29/2/16

NO SABE NADA URDANGARÍN


Sale estos días en la tele un tipo dándoselas de Sócrates sin serlo. Viste más pijo, no es ateniense, es más guapo y no considera preferible sufrir una injusticia a cometerla. Iñaki Urdangarín no es Sócrates porque no sabe hacer preguntas ni buscar respuestas. Recorre los telediarios y frunciendo el ceño asegura que solo sabe que no sabe nada. Lejos de ser considerado el hombre más sabio de Atenas, aspira al título de más listillo de España. Sócrates era sabio porque sabía que no sabía nada. Urdangarín sabe que sabe pero dice no saber nada.

Urdangarín no recuerda, señoría. Y diciendo que no sabe no pica como un tábano a sus conciudadanos, pero molesta. No quiere despertar ni espabilar a nadie cuando no sabe, cuando no recuerda, cuando no le consta. Su fin no es espolearnos, es adormecernos, entontecernos, matarnos de aburrimiento. Sócrates recorría Atenas quitando la máscara a los supuestos sabios que decían saber lo que en realidad ignoraban. Urdangarín recorre los telediarios con la máscara de quien dice ignorar lo que en realidad sabe. La culpa es de otros, lo hicieron todo los listos, ellos son los que saben hacer trampas, dice. Sin ellos, Urdangarín se queda desasistido, sin capacidad para saber y, por tanto, para cometer delito ninguno. Los que saben, los malos, son otros. Solo (solamente) sabe que no sabe nada porque solo (en soledad) sabe que no sabe nada, señoría.

Tras los telediarios, en “LaSexta noche” debaten sobre la comparecencia de Urdangarín ante la justicia. Falta sentido socrático: nadie obra mal a sabiendas; el delincuente no debe ser castigado, sino instruido; los centros penitenciarios deben ser sustituidos por centros educativos. La ironía no socrática ocurre cuando el delincuente finge su ignorancia, cuando el maestro del centro educativo (una “escuela de negocios”) enseña a delinquir, cuando el alumno aprende que el mejor negocio es el delito y la mejor coartada es la ignorancia. Quien dice saber lo que ignora es peligroso. Quien dice ignorar lo que sabe puede serlo más.

28/2/16

SUSANNA NO ENCONTRÓ EL BOSÓN DE HIGGS

¡Chúpate ésa, CERN! Te gastas miles de millones en conseguir crear un superacelerador de partículas de megaaltísima tecnología, y llega Antena 3 y consigue llegar mucho más lejos que tú con cuatro duros. Construyes un tubo circular que mide un porronaco de kilómetros de diámetro enterrado en las profundidades del subsuelo centroeuropeo con el único objetivo de poder crear extraordinarias condiciones de vacío, y Susanna Griso nos ofrece una entrevista con Raphael que consigue multiplicar por mil el vacío del Gran Colisionador de Hadrones a plena luz del día y en menos de una hora. Y sin dejar de sonreír y de tomar manzanilla. Así somos en España. Suizos, pringaos.

La Agencia Europea para la Investigación Nuclear se enorgullece de haber conseguido crear en Ginebra un entorno experimental en donde se registra una escasez de partículas semejante a la que existe en el espacio interestelar. Vaya birria. El tubo ése parece estar relleno de tocinillo de cielo en comparación con el cero absoluto de interés que tuvieron los dos días y una noche que Raphael y Susanna pasaron charlando. Reto al mismísimo Sheldon Cooper a que busque un solo neutrino semántico entre tantas referencias a si el cantante es o no es supersticioso, es o no es homosexual, es o no es perfeccionista, es o no es divertido. Que el doctor Leonard Hofstadter nos aclare si hay mayor vacío cuántico entre los electrones que dan saltitos en la pantalla formando las caras de la presentadora y el showman o en la conversación mantenida durante el desayuno entre ambos.

Me mantuve despierto como pude durante todo el “Dos días y una noche” intentando detectar un único bit de información relevante que justificara el uso del espacio radioeléctrico que Antena 3 estaba haciendo. No lo conseguí. En un primer momento me indigné, pero luego comprendí que Griso había realizado un experimento de televisión cuántica que dejaba en pañales al acelerador de partículas del CERN. A ver si aprendéis, físicos empanaos. Eso sí, como pequeña diferencia, Susanna no encontró el bosón de Higgs.

27/2/16

MAJETE DE DERECHAS, MAJETE DE IZQUIERDAS

Ha llegado el momento del gran enfrentamiento. Godzilla contra King Kong. Tú a Boston y yo a California. Hombre rico, hombre pobre. La televisión nacional ha alcanzado un momento de madurez que permite realizar el duelo definitivo que la realidad social, histórica y política está demandando. No es Sardá contra Marhuenda, ni Motos contra Wyoming. Estoy hablando de algo de mucho mayor nivel. Física teórica. ¿Kepler contra Brahe? Más, más… Tira para arriba. Me refiero al choque de los choques, una piedra inamovible contra un tren imparable, el gato de Schrödinger vivo contra el gato de Schrödinger muerto. Hablo… me estremezco sólo de pensarlo… de poner frente a frente a Bertín Osborne y a Jordi Évole.

El majete de derechas contra el majete de izquierdas. El campechano de izquierdas contra el campechano de derechas. En un terreno neutral o, mejor, a doble partido. Un “Salvados” dedicado al mundo de los grandes crooners con una larga entrevista a Bertín. Un “En la tuya o en la mía” centrado en la cocina y la sala de estar de Évole. Imaginen el comienzo. Se encuentran los dos y empieza una batalla descarnada por ser más informal que el contrario. “Hombre, Jordi, ¿qué tal?”, “Ostras, Bertín, un abrazo”. Muchas risas, mucha camisa de cuadros, mucho pasarse el brazo por el hombro. Y todo muy muy muy casual. Frases a medio terminar interrumpidas por una ocurrencia del otro. Posturas muy relajadas en el sofá.

Pero el futuro de España en sus manos. ¿Qué pasa cuando un campechano de izquierdas lanza sus preguntas falsamente sencillas y fingidamente inocentes a un campechano de derechas? ¿Campechanía y anticampechanía se neutralizan mutuamente y se generan agujeros negros muy majetes? ¿Qué pasa cuando un majete de derechas le suelta alguna simpleza casposa a un majete de izquierdas? ¿Son los dos tan majos que quedan fundidos y se genera un líder muy centrista pero más campechano aun? Que lo organice Manuel Campo Vidal, y luego el que gane que gobierne España con un tono de andar por casa muy informal.

26/2/16

EL QUE TIENE VOCA SE EQUIBOCA


Hermann Tertsch es un sentimiento cabreado. En “El intermedio” deberían tenerlo en cuenta y no meterse tanto con él hiriendo sus seres humanos. Sin duda son sus lastimados seres humanos la explicación de que Tertsch dijera que usted y yo y todos los españoles somos unos salvajes y unos brutos y unos vandálicos y unos rudos. O sea, que no estamos civilizados; algo que sabemos porque es la conclusión lógica de dos premisas: que somos españoles, como dice el DNI; y que España no es un país civilizado, como dice Tertsch. Y, por favor, aunque ustedes también sean sentimientos no permitan que esta afirmación hiera sus seres humanos.

Estos días salieron a la luz los pagos disparatados de Telemadrid a determinados personajes durante estos años de crisis. Enfádense si quieren con el hecho de que Tertsch cobró varios cientos de euros diarios durante el tiempo suficiente como para rebasar el millón de euros de caja, pero no se enfaden por lo que dice. El pasado 23-F Wyoming hizo la broma de decir: “Que Tejero donara sangre puede explicar el timeline de Hermann Tertsch en Twitter”. Como Tertsch es un sentimiento que tiene seres humanos se vio arrastrado a responder así de enfurruñado: “En un país civilizado LaSexta estaría prohibida por golpista y Wyoming sería un mierda marginal. Aquí triunfan”. Ya ven que nos insulta por modus tollens, pero sin maldad.

En “El intermedio”, los autores de aquel vídeo manipulado de “Muchas tardes y buenas gracias” tampoco deberían enfadarse con Mariano Rajoy porque les haya superado anteayer en “Espejo público”. Historia de la televisión: “¡Anda, la cartera!”, “Vamos a la cama que hay que descansar”, “¿Es el enemigo? Que se ponga”, “Y hasta aquí puedo leer”, ¿Cómo están ustedes?”, “¡A jugaaar!”, “Regardé la gilipolluá”, “No conteste ahora, hágalo después de la publicidad”, “Hablemos del milenarismo”, “Se sienten, coño”, “He venido a hablar de mi libro”, “¿Encanna?”, “¡Mosquis!”, y, ahora, “Somos sentimientos y tenemos seres humanos”.

25/2/16

TVE EN FUNCIONES


No sé porqué si tenemos una tele pública que depende del Gobierno y un Gobierno en funciones, no tenemos una tele pública en funciones. Es decir, TVE debería ser una televisión en funciones mientras se den dos circunstancias: que el Gobierno esté en funciones y que el Gobierno no deje de considerar TVE una herramienta propagandística a su servicio.

Por ejemplo, hace un par de semanas que La 2 estrenó “El ojo clínico”, un programa divulgativo de una hora que sirve para que la tarde de los domingos los espectadores se informen sobre diferentes asuntos médicos, pero sobre todo para que el muy conocido, muy tertuliano, muy polémico y muy conservador Carlos Dávila vuelva a TVE; a ver por qué TVE iba a darle un programa a Ernesto Sáenz de Buruaga y a él no, si todos son igual de amigos. No hace tanto que Dávila dijo en Intereconomía esto del juez Santiago Pedraz: “A mí este tipo me avergüenza, me avergüenza que esté en la Audiencia Nacional por mucho flequillo que lleve el cabrón”. Por ello fue juzgado y condenado, pero no pisó la cárcel: solo lo dijo en la tele como aquilatada opinión personal lanzada a los cuatro vientos y no formando parte de una peligrosa ficción protagonizada por títeres.

Estos años vimos usar TVE para pagar favores dando programas a aliados y afines, pero ahora que el Gobierno está en funciones TVE debería cortarse un poco y comportarse también como una tele en funciones. En condiciones así no debería estrenar un programa como “El ojo clínico” que paga 1.700 euros por emisión a un viejo amigo, debería anular la pena de destierro al horario de madrugada que están sufriendo en “La 2 Noticias” por díscolos, debería dejar en el baúl de los recuerdos la vergonzosa película documental emitida anteayer (“De la película al trono”) que glorifica al rey Juan Carlos de forma más babosa que hacía el NO-DO con Franco. Y, por encima de todo, una TVE en funciones debería darle vacaciones ya a Bertín Osborne, a su casa, a su familia y, de paso, a nosotros.

24/2/16

NOS BASTA CON MARIO


Si, como dice Aristóteles en la “Poética”, lo que está más condensado gusta más que lo diluido en mucho tiempo, de forma que Sófocles no mejoraría su “Edipo” si la tragedia se extendiera a tantos versos como la “Ilíada” de Homero, entonces “Likes”, el programa de Canal #0 (Movistar +) presentado por Raquel Sánchez-Silva y basado en virales, memes, “gifs” animados, “trending topics” del día y demás neochorradas superfuertes gustará más que la enorme producción diaria de memes, “gifs” animados y tal y tal que llenan internet como Cristiano Ronaldo llena sus estadísticas con goles intrascendentes que no ganan títulos. Las neochorradas condensadas de “Likes” como ese policía que se parece a Leonardo DiCaprio pueden ser soportables porque, al menos, nos evitan comparar los memes del día con los versos de Homero. Otra cosa es tener que aguantar a Chenoa, a Mario y a sus aburridas circunstancias.

La siempre sonriente Raquel Sánchez-Silva afirmó, antes del estreno de “Likes”, que su obligación como presentadora del programa es conseguir que Chenoa sea más Chenoa que nunca, y que Mario sea más Mario que nunca. Cielo santo. El propósito de Raquel es inquietante porque significa que, hasta ahora, no hemos visto a la auténtica Chenoa y al auténtico Mario. O puede que sí. Puede que Raquel quiera ser como esos entrenadores que aspiran a que sus jugadores den el ciento diez por ciento de sí mismos en el terreno de juego, de forma que si hasta ahora conocíamos a Chenoa y a Mario al ciento por ciento, gracias a “Likes” podremos disfrutar de una versión extendida de las cosas de Chenoa y de Mario. Glup. Creo que no es necesario tanto esfuerzo. Al igual que el “Edipo” de Sófocles no mejoraría si se extendiera a tantos versos como la “Ilíada” de Homero, la versión que ya conocemos de Chenoa y Mario no mejoraría si, como pretende Raquel, se extendiera más que nunca. Nos basta con Mario, ese humano que promete desnudarse si consigue no sé qué y que no sólo presume de no conocer a Íñigo Errejón sino que ni siquiera es capaz de recordar su apellido veinte segundos después. No hace falta que “Likes” se esfuerce en mostrarnos a un Mario más Mario que nunca. Gracias.