8/3/20

CERRADO POR INVENTARIO

Queridos amigos que lleváis tanto tiempo siguiendo a diario las columnas de Antonio Rico: vamos a estar ausentes durante unas pocas semanas. No, no es por el coronavirus. Sólo son unos pequeños reajustes en La Nueva España, nuestra casa periodística, los que hacen que, por primera vez en 28 años, abramos un paréntesis en nuestro despacho de chorradinas diarias.

Volveremos. Lavaos mucho las manos. No os olvidéis de 625 Ranas.

7/3/20

NADA EN COMÚN, TODO EN COMÚN

Aretha Franklin era mujer; yo, varón. Aretha Franklin era de raza negra; yo, de raza blanca. Ella era creyente ferviente en la fe evangelista, mientras que un servidor es más ateo que Demócrito de Abdera. Aretha está impepinablemente muerta; yo, al menos técnicamente, estoy vivito y coleando. Ella era estadounidense y el arriba firmante es de nacionalidad española. Aretha se dedicaba a cantar; yo, a juntar palabras mientras me dejen. Quedó embarazada a los doce años y dio a luz al primero de cuatro hijos; yo sólo tengo una hija que llegó en mi treintena. Entonces, ¿por qué, que alguien me lo explique, por qué me identifico con Aretha Franklin en “Amazing grace” más que con casi cualquier otro ser humano, por qué, aunque no tengo nada en común con ella, tengo tantísimo en común con ella?

Vea “Amazing grace” (Movistar+). Simplemente expóngase al documental de Sydney Pollack que nos cuenta lo que ocurrió en una modesta iglesia baptista de Los Angeles durante dos tardes de 1972, cuando Aretha Franklin decidió volver a cantar los salmos y los ensalmos gospel que cantaba en su infancia. Tómese su tiempo para retornar a la realidad una vez que hayan terminado los ochenta y cuatro minutos de metraje. Mire lentamente a su alrededor. Incorpórese. Sin prisa. Asómese a una ventana.

Y después intente entender algo de todo lo que está pasando con el asunto de la identidad personal en el mundo rico. Verá que ya nada tiene sentido. A poco que zapee a través de las cadenas encontrará invocaciones al yo, proclamas que animan a diferenciarse todo lo que pueda como única forma de convertirse en alguien especial, apologías del ensimismamiento. Pero lo que antes parecía lógico se vuelve absurdo ahora tras haber pasado hora y media sentado en comunión entre las personas menos parecidas a usted que pueda imaginar, sabiendo que está rodeado de las personas más parecidas a usted que pueda imaginar.

6/3/20

"EUROVISIÓN" HA MUERTO


Haber empezado por ahí con la tabarra del coronavirus: por “Eurovisón”. Visto así, estamos de acuerdo: si hay que tomar medidas drásticas, se toman; y si hay que suspender “Eurovisión”, se suspende, que toda precaución es poca.

Así que menos criticar a Pablo Motos por haberse puesto a pontificar sobre el coronavirus con José Ramón de la Morena en “El hormiguero”. Si Pablete dice que es inquietante porque es una enfermedad nueva sobre la que hay muchas cosas que no se saben, y si añade que la cosa se puede complicar, y que no es ninguna broma porque no es una gripe, amén a Pablete. Y felicidades a “Espejo Público” por tener como colaboradores a dos sabios como el torero Fran Rivera y el aristócrata Cayetano Martínez de Irujo sentando cátedra sobre el coronavirus y compitiendo entre sí a ver cuál estaba menos tranquilo y más acojonaíto. Y enhorabuena al especialista en todo lo que se le antoje, Hermann Tertsch, por haber criticado el cobarde comentario de Lorenzo Milá con el que pedía en el “Telediario” más calma, más información ponderada y menos alarmismo. Llevan razón en su guerra por ver quién la tiene más grande, y si esa preocupación tan grande obliga a suspender Eurovisión, se hace, qué se le va a hacer.

El lanzamiento de la plataforma Disney+ en Europa, que iba a realizarse en Londres estos días se ha suspendido. La tercera edición del festival Canneseries prevista para finales de este mes se ha pospuesto hasta octubre. El MipTV, el mercado internacional anual de formatos televisivos, ha cancelado su edición de 2020 programada para finales de este mes y no volverá hasta 2021. Mientras cientos de proyectos televisivos de todo el mundo están siendo afectados, incluyendo rodajes de series que ya se han interrumpido, apenas si un par de países no acudirán a una reunión de delegaciones de “Eurovisión” el 9 de marzo en Rotterdam, pero el festival se mantiene como si nada. Por favor, un poco de sensatez y suspendamos “Eurovisión” por siempre jamás, un poco de cordura y huyamos como locos, un poco de sentido común y tomemos esta medida improvisada digan lo que digan las autoridades sanitarias.

5/3/20

#CIERRETVE


Piden el cierre de TVE. ¡Que le corten la cabeza!, diría la reina de corazones. Pues qué flojos. Mira que conformarse con cortarle la cabeza solo a TVE, con desmontar solo la mayor empresa con los mejores recursos tecnológicos, la plantilla más amplia y cualificada, y la hoja de servicios más nutrida y valiosa de la historia de nuestra televisión. Eso es de blandengues. ¿Vamos a cerrar TVE mientras consentimos que siga abierta Radio Nacional de España? ¿Para qué, para que cualquier día digan algo en la radio que no sea exactamente lo mismo que pienso yo como pasó con esa feminista que salió en “Operación Triunfo” y dijo cosas con las que no estoy de acuerdo? De eso nada. No tengo por qué pagar eso con mis impuestos igual que no tengo por qué permitir que en clase cuenten a mi hijo algo que no sea la repetición literal de mi pensamiento, mis convicciones, mis certezas, mis prejuicios. La etiqueta #CierreTVE es de tibios cobardicas. Es quedarse a medio camino. Exijamos que le corten la cabeza también a RNE. Hagamos que esa timorato #CierreTVE deje de ser tendencia en las redes sociales y lancemos un claro y rotundo #CierreRTVE. Para que se enteren de que de nosotros no se ríe nadie en la tele pública y en la radio pública tampoco.

Aunque, bien pensado, podemos apuntar más alto y pedir más cabezas. Si no nos conformamos con pedir que quiten de “OT” las clases que no están impartidas por monjitas simpáticas sino por feministas furibundas, ni con despedir a los irresponsables responsables del programa, ni con cancelar ese fracaso que es “Operación Triunfo”, ni con clausurar La 1, ni con el cierre de TVE, a ver por qué nos iba a bastar con dinamitar RTVE. Podemos pedir más cabezas. Que le corten la cabeza a algún ministro. O a todos. Y a los vicepresidentes, y al presidente y al Gobierno entero. ¿Y qué pinta aquí el Estado? #CierreEspaña, #CierreUniónEuropea, #CierreOrganizacióndeNacionesUnidas. ¡Que le corten la cabeza! ¡Que le corten la cabeza! ¡Que le corten la cabeza!

4/3/20

TORTUGAS Y PAN


Ni a Salvador Dalí, aplicando sin piedad su método paranoico-crítico, se le habría ocurrido la surrealista idea de que un décimo de lotería premiado podría financiar un documental entre hiperrealista y surrealista sobre la comarca extremeña de las Hurdes dirigido por un Luis Buñuel recién salido del escándalo del estreno de “La edad de oro”. “El surrealismo soy yo”, decía Dalí. Qué va. El surrealismo es la vida.

La maravillosa película de animación “Buñuel en el laberinto de las tortugas” (CineDoc&Roll, Movistar +) muestra la gestación y desarrollo del documental “Las Hurdes, tierra sin pan”, que Buñuel pudo rodar gracias al dinero que ganó su amigo Ramón Acín con un décimo de la Lotería de Navidad.  El documental de Buñuel sigue siendo hoy un golpe en el estómago del espectador y una oportunidad para reflexionar acerca de si un documental tiene la obligación de ser tan objetivo y exacto como una de las primeras películas de los hermanos Lumière o, más bien, si tras aceptar que es imposible mostrar la realidad sin intervenir en esa realidad y, por tanto, transformarla, el documentalista es libre de manipular la realidad (permitiendo que un burro con las patas atadas sea atacado por las abejas, por ejemplo) para alcanzar los fines que se había propuesto. La película de animación de Salvador Simó sobre el rodaje del documental de Buñuel, sin embargo, es una delicada reflexión sobre el significado y los elásticos límites del arte, la implicación del artista en su obra y el sentido de la existencia una vez que la cámara deja de rodar la vida. El antropólogo y lingüista estadounidense Edward Sapir decía que los mundos en que viven dos sociedades diferentes son mundos distintos, y no solo el mismo mundo con otras reglas de etiqueta. Los mundos de Luis Buñuel y de los habitantes de Las Hurdes no eran el mismo mundo con otras reglas de etiqueta, sino dos mundos absolutamente distintos, puede que tan distintos como lo son un documental dirigido por un surrealista y una película de animación sobre el rodaje de ese documental.

Los tejados de las casas de aldeas de Las Hurdes parecían caparazones de tortugas, pero solo a los ojos de un artista recién llegado de París. Las tortugas son invisibles para los ojos sin pan.

3/3/20

JESÚS II

Tras haberme zampado enterita “El Palmar de Troya”, la serie documental de cuatro capítulos que terminó esta semana en #0, proclamo solemnemente que me he convertido a la fe palmariana. Es paradójico, porque la estupenda serie de Movistar+ probablemente buscaba provocar en el espectador el efecto contrario, e inducirle rechazo y alejamiento tras la narración de los chiripitifláuticos sucesos que tuvieron lugar en el municipio sevillano a raíz de los cuentos que contaron unas niñas sobre la aparición de una señora muy bella, un ahorcado y un toro con cuernos verdes. Pero lo siento mucho, la fe es así; no la he inventado yo.

Mi conversión a la fe palmariana se basa en mi absoluta incredulidad hacia todo lo que supuestamente ocurrió allí. Obviamente, las apariciones eran un cuento tan inverosímil que un cuento más inverosímil no puede ser pensado. Las capacidades de videncia de Clemente Domínguez eran nulas, casi sarcásticamente nulas tras su accidente de tráfico. Los mensajes que la Virgen transmitía a la humanidad tenían la autenticidad -y la calidad de sonido- de una cinta de casete en donde se hubiera grabado un disco de Milli Vanilli sonando en un transistor con pocas pilas. Ninguna de las profecías se cumplió.

Pero justamente por eso, justamente porque no hubo ningún milagro, porque ese imperio económico se fundó sobre un chusco vidente invidente y su corte de grillaos y jetas, es por lo que caigo de rodillas ante el Palmar y proclamo que no hay milagro mayor que su éxito. Nunca ha habido una secta tan cutre, con tan mal gusto, tan irrisoria, tan ridículamente impresentable como la que rodeó al papa Gregorio XVII. Que cuente con seguidores a lo largo y ancho del planeta, no pare de llenar bolsas y bolsas de plástico de billetes y vaya ya por su cuarto papa es un prodigio que deja la sanación de leprosos imponiendo las manos a la altura de un trilero de la calle Sierpes. Creo, sí, creo porque no creo. Creo y estoy pensando en proclamarme papa. Seré humilde. Me llamaré Jesús II. Seguro que cada minuto nace un idiota que cree en mí.

2/3/20

OPERACIÓN OFENSA 2020

Para los que no seguimos OT2020 en detalle y nos limitamos a ojear por encima los titulares que produce en las redes y la web, la edición de este año ya es finalmente la edición en donde ha desaparecido todo rastro de su origen como programa musical, desembocando en un reality más que trata sobre ofensas, enfados y discusiones. Así como los escenarios hondureños son un mero mcguffin para que los participantes en “Supervivientes” desplieguen todo su catálogo de frivolidades y narcisismos, los escenarios de las galas de OT son igualmente una excusa con la que conseguir que unos adolescentes -según la OMS, la adolescencia actualmente se extiende desde la pubertad hasta la menopausia- desarrollen sus coreografías emocionales favoritas.

¿Qué ha pasado en el par de meses o así que se lleva emitiendo el circo de Noemí Galera y Manu Guix? Me suena que al principio alguien se ofendió por algo que dijo un miembro del jurado, después el miembro del jurado se disculpó, luego dos concursantes discutieron por algo, uno sintió que no se respetaba su identidad o algo así, otra dijo no sé qué sobre el nazismo y la tauromaquia, después la directora de la academia les riñó por algo, creo que a continuación un miembro del jurado se quejó porque algo le molestó. En esta última semana, el programa se enfadó con una invitada especial que trajeron, y dos chicos discutieron mucho entre ellos -o se enrollaron, ya os digo que sólo leo los titulares por encima-.

Al principio “The walking dead” trataba sobre zombies, después los muertos vivientes pasaron a un segundo plano y las relaciones entre los vivos tomaron el protagonismo de los guiones. Al principio Operación Triunfo trataba sobre canciones, después los ensayos y las interpretaciones pasaron a un segundo plano y las relaciones entre concursantes, jurados y profesores tomaron el protagonismo de las emisiones. No está más vivo el concurso de TVE que la serie de la AMC, y quizá un cambio de título permitiera facilitar la transición a su nuevo género.

1/3/20

INDEX TELEVISORUM PROHIBITORUM


Esto es un sin Dios. La 2 emitió la “Gala Drag Queen del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria” donde ganó Drag Sethlas —caracterizada como Eva en el Paraíso— interpretando “Si la tentación es hermosa, imagínate el pecado”. TVE hace muy bien en promocionar esta fiesta, pero Drag Sethlas también ofende locamente los sentimientos religiosos de quienes tienen esos sentimientos a flor de piel, por lo que TVE se convierte en una cadena de televisión esquizofrénica que los domingos por la mañana emite la Santa Misa y por las noches retransmite aquelarres en los que el mundo, el demonio y la carne llevan a su audiencia al pecado y la condenación eterna. Si esto no es un sin Dios, que baje Dios y lo vea.

La Asociación Española de Abogados Cristianos debería dejar de perseguir judicialmente a quienes ofenden sus sentimientos religiosos y publicar un “Índice de retransmisiones televisivas prohibidas” que los católicos no deben ver para no ir al infierno y la tele no debe emitir para no ir a la cárcel. Persiguen judicialmente a Drag Sethlas desde que hace dos años ganó la misma gala, pero aquella vez vestida de Virgen María acompañada de un drag queen crucificado con corona de espinas y lanzada en el costado, pero los juzgados no les hacen ni caso. Sería más práctico —y enlazaría con una noble tradición inquisitorial— publicar este “Index televisorum prohibitorum” para que la peña supiera a qué atenerse.

¿Ofende TVE los sentimientos religiosos por mostrar una drag vestida de Virgen María, por mostrarla tan guapa como un paso de Semana Santa, por decir que la tentación y el pecado son hermosos, o simplemente por emitir una pagana fiesta de carnaval en la época litúrgica de Cuaresma en que debe primar el ayuno y la abstinencia? ¿Se salvaría Netflix si emitiera la película “La primera tentación de Cristo” con un Jesús registrador de la propiedad en vez de un Jesús gay? ¿Peca Telecinco por permitir que Yiya blasfeme en “Supervivientes” llamando a Rocío Flores “Ecce homo porque tiene dos caras”? Bastaría consultar el “Índice” para saber a qué atenerse, y aquí paz y después gloria; amén.

29/2/20

SUPERVIVIENTES INTERRUPTUS


Vientos de 145 kilómetros por hora, olas de más de cinco metros de altura, unas condiciones meteorológicas de mil demonios, los cayos de Honduras donde se desenvuelve “Supervivientes” azotados por un temporal terrible, los participantes sometidos a unas durísimas circunstancias que ponen en peligro su integridad física e incluso su supervivencia… y van y los rescatan.

Justo cuando los supervivientes tenían que demostrar su condición de supervivientes, cuando el nombre del programa iba a tener algo que ver con su contenido, cuando vale la pena ver el espectáculo, cuando por fin iba a ocurrir algo que no estaba guionizado, cuando la vida en directo iba a ser de verdad la vida en directo, cuando un reality show iba a mostrar sin pamplinas la cruda realidad, cuando los cualificadísimos especialistas en supervivencia del programa iban a desplegar sus amplios conocimientos y gran capacitación para sobrevivir a tormentas y huracanes, cuando en nuestras casas hasta los más descreídos habíamos hecho acopio de palomitas para no perder detalle… se los llevan a todos a un lugar seguro en donde nada, absolutamente nada de lo que les pueda ocurrir, tenga que ver nada, absolutamente nada que ver, con la supervivencia.

Si “Supervivientes” fuera un producto envasado situado en el lineal de un supermercado, se le haría la vida imposible denunciando que su contenido no guarda relación con lo que dice el envase, se le multaría por publicidad engañosa y se le exigiría que dejara de mentir y engañar al consumidor. Pero no lo es. Es solo televisión, y aquí vale todo. Nos dicen que lo más que podemos hacer es cambiar de canal y después callar la boca. No hay asociaciones de consumidores leyendo los títulos de crédito y exigiendo que se cumpla lo que ahí pone, así que pueden escribir “Supervivientes” bien grande porque la impunidad es lo que tiene. A nosotros nos toca callar, cambiar de canal y meternos las palomitas por donde nos quepan.

28/2/20

ESTORNUDOS EN VILLALIEBRES


… y el gran titular de la jornada, estimados espectadores, sigue girando alrededor del coronavirus. Las autoridades sanitarias no se cansan de repetir que todo indica que estamos ante un problema menor, en nada diferente a una gripe normal, y que no estaría justificado que cunda el pánico por la expansión de este problema respiratorio al que, de forma excepcional, hoy dedicaremos la totalidad de este informativo. Esta mañana, el Comisionado Excepcional para Urgencias Sanitarias Devastadoras ha quitado importancia a este nuevo vir… ¡un momento, un momento! ¿sí? ¿sí, compañeros? Perdonen, me informan en este instante de que una persona ha estornudado en Villaliebres del Ajete. ¿Podemos confirmarlo, compañeros? Creo que ya tenemos conexión con nuestro enviado especial en el lugar de los hechos…

…sí, hola, Matías. En efecto, aunque el Ministerio de Sanidad guarda silencio por ahora, todo indica que en esa casa blanca del fondo una persona estornudó hace unas dos horas. No contamos aún con más datos. Las cuatrocientas personas con monos blancos y escafandras que ven detrás de mí son miembros del Ejército de Tierra que han establecido un perímetro de dos kilómetros alrededor de la casa en el que nadie puede entrar ni salir. Se han registrado algunos disturbios en el casco urbano de Villaliebres cuando los vecinos, al no encontrar mascarillas ni geles desinfectantes en la farmacia local, han invadido un popular restaurante de la Plaza Mayor para robar servilletas con las que cubrirse la boca y botellas de coñac para lavarse las manos…

… gracias, compañera. Hay virus más peligrosos que los de la neumonía, son los del alarmismo y la desinformación. Así que tenemos con nosotros en este informativo especial de doce horas de duración sobre el coronavirus a la catedrática de Infecciones Terminales Espantosas de la Universidad Complutense de Madrid, para que nos confirme y ponga en su correcta medida la escasa gravedad de esta pandemia mundial. Doctora Martínez, ¿cree usted que…

27/2/20

EL MOMENTO Y EL LUGAR EXACTOS


No, Noemí, te equivocas. Estrella Morente cantó versos de José Bergamín en el momento y el lugar más adecuados, el más necesario. El más difícil, también. Quizá eligió este momento por esta dificultad. Porque es una mujer gigante, colosal, capaz de tener simultáneamente los pies en el suelo y la cabeza en las estrellas. La crítica a la banalidad del narcisismo, del ensimismamiento infantil, de la idiocia pop no hay que hacerla a puerta cerrada en el Comité Central, ni en una revista especializada de ciencias sociales. Hay que meterse en la boca del lobo, taparse la nariz y soltar la bomba en mitad de esa Academia en donde, curiosamente, la gente no aprende nada nuevo.

Y dejaros completamente descolocados, como os quedasteis. Con ese balbuceo mental del que quiere criticar la libertad del artista pero no sabe cómo hacerlo sin ir en contra de su propia retórica, del que quiere defender la libertad del artista y se da cuenta de que el niñaterío a lo mejor se echa a llorar cuando lo oiga. Y esas lagrimitas bajan la cuenta de resultados. Al final, intentando ser y no ser, estar y no estar, Noemí Galera, responsable del “Operación Triunfo” que pasará a la historia por haber emitido en prime time versos de un poeta comunista en defensa del toreo, sólo alcanzó a titubear “no era el momento ni el lugar adecuado para hacerlo”.

Y, sin embargo, fue el momento y el lugar exactos. Y el que crea que hace falta ser protaurino o comunista para defender la hazaña de Estrella Morente demuestra estar atrapado dentro de unos esquemitas mentales muy muy pequeñitos. Basta con querer que la juventud sea una etapa de preparación y no el lugar donde quedar atascado para el resto de la vida. Basta con apreciar la valentía de cada pequeña resistencia a la apisonadora de la ignorancia y el narcisismo. Basta, incluso, con querer celebrar la primera vez en tantas ediciones de OT en donde hemos podido escuchar a alguien cantando en directo. En directo de verdad. A la mismísima Estrella Morente.

26/2/20

HAS VUELTO, MELINA


Tenemos a la clasicista británica Mary Beard para que nos guíe por la antigua Roma en la serie documental “Cómo vivían los romanos”, y así podemos conocer las tripas de una ciudad más cosmopolita que cualquier otra durante siglos y que fue la más poblada hasta el Londres en época victoriana. Tenemos a la egiptóloga británica Joann Fletcher para que nos lleve de paseo por el antiguo Egipto en “Historia de Egipto” o, acompañada por Terry Jones, en la sugerente “Historia oculta de Egipto”, un documental que se detiene en la vida cotidiana de los egipcios (el trabajo, el ocio, el maquillaje, los juegos, la comida). Tenemos muchos documentales sobre la Grecia clásica, pero quizás nos falta una Mary Beard o una Joann Fletcher que nos ayude a ver detrás de las viejas piedras a los antiguos griegos de carne y hueso. Parece que una de las consecuencias del Brexit podría ser que el Reino Unido se viera obligado a devolver a Grecia los mármoles del Partenón, horriblemente expoliados por el desagradable Lord Elgin y que llevan siglos encarcelados en el Museo Británico. No será así. Pero creo que si Mary Beard y Joann Fletcher decidieran unirse para regalarnos un documental sobre cómo vivían, amaban, sufrían, se divertían y morían los griegos que construyeron el Partenón, los ciudadanos europeos entenderíamos que hay muchas cosas urgentes por hacer, pero también hay algunas importantes. Es urgente llegar acuerdos en política agrícola. Es importante que los mármoles del Partenón vuelvan a Atenas.

Un documental no puede cambiar el mundo, pero sí la percepción del mundo. Miguel Zugaza, director del Museo de Bellas Artes de Bilbao, no es partidario de que el Museo Británico devuelva los mármoles porque están consolidados en una de las colecciones más extraordinarias del mundo, que es como decir que Messi no puede jugar en el Newell´s argentino porque está consolidado en el Barça. Y Carmen Jiménez, conservadora  del siglo XX de los Museos Guggenheim, tampoco es partidaria de devolver los mármoles con el poderoso argumento de que durante años los griegos descuidaron su patrimonio. Jodeos, griegos pasotas. ¿Cómo luchar contra el insoportable quietismo y elitismo de los Zugaza y Jiménez del mundo? Con un documental sobre la vida cotidiana de un cantero del Partenón. Ya no está con nosotros la gran Melina Mercouri para poner voz y rostro a ese documental, pero sí están Mary Beardzakis y Joann Fletchepoulos. Has vuelto, Melina.

25/2/20

GARZÓN Y LAS PROHIBICIONES


I. Tras una filtración según la cual el ministro de Consumo limitaría ferozmente la publicidad televisiva de casas de apuestas confinándola a una pequeña ventana de horas de la madrugada, y cuando estábamos todos puestos en pie aplaudiendo, llegó la noticia de que el proyecto de ley que prepara Alberto Garzón va a incluir excepciones a esa norma, entre ellas, el permiso para incluir anuncios durante la retransmisión de competiciones deportivas. Prohibir la publicidad de apuestas deportivas salvo durante la emisión de eventos deportivos es como prohibir que se rebasen los límites de velocidad salvo cuando se conduce, o prohibir que los menores consuman alcohol salvo cuando salen de botellón. Nos tranquiliza saber que no se permitirán anuncios durante los programas de Arguiñano ni durante “La sexta noche”; así se dificultará que los jóvenes empiecen a apostar si las albóndigas estarán sosas o saladas, o el número de veces que Marhuenda va a decir “oye mira, habla tú solo, total, a mí me da igual”.

II. Y eso que todavía los espectadores guardamos una tibia esperanza de que la nueva ley propuesta desde el Ministerio de Consumo ponga fin a la cutrez chunga que vemos a diario en “Saber y ganar” cuando, tras múltiples pruebas que ponen a prueba el conocimiento de los concursantes, hacen un breve paréntesis para que Jordi Hurtado ponga su mejor sonrisa y proponga a los espectadores un chorrada de pregunta para que contesten a través del móvil pagando un pico y opten al sorteo de un premio. Ese estúpido momento, en medio de ese programa de esa cadena de esa televisión pública, chirria como una vuvuzela sonando en medio del adagietto de la quinta sinfonía de Mahler. ¿Sería mucho pedir, ministro Garzón, que incluya usted algún tipo de cláusula en su próxima ley para prohibir ese tipo de prácticas en nuestra televisión? Eso sí, si las veta, vételas completamente, no vaya a ser que prohíba las preguntas-sorteo en “Saber y ganar” salvo durante la emisión de “Saber y ganar”.

24/2/20

EXTINCIÓN HUMANA VOLUNTARIA


Existe. Créanme. Googléenlo. Existe. Se llama Movimiento para la Extinción Humana Voluntaria, y fue fundado hará unos treinta años en los Estados Unidos por un paisano de Oregón que entendía que la especie humana es inherentemente malvada, hasta el punto de que cualquier persona honrada apoyará la interrupción de la natalidad para que finalmente el último humano desaparezca sobre la faz de la Tierra y el planeta se haya librado de su mayor plaga. Pueblo del mundo, extinguíos, dejad que continúe la evolución, esterilizad a vuestros hijos, juntos de la mano hacia la extinción.

No es un movimiento banal. Entre flexiveganos y transqueer no binarios Tercera Asamblea, los antinatalistas van progresando en el mundo occidental, convencidos de que el futuro es de ellos, mejor dicho, que el futuro no es de nadie. No configuran un movimiento unitario, y las tensiones entre los que defienden el suicidio colectivo y los que tan sólo abogan por dejarnos morir amenazan permanentemente el cisma. Incluso hay quien defiende que se podría permitir tener un hijo por pareja, siempre manteniendo una tasa reproductiva que garantice el no reemplazo generacional. Paul Ehrlich, simpatizante del Movimiento para la Extinción Humana Voluntaria, recibió en 2009 el premio Margalef de Ecología, entregado por el Generalato de Cataluña. No es broma. Y lo de “Generalato”, tampoco.

Cuando me enteré de este movimiento me posicioné totalmente en contra. No podía entender de ninguna manera un pesimismo tan fundamentalista, una visión tan exageradamente negativa de la especie humana. Recuerdo haber leído de cabo a robo en internet las páginas de este Movimiento, tras lo que apagué el ordenador y me senté ante el televisor un rato al lado de alguien que estaba viendo “First dates” en Cuatro. Repito, “First dates” en Cuatro. Ahora tengo el carnet número 2504 de la delegación española del Movimiento para la Extinción Humana. Publican una revista semestral y cobran 30 euros anuales. Los pago con gusto. Me da todo igual.

23/2/20

EQUIPO DE MANIPULACIÓN


El Valle de los Caídos en laSexta, qué obsesión. Habrá que tirarles de las orejas. “Equipo de investigación” empeñado en escarbar en los negocios descarados, chanchullos miserables, subvenciones estatales, intereses sectarios, vidas robadas en cajas apiladas, huesos robados a granel, y la inmensa sordidez megalómana que se esconde tras el mármol de todos los monumentos hechos a mayor gloria de los regímenes dictatoriales que en el mundo han sido. Veamos, ¿con qué les podríamos atizar?

Un clásico es acusar a quienes hablan de lo que queremos silenciar de que se trata de lo hacen como maniobra de distracción. O sea, que el viernes emitieron “La otra cara del Valle” porque quieren ocultar otros problemas más gordos. ¿Cuáles? Eso es lo bueno, que atizando así, cada uno puede elegir cuál, de todas las noticias de estos días, es la que debe estar en primera línea. Cada uno decide de qué debería haber tratado “Equipo de investigación” en vez del Valle de los Caídos, y se queda tan contento.

Si, por una fatalidad, esos días hubiera ocurrido algo que hiciera actual abordar el asunto que queremos silenciar, habría que cambiar de estrategia. Entonces es mejor acusar al impertinente de ventajista y aprovechado. Se puede decir, por ejemplo, que hablaron del Valle para poder reemitir después el reportaje “Billy el niño” de forma oportunista, qué mezquindad.

Estas argumentaciones son muy útiles, pero si se usan mucho acaba notándose. En 11 temporadas y casi 350 entregas, su obsesión llevó a “Equipo de investigación” a tratar asuntos relacionados con el franquismo la friolera de tres o cuatro veces más. Por eso es útil un viejo truco al que tanto deben quienes quieren silenciar un tema. Se trata de no plantar cara, no generar polémica, no molestarse en negar nada, limitarse a aplazar el asunto, posponerlo eternamente para que se olvide y las cosas sigan como están. Dese el gustazo: ahora no toca hablar del Valle, no es urgente, no es importante, no es el momento, a los españoles les interesan otros asuntos diferentes a los que obsesionan a los de “Equipo de manipulación”. ¿Ve qué fácil?

22/2/20

JOSEMA YUSTE ME PEGA


Llenemos los teatros donde actúe Josema Yuste, ex “Martes y Trece”, para que deje de ir a la tele a promocionarse. Cuando lo hace, la lía. Desbarró criticando el gag de la bandera de Dani Mateo por ser un paria sin gracia ni talento que ofendía a millones de personas, contestando a Cristina Pardo “Yo ni soy machista ni soy feminista, soy persona”, y ahora largando esta perla en “LaSexta Noche”: “Hay programas de televisión, ahora mismo, de mujeres que van, provocando no, lo siguiente, ¡y nadie dice nada!”.

Quien provoca (“pro-vocare”: llamar hacia adelante, llamar para hacer salir, estimular) llama. Puede llamar adrede, como hace la publicidad; o sin intención, como la fruta roja que avisa de su madurez. En todo caso, es la persona que recibe la provocación la responsable de la respuesta que da a la llamada. Quien viola a una mujer o un menor es un violador. La responsabilidad de la violación nunca recae en la víctima. Solo añade bajeza moral a su delito el violador que intenta disculparse diciendo que las víctimas van provocando porque van sin burka, andan solas por la calle o llevan minifalda. También quien suscribe aquellas alucinantes declaraciones del obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, a “La Opinión de Tenerife”, que para intentar salir de este jardín: “El fenómeno de la homosexualidad es algo que perjudica a las personas y a la sociedad. A la larga pagaremos las consecuencias como las han pagado otras civilizaciones. Los valores de la feminidad y la masculinidad debemos inculcarlos en los niños. No hay que confundir la homosexualidad como necesidad existencial de una persona, con la que es practicada como vicio. La persona la practica como puede practicar el abuso de menores”, soltó esta barbaridad: “Puede haber menores que consientan, y, de hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso si te descuidas te provocan”.

Es triste que un señor que es historia del humor y la tele en España, tenga que andar provocando para llevar gente al teatro. Llenémoslo a ver si así deja de provocar, pero hagámoslo sabiendo que la decisión, la conducta y la responsabilidad de haber ido es nuestra.

21/2/20

TELECIRCO Y MIERDASET DE LAS TENTACIONES


Ayer empezó “Supervivientes de las tentaciones”. Visto de cerca, no. Visto de cerca empezó “Supervivientes”. Pero visto de cerca las cosas parecen lo que no son. De cerca los árboles no dejan ver el bosque. Y, del mismo modo que un bosque parece solo un montón de árboles, el estreno de ayer parece un programa en el que varias personas sobreviven con esfuerzo e ingenio a las adversidades. Pero no es así. Un bosque es algo mucho más complejo y valioso que un conjunto de árboles, y lo que ayer se estrenó es algo muchísimo más sencillo e irrelevante que las peripecias de unos valientes arrostrando peligros.

Alejándose un poco, se ven las cosas como son. Con perspectiva se ve que ayer empezó “Supervivientes de las tentaciones”, o sea, la prolongación de “La isla de las tentaciones”. Si “Supervivientes” ya es una filfa, “Supervivientes de las tentaciones” es la filfa de una filfa. No se molestaron ni en fichar un par de famosos de relumbrón a golpe de talonario. Tiraron de banquillo y se conformaron con famosetes de serie C que aspiran a aprovechar la ocasión para llegar a ser de serie B. La misión de estos personajes ya no es simplemente simular que lo pasan mal para ganar en cuatro días una pasta que si quisieran ganar madrugando los lunes para ir al curro lo pasarían mucho peor, sufrirían más penurias y durante mucho más tiempo que esos cuatro días que van a estar en Honduras sobreactuando. Ahora su misión es interpretar durante tres meses un batido de culebrones de amor y desamor, alianzas y traiciones, lealtades e infidelidades que permitan descubrir nuevos filones en el rico yacimiento descubierto en “La isla de las tentaciones”.

Por lo mismo, quien estrenó ayer programa no fue Telecinco, sino Mediaset. Ya no es Telecinco quien vive del monocultivo del reality show, sino también Cuatro y, por tanto, Mediaset. Ya solo nos falta esperar a ver con qué cariñoso nombre rebautizan a Cuatro quienes llaman a Telecinco “Telecirco”, y a Mediaset “Mierdaset”.

20/2/20

JAMONJAMONJAMONJA


Mucha hipocresía es lo que hay. Por una monja en “Operación Triunfo”, mira cómo se ponen. Las monjas siempre fueron un recurso televisivo de primer orden, como las abuelas bondadosas y los niños traviesos. Si un anuncio de refrescos o sopas de sobre quería triunfar debía incluir una monja simpática y pizpireta. Y ahora unos intransigentes denuncian que una monja no pinta nada en la Academia de “OT” vendiendo sus productos durante una hora. Como si el objetivo de “OT” fuera la música y no hacer televisión. Como si la convivencia en la Academia buscara enseñar a los triunfitos y no producir contenidos para un reality show. Como si “OT” no fuera uno de los programas que mejor permite usar mil trucos para incluir publicidad en TVE pese a que la ley la prohíbe desde aquella campaña “Sin Publi”. Eso es lo que hay: mucha, mucha, hipocresía (más fuerza, Sabina).

Sabemos que “OT” programa actividades cuyo único fin es publicitar diferentes productos. Llevan a los concursantes como borregos a una sala donde hay Donettes y hacen un enorme anuncio publicitario en el que Noemí Galera los anima a comer Donettes y decir mucho “Donettes”, pero no a oír lo que dice un nutricionista de estos atracones ni a decir “bollería industrial”. Llevan a los concursantes como borregos en un coche Seat en vez de en autobús mientras hablan de lo bien que suena la música en un Seat y dicen mucho “Seat”. Llevan a los concursantes como borregos a una sala donde les regalan cámaras Olympus, estrenan las cámaras Olympus y dicen mucho “Olympus”. A ver por qué no pueden llevar a los concursantes como borregos a que una monja publicite su ideología y sus productos, regale merchandising, se emocionen y digan mucho “Invulnerables”.

Allá sor Lucía si es tan guay que suelta tacos como “jodido”, toma el nombre de Dios en vano diciendo “ni Dios”, o subida a la plataforma del universalismo católico usa
TVE para publicitar una asociación como “Invulnerables” que no es universal y está actuando en poco más de una decena de municipios catalanes. Lo que no se entiende es que TVE no pusiera el aviso de “Publicidad” como hizo otras veces. Si en vez de una monja, fuera un jamón, lo habría hecho.

19/2/20

EL MAR


Si Dios existiera, desde luego no sería el Dios al que la diputada de extremísima derecha Lourdes Méndez pidió que perdonara a los que iban a votar a favor de la ley de eutanasia en el Congreso. Y si, como Longinos ante Jesús crucificado, llegara el momento en que tuviera que reconocer que, en verdad, ese Dios es Dios, desde ahora dejo dicho que de ese Dios quiero tanto como Espartaco quería de Roma: nada. Solo que me deje en paz, o que me condene a ese  fuego del infierno que, según san Agustín, penetra hasta el alma. Pero no quiero su perdón porque, como tantos ciudadanos, yo también voté en el Congreso la ley de eutanasia aunque no estuviera allí. 

Si no han visto la intervención de la piadosa diputada Lourdes Méndez, no pueden entender hasta dónde puede llegar la rabia, la ignorancia, la insensibilidad y las mentiras de los que ven la eutanasia como una especie de “solución final”, una manera de ahorrar en gasto social o un pecado contra Dios. Seguro que en Trece tendrán la oportunidad de escuchar a Lourdes Méndez y al diputado del PP José Ignacio Echániz, ese hombre que dijo que el objetivo de la eutanasia es ahorrar costes con personas que son muy caras al final de su vida. Dejen de ver series en Netflix y dense una vuelta por las tertulias de Trece. Hay que dejar de poner cara de asco cuando nos enteramos de que en China comen murciélagos porque, como nos enseñó Marvin Harris, lo que es “bueno para comer” no se basa en la pura fisiología de la digestión sino en las tradiciones gastronómicas de cada pueblo y su cultura alimentaria. Nuestra mejor cara de asco debe reservarse para esos que pontifican sobre lo que es bueno para el alma aunque no sea bueno para el cuerpo y no perdonan a los que quieren ser dueños de sí mismos hasta el final. Méndez y Echániz pertenecen a la tradición de los fanáticos que abominaban de la disección de cadáveres humanos, y seguro que habrían invocado el perdón de su Dios para el médico Nicolaes Tulp que, en el cuadro de Rembrandt, ofrece una lección pública de anatomía. La acción humana es capaz de transformar el medio natural, como en las Médulas de León, y también al propio hombre. Ya no somos esos animales de zoo que creó el Dios de Lourdes Méndez. Somos hombres. Y, en palabras de Espartaco, solo hay un camino para salir de Italia: el mar. Mar adentro.

18/2/20

ÉSTE ES EL CAMBIO RADICAL QUE ESPERA A LOS INFORMATIVOS. DESCUBRA POR QUÉ LO HA PROVOCADO USTED


Los informativos tienen que ponerse al día. ¿Qué es eso de arrancar con titulares en donde se resumen las noticias más importantes de la jornada? Eso se hacía en los 80. Quizá en los 90. Pero desde que el clickbait ha llegado a nuestras pantallas, los titulares ya no informan sobre el núcleo de la noticia, sino que crean curiosidad sobre cuál pueda ser el verdadero contenido de la noticia.

Veamos los titulares del pasado domingo. Antena 3: “Hoy en León miles de leoneses convocados por los sindicatos han reclamado un plan de reindustrialización”. Muy mal, el titular debería haber sido: “Descubra qué ha hecho que miles de leoneses estén indignados”. Otro: “Se empieza a notar en nuestro país, y sobre todo en la industria del automóvil y la textil, la falta de suministros que llegan desde China”. Vaya viejunez, mucho mejor éste: “Por qué el coronavirus te va a dejar sin coche y sin ropa”. Telecinco: “La policía irrumpe en una pelea de gallos en la que participaban doscientas personas”, en vez de “Qué estaban haciendo doscientas personas con gallos que obligó a la policía a intervenir”. La 1: “Manifestación en Madrid de autónomos de toda España para exigir mejoras laborales”, cuando lo propio hubiera sido: “Los autónomos están indignados. Esto es lo que han decidido hacer”.

Es cierto que los espectadores de los informativos televisivos no pueden hacer click sobre los titulares en el televisor, ni tienen forma las empresas de convertir en dinero -no, no diré “monetizar” ni aunque me lo moneticen con un millón de dólares- cada titular por separado. Pero el estilo clickbaitero de las páginas web de noticias ya se ha convertido en el estándar que debe ser respetado incluso por medios que funcionan bajo otros formatos. Ha llegado el fin de casi un siglo de titulares clásicos, y ha llegado el comienzo de un mes de titulares modernos, que es más o menos el tiempo que calculo que tardaré en dejar de ver los informativos televisivos en cuanto empiecen a usar este nuevo sistema de promoción.

17/2/20

CANCIONES PARA PALETOS COMO YO

Quizá usted, como me pasaba a mí antes de ver la serie documental que les comento hoy, pensaba que el country era un estilo musical casposo y rancio. Cosa de blancos conservadores de la Norteamérica profunda. Aldeanos tocando el banjo y disparando a latas de alubias puestas sobre una valla. Esta noche en el baile del granero voy a besar a la chica más bonita del pueblo. Oh, las brumosas montañas de Tennessee. Quizá usted, como me pasaba a mí, asociaba esa música con el Partido Republicano y creía que los mayores talentos de Dolly Parton eran glandulares. Canciones para paletos. Al fin y al cabo, razonaba yo y quizá usted también, el country no proviene del blues: ¿puede tener algún interés artístico algún estilo que no provenga del blues?

Pues va a ser que sí. Muchísimo. Hace veinte años Ken Burns rodó una historia del jazz que cambió nuestras vidas para siempre, y ahora nos las vuelve a sacudir con “Country music” (Movistar+), nueve capitulazos como nueve canciones de Hank Williams rodados para la televisión pública estadounidense -¡sí, existe!- que nos enseñan que el talento y la calidad suelen adornar a los que menos lo proclaman. Si le interesan más las historias que se cantan que el maquillaje de los cantantes, y hace ya muchos años que le aburren los vendedores de actitud, prepárese para hacer nuevos amigos para toda la vida en “Country music” sin parar de aullar de felicidad.

Son canciones esculpidas en las montañas, y sus escritores se limitan a desenterrarlas allá donde cae un rayo. Ponen su vida al servicio de las canciones, no las canciones al servicio de su vida. Hay más honradez y buena filosofía en una estrofa de la familia Carter que en todo ABBA, David Bowie y Queen juntos. Es cierto que el country sólo usa tres acordes y una verdad, pero eso es una verdad más de lo que usa el pop. El público al que se dirige es amplísimo, tan extenso como la propia condición humana. Y lo disfrutan los granjeros y los informáticos, la gente de campo y de ciudad, de derechas y de izquierdas. Lo disfrutan los dandies sofisticados y los paletos. Sobre todo, los paletos como yo que creíamos que el country es música para paletos.

16/2/20

¡LEONOOOR!


“La isla de las tentaciones” es la bomba televisiva del año. Vale, pero hablemos de asuntos serios y dejémonos de infidelidades chorras y amores eternos que duran lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks (¡fuerza, Sabina!).

¿Saben que la princesa Leonor Borbón cayó en la tentación de ver “La isla de las tentaciones? En los mamíferos, y somos mamíferos, durante la gametogénesis femenina u ovogénesis, se produce el desarrollo y diferenciación de ovocitos mediante la división meiótica a partir de células diploides. Como oyen. Sorprendentemente, este proceso se inicia durante el desarrollo embrionario. De los millones de células madre u ovogonias procedentes de células germinales primordiales disponibles antes del nacimiento, solo unas miles se convierten en ovocitos primarios y entran en la profase de meiosis hasta que su desarrollo se detiene antes o poco después del nacimiento. Ya ven. El proceso se reanuda años más tarde, durante la pubertad, haciendo que solo 400 de los ovocitos primarios disponibles maduren en la forma de óvulos en ciclos de 28 días durante la época fértil de la mujer. Es así la cosa. Como la vida de cada mujer es cosa suya, allá lo que cada una decida respecto a qué espermatozoides fecundarán (o no) sus óvulos y formarán cigotos que podrían terminar siendo la alegría de la casa (o tampoco). Caso distinto es, con perdón, el de Leonor. Puesto que su casa es la casa real, este proceso es un asunto político de primer orden que trasciende el mero proceso biológico. Es asunto de todos porque nos afecta a todos. Por eso lo recoge, por ejemplo, la Constitución.

La vida sexual y reproductiva de Cristopher y Estefaníaaa es cosa suya, la de Leonor, no. Ya tiene catorce añitos y el Parlamento debería considerar qué modelos de conducta sexual sigue en la tele, no vaya a ser que de estos polvos vengan unos lodos que un día hagan salir a los habitantes del reino a la calle gritando desesperados “¡Leonooor!”.

15/2/20

UVE O EQUIS


CC.OO., quién te ha visto y quién te ve. CC.OO., de censurado a censor. El sindicato represaliado que tanto tuvo que aguantar, que tanto luchó y lucha, al que tanto debemos todos los españoles, derrapa en las curvas. Está tan centrado en la meta que olvida lo sustancial: no llevarse a nadie por delante durante el recorrido.

Es duro, pero no es un error. Hablamos de Comisiones Obreras, cuya labor la TVE de Aznar intentó ocultar a los españoles de forma vergonzosa, quien presentó y ganó una demanda ante la Audiencia Nacional por “vulneración de los derechos fundamentales de huelga y libertad sindical” durante la huelga general del 20 de junio de 2002, el mismo que Alfredo Urdaci —director de informativos de TVE— trató de escamotear en los Telediarios cuando el peso de la ley le obligó a leer la resolución en todos los informativos del día y pasó a la historia por ocultarlo de forma torticera y cobarde tras el nombre de Cecé Oó.

Comisiones Obreras de RTVE defendió la censura previa contra VOX y pidió la anulación a la entrevista que, afortunadamente y tal y como se había anunciado, Carlos Franganillo realizó a Santiago Abascal anteayer en el “Telediario”. Quien enarbola el lema “RTVE es pública” (todos deberíamos hacerlo) no puede caer en el despropósito de llamar “a la reflexión a quienes defienden que VOX es un partido más del arco parlamentario” porque lo es guste o no guste. Ni debe afirmar que la entrevista a Abascal “no es una más de la serie iniciada con Pedro Sánchez y continuada con Pablo Casado, sino “un blanqueo democrático impropio de un medio público”. No solo porque no es así, sino porque es justo al revés: el primer deber de una tele pública es servir a los ciudadanos que se expresan libre y democráticamente en las urnas.

La vergonzosa petición de CC.OO. solo sirvió para dar alas a la vergonzosa campaña de acoso y derribo que orquestó VOX contra la impecable labor de Franganillo, dentro de la vergonzosa y constante campaña más amplia de acoso y derribo contra la tele pública y el periodismo en general que realiza Vox ese partido al que nunca llamaremos Uve O Equis.

14/2/20

¿AMOR? ¡SEXO!


Vamos a ser ricos. Vamos a ganar tal cantidad de dinero que no sabremos qué hacer con tanto. Y hay para todos. Solo tenemos que ver la tele y anotar en una libretina nuestro mapa del tesoro.

Hoy es el día de san Valentín. La tele hará mil guiños al día del amor. Y raro será que, entre tantos, no haya unos cuantos que sean un poquitín más explícitos. Tantas horas de tele y tanta competencia hacen inevitable que las cadenas se vengan arriba mostrando situaciones comprometidas, subidas de tono, atrevidas o incluso picaruelas, ustedes ya me entienden. Solo hay que tomar nota de la afrenta, poner una demanda al programa, a quien lo patrocine, a quien lo emite, al  sursuncorda, y a esperar la pasta.

No es ninguna tontería. En Estados Unidos, el activista cristiano Dave Daubenmire ni siquiera tuvo que esperar a san Valentín para encontrar en la tele imágenes de contenido sexual explícito sumamente ofensivas que le van a hacer multimillonario. Solo tuvo que ver la retransmisión de la Super Bowl para hacerse cruces en el descanso con la actuación de Shakira y Jennifer López. Donde millones de pringaos solo vieron en la tele música y baile, él supo ver un espectáculo “discriminatorio” para los cristianos que puso su alma “en peligro de fuego infernal”, que fue capaz de “penetrar la santidad” de su hogar, y que pervirtió la virginal candidez de su pobre hijo de 12 añitos: “¿Hubo alguna advertencia de que un hijo de 12 años, cuyas hormonas acaban de empezar a funcionar, podría ver algo que le excitara sexualmente?”. Daubenmire calcula que una demanda a la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) y a Pepsi, patrocinador del evento, puede reportarle una indemnización de 867.000 millones de dólares.

Si quedaba alguna duda, ya no: los niños son de sus padres. Hay una pasta esperando a los integristas que consigan que su atolondrada propiedad llegue a los 12 años en el estado de apijotamiento más rentable de la historia. ¿Qué hacen que no están apuntando ya en una libretina todas las barbaridades que saldrán hoy en la tele?

13/2/20

HERMANO MÁXIMO

El “Hermano mayor” necesita un “Hermano mayor”. Un “Hermano máximo”, vaya. ¿Recuerdan a Pedro García Aguado? ¿Recuerdan que triunfó en televisión con un programa llamado “Hermano mayor”, una consejería espiritual para jóvenes problemáticos a los que enseñaba a no rendirse ante las dificultades de la vida, perseverar, ser constantes en sus propósitos para recoger los frutos a largo plazo? ¿Recuerdan que no tenía la menor capacitación, ninguna titulación, nada que le acreditara para realizar esa tarea, que acabó siendo un rosario de intervenciones chapuceras que iban desde el sentido común hasta la insensatez más contraproducente? ¿Recuerdan que gracias a este único punto en su currículo alcanzó la Dirección General de Juventud de la Comunidad de Madrid?

Pues ha dimitido. A los cinco meses. Antes de que puedan dar resultados ninguna de las políticas que haya aplicado. A la primera de cambio. Sin un motivo especial. Ha declarado que todo ha sido maravilloso, que se lleva de fábula con la presidenta de la Comunidad, que simplemente ha cambiado de opinión y ahora se quiere dedicar a otra cosa.

Así que hace falta que el Hermano Mayor reciba la visita del Hermano Máximo y se someta a una intervención televisada para corregir sus evidentes rasgos de impulsividad, falta de constancia y conducta errática. A lo mejor le podemos poner muy lejos la comida en la mesa para que tenga que levantarse en cada bocado y aprenda así que las cosas en la vida requieren su tiempo. A lo mejor le podemos meter en trenes de larga distancia sin paradas para que aprenda que en la vida no se puede estar cambiando de destino al tuntún. O quizá podríamos hacerle construir un castillo de naipes para que vea cómo se derrumba al subirse a él. Así quizá aprendería que no se debe ir escalando puestos sin capacitación con el único mérito de haber desempeñado en el pasado otros puestos sin capacitación.

12/2/20

OSCAR DE PROMETEO


Tengo la impresión de que en la gala de los Oscar muchos espectadores ponen en la entrega de los premios técnicos (montaje de sonido, mezcla de sonido o incluso fotografía) la misma cara que puso Martin Scorsese en la actuación de Eminem. ¿Por qué la gloria de los Oscar se reserva para el final de la gala, con la entrega del Oscar al mejor director, actor principal, actriz principal y película? ¿Por qué es menos soportable el corto discurso del ganador del Oscar a la mejor mezcla de sonido que el larguísimo discurso de la ganadora del Oscar a la mejor actriz? ¿Por qué entendemos que Joaquin Phoenix reflexione acerca de la naturaleza humana en su discurso de agradecimiento al Oscar al mejor actor, pero nos parecería un pecado de desmesura que Barbara Ling hiciera lo mismo después de recoger el Oscar al mejor diseño de producción?

Protágoras, en el diálogo platónico del mismo nombre, divide las virtudes que nos hacen humanos en dos: virtudes de Prometeo y virtudes de Hermes. Las virtudes que otorga Prometeo a los hombres son virtudes particulares, es decir, que no necesitan ser participadas por todos los hombres (no es necesario que todos los hombres sean arquitectos, médicos o constructores de barcos). Las virtudes de Hermes son virtudes universales (justicia, por ejemplo) que deben ser distribuidas entre todos los hombres. Así pues, dice Protágoras, los atenienses, si se trata de discutir de construcción de barcos, consideran solo a unos pocos con el derecho a dar consejos (precisamente, los expertos en construir barcos); pero si se trata de la virtud política, escuchan a todos, puesto que todos participan de esa virtud (todos los ciudadanos son expertos en política). ¿Será eso lo sucede en la gala de los Oscar? Hay Oscar de Prometeo y Oscar de Hermes, es decir, Oscar particulares y Oscar universales. Solo unos pocos pueden opinar acerca del montaje de sonido porque solo unos pocos son expertos en esa cuestión técnica, pero todos podemos opinar del Oscar a la mejor película o la mejor actriz principal porque todos somos expertos en saber qué película o qué actriz merecen la gloria. La gala de los Oscar es una gala de sofá que se ve en compañía de otros. Solo un compañero de sofá que sea experto en sonido puede hablar de la mezcla de sonido de “1917”, pero todos podemos opinar desde el sofá si la película de Bong Joon-ho es mejor o no que la de Scorsese. A los que nos gusta el cine nos gusta hablar de cine. En los Oscar de Prometeo solo puede hablar el que sabe.

11/2/20

"SÁLVAME GRASA DE PALMA"


El “Movimiento 5 al día” quiere dar a conocer a consumidores y público en general que no guarda relación económica, de patrocinio ni de ningún tipo con el programa “Sálvame” ni con Telecinco, cadena que lo acoge. La progresiva y constante incorporación de nombres de frutas al nombre de “Sálvame” es consecuencia de una decisión unilateral del programa y en nada tiene que ver con nosotros.

El objetivo del “Movimiento 5 al día” es promover un mayor consumo de frutas y hortalizas para mejorar la dieta de niños y familias. Que “Sálvame”, precisamente uno de los programas que más contribuye a una nefasta dieta televisiva en nuestro país, pasara a llamarse “Sálvame naranja” y “Sálvame limón” hace unos años, no nos ayudó en nuestra tarea de concienciación sobre lo importante que es consumir fruta. Si no dijimos nada entonces fue para evitar que, por el efecto Streisand, se produjera el despropósito de asociar nuestra lucha contra la comida basura nada menos con la telebasura.

Hoy este silencio ya es insostenible. El “Movimiento 5 al día” se ve obligado a denunciar el gran daño que nos causa Telecinco. Tras el limón y la naranja, ha creado “Sálvame banana”, y, recientemente, “Sálvame cereza” para promocionar el estreno de un culebrón turco. Los consumidores deben saber que el añadido de estos nombres no supone la incorporación de ningún elemento saludable al programa, ni, mucho menos, fruta, y es solo un nombre tras el que esconder la misma telebasura de siempre. Lo único que consigue tan desafortunada estrategia comercial de lavado de cara es ensuciar la imagen de estas frutas y entorpecer nuestro trabajo por una alimentación más saludable.

Telecinco debería abandonar tan dañina maniobra y dejar de utilizar nombres de frutas. Y si no saben qué nombres poner en su lugar, ahí les regalamos algunos: “Sálvame margarina”, “Sálvame mortadela”, “Sálvame bollería industrial” o “Sálvame grasa de palma”. Que les aproveche y con su pan se lo coman.

10/2/20

VENTE PA' MADRID


Necesitamos que Greta Thunberg vuelva a España para meternos con ella. Cuando se marchó en diciembre parecía un alivio porque nos librábamos de sus lecciones, pero es que ahora estamos peor. Ahora sabemos que gracias a su presencia la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático de diciembre en Madrid fue más llevadera. Nos metíamos con ella, hacíamos algún chiste y así teníamos defensa contra todos esos datos apabullantes que indican que las cosas van mal, que tenemos que hacer algo y tenemos que hacerlo ya. Pero es que la COP25 acabó, Greta se marchó y las malas noticias siguen. Y es un problema porque ya no tenemos con quién meternos para disimular.

Hace tiempo que los científicos quieren fastidiarnos la fiesta con sus sesudos estudios sobre el impacto del hombre sobre el medio ambiente, pero son inofensivos. Cuanto más pesados se ponen con sus datos largos, aburridos y difíciles de entender, menos caso les hace nadie. Nadie atiende a los científicos porque ni son famosos ni cantan ni cocinan ni saben gritar “¡Estefaníaaa!” ni les hace caso ningún programa de tele. Solo valen para vender detergente y hacer series de crímenes. Pero desde que son los telediarios quienes se empeñan en dar malas noticias sobre el calentamiento global, la cosa cambia y es más difícil ignorar los avisos.

Por eso tiene que volver Greta, para distraer la atención metiéndonos con ella. Como hizo ahí atrás Carmen Lomana, que la llamó “patética” y señaló “la cara de cabreada y perturbada que tiene” así como sus “múltiples problemas psicológicos”. O como hizo Fran Cuesta, ese personaje con más afán de protagonismo que Leticia Sabater. Frank publicó un vídeo interpretando a un “bicho” llamado “Gretus amargatus: un animal que os podéis encontrar en cualquier evento sobre el cambio climático”. O Antonio Resines: “A ver, la niña es rara, eso sí, porque tiene un ojo así un poquillo...”. ¡Qué gracia y qué arte! Por eso, querida Greta, yo te digo, vente pa’ Madrid, porque aquí en Madrid está lo mejor.

9/2/20

EL CORTO, MARIANICO EL CORTO



No es broma: la serie española del año va a ser “El último show”, una producción de Aragón Televisión que resucita la figura de Marianico el Corto dotándole de una gran profundidad psicológica y un lado oscuro. No es broma: más allá del estereotipo al que nos tenía acostumbrado, Marianico resucita en el siglo XXI reconvertido en un personaje de “True detective”, una mezcla del Joker de Todd Phillips y el Batman de Nolan, un individuo sombrío que se sabe al final de su carrera y se plantea entregar a su público su ¿primera? obra maestra. Quizá ustedes creen que esta columna es irónica o que en la última línea se desvelará que todo era un inmenso chiste: no lo es.

Demostró valentía James Mangold cuando rodó una película adulta con Lobezno –“Logan”- en donde el protagonista, más que un mutante o un superhéroe, es un ser humano que al que sólo le queda enfrentarse a la vejez y la enfermedad en un mundo que ya no es suyo. El nuevo James Bond que se estrenó en “Casino Royale” -sensible, atormentado, de género, si no líquido, al menos no muy sólido- le valió a Daniel Craig amenazas de muerte y boicots organizados por fans de 007. Todo esto es agüita comparado con el salto al vacío que se ha atrevido a dar Aragón Televisión. Ya se habían ensayado en nuestro país series dramáticas sobre cómicos que se miran a sí mismos con una cierta amargura –Jorge Sanz, “Qué fue de Jorge Sanz”; Berto Romero, “Mira lo que has hecho”; Ignatius Farray, “El fin de la comedia”-. Sólo los frikis recordarán estas series después del tsunami que va a suponer el reboot de Marianico el Corto.

No es broma: Miguel Ángel Tirado, a los 70 años, ha decidido matar a Marianico el Corto y convertirse en el nuevo Luis Buñuel. Álex Rodrigo, el director, conoce las claves del género, y no sería de extrañar que la segunda temporada la produjera Netflix. Están buscando un sustituto de Daniel Craig como James Bond, ahora que termina su contrato. No es broma: yo ahí lo dejo.

8/2/20

¡YO SOY KIRK DOUGLAS!


Ninguna universidad estadounidense publicó, en esos pesados días de verano sin noticias, un estudio tontorrón demostrando que el cien por cien de los espectadores que ven por primera vez “Espartaco” (Stanley Kubrick, 1960) salen de la película convencidos de que llegada la ocasión ellos también se pondrán en pie y gritarán “¡Yo soy Espartaco!”. Por si alguna universidad decidiera hacer semejante investigación, le regalo el primer dato: a mí me pasó, y llevo desde la infancia esperando tropezarme con un general Craso que me haga ponerme en pie y gritar “¡Yo soy Espartaco!”. Hasta anteayer, que murió Kirk Douglas.

Kirk Douglas fue un semidiós hijo de un trapero que fue muchas cosas pero sobre todo fue Espartaco. Obró portentos tales como nacer dos mil cien años después de ser gladiador en la escuela de Léntulo Batiato. También obró el prodigio de morir en California dos mil doscientos años más tarde de nacer en la lejana Tracia, Grecia. Muchas obras de arte reproducen la imagen y la historia del esclavo Espartaco, quien sin haber sido nunca manumitido, sin ser reconocido como liberto, logró por su propio brazo ser libre y vivir sin estar sometido a un señor. Todas le rinden homenaje, pero todas cometen un error imperdonable: sea en mármol, pintura, ballet, teatro, cine o serie de televisión, Espartaco no tiene ese hoyuelo en el mentón que todos sabemos que tenía. Bueno, todas menos una.

En sus últimos años de vida, Douglas había dejado los platós para interpretar en su casa el papel de Matusalén, y qué bien lo hacía. Ahora ha vuelto a ser Espartaco para siempre jamás. Dicen que en el rodaje de esta película su dominio era tal, que en la escena en la que los esclavos prisioneros gritan “¡Yo soy Espartaco!”, algunos decían “¡Yo soy Kirk Douglas!”. La anécdota será apócrifa, pero si estos días me tropiezo con un tirano general Craso que me haga revolverme contra la injusticia, me pondré en pie y diré algo diferente a lo que había pensado de niño. Alto y claro se oirá gritar “¡Yo soy Kirk Douglas!”.

7/2/20

DÉJANOS EN PAZ, PADILLA


Paz Padilla está infravalorada. Parece una cuentachistes a la que la carrera se le fue de las manos y acabó en “Salvados” protagonizando un mal chiste de Blancanieves y los siete tertulianitos. Parece la encarnación del Principio de Peter, que la llevó a alcanzar su máximo nivel de incompetencia profesional televisiva ante todo el mundo. Sí que lo parece, pero si abrimos la mente descubriremos su valía. El pasado martes lo dejó bien clarito.

En el plató de “Sálvame” esperaban nada menos que conexión con nada menos que un reportero que iba nada menos que a la consulta de nada menos que un vidente al que va nada menos que uno de los colaboradores del programa —“Sálvame” es taaan interesante tooodos los días—. Padilla no aguantó más en su papel de morena tonta, se despendoló y en un pispás abrió paso a un nuevo paradigma científico. Contó que en un viaje para grabar “Planeta Calleja” compró una muñeca vudú, aunque estaba advertida por el gran sabio Jesús Calleja: “No compréis nada de eso, que esas cosas no traen nada bueno”. Pese a tan precisa y razonada advertencia, se la llevó a casa. Pronto comprobó su error: la muñeca se movía de noche y pasaban “cosas muy extrañas”, tanto que se asustó “porque no eran cosas normales”. Cosas tan extrañas y poco normales como que cayó por unas escaleras y tuvo un accidente de tráfico. Cualquiera en su lugar hubiera ido al oculista o dejaría de trasnochar, pero no Padilla, que arrostró este desafío vital e intelectual acudiendo a una amiga que tiene una prima vidente, y a Íker Jiménez y Carmen Porter, que tienen sus negocios para anormales dos platós más allá. Siguiendo a tan sabios consejeros, quemó la muñeca, esparció sus cenizas, puso de fondo en el móvil al padre Pío, y ya está.

¿Qué hemos aprendido? Que debemos comprar muñecas vudú y conectarles turbinas para producir gratis electricidad a porrillo cuando se mueven de noche. Gracias a Padilla, mujer infravalorada y cabal, resolveremos el abastecimiento energético mundial. A cambio, tan solo, de ir con más cuidado con las escaleras y los coches.

6/2/20

HUÉRFANOS DEL ABSURDO

Yo de mayor quiero ser amanecista. No es fácil. Para ingresar en la orden fundada por Jose Luis Cuerda en 1989 hace falta practicar una de las lógicas más despiadadas y rigurosas que ha producido la razón humana: el absurdo. Es cierto que el propio concepto de absurdo es absurdo: carece de todo sentido creer que el ser humano es capaz de obrar careciendo de todo sentido. Nadie crea que es sencillo. Como saben los grandes psiquiatras, hay razón sólida en la locura, hay una lógica aplastante en el delirio, por más que se nos presente como la sinrazón mayor. Pensarán que lo hace cualquiera. Quizá, pero no olviden que casi nadie puede hacer las cosas que hace cualquiera.

Conozco sesudos doctores, eminencias en sus respectivas áreas científicas, incapaces de entender por qué hay una legión de telespectadores que ven cada reposición de “Amanece, que no es poco” con el alborozo del que viera salir el sol por primera vez. ¿Es la obra de Cuerda la demostración de que el arte es la expresión de la mayor inteligencia, que alcanzan muy pocos? Conozco fanáticos adoradores de “Amanece, que no es poco” incapaces de aprender a sumar quebrados. ¿Es la obra de Cuerda la demostración de que el arte es la expresión de la menor inteligencia, que no superan muy pocos? Para entender que la respuesta a ambas preguntas puede ser afirmativa hace falta ser amanecista. ¿Veis como es dificilísimo?

Y nos hemos quedado huérfanos, huérfanos del absurdo. Carecer de lógica racional supone una grave discapacidad intelectual que llena de problemas la vida cotidiana. Pero carecer de lógica irracional no es menos grave. Quizá no te impide relacionarte con las partes, pero sí con el todo. El cine de José Luis Cuerda es un manual de instrucciones para enfrentarse con los dos lados de la vida: el brillante y el oscuro, y hacerlo en ambos casos con el mismo martillo intelectual. Aunque tiene dos cabezas, Cuerda lo agarraba por un único mango.

5/2/20

KANT CONTRA SHAKIRA


Mark Evan Bonds explica en su precioso ensayo “La música como pensamiento” que, hasta el siglo XVIII, la música instrumental estaba subordinada a la vocal, de manera que Kant llegó a decir que la música sin texto era más placer que cultura, y Rousseau la miraba por encima del hombro porque no permitía expresar ideas. Pero, a principios del siglo XIX, la música puramente instrumental empezó a ser considerada un medio de conocimiento y, más todavía, se la valoró precisamente porque era ajena a las limitaciones del lenguaje. Por eso, mientras veía como todos los años por estas fechas la incomprensible (a ojos de un futbolero europeo) Super Bowl, el partido final de la NFL, pensé que aquel larguísimo ir y venir de unos cuantos tipos acorazados en busca de no se sabe muy bien qué es música instrumental, mientras que un partido de fútbol es música vocal. Yo pensaba que el fútbol americano era más placer que cultura, y que no permitía expresar ideas tan elevadas como las que propone el Barça en un buen día o el Liverpool casi siempre. Me equivoqué.

La deslumbrante actuación de Jennifer López y Skakira en el descanso de la Super Bowl no fue, en el fondo y en la forma, muy diferente del partido entre San Francisco 49ers y Kansas City Chiefs. Jennifer López y Shakira demostraron estar en tan buena forma como el más aguerrido de los jugadores porque moverse como se mueven estas mujeres por un escenario y, al mismo tiempo, cantar sin que parezca que la vida se escapa por la boca está al alcance de Mick Jagger y poquitos más. Además, el derroche de luz, sonido, vestuario, coreografías y bailarines podría sugerir que el espectáculo estaba orientado, como diría Kant, más al placer que a la cultura y que JLo y Skakira no estaban expresando ideas. Error. El fútbol americano es un deporte incomprensible y el miniconcierto de Jennifer López y Shakira dejó agotados a los espectadores, pero ni la Super Bowl ni las dos artistas tienen nada que envidiar al fútbol de la Liga de Campeones o a un concierto de Joaquín Sabina porque seguimos sin saber qué demonios es la línea de scrimmage y qué relación hay entre “Waka Waka”, el trap, el reguetón, Versace, una capa de plumas con la bandera de los Estados Unidos, un coro de niños cantando “Let´s get loud”, el poder latino, el carnaval de Barranquilla y dos diosas en plata y oro, pero hay cosas que no se pueden explicar con palabras y necesitan las manos prodigiosas del quarterback Patrick Mahomes y los movimientos imposibles de Jennifer López y Shakira.

4/2/20

BLEDO: PLANTA DE TALLO RASTRERO...


Los programas de televisión no deben ser juzgados únicamente por lo que ellos mismos enseñan, sino por el acicate que suponen para que los espectadores se sientan motivados a aprender por su cuenta a partir de ellos. Por ejemplo, es imposible contemplar el episodio de “The Crown” relativo a la catástrofe minera de Aberfan sin pasarse sin colgarse de la Wikipedia a continuación para aprender más sobre el asunto. Raro es el programa de “Boom” que no me lleva a echar mano al móvil y consultar algún fleco de alguna pregunta curiosa. Tras ver la maravillosa “Fosse / Verdon”, me di el gustazo de volver a ver “Cabaret”, “Chicago” y “All that jazz”, y reconocí detalles que no había descubierto en las decenas de revisiones previas.

Cualquier programa, incluso el más insospechado, es capaz de producir este efecto de estímulo para el aprendizaje. Mismamente, la entrevista que el pasado sábado Jorge Javier Vázquez perpetró sobre María Teresa Campos. A priori, nada parecía apuntar que de ahí pudiera surgir ninguna inquietud cultural, pero confieso que a los pocos minutos de su comienzo me di cuenta de que no conocía el significado de la palabra “bledo”, presente, por ejemplo, en la expresión “todo lo que está contando esta paisana me importa un bledo”.

Corrí al diccionario. Descubrí que un bledo es una planta de tallo rastrero, hojas triangulares, de color verde oscuro y flores rojas muy pequeñas. Pero no me detuve ahí: estimulado por la entrevista, me enteré de que el comino se mezcla con miel y pimienta para producir una pasta afrodisíaca. Resulta que en dominó se llama “pito” a la ficha que tiene un punto en una mitad. Los pimientos son ricos en capsaicina. Ya se cultivaba el pepino hace más de tres mil años en la India. Se suele acusar a Telecinco de no promover la cultura, pero este “Deluxe” me convirtió en un experto en todos los términos con los que termina la expresión “me importa un…”. Lo único que no me interesó fue lo que ha pasado entre Edmundo y María Teresa.