18/1/20

REÍRSE DE NO PODER REÍRSE


Hace bien quien critica a RTVE porque RNE entrevistó a Quim Torra y Canal 24H recogió la entrevista. Pero, sobre todo, hace bien RTVE al entrevistar en RNE a Torra y  recoger la entrevista en Canal 24H.

Hace bien quien critica a Vicente Vallés porque en “Antena 3 Noticias 2” hizo una entrevista a Pablo Iglesias que no fue un masaje servil (lo que parece que le convierte en un franquista, neonazi, machirulo y mercenario de la derecha). También hace bien quien critica a Vallés porque antes hizo una entrevista a Santiago Abascal que tampoco fue un masaje servil (lo que hizo de él un pijoprogre, prosoviético, feminazi y mercenario de la izquierda). Pero, sobre todo, hace bien Vallés por hacer entrevistas que no son masajes y por abrir el micrófono para que le respondan.

Se trata, otra vez, de libertad de expresión, de que hay que hablar con libertad  pero también de que hay que abrir canales para poder hacerlo, de poder contestar pero también de poder preguntar. Viendo la nueva afición de Pedro Sánchez a las comparecencias sin preguntas ante periodistas que no pueden hacer periodismo, dice Ana Pastor (acaba de volver con “¿Dónde estabas entonces?”) que es lamentable no responder preguntas, se llame uno como se llame, Rajoy o Sánchez.

Vox quiere implantar en la escuela un pin parental que permita a los padres poner a sus hijos unas anteojeras que les dejen ver solo lo que ellos autoricen. No defienden la pluralidad educativa y el derecho a una respuesta crítica y discrepante, sino una voz monocorde y repetida. No es buena idea ni para la escuela ni para la tele ser simples cajas de resonancia de una ideología y unos prejuicios. Por eso hizo bien Soy Una Pringada al visitar “El Hormiguero” y hacer de él un programa más incómodo y abierto a palabras y sorpresas fuera de guion. Y “El Intermedio” cuando, por miedo a las denuncias, hizo un chiste con el hecho de que Dani Mateo no se atrevía a hacer un chiste sobre Carrero Blan… Reírse de no poder reírse es otra forma —estupenda— de defender la libertad de expresión.

17/1/20

ANOTACIONES A UNA LOCUCIÓN

Locución que realiza Ramón Gener al comienzo de cada capítulo de “This is art”: “Me encanta la gente. Me encanta toda esa maravillosa gente que es capaz de expresarse a través del arte para compartir lo más universal: las emociones. Me encanta inspirarme, rebelarme, enamorarme y llorar frente a un cuadro, frente a una escultura o frente a una canción. Me encanta el arte porque al contemplarlo todos, absolutamente todos podemos emocionarnos y convertirnos en algo único y distinto. Porque el arte sólo existe si hay alguien que lo admira. Porque en realidad la obra de arte eres tú”.

Locución que realiza Ramón Gener al comienzo de cada capítulo de “This is art”, anotada por mí: “Me encanta la gente (¿esto no es un programa sobre arte? ¿me he equivocado y esto es Telecinco?). Me encanta toda esa maravillosa gente que es capaz de expresarse a través del arte (¿pero te encanta toda la gente o sólo la que se expresa a través del arte?) para compartir lo más universal (“compartir lo universal”, seguro que se va a referir a la racionalidad, al lenguaje, a la ciencia…): las emociones (ah, pues no, fíjate). Me encanta inspirarme (me la sopla), rebelarme (me la suda), enamorarme (me la pela) y llorar (ya estaba tardando lo de llorar) frente a un cuadro, frente a una escultura o frente a una canción (a ver, “frente a un cuadro” vale, “frente a una escultura” vale, pero ¿“frente a una canción”?). Me encanta el arte porque al contemplarlo todos, absolutamente todos, podemos emocionarnos y convertirnos en algo único y distinto (yo no: acabo de contemplar “Sin título, nº 61” de Mark Rothko y no me he convertido en nada único ni distinto). Porque el arte sólo existe si hay alguien que lo admira (falso, si hay alguien que no lo admira, también). Porque en realidad la obra de arte eres tú (poto, ¿es que no hay nadie en la academia que proteste formalmente por la banalización cursi y barata que este tío hace del arte a diario en la televisión pública?)”.

16/1/20

GWYNETH, DENTRO DE SU VAGINA

Habrán leído la noticia: Goop, la empresa de placebos cursis con la que Gwyneth Paltrow se está forrando, ha puesto a la venta al precio de setenta euros velas que desprenden el olor de la vagina de la ¿actriz? Aclaremos la cuestión: no es que los perfumistas de Goop hayan hecho con Gwyneth un cunninasus y después hayan reproducido en el laboratorio la experiencia. Fue la ¿estrella? la que, paseándose por sus dominios, comentó tras oler unas velas aromáticas “wow, this smells like my vagina”. Un listo al que le pagan por tener este tipo de ideas captó rápidamente el potencial aforístico del comentario, mandó renombrar las velas como “Huelen como mi vagina” y ponerle un cero más al precio. Se agotaron en cuarenta y ocho horas.

¿Por qué esas velas le olieron a Gwyneth como su vagina? La respuesta está en “The Goop lab”, el apestoso publirreportaje sobre esta empresa de timos con el que Netflix intenta que todos nosotros, no sólo las velas, olamos a flujo de ¿artista? Más concretamente, la respuesta está en el póster de la serie. Permítanme que se lo describa: en él se ve a Paltrow tan sonriente, tan delgadita, tan mona, tan cuqui, dentro de… cómo explicarlo… una especie de diseño fusiforme concéntrico formado por varias capas de labios de un tono rosita cada vez más oscuro. No hace falta ser devoto de Freud ni de la Virgen de Guadalupe para saber que la ¿modelo? está dentro de su propio coño, más o menos a la altura del ligamento uterosacro.

¿Cómo no le van a oler las velas a su vagina? Le huelen las velas, los cuarzos, las tisanas y su empresa entera. Cuando se vive dentro de uno mismo, el mundo tiene una textura secretada, una querencia a moco cervical de la que es difícil librarse. Todo en “The Goop lab” huele a vagina, salvo los honorarios de la ¿intérprete? Recuérdese lo que dijo Vespasiano cuando su hijo le recriminó que gravara con tasas el tráfico de orina: “Pecunia non olet”, algo así como “Las velas olerán como tu vagina, Gwyneth, pero los setenta pavos que pagan estos tarados no huelen a nada”.

15/1/20

ZAPEOS EN LA OSCURIDAD


El documental de animación “2001. Destellos en la oscuridad” (TCM) recrea la famosa entrevista que Stanley Kubrick concedió a la entrevista Playboy en la que el director estadounidense desvela algunas claves de la película “2001: una Odisea del espacio” y plantea fascinantes preguntas acerca del ser humano, el universo y la probabilidad de vida extraterrestre. El actor Keir Dullea, protagonista de la película, presta su voz a Kubrick, así que no es fácil sacarse de la cabeza la imagen del monolito negro y del astronauta David Bowman cenando en una habitación estilo Luis XVI. Pero, en estos tiempos bárbaros, sobre todo es imposible olvidar la gran lección metafísica del maestro Kubrick: “Lo más aterrador del universo no es que sea hostil, sino que sea indiferente”.

Los viejos dioses griegos eran muy, muy, muy difíciles de ver porque no solo la naturaleza gusta de ocultarse, como decía Heráclito de Éfeso, sino también la fauna divina, incluidos los unicornios. Los ricos de hoy, como los dioses y unicornios de ayer, también se ocultan en yates, palacios o villas campestres, mientras que si hacemos caso a Canal Historia da la impresión de que los extraterrestres están por todas partes. Pero Kubrick nos enseña que, si hay vida extraterrestre, lo aterrador no es que decidan visitar el planeta Tierra para esclavizarnos y robar nuestros recursos en plan “Independence Day”, sino que les seamos tan indiferentes como lo es un poeta para una vaca. Los hombres no les eran indiferentes a los dioses del Olimpo y los ciudadanos no somos indiferentes a los Berlusconis y Ronaldos del mundo, pero no significamos nada para E.T. Como mucho, los extraterrestres colocarían por ahí un monolito parecido al de “2001: una Odisea del espacio” por la curiosidad de saber cuándo vamos a autodestruirnos. Pero ahora que nos vuelven a torturar con el horror de “Supervivientes” y esos concursantes que se ocultan en una isla para que los veamos, es el momento de aprender la lección de Kubrick y aterrorizar a Telecinco con nuestra indiferencia. Los dioses griegos en el Olimpo, los ricos en sus yates, los concursantes de “Supervivientes” en su isla y los espectadores zapeando en la oscuridad entre Zeus, Berlusconi y Cristina Cifuentes (o no) armados con un mando a distancia muy parecido al monolito de “2001: una Odisea del espacio”. Mola.

14/1/20

MINISTRO MÀXIM


Màxim Huerta de ministro. Ministro da igual de qué, ministro de cualquier cosa, ministro por ser ministro. Es necesario que Pedro Sánchez le ponga el puesto delante como si fuera un capote, Màxim embista y deje la tele y a nosotros en paz.

¿Que ya hay mucha gente en el Gobierno? Coño, pues por eso. Ya vieron los informativos de ayer. Por uno más que hubiera entre el tropel de gente que estuvo prometiendo cargos en aquel camarote de los Marx no pasaría nada. Se añade a Màxim al montón, se le hace ministro de alguna cosina poco importante donde se entretenga pero no pueda hacer daño, y se le hace firmar un contrato de exclusividad que haga incompatible su ejercicio ministerial con el trabajo en televisión por siempre jamás. Qué felicidad.

Y Celia Villalobos de ministra. Ministra da igual de qué, ministra de cualquier cosa, ministra por ser ministra. Es necesario que Sánchez le ponga el puesto delante como si fuera un capote, Celia embista y deje la tele y a nosotros en paz.

Sumándola también a ella al Gobierno, Sánchez dejaría de ser criticado por estar al frente de un Ejecutivo numerosísimo de 23 miembros, solo por detrás del último que presidió Adolfo Suárez que tuvo 24, y pasaría a ser felicitado por batir un nuevo récord de España teniendo 25. Batir récords mola, eso ya no lo critica nadie.

No es buen momento para remodelar el Gobierno la semana de su estreno, es cierto, pero se trata de una emergencia nacional. El pasado verano, La 1 estrenó “A partir de hoy”, uno de esos espacios tontorrones que se estrenan en verano para tapar huecos, con el exministro socialista Máxim Huerta al frente. Aquel programa matinal de mesa camilla continuó en otoño sumando la exministra popular Celia Villalobos a la plantilla de colaboradores para que no notara tanto que se le estaba haciendo un favor a Màxim. Y esta semana, justo desde ayer, le han dado más tiempo a “A partir de hoy”, y pasa de durar una hora a hora y media. ¡Al día! ¿Esperamos a que la desgracia sea mayor o le damos otra vuelta a la puerta giratoria para que ambos dejen la tele y a nosotros en paz?

13/1/20

VEO, VEO


Como cada enero, haremos la predicción para el año nuevo televisivo. Las predicciones que salen del tarot, el horóscopo, o que simplemente se sacan de la manga como esta, no tienen ningún valor, pero son tan fáciles de hacer y gente con tantas tragaderas, que resistirse es imposible.

En 2020 seguirán triunfando en la tele personajes, como el Maestro Joao o Íker Jiménez o Carmen Porter. Seguirán soltando sus ocurrencias sobre cómo es el mundo creyendo que es el mundo quien debe adaptarse a lo que ellos dicen, y no lo que ellos dicen al mundo. Y seguirán encontrando personas que se crean sus pamplinas. Para completar el círculo, también seguirán triunfando en la tele algunas de estas personas que se creen cualquier gilichorrada, individuos que no pasaron por la escuela o la escuela no pasó por ellos. Como Gianmarco, a quien Telecinco trasplantó desde Italia a “GH VIP” para protagonizar este gran momento: tras una de las mil discusiones aburridas de la casa, el Maestro Joao le hizo el gesto de la cruz, y el hombretón quedó muerto de miedo y acabó llorando porque, decía, un adivino le había lanzado una maldición.

En 2020 también volverán a emitir la gala “Inocente, inocente” y un famoso volverá a tragarse una broma con fenómenos paranormales, espíritus y tonterías así. En 2019, le tocó a la jueza de “Got Talent” Edurne. Entre otras muchas pamplinas, creyó que sus canciones oídas al revés confirmaban que era la encarnación del último mensajero que anunciaba una profecía tibetana, creyó que se comunicaba telepáticamente —cuando simplemente le pusieron unos cascos (“Esto es una diadema que conecta hemisferios”, le dijeron)—, creyó que querían secuestrarla vampiros energéticos para dominar el mundo, y creyó explicaciones como esta: “Esas tres franjas que mi compañero lleva pintadas en la frente son el wifi del universo, lo que nos conecta con la energía. Son tres franjas que representan los tres estados del universo, porque en la vida cuando lo que quiere ser y es, no es cuando lo que no es, es”.

Veo, veo, que en 2020 seguiremos tan ceporros como en 2019.