16/7/18

COMISIÓN CHORRA-INTERCAMERAL


Esta semana hemos sabido que Atresmedia ha conseguido los derechos de emisión de la actividad del Congreso de los Diputados durante el curso parlamentario 2018-19. En círculos especializados se considera que estamos ante una importante victoria que Atresmedia se encontraba obligada a conseguir después del golpe que supuso que todas las imágenes del Mundial de Fútbol recién terminado estuvieran únicamente a disposición de Mediaset. Tanto Antena 3 como la Sexta tuvieron que informar de dicho evento mediante fotos fijas o imágenes tomadas en el exterior de los estadios rusos. Ahora serán Telecinco y Cuatro los que no podrán incluir en sus informativos imágenes directas del Congreso de los Diputados.

Es el primer año en el que la actividad parlamentaria se va a someter a un tratamiento periodístico semejante al que tienen otras actividades del mundo del deporte o el espectáculo, tras la reforma del reglamento que realizó la Comisión Chorra-Intercameral de Promoción del Show-business de la Nueva Política. Dado el carácter mediático de la democracia en la que vivimos, se consideró que no había motivos para que la política estuviera al margen de la lógica general de los medios de comunicación privados que la ciudadanía usa mayoritariamente para mantenerse informada. Los nuevos partidos no se han opuesto a la medida.

Por su parte, Atresmedia considera que la posesión en exclusiva de las declaraciones de Rafael Hernando, Joan Tardá o Margarita Robles podrá suministrarle las décimas de audiencia que le separan de Mediaset. Para ello, ya está pensando en reforzar su programación política, y, a semejanza de “El chiringuito de Jugones”, crear un “El chiringuito de Antena 3 Noticias” para exprimir al máximo estos contenidos. Por su parte, Telecinco se centrará en la información política autonómica y municipal. El concurso público de adjudicación de la información televisiva sobre el Senado quedó desierto.

15/7/18

PÍDELE CUARTOS AL REY


A los trabajadores de “Audiencia abierta” (domingos, en La 1) les tienen que pagar más. La abnegada labor de propaganda que hacen de esta monarquía depredadora que tenemos merece un reconocimiento que vaya más allá de que un día los pongan en fila y les den la mano en una recepción, o de que en Navidad les manden una felicitación con una de esas estampitas de la Familia real tan irreal que photoshopean para las ocasiones. Lo que hace falta es que se agradezca su entrega de una forma menos simbólica y más material. Más allá de la vocación o la realización personal en el trabajo, a fin de mes no hay más leña que la que arde.

Sí, hay que ahorrar, pero seamos justos. Desde que, hace seis años, TVE encargara a un grupo de currantes que cantara las glorias de la monarquía en un magacín semanal disfrazado de informativo serio han pasado muchas cosas y muy feas. Y, peor aun, siguen pasando. El equipo del programa se lo curra para que todos salgan tan guapos, tan institucionales, tan en su lugar, que dé gusto mantenerlos, pero no hay manera, no ganan para sustos. Ahora salen a relucir las grabaciones de Corinna diciendo cosas muy feas del rey Juan Carlos. Tan feas que, sumadas a las anteriores, lo relegan al segundo puesto en el ranking de los mejores reyes que tenemos hoy, una desgracia solo equiparable a la que sufre Benedicto XVI en la clasificación de los mejores papas del presente.

Seguro que esta semana el equipo ya tenía el programa casi hecho cuando empezaron a salir las grabaciones. Ahí ves a los pobre reuniéndose de urgencia a ver qué se hace. Como esconderlo es peor, tuvieron que rehacer la escaleta para sepultar la mala noticia donde no se viera mucho. Y hacer de tripas corazón llamando a Corinna “amiga entrañable” del rey. ¡Ah, pícaruelos, con lo cerca que están las entrañas de aquello que los clásicos llamaban “bajo vientre”!

Pues eso, una subida de sueldo, una paga extraordinaria, un complemento de productividad, unas dietas, algo que compense tanta tensión y tanto marrón que se tienen que comer.

14/7/18

DOCE NIÑOS IRRESPONSABLES Y UN ENTRENADOR NECIO


En la tele contarán lo que quieran, pero los protagonistas del rescate del año no son 13 héroes, son 12 chicos irresponsables y un entrenador necio. Esta barbaridad dijo Frank Cuesta (“Wild Frank” en DMax) en las redes sociales sobre el suceso ocurrido en Tailandia que mantuvo atrapados durante más de dos semanas en condiciones extremas a los niños de un equipo de fútbol y su entrenador hasta que fueron rescatados en una complejísima y dificultosísima operación que involucró a cientos de profesionales y un gran despliegue técnico y mediático. Pero dijo más: no solo no son héroes que no deben ser premiados, sino que deben ser castigados por el sufrimiento, coste y daño causado, por los equipos de rescate que se jugaron la vida por ellos, por el buzo muerto, su familia y sus hijos, por el brutal coste económico, por el incalculable daño ecológico provocado, por los granjeros a los que han inundado los campos y han perdido las cosechas al extraer el agua, por el ejemplo que suponen para los demás niños, a los que no se les debe dar el mensaje equivocado (“si la cagas y te mueres... mala suerte, pero si la cagas y te salvas… eres un héroe”).

Sin caer en las barbaridades que dijo Frank de la jungla, Antena 3 llevó a una tailandesa afincada en España a comentar el rescate a “Espejo público” en un esfuerzo por diferenciarse de la competencia. Si era por ayudar a Two Yupa a rehacer su vida después de llegar a España como novia de Rappel y participar en ‘realities’ como “La granja” y “Pasaporte a la isla”, pase; pero si era por ganar rigor informativo, se equivocaron.

Hubiera hecho mejor “Espejo público” en contar con Frank Cuesta, que conoce el país y habla de lo ocurrido en la cueva con conocimiento de causa. Después de que la tele nos contara con tanto detalle los datos técnicos y el lado humano y sentimental del rescate, estaría bien que alguien nos contara si estamos, como asegura Cuesta, ante un flagrante caso irresponsabilidad de unas personas que conocían perfectamente el peligro y cometieron una terrible imprudencia de la que estaban advertidos.

13/7/18

HERENCIA Y AMBIENTE EN "LA VOZ"


El paso de las franquicias de “La voz” desde Mediaset hasta Atresmedia es un experimento natural que nos ofrece la madre televisión para averiguar cuánto porcentaje de responsabilidad tenía Telecinco y cuánto tenía la propia “La voz” en el espanto ontológico que suponía este talent show hasta ahora. En psicología es habitual estudiar cuánto se parecen entre sí gemelos genéticamente idénticos que, por motivos varios, han sido criados en ambientes diferentes. Permite estimar hasta qué punto un fenómeno dado está biológicamente determinado o, por el contrario, es fruto del aprendizaje y la educación. En televisión no es ésta una metodología muy utilizada, porque los gemelos rara vez se separan para trabajar en cadenas diferentes. Por eso es tan importante analizar la nueva “La voz” que se emitirá a la vuelta del verano.

Imagínense que de pronto resulta ser un programazo del copón. Un concursazo. Unos cantantes del carajo escogiendo un repertorio con los mejores temas del rock, el pop y el folk de la historia. Y unos jurados que saben de lo que hablan, que no hacen espectáculo sino análisis especializado. En ese caso podríamos afirmar que es Telecinco la cadena que estropea cuantos formatos acoge en su seno. Pero imagínense que “La voz” de Atresmedia termina siendo la misma porquería que era en su encarnación mediasética: repertorio compuesto de horteradas cortoplacistas, jurados empantanados en la cursilería más pegajosa, realización capaz de irritar las retinas más endurecidas. Pues entonces ya concluiríamos que “La voz” -y “La voz kids” y, ojo, la nueva “La voz senior”- lleva la maldad en los genes, y nada se puede hacer con ella por mucho que la emita Antena 3 o National Geographic o el Canal 24 Horas de TVE.

¿Ven por qué la crítica televisiva nunca podrá ser una ciencia? La naturaleza nos ofrece un experimento espontáneo y el resultado lo tenemos tan claro que ni siquiera vamos a girar la cabeza para mirar el resultado. Y mucho menos, pulsar ese desagradable botón.

12/7/18

CULTURA ANTE MERÍDIEM


Planteo un debate a la ciudadanía: ¿es mejor que exista “Crea lectura” o que no exista? Como seguramente ustedes no saben de qué estoy hablando, déjenme que se lo explique brevemente: laSexta, en su radical apoyo a la cultura, la lectura y la verdura, tiene en su programación un espacio dedicado a los libros. Es el único caso de un programa estrictamente dedicado a la literatura que encontramos en la televisión privada española. Ustedes seguramente nunca lo vieron, ni siquiera supieron de su existencia, debido al pequeño detalle de que se emite los sábados a las nueve y media. ¿Nueve y media de la noche? No, no, no me expliqué bien: nueve y media de la mañana. Del fin de semana. Ah, y tiene periodicidad quincenal. Se encuentra entre teletiendas y maratones de reposiciones de “Zapeando”. El programa es un conjunto de publirreportajes de lanzamientos de grandes editoriales, y permite a la cadena, y a Atresmedia en conjunto, vender una imagen intelectual de “apoyo a la cultura”, sea lo que sea que signifique “intelectual” y “cultura”. Lleva tres meses emitiéndose. Nadie sabe que existe.

Así que, con sinceridad, no sé si es mejor que exista o no. Por un lado, sí, claro. Soy de izquierdas, ¿cómo voy a estar en contra de un programa sobre libros? Yo, como Máxim Huerta, soy muy partidario de la cultura y considero que los libros son intrínsecamente buenos -¿“Mein kampf”? bueno, quizá haya alguna ocasional excepción-. Pero, por otro, no, por supuesto. Si Atresmedia tiene sentimiento de culpa y anda debatiéndose entre las contradicciones de su falsa conciencia, que se lo cuenten a su psicoanalista, o, si de verdad apoyan la literatura, que conviertan “La sexta noche” en “La sexta mañana” y pasen “Crea lectura” a las nueve y media, pero las de verdad, que en televisión son las nueve y media de la noche. Me debato entre mi simpatía por la literatura y mi antipatía por la caradura de sus falsos defensores, y pido ayuda a mis lectores para que decidan por mí si me levanto de la cama uno de cada dos sábados a tan intempestiva hora o me quedo maldiciendo el mito de la cultura y releyendo a Gustavo Bueno.

11/7/18

TELEESPE


Con las reapariciones estelares de Esperanza Aguirre pasa lo mismo que con las de Belén Esteban. Después de tanta ida y tanta vuelta, de tanto pasito p’alante y pasito p’atrás, de tanto abandono voluntario para reencontrarse a sí misma —o a su nariz— y tanto regreso blandiendo la espada —o el bisturí— para reinstaurar el bien, uno ya no sabe si suben o si bajan, si se van o si vuelven, si se van para poder reaparecer o si vuelven para poder volver a irse.

Si no me equivoco, el paseo de estos días de Aguirre por la tele es una —otra— de sus reapariciones estelares, no una —otra— de sus marchas. Para entendernos, es lo que en el caso de Belén Esteban se llama “belenazo”, pero que nadie llama “aguirrazo” porque suena fatal. Su paso por Telemadrid fue de un morbo subido. Normal: está tan asumido que durante su presidencia de la Comunidad de Madrid transformó Telemadrid en Teleespe, que en Google “Teleespe” te lleva directamente a Telemadrid. Se enfadó, se enfrentó y leyó la cartilla a María Rey, presentadora de “120 minutos”, por manipular la información sobre el candidato Pablo Casado, por quitar y poner datos para condenarlo y encarcelarlo. ¿Hipocresía? No. ¿Ataque agudo de cree el ladrón que todos son de su condición? Tampoco. Con la tele pública hay que ser siempre crítico. Nada mejor que quien fue acusado de manipulación la denuncie, la persiga y nos alerte para estar siempre vigilantes. Así que bienvenida.

Pero lo mejor fue su paso por “El programa del verano” (o sea, “El programa de Ana Rosa” con calor). Aguirre lo pasó bomba haciéndose la interesante y jugando al gato y el ratón con Joaquín Prat. Hasta se despidió postulándose como tertuliana con Ana Rosa Quintana. Si Quintana no recoge el guante, debería hacerlo “Amigas y conocidas”, que está muy necesitado. El lunes hizo el ridículo dedicando la visita de una cantante de “OT” de promoción a despellejarla por subir una foto en bikini a las redes. Fue un espectáculo tan lamentable y con un nivel de análisis tan elemental que la presencia de Aguirre como tertuliana mejoraría el programa. Que ya es decir.