21/11/09

DILE A JORDI HURTADO QUE NO LE FALLARÉ MÁS

Perdóname, "Saber y ganar", por favor. Tienes que comprenderme. Lo siento. De verdad que yo siempre te he querido más que a ningún otro programa de sobremesa. Bien sabes que no te miento. Estuve años y años siéndote fiel todos los días. "El duelo", "El reto", "La pregunta caliente", fuera la sección que fuera ahí estaba yo jugando desde casa, intentando acertar todas las respuestas, disfrutando con cualquier curiosidad que comentaseis. No lo entiendo, no sé lo que me pasó con "Sé lo que hicisteis". Empecé a sentirme muy atraído por el programa de Patricia Conde. Fue por Pilar Rubio, o por la caña que metían a Telecinco, o por los zappings... A lo mejor es que tú y yo estábamos pasando una racha un poco de bajón... no sé... se había perdido aquella pasión del comienzo. El caso es que... lo confieso... empecé a ver SLQH en secreto. Al principio sólo de vez en cuando. Luego casi a diario. Pensé en decírtelo, en hablarlo, pero... ya sabes cómo son estas cosas. Para cuando me di cuenta ya te había abandonado y estaba totalmente convencido de que SLQH era el programa de sobremesa de mi vida.

Qué equivocado estaba. ¿Cómo fui tan idiota? No puedo creer el error que cometí. Yo... yo... el caso es que ahora me doy cuenta de que lo de SLQH no fue más que un subidón fugaz que me deslumbró por completo. De verdad, tienes que creerme. Yo pensaba que era amor pero está claro que fue sólo sexo. Un calentón que bajó tan rápido como subió. Por favor, "Saber y ganar", te lo suplico, quiero volver contigo otra vez. SLQH ya no significa nada para mí. Me he dado cuenta de que a tu lado tenía algo sólido, algo importante que no es fácil encontrar en otros programas. No me volveré a encaprichar con espacios de ironías fáciles y chicas de piernas como las columnas del baldaquino de Bernini. Acéptame de nuevo entre tu público y no te volveré a ser infiel nunca más. Fui débil. Pero podemos volver a empezar. Perdóname. Déjame jugar otra vez a "La parte por el todo". Dile a Jordi Hurtado que no le fallaré más.

20/11/09

HIJOS DE LA LOGSE EN EL 63

Los hijos de la LOGSE se marchan de Antena 3. A ellos debemos diálogos impagables como éste que tuvo lugar cuando una alumna entregó su examen al profesor:

- Ya he acabado. Se va a quedar usted sorprendido.
- Sí, claro. Una, dos, tres, cuatro… ocho líneas en una redacción de quince.
- Lo que tiene que agradecer es que lo ‘haiga’ hecho.
- “Haya”, por Dios, “haya”.

En efecto, los participantes en “Curso del 63” eran muy burros. De hecho el programa se lanzó utilizando la educación como coartada, pero triunfó entre un público joven que sólo veía un reality. Así que sólo acabó interesando lo guapos que eran los protagonistas, las declaraciones de amor, la tortura que supone una vida sin teléfono móvil y los constantes enfrentamientos con “los mayores”. Conversaciones delirantes como ésta pasaron desapercibidas:

- Por favor, tápese ‘la mano con la boca’ (sic) cuando bostece.
- Es que me ha salido ‘esporádico’ (también sic, claro).

Por eso, viendo que se acababa su recién descubierta gallina de los huevos oro, Antena 3 pensó en resucitarla haciendo esta semana un debate sobre el programa y la educación, pero lo que de hecho emitió anteayer fue un publirreportaje sólo apto para adolescentes incondicionales.

Hagamos entonces aquí el debate sobre la educación. ¿Qué les parece que a la misma hora Telecinco emitiera un reportaje sobre pederastia en el que su presentador, Christian Gálvez dice que los pederastas son “enfermos” (sic) y que ver lo que vio le produjo "Una mezcla de pena y asco muy difícil de explicar. Pero no viajé a Camboya para juzgar (también sic, claro) a nadie. No tengo poder para ello, sólo fui para observar y comunicar”. Sí, será que es otro hijo de la LOGSE, pero no olvidemos que Jesulín de Ubrique y Belén Esteban no lo son. Como tantos otros. Deberíamos tener siempre en cuenta este im-presionante dato, ¿mentiendes?

19/11/09

OTRA QUE TAL BAILA

No es profesionalidad, es alegría. No es vivir pendiente de los últimos acontecimientos en el filo de la actualidad, es vender la piel del oso antes de cazarlo. Es que anuncian que La 1 no emitirá más “¡Mira quién baila!”, por lo que será Telecinco la que asuma semejante tarea. Y aquí ya estamos celebrándolo sin esperar al estreno.

No es para menos. Por un lado, la marcha del concurso dejará un hueco que, si se rellena con algo que sea sólo regular o incluso malo, hará que la televisión pública mejore. Por otro, la llegada del concurso obligará a Telecinco a deshacerse de alguno de sus muchos programuchos para hacer hueco. Así que, poniéndonos utilitaristas, globalmente la cantidad de telebasura disminuirá y la cantidad de felicidad televisiva en el mundo aumentará. Pero además nos simplificará el ‘zapping’ en estos tiempos en que la proliferación de canales hace tediosa la habitual rueda de reconocimiento: cada vez será menos necesario pulsar el cinco para saber que no os gusta lo que echan, y será más improbable tropezarse en la cadena pública con momentos tan didácticos como aquél en el que una teta desbocada de Terelu Campos sirvió para explicar cómo actúa, en los giros, la fuerza centrífuga. Sólo hace falta una cosa para que la felicidad sea completa: que la cadena amiga se lleve en el mismo paquete a nuestra amiga Anne Igartiburu de presentadora. Si la dejaron atrás porque la chica d’Or tiene un contrato con “Corazón de laestacióndelañoquetoque”, que no se corten y se la lleven a ella y el programa entero.

Si Telecinco librara a La 1 de “¡Mira quién baila!”, de pagar una pasta indecente (y escandalosamente secreta) a los famosos que por allí pasan, de la Igartiburu y de “Corazón de laestacióndelañoquetoque”, igual que la libró de “OT”… ¡resultará que Telecinco habrá sido la cadena de televisión que más habrá hecho por una tele pública de calidad en este país!

18/11/09

PERDIDOS EN EL ALMA DE LOS PERROS

Entiendo que las circunstancias han llevado a los guionistas de “Perdidos” a las más altas cimas del misterio, pero no admito que Damon Lindelof, uno de los creadores de la serie, diga que en la última temporada no se resolverán todas las preguntas porque sería como preguntarse qué hubo antes del Big Bang. ¿Que los guionistas de “Perdidos” no van a resolver todos los misterios que rodean a la isla? Hagan el favor de ponerse a trabajar. Ustedes nos metieron en este lío, así que deben sacarnos de él. Los seguidores de la serie no queremos que nos cuenten qué hubo antes del Big Bang, sino que nos digan quién es Jacob. Y qué significan los números 4, 8, 15, 16, 23, 42. Y por qué en el cartel promocional de la sexta temporada se ven unos jeroglíficos que dicen: “¿Quién es el líder?”. Los guionistas televisivos no son filósofos, así que exigimos algo más que buenas preguntas. Exigimos respuestas.

Decía Karl Marx que toda ciencia sería superflua si la apariencia y la esencia de las cosas coincidieran. En “Perdidos” nada es lo que parece, así que la esencia y la apariencia siguen dos caminos paralelos que, sin embargo, deben juntarse en el infinito del último capítulo de la última temporada. Si la esencia y la apariencia de lo que ocurre en la isla coincidieran, la ciencia de los guionistas sería superflua. Pero es que no es así, amigos. Podemos y debemos preguntar a un científico qué había antes del Big Bang, pero no si existe un cielo para los perros. Podemos y debemos preguntar a los guionistas de “Perdidos” quién es Jacob, pero no qué tipo de relación existe entre LaSexta y Chuck Norris. No nos vengas con gilipolleces, amigo Lindelof. No esperamos de los guionistas de “Perdidos” grandes revelaciones cosmológicas, sino pequeñas revelaciones “islógicas”. El cosmos para los científicos, y la isla para los guionistas.

A los guionistas de “El internado” (Antena 3) nunca se les pasaría por la cabeza decir que no tienen todas las respuestas, así que puede que nos quedemos sin saber quién es el traidor. Venga ya. ¿Que en “Perdidos” la apariencia y la esencia coinciden mucho menos que en “El internado”? Vale, pero no es nuestro problema. Si no hay respuestas, los guionistas son superfluos. ¿Quiere Damon Lindelof acabar escribiendo oraciones por el alma de los perros?

17/11/09

PARCHÍS EXPRESS

Por favor, que alguien me regale el juego de mesa de "Pekín Express". Lo vi anunciado en uno de los intermedios del road-concurso y quedé conceptualmente impactado el resto de la noche. ¿"Pekín Express" convertido en un juego de tablero? ¿Una competición por China, Nepal e India de una docena de parejas reducida a unas fichas moviéndose por unas casillas tirando unos dados? Ya puestos, ¿por qué no convierten "Pekín Express" en... no sé... una cubertería, una fiesta rave, un partido político? Un momento: ¿y si estoy equivocado? ¿Y si en esta explosión cámbrica de formatos audiovisuales Cuatro ha encontrado la manera de meter en una caja la sonrisa líquida de Raquel Sánchez Silva, el Ganges empapado por los sonidos de Benarés (toda la vida fue "Benarés", ¿por qué ahora la gente dice "Varanasi"?), los trastornos de personalidad de Alazne? Insisto: que alguien me regale el juego de mesa de "Pekín Express". No es que yo tenga mucha cara; es que soy un investigador conceptual del universo televisivo.

Y a lo mejor la televisión, en su agonía, termina implosionando y quedando convertida en un mero juego de mesa. Es obvio que a la televisión, tal y como la conocemos, le quedan cinco años de vida. Y a la televisión, de formas diferentes a como la conocemos, le queda todavía menos. A lo mejor una vez que internet mate a la estrella del vídeo los programas encuentran un nuevo acomodo reuniendo a cuatro personas alrededor de un tablero. "Redes - El juego de mesa","Tú sí que vales - El juego de mesa", "Últimas preguntas - El juego de mesa". Si esto es así, -que obviamente no lo será; no se trata más que de una hipótesis absurda para escribir una columna contando la aparición del juego de mesa de "Pekín Express"-, entonces el juego de mesa de "Pekín Express" habría sido pionero en este cambio y podría añadir este mérito al de tener las imágenes y la música más bella de la historia de los concursos televisivos. Lástima que esas imágenes y esa música no quepan en una caja de cartón que alguien podría regalarme.

16/11/09

TEORÍA DEL TODO

¿Cómo combinar la mecánica cuántica con la teoría de la relatividad general? ¿Cómo unir a Einstein con Bohr? Lleva la física teórica demasiadas décadas intentando encontrar una teoría unificada, una teoría del todo que pueda compatibilizar las afirmaciones de los procesos cuánticos que ocurren en la escala de lo increíblemente pequeño con las predicciones relativistas acerca del comportamiento de los cuerpos a escalas increíblemente grandes. No es fácil, y grandes genios de la física (Witten, Hawking, Loredo) no han podido resolver este obstáculo radical. Estamos ante dos visiones del cosmos que pretenden aprehender todo lo que existe a través de procesos aparentemente inconmensurables entre sí. ¿Cómo unificar en un solo modelo la acción de la gravedad con la acción de las fuerzas electromagnéticas y nucleares fuertes y débiles? ¿Cómo encontrar lo que tienen en común las partículas subatómicas con las galaxias?

Lo mismo ocurre en los programas del corazón, que también llevan años intentando encontrar el modelo unificado que reúna en una sola trama todo lo que rodea a Isabel Pantoja con todo lo que rodea a Jesulín de Ubrique. El último ejemplo de esta desunión radical lo tuvimos el viernes: "DEC", con su entrevista a Humberto Janeiro, obtuvo un 16,3% de share; "Sálvame Deluxe", con su entrevista a Julián Muñoz, obtuvo un 16,3% de share. Empate irresoluble. Como la física, la televisión rosa se desgarra entre dos visiones del cosmos con pretensiones globalizadoras, cada una con su universo respectivo de personajes y conceptos, de pasiones y discursos. Einstein y Bohr. El torero machote y el político casposo. "Ambiciones" y "Cantora". Las estrellas y los quarks. El sexo y el dinero, y las mujeres girando alrededor como bosones, como constelaciones. El genio que relacione amorosamente a Maite Zaldívar con Humberto Janeiro habrá alcanzado la teoría del todo resolviendo la cuestión más compleja de la ciencia moderna. Vamos, Vázquez, vamos, Cantizano, el mundo espera ansioso la teoría de las supercuerdas de la telebasura.