31 diciembre 2015

625 RANAS: RESUMEN DEL AÑO

Claro que sí. Es 31 de diciembre. Todos los programas hacen resúmenes del año. ¿Por qué nosotros no? Las principales noticias del año. Las actuaciones más destacadas del año. Las imágenes más impactantes del año. “625 ranas” también quiere ser como un programa de televisión de los buenos. Para todos nuestros lectores... ¡chan, chan! Esto es lo que dieron de sí las 362 columnas de 2015. ¡Las mejores frases de crítica televisiva del año!

“¿Elecciones catalanas a finales de septiembre? Pero si estamos en enero... ¿Por qué se convocan con tanta antelación? ¿Es que Mas no tiene piedad? ¿Ocho meses de clima electoral en Cataluña? ¿Cinco mil setecientas sesenta horas incluyendo las elecciones catalanas en la escaleta de “Las mañanas de Cuatro”, “Más vale tarde”, “Un tiempo nuevo”, “Al rojo vivo”, “La sexta noche”, “Gran Hermano VIP”?” (19 de enero). “Propongo que la cadena de Atresmedia nos ofrezca cuando antes “El inspector de trabajo infiltrado”. Lo que nos íbamos a reír” (27 de febrero). “Saliendo por la puerta de atrás de los estudios de TVE, al lado del contenedor azul para papel y del contenedor amarillo para plástico, existe un contenedor de color marrón destinado en exclusiva para toda la basura que produce José Luis Moreno (23 de abril). “Existen tres fenómenos que la ciencia no puede explicar: (1) el orden cuántico de las ondas gravitacionales, (2) el nivel de asalchichamiento intelectual de la monja Teresa Forcades, y (3) por qué no hay unanimidad mundial acerca de que “The Americans” es la mejor serie del momento” (16 de junio). “Era la primera vez en la historia del periodismo mundial que se pixelaba una cara no para proteger la identidad de la persona que aparecía en la foto sino para proteger la sensibilidad de los espectadores” (8 de septiembre). “¿Alguien se imagina un programa llamado “Cuñado mayor” en el que cada semana se aborde un caso real de maltrato machista?” (22 de noviembre). “Todos los programas hacen resúmenes del año. ¿Por qué nosotros no?” (31 de diciembre).

30 diciembre 2015

PRESIDENTE DAVID BAILEY

Escucho a nuestros políticos y me vienen a la cabeza los versos del inolvidable poeta griego Yannis Ritsos: “Las cosas más bellas a menudo las decimos cuando queremos evitar decir una verdad”. La belleza de esos discursos políticos, incluido el discurso del rey, que proponen acuerdos históricos, mucho diálogo y líneas rojas de platónica pureza, nos distrae de una verdad tan dolorosa como deprimente: jamás tendremos un presidente como David, el primer ministro británico de la película “Love Actually”. ¿No creen que sería estupendo tener como presidente a un tipo tan guapo como Hugh Grant?  ¿Usted no votaría a un señor capaz de poner en su sitio en una rueda de prensa al mismísimo presidente de los Estados Unidos, de enamorarse de su secretaria Natalie y de utilizar el sentido del humor sin que los ciudadanos sufran ataques de grima? ¿Quién no querría un presidente que resume el protocolo oficial con tres sencillas palabras: sonrisa, reverencia y saludo? Pero, ya que estamos inmersos en la programación televisiva navideña, ¿por qué no pedir un presidente tan guapo, simpático y cercano como David, y a la vez tan bueno, justo y sensible como George Bailey, el protagonista de la maravillosa, imprescindible y perfecta “¡Qué bello es vivir!”?

El presidente David Bailey, unión hipostática de las dos naturalezas cinematográfica y humana en la persona de un político, podría llamar a nuestra puerta en Nochebuena en busca del amor perdido, bailaría en los pasillos de la Moncloa, diría cuatro verdades a todos los señores Potter del mundo y jamás permitiría que Bedford Falls pasara a llamarse Potterville. David Bailey se mancharía la boca con el carmín de Natalie y estaría dispuesto a atrapar la Luna con un lazo, entendería que no se puede ser sensato siempre y tendría a su lado un ángel tan encantador como Clarence, sabría que un político nunca debe quitar el protagonismo a los niños y conseguiría ser el hombre más rico de la ciudad sin necesidad de tener dinero. Presidente David Bailey. Sigan su campaña electoral en las reposiciones navideñas de “Love Actually” y “¡Qué bello es vivir!”.

29 diciembre 2015

"OCHO PRESENTADORES VASCOS"


Se estrenó el otro día en laSexta y todo apunta a que será el éxito televisivo del momento. Cuenta la historia de Óscar Terol, un cómico y presentador de televisión andaluz -más concretamente, del barrio sevillano de Triana- al que le ofrecen presentar “¿Y tú qué sabes?”, el nuevo concurso absolutísimamente vulgar para las noches del domingo de la cadena de Atresmedia. Cuando la productora le pide que rellene unos formularios con sus datos personales, Óscar indica que es vasco vasquísimo nacido en la mismísima capital de Guipúzcoa, ya que ha podido comprobar el porcentaje exageradamente desproporcionado de presentadores vascos que triunfan en la televisión nacional. De esta manera, el grupo de siete presentadores vascos que forman Iñaki Gabilondo, Ramón García, Carlos Sobera, Anne Igartiburu, Emma García, Karlos Arguiñano e Iñaki López se convierte en un grupo de ocho.

Y a partir de ahí se desarrolla una trama llena de enredos y situaciones divertidas. Terol tiene que sacar adelante un concurso cuya mecánica no puede ser más aburrida, una simple sucesión de preguntas a tres famosos sin el mínimo aliciente que pudiera despertar el menor interés de alguien recién salido de una cámara de privación sensorial. Larguísimo, leeeeeeento, monocorde, monotono y monoaural. El presentador finge todo el rato ser vasco. Se muestra chulito y coñón, simpático y vacilón, con rasgos de la coña de López, la gestualidad facial de Sobera y la tonalidad de Arguiñano. Pero a veces se le escapa un quejío, una comparación chiquitesca, quiere aparecer un “mi arma” que Terol rápidamente ahoga y que empieza a levantar suspicacias entre los responsables de Atresmedia, absolutamente reacios a la posibilidad de que un concurso televisivo de preguntas no sea presentado por un vasco.

El primer capítulo ha resultado prometedor y será muy interesante ver cómo van evolucionado los personajes. Seguramente la trama avanzará rápidamente ya que esto tiene toda la pinta de que va a ser una miniserie.

28 diciembre 2015

FELIZ 2015 DE MIERDA Y PRÓSPERO 2016


Una enorme oleada de refugiados e inmigrantes atravesando Europa es la noticia televisiva del año 2015. Un millón de personas arrastrándose por nuestro continente en condiciones penosas, huyendo del hambre, la muerte y la guerra, inundaron los informativos de noticias escalofriantes que pasarán a la historia.

Las mejoras de las condiciones de vida en Occidente durante la segunda mitad del siglo XX son innegables, pero aún queda mucho camino que recorrer, muchas cosas que mejorar, muchas aristas que pulir. Por ejemplo, las terribles consecuencias de la ascensión del fascismo y el nazismo, y la devastadora II Guerra Mundial posterior las hemos visto hasta la saciedad en los cientos de documentales que se han hecho para la tele, pero son imágenes de mala calidad, en blanco y negro y muchas veces sin sonido. Es cierto que se realizaron grandes esfuerzos e inversiones remasterizando, coloreando y sonorizando esos viejos materiales, que se han rescatando algunas imágenes desconocidas en archivos perdidos, pero es inevitable que los espectadores nos aburramos viendo algo tan repetitivo y de tan mala calidad técnica en estos tiempos en que exigimos efectos especiales deslumbrantes y perfección digital.

Por eso las nuevas imágenes de personas perseguidas, destrozadas, humilladas y muertas en Europa, gracias a que han sido obtenidas en 2015 en unas condiciones técnicas impecables, a todo color y perfectamente sonorizadas, permitirán una mejora espectacular de los próximos reportajes y documentales que se hagan sobre la humillación junto a nuestras casas, sobre la vergüenza ante la ineficacia de nuestras instituciones, sobre la indiferencia de nuestra clase política y nuestra resignación cómplice como votantes ante una humanidad derrotada. Somos muy afortunados porque estarán hechos con las condiciones de calidad que los telespectadores merecemos disfrutar cuando nos tiramos en el sofá a dormitar viendo un rato la tele.

27 diciembre 2015

"MASTERGANCHILLO JUNIOR"


Menos mal que no hay en la tele un programa cazatalentos en el que los niños hacen ganchillo. Sería horrible que existiera semejante estupidez, un concurso infantil de ganchillo llenándoles la cabeza de pájaros a los chiquillos haciéndoles creer que el ganchillo es lo más, que hay que practicar más con el ganchillo para poder superar diferentes pruebas de ganchillo con diferentes ganchillos en las que un jurado especialista en ganchillo habla todo el rato de ganchillo con gravedad y aplomo mientras evalúa desde su púlpito de ganchillo qué tal hacen los niños ganchillo y cómo resuelven los problemas de ganchillo con los que se encuentran cuando compiten con otros niños haciendo ganchillo. En realidad, menos mal que no hay montones de programas de hacer ganchillo en versión concursos de hacer ganchillo, reportajes de hacer ganchillo, tutoriales de hacer ganchillo o espectáculos de hacer ganchillo. Es una fortuna, en fin, que el ganchillo en sí mismo no sea un género televisivo invasivo porque de ser así “MasterChef junior” hubiera tenido un problema.

Gracias a que el ganchillo solo es una más de las muchas otras cosas que se pueden hacer en la vida sin convertirse en una pesadez monotemática, gracias a que el ganchillo no te permite salir en la tele durante semanas en hora de máxima audiencia, gracias a que el ganchillo no te hace famoso a los once años elevándote por encima tus compañeros del cole e incluso de tus profes, “MasterChef junior” ha conseguido repescar esta semana a Covadonga, una simpática niña asturiana que gusta mucho al público, pero que había quedado eliminada hace quince días. Según el programa, la niña posee “elevados conocimientos culinarios” y es “la reina de los fogones”, pero “su otra pasión es hacer ganchillo”. ¿Se imaginan que la hubiera fichado un ridículo “MasterGanchillo junior” dejando al gran “MasterChef junior” sin la repesca de una de sus bazas para atraer audiencia? ¡Una desgracia para la tele, la cocina y la niña!

26 diciembre 2015

EL REY, EN EL TRONO COMO UNO MÁS


Se abre la veda. “El intermedio” ya puede utilizar el discurso navideño del rey para hacer vídeos manipulados. Wyoming, prudente, lleva años conteniéndose para evitar que, si luego coincidiera que le pasara algo al rey en una juerga, Hermann Tertsch le demandara. Los espectadores, ilusionados, llevamos años esperando verlos para comprobar si el rey queda mejor en un montaje con el padre de Jesulín llorando, Carmen de Mairena desbarrando o El Cuñao descojonándose. Pero tanta prudencia y tanta espera han llegado a su fin gracias a que TVE, una vez más en su función de servir de referente audiovisual abriendo nuevos caminos televisivos a los demás canales, ha roto las cadenas de la autocensura haciendo bromas con ese mensaje institucional tan importante que recoge más de diez minutos seguidos de trabajo del rey.

Si ante el escenario de mayor lujo y ostentación de la historia de los mensajes navideños, TVE se permite decir que “la sobriedad ha sido la nota dominante”, y si TVE se permite añadir que el rey “sentado en mitad del Salón del Trono, ha prescindido de adornos superfluos”, entonces todo vale. Hasta aquí hemos llegado, que diría Rajoy. Que la sobria Carmen de Mairena, repleta de esos adornos necesarios y ninguno superfluo que la caracterizan tan propios del Salón del Trono de un Palacio Real, responda lo que quiera. Y si desea hacerlo sentada en el Salón del Trono de su casa, pues que lo haga, que se note que el rey es como uno más y que Carmen de Mairena dispone, como él y como todos los españoles, de su propio Salón del Trono para cuando la necesidad aprieta.

Qué bien lo supo ver la llegada de los nuevos tiempos la grandiosa Maruja Torres, que tras las primeras imágenes del mensaje real en el Palacio Real tuiteó “He soñado que vivía en Versalles”, y que remató la fiesta así: “Ah, tenemos un rey simple, perdón, sencillo y grandioso a la vez. Estoy que no quepo en la taza del inodoro”.

24 diciembre 2015

CARRIE MATHISON EN MONGOLIA

Andan los sarcásticos genios enloquecidos de la revista “Mongolia” permanentemente asediados por opiniones críticas que les acusan de no respetar los límites del humor. Tras cada número, con cada portada, con cada chiste, media opinión pública brama que hay asuntos que no pueden ser tratados desde la sátira. ¿Y desde el drama? ¿Sólo ha de tener límites el humor? ¿Cuáles son los límites del musical, del terror, del costumbrismo? Más aun, ¿cuáles son los límites del drama y de la tragedia? ¿Y los del suspense? ¿Ha de tener límites el género policíaco o de espías?

Lo pregunto porque esta semana terminó la -una vez más- brillante temporada de “Homeland”, y buena parte de la tensión que arrasó las uñas de los espectadores tuvo que ver con la delicadísima y durísima actualidad del argumento: una célula de Daesh compuesta por nativos alemanes regresados de su entrenamiento en Siria prepara un atentado masivo en Berlín con armas químicas. Incluso en una escena de un episodio de hace pocas semanas, cuando sólo había pasado un mes desde los atentados franceses -¿cómo de ajustado es el calendario de postproducción de la serie?- una agente de la inteligencia germana discute con otra de la CIA y le suelta “no vamos a consentir otro París en Alemania”. ¡“No vamos a consentir otro París en Alemania”! Pero, bueno, ¿es que los guionistas de las series de televisión norteamericanas no tienen límites? ¿Es que no respetan nada? ¿Es que se puede hacer suspense sobre cualquier tema?

Así que ahora que ha vuelto a tomarse unos meses de descanso hasta la próxima temporada tras haber salvado Occidente una vez más -¡habrá sexta temporada de “Homeland”! ¡yujuuuuu!-, voy a poner en contacto a Carrie Mathison con el mongol Edu Galán para que charlen un rato sobre las diferencias entre las ficciones y las realidades y sobre cómo el cuadradito de la pantalla del televisor lo iguala todo. Nunca se sabe lo útil que puede ser para los mongoles conocer a la mejor agente de la historia de la CIA, y seguro que en sus ratos libres Saul Berenson se parte su culo judío leyendo “Mongolia”.

23 diciembre 2015

"GRAN HERMANO" EN VERSALLES


La experiencia nos enseña que cuando una serie histórica se presenta como “la más cara de” o “la más ambiciosa desde”, cuando la promoción de esa serie insiste más en los millones gastados en decorados que en la calidad del guion, y cuando las polémicas que no tienen nada que ver con la serie levantan más polvo que la propia serie, nos encontramos ante una serie lujosa, espectacular, polémica y vacía. Y eso es “Versalles” (Canal+ Series Xtra). Un lujo visual. Puro espectáculo con excusa histórica. Aburridas polémicas alrededor de la elección del protagonista. Y mucho vacío.

Luis XIV, rey de Francia, se larga a Versalles (que todavía no es el desmesurado palacio que llegará a ser) huyendo de las conspiraciones de la corte parisina. Allí, en Versalles, el rey vive rodeado de una multitud de nobles, cortesanos, sirvientes, amantes y un jardinero que es un soplo de aire fresco entre tanta majadería. Los trajes de los personajes están muy bien, y las intrigas políticas al estilo de “House of Cards”, y hasta tiene gracia saber que un actor británico interpreta al rey francés en una serie rodada originalmente en inglés. Y poco más. El vacío de “Versalles”, más allá del poco relevante esfuerzo en reproducir algunas costumbres del siglo XVIII (la reina debía dar a luz en público, por ejemplo), convierte a la serie en una especie de “Gran Hermano” en Versalles con sus “nominados”, expulsados, aventuras sexuales, confidencias a medianoche, secretitos, alianzas, amores y odios. De acuerdo, en el segundo capítulo ya escuchamos a Luis XIV decir “Yo soy el Estado”, que es la frasecita que define al Rey Sol tanto como el “Bond, James Bond” define al agente 007. El irrespirable ambiente de Versalles y el alejamiento del rey y de sus nobles del mundo real, sin embargo, no debería sorprendernos tanto porque no hay grandes diferencias cualitativas entre el Versalles de Luis XIV, el palacio del Elíseo de Hollande, la Casa Blanca de Obama o incluso la Moncloa de Rajoy. Que no nos confundan las bufandas de Hollande, el indulto de Obama a un pavo o las partidas de dominó de Rajoy. Hoy seguimos en Versalles porque la gran política es la casa de “Gran Hermano” sin cámaras y sin Mercedes Milá alimentando el espectáculo.

22 diciembre 2015

HOY, EN LA TELE


Ojalá pudiéramos verlo hoy en la tele: “Tenemos con nosotros a Jesús, que ha sido agraciado con el primer premio de la lotería de Navidad. Está eufórico y cuenta que ganó casi medio millón de euros gracias a que soñó con un número y no paró hasta que lo localizó y lo compró por Internet. Dice que gracias a ese sueño ahora es rico, pero debería saber que el hecho de que haya soñado un número y que le haya tocado no tiene ninguna relación, sino que se trata solo de una coincidencia”.

Forma parte de la coreografía del 22 de diciembre que los agraciados cuenten en la tele lo que quieran, pero alguien debería bajarles los humos: “María cuenta que no suele fijarse en las matrículas de los coches, pero cuando vio que el número de aquella matrícula coincidía con el que vendían en la administración de lotería de enfrente tuvo una corazonada. Entró y compró décimos para ella y toda su familia. Ahora están felices, pero no hay corazonada que valga porque los números de las matrículas y los de la lotería son sucesos independientes”.

Una cosa es ver en la tele cómo disfrutan los premiados de su premio, y otra es dejarles hacer proselitismo de la conducta supersticiosa e insensata: “José estaba arruinado. Ahora, gracias a que no gastó sus últimos euros en atender a su familia sino en comprar el mismo número al que juega todos los años, ahora podrán tener una casa con luz, calefacción y agua caliente. Cuando lo cuenta, todos le felicitan; pero Servicios Sociales debería tomar cartas en el asunto porque José cree ser perseverante cuando solo es un majadero”.

Y, de remate, la guinda: “Fidel está feliz porque un año más dispone del poco dinero que ganó con su humilde trabajo. Gracias a la lotería que compran quienes tienen dinero de sobra pero les cuesta pagar impuestos, el Estado recaudará unos cuantos millones que, confía, se dedicarán a gastos sociales en ayuda a los desfavorecidos. Le gusta que el premio de la lotería esté muy repartido”.

21 diciembre 2015

¡ESCAAAAAAAAAAÑO EN LAS GAUNAS!


¡Un momento, compañero, porque tenemos escaño, escaño, escaaaaaaaaaaaño en Riazor! (¡pi, pi, pi, pi!) ¡Sííííííííííí, Ferreras, sííííííííí! ¡a las diez y doce minutos de la noooooche, el Partido Popular iba liderando la concesión del escaño pero comenzaaaaaaron a llegar los recuentos de las mesas de los barrios más populares de la ciudaaaaaad y finalmente, en una jugada magistraaaaaal, de una aritmética prodigiosaaaaaa, el escaño va para... va para... va para el Ciudadanoooooos! ¡Escaño, escaño, escaño, escaaaaaaaaaaaaaño en Riazor! ¡No puede estar más emocionante esta noche electoral! ¡Este nuevo diputado puede hacer que las fuer....! ¡Pero un momento, un momeeeeeeento! ¿Qué está pasando en El Molinóóóóón, Cristina Pardo? ¡Hola, Ferreras! ¡Aquí los ánimos están muy tensoooos! Acaban de llegar los recuentos de algunas de las mesas más representativas de la ciudad y los jugadores del Izquierda Unida - Unidad Popular cantaron un escaño, pero el ááááárbitro aún no lo ha concedido. Todos los votantes se arremolinan alrededor del colegiado. Vamos a esperar unos segundos... ¡Anulado! ¡Anulado! ¡El colegiado dice que nooooo! Las gradas están muy... ¡Perdona, Cristina, pero tenemos que dejarte porque (¡pi, pi, pi, pi!) tenemos nuevo escaño! ¡Nuevo escaño! ¡A las diez y catorce minutos de la nocheeeeeeee! ¿Dónde es el nuevo escañooooo? ¿Dónde es, Ana Pastor? ¡Nuevo escaño en Mestallaaaaaaaa! ¡Nuevo escaño para el Partido Popular en Mestallaaaaaaaa! ¡Sííííí, Ferreeeeeeras, la conjunción de los votos de Gandía y Xátiva en una perfecta cooooooordinación ha conseguido arrebatar al Podemos el diputado que se estaba jugando! ¡El Partido Popular amplía su ventaja en Mestallaaaaa y prácticamente sentencia las elecciones de este año! Gracias, Ana, dinos qué ambiente se respira en los vestuaaaaaaaarios. ¡No, espera, no nos digas nada ahora porque tenemos... a ver.... sííííííí! ¡Se confirma! ¡Escaño, escaño, escaño, escaño, escaño! ¡Escaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaño en Las Gaunas!

20 diciembre 2015

ELECCIONES EL 25 DE DICIEMBRE DE 2016


Sí, sí, sí. Unas elecciones generales todos los años en estas fechas. O tres o cuatro días más tarde incluso. ¿A qué ustedes no se han dado cuenta de que ya estamos metidos hasta las trancas y barrancas en Navidad? Creían que esas luces que alumbraban las calles de sus ciudades formaban parte de la campaña de algún partido emergente o sumergido, ¿eh? Donde normalmente sonaban irritantes villancicos, este año sonaron irritantes himnos electorales en texto y contexto, discurso y metadiscurso semejantes a los anteriores. ¿A que nunca se había hablado menos del anuncio de la lotería, del de Freixenet? ¿A que nunca se había hablado menos del anuncio de Campofrío? Claro, porque los anuncios publicitarios esta vez nos han intentado vender otro tipo de chorizos y de otra manera. Las ciudades se han engalanado, pero es la cara de Rajoy y de Sánchez la que cuelga de las farolas en vez de la de la Virgen y San José. Me ha contado un amigo que ha visto en alguna fachada una nueva versión de los muñecos de Papa Noel que cuelgan de las ventanas en donde es Pablo Iglesias el que se pretende colar en la casa del votante.

En “Zapeando” sí han puesto iconografía luterana por doquier, pero en “Al rojo vivo”, no. Las televisiones no se atreven a desear felicidad a sus espectadores, no vaya a considerar la Junta Electoral Central que se está haciendo propaganda electoral. Los maratones vuelven a ser carreras deportivas y nadie se le va a ocurrir hacer resúmenes del año hasta las once de la noche del 31 de diciembre. ¿Recuerdan a aquellos practicantes que nos daban un cachete en el culo antes de ponernos la inyección, para que un dolor leve enmascarara a un dolor mayor? Pues este año el debate Rajoy-Sánchez fue el cachete que va a hacer que Felipe VI nos cuele su mensaje navideño sin hacernos casi daño. Está claro: el mejor resultado electoral de esta noche sería el que diera lugar a un gobierno débil que tuviera que dimitir en pleno en septiembre y convocar nuevas elecciones generales para el 25 de diciembre de 2016. Y otro año sin Navidad. Sí se puede.

19 diciembre 2015

EL PERIODISMO CIENTÍFICO ANTE EL HOSTIÓN A RAJOY (aka EL ÍNDICE DEL BOSTEZO)

En su importantísima obra de 1963 “Fundamentos de matemática periodística”, el estadounidense Joseph Brinker presenta una serie de desarrollos físico-matemáticos sobre el periodismo político que para muchos suponen el hito fundador del Periodismo como ciencia natural en el siglo XX. Brinker propone que en toda noticia cabe distinguir su relevancia y su comentabilidad como suceso. Ambas dimensiones son independientes, pudiendo existir noticias muy relevantes pero poco comentables, muy relevantes y muy comentables, poco relevantes y poco comentables, y poco relevantes pero muy comentables. Esta relación entre estas dos magnitudes de cualquier noticia puede plasmarse en un coeficiente: el famoso coeficiente beta de Brinker-Seeger, popularmente conocido como el “índice del bostezo”, y tantas veces usado para analizar, por ejemplo, la cobertura que hizo el Washington Post del escándalo Watergate.

El caso es que la agresión que sufrió el presidente Mariano Rajoy el pasado miércoles en Pontevedra tiene un índice de bostezo altísimo; es decir, es una salvajada indiscutiblemente relevante que necesariamente ha de ocupar espacio en informativos y tertulias, pero a la vez tiene una bajísima comentabilidad, ya que no cabe contar gran cantidad de información al respecto y cualquier tertuliano no podrá ir más allá de condenarlo tajantemente tal como han hecho los tertulianos que le han precedido y harán los que le sucedan. El resultado, pues, es el aumento de los bostezos en la audiencia en dichos espacios televisivos y el zapeo de los espectadores hacia otros programas que tengan un coeficiente beta más cercano a 1.

(NOTA FINAL: Brinker lamentaba en su manual que el contenido de los programas informativos terminara obedeciendo más a la comentabilidad de los sucesos que a su relevancia, y predecía que pronto existirían cadenas enteras dedicadas a la información política con la misma lógica con la que en los 60 se practicaba la información deportiva. Pero otro día les hablaremos de Brinker y laSexta.)

18 diciembre 2015

PITO, PITO, GORGORITO


Visto en la tele y oído en la radio: “Para participar en las Elecciones Generales del 20 de diciembre solo hay que saber cuatro cosas. El lugar: tu local electoral. La hora: de 9 de la mañana a 8 de la tarde. El documento de identidad: tiene que ser original. No valen fotocopias. Las papeletas: Hay una para el Congreso y otra para el Senado. Se distinguen por colores. Esto es todo lo que hay que saber si quieres votar en las Elecciones Generales del 20 de diciembre. Ministerio del Interior. Gobierno de España”.

En el capítulo “Definición de Homer” de “Los Simpson”, para resolver la emergencia nuclear de la central en la que trabaja y así salvarse a sí mismo, a su familia y a toda la ciudad de Springfield, Homer solo tiene que saber una cosa: apretar un botón. Homer sabe hacerlo, pero tiene el pequeño problema (junto a todos los que dependen de él) de no saber cuál. Seguramente el anuncio del Ministerio del Interior está hecho de buena fe y persigue una mayor implicación y participación ciudadana en lo común, pero a diferencia de otros mensajes institucionales similares (para personas ciegas o que residen en el extranjero, por ejemplo) parece estar desconcertantemente destinado a Homer Simpson.

Platón decía que las decisiones políticas debía tomarlas una selecta minoría de personas como Lisa después estudiar mucho. Homer debía limitarse a obedecer y callar, algo tan injusto como parece y tan peligroso como la historia demuestra. ¿Cómo romper con esta visión elitista de la política sin caer en el “Pito, pito, gorgorito” al que recurre Homer para elegir qué botón apretar? Habría que apostar por un modelo educativo que en vez de fabricar trabajadores competitivos y rentables (simples productores) buscara educar soberanos: ciudadanos maduros y responsables, personas que en su trabajo saben qué botón apretar y en su vida saben tomar sus propias decisiones. Y, cuando ya tal, que el Ministerio del Interior permita que haga los anuncios de animación al voto el Ministerio de Educación, que va a molar.

17 diciembre 2015

PEDRO SÁNCHEZ PIERDE EL DEBATE Y LA SINDÉRESIS


Permíteme que insista tanto como Matías Prats pidiendo que le permitamos que insista. Vuelvo sobre el cara a cara entre Rajoy y Sánchez porque se está pasando por alto que Sánchez perdió el debate por una metedura de pata infame, deshonrosa y mayúscula.

Los odontólogos seguirían el debate con el interés de cualquier otro colectivo laboral, solo que ellos se fijarían más en la dentadura de los participantes. Deformación profesional. Por lo mismo, mientras los peluqueros atendían más a los peinados y los sastres a los trajes, los críticos de televisión nos fijábamos en los aspectos televisivos del debate: ¿Será La 1 la cadena más seguida como siempre ocurrió en España cuando varios canales emiten el mismo mensaje institucional? ¿Con qué datos aportados por los candidatos se cebará más Ana Pastor cuando analice quién miente o dice la verdad? ¿Cómo buscarán su cuota de protagonismo televisivo los candidatos excluidos del cara a cara? ¿Dónde encontrará “El intermedio” su filón para los chistes y vídeos manipulados del día siguiente? Pero todas estas preguntas se perdieron como lágrimas en la lluvia cuando Sánchez dijo: “Más que de milagro económico, hay que hablar de un misterio digno de ser investigado en 'Cuarto Milenio'”. ¿En serio dijo “investigado”? ¿De verdad añadió que debía hacerse en “Cuarto milenio”? ¿Investigar algo en “Cuarto milenio”? ¡Menuda empanada arrastra Sánchez!

En “Cuarto milenio” no se investiga. Nada. Nunca. Es, como “El hormiguero”, un programa de variedades. Pero malo. Funciona solo porque tiene un público que cae en la trampa de confundir información con entretenimiento y se divierte viéndolo. Pero de investigar, averiguar, estudiar, experimentar, poner en claro o sacar en limpio nada de nada. ¿Recuerdan, por ejemplo, el ridículo de la última “investigación” que hizo con su equipo de la señorita Pepis en el misteriosísimo Palacio de Linares la noche de difuntos que es cuando da más mieditis? Pues Sánchez, el pobre, no. Y sus asesores parece que tampoco.

16 diciembre 2015

SIN NOTICIAS DE TOM BAXTER


Me gustaría hablar de las dos insistentes cabecitas de Rajoy y Sánchez que ocuparon durante dos días el ángulo superior derecho de los televisores de España con las que TVE pretendió, y consiguió, que no olvidáramos que en la noche del lunes se enfrentarían, en un épico cara a cara, los dos gigantes de la política nacional, pero es que las cabecitas me daban un poco de risa. También me gustaría hablar de la fina ironía de Cuatro, que programó la película “Esto es la guerra” a la misma hora en que Rajoy y Sánchez se enfrentaban en el dichoso “cara a cara”, y de la finísima ironía de Telecinco al programar a esa misma hora “Pequeños gigantes”. Pero ni siquiera creo que fuera ironía, sino una afortunada casualidad. Así que sí, venga, hablemos del debate.

 A ver. Todos nos sabíamos ya los diálogos de la película electoral protagonizada por Rajoy y Sánchez, ¿no? Yo al menos me sentí como Cecilia viendo “La rosa púrpura de El Cairo” en la película de Woody Allen. Cecilia se sabía los diálogos de memoria, y los espectadores nos sabíamos de memoria todos los argumentos, críticas, descalificaciones, insinuaciones, proyectos y gestos de Mariano y Pedro. Era todo tan previsible (incluido el enfado de Rajoy), tan visto y tan oído que me pasé el rato esperando a que uno de los dos políticos saliera del televisor y se sentara a mi lado en el sofá para pedirme el voto. Si el poeta, explorador y aventurero Tom Baxter pudo abandonar la pantalla para saludar, e incluso enamorarse, de Cecilia, no veo por qué un político aspirante a presidente no puede abandonar un debate para saludar, e incluso enamorarse, de un votante. Por ejemplo, de mí. Pero ni Mariano Rajoy ni Pedro Sánchez son tan sensibles, encantadores y románticos como Tom Baxter, aunque los dos políticos parece que no saben, como Tom, que el dinero del que hablan no sirve para pagar en los restaurantes y ese elegante mundo futuro sin crisis y con trabajo para todos del que no paran de hablar sólo existe en sus diálogos de película. En fin. Fue un poco decepcionante ver “La rosa púrpura de El Debate” sin que Tom Baxter entrara en el mundo real. Menos mal que, como a Cecilia, siempre nos quedarán Fred Astaire y Ginger Rogers en “Sombrero de copa”. Pero ese es otro debate.

15 diciembre 2015

CUATRO FRACASOS COMERCIALES Y MEDIASET

¿Que por qué fracasó “Un tiempo nuevo” en el segundo intento de Mediaset por emitir un programa de periodismo y debate serio? Déjenme que les cuente tres breves historias increíbles pero rigurosamente ciertas:

- en 1982, la marca de higiene bucal Colgate decidió ampliar su abanico de productos y dar el salto a los alimentos congelados. Así nació Colgate Kitchen Entrees, una línea de cenas ligeras congeladas -verduritas, arrocitos, tiritas de pollo- que absolutamente nadie compró y que pasó a la historia del márketing como una de las mayores meteduras de pata que se recuerdan,
- en 1999, la revista Cosmopolitan -editada en treinta y seis idiomas alrededor del mundo-, segura de que las lectoras de la revista comprarían también ese logotipo en los supermercados, saltó al sector lácteo y lanzó al mercado norteamericano el Yogur Cosmopolitan de cereza y melocotón. Dicha división de lácteos quebró antes de que caducase la primera tanda de yogures.
- en 2004, la marca de bolígrafos Bic entendió que era buena idea producir bragas desechables. No les había ido mal con su salto al mundo de los mecheros y de las maquinillas de afeitar. Algún error de cálculo tuvo que haber porque las bragas naranjas se vendieron lo mismo que las bragas cristal, es decir, cero -lo de bragas naranjas y bragas cristal es una broma; lo demás, no-.

¿Qué nos enseñan estas tres historias? Pues que una marca de éxito en un sector puede fracasar estrepitosamente si se mete alegremente en otro. Mediaset es un referente europeo de éxito y calidad en la producción de televisión basura, realities cutres casposos y periodismo amarillista, y su incursión en el mundo del periodismo serio suponía un cambio de sector alocado, incomprensible y suicida. Mucho me temo que “Un tiempo nuevo” quedaba tan lejos respecto de la línea de especialización de Mediaset como las bragas respecto a Bic, los yogures respecto a Cosmopolitan y las cenas congeladas respecto a Colgate. Y así les fue.

14 diciembre 2015

¿VEMOS OTRO?

Las dos palabras más hermosas del mundo no son “te quiero” ni tampoco “es benigno”. Las dos palabras más hermosas del mundo son “¿vemos otro?”. Eso sí, han de ser dichas una tarde de diciembre, con las luces del atardecer reptando por la pared, tumbados en un sofá y medio tapados con una manta. Un capítulo termina en el televisor y el que tiene el mando a distancia vuelve a ser consciente de su tacto. Ni siquiera está seguro de que la persona que le acompaña en el sofá no esté dormida. Cualquier movimiento parece una tarea heroica. “¿Vemos otro?”, casi murmurado. Todos los ruidos de la semana arden en esa franja de luz que ha ido ascendiendo por la puerta y desaparecerá en cuanto se acerque un poco más al armario. Sobre la mesa hay un plato con restos de ensalada y otro con migas de una tarta. Alguien, al poner los pies encima, volcó una lata de cerveza, pero sólo le quedaban un par de tragos que pudieran derramarse. Casi han terminado de pasar los créditos finales del capítulo. “¿Vemos otro?”.

¿Me va a sorprender toda la vida lo temprano que anochece en estos días del año? “¿Vemos otro?” significa “qué bien estoy a tu lado”, “no tenemos ninguna prisa”, “cómo me gusta esta serie”, “me da pereza y frío sacar los pies de debajo de tu culo”, “somos dueños de este momento”, “quiero saber lo que pasa a continuación”, “¿te gustó?”, “¿queda tarta?”, “qué bien actúa este cabronazo”. Da igual que nos estemos refiriendo a una temporada de “Friends” de hace quince años o a la última de “Fargo”. Se puede decir con un deje aburrido si se refiere a “Eres lo peor”, extrañado si se refiere a “The leftovers”, divertido con muchas ganas de que la otra persona conteste que sí si se refiere a “Modern family” o fascinado si se refiere a “The Knick”. Es igualmente bello en todos los casos. Alguien cambia de postura. Algún mensaje llega a algún móvil pero nadie lo va a mirar. Alguien en algún sitio sigue dando cuerda a las ciudades. Pronto empezarán a crecer los días. “¿Vemos otro?", “bueno...”.

13 diciembre 2015

LOS PREPARATIVOS DECISIVOS


Hola, hola, hola, nos encontramos en el lugar desde el que veré mañana el debate entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez. Las cadenas de televisión que retransmitirán este cara a cara no hacen más que calentar el ambiente explicando los preparativos en una cuenta atrás que detalla cualquier menudencia por irrelevante que pudiera parecer. Moqueta, mesa, sillas, micrófonos, luces, tiempos, colores, turnos, distancias, estrategias, temperatura, cámaras, qué sé yo. Es decisivo que conozcamos los detalles decisivos de este debate decisivo que sigue la estela de los debates decisivos de estos últimos días con sus correspondientes detalles decisivos detallados al detalle decisivamente. Vale, pero que conste que empezaron ellos.

Como pueden ver, seguiré el debate desde el salón de mi casa. Casi todo está a punto para recibirme mañana por la noche, pero todavía faltan algunas cosas importantes. Mantendré la decoración actual, pero moveré a un lado la lámpara de pie para que no refleje en la pantalla si llegado el caso decido tumbarme en el sofá. Mi estrategia es no tumbarme para que no me entre el sueño, que me conozco, pero nunca se sabe lo que ocurrirá en estos grandes acontecimientos. He revisado los enchufes de la instalación eléctrica, no vaya a ser que falle en el momento más inoportuno. Por lo mismo, también he traído dos pilas AAA nuevas y las pongo en el mando a distancia en sustitución de las viejas ante ustedes para que vean cuánta actividad estamos desplegando. La persiana está subida, pero si mañana encienden le iluminación navideña de mi calle, la bajaré, que tanto colorín favorece a Rajoy. Junto al mando, está la moneda que tiraré cada cinco minutos para ver en qué cadena seguiré el debate en cada momento. Sin embargo, el control de tiempos no será milimétrico para que resulte más dinámico y menos rígido. Ah, y el cargador del móvil está junto al sofá porque la batería me va como el culo y quiero ver qué dicen las redes sociales. Qué interesante es esto. Igual me vengo arriba y acuchillo el parqué.

12 diciembre 2015

JUNTA ELECTORAL CENTRAL COME GAMBA


Bravo por la Junta Electoral Central. El miércoles pasado estableció que el debate entre nueve partidos políticos no debía realizarse a las tantas como quería TVE, sino en horario de máxima audiencia. La pluralidad política recibió así la importancia que tiene, y, de regalo, al cambiar la parrilla de programación del día le paró los pies a Bertín Osborne. Con la falta que hacía. La Junta Electoral Central le cogió por las orejas, le sacó del horario de máxima audiencia y le puso de patitas en las doce de la noche. Bertín se escondió por miedo a que se le acabara el chollo, pero le encontraron debajo de la cama abrazado a uno de sus cojines amarillos. Es bueno que nos recuerden que la Corporación de RTVE no es privada, así que quienes la dirigen podrán hacer con ella casi lo que les da la gana, pero no del todo. Hay límites. Una gran y costosa televisión pública pagada entre todos nosotros conlleva una gran responsabilidad con todos nosotros.

TVE puede ir dando cancha a quienes le apetezca para que hagan programas todo lo rancios que quieran: Ernesto Sáenz de Buruaga, José Luis Moreno, Ramón García, Los Morancos o Bertín Osborne. La mayoría fracasa, pero eso no les preocupa: se retira el cadáver y ya está. Como pasa en la Selección Natural, solo hay que esperar a que alguna variación rancia resista para que el afortunado superviviente renueve contrato para dárselas de triunfador. Como ocurrió, tras los estrepitosos fracasos de “Así de claro”, “La alfombra roja”, “El legado” y “Jugamos en casa”, con “En la tuya o en la mía”.

La gestión de la cosa pública, la política en definitiva, pasa por establecer que un debate electoral abierto y plural se emita a una hora accesible y cómoda para los ciudadanos. Pero pasa también por poner en segundo término a Bertín, su mujer, su hijo, su casa, su piscina y lo bien que lo pasen cocinando un “León come gamba” que nos sale a precio de tres estrellas Michelín.

11 diciembre 2015

"MARCELO"

La credulidad de la gente no tiene límites. Lo acabamos de ver ayer cuando se volvió viral la campaña de promoción de una nueva serie cómica de laSexta llamada “Marcelo”. “Marcelo” es una sitcom surrealista sobre un ministro de Interior de un país bananero al que un día, en medio de una campaña electoral y tras un mal viaje de tripi, se le aparece un ángel de la guarda igual de torpe y memo que él y comienza a inmiscuirse en todas las situaciones de la vida cotidiana. Santiago Segura es el actor encargado de interpretar al ministro, mientras que Jorge Sanz será el ángel Marcelo, en la línea del inolvidable personaje que tan brillantemente construyó hace unos años en “El inquilino”. Tan eficaz ha sido la campaña publicitaria de la serie y tan desnortada y desorientada se encuentra la opinión pública nacional que muchos han creído que se trataba de una noticia real, llegándose al extremo de que algunos periódicos importantes la dieron ayer por cierta y publicaron que nuestro ministro de Interior cree que tiene un ángel de la guarda al que llama “Marcelo”.

Pero, señores y señoras, tengamos un poco de sensatez y dejemos de creer historias demasiado ridículas para ser ciertas. ¿Acaso no sabemos que España no es un país gobernado por radicales religiosos que dejan que creencias sobre dioses o ángeles se inmiscuyan en cuestiones políticas? ¿Qué va a ser lo siguiente, pensar que Han Solo y la princesa Leia se presentan a las elecciones por UPyD? Disfrutemos de “Marcelo” cuando se estrene y dejemos de pensar que tenemos un ministro de Interior que está mentalmente incapacitado para ejercer su cargo. ¿Qué clase de país impresentable seríamos si las importantísimas decisiones sobre seguridad pública que ha de tomar el Gobierno estuvieran en manos de un ministro lo suficientemente tarado intelectualmente como para creer en la existencia de un ángel de la guarda llamado Marcelo que le ayuda a encontrar plazas de aparcamiento?

10 diciembre 2015

ANIMALES INESPECÍFICAMENTE HUMANOS


Me gusta que la televisión muestre el lado más humano de los políticos, por eso veo siempre todos los debates electorales y no soporto el programa de Bertín Osborne -señalo que no soporto el programa de Bertín Osborne porque es algo que siempre conviene decir en cuanto se tiene la menor ocasión, pero en verdad esta columna es un comentario ante la aparición anteayer de Pedro Sánchez en “El hormiguero” hablando con Trancas y Barrancas y jugando con impresoras de chocolate-. Me interesa mucho la opinión que Ciudadanos o el Partido Socialista Obrero Español tienen sobre el encaje de Cataluña en el resto de España, o las formas de combatir la violencia de género, o el contrato único. ¿Saben por qué? Pues porque soy un apasionado de la dimensión humana de la política, y porque allá donde hay dos políticos discutiendo apasionadamente hay un espectáculo donde se nos presenta la humanidad de forma furiosamente humana. 

No entiendo qué visión idiota del ser humano y de la humanidad tienen los que dicen que ver a un político planchando o andando en bicicleta o jugando al tute nos desvela su lado más humano. Nada es más propiamente humano que tomar grandísimas decisiones trascendentes, crear imperios y hacer la guerra, dar la vida por los demás, hacer ciencia y entender el cosmos; nada es más específicamente humano que cambiar el mundo y la realidad gracias a la acción transformadora que altera el curso de los ríos, crea nuevas especies animales, hace revoluciones sociales; resumiendo, nada es más humano que hacer alta política. Y nada es menos exclusivo del ser humano que pasarlo bien. En contra de lo que machaconamente nos dicen todos los telecursis y los telehorteras, Soraya Sáenz de Santamaría o Manuela Carmena o Artur Mas nos están mostrando su lado más humano cuando permiten o prohíben el aborto, cambian la edad de jubilación, abren o cierran un hospital público. Por el contrario, cuando van a divertirse a “El hormiguero”, todos ellos se convierten únicamente en un montón de animales inespecíficamente humanos.

09 diciembre 2015

FALTÓ DIEGO COSTA


El “Debate decisivo” (Atresmedia) del pasado lunes no fue, por supuesto, decisivo, pero sí fue un debate. Hasta ahora, los debates políticos televisados siempre terminaban pareciéndose a una pelea en la aldea gala de Astérix y Obélix, una pelea de todos contra todos que, en el fondo, no era una pelea de verdad sino una forma de vida, como los banquetes con jabalí a la luz de la Luna. En el debate de Atresmedia no hubo peleas a puñetazos entre el pescadero y el herrero, sino argumentos, alguna que otra idea, críticas con cierta brillantez dialéctica, un esfuerzo titánico de los candidatos para presentarse como el más elegante y menos nervioso, un público obligado a guardarse sus aplausos y una Soraya Sáenz de Santamaría que inició su intervención disculpando la ausencia del presidente del gobierno porque el PP es “un equipo”. Usted lo ha querido, señora vicepresidenta.

¿Un equipo? La selección española de fútbol también es un equipo, y Del Bosque tiene un problema para elegir a los delanteros que participarán en la próxima Eurocopa. Si Atresmedia organizara un debate entre los candidatos al puesto de delantero en la selección, está claro que tendría que invitar a Adúriz y a Agirretxe, a pesar de que el delantero del Athletic sólo ha sido una vez internacional y el delantero de la Real Sociedad todavía no se ha estrenado. Pero los dos delanteros están haciendo una gran temporada. Sin embargo, en ese debate también debería estar Diego Costa, aunque las encuestas no le favorezcan, y también Morata e incluso Fernando Torres. Es decir, el gran vacío del “Debate decisivo” no era la ausencia de Rajoy, sino el agujero provocado por la no invitación al candidato de Izquierda Unida-Unidad Popular. Podemos admitir que una suplente del presidente del gobierno represente al “equipo” del PP, pero es tan inadmisible que en un debate político no esté presente Alberto Garzón como que en un debate entre delanteros no esté Diego Costa. Las encuestas favorecen a Pablo Iglesias y Albert Rivera, que son los Adúriz y Agirretxe de la política, pero hay que respetar a la izquierda titular representada por Garzón y la delantera española titular representada por Diego Costa. El actual buen estado de forma de Agirretxe no significa que a Diego Costa se le haya olvidado marcar goles en el Parlamento.

08 diciembre 2015

"SHITUATION"


Olga Alamán es una actriz feliz a la que todo le va bien, no tiene nada que reivindicar y nada de qué quejarse. Tampoco tiene ningún interés en impulsar su carrera artística ni demostrar su preparación, su talento o su valía. Por eso no se desnuda, que es lo que hay que hacer si te pasa alguna de esas cosas.

Alamán trabajó en diferentes series televisivas como “Amar en tiempos revueltos” o “Gran Hotel”. También en cine y teatro. Pero, estafada con el cierre del Canal 9 valenciano, buscó la misma salida que señaló Mongolia en su número fundacional: Barajas. Como tantos patriotas compatriotas ayudó a bajar las cifras del paro de España, aunque sin subir el número de cotizantes a la Seguridad Social, yéndose al Reino Unido. Ni tener que emigrar ni lo que se encontró allí la llevó a desnudarse: se ve que le gustó verse de friegaplatos, igual que tantos españoles jóvenes aunque sobradamente preparados (JASP se llamaban hace unos años. Tururú). Alamán, encantada porque su esfuerzo permite que en campaña electoral se diga que vivimos en un país mejor con menos paro, hizo un corto titulado “Shituation” (ahora colgado en la web de Atresmedia). Un título así podría sugerir que vivió una situación de mierda, pero no, porque ante una situación de mierda uno no hace un corto, se desnuda.

Como hizo Aritz en “Gran hermano 16” para conseguir agua caliente para ducharse. O su compañero Ricky, que para impulsar su carrera se metió desnudo en la ducha con Sofía, algo que casi había hecho antes bailando semidesnudo con Han. O Vera y Edoardo en su salto del “GH” español al “GH” mejicano y al “Adán y Eva” italiano, respectivamente. O Miss Extremadura 2014, que para seguir en el candelabro se despelotó en “Adán y Eva”. O Elisa de Panicis, de “Supervivientes”, que celebra el otoño desnudándose porque sí, igual que Paris Hilton se desnuda como Kim Kardashian porque sí. O la concejala de “Ciudadanos” que desnudándose está logrando en la tele el mismo protagonismo que llevó a la ex concejala Olvido Hormigos al olimpo televisivo en Telecinco. Todo artistas de los que tiene mucho que aprender esta chica que hizo un corto de gente vestida.

07 diciembre 2015

CUATE, AQUÍ HAY TRABAJO


La traición a Belén Esteban de su representante Toño Sanchís ha conmocionado el mundo rosa chillón. No es para menos. Hállanse todos haciéndose cruces y diciendo “¡Qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte!” como si el tiempo no lo hubiera empeorado todo y la viejuna telebasura de “Aquí hay tomate” no hubiera sido sustituida por la mucho más elaborada y eficaz de “Sálvame”, “Sálvame naranja”, “Sálvame limón”, “Sálvame deluxe”. Es que es verdad, es que es para mear y no echar gota, es que hay que ver lo que le ha pasado a la princesa del pueblo; de parte del pueblo, de esa parte que cree que ser princesa en una sociedad democrática es algo bueno, de esa parte que además está dispuesta a otorgar tan contradictorio título a la de San Blas. Es lo que tiene que el pueblo sea tan grande: que hay gente ‘pa tó’.

Zafarrancho de combate. Mediaset toda gira en torno a la traicionada Esteban. Telecinco está ocupado por un representante y su ‘show woman’, el representante se llama Toño y la ‘show woman’ ya te lo he dicho. Cada día se añaden datos del escándalo, se analiza lo ocurrido, se suceden las muestras de apoyo, se avanza en círculos en el meticuloso despiece de la traición. Entre la fauna del ecosistema rosa chillón, no es la mamá de la hija del torero, sino sus compañeros de negocio quienes más boquiabiertos han quedado: ¡una traición del representante que ya era como de la familia y hasta lo tenía incluido en su testamento! ¿Cómo puede tener tanta suerte esta mujer? ¿Cómo no les ocurrió a ellos algo así, tan impactante, tan emocionante, tan de culebrón?

Su ex marido, hija, familia, amores, desamores, bodas, separaciones, enfermedades, tratamientos, alicatados y recauchutados dan de sí, pero no duran eternamente. El impulso de la traición de su representante es justo lo que su carrera necesitaba. Sanchís ha demostrado ser un profesional como la copa de un pino, capaz de todo con tal de ayudar a su reprensada, un amigo de verdad. Qué tío, le va a salir trabajo a espuertas.

06 diciembre 2015

NO TE COMPRO "TE LO COMPRO"

Aviso a mis amistades: romperé inmediatamente relaciones con cualquier persona que utilice la expresión "te lo compro" con el significado de "estoy de acuerdo con lo que dices". Ya tengo una edad. O dos. En algún momento hay que trazar una línea y decir "hasta aquí". Una cosa es que el neoliberalismo -¡quién lo iba a decir!- haya terminado ganando la batalla del lenguaje a base de think tanks y de cuadernos de Mr. Wonderful. Y otra cosa es que venzan regodeándose, poniéndose nuestra derrota en el culo y frotándonos la cara con ella. ¿Eres una persona que últimamente dice frases como "eso que estás diciendo te lo puedo comprar, sin embargo...", "mira, creo que tienes razón, te lo compro", "yo a Rivera le puedo comprar que hay que reformar el Senado"? Me parece muy bien. Soy un firme defensor de la libertad de expresión. Pero dilas mirando para otro lado. Tú y yo no tenemos nada de qué hablar. ¡Que te pires! Hasta nunqui.

Más o menos hará cosa de un año que esa irritante expresión comenzó su propagación por vía oral entre la población española. Yo, que, como todo el mundo reconoce, destaco por ser una persona de tolerancia y flexibilidad proverbiales, mantuve en todo momento la amabilidad con mis interlocutores que la usaban, de forma que nadie, salvo que atendiera al temblorcillo del párpado, podía descubrir los impulsos agresivos que despertaban en mí. Hasta que en las últimas semanas un chavalín pepero residente habitual en "Al rojo vivo" comenzó a decirla tres veces en cada frase acompañada de una sonrisa eritematosa que convirtió la alergia original en un auténtico shock anafiláctico. No sé cómo se llama el nota -en serio, no sé cómo se llama, es sabido que el estrés post traumático provoca en ocasiones alteraciones de la memoria; es el de la foto-, sólo sé que su cara debería decorar un póster con la leyenda "Keep calm & di ‘te lo compro’".

Así que tomé la decisión susodicha, e informo de ella a mis conocidos a través de esta columna. Sinceramente, me la trae al pairo que el chavalín pepero y los demás me lo compren o no.

05 diciembre 2015

¿QUIÉNES SOMOS? ¿DE DÓNDE VENIMOS? ¿POR QUÉ COÑO SEGUIMOS VIENDO "THE WALKING DEAD"?

Por mucho que uno intente ignorarlos, llega un momento en la vida de todo hombre en el que no cabe más remedio que afrontar los grandes interrogantes de la existencia, esas cuestiones radicalmente profundas, vitalmente decisivas que comprometen quiénes somos y por qué tiene sentido seguir adelante. Todos tenemos cuestiones sin resolver referentes a áreas de nuestra identidad que nosotros mismos desconocemos, que nos da miedo encarar y bloquean nuestro desarrollo como individuos. Yo decidí ayer que había llegado ese momento: apagué el televisor, me puse delante del espejo de cuerpo entero del dormitorio, me armé de valor y me pregunté a mí mismo a voz en grito: ¿por qué coño sigo viendo “The walking dead”?

¿Por qué? ¿Alguien me puede ayudar? Es una de las peores series de la historia. Sus guiones alcanzan un nivel de previsibilidad digno de un eclipse -sí, lo de Glenn de la sexta temporada también-. Sus tramas son más cíclicas que las estaciones. Sus personajes son planos como el espacio euclidiano. Es la única serie en donde los principales profesionales responsables del resultado final son los maquilladores. No me identifico con ninguno de sus protagonistas. En cada capítulo hay dos o tres momentos auténticamente desagradables de ver. Ninguno de los actores supera en expresividad a Victor Mature. No destaca porque promueva valores especialmente progresistas. La estructura de cada capítulo es tan tramposa que se derrumbaría cada semana de no ser por cómo alivian el peso los montones de agujeros de los argumentos.

Lo que estaba viendo en la tele cuando apagué la pantalla, me planté delante del espejo y me enfrenté a mis interrogantes vitales era, claro está, el capítulo final de la primera mitad de la sexta temporada de “The walking dead”. Con el silencio como única respuesta, comprendí que debía plantearme otro tipo de cuestiones; la principal de ellas, que también se la planteo a ustedes, es ¿cuándo se estrena la segunda mitad de la sexta temporada? ¿por qué nos hacen esperar tanto?

04 diciembre 2015

PROGRAMA, PROGRAMA, PROGRAMA


Los políticos necesitan una guardia pretoriana que los proteja de sí mismos. Un dispositivo de seguridad eficaz que evite que se hagan daño. Un equipo de profesionales capaz de pararles los pies en esta loca estampida en la que recorren la tele de programa en programa para ganar la guerra de ser el más guay, el más simpático, el más cercano: el, como diría Pedro Ruiz, “más humano” (¡oh, dios de las televisiones, perdóname por acordarme de sus “entrevistas humanas”!).

El servicio de guardaespaldas es un viejo invento cuya misión era proteger al poderoso del populacho y otros peligros externos. El poderoso imponía unas férreas medidas de seguridad y un protocolo que le permitía vivir como un rey alejado de las molestias de la chusma. Era un trabajo que se complicaba si al poderoso le daba por ponerse campechano y romper el protocolo, qué cruz. Pero lo de ahora es peor. ¿Cómo evitar que Pedro Sánchez se plante en “En la tuya o en la mía” y se haga daño hablando de ligues con Bertín Osborne? ¿Cómo conseguir que Pablo Iglesias no cante nanas a María Teresa Campos o que Mariano Rajoy no visite al geriátrico de “¡Qué tiempo tan feliz!” a contar que el abuelo tiene un plan y acabe peor que don Erre que erre en “La ciudad no es para mí”? ¿Cómo frenar a Albert Rivera para que deje de correr como un pollo sin cabeza de programa en programa tratando de emular la mareante ubicuidad de Santiago Segura promocionando “Torrente”? ¿Tanto tiempo libre deja la política? ¿Platón creía que el gobernante debía ser sabio pero hoy se impone el showman? ¿La regeneración democrática era esto? ¿Y si fuera mejor ir a la tele en plasma que en persona? Tanto ir a “El hormiguero” y a “El objetivo” y adonde sea a hablar y cantar y bailar y reír y contar chistes y subirse en globo y correr un rally y subir una colina y bajar una montaña con tal de ser el perejil de todas las salsas y salir en la tele un día y otro y otro ¿no es peligroso? Y, en fin, ¿no presiona tanto a Juan Carlos Monedero que acabará bromeando con que no es uno sino todos los que se están pasando de la raya, con lo malo que es eso?

03 diciembre 2015

LA FÓRMULA 1 ENTRA EN BOXES


La Fórmula 1 se desinfla, se apaga, se ahoga. Habrá que reinventarla si no queremos que muera de aburrimiento olvidada por todos. Hace pocos años, cuando Antena 3 le quitó este espectáculo a Telecinco, la Fórmula 1 era un valor en alza. La apuesta millonaria de Atresmedia valía la pena porque mantenía cifras mareantes de seguidores incondicionales que incluso aumentaron los primeros años. Después llegó la falta de emoción, el desinterés, el declive.

Aquí y allá se alzan voces proponiendo modificar la Formula 1 para devolverle el brillo, la intensidad y el brío que un día tuvo. Puede ser una medida, pero lo mejor es apostar por un cambio de más calado, una auténtica refundación del duelo entre hombres y máquinas que permita recuperar el atractivo perdido en los últimos años y volver a conectar con los espectadores. Habría que iniciar un nuevo camino que llegara a lo que los fans necesitan y quieren ver, porque sin ellos no hay Fórmula 1, y esto pasa por estar más cerca de ellos, compartir sus deseos y ofrecer buenas carreras que aseguren la viabilidad del mayor espectáculo del mundo. Habría que potenciar la competitividad, y con ella la emoción y el interés, estableciendo unas nuevas reglas que eviten que los contrincantes se enfrenten, como tienen que hacer ahora, con desigualdades de base que condicionan y enturbian el deslumbrante y cautivador enfrentamiento entre lo que realmente está en juego: inteligencias, habilidades, estrategias; o sea, ingenio.

Así que defiendo lo mismo que defendería Sheldon Cooper para garantizar la igualdad en la lucha: que los pilotos actuales, volubles e imprevisibles, sean sustituidos por sujetos intercambiables de conducción estándar, mejor si son robots, mientras se da vía libre a que los genios que fabrican esa cima de la inteligencia humana en la creación de herramientas que es un monoplaza realicen todas las innovaciones de las que su inteligencia es capaz para arrasar en el circuito ante millones de espectadores enfervorizados.

02 diciembre 2015

BANG

Existe una serie documental titulada “Las grandes batallas de tanques”, y se emite en el canal Odisea. Duele. Muchos veríamos con interés y sin problemas intestinales un documental sobre las grandes batallas navales de la antigüedad o los grandes asedios en la Edad Media porque la antigüedad y la Edad Media tienen la enorme ventaja dramática de que están tan lejos de nosotros que sus guerras ni huelen ni duelen. Otra cosa es una batalla de tanques que está ahí al lado, justo a la vuelta de la esquina de la historia. Sin embargo, el olor y el dolor de una batalla de tanques en la guerra del Vietnam no debería impedirnos entender alguna que otra lección como, por ejemplo, la siguiente: “Los tanques americanos no fueron rivales para las tácticas no convencionales de los comunistas”. No sólo un artefacto casero en una caja de madera podía inutilizar un tanque, sino que los tanques estadounidenses no servían de nada ante un ejército norvietnamita que desaparecía bajo tierra con la misma facilidad con la que un marine abría una lata de Coca-Cola. ¿No hemos aprendido nada de los documentales sobre las grandes batallas de tanques que emite el canal Odisea?

¿Nuestros políticos van a cometer los mismos errores que cometieron los estadounidenses en Vietnam? ¿Queremos utilizar aviones de guerra carísimos contra baratísimos cinturones explosivos que se llevan por delante a unos ciudadanos que disfrutan de un café en una terraza de París? ¿De verdad vamos a solucionar el terrorismo poniéndonos de acuerdo en bombardear más y mejor a unos tipos que desaparecerán bajo tierra con la misma facilidad con la que Bertín Osborne pasa de entrevistar a la nieta de Franco a charlar con el secretario general del PSOE? Nadie tiene ni idea de lo que hay que hacer frente a la barbarie, así que propongo arrojar sobre eso que llaman “Estado islámico” miles de DVDs con el capítulo de “Big Bang” en el que Sheldon Cooper explica a Penny qué es la física enviándola a una cálida tarde de verano del año 600 a. C., cuando ha acabado sus compras en el mercado local o ágora. La fascinante aventura intelectual que comenzó en una tarde de verano en Grecia no debe concluir en una masacre en las calles de París. Las bombas no pueden derrotar a los cinturones explosivos, pero la  geometría de la razón sí. O puede que no, pero confío más en el “Big Bang” que en el “Bang”.

01 diciembre 2015

EL DINERO HUELE


Desconfío de los bancos que se anuncian como si fueran perfumes tanto como desconfiaría de los perfumes que se anunciasen como si fueran bancos. ¿Se imaginan un anuncio que llenara la pantalla de siglas y cifras decimales, que prometiera rentabilidades y se declarara libre de comisiones, y que al final resultara que nos pretende vender un aroma? Pues de la misma manera se me encienden todas las suspicacias, me pongo de uñas y sospecho que me están queriendo engañar, cuando veo a Rafa Nadal y John Carlin -o a Leticia Dolera y José Coronado, o a Juan Luis Arsuaga (¡Juan Luis Arsuaga!) y Miguel López Alegría-, charlar distendidamente en blanco y negro, paseando por un camino rural, sentados en cómodos sillones o apoyados en una barandilla frente al mar. No dicen más que tonterías, vaguedades. Ríen y la realización destaca la risa con planos cercanos. La tipografía es elegante y sofisticada. Pero no es un perfume lo que se está vendiendo. Es un banco, el Banco Sabadell, un lugar donde guardar el dinero, obtener rentabilidades y pagar comisiones.

“El dinero no huele”, dijo Vespasiano cuando su hijo Tito le recriminó que grabara con un impuesto la recogida de orina en la Cloaca Máxima por parte de los artesanos que la usaban para curtidos y telas. La publicidad del Banco Sabadell no sólo afirma que el dinero sí huele, sino que va más allá y concluye que el dinero es únicamente un olor, un olor cursi, mentiroso, como el del hilo musical, como el de los ascensores, como el de las nubes y las cosas que no huelen. ¿A qué huelen las cosas que no huelen? se preguntaba uno de los anuncios publicitarios más idiotas de la historia. Ahora lo sabemos: al dinero que se guarda en el Banco Sabadell. A lo mejor es que es verdad que la crisis ha terminado y podemos volver a hacer lirismo vacío con el dinero que vuelve a sobrarnos. O a lo mejor es que la crisis continúa y los bancos ya han aprendido que los clientes son todo lo tontos que les apetezca a los bancos que sean.