23/11/17

INSURRECCIÓN


Por volver a comprobar que la tele es la caja tonta solo si la ves a lo tonto. Por pasar un buen rato de ocio en casita después de cenar. Por irte a la cama contento y sin la sensación de que tras un duro día de trabajo en la tele se han reído de ti. Hoy por la noche, en laSexta, “¿Dónde estabas entonces?”. De buen rollo.

Por venganza. Por añadir una piedra al alud que ha comenzado a sepultar a “Gran hermano”, con quien compite directamente. Por poder contar dentro de 40 años dónde estabas tú entonces y qué hiciste cuando “GH” entró en crisis tras años arrasando y cambió la historia de la televisión al fracasar el programa antes que había cambiado la historia de la televisión. Hoy por la noche, en laSexta, “¿Dónde estabas entonces?”. Con mala leche.

“¿Dónde estabas entonces?” ya lideró y dio sopa con ondas a “GH” la semana pasada. Pero también a TVE, que dispone del más grande archivo de imágenes del último medio siglo y tiene mucho que aprender. LaSexta hace un programa a caballo entre la nostalgia de la buena, la Historia de España con mayúsculas, el periodismo de investigación sencillo pero eficaz y la vertebración del Estado sin pamplinas. Y demuestra con una mínima inversión qué es la televisión de servicio público más allá de Carlos Herrera, Javier Cárdenas y el pez rey con pa amb tomàquet, becada con manzana y ñoqui de maíz.

“Cachitos de hierro y cromo” es una pirueta de ingenio y complicidad que lamentablemente se queda en la música y no va más allá. “Ochéntame otra vez” es un apéndice tardío de “Cuéntame” que no se atreve a caminar solo. Pero Ana Pastor presenta una hermosa fórmula televisiva en la que nos pregunta “dónde estabas entonces” como pretexto para descubrirnos dónde están ahora los grandes y pequeños protagonistas de nuestra historia. Ahora te toca a ti. Pasa del culo de Maico, Carlota y Yangyang. Da igual que los expulsen o queden en ese “GH” que se hunde. Asómate a ver dónde están ahora quienes entonces estaban donde tenían que estar. Como harás tú hoy. Como un halcón llamado a las filas de la insurrección.

22/11/17

ESCLAVOS EN BÉLGICA


Hegel sostiene en sus “Lecciones sobre la filosofía de la historia” que lo que distingue el mundo antiguo del mundo moderno es el hecho de que antiguamente sólo uno era libre; después, algunos; mientras que ahora todo individuo es libre. Así pues, es la idea de libertad lo que fundamenta la igualdad de los hombres. Sin embargo, después de disfrutar estas últimas semanas con los casos de Hércules Poirot en la serie “Agatha Christie: Poirot” (Paramount Channel), he llegado a la conclusión de que el detective belga es un esclavo de sus pequeñas células grises y de su condición de famoso detective. ¿Es libre Poirot de acudir a una fiesta, alojarse en un hotel, viajar a Egipto, comer en un restaurante, visitar a un viejo amigo, viajar en tren, jugar a las cartas o pasar unos días de descanso sin que le caiga encima un asesinato más barroco que una escultura de Bernini? Y aún diría más. ¿Era libre la gran Agatha Christie de deshacerse de ese detective al que en una ocasión describió como detestable, rimbombante y fatigoso? ¿No fue Arthur Conan Doyle un esclavo de su personaje más famoso, el inigualable Sherlock Holmes? Parece que, en al caso de los grandes clásicos de las novelas de detectives, es la esclavitud lo que fundamente la igualdad de personajes y autores. Todos los que amamos a Poirot queremos verle siempre tan atildado, meticuloso,  perfeccionista y teatral como cuando lo interpreta David Suchet en “Agatha Christie: Poirot”. Holmes siempre es Holmes, aunque en “Sherlock” utilice un teléfono móvil. Agatha Christie fue una esclava del bigote y de las células grises de su detective belga. Conan Doyle nunca pudo escapar del 221 B de Baker Street.

Puede que todos seamos libres, como quería Hegel, pero unos somos más libres que otros. Poirot, que atrae el crimen vaya donde vaya, es menos libre que Agatha Christie, que tampoco fue libre de convertir a su personaje en un anarquista o de afeitarle el bigote. No seamos tan duros con los personajes de esa serie de detectives en la que se ha convertido el desafío independentista catalán: sus creadores les han hecho como son, y esos creadores no pueden hacer que sus criaturas  hagan o digan cosas que decepcionen a sus lectores y, dentro de muy pocos días, también votantes. ¿De verdad creen que es casualidad que Puigdemont se haya ido a vivir a Bélgica, la patria de Poirot? ¿Y alguien se imagina a Puigdemont con otro peinado o a Poirot sin bigote? Pobres esclavos.

21/11/17

50 SOMBRAS DE PRETTY WOMAN

El pasado domingo Telecinco arrasó la audiencia nocturna con la película “Cincuenta sombras de Grey”. Como colofón de una semana en la que redes sociales y tertulias televisivas ardieron de indignación por los detalles del juicio contra “la manada”, en vísperas del Día Internacional contra la Violencia de Género, una historia que hace apología de la dominación y la sumisión, que cuenta en un tono glamouroso el voluntario sometimiento físico, psíquico y sexual de una mujer a un hombre frío y agresivo, se convirtió en la película más vista del año, a un millón de espectadores de distancia de la siguiente, humillando en audiencia, por ejemplo, a la segunda parte de la interesantísima entrevista que Jordi Évole le hizo a Nicolás Maduro en “Salvados”.

Da como un poquito de asquito imaginarse lo que ocurrió esa noche en España. Millones y millones de varones corriendo ante el televisor para babear ante una de las cimas de la cultura de la violación, disfrutando al ver en la pantalla todo lo que les gustaría hacer a ellos con las mujeres, mientras que ellas estarían en otra habitación viendo “Salvados” o, si se encontraban en la misma sala donde se estaba viendo “Cincuenta sombras de Grey”, intentarían no atender a la historia o apartarían la mirada cada vez que Christian Grey apareciera en pantalla por la repulsión que les provocaría. El éxito de audiencia de la película sádica demuestra no sólo los gustos agresivos de los varones españoles, sino también que el mando a distancia es otro ámbito más en donde la voluntad masculina se impone sobre la igualdad de sexos.

Ya tenemos una nueva “Pretty woman”, otra película claramente machista dirigida a un público masculino, que durante décadas arrasaba las audiencias cuando y donde quiera que se emitiese. Pero el nivel de violencia de “Cincuenta sombras de Grey” va muchísimo más allá que el de la película de Julia Roberts y Richard Gere. Nos estamos volviendo todos locos. Permítanme la única frase en la que voy a opinar con sinceridad en esta columna: yo no entiendo absolutamente nada.

20/11/17

PUBLICITA COMO PIENSAS



Pocas cosas en la vida me gustarían más que asistir al rodaje de un anuncio publicitario de estos que te venden cualquier producto usando un mensaje solidario-progresista-altruista-majo-concienciado-humanista. Contemplar las minucias de la producción ha de ser brutal y desenmascarador, el definitivo derrumbe de la inocencia. La campaña de Toyota “Conduce como piensas” muestra al actor Daniel Guzmán planteándonos seriamente preguntas sobre cómo tratamos al planeta, sobre cómo nos relacionamos las personas entre nosotras. La realización es sobria, oscura, reflexiva. Y en el colmo de la desfachatez nos pregunta qué pensamos sobre la corrupción y qué pensamos sobre la pobreza energética. Después vemos imágenes de Guzmán ayudando a una anciana en un autobús. Cuatro planos, dos desde dentro del bus, dos desde fuera. Un quinto plano corto muestra entrelazadas las manos del actor y la mujer.

Yo quiero el making of de esa secuencia. Quiero ver cómo maquillan a Guzmán. Cómo repiten una y otra vez las tomas hasta llegar a las que son válidas. Cómo se hizo el casting de los otros pasajeros del bus. ¿Y el vestuario? “María, ¿ya tienes la ropa de la vieja?”, “sí, le ponemos un vestidito humilde, gris con topos blancos”. Quiero saber las instrucciones del director. “Primero miras a la izquierda, sostienes su brazo, luego la miras a ella y sonríes. Vamos a ensayarlo un poco a ver… ¡y acción!”. Tanto se ha vuelto el lenguaje audiovisual nuestra primera lengua, que vemos el spot como si contempláramos en directo un acto virtuoso carente de artificios. Pero es mentira. Tras ese gesto hay cámaras. Y guionistas. Y detrás hay agencias publicitarias de nombres ridículos. Y detrás de todos los detrases que hay detrás de las manos entrelazadas del joven y la anciana están los intereses económicos de Toyota calculados con cinco decimales.

Pocas cosas en la vida me habrían gustado más que asistir al rodaje de ese anuncio. Sólo una: asistir a la presentación del spot ante los directivos de Toyota. Publicita como piensas.

19/11/17

CÁRDENAS, HERRERA Y LAS VACUNAS


¿Es la Tierra plana? Pronto podrás votar en “¿Cómo lo ves?” lo que te salga de los pirindolos. ¿Cuántas naves extraterrestres se esconden tras la Luna para violarnos o exterminarnos, según tengan el día? Ve pensando para cuando lo pregunte Carlos Herrera, que vas a flipar. Algunos dicen que una especie humana desconocida vive en las enormes cavernas del subsuelo y saldrán para esclavizarnos. ¿Qué opinará Boris Izaguirre y qué opinarás tú? Seguro que a Pepe Navarro o Santiago Segura se les ocurre algo que decir sobre la curación de enfermedades con la “energía positiva” en la que creen millones de personas, así que vete discurriendo tú algo. ¿El Sol de la mañana es el mismo del día anterior que dio la vuelta por el inframundo en una barca o es creado cada día por nuestro benefactor, el rey Felipe el Preparado, que aprendió el truco en aquel curso que le pagamos en Canadá, y recibe la ayuda secreta de M. Rajoy (sea quien sea) con quien forma una pareja tan poderosa como Rick y Morty? Ostras, esta sí que es buena. ¿No sabes qué opinar? No te preocupes, en “¿Cómo lo ves?” podrás confrontar lo que digan sabios como Salvador Sostres o Ana Obregón, y ya se te ocurrirá algo.

Escribo esto antes del “¿Cómo lo ves?” de ayer porque quiero decirle a Herrera cómo veo “¿Cómo lo ves?” no viéndolo. Anunció un debate sobre la tendencia creciente de no vacunar a los niños y sus consecuencias. O sea, sobre algo muy serio se investiga, estudia y aprende, pero no se debate; igual que no se debate lo guay que es tomar antibióticos si apetece o antidepresivos por si acaso, si el hombre fue a la Luna, o si el holocausto nazi existió. El Estado financia un costoso sistema sanitario y prepara a sus profesionales mediante un sistema educativo caro y muy exigente que funciona asumiendo que el conocimiento no depende del voto de indocumentados opinando antes de irse a la cama. Se (nos) pega un tiro en el pie si a la vez juega a los debates de la señorita Pepis y al todo vale. Por cierto, ¿qué opina Cárdenas de toda esta mierda?

18/11/17

LA TELEBASURA ES BUENA


La telebasura en España cumple 25 años. ¿Nada que celebrar? Bueno, no tan rápido. La telebasura le viene muy bien al negocio televisivo. La vida es muy dura. Y más desde que nuestro estado civil es “en crisis”. Lo primero de todo, lo primero sobre todo y lo primero ante todo es la economía, estúpido. Así que perfectamente puede haber quien celebre los 25 años de telebasura.

Tres chiquillas desaparen en Alcàsser en noviembre de 1992. Acaban de nacer las cadenas privadas y la todopoderosa TVE es el enemigo a batir. Paco Lobatón marca el rumbo siguiendo el caso desde “Quién sabe dónde”. “De tú a tú”, la lanchita que Antena 3 pone a disposición de Nieves Herrero, intenta recortar la ventaja del trasatlántico. Imposible. Si entonces el nombre de la cadena era “la Primera”, y no “La 1” como lacónicamente se llama ahora, era por algo. Hasta que el 27 de enero de 1993 aparecen los cuerpos. Esa noche, Herrero desvela que, fueran cuales fueran las promesas con que nacieron las privadas, en la guerra por la audiencia vale todo. “De tú a tú” se emite en directo desde Alcàsser con las familias subidas a un escenario y los vecinos gritando y aplaudiendo en primera fila. Un éxito. Telecinco intenta recuperar el terreno perdido con Pepe Navarro removiendo el fango durante el juicio en “Esta noche cruzamos el Mississippi”. La telebasura es buena si la bolsa suena.

Hay que encender la tele con precaución siempre, y más ahora que se juzga a La Manada por la violación denunciada por una chica de 18 años. Pueden oírse barbaridades en las grandes cadenas, pero es más peligrosa la pequeña que ve la ocasión para medrar. En Trece, ex13TV, por ejemplo, el otro día tuvieron la ingeniosísima idea de captar el interés de la audiencia mostrando en un recuadro de la pantalla a la dirección del programa decidiendo, en directo, qué mostrar y qué no de los siete vídeos que La Manada había grabado esa noche. La fidelidad de los espectadores fue premiada con varios fragmentos. La verdad os hará libres, y la verdad es que si esto no es telebasura y un desprecio al prójimo que baje Dios y lo vea.