22/9/17

ORIOL JUNQUERAS SE ASOMA AL HUECO DEL ASCENSOR



I. En la escena más devastadora de “Mad men” Don Draper -agente publicitario que lleva una atormentada vida de ficción y alcohol en los EE.UU. de los años 60- aprieta el botón del ascensor en el rascacielos donde trabaja. Las puertas se abren. Pero el ascensor no está ahí. Don se asoma extrañado al hueco y se estremece ante la visión de los cables, la caída libre, los engranajes que están detrás de un objeto que usa a diario sin reparar en él. Lo que para otro sería un suceso banal se convierte para él en una revelación transformadora que conecta con la vida que está llevando. Retrocede unos pasos claramente aturdido por la epifanía.

II. El infantilismo podría definirse como una visión del mundo en donde los fenómenos humanos -las guerras, los Estados, las estructuras familiares- no tienen causas, o éstas son meramente voluntaristas. Sin embargo, todo tiene un fundamento material, engranajes que suelen quedar ocultos y son responsables de que los mecanismos funcionen. Cuando el sistema fluye podemos ignorar su existencia y fantasear con que las cosas operan porque sí, pero cuando se estropea hay que desatornillar la caja y la parte de atrás del frigorífico se nos revela en todo su prosaísmo.

III. El estupor de la mitad de la población catalana ante los durísimos sucesos de estos días me ha hecho revisar varias veces esta escena de “Mad men”. Ellos pensaban que los Estados -las estafetas de Correos, las delegaciones de Hacienda, los Institutos de Enseñanza Secundaria- eran entidades políticas autosustentadas sobre un colchón de sentimientos que flotan en medio de la armonía universal gracias a la cultura -ese vademécum de eslóganes de no más de diez palabras-. Y se han llevado la sorpresa de su vida al asomarse al hueco del ascensor y descubrir que detrás de todas las estructuras políticas hay manejo de cuentas, fuerzas armadas, centros penitenciarios. No salen de su asombro. 

IV. Don Draper, mucho más maduro que ellos, corrió a tomarse un whisky para asimilar lo sucedido. Oriol Junquera, mucho más infantil que el socio de Sterling Cooper Draper Pryce, reaccionó indignándose y exigiendo que la realidad -esa cosa que está ahí fuera- vuelva a estar regida por sus deseos.

21/9/17

LA INDEPENDENCIA SERÁ TELEVISADA


La independencia será televisada o no será. Cuando Rufián le dice a Rajoy que saque sus sucias manos de Cataluña, no le está diciendo a Rajoy que saque sus sucias manos de Cataluña. En verdad Rufián está hablando en ese momento con su audiencia televisiva, y les está diciendo “mirad cómo le digo a Rajoy que saque sus sucias manos de Cataluña”. Es como cuando colgamos en Facebook un mensaje público en el que etiquetamos a una amiga y le agradecemos que nos haya descubierto un rebuscadísimo poeta noruego. No le estamos agradeciendo a nuestra amiga que nos haya descubierto un rebuscadísimo poeta noruego: estamos presumiendo ante nuestros demás amigos de que le agradecemos a nuestra amiga que nos haya descubierto un rebuscadísmo poeta noruego. Rufián etiqueta a Rajoy en esa increíble red social abierta en que se ha convertido la televisión, pero no se dirige a él sino a sus propios followers.

La manifestación de la Diada busca que la multitud componga formas -una “v” de “victoria”; un signo “+”; cosas así-, que sólo pueden ser vistas desde el aire, es decir, desde la televisión. Las líneas de Nazca, esos gigantescos geoglifos precolombinos que se han hallado al sur de Perú, también forman dibujos que sólo pueden ser vistos desde el aire, lo que llevo a ciertos pseudoarqueólogos a considerar que se trataba de mensajes por/para/de/ante/bajo/cabe/con extraterrestres. La Diada no se dirige a los extraterrestres -salvo que sean catalanes y vean TV3- sino a los telespectadores que lo están viendo en directo y a los propios asistentes que lo verán esa noche en los informativos. Es un automensaje en donde lo único importante es el medio.

Nadie sabe el escenario con el que nos encontraremos el 2 de octubre. Lo único seguro es que dependerá más de los elementos audiovisuales que hayan tenido lugar el 1 de octubre alrededor de votantes y urnas que de los propios votantes y urnas. La revolución no será televisada, pero la independencia de la República Televisiva de Cataluña, si llega a ocurrir, sí lo será.

20/9/17

CANAL NEIL


Lo que se recibe, se recibe a la manera del recipiente. Por eso TVE recibe a su absurda manera el regreso de la serie “El ministerio del tiempo”, desplazada a un horario antiproletario por culpa del empecinamiento de la televisión pública en mantener a Javier Cárdenas y su terrorífica “Hora punta” en un horario de lujo. Lo siento, chicos del ministerio. Os ha tocado ser recibidos por un recipiente que os odia como Caín odiaba a Abel, como Cavani odia a Neymar a la hora de lanzar las faltas y como los que se sienten viajeros odian a los turistas que les impiden ver en soledad la “Gioconda”. Mala suerte. Pero hoy no quiero hablar del vergonzoso horario de “El ministerio del tiempo”, sino de una idea para un nuevo canal que ofrezco gratis al mundo televisivo. Lo tengo todo pensado.

El canal se podría llamar “Canal Neil”, y estaría dedicado a dejar hablar al astrofísico estadounidense Neil deGrasse Tyson todo el tiempo, todos los días y en todos los programas. Las mañanas de Neil, noticias con Neil, el tiempo con Neil, las tardes de Neil, la noche con Neil, Neil habla en la madrugada, buenos días con Neil… Y ya está. En “The Daily Show” (Movistar Series), el programa emitido en Comedy Central en Estados Unidos que parodia los programas de noticias, el presentador Trevor Noah entrevistó a Neil deGrasse Tyson y, en la charla, leyó un fragmento de su último libro en el que el astrofísico, tras preguntarse quién puede celebrar la visión cósmica de la vida, responde que no el jornalero migrante, ni el trabajador explotado, ni desde luego la persona que busca en un contenedor. Se necesita el lujo del tiempo no invertido en sobrevivir. Hasta cierto punto, tienes que ser un privilegiado para poder preocuparte por el universo porque no necesitas preocuparte por tu vida. ¿No es ese el objetivo, entonces? ¿No deberíamos trabajar todos para conseguir que no haya un solo ser humano que no pueda celebrar la visión cósmica de la vida? He ahí el gran objetivo el milenio, que contiene todos los demás. La mejor forma que se me ocurre para contribuir al cumplimiento universal de ese objetivo es el Canal Neil, un canal enterito dedicado a las luminosas, inspiradoras, sabias y comprometidas palabras de un astrofísico humanista.

19/9/17

¡DIOS MÍO, NO SIENTO LA ENTREPIERNA!


Soldados y concursantes. Vietnam y “Gran hermano”. EE.UU. y España. La vida civil y el mercado laboral. Esas tenemos: los problemas de inadaptación de los soldados de la guerra del Vietnam al volver a casa son a EE.UU. lo que los problemas de inadaptación de los concursantes de “GH” al volver a casa son a España. El paralelismo se puede extender a otras guerras y a otros ‘realities’, pero esta es la versión canónica.

Igual que el Ejército estadounidense no puede, visto lo visto, enviar a sus soldados a más guerras sin tener en cuenta el problema que supondrá su posterior reinserción en la vida civil, Telecinco no debe reclutar más concursantes de “GH” sin un plan de reinserción en la vida postelevisiva. Ahí tenemos el caso de Miguel Vilas, un exconcursante de “GH 17” que ya en la casa no sabía qué hacer para ganar protagonismo y desde que la dejó anda por ahí dando tumbos escarbando en su propio yo. De sus constantes esfuerzos para llamar la atención, el que más llama la atención es su constante esfuerzo para llamar la atención, siempre excesivo, siempre centrado en la hipertrofia de sí mismo: que si se opera, que si no; que si se implanta cosas o corta cosas, que si no; que si está conforme consigo mismo y su vida, que si no. Ahora vende su propio semen en forma de colonia para mujer hecha, según dice, con su propio semen.

Aunque no aclara qué tipo de hombre se puede sentir atraído por una mujer untada con tal potingue, esperemos que el negocio, además de darle muchas satisfacciones al chaval, también le dé para vivir. Pero parece difícil. Por eso Telecinco debería firmar al principio de cada nueva edición de “GH” un seguro que se hiciera cargo de sus concursantes para que al terminar no se vieran, como se ven tantos, con una mano delante y otra detrás; o como el pobre Miguel, con las dos manos delante para abastecer su loca empresa. Si es malo volver de Vietnam y no sentir las piernas, peor es salir de “GH” y montar un negocio con tal nivel de exigencia física que acabes por no sentir la entrepierna.

18/9/17

ENFADARSE CON EL HURACÁN


No hay que enfadarse con un huracán. Y menos si viajas en su búsqueda. Un reportero puede plantear, como se discutió días atrás, la necesidad de que las cadenas le manden con micrófono y chubasquero a echarle un ojo a un huracán, porque corre el riesgo de que sea el huracán quien le eche el ojo a él. Un ojo con vientos de 250 Km/h. Pero, al margen de ese simpático detalle acerca de sus penosas condiciones laborales, no se puede enfadar con un huracán.

Repasemos algunos casos ocurridos por aquí recientemente. “El programa de Ana Rosa” (mañanas de Telecinco) manda reporteros a informar in situ de los problemas de convivencia que causan los okupas en Madrid, y “Espejo público” (mañanas de Antena 3) manda reporteros a informar in situ de los problemas de convivencia que causan indigentes y toxicómanos en Sevilla. Allí se encuentran con el huracán que motivó su viaje: reciben amenazas y viven los problemas de los que han ido a hablar. Así que hacen un gran trabajo periodístico informando de la situación gracias a que la situación entra en su reportaje. “El programa de Ana Rosa” también envía a un reportero a Tordesillas para informar de cómo viven la fiesta del Toro de la Vega desde que tienen prohibida la muerte del animal. Unos manifestantes a favor de la fiesta tradicional lo hacen saber colocando una pancarta delante del reportero. Gran reportaje en directo gracias a que el huracán impide en directo hacer el reportaje en directo.

Más extraño fue lo ocurrido con unos reporteros del “Telediario” enviados a Cataluña. “Nos están impidiendo hacer el directo. Están agrediendo ahora casi a nuestro reportero, como ven, en protesta por estos registros. La persona que tengo aquí detrás también está protestando”, dice la reportera. Pero esa agresión no se ve por ninguna parte, y sí al reportero empujando antes a quien estaba tras su compañera con una pancarta. Desconcierta que estos reporteros recorran tantos kilómetros para hacer un reportaje mostrando la situación y después se enfaden con el huracán.

17/9/17

RAÚL CIMAS CASSINI


Cada vez que veo a Raúl Cimas temo que se desintegre. Como la sonda Cassini. No es el único cómico con el que me asalta este pensamiento. También me pasa con Javier Cansado o Pepín Tre. No me pregunten por qué. Será porque son gente que va a velocidades siderales moviéndose por partes del cosmos demasiado lejanas. La sonda Cassini se ha pasado veinte años dando vueltas por nuestro sistema solar mientras sacaba fotos de planetas y satélites. Que si Júpiter, que si Titán. Y el otro día se desintegró al chocar contra la atmósfera de Saturno. Saturno no tiene superficie sólida, es únicamente una gran bola de aire tóxico. Chocar contra el aire no suele producir desintegraciones salvo que el objeto que choca se esté moviendo a ciento veinte mil kilómetros por hora. En ese caso, un solo átomo de cualquier cosa que se cruce en la trayectoria puede convertir a la nave espacial en un puré de cenizas. Raúl Cimas se mueve más rápido que la sonda Cassini. Y por zonas del espacio más recónditas. Tiene mayor peligro de desintegración.

Los trabajos de Raúl Cimas incorporan también un mensaje de amor y armonía para las civilizaciones extraterrestres que puedan recibirlos. Lo hemos visto esta semana, con el regreso de la sección “Original criminals” en el “Loco mundo” de Broncano y la incorporación de “Series de saldo” al “Late Motiv” de Buenafuente. Lenguajes borrosos, narrativas difusas, códigos del espectro autista. Este carácter sideral hace que su obra no pueda ser juzgada mediante las categorías habituales con las que valoramos a Berto Romero o a Leo Harlem. Raúl Cimas y sus vecinos nos envían fotografías del espacio interestelar surrealista cada vez más aceleradas y divertidísimas, y el día que la NASA lo considere amortizado desviará su trayectoria para hacerlo chocar contra una bola de humor convencional gaseoso y desintegrarlo en el hostiazo. Un solo roce contra el aire de la comedia estándar y se convertirá en polvo. Cada vez que lo veo temo que ocurra.