubo agujereado de pintura, y sigo disfrutando con la genial vuelta de tuerca al detective creado por Conan Doyle que propone “Sherlock” y la deslumbrante visión de la antigua Roma que presenta “Roma”. El orgasmo todavía está lejos.

12 marzo 2013

EL CEREBRO DE LA HIJA DEL CEREBRO DE PUNSET



El domingo por la noche, “Redes” dio en La 2 el impulso que necesitaba: “Al cerebro le cuesta hacer cualquier actividad. Busca excusas, intenta retrasar el momento de empezar. Esto es la procrastinación”. Coño, justo lo que le pasa a mi cerebro con el artículo que tenía pensado dedicarle al morro que le echa el cerebro del Eduardo Punset metiendo enchufado en su programa al cerebro de su hija Elsa Punset. Desde que empezó la actual temporada de “Redes” y vi que el ñoño cerebro de Elsa tenía una sección fija a su disposición pensé que había que denunciarlo, pero se conoce que mi cerebro empezó a buscar excusas y retrasó el momento de ponerme a ello. Hasta ahora.

“La técnica de los cinco minutos permite superar la procrastinación. Como al empezar una actividad, el cerebro experimenta ansiedad hasta que logra terminarla, la técnica consiste en abordar la tarea que nos da pereza solo cinco minutos. Es un tiempo fácil de afrontar y podemos estar seguros de que esos pocos minutos de actividad crearán la suficiente actividad mental como para que el cerebro ya no quiera detenerse hasta conseguir terminarla”. Pues cojonudo: pongo a mi cerebro a escribir al cerebro de Punset durante solo cinco minutos y ya luego será el pringao de mi cerebro el que quiera acabarlo.

Verás, cerebro de Punset, no se trata simplemente de decirte lo sosito que es el cerebro de tu hija Elsa, sino de afearte que ahora una sección de “Redes” se llame “La mirada de Elsa”, que es justo el nombre de la persona que en su cráneo alberga al cerebro de tu hija. A esto hay que sumar lo antiestético que resulta que el programa sea una coproducción del Grupo Punset Producciones. Semejante descaro no deja nada a la imaginación: es sin duda un caso de nepotismo cerebral a calzón quitado. Mira que con la de cerebros que hay por ahí dedicados al tramposo mundo de la autoayuda, tuviste que fichar justo el cerebro de tu hija. Como se entere Punset de este escándalo te va a montar un pollo que lo vas a flipar.

11 marzo 2013

REVOLUCIÓN TELEVISIVA

  

Ostras, ¿y si los cambios televisivos no fueran graduales sino revoluciones televisivas? ¿Y si la tele funcionara como dijo Tomás Kuhn hace 50 años que funciona la ciencia? ¿Y si estuviéramos viviendo un cambio de paradigma televisivo sin darnos cuenta? ¿Y si tanta palabrería en un artículo sobre crítica de televisión solo fuera un pretexto para hablar de la escalada armamentística de los sábados por la noche entre “El gran debate de Telecinco” y “LaSexta noche” en laSexta?

Es que el despliegue del sábado fue morrocotudo. La bomba de la noche fue la presencia de Rubalcaba a pecho descubierto en “El gran debate”. ¿Cómo interpretarla? Entre los contertulios del programa hubo una curiosa unanimidad acerca de la valentía de Rubalcaba al dar la cara sin imponer ni negociar preguntas, temas o periodistas. Otros preferirán señalar que se trató de un intento desesperado por salvar los restos de su naufragio en el debate sobre el estado de la nación. Aquí apostamos a que solo fue la punta del iceberg del cambio de paradigma televisivo que estamos viviendo: la marea rosa y famosil pierde su hegemonía mientras la política ocupa su lugar en tertulias, entrevistas y cotilleos.

Por “LaSexta noche” desfilaron Cayo Lara, de IU; José Bono, del PSOE; Rosa Díez, de UPyD; López Riesco, hasta anteayer alcalde del PP de Ponferrada y Miguel Ángel Revilla, del PRC y ahora faro de occidente. “El gran debate” se defendió de este fuego graneado con la bomba de Rubalcaba. ¡Y devolviendo a Javier Sardá al redil de Telecinco en un intento terrorífico de convertir a Pedro Ruiz en el Beppe Grillo español! Y de todo lo visto, lo mejor fue lo no visto: nadie entrevistó a Ismael Álvarez, condenado por acoso sexual en el “caso Nevenka” y causante del último escándalo político del país.

¿Triunfará el nuevo paradigma televisivo político? Si alguien paga un pastón al convicto Álvarez por una entrevista o si el plasma de Rajoy acepta visitar el plató de Telecinco o laSexta en las próximas semanas, sabremos que sí.

10 marzo 2013

CRUELDAD INTOLERABLE



Fue brutal la muestra de crueldad que exhibió Jimmy Giménez-Arnáu durante el “Sálvame Deluxe” del pasado viernes. Cuando la falta total de sentimientos y la dureza emocional extrema golpean con su ceguera implacable a una persona necesitada de ayuda es normal que todos quedemos congelados por la saña y la vesania durante unos primeros momentos. A mí todavía me dura la impresión. Escribo esta columna con dificultad. No sé si podré terminarla o me vendré abajo en cualquier instante y necesitaré el apoyo de mis amigos.

Saben a lo que me refiero. En el último “Sálvame Deluxe” asistimos al regreso de Kiko Hernández. El tertuliano del corazón en Telecinco abrió su alma y contó los terribles meses que ha pasado luchando contra la depresión y otros problemas que no especificó. Su narración se interrumpió varias veces por su voz quebrada, que daba paso a un llanto que todos entendían. Belén Esteban le mostró su apoyo y lloró; Mila Ximénez le mostró su apoyo y lloró; Chelo García Cortés le mostró su apoyo y lloró; María Patiño le mostró su apoyo y lloró. Pero cuando llegó el turno de Giménez-Arnáu, éste se limitó a mostrarle su apoyo, ¡pero no derramó ni una sola lágrima!, no se le entrecortó la voz, no se aceleró su respiración por la emoción.

Toda España quedó sobrecogida por la frialdad de Jimmy. El propio Jorge Javier Vázquez no supo cómo reaccionar ante tal abuso emocional imprevisto. Desde aquí exigimos con firmeza que Telecinco retire a Giménez-Arnáu de sus programas de crónica social. Estar llorando constantemente por la emoción es lo menos que se espera de un ciudadano educado en la sensibilidad elemental de las democracias modernas. Cualquiera que, como Jimmy, dé ejemplo público de conversar con alguien que sufre sin romper a llorar está maleducando a la audiencia y ejerciendo una pésima influencia sobre los menores que contemplan el espacio. No hagas caso de Jimmy, Kiko; nosotros... sniff... estamos cont... cont... (no puedo seguir escribiendo).

09 marzo 2013

EL CASCABEL AL AGUA


Interior día. Máquina de café de empresa del sector audiovisual. Dos responsables de 13tv revuelven con un palito de plástico sendos cafés humeantes. Se sienten satisfechos. Han conseguido que su cadena fiche a Antonio Jiménez, arrebatando a Intereconomía su figura más conocida. “Le hemos metido un buen gol a Ariza”. “Mantendrán ellos ‘El gato al agua’, ¿no?”. “Seguro”. “Sí, pondrán a Horcajo o a cualquier otro de moderador”. “¿Y nosotros? ¿Qué hacemos con Jiménez?”. “Hombre, la idea es competir contra ‘El gato al agua’. No sé... ponerle al frente de una tertulia política diaria por las noches”. “Sí... yo opino igual... ¿Cómo podríamos llamarla?”. Silencio. “¿‘Tiempo de diálogo’? ¿ ‘La persiana’?”. “No me gustan... ¿‘En el principio era el verbo’?”. “Espera... espera... ya lo tengo... ¡'El cascabel al gato'!”. Los dos directivos de 13tv quedan completamente en silencio durante unos segundos. Se miran fijamente con rostros inexpresivos. Y de pronto estallan al unísono en una carcajada ruidosa que hace que todos los demás presentes en la sala de la máquina del café se vuelvan para mirarlos. Continúan retorciéndose de la risa, tanto que a uno de ellos se le saltan las lágrimas y el otro derrama parte del vaso en el suelo. “No tendremos huevos para hacer algo así, ¿verdad?”. “¿Que no? Ya lo vas a ver”, dicen cuando han recuperado lo suficiente el resuello como para poder hablar.

Decía Mario Benedetti que todos los hombres alegres son iguales, pero que no hay dos hombres tristes que se parezcan. Pues con las tertulias políticas de derechas pasa como con los hombres alegres de Benedetti. El calco siamés que “El cascabel al gato” supone respecto de “El gato al agua” es tan brutal que algunas parodias de “El gato al agua” hechas por “Polonia” -el programa satírico de TV3- se parecen a “El gato al agua” menos que “El cascabel al gato”. No sabemos si las tertulias políticas de izquierdas son todas diferentes, como los hombres tristes de Benedetti. Tendría que haber al menos dos para poder compararlas.

08 marzo 2013

CÉSAR, SU MUJER Y SU TESORERO

     

En la antigua Roma celebraban una fiesta en honor a la Buena Diosa en la que no podía participar ningún hombre. Cuenta Plutarco que, en el S. I a.C., Publio Clodio Pulcro llegó a esta fiesta sin estar invitado todo muy maqueado y todo muy bien peinado de mujer ejecutante de lira. Por si no conocen las “Vidas paralelas” de Plutarco ni la canción de “Ilegales”, les diré que su intención no era ni comerse su comida, ni beberse su bebida, sino meter mano a las chicas. Pero no a las vírgenes vestales, que ya sería un sacrilegio, sino nada menos que a Pompeya, la mujer de Julio César. El caso es que se coló y en su fiesta se plantó pero no le sirvió de nada porque fue descubierto y huyó. Pero esto es otra canción y lo de antes también, así que a lo que íbamos: Julio César sabía que su mujer era inocente, pero la reprendió públicamente porque no le gustaba que alguien pudiera tener motivos para sospechar de la infidelidad de la mujer de César. Ya saben: no basta con que la mujer de César sea honesta; también debe parecerlo.

Pues olvídenlo. Hay una nueva versión actualizada: quien exprese públicamente los motivos por los que sospecha de la mujer de César, no solo debe ser honesto; también debe parecerlo. Es la adaptación que el ministro Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, nos regaló anteayer en “Los desayunos de TVE”. Se refirió a los contertulios televisivos y, en general, lo que él llama “creadores de opinión” señalando que “no se puede estar sentando cátedra todo el día sobre la justicia social y luego no pagar a Hacienda”. Sospecha Montoro de los que sospechan de la mujer de César igual que antes sospechó de los actores y otros colectivos para recordarles que calladitos están más guapos. De quien no sospecha Montoro ni le gusta que sospeche nadie es de César, su mujer o su tesorero. Será que tiene tan claro que César es un hombre honrado como el Marco Antonio de Shakespeare tenía claro que el asesino Bruto era un hombre honrado. En pocas palabras:
-          “¿Quién es ese que sospecha de César, su mujer o su tesorero?”
-          “Un trabajador televisivo del sector 7-G, señor Montoro.”
-          “¡Excelente!”

07 marzo 2013

FALETE: "YO SÍ HE SIDO"

    

En Antena 3 estarán contentos porque “Splash! Famosos al agua” fue su mejor estreno en un programa de entretenimiento de los últimos 12 años. Estarán muy contentos porque el dato se logró, además, contra “Gran Hermano”, que así sigue sin levantar cabeza. Estarán contentísimos porque el programa fue el más visto del martes, con casi 4,5 millones de espectadores (que es el 26,4 por ciento de los que estaban viendo la tele el martes por la noche). Estarán contentérrimos porque lograron el minuto más visto del día, con 6.013.000 espectadores (que es el 30,7 por ciento de los que veían la tele en ese minuto). Estarán, en fin, chochos (como dicen Les Luthiers en “La gallina dijo eureka”) porque a las tantas de la noche, en el cuarto de hora que tocaba el turno al último participante, “Splash!” logró que el 39 por ciento de los televidentes vieran Antena 3… y en momento mismo del salto llegó a un marciano 41,4 por ciento: 5,4 millones de españoles que prefirieron ver cómo un tipo salta a una piscina a irse a la camita.

En “Bart se hace famoso”, Bart Simpson sustituye en “El Show de Krusty” al actor secundario Mel. Solo tiene que decir: “Estoy esperando el autobús”, pero tropieza al entrar en el plató y tira el decorado. “Yo no he sido”, balbucea. Todos se ríen de él. Krusty le reprende: “Recuérdame que no te deje volver a subir al escenario”. Pero a la salida todo el mundo le aclama. Nadie conoce el secreto del éxito. Krusty tampoco, pero reconoce el éxito en cuanto lo ve: “Es mío. Soy su dueño. De él y de todos sus derechos”.

Falete es el tipo que tuvo al 41,4 por ciento de los televidentes mirando como tontos. Al jurado del concurso le pareció que hizo un mal salto, así que decidió eliminarle y no dejarle volver a subir al escenario, trampolín o lo que sea eso. Pero al día siguiente llegaron los datos de los audímetros. Si en Antena 3, además de emitir, ven “Los Simpson”, deberían reaccionar rápido y decir: “Es mío. Soy su dueño. De él y de todos sus derechos”.

06 marzo 2013

EL LACITO DE KONG



King Kong cumple 80 años, y TCM lo celebra emitiendo una copia remasterizada de “King Kong” y el documental titulado “Yo soy King Kong”, que repasa la fascinante vida de Merian C. Cooper, uno de los directores de la película. Cooper soñó una noche con un gorila gigante que atacaba Nueva York, pero “King Kong” es mucho más que eso. Una de las diferencia entre Godzilla, el gigantesco lagarto bípedo de la película de Roland Emmerich, y King Kong es que Godzilla es sólo un monstruo mutante que destruye parte de la ciudad de Nueva York, mientas que King Kong es un enorme gorila que trepa al Empire State Building después de sembrar dudas filosóficas en el espectador acerca del amor, la civilización, la naturaleza y la violencia.

Al pirata Barbanegra le gustaba adornar su barba con lacitos de colores, pero no por eso dejaba de ser el pirata Barbanegra. A King Kong le gusta Ann Darrow, que en su isla es como un lacito de colores, pero la bella Ann hace que la bestia Kong sea algo más que una bestia. No hay belleza exquisita sin algo extraño en las proporciones, decía Francis Bacon, así que las extrañas proporciones de la relación entre Ann y Kong convierten a “King Kong” es una película de belleza exquisita que 80 años de vida no han podido marchitar. King Kong, como el monstruo de Frankenstein, es malo porque  es desgraciado. Y Kong y la criatura de Frankenstein son desgraciados porque nadie les ha dado una oportunidad.  Fernando Savater sugiere que a Sir Brian de Bois-Guilbert, el enemigo de Ivanhoe en la novela de Walter Scott, le habría gustado ser una persona decente. Si Rebeca, la hermosa judía, le hubiera susurrado “No seas tonto, que yo te quiero…”, Sir Brian no sería uno de los grandes malos de la literatura. Si Ann le hubiera susurrado a Kong algo parecido, Nueva York no habría sufrido la ira del gorila gigante. El malo, por desgraciado, Kong cae del Empire State tras ser atacado por aviones, mientras que el buen, por amado, Kong habría terminado sus días como mono gigante de feria. Pero adornaría su vida con un lacito de colores llamado Ann.

05 marzo 2013

THE WALKING GRAN HERMANO



En el clásico “El arte de la guerra televisiva”, el estratega chino Sun Tzu expone el principio básico según el cual no se debe contraprogramar a una cadena enemiga con un programa de las mismas características que aquél al que queremos atacar. No se puede vencer a un programa de humor con un programa de humor, a uno de testimonios con uno de testimonios, a un concurso de talentos con un concurso de talentos. Durante años Antena 3 plantó cara a Telecinco haciendo la misma porquería que la cadena de Mediaset; derrotada una y otra vez, solamente ha comenzado a imponerse a las hordas de la telebasura mediante una oferta radicalmente diferente.

Por eso no se entiende que laSexta programe la tercera temporada de “The walking dead” los lunes, en un intento de robar audiencia a “Gran Hermano”. Analicemos los dos programas: ambos son espacios que tratan sobre un mundo inhóspito que inexplicablemente ha sido invadido por una subespecie de seres que, aunque conservan la apariencia humana, carecen por completo de las funciones cerebrales que distinguen al hombre actual de otras especies animales. Por las calles de Atlanta o por las habitaciones de la casa de Guadalix, los caminantes avanzan movidos por impulsos elementales, por motivaciones primarias que no ocultan en sus miradas cargadas de egocentrismo. Es cierto que para acabar con los zombies de “The walking dead” basta con pegarles un tiro en la cabeza, mientras que para conseguir que desaparezcan para siempre los muertos vivientes de GH hace falta esperar por lo menos dos semanas desde que son expulsados de la casa, pero eso no impide que ambas ofertas pertenezcan al mismo subgénero del terror clásico basado en la lucha contra seres descerebrados que descerebran a todos aquéllos con los que consiguen entrar en contacto. Fue un error intentar vencer a "Gran Hermano" mediante "The walking dead", y la única esperanza que nos queda es que un rebaño de caminantes georgianos irrumpa en el plató de Telecinco justo cuando Mercedes Milá está entrevistando a Lorena y se devoren mutuamente los unos a las otras.

04 marzo 2013

APOLOGÍA DEL ATRACÓN

Les pongo en situación. Tarde de fin de semana de invierno. Frío y lluvia en el exterior. Planes de salir cancelados a última hora. Un sofá. Una cierta penumbra. Una mantina ligera. Muchas horas por delante y un montón de DVD con una temporada entera de alguna serie maravillosa que aún no hayamos visto. Todos los grandes sabios del mundo clásico alabaron las virtudes de la moderación y la templaza en la gestión de los placeres, acentuando los graves daños que a corto y largo plazo causaban los excesos sobre el alma humana. Pero eso fue porque Epicuro, Séneca y Cicerón nunca tuvieron entre sus manos la segunda temporada entera de “Homeland” y diez horas libres que ocupar.

Y es que un capitulito semanal de “Modern family” te da la oportunidad de soltar dos tres carcajadas limpias y relajantes tras un día lleno de reveses. Pero lanzar el mando a distancia fuera de nuestro alcance un domingo a las cinco, y dejar que la carátula final de las aventuras de la familia Pritchett se enlace ininterrumpidamente con la imagen inicial de otro capítulo doce, catorce o dieciséis veces seguidas es una experiencia terapéutica de transformación catártica personal que consigue incluir a diez nuevos parientes deliciosos en tu propia estructura familiar.  Tras ocho horas seguidas atracándose de la T2 de “Falling skies” tú y todos tus amigos ya sois parte del Segundo Regimiento de Massachusetts. Seis capítulos seguidos de “Treme” y no podrás caminar al día siguiente por tu ciudad sin extrañarte de que no salga música zydeco de cada bar ante el que pasas.

La publicidad de bebidas alcohólicas nos previene contra su consumo excesivo. Los nutricionistas nos advierten de la conveniencia de consumir carne roja pocas veces por semana. Los packs de series en DVD deberían incluir un aviso recomendando el atracón descontrolado de todos sus capítulos de una vez. Especialmente en una tarde fría de fin de semana de invierno.

03 marzo 2013

EL TECLISTA DE "+GENTE"

              

Se trata del teclista de “+Gente”. No se puede ver “+Gente” sin ver al teclista de “+Gente”. Pase lo que pase en el plató de “+Gente”, detrás siempre está el teclista de “+Gente”. Vista el vestido que vista la sinsustancia Anne Igartiburu, ponga la cara que ponga el florero Roi Groba, diga la gilipollez que diga la insoportable Carmen Lomana, tras ella, él y ello toca el teclado el teclista de “+Gente”. No hay escapatoria. Da igual dónde esté el tiro de cámara, cómo encuadren los camarógrafos y qué trabajo haga el realizador con los enfoques y los encuadres: allí está el teclista de “+Gente”. Veamos si quedó clara la situación con una pregunta: ¿Y si en “+Gente” se hace una transición de una imagen a otra desenfocando progresivamente la primera a medida que va enfocándose la segunda? Una pista: la respuesta empieza por “Da igual, todo da igual, detrás, al fondo, en un rincón siempre está…” y termina por “…el teclista de “+Gente”.

En realidad, el teclista no es el problema. Quien tenga el valor de ver un programa así de birrioso, lo verá. Lo malo es darse cuenta de lo del teclista. Desde que uno se da cuenta, no puede dejar de mirarlo. ¿Qué hace ahí? ¿Por qué no para? ¿Por qué se empeña en bailar como si fuera Nacho Cano venido a menos? ¿Quién le contrató? ¿Tiene despacho en la sede del PP? ¿Es de origen extraterrestre? ¿Procede de la Atlántida? ¿Cada mañana su horóscopo dice que tendrá un día en el que tocará el teclado contra viento y marea mientras se balancea espasmódicamente de seis y media a nueve de la tarde?

Ahora que usted ya lo sabe, está perdido. Y da igual que intente fijarse solo en el logotipo de La 1 en la esquina de abajo. Y da igual que aparte la vista y mire por la ventana. Incluso da igual que cierre los ojos. En cuanto ponga “+Gente”, le asaltará la constante cantinela de un teclado sonando que le recordará que, detrás, siempre detrás, está tocando el teclista de “+Gente”.

02 marzo 2013

UN PAPA MÁS FAMOSO QUE LOS BEATLES

Hacen bien Intereconomía y 13TV en competir en el juego de moda “Ser más papistas que el papa”. Hacen bien en adaptar su parrilla televisiva, su programación, sus contenidos y sus pasos a la coreografía que se ejecuta desde que el papa anunció su renuncia hasta su marcha. Hacen bien en multidifundir las últimas palabras, los últimos actos y las últimas imágenes del papa. Y hacen bien en acompañar todo ello de comentarios de rendida admiración, de conformidad incondicional, de alabanza permanente. Otra cosa es que lo haga la televisión pública.

¿Que la tele pública es la tele de todos y también tiene que dar cuenta de estas cosas? Bueno, vale, admitiremos “papa” como ídolo pop y “pulpo” como animal de compañía. Pero es que la tele pública también es la tele de los que consideran que el pulpo, además de como animal de compañía, puede servirse con pimentón y aceite. Y, por lo mismo, la tele pública, además de mostrar al papa como ídolo pop que enloquece a sus ‘grupies’ y es más famoso que los Beatles, debería abordar seriamente su faceta como líder de una poderosa confesión religiosa que lo considera inspirado por Dios, y por tanto, infalible; y como líder político de un Estado no democrático en el que solo vota una élite que no rinde cuentas ante nadie porque también se cree inspirada por Dios, y por tanto, infalible.

No sobraría en la tele de todos un análisis teológico como Dios manda de la renuncia papal. Hasta el último detalle por ridículo que parezca: ¿Sopló el Espíritu Santo justo hasta las ocho de la tarde del día 28? ¿Fue infalible el papa cuando renunció y si ahora deseara volver evidenciaría que ya es falible? ¿El cargo de “papa emérito” ya existía en la mente de Dios desde la eternidad y ahora fue descubierto por los hombres, o fue fabricado sobre la marcha para usar y tirar? ¿Y qué tal un análisis político en profundidad sobre el último Estado teocrático fundamentalista de Europa en el que las mujeres tienen vetado el acceso al poder? Un papa pop da muy bien en pantalla, pero si TVE es de todos, es de todos.

01 marzo 2013

ERES ESA LUZ QUE A TRAVÉS



Sé que el competente jurado que falló la decisión que paso a comentar no entenderá que es relevante la consideración central de la entrada de hoy. Es muy probable también que buena parte de los lectores considere mi llamada de atención una menudencia trivial que no justifica el espacio que ocupa en este blog. Aun así, y con toda la humildad que soy capaz de fingir, me gustaría señalar que el estribillo de la canción “Contigo hasta el final”, interpretada por el grupo El Sueño de Morfeo y seleccionada para representar a nuestro país en el próximo Festival de Eurovisión, es una aberración sintáctica sin el menor sentido en el ámbito de la lengua española. Al principio pensé que yo estaba oyendo mal el texto, y volví a escuchar la canción. Ratificado en mi impresión pero aún inseguro, escuché el tema por tercera vez -en esta ocasión sin poder evitar plantearme si la vida merece la pena ser vivida-. Consulté la letra en internet en un último intento de atribuirme a mí una ofuscación que hiciera del mundo un lugar más habitable. Nada.

Les transcribo el estribillo al que me refiero: “eres esa luz que a través del universo tú me invitas a volar contigo hasta el final”. No hay erratas. No faltan palabras. No lo han leído mal. Intencionadamente he omitido cualquier signo de puntuación para retar al lector a que intente puntuarlo como quiera con el fin de conseguir una frase con sentido en español. Es una tarea ante la que se arrugaría Lobezno, lo sé. Y no lo conseguiría. Porque es imposible. Estamos acostumbrados a que las canciones que enviamos a Eurovisión bordeen las convenciones internacionales de derechos humanos y no pido cambiar esa tradición, pero, carajo, ¿es mucho pedir que sus textos, especialmente en sus estribillos, tengan más sentido que María Dolores de Cospedal explicando el finiquito de Bárcenas con la música de “Europe’s living a celebration”? Raquel del Rosario, cantante de ESDM, asegura que la canción “retrata una historia de amor que merece la pena que sea contada”. No haré más preguntas, señoría.