31 mayo 2015

FRUSKY ERES TÚ


Propongo un cambio. Propongo que las nuevas plataformas de vídeo bajo demanda empiecen a llamarse como los nuevos partidos políticos emergentes, y los nuevos partidos políticos emergentes empiecen a llamarse como las nuevas plataformas de vídeo bajo demanda. Cáceres Eres Tú, Wuaki TV, Nubeox, Valladolid Toma La Palabra, Movistar Series, Compostela Abierta. No cabe ninguna duda de que estas nuevas formas de ver la televisión mediante videoclubs on line constituirán la televisión del futuro, pero lo que más me llama la atención hoy son sus nombres: onomatopeyas de difícil recuerdo que nada tienen que ver con los nombres de los canales clásicos. ¿Era Frusky Tv o Wuaki Tv? ¿Yomvi o Priski? ¿La plataforma propiedad de Atresmedia era Videoglú o Nubeox? Tampoco cabe duda de que los nuevos movimientos políticos surgidos del 15M y de la crisis de los partidos tradicionales constituirán la política del futuro, pero ahora, de nuevo, sólo quiero comentar sus nombres: eslóganes vacíos de referencias ideológicas y copiados de la publicidad comercial más rancia. ¿L’Oreal Eres Tú o Cáceres Eres Tú? ¿Somos Movistar o Somos Albacete? ¿Contigo Gran Canaria o ING Direct Contigo?

Es por eso que propongo que ambas iniciativas -las plataformas de vídeo y los movimientos políticos- se intercambien los estilos de nombres. La plataforma de Canal+ podría pasar a llamarse Las Series Eres Tú, mientras que la candidatura vinculada a Podemos en Murcia podría presentarse bajo el nombre de Chiskifrús. Dos amigos salen de votar a Ponching y uno le comenta al otro que se ha abonado a Películas Contigo opción Ahora Series. Ficciones Para Los Ciudadanos ha comprado todo el catálogo de la Warner. La división interna en Wa-Wa hace que el sector crítico se independice y forme Bip-Bip. Es el fin de Telecinco, del Partido Socialista Obrero Español, de Izquierda Unida, de Antena 3. Salvo que se cambien el nombre y pasen a llamarse Teleunida, Izquierda Cinco, Antena Socialista Obrera Española o Partido 3.

30 mayo 2015

LA CONTUMACIA DE LOS DINOSAURIOS

Cuando desperté, Buruaga todavía estaba allí. No recordaba en qué momento de “Así de claro” me había dormido. No importaba si había cerrado los ojos durante dos minutos, dos meses o dos siglos. Buruaga iba a estar igual en ese traje almidonado que le viene grande o en ese cuerpo de suflé fallido que le viene pequeño. Cretácico. Inverosímil. Triste. Buruaga y los siete u ocho buruagas que le acompañaban. Moviéndose por el ridículo plató con el envaramiento y la desgana de los edificios que están a punto de derrumbarse. Hablando con la apatía con la que se pudre la fruta. Distribuyendo los turnos de palabra como el director de una orquesta en la que sólo hubiera trombones. Yo estaba seguro de que esta vez iba a ser diferente. De que, al menos como un lavado de cara de cara a las próximas elecciones, TVE iba a emitir un programa de debate político medianamente digno, medianamente plural. A sabiendas de que iban a ser mirados por todo el mundo, iban a tomar las precauciones para no hacer el ridículo una vez más. Para tener algo en el haber cuya actualidad compensase el enorme debe acumulado.

Pero no. Los dinosaurios son incapaces de sonrojarse, y más aun que su voracidad destaca su contumacia como estrategia de supervivencia. La tienen ellos y las cucarachas. Al despertar Ernesto Sáenz de Buruaga una mañana tras un sueño intranquilo se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. Al despertar Ernesto Sáenz de Buruaga yo me quedé dormido, y cuando desperté Buruaga todavía estaba allí. Después vinieron los comunicados de los trabajadores de Televisión Española indignándose ante semejante aburridísimo bodrio, exigiendo la cancelación del espacio, destacando la escasez de espectadores que rompe el suelo de audiencia que tienen los programas de debate. Una nueva vergüenza protagonizada por nuestra televisión pública el lunes 25 de mayo. La víspera, el 24, había caído un enorme meteorito en nuestro país.

29 mayo 2015

INFILTRADOS EN CUATRO



Ostras, Pedrín, ni lo entiendo ni mucho menos sé qué opinar. Y fíjense hasta qué punto ni lo entiendo ni mucho menos sé qué opinar, que me veo obligado a empezar un artículo de opinión en el que tengo que opinar sobre aquello que se supone que entiendo diciendo que ni lo entiendo ni mucho menos sé qué opinar.

Es que ya van dos semanas que enciendes la tele la noche de los miércoles, pones Cuatro, y ves cosas muy raras. Emiten un programa que se llama “Infiltrados” y se parece a otros espacios ya conocidos, pero no sé cómo decirlo, esta vez es diferente. No es como todas esas otras miles de veces en que vimos cómo una cadena copiaba, fotocopiaba o directamente fusilaba otros programas emitidos con éxito en otras cadenas. Porque esta vez no se trata de un concurso con una dinámica parecida, un magacín con un planteamiento similar o un reality con una dinámica calcada. Esta vez se trata de un reportaje de investigación. Qué digo un reportaje de investigación: ¡¡¡un reportaje de investigación periodística y reporterismo de producción propia emitido por la noche que es cuando la gente ve más la tele en una cadena generalista privada que pertenece al grupo Mediaset, capital Telecinco, que emite en abierto para recuperar su inversión e incluso ganar dinero vendiendo inserciones publicitarias durante las pausas a empresas que las compran porque consideran que hay suficiente cantidad de espectadores viendo el programa como para que resulte rentable hacerlo!!!

“Infiltrados” se pareció en su estreno de la semana pasada sobre la guerra en Siria contra el Estado Islámico a los estupendos reportajes de “En tierra hostil” que emitió hace unos meses laSexta. Anteayer pareció más un “En portada” o una parte de “La noche temática” (de La 2) sobre Venezuela. Tele de la buena en la cadena de “Adán y Eva”. Tele de la buena en el grupo de “Supervivientes”. ¿Qué está pasando? ¿Hay infiltrados en Cuatro emitiendo “Infiltrados”? ¿Alguien entiende algo?

28 mayo 2015

SORPASSO EN LASEXTA



Lo ocurrido el día de las elecciones fue realmente trascendental, fantabuloso, colosal. Marca un cambio tan profundo en la realidad española que establece un antes y un después del que deberíamos ser conscientes por su profundo calado histórico. Bueno, y social, económico y político, claro. Si el sábado 23 de mayo fue la jornada de reflexión, el domingo 24 de mayo de 2015 debe ser recordado como la jornada de inflexión que cambió España. Reflexión, inflexión: ¡qué arte! Dicen por ahí que Mariano Rajoy parece no haberse enterado de lo ocurrido. Eso no es nada, los hay que están peor.

Y, sin embargo, el recuento de los datos realizado al terminar la jornada es clarísimo: los audímetros han hablado y dicen que los españoles hemos preferido informarnos sobre las elecciones municipales y autonómicas en laSexta. En laSexta, y no en TVE, la cadena a la que históricamente acudíamos los ciudadanos cuando se trataba de seguir un acontecimiento de esta naturaleza, ya fuera una noche electoral, una boda real o unas campanadas de fin de año. En laSexta, y no en una de las grandes cadenas privadas que disponen de unos servicios informativos con una larga y consolidada trayectoria como Antena 3 y Telecinco (¡que, hace falta valor, emitió “Supervivientes” y dejó esa tontería de las elecciones en manos de Cuatro!).

Los resultados de la noche electoral del domingo suponen una auténtica conmoción: La 1, que tuvo solo la mitad de seguimiento del que había obtenido en las Elecciones generales del 2011, fue doblada por laSexta, que multiplicó sus resultados de 2011 ¡en seis veces! Pues bien, José Antonio Sánchez, presidente de RTVE, se declaró en el Congreso orgulloso y satisfecho con el trabajo de TVE e incluso criticó a laSexta: “TVE nunca lo hubiera hecho así, estamos más en el mundo de las generalistas normales”. ¡“Normales”, dice! Menudo cuajo tiene este señor. ¿Ven cómo los hay que están peor que Rajoy?

27 mayo 2015

LORCA, HOMERO Y LA VESPA

Hacía mucho tiempo que no veía “Caro diario” (TCM), la película de Nanni Moretti que, en tres deliciosos episodios, habla de Roma, de la televisión y de los médicos. Mi episodio favorito es el primero, titulado “En mi Vespa”. Lo siento, pero se lo voy a destripar. En “En mi Vespa”, el propio Moretti pasea en Vespa por Roma en el mes de agosto y, mientras va de acá para allá, reflexiona sobre la ciudad, se ríe de la crítica cinematográfica, busca a Jennifer Beals y pretende hacer una comedia musical con un pastelero trotskista. Al final del episodio, Moretti viaja en su Vespa hasta el lugar donde fue asesinado Pier Paolo Pasolini. Me quedo con la frase con la que Moretti inicia su viaje iniciático y catártico de poco más de cinco minutos: “No sé por qué nunca he estado en el sitio en el que mataron a Pasolini”.

Propongo a Canal Viajar una idea para una serie documental basada en el viaje en Vespa de Nanni Moretti hasta el lugar en el que mataron a Pasolini. Se podría titular “No sé por qué nunca he estado ahí”, y cada episodio de cinco minutos llevaría a los espectadores en Vespa hasta el lugar donde murió, o dicen que murió, uno de los nuestros. No hablo de Napoléon, ni de Isabel la Católica, ni de Kennedy, ni de Alejando Magno, ni de Cleopatra, ni de Pedro el Grande, ni de Hitler, ni del archiduque Francisco Fernando de Austria. Hablo, por ejemplo, de Federico García Lorca. No sé por qué muchos de nosotros no hemos estado nunca en el sitio en que mataron a Lorca, así que un paseo en Vespa por el camino que va de Víznar a Alfacar puede ayudarnos a entender mejor cómo somos, cómo podríamos ser mejores personas y cómo fue posible tanto horror. Hablo de Homero, como contrapunto a Lorca. Siendo Homero uno de los nuestros, no sabemos dónde nació ni dónde murió, y ni siquiera estamos seguros de que hubo un poeta llamado Homero que escribió los inmortales versos de la “Ilíada” y la “Odisea”; pero por qué no disfrutar de un paseo en Vespa por la isla de Quíos, o por la bella Esmirna, o por la minúscula y mágica Ítaca, o por cualquiera de los lugares que afirman ser la patria de Homero. No sé por qué nunca he estado en el lugar en el que mataron a Lorca, y no sé por qué nunca he estado en el sitio en que murió Homero, pero me gustaría que me llevaran hasta allí en Vespa.

26 mayo 2015

GENGHIS KAHN EN BROADWAY

No es broma: dos tercios de todos los habitantes varones de Europa descienden lejanamente de tres varones concretos que vivieron en la Edad de Bronce. Tres fuckers, para entendernos. Tres líderes colosales que hace cosa de cinco mil años encabezaban las primeras tribus que entraron en el continente y cuya prolífica descendencia colonizó todo lo que viene siendo de los Urales para el oeste. Lo acaban de descubrir genetistas de la Universidad de Leicester, dando la razón a esos flamenquitos que llaman “primo” a todo el mundo. Ya se había demostrado hace unos años que dieciséis millones de asiáticos son descendientes de Genghis Khan, lo cual dio al fin una excusa a la gente que tiene problemas para distinguir a las personas de dicha etnia. Pero ahora lo podemos afirmar también de nosotros: ni Carlomagno, ni Erasmo, ni Mayor Oreja; los verdaderos padres de la Unión Europea son tres pichalocas anónimos a cuyo lado Varoufakis parecería Sheldon Cooper y que dejaron miles de retoños en una época en donde hasta la Costa Azul tenía la densidad de población que en la actualidad tiene el norte de Finlandia.

Pues lo mismo pasa con la televisión. No hace falta ser ni genetista ni de la Universidad de Leicester para darse cuenta de que una mayoría de los programas de entretenimiento catódico que pueblan nuestras pantallas provienen de dos, tres, cuatro como mucho, espacios seminales cuyo ADN se reprodujo panespérmicamente por doquier. Y si hubiera que elegir a uno, sólo a un Genghis Kahn del que desciendan dieciséis millones de títulos, ése sería el grandísimo David Letterman, ascendente de todos los talk shows que en el mundo existen, y que la pasada semana se despidió tras treinta y tres años fecundando urbi et orbi las pantallas desde Broadway entre la calle 53 y la 54. Dos tercios de todos los buenos ratos que los habitantes de España pasan delante del televisor descienden lejanamente de David Letterman. Es por él por lo que el Gran Wyoming y Pablo Motos deberían llamarse “primos” cuando se cruzan por los pasillos de Atresmedia.

25 mayo 2015

LA QUE SE AVECINA

La gran fiesta de la democracia es el gran infierno de los críticos televisivos. El día en el que toda la ciudadanía acude gozosa a expresar democráticamente su voluntad es el día en el que los que escribimos sobre televisión con un día de retraso sabemos que tenemos la columna definitivamente perdida. Sin necesidad de que intervenga el Ministerio del Tiempo, las veinticuatro horas que separan al lector del escritor parecen veinticuatro meses. El lector ya sabe el resultado de las elecciones en Madrid, en Barcelona, en su pueblo o ciudad. Ya le ha visto la cara a Esperanza Aguirre en los especiales informativos que todas las cadenas programan durante la noche electoral. Ya ha visto en fascinantes infografías llenas de colorines hasta qué punto han emergido las fuerzas emergentes. El escritor sólo sabe que la jornada está transcurriendo con normalidad.

¿Qué podemos hacer? Podemos ignorar el tema de las elecciones y escribir una columna divertidísima sobre la espantosa última campaña publicitaria “La vida es chula” de Desigual, o jugar con la palabra “fofisano”, o saludar al “Pekín Express” que comienza esta noche. Pero es obvio que al lector estas cuestiones hoy le importan un rábano. Podemos escribir una columna sobre la cobertura de las elecciones llena de frases ambiguas, sin referirnos en ningún momento a su resultado, con afirmaciones grandiluentes que finjan ofrecer alguna clave fundamental que a nadie se le ocurrió. Pero es obvio que, con el follón de pactos y aritméticas que se avecinan, una columna así tiene hoy tanto interés como una columna sobre los motivos del fracaso de Edurne en Eurovisión.

Salvo que... ¡claro! Puedo escribir una columna jugando con el título de “La que se avecina” en relación con los resultados electorales. Hayan salido los que hayan salido, seguro que “La que se avecina” encaja a la perfección. Pero esta idea sola no me da para toda la columna. Tengo que buscar la forma de ponerle una larga introducción...

24 mayo 2015

NO SOMOS TONTIS



No nos dejamos cuidar y eso que es por nuestro bien. TVE hace todo lo que puede para que la tele no sea un batiburrillo infumable de información política, pero aun así hay quien no está conforme y se queja. Lo vimos durante la campaña electoral.

El pasado lunes 18, La 2 retransmitió en directo la entrega de los Premios Max de teatro en Barcelona. Como hubo quienes empezaron a lanzar indirectas políticas (y directas, hay que ver qué mala eres, Rosa María Sardá), en los informativos posteriores evitaron estos comentarios improcedentes y en el Canal 24 H decidieron no informar de los premios para no calentarnos la cabeza con tonterías. Pues hubo quien se quejó, cuánto desagradecido.

La última entrega de “El debate de la 1” tuvo la delicadeza de abandonar el pesado terreno de la política por el que habitualmente transita y justo en la semana electoral decidió debatir sobre ¡el festival de Eurovisión! Interesantísimo. Esta sensata conducta se completó con la contribución de la tele pública a la discusión democrática y la libre difusión de ideas no realizando ningún debate electoral, no fuera a ser que la peña se aburriera. Pues hubo quien lo criticó, cuánto ingrato.

Incluso cuando, para evitar el qué dirán, un día de estos días TVE se vio obligada a invitar a Pablo Iglesias a “Los desayunos” de La 1, se tomó la precaución de dejarle hablar solo tres minutos. Ya se sabe que estos políticos en campaña electoral son unos pesados empeñados en aburrir a los espectadores con sus cosas. Pues hubo quien lo reprochó, cuánto desconsiderado.

Menos mal que al menos Telecinco colabora con TVE en su labor de divertirnos y distraernos: “Sálvame” ha puesto a una cualificada señora de la ganadería de “Gandía Shore” y “GH VIP” al frente de una nueva sección. Se trata de “Las rubias no somos tontis” y el nombre lo dice todo. Es lo que tienen las rubias, las morenas y los españoles en general, que no somos tontis.

23 mayo 2015

"EUROVISIÓN" COMO ANIMAL DE COMPAÑÍA



Hagamos un último intento para aceptar “Eurovisión” como animal de compañía. Quienes huimos del festival sin ser capaces de ver en él un programa musical de interés cósmico (ni siquiera de interés, ni siquiera musical), quienes miramos el fenómeno eurofán y no somos capaces de reconocer en sus miembros a individuos pertenecientes a nuestra misma especie biológica podríamos convivir con el programa y los eurofans si ellos reconocieran que nosotros también existimos.

Lo opuesto a fan (o sea, a seguidor, hincha, entusiasta, apasionado, exaltado, ferviente, intolerante, intransigente y, en definitiva, fanático) es equilibrado, ponderado, ecuánime. Qué le vamos a hacer. Pues menos trabajar para la tribu eurofán y que nos ofrezcan un festival más abierto, menos fanatizado y extremista. Y para eso podían empezar por darle un poco más de bola a José María Íñigo, sin limitar su función a la de voz en off y busto parlante. Tampoco es pedir tanto.

El otro día, Íñigo (sucesor en la labor eurovisiva de José Luis Uribarri) se soltó la melena (es un decir, claro) e hizo unos comentarios no suficientemente fanáticos, no suficientemente extremistas sobre Edurne y su canción. Le saltaron al cuello. Es un error. Lo que “Eurovisión” necesita es menos melindres y más caña, menos empacho dulzón y más acidez, menos fanatismo y más distancia. ¿Que Íñigo dijo que le gustaría que ganara el Reino Unido para ir el año que viene a pasar diez días Londres? Muy bien por él y por su sentido del humor, pero hay que dar más duro, no menos. ¿Que dijo que echaba en falta un estribillo en la canción porque los grititos los escuchas tres veces y ya está? Muy bien por él y por su sentido crítico, pero hay que dar más caña, no menos. Un Íñigo más suelto y los eurofans contenidos tras una valla de protección sería el primer paso para que la retransmisión del festival volviera a ser un programa de televisión y “Eurovisión” pudiera considerarse un animal de compañía. Y si no, no.

22 mayo 2015

JORNADA DE REFLEXIÓN EUROVISIVA

Propongo que el Festival de Eurovisión tenga también jornada de reflexión. Hoy. Desde las 00:00 hasta las 23:59 horas del primer viernes previo al primer sábado en el que se celebra el certamen cancionero, la Junta Electoral Central Eurovisiva prohibe expresamente cualquier tipo de propaganda sobre las canciones que competirán mañana en Viena. No puede aparecer Edurne en ningún programa de televisión, ni puede hablarse del tigre del videoclip en ningún programa de radio, ni puede sonar la horroros... digo, maravillosa canción “Amanecer” en prensa, ni por wasap, ni en carteles que se peguen por las ciudades. Terminantemente prohibido.

Los españoles afrontamos mañana una importante decisión que debemos adoptar con madurez y serenidad. Mucho se ha repetido que 2015 será un año repleto de comicios electorales en nuestro país, pero en tales recuentos acostumbra a olvidarse el Festival de Eurovisión. Durante estas últimas semanas hemos tenido ya ocasión de conocer a los candidatos de cada Estado europeo y sus canciones. Ahora es necesario no precipitarse ni dejarse llevar por razones del momento a la hora de emitir el voto telefónico, por lo que un paréntesis de veinticuatro horas de descanso absoluto de la tortur... digo, de la campaña eurovisiva parece adecuado para garantizar mañana sábado el ejercicio del voto de una forma meditada y ponderada.

Es más, de hecho, son tantas las opciones que se presentan y tantos los matices musicales sutiles en cada tema, que quizá conviniera ampliar el periodo de reflexión a dos días, quizá a cuatro, ¿por qué no una o dos semanas? Durante el mes previo a Eurovisión se penará con cuantiosas multas cualquier contenido relacionado con Eurovisión que aparezca en cualquier medio de comunicación, incluyendo muy especialmente las espantos... digo, interesantísimas retransmisiones de las semifinales que La 2 ha hecho a lo largo de esta semana. ¿A qué número de teléfono hay que llamar para votar que sí a esto?

21 mayo 2015

MÍTINES "CORAM TELEVISIONE"


Los mítines políticos han recorrido el camino inverso de las misas católicas. Todos sabemos que hasta los años 60 los sacerdotes oficiaban la misa mirando hacia el sagrario en donde se guardaba el cuerpo de Cristo. Estas misas coram Deo -ante la presencia de Dios- fueron sustituidas a partir del Concilio Vaticano II por las nuevas misas coram populo -ante la presencia del pueblo-. El oficiante ya no daba la espalda a los asistentes sino al mismísimo crucificado, ya no encabezaba a los feligreses en la postración y la oración ante el Altísimo sino que se enfrentaba a ellos y adquiría un protagonismo del que carecía en el rito tridentino. Desde entonces las misas han ido languideciendo convertidas en una ceremonia banal en donde hasta el proprio milagro de la consagración y su sacrificio se celebra de espaldas a Dios.

Exactamente lo contrario de lo que ha ocurrido en las misas laicas que son los mítines políticos de las campañas electorales. Todos recordamos aquella época feliz en donde el líder político oficiaba sus discursos coram populo, ante sus entregados votantes, sin que a su espalda hubiera más que la iconografía propria del logotipo y las siglas con la que el orador estaba comprometido. Hasta que, en un giro copernicano que llegó a nuestro país hará unos veinte años, un día los candidatos entendieron que lo que debía colocarse a sus espaldas era la gente que representaba al electorado y adonde había que orientarse corporalmente era al nuevo dios de los tiempos modernos, a la cámara de televisión que enfoca al mandatario encabezando al pueblo. Aunque se siguió manteniendo a una parte de los asistentes ante el político como un resto arcaico de otras épocas, estuvo claro que los mítines coram populo se sustituyeron por los mítines coram televisione -ante la presencia de la televisión-.

Los curas dejaron de mirar al dios del sagrario para mirar a los feligreses. Los políticos dejaron de mirar a los feligreses para mirar al dios de la televisión. Este domingo iremos todos a comulgar con ruedas de molino.

20 mayo 2015

SHELDON COOPER EN ANFIELD

El último capítulo de la octava temporada de “Big Bang” (TNT) parece indicar que la serie está cerca de su cierre. No diré que la fórmula esté agotada, pero hay series que cuando sacan un notable alto en la nota final de la temporada, en lugar de un sobresaliente o una matrícula de honor, empiezan a oler a despedida tranquila y, eso sí, entre risas. No sé cómo será el adiós de “Big Bang”, pero sí sé cómo me gustaría que fuera. Me gustaría que Sheldon Cooper se fuera de nuestras vidas como Steven Gerrard se fue de Anfield. Quisiera que el último capítulo de la última temporada de “Big Bang” en TNT fuera tan emotivo como el último partido de Gerrard con el Liverpool en el mítico Anfield. Desearía ver a Howard, a Amy, a Leonard, a Penny, a Rajesh y a Bernadette moverse por última vez en el universo de “Big Bang” como Gerrard se movió en su último partido en un estadio en el que el Liverpool nunca caminará solo. Gerrard se despidió de Anfield con una derrota. No importó. Puede que “Big Bang” se despida de la parrilla televisiva dentro de un par de temporadas con un bajón de audiencia y críticas tibias. ¿A quién le importa, siempre que no olvidemos lo que “Big Bang” ha hecho por la comedia, la dignificación del frikismo, la Teoría de Cuerdas, el gato de Schrödinger, la crítica a la pseudociencia, la comida china y el Klingon?

El fútbol es un deporte que suele comportarse de forma cruel con sus héroes, así que el último y conmovedor partido de Gerrard en Anfield fue también en eso excepcional. La televisión tampoco tiene por costumbre despedir como se merecen a las series que durante un tiempo alegraron nuestras vidas, por eso muchos lamentaríamos que “Big Bang” se fuera con derrota en un estadio semivacío. No nos pongamos nerviosos. Gerrard nunca volverá a pisar Anfield con la camiseta roja del Liverpool, pero los chicos y chicas de “Big Bang” volverán la temporada que viene sabiendo que, como el Liverpool, no pueden ganar la Liga, pero sí clasificarse para la Liga de Campeones. Y cuando llegue el momento de la despedida, quisiera que Sheldon saliera al campo sabiendo cuánto le queremos y que su sitio siempre será su sitio.

19 mayo 2015

JORNADA DE REFLEXIÓN A POSTERIORI



Una cosa es que haya partidos que en estas elecciones quieran romper con el bipartidismo y la santa Transición, y otra muy distinta es cambiar de sitio la jornada de reflexión. La jornada de reflexión tiene que ser el día antes de votar, así que no tiene ni pies ni cabeza que en estas elecciones sea al día siguiente.

Pero es el próximo lunes 25, al día siguiente de las elecciones, cuando TVE tiene previsto estrenar “Así de claro”, el programa que la tele pública le ha dado a Ernesto Sáenz de Buruaga. Verlo de nuevo en TVE, y verlo además en horario de máxima audiencia, será sin duda un buen motivo para reflexionar, pero para entonces ya servirá de poco. ¿No sería mejor que TVE cumpliera su función de servicio público adelantando su estreno un par de días para que esa reflexión sobre la tele que tenemos, la tele que tuvimos y la tele que queremos tener tuviera más sentido? Tal vez sea ya demasiado tarde para Buruaga, pero a lo mejor Bertín Osborne sí puede llegar a tiempo.

TVE también le ha dado un programa a Bertín (“En la tuya o en la mía”). No sabemos si tiene previsto estrenarlo después de la siguiente convocatoria electoral, la de las generales, pero debería hacer un esfuerzo para estrenarlo un poco antes. Así nos daría tiempo a saber en qué nos gastamos los cuartos. Además, “En tu casa o en la mía” viene precedido de una bonita campaña promocional: se acusó a la tele pública de pagarle una pasta desproporcionada al tonadillero, pero nadie desmiente ni aclara nada. Solo Bertín, “partidario de que no hay que bajarse los pantalones” porque al hacerlo “te van a dar siempre”, manifestó que el dinero no se lo ofrecieron, sino que lo pidió él: “Me llamaron para decirme si quería hacer el programa y preguntarme lo que quería cobrar. Así fue. Yo cobro lo que cobro y si me lo quieren pagar, trabajo. Si no, me quedo en casa. Me la sopla. Es lo que hay”. Como para no reflexionar.

18 mayo 2015

CHABELITA, EVACUADA POR DIARREA


Es que evacuar es, dicho de un ser orgánico, “expeler excrementos u otras secreciones”. Lo dice la Real Academia. Y Chabelita Pantoja es un ser orgánico. Así que llevo cinco días a cuadros. Los días que hace que dijeron en Telecinco que la chica había abandonado momentáneamente “Supervivientes” porque había sido “evacuada por diarrea”.

Mantengamos la calma. Diarrea se refiere a diarrea, no hay duda, pero ¿no hay otras acepciones de “evacuada”? Sí. A ver esta: cuando se trata de medicina, es “sacar, extraer o dejar salir los líquidos anormales o patológicos del cuerpo”. Madre mía.
¡Se trata de un problema médico, se trata de diarrea, y justo tienen que elegir el verbo “evacuar”! No lo entiendo, y el paso de los días solo empeora el desconcierto que me produce tan sonada evacuación (¿sonada?, ¿sonora?; mejor sonada, no añadamos detalles escatológicos innecesarios).

Telecinco y laSexta estuvieron litigando varios años porque esta (en “Sé lo que hicisteis”) había emitido un gag titulado “El día de la mierda” en el que hacía mofa de la telebasura que inundaba la cadena amiga. Será que lo olvidaron, porque en Telecinco podían haber dicho que Chabelita había sido trasladada, reubicada, transportada, reasentada, acarreada, llevada, conducida, realojada, o, aunque sea –y mira que es feo–, transferida. Entonces, ¿por qué eligieron precisamente decir “evacuada”? El asistente ortográfico del ordenador dice que los sinónimos de “evacuada” son: defecada, depuesta, excretada, obrada, ensuciada y orinada. No dice cagada, pero parece que, visto lo visto, no hace falta.

Disponiendo de un lenguaje tan rico como el español, con tantos términos para elegir y con sinonimias tan peligrosas, alguien decide comunicar que Chabelita ha sido “evacuada por diarrea”. ¿Pero quién lleva estas cosas en Telecinco? ¿Es que no ve que el hecho de que “Supervivientes” sea una mierda no es razón para tratar a la chiquilla así, como si ella también lo fuera?

17 mayo 2015

SÓLO ES CINE ESPAÑOL, PERO NOS GUSTA (aka CICLOGÉNESIS)


Solemos asociar el término "ciclogénesis" al ámbito de la meteorología en relación a un fenómeno atmosférico mediante el que se originan ciclones. Pero un ciclón no solamente es una masa de vientos fuertes moviéndose circularmente, también es el aumentativo del sustantivo “ciclo”. Y un ciclo no es solamente un periodo de tiempo a cuyo término el periodo se reinicia o un conjunto de fenómenos que se repiten ordenadamente, también es un conjunto de películas que se emiten en cines o televisiones unidas por alguna característica común. Así, La 2 empezó esta semana el ciclo más ambicioso de la historia de las televisiones españolas. Al ser un ciclo tan colosal, puede llamársele “ciclón”. Y, por tanto, lo ocurrido en TVE el pasado lunes puede considerarse una ciclogénesis aunque nada tenga que ver con la meteorología.

Tomen nota de estos datos. ¿Veinte películas, quizá cuarenta, a lo mejor ochenta? No, seiscientas noventa películas de la historia del cine español. ¿Un día a la semana, quizá los dos días del fin de semana? No, toditos los días de lunes a viernes, lo cual arroja una duración global del invento de cerca de tres años de longitud. ¿Por la mañana, a media tarde quizá, de madrugada pudiera ser? Tampoco, a las diez en punto de la noche, es decir, en puritito prime time. Y por si la peli no fuera suficiente, se acompaña de una presentación previa referida a aspectos técnicos y argumentales. Y entrevistas a especialistas o profesionales implicados en los filmes. Y análisis del momento histórico en el que se realizó la película.

Estamos viviendo fenómenos meteorológicos extraños, calentamiento global, aumento de situaciones extremas. El ciclón que empezó a girar este lunes supone también un suceso extremo sin que conste un aumento de las emisiones de CO2 a la atmósfera catódica. Y esta ciclogénesis no se ha generado en las Azores, ni en el Ártico, ni en el África subsahariana. Fue aquí, en nuestro país. Sólo es cine español, pero nos gusta.

16 mayo 2015

LA VOZ DE LOS ARTRÓPODOS SIN VOZ

Reviso el programa electoral del Partido Animalista PACMA y no encuentro medidas a favor de la inmensa mayoría de los animales de nuestro país. Dicen textualmente defender a todos los individuos al margen del sexo, la religión o la especie, pero en verdad sólo defienden a los animales domésticos o de granja o a los toros, es decir, a los animales creados por nosotros mediante selección artificial a partir de otras especies. Más del 80% de las especies animales y más del 95% de los animales vivos en nuestra península son insectos y arácnidos. Lloramos ante el toro de la Vega, pero callamos cuando una excavadora hunde su pala en un terreno lleno de hormigueros para construir, por ejemplo, un centro recreativo para nuestra diversión. ¿Sólo tienen derecho a la vida los animales creados por nosotros, o los que son grandes, o los que se nos parecen? ¿No sufren terriblemente las arañas que son torturadas y asesinadas mientras nuestros insecticidas las van asfixiando lentamente? ¿Es que los artrópodos son animales insensibles sólo porque no pueden llorar? ¿Vale más la vida de un perro que la de millones de moscas?

El que piense así debería ver “Micro monstruos”, la última archimaravillosa serie documental de David Attenborough, actualmente emitiéndose por La 2, sobre el mundo de los artrópodos. Tras recuperarse del alucine absoluto que es cada capítulo, comprenderá el espectador que estamos ante los animales más antiguos del planeta, los que han evolucionado de una forma más variada, y los que presentan formas más sofisticadas de organización social, de comunicación, de estrategias de supervivencia. Su sistema nervioso lleva cuatrocientos millones de años perfeccionándose hasta alcanzar niveles de refinamiento inauditos. Ellos no pueden levantar su voz y hacernos entender el terrible sufrimiento al que los sometemos, pero eso no quiere decir que no lo padezcan. Las cucarachas jamás nos exterminarían con productos químicos o palas excavadoras sólo por diversión. ¿No se merecen nuestro respeto y cuidado el 95% de nuestros animales municipales y autonómicos? ¿Ningún político va a ser la voz de los artrópodos sin voz?

15 mayo 2015

LA VERDAD URBANITA, LA VERDAD



El otro día descubrí “Urbanitas por el campo” en La 2 y acabé hasta el gorro. Y bien que lo siento. Lo siento porque la idea del programa es buena: un ciudadano de ciudad visita a unos ciudadanos de campo no necesariamente campesinos y colabora con sus quehaceres diarios. Lo siento porque la cadena es buena: La 2 cumple con su función de servicio público mostrando lo que somos, vertebrando la sociedad que la sostiene, ofreciendo un producto digno y bien concebido. Lo siento por los trabajadores que lo realizaron de forma impecable. Lo siento por los invitados que se prestaron a colaborar con un programa y unas tareas que quedan lejos de su trabajo y competencias personales. Y lo siento por quien propuso el nombre “Urbanitas por el campo”, que certeramente nos recuerda que “Españoles por el mundo” tiene una versión local más cercana que no debemos olvidar deslumbrados por otros lugares más pintorescos fuera de nuestras fronteras. Pero, sintiéndolo mucho, acabé hasta el gorro.

El primer capítulo de la serie “Urbanitas por el campo” está protagonizado por un famoso fotógrafo de Cádiz que visita Lérida y Teruel. Es simpático, tiene un trato muy cordial y en todo momento está predispuesto a colaborar en lo que le indiquen. Pero, ay, ¿por qué está todo el rato repitiendo “la verdad”? ¿Por qué, dijera lo que dijera, no hacía más que añadir “la verdad” en todas sus frases? ¿Era para que él pareciera más auténtico, el campo más genuino o ambos más “de verdad, la verdad”? ¿Le mandó un guionista del programa con más peligro que el genio maligno de Descartes decir “la verdad” cada vez que abría la boca? ¿O será, ay qué miedo, que va siendo difícil encontrar a un español, sea urbanita o rural, que no repita en un bucle infinito la verdad, la verdad y la verdad?

14 mayo 2015

"LA NORIA" GIRA OTRA VEZ


Telecinco reconoce la derrota “Un tiempo nuevo”, su programa de los sábados por la noche. ¿No es una buena noticia? Mediaset lo mantendrá unas semanas más, pero ya ha anunciado que lo aparcará en Cuatro (aquella cadena que un día fue cabeza de ratón y hoy no se sabe qué es de Telecinco, pero nada bueno). ¿No perciben que, de algún modo, se hace justicia con el fracaso de este espacio? “Un tiempo nuevo” sustituyó a “Abre los ojos y mira”, que fracasó tras sustituir a “El gran debate”, que fracasó tras sustituir a “La noria”, que fracasó tras la vergonzosa y lamentable entrevista a la madre de “El Cuco”. ¿No se merece “Un tiempo nuevo”, igual que sus predecesores en la noche de los sábados de Telecinco, pagar con su fracaso el pecado original que arrastran desde su nacimiento: el de ser herederos de “La noria”?

Nadie sabe si los programas de televisión tienen alma inmortal. Podría discutirse, pero nunca demostrarse. Pasa como con el alma de las personas. No hay manera de comprobar de forma inequívoca su existencia. Hay quien dice que el alma inmortal debería existir para compensar tanto la injusticia que supone ver triunfar en la vida a malas personas, como la que supone ver en la vida a las buenas personas sufrir los golpes y punzantes dardos de suerte horrenda, como diría el poeta. Según esto, como en esta vida hay malvados felices y virtuosos infelices, debería haber un alma eterna que permitiera a los malvados sufrir el justo castigo y a los bondadosos recibir el justo premio que se merecen.

El problema es que si ya no está muy clara la existencia del alma humana, menos lo está la del alma de los programas. Por eso está bien que, alguna vez, el dios de las televisiones no espere y castigue a los malvados en esta vida. Por eso está bien que “Un tiempo nuevo” sufra lo que antes sufrió “Abre los ojos y mira”, que sufrió lo que antes sufrió “El gran debate”, que sufrió lo que antes sufrió “La noria”.

13 mayo 2015

TEMPLARIOS Y ZAPATISTAS


Es inquietante imaginar lo que Iker Jiménez y su dañino “Cuarto Milenio” podría haber hecho con una serie documental titulada “Templarios”. Por fortuna, los seis capítulos de la serie “Templarios” emitida en La 2 que explican, con la profunda voz de un narrador o con las autorizadas voces de prestigiosos historiadores, la historia de la Orden del Temple, huyen como de la peste de la barbarie esotérica y se centran en los hechos que, como siempre, son mucho más interesantes que las bobadas inventadas. La Orden del Temple se ha convertido en un mito muy rentable y prácticamente inagotable en el que todo vale. Como dice Umberto Eco, no hay nada más fácil que encontrar un libro sobre los templarios; el único inconveniente es que en el noventa por ciento de los casos se trata de fábulas sin fundamento. La única forma de saber si un libro sobre los templarios es serio es comprobar si termina en 1314, fecha en que su Gran Maestre fue quemado en la hoguera. La Orden como tal fue disuelta en el siglo XIV. Punto. Eco admite que desde ese momento, y como nadie detenta ya el copyright, cualquiera tiene derecho a refundar el Temple, lo mismo que cualquiera puede declararse sacerdote de Isis y Osiris, dejando totalmente indiferente al Gobierno egipcio. La serie documental “Templarios” no se ocupa de lo que le interesaría a “Cuarto Milenio” dejando indiferente al Vaticano, por eso merece la pena.

La rentable asociación de los templarios con el ocultismo es un invento del siglo XVIII, cuatro siglos después de la disolución de la Orden. “Templarios” se olvida del ocultismo, analiza hechos históricos, en especial la influencia templaria en la península ibérica, y presta atención a personajes fascinantes como Hugo de Payns, primer Maestre y fundador de la Orden del Temple, Alfonso Henriques, fundador de la monarquía portuguesa, y el gran san Bernardo de Claraval, redactor de la regla templaria. Y, sobre todo, los protagonistas de “Templarios” son los caballeros templarios, cuya divisa “Nada para nosotros, Señor, sino para dar gloria a tu nombre” recuerda la divisa zapatista: “Para todos, todo; para nosotros, nada”. Pero desde la Jerusalén ensangrentada a la Selva Lacandona hay un largo y tortuoso camino. Los zapatistas no son templarios, entre otras cosas porque no estarían dispuestos a dar sus vidas por un sepulcro vacío. Pero eso es otra historia. Otro documental.

12 mayo 2015

ETA POLÍTICO-EMOCIONAL


El domingo 10 de mayo de 2015 se recordará como el día en que la banda terrorista ETA militar desapareció para siempre, no porque entregaran las armas ante observadores internacionales o porque anunciaran mediante un comunicado la noticia de su disolución, sino porque “Salvados” -el mejor programa de la televisión española actual- conmocionó al país entero con la emisión de un programa en donde ETA quedaba reducida a una cuestión meramente emocional. No cabe mejor antídoto contra los delirios históricos y la locura racista asesina que resituarlos en el campo de la psicología. Donde había un chantaje criminal al Estado con mil muertos ahora sólo quedan largos silencios tras los cuales un hombre dice sentir mucho haber matado a tres personas cuyos nombres no recuerda. Donde había banderas no hay más que ovejas que carraspean medio cabreadas, medio ateridas de frío vital. Lo que fue objeto de leyes especiales, medidas carcelarias, manifestaciones, el domingo pasado se descompuso dejando sólo el residuo leve de una persona que cuenta sus dudas nerviosas -nunca morales- al apretar el mando a distancia que accionó la bomba y cómo todo cambió cuando vio a su hijo recién nacido tras haberse enamorado de una gaditana.

Los españoles -las víctimas y sus familias muchísimo más, es obvio- sufrimos la ETA político-militar hasta los años 80 y sufrimos la ETA militar hasta hace poco. Jordi Évole, cuya reciente trayectoria en “Salvados” se caracteriza por dar con fuerza exactamente en el centro de los clavos que golpea, retrató una nueva ETA político-emocional, una banda desarmada compuesta por individuos demasiado duros que hablan desde la pesadumbre y la severidad. Y desde, esperemos, la conciencia de la espantosa irreversibilidad de sus errores. Y al hacerlo en un programa de televisión convertido en un acontecimiento nacional impuso a ETA militar el punto final que la propia ETA militar se resiste a poner. Eduardo Madina, víctima de la antigua ETA, escribió un tweet muy sencillo tras ver este último “Salvados”: “Gracias, Jordi Évole”.

11 mayo 2015

MAMA CHICHO EN LOS ENTIERROS



En China han descubierto Telecinco. Y siempre se dijo que cuando China descubriera Telecinco, el mundo temblaría. O algo así. Pues ya nos podemos ir poniendo a temblar, porque lo inevitable ha ocurrido. Aunque quienes deberían empezar con el tembleque son los propios chinos. Buena les viene encima.

La Telecinco que han descubierto en China no es la actual sofisticada maquinaria de producir telebasura. Es la de sus inicios, la de los primeros noventa, la de las Mama Chico, la de “Ay, qué calor”, la que para darse a conocer y encontrar un hueco entre los espectadores coprófagos daba sus primeros pasitos hacia el abismo desvistiendo chicas en un quiero y no puedo que remataba con una coreografía de juzgado de guardia. Pero no han descubierto la Telecinco de hace 25 años vía satélite ni en archivos perdidos por la red. La han descubierto en sus entierros.

En China creen que un funeral con muchos asistentes es un presagio de buena fortuna tanto para el fallecido en el más allá como para los que le sobreviven en el más acá. Así que aquellos disparos con chicas ligeras de ropa que vivimos en España con las primeras escaramuzas de la “guerra por la audiencia” que lanzaron las recién nacidas cadenas privadas, los están sufriendo ahora en la “guerra por la presencia” los chinos en sus funerales: un baile erótico o un striptease junto al féretro mejora los “índices de presencia” y roba asistentes a los entierros de la competencia logrando un mejor posicionamiento en el competitivo mercado de los presagios, la buena suerte y esas pamplinas que siempre resultaron tan rentables.

Las autoridades chinas quieren prohibir esta práctica en auge. No lo lograrán. Una vez que la bola comienza a rodar, no hay quien la pare. Lo que tenía que hacer Telecinco es aprovechar la oportunidad para abrir una delegación funeraria en China y aprovechar los 25 años que llevan de ventaja para hacerse con un mercado emergente que ofrece tantas posibilidades. De esta, la cadena amiga se forra.

10 mayo 2015

AL PAN, PAN; Y A "CUARTO MILENIO" COMO LOCOS


Hoy sí que “Cuarto milenio” va a estar bien. La entrega de hoy va a ser tan sorprendente, tan original, tan reveladora y necesaria que ella sola logrará que haya valido la pena que una birria tan grande como “Cuarto milenio” estuviera durante tantos años estropeando la programación de Cuatro y dando la tabarra a la peña con sus impostadas tonterías y sus poses de profundidad hueca y tramposa.

En principio, para la entrega de hoy hay anunciadas las mismas birrias de siempre, pero seguro que entre superchería y superchería encuentran un hueco para hablar del desaparecido Jesús Hermida. Ya el día en que el periodista nos dejó, Íker Jiménez lanzó este tuit: “Nuestro recuerdo para un inolvidable maestro en la comunicación: Jesús Hermida”. Algo trama Íker. Un profesional como él capaz de sacar dinero de debajo de las piedras (diciendo que son “misteriosas”, “secretas” o “extrañas”, según tenga el día) no habla así porque sí.

Jesús Hermida, ¿“maestro en la comunicación”? Aquí hay gato encerrado, porque una cosa es el cómo y otra es el qué. ¿Y qué comunicaba Hermida? ¿Quién, sino él, puso su maestría como encantador de serpientes al servicio de la CIA, la NASA, el Gobierno en la sombra de EE.UU. o alguna fraternidad secreta de illuminati caballeros masones gnósticos del Temple para que conspirara haciendo creer al mundo que el hombre había llegado a la Luna? Venga, Jiménez, dale caña hoy por la noche a Hermida. Y cuando te hayas despachado a gusto, dale un repasito a Félix Rodríguez de la Fuente: otro “maestro en la comunicación” que pasó su carrera hablando de animales y sospechosamente no dijo ni una palabra sobre el monstruo del lago Ness, el Yeti, el Bigfoot, el hombre del saco o el ratoncito Pérez. ¡Íker, menos mal que tú llamas al pan, pan; y al vino, vino!, ¡menos mal que sigues tú aquí con nosotros para mantenernos despiertos y vigilantes contra los “maestros en la comunicación” fulleros y estafadores!

09 mayo 2015

NOSOTROS Y ELLOS

En el preciso momento en el que Samuel y Emma se ven rodeados por los visitantes venidos desde el futuro en el extraño ambiente en donde transcurre “Refugiados”, comenzó en España la campaña electoral. Eran las doce de la noche del jueves 7 de mayo. Y es curioso que ambos productos audiovisuales -venga, concédanme que la campaña de las elecciones autonómicas y municipales es ante todo un gran videoclip- traten en el fondo sobre lo mismo. Nosotros y ellos. Quiénes somos nosotros y quiénes son ellos. Cómo algunos de nosotros podemos terminar convertidos en ellos. ¿Cabe alguna posibilidad de que alguno de ellos llegue a ser uno de nosotros? ¿Tú eres de ellos o eres de nosotros? ¿Cómo distinguirlo? ¿Y qué hacemos con ellos? ¿Exterminio o convivencia? Y, sobre todo, la pregunta más difícil: ¿qué hacemos con nosotros?

Es uno de los grandes temas de nuestros días. Y sólo por eso “Refugiados”, la nueva serie de Atresmedia que viene a convertirse en el gran referente de la ficción nacional, ya merece ser revisada con atención. “The walking dead” trata sobre nosotros y ellos. “Homeland” es ante todo una fábula sobre quiénes somos nosotros y quiénes son ellos. Hasta “Juego de Tronos” trata sobre nosotros, ellos, los del fondo y los de más allá. El énfasis que laSexta ha puesto durante toda la promoción de “Refugiados” en la coproducción de la BBC es también un intento de potenciarnos a nosotros igualándonos a ellos. Y usted, amable espectador, seguro que es consciente de que su elección entre “Supervivientes” o “Refugiados” en la noche del jueves le define como uno de ellos o como uno de nosotros.

Nos esperan quince días en donde todos los spots electorales van a intentar convencernos de que nosotros en realidad somos ellos y ellos en realidad son nosotros. Tengamos cuidado. Es muy posible que algunos de ellos sean muertos vivientes, terroristas yihadistas, Lannisters, Starks, o nuestros hijos venidos desde el futuro. O es posible que lo seamos alguno de nosotros.

08 mayo 2015

PABLO MOTOS A RAYAS


Algunos pueblos africanos consideran que las cebras son animales blancos con rayas negras. Algunos pueblos africanos consideran que las cebras son animales negros con rayas blancas. De lo que no cabe duda es que las rayas negras y las blancas se mezclan con tanta equidad que se hace difícil saber cuál es el color de base y cuál es el color añadido. Algunos críticos de televisión consideran que “El Hormiguero” es un buen programa de televisión con algunos aspectos malos. Algunos críticos de televisión consideran que “El Hormiguero” es un mal programa de televisión con algunos aspectos buenos. Tal es el equilibrio con el que se mezclan las virtudes y los defectos del show estrella de Antena 3 que se hace difícil distinguir qué es fondo y qué es figura.

Porque Pablo Motos está hecho a rayas, y al lado de cada tira negra hay una tira blanca. Escenas tan ridículas como demostrar ante la audiencia que puede aguantar la respiración dos minutos porque hizo un curso de apnea se colocan al lado de momentos verdaderamente punzantes en la entrevista del otro día a Esperanza Aguirre. ¿Es “El Hormiguero” un show cursi y facilón al que ocasionalmente acuden grandes estrellas de Hollywood y en el que Marron nos muestra maravillas científicas caseras? ¿O es “El Hormiguero” un buen programa de entretenimiento familiar en el que se han colado como una anomalía el bailecito insoportable del comienzo y la sección de Mario Vaquerizo? ¿Saben Juan y Damián que existe una especie de hormiga, llamada “hormiga carpintera”, que también tiene el abdomen formado por bandas claras y oscuras?

(Nota final: buscando algunas referencias sobre cebras para redondear la columna me he encontrado con un artículo científico en donde se cuenta que los zoólogos ya han descubierto que estamos ante animales de piel oscura con zonas claras en donde faltan pigmentación. Demostrado: las cebras son negras con rayas blancas. Ahora sólo falta que los científicos hagan el mismo estudio con Pablo Motos.)

07 mayo 2015

SEMIDIOSES DESDE EL TRESILLO

Hermida no era ni bueno ni malo. Hermida era Hermida. En aquella época no había buenos o malos periodistas. Eso ha sido un invento de después. En aquella época sólo había presentadores de televisión. Semidioses sin más adjetivos. Como mucho, la distinción dentro del gremio se alcanzaba si el estilo ante la cámara era tan peculiar que Fernando Esteso hacía imitaciones de él. Y ya. A Jesús Hermida le imitaba muchisímo todo el mundo, y eso le hacía enormemente conocido. Pero ni bueno ni malo. En contra de lo que están diciendo los medios estos días, las estrellas de la televisión de entonces no innovaban, no tenían tendencias políticas ni una forma particular de conducir los programas. O, al menos, los espectadores de hace treinta, cuarenta, cincuenta años no notábamos ni dábamos importancia a las posibles innovaciones de los programas, a las tendencias políticas de sus contenidos, a la forma particular de conducirlos. Los dioses no innovan, ni mucho menos son juzgados como buenos o malos.

Hermida fue uno de los personajes principales del “Cuéntame” colectivo de los espectadores españoles, es decir, de los españoles. Por eso la noticia de su muerte no ha producido entre la población un lamento por el talento que nos deja, sino un estremecimiento emocional por la pérdida de un referente más afectivo que profesional, más biográfico que periodístico. Además, su retirada hace ya algunas décadas -el que entrevistó hace pocos años al exrey Juan Carlos I no era Jesús Hermida, era un walking dead que se le parecía en algunos gestos- evitó que se adaptara a este nuevo mundo de la televisión en donde sí hay buenos y malos periodistas, y estravagancias efectistas para arañar esta noche un punto más de audiencia. Los medios llevan varios días loando las virtudes profesionales de Hermida, y la gente no siente que estén hablando del Hermida que ellos conocieron. Hermida no era ni bueno ni malo. Hermida salía por la televisión y nosotros nos sentábamos en el tresillo para verlo. Y nos reíamos cuando lo imitaban Martes y Trece.

06 mayo 2015

HÉCUBA Y EL FÚTBOL

En “Las troyanas”, la tragedia de Eurípides que narra los acontecimientos sucedidos después de la caída de Troya desde el desgarrador punto de vista de las mujeres troyanas vencidas, humilladas y convertidas en botín de los vencedores, la reina Hécuba, viuda de Príamo y al borde del más desolador de los abismos vitales, reflexiona acerca de los golpes del destino. Hécuba dice que, aunque nunca ha subido a cubierta de una nave, sabe que si una tempestad moderada se abate sobre los marineros, éstos ponen todo su empeño en ponerse a salvo de los destrozos: uno va al timón, otro a las velas y otro se pone a achicar agua en la nave; en cambio, si les viene encima una fuerte marejada, se echan en manos del azar y quedan al vaivén de las olas. Hécuba concluye que en este momento en que sufre desgracias incontables, deja  su boca sellada y se da por vencida, pues ha sido derrotada por un penoso temporal que viene de los dioses. Hoy el Barça y el Bayern de Múnich juegan en el Camp Nou el partido de ida de la semifinal de la Liga de Campeones. No es una tempestad moderada, cadenas televisivas. Es un penoso temporal.

¿Cómo luchar contra un partido enviado por los dioses en el que se enfrentan dos equipos maravillosos con el aliciente de la vuelta a casa de Guardiola, pero en el banquillo visitante? En una tempestad moderada (un partido de Liga Barça-Madrid, por ejemplo), las cadenas televisivas pueden empeñarse en moderar los destrozos en la audiencia poniendo al timón una película como “Pretty Woman”, dejando las velas a cargo de un concurso amable o achicando un capítulo de una serie de éxito. Pero cuando se trata de un temporal, de una imparable tempestad futbolística, es mejor dejar la programación en manos del azar y quedar al vaivén de las jugadas de Messi y Alonso. No digo que Telecinco, Antena 3, laSexta, Cuatro y compañía sellen sus bocas y emitan minutos musicales mientras dure el partido Barça-Bayern, pero sí deberían darse por vencidas y echarse en manos del azar. Hoy, cuando todo está perdido, vale cualquier cosa. ¿Por qué no programar “Las troyanas” de Cacoyannis a la hora del partido, y dejar que Hécuba diga todo lo que hay que decir?

05 mayo 2015

TITO ELDEVERANOAZUL



La lista de juguetes rotos en la tele no deja de crecer. El último es Tito Eldeveranoazul. Triunfar demasiado pronto le condenó a una vida de continua caída al abismo. En los Estados Unidos de América el libre mercado construyó Las Vegas en medio de un desierto y creó los programas de teletienda en la televisión por cable para que sus juguetes rotos pudieran sobrevivir agarrados a un clavo ardiendo como “viejas glorias”. Pero aquí no hay eso. Aquí solo tenemos “¡Qué tiempo tan feliz!” en el desierto de Telecinco y no da para tanto. Con una visita a María Teresa Campos cada cinco años no vives. Y menos si triunfas a los ocho añitos y luego solo tienes la nada. Una nada realmente larga, teniendo en cuenta el aumento de la esperanza de vida. Ochenta años siendo Tito Eldeveranoazul son muchos años.

Pobre Tito. Formar con Piraña Eldeveranoazul un dúo para grabar el disco “Comer, comer” solo sirvió para cerrarle las puertas de cualquier sueño posterior de desarrollar una carrera musical. Dinamitar su futuro como actor costó un poco más. Como era tan famoso no bastó con una película, hicieron falta dos. Después, ya no hubo duda, y su carrera artística se fue a freír churros. Con diez añitos ya era demasiado joven para morir y demasiado viejo para el showbusiness.

Y ahora Tito se nos mete en política. Se presenta en la lista del Partido Popular para la alcaldía de Nerja. A aguantar bromas tontas sobre la coincidencia del color azul de su partido y el de “Verano azul”. A aguantar indirectas sobre lo poco que aprendió cantando “No nos moverán” cuando defendió el barco de Chanquete de la especulación urbanística. A soportar críticas televisivas trasnochadas casi cuarenta años después de que grabara para la tele aquella serie que destrozó su futuro. Tito, por Dios, ¿no ves que la política también deja en la orilla juguetes rotos? ¿No ves que Toni Cantó sufrió tanto que ha tenido que abandonar y meterse a actor para rehacer su vida?

04 mayo 2015

DEFI... ¡CIENCIA!



Atención: hay cambios en la respuesta que debemos dar cuando nos pregunten qué nos gusta de la tele. Para ser guays ahora no hay que decir que vemos los documentales de animales de La 2. No es que eso no cuele, que no coló nunca, es que eso ya pasó a la historia y solo lo dicen los viejunos que todavía usan el teletexto. Ahora lo que pita es decir que lo que te gusta ver en la tele son programas de ciencia. “Es que yo en la tele solo veo programas de ciencia”: es evidente que tampoco cuela, pero ¿veis cómo mola?

Según la VII Encuesta de Percepción Social de la Ciencia dada a conocer estos días por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), los españoles seremos muy burros, vale, pero mantenemos un alto interés por la ciencia, siendo, además, las profesiones de médico y de científico las más valoradas. Moraleja: vale la pena buscar el beneplácito social dándoselas de consumidor de programas científicos, pero hay que hacerlo con cuidado, no vaya a ser que alguien te pregunte cuáles. Según la encuesta de la FICYT, los españoles percibimos un creciente déficit de información científica, o sea una creciente diferencia entre el alto grado de interés que tenemos y el bajo nivel de información que se nos ofrece. Por ejemplo, tras el fin de “Órbita Laika” en La 2 (y mientras esperamos como agua de mayo su segunda temporada), en TVE no hay programas dedicados íntegramente a la ciencia.

Manuel Toharia, divulgador científico que fue hace años hombre del tiempo en la tele, se lamentaba el otro día en “No es un día cualquiera”, de RNE, porque el Estado dedica recursos para que los estudiantes aprendan, pero ya abandonado el sistema educativo “y hasta que te mueras, nadie te enseña ya nada, nada, de lo nuevo que va ocurriendo, que es constante”. Así que pongámonos guays diciendo que en la tele nos gusta ver ciencia, pero recemos para que nadie nos pregunte qué programas son esos y a qué hora se emiten.

03 mayo 2015

"PARQUE BURUAGA"

El exceso de información es lo que tiene. Que mezclas cosas. Que te haces un lío. A mí me pasó ayer por la noche. Anduve un buen rato remoloneando por la red. Vi el nuevo tráiler del nuevo “Parque Jurásico” de Spielberg y las notas de prensa sobre el regreso de Ernesto Sáenz de Buruaga a la televisión pública. Y se me cruzaron ambas noticias. Steven Spielberg produce una nueva entrega de “Parque Buruaga”, en donde una vez más se cuenta la historia de un parque de atracciones centrado en la presencia de muchos ernestos sáenz de buruagas prehistóricos deambulando por zonas valladas bajo estrictas medidas de seguridad; todo funciona perfectamente hasta que algunos de los antiguos periodistas de la COPE rompen los perímetros electrificados y siembran el pánico entre los visitantes. Televisión Española da el visto bueno para un nuevo programa de debate político entre dinosaurios jurásicos; el espacio, de periodicidad semanal, ha sido aprobado por el consejo de administración por siete votos positivos contra dos negativos.

Destacan las reconstrucciones por ordenador de Buruaga que han realizado los especialistas en efectos especiales bajo la supervisión de prestigiosos paleontólogos y el realismo aterrador con el que se recrea su actividad profesional. Los técnicos de TVE reforman a marchas forzadas el plató desde donde se emitirán los debates políticos para adaptarlo a las condiciones de tamaño y movilidad de los velocirraptores y tiranosaurios, dado el interés de la dirección del ente de que el programa comience antes de las elecciones autonómicas y municipales. Solamente hoy a la luz del día las cosas volvieron a reordenarse y el mundo recuperó su coherencia. Todo vuelve a su ser: Steven Spielberg a producir divertidísimas películas de ciencia ficción y la televisión pública controlada por el Partido Popular a emitir tertulias políticas dirigidas por señaladísimos periodistas de derechas.

02 mayo 2015

¿MERECE LA PENA EL VERANO?



A lo mejor el verano no merece la pena. Quiero decir que sí, que está muy bien todo esto del buen tiempo y las vacaciones, y tomar cañitas en las terrazas y ver pasar a la gente en manga corta, pero si el precio que hay que pagar es poner la tele y ver el nuevo videoclip de Leticia Sabater quizá deberíamos replanteárnoslo todo. ¿Qué está dispuesto nuestro país a sacrificar  por pasar un mes o dos de descanso tras tantos días de frío y oscuridad? ¿Su salud mental? ¿Sus niveles más elementales de un mínimo gusto? ¿Su creencia en la dignidad de todo ser humano? “Mr. Policeman” fue el primer aviso de que Occidente podría sumirse en la oscuridad de una profunda crisis. “Yo quiero fiesta” confirmó la amenaza. Como cada año, llega mayo y con él un nuevo videoclip de Leticia Sabater. Esta vez es “YMCA”, una relectura del clásico de Village People al lado del cual Georgie Dann se convierte en Serguéi Prokófiev. En serio, ¿no estamos pagando un precio muy alto como sociedad por la llegada del buen tiempo?

En un programa de Telecinco de cuyo nombre no quiero acordarme se pudo ver hace pocos días unas imágenes de este nuevo atentado a nuestra convivencia. Es hora de abrir un debate ciudadano, de romper viejos esquemas, de superar la dialéctica de partidos. ¿Tiene sentido estar tomando un vinito al aire libre con los amigos si de fondo aparece esa cara (¡esa cara!) sintetizada diciendo dos mil quinientas veces guayemsiei? ¿No sería mejor saltar directamente de la primavera al otoño si con ello nos ahorrásemos un videoclip en donde los ítemes de menor mal gusto que se ven son tatuajes? ¿Merece la pena disfrutar de nuestras costas si eso implica tener que contemplar a Leticia bailando en la playa rodeada de tronistas marca Hacendado?

Adaptemos nuestro horario al meridiano de Greenwich, facilitemos la conciliación de la vida personal con el trabajo, y saquemos el verano del calendario laboral. Y, por supuesto, prohibamos por ley que Leticia Sabater pueda sacar discos de villancicos navideños bacaladeros.

01 mayo 2015

EL TOPLESS Y LA BALLESTA

Por si alguien lo duda: por aquí no hay ningún interés en ver las fotos en topless que le hicieron sin permiso a Mariló Montero mientras estaba de vacaciones en no sé dónde con su amiga no sé quién. Allá ella si primero quiere ponerse moderna y decir que les gusta tanto a los amigos de su hijo que le enseñaron una palabra nueva: “milf” (acrónimo de “mother I’d like to fuck”). Allá ella si después quiere ponerse supermoderna dando besitos en los labios a su compañera María Casado delante de todo el mundo. Allá ella si encima quiere ponerse supermodernísima haciendo topless cuando, donde y con quien quiere. Y si, para rematar, sufre un desconcertante ataque de pudibundez galopante y exige que las fotos que le hicieron no se publiquen, eso también es cosa suya y hace bien en intentar evitarlo (¡no vaya a ser que la vean los amigos de su hijo, que están en una edad muy mala!). Incluso podemos superar que intentara defenderse diciendo en una entrevista en Canal 24 Horas “Lo más grave es que se insinúe que tengo una relación homosexual” (¿desde cuándo mantener una relación homosexual es algo grave?), porque después corrigió sus palabras (y lo hizo mucho mejor que cuando intentó arreglar su delirante concepción del transplante de alma o su afirmación de que oler limón previene el cáncer).

Lo que sí nos interesa es saber cómo es posible que, el día del trágico suceso en el instituto de Barcelona, la periodista Montero dijera esto en La 1 mientras señalaba la imagen de una ballesta: “Lo que me llama la atención es el arma, que evidentemente no es habitual, o sea, es decir, aquí tenemos lo que es una ballesta, una ballesta que es como un arco… muy moderno. Pero es muy complejo, es un arma muy compleja, mira, es como un arco moderno con flecha”. Y, sobre todo, por qué tras tanta incompetencia no la despiden, o, al menos, eliminan el vídeo de la web y lo esconden con las fotos del topless donde nadie pueda verlo nunca jamás.