21/9/19

TELEDIARIO CELEBRITY

Finalmente, esta semana el ente público RTVE ha dado luz verde a un proyecto de remodelación de sus informativos que tiene como medida más destacada la conversión de sus “Telediarios” en “Telediarios Celebrity”. Desde hace ya varios meses existía una honda preocupación en la corporación relativa al notable descenso de audiencia de los informativos de la televisión pública, lo que condujo a la elaboración de un informe por parte de un grupo de expertos, que arroja como principal conclusión la necesidad de modernizar tales programas poniéndolos en la línea de la televisión más popular del siglo XXI. El mismo grupo señalaba cómo los espacios ganan en audiencia sistemáticamente cuando realizan una versión celebrity –“Gran Hermano” y “Gran Hermano VIP”, “Masterchef” y “Masterchef Celebrity”- por lo que el informe indicaba la conveniencia de renovar los informativos colocando a gente del mundo del espectáculo y del corazón en la presentación de tales espacios.

Aunque la lista de famosos que podrían participar en esta primera edición de “Telediario Celebrity” no se ha hecho pública, todo parece indicar que TVE recurrirá a personajes de su factoría, fundamentalmente estrellas juveniles salidas de “Operación Triunfo”. Se rumorea que Amaya y Aitana han recibido ofertas en este sentido, aunque otros nombres no directamente vinculados a OT, como los de Mario Vaquerizo, Santiago Segura o Albert Ribera, también suenan como posibles presentadores de la segunda edición del Telediario. Incluso se especula con un crossover entre “Masterchef Celebrity” y “Telediario Celebrity”, de forma que Jordi Cruz y Pepe Rodríguez pasen de ser presentadores en el primero a participantes en el segundo. La dirección de RTVE ha estimado que el comienzo de la próxima campaña electoral será el momento adecuado para estrenar “Telediario Celebrity”, haciendo así que pertenezcan por igual al mundo del espectáculo sus presentadores y su contenido.

20/9/19

AIN'T GOT TALENT


Un grupo de chavales que no tenía talento, pero sí razón, recibió en “Got talent” un pase de oro unánime de un jurado que no tenía razón, pero sí talento. Uf, con un inicio así nadie leerá esto. A ver ahora: ¡siga leyendo y sabrá qué curioso fenómeno se produjo esta semana en el estreno de la nueva temporada de “Got talent” en Antena 3! Mucho mejor.

Varios menores extranjeros no acompañados de una asociación de Melilla concursaron en “Got talent” con una coreografía que puede considerarse correcta si se tiene en cuenta que fue hecha por niños y niñas que están en una situación personal muy difícil y realizan esta actividad como ayuda en su proceso de integración en nuestro país. Incluso puede decirse que era una coreografía con mucho mérito rebosante de corazón y esfuerzo, aunque hay que reconocer que en ella no se veía el talento por ningún lado simplemente porque no lo había. Pero además de bailar, explicaron el sentido de su actuación, y en ese aspecto arrasaron: denunciaron cómo las fronteras afectan a sus vidas, cómo tienen que crecer alejados de sus familias, cómo se les juzga por el lugar en el que han nacido, cómo se les insulta, se les tacha de ladrones y sufren bullying por ser extranjeros. Pedían una oportunidad y en todo lo que decían, tenían razón. Y los miembros del jurado, del primero al último, así lo dijeron. Risto incluso mejoró las palabras de uno de los niños: “Has dicho: ‘aunque hayamos nacido en otro país, somos buenas personas’. Ese ‘aunque’ sobra. Uno es buena o mala persona independientemente de dónde haya nacido. Esa es la lección”.

Otra cosa es cuando el jurado votó. Dio el pase de oro al grupo atendiendo más a sus razones que a su actuación. Como se supone que juzgan el talento, no tuvieron razón al votar así, pero sí que tuvieron talento para darse cuenta de que debían hacerlo. Necesitaban su voto los concursantes, el programa y, sobre todo, los espectadores. Era la demostración de que, incluso en un espacio llamado “Got talent”, es más importante la razón que el talento.

19/9/19

ATLETISMO


De aquello que nos decían de hacer tres horas de digestión antes del baño, tomarse rápido el zumo porque se van las vitaminas y no ponerse cerca de la tele porque es malo, lo único que va a ser verdad es lo de la tele. Cáncer no dará ni te dejará ciego, pero se acaba sufriendo la versión audiovisual del mal que padecen aquellos a quienes los árboles les impiden ver el bosque: falta perspectiva. Para ver bien la tele, como para ver el bosque, hay que alejarse un poco.

En la presentación de la nueva temporada de “Scott y Milá” en #0 (Movistar+), Mercedes Milá aprovechó para contar que Telecinco se ve mejor cuando te alejas de ella. Antes Milá no la veía bien porque, estando tantos años dentro de ella, las secuoyas de “Gran hermano” le impedían ver el bosque. Pero ahora que está fuera ve lo que se esconde tras esa frivolidad que allí lo envuelve todo: “Le dije a Vasile que quería un programa social y “Gran Hermano”, y me dijo que eran tonterías. Está anticuado el hombre. Él no entendió que yo era mucho más moderna que él”. Quien crea que viendo “GH VIP” está a la última porque es lo más moderno y rompedor, que se aplique el cuento y se aleje.

María Teresa Campos, por su parte, celebra su marcha de Mediaset y acercamiento a Atresmedia contando cuánto mejor ve Telecinco desde que lo que ve es Antena 3. La señora, que tuvo el cuajo de presentarse durante años como la “Defensora del telespectador” en “Sálvame”, es ahora cuando por fin ve las cosas claras y plantea que la única defensa que cabe ante este programa es el atletismo. Cuando, en una entrevista en Telemadrid, Toñi Moreno le preguntó si no veía “Sálvame”, contestó así: “No veo los programas que hablan de mí, por salud”. La defensora del telespectador de efecto retardado que se ganó una pasta protagonizando un reality sobre su vida —“Las Campos”— dice ahora que por salud no ve los programas que hablan de ella. Aprendamos de ella y cuidemos nuestra salud echando a correr como alma que lleva el diablo.

18/9/19

GOL DE GILDA


Hoy se enfrentan en la tele la Liga de Campeones en su versión más lujosa y el gran cine clásico en blanco y negro, es decir, el partido PSG-Real Madrid y “Gilda”. De acuerdo, todos sabemos quién va a ganar. Pero los futboleros saben bien que, a veces, lo importante no es ganar, sino tener la oportunidad de enfrentarse a grandes equipos en el torneo más glamuroso del planeta. Es muy probable que el Slavia Praga no gane la Liga de Campeones, pero pronto se enfrentará con el Barça de Messi y, quién sabe, puede que se produzca el milagro. “Gilda” no es precisamente como el Slavia Praga, pero sí podemos ver el enfrentamiento entre el deslumbrante baile de Rita Hayworth en “Gilda” y el duelo PSG-Real Madrid en París como una oportunidad para el cine clásico de medir sus fuerzas con el fútbol moderno. Que eso sea posible (gracias a La 2) ya es un triunfo.

Me gusta mucho el fútbol, pero me quedaré con “Gilda”. Y quiero tentarles para que hagan lo mismo. ¿Saben cuál es la postal que más se vende en la tienda del Museo del Prado? La postal con la reproducción de “La maja desnuda” de Goya. ¿Y saben por qué? Porque el cuadro de Goya no muestra a una mujer desnuda, sino a una mujer desvestida. ¿Recuerdan el baile en el que Rita Hayworth se quita un guante mientras canta (en realidad, la voz era de Anita Ellis) “Put the Blame on Mame”? La censura se lanzó sobre ese baile no porque el brazo de Rita estuviera desnudo, sino porque estaba desvestido. La Compañía de Correos estadounidense rechazó en 1930, al final de la Dictadura de Primo de Rivera, las cartas procedentes de España con el sello de “La maja desnuda”. La censura española de tiempos de Franco rechazó el estriptis de guante negro de “Gilda”. Y es que la religión (y la política como subsidiaria) siempre ha creído que las escenas subidas de tono y los brazos desvestidos son más peligrosos para la salvación de las almas que las de violencia, como la bofetada que Johnny Farrell le propina a Rita después del baile. La melena de Rita, esa melena que Orson Welles decidió cortar y teñir de rubio platino (o “rubio champán”, según el jefazo de la Columbia) para “La dama de Shanghái”, no solo es un personaje de la película tan importante como el bastón de Ballin o los baños de Tío Pío, sino que compite con el fútbol-champán de Benzema. Por eso confío en que “Gilda” pierda por la mínima con la Liga de Campeones. Y estoy seguro de que Rita marcará al menos un gol.

17/9/19

APOLOGÍA DEL CLIFFHANGER POLÍTICO

Eh, ¿qué es eso de adelantarnos ya si va a haber elecciones o no? ¿De qué vais? Faltan todavía seis o siete días hasta que se acabe el plazo legal. Queremos que llevéis el suspense al límite, que no podamos saber con seguridad qué va a pasar hasta que sean todo ceros en el contador que pone La Sexta en la esquina superior derecha de “Al rojo vivo”. Saber hoy si se convocarán nuevas elecciones o pactará Sánchez a izquierda o a derecha sería como matar a Walter White cinco capítulos antes del final de “Breaking bad”, como desvelar que Nicholas Brody va a montar el mayor atentado de la historia a mitad de la primera temporada de “Homeland”. ¿A mí qué me importa lo del Rey? ¿Para qué os pagamos un equipo de guionistas?

Imagino que no os apetece convertir vuestra labor política en una comedia. Tampoco en un drama. El único talento que parecéis haber mostrado alguna vez es el del thriller. En julio lo hicisteis bastante bien. Nos jodisteis, pero al menos fue emocionante. Cada vez más gente prefiere algo malo emocionante que algo bueno aburrido. Pues tirad por ese camino. Es de primero de Audiovisuales que Felipe tiene que encargar a Pedro la investidura. Y Pedro la tiene que aceptar. Y convocar la sesión para el próximo lunes por la tarde, a cinco o seis horas de la disolución del parlamento. Y llegar a ella sin nada decidido.

En una democracia mediática los cliffhangers son más importantes que la ideología, y cuando desaparece el sentido histórico del Estado lo único que nos queda es el hype. Me da igual quién gobierne -por supuesto que no-, pero quiero enterarme mordiéndome las uñas frente al televisor, en medio de decenas de tertulianos únicamente capaces de predecir el pasado, plot twists inesperados y musiquitas épicas de fondo que nos cuela Ferreras creyendo que no nos vamos a dar cuenta. Show, show, show. Suspense, suspense, suspense. Y en cuanto termine esta temporada, que comience inmediatamente la siguiente.

16/9/19

LA CAMISA DEL HOMBRE INTELIGENTE


¿Recuerdan ese viejo cuento de Tolstoi? Un anciano zar enferma y los médicos señalan que su única cura pasa por vestirse la camisa de un hombre feliz. Inmediatamente, se envían emisarios a todos los rincones del imperio con la tarea de encontrar a un hombre completamente feliz y comprarle su camisa, pero, por más que buscan los enviados del zar, no acaba de aparecer esa persona. Por fin, en una pequeña aldea alejada en los confines de la estepa rusa, uno de ellos oye a alguien comentar que su vida es perfecta, que nada le falta, vive en un estado de plenitud y considera que todo le va bien en todos los ámbitos de su día a día. El emisario le insta a que ceda su camisa al zar a cambio de cualquier precio que pida. Pero el hombre feliz, oh, amigos, es tan pobre que no tiene camisa.

Fue inevitable recordar esta historia tras ver el estreno de “Vaya crack” el pasado sábado en La 1. Televisión Española está anciana y enferma, está obteniendo los peores resultados de audiencia de su historia, y algún consejero zarista le ha debido de recomendar encontrar a la persona más inteligente del momento. La 1 llama al siempre eficaz Roberto Leal y le pone al frente de un concurso en el prime time del fin de semana, en el que los concursantes se enfrentarán a una batería de retos intelectuales que miden las diversas inteligencias: numérica, física, verbal, musical, lógica, social… Se cita a Chomsky, se invoca a Gardner

… pero da igual cuántas pruebas se incluyan en “Vaya crack”. La persona más inteligente de España, oh, amigos, con seguridad no estaba viendo “Vaya crack”, no se le pasa por la cabeza concursar en un programa de la televisión, ni -y esto sí que es triste- estaba viendo Televisión Española. El hombre feliz no tenía camisa y el hombre inteligente no es espectador de “Vaya crack”. Tolstoi termina su cuento abruptamente y no nos cuenta cómo acabó el zar, pero podemos hacernos una idea y aplicarla a nuestra televisión pública.