15/11/19

¡OUCH!


El 15 de febrero de 2009, mientras Hugo Chávez celebra la enmienda de la Constitución venezolana y el Vaticano celebra la primera misa por Galileo Galilei en 400 años, Bart Simpson escribe este castigo en la pizarra: “HDTV is worth every cent” (“La tele de alta definición vale cada centavo”). Pero el castigo se transforma en premio. La secuencia de apertura tiene la misma duración y la misma música de siempre, pero las imágenes han cambiado, pasan más cosas, aparecen más personajes y es todo más nítido. Y, sobre todo, más detalles, muchos más detalles, llenan la pantalla. La serie ha abandonado el viejo formato 4:3 y comienza el primer episodio hecho en 16:9.

Más de diez años y más de 200 panorámicos capítulos después, nos preguntamos si Bart tenía razón, si la HD vale cada centavo. Es cierto que aunque aún hay momentos de gloria, también hay capítulos más flojos, pero, reconozcámoslo eso es inevitable. Una vida eterna es incompatible con la perfección y un tiempo infinito nos condena a vivir momentos malos. Aun así, vale la pena la recompensa de no tener que ver morir a quien uno ama. El dolor de ver nuevos capítulos en alta definición que ensombrecen el glorioso pasado de “Los Simpson” es asumible, lo que no es asumible es tener que renunciar a los 429 capítulos anteriores a la llegada de la alta definición, aceptar que se guarden en un cajón y no se emitan más porque el viejo formato 4:3 obliga a dejar dos bandas negras a los lados de las actuales pantallas, lo que ahuyentaría al público de hoy.

En EE.UU. acaba de nacer la plataforma Digital+. Entre los contenidos audiovisuales que sirve en vídeo bajo demanda está todo “Los Simpson”. Los abonados se quejan de la solución que han aplicado, transformando el formato 4:3 en panorámico a lo bestia. Ensanchan los dibujos (deformándolos) o acercan su parte central para que llene la pantalla (mutilándolos). Hace tiempo que la Fox nos aplica aquí el mismo tormento. Ahora bien, si estamos pagando por ver “Los Simpson”, ¿no deberían darnos lo que compramos para que Bart pudiera escribir en la pizarra “La tele de pago vale cada centavo”?

14/11/19

CINCO NAOS, DOSCIENTOS HOMBRES


[“Todo lo que una persona puede imaginar, otros pueden hacerlo realidad”, dijo Julio Verne.
¿Y qué tal “Todo lo que unas personas ya han hecho realidad, otra lo puede imaginar”?]

El gran Julio Verne anticipa descubrimientos, inventos y logros científicos. Sus personajes son modernos, cultos y audaces. Por eso extraña que Phileas Fogg no supiera que, tras 80 días de viaje hacia el oeste, había dado la vuelta al mundo en 79 días.

350 años antes de la aventura imaginada por Verne, llega a las islas de Cabo Verde un barco con hombres de carne y hueso. No los persigue el detective Fix por un robo al banco de Inglaterra que no han cometido, sino que se la juegan de verdad porque son españoles y Cabo Verde es territorio portugués. Los tratados internacionales les prohíben navegar por aquellas aguas, pero, ascendiendo desde el cabo de Buena Esperanza, lejos de la costa africana para no ser descubiertos, mueren casi uno al día por inanición y escorbuto, así que deciden desembarcar fingiendo proceder de América. El truco no funciona y tienen que huir precipitadamente dejando atrás a 13 hombres presos, pero antes descubren algo asombroso: hay un desajuste de un día en su calendario porque al llevar meses viajando hacia el oeste y haber completado la vuelta al mundo, han ganado 24 horas al giro de la Tierra sobre su eje.

Igual que Alejandro Magno se lanzó a conquistar Asia conociendo la obra de Heródoto y teniendo la “Ilíada” como lectura de cabecera, Phileas Fogg debería conocer la gesta de Magallanes y Elcano llevando como lectura de cabecera el diario de viaje de Antonio Pigafetta, uno de los 18 hombres que regresaron a Sevilla con Elcano. Sorprende que no lo hiciera. Mucho peor es que todos sepamos que Fogg ganó un día recorriendo el hemisferio norte por tierras del imperio británico en una ficción, y no sepamos que Elcano lo ganó realmente mucho antes recorriendo ambos hemisferios en lo que fue el mayor experimento científico de la historia de la humanidad, y que demostró que la Tierra es esférica.

TVE prepara una serie sobre aquella gesta, pero debe hacer más. Los telediarios deberían dejarse de chorradas como el disco de Paulina Rubio, y contarnos, día a día, lo que vivieron aquellos hombres hace 500 años durante 37 meses en un mundo desconocido. Ahora navegan hacia América, aún conservan cinco naos y son poco más de doscientos hombres.

13/11/19

MIEL Y CRIMEN


El próximo viernes se estrena “La peste, la mano de la Garduña” (Movistar +), seis capítulos que integran la segunda temporada de la impactante serie que nos deslumbró hace un par de años. Sevilla, siglo XVI. O sea, hace mucho tiempo y en una galaxia muy, muy lejana. Es decir, aquí mismo y prácticamente ayer. El documentalista Pedro Álvarez, asesor histórico de la serie, dice que los problemas humanos son los mismos a lo largo del tiempo, solo los recursos varían. Por eso el estremecedor mundo de la prostitución en el siglo XVI, tanto la legal como la ilegal, puede helar el corazón de los espectadores del siglo XXI, aunque puede que muchos se queden en la utilización de la miel, aplicada a la vagina, como anticonceptivo, o el polvo de arroz con el que las prostitutas disimulaban las pústulas producidas por la sífilis. Miel y polvo de arroz solo son la corteza que se debe arañar para descubrir un horror que estremecería hasta el coronel Kurtz de “Apocalypse Now”. Pero la brutal presencia de la prostitución y del crimen organizado en las tramas de “La peste” debería servir no solo para reflexionar acerca del  pasado, sino para hacernos algunas preguntas sobre el presente.

Si los problemas humanos siguen siendo los mismos, entonces la peste, el horror de la explotación del hombre por el hombre (y especialmente del varón sobre la mujer) y los largos brazos de la corrupción y el crimen siguen hoy tan presentes como en la Sevilla del siglo XVI, pero con otros recursos y puede que otros nombres. Las prostitutas ya no se aplican miel en la vagina y los mafiosos suelen llevar corbata y pisar moquetas, así que se podría decir que el mundo ha mejorado. Sabemos desde hace tiempo que no vivimos en el mejor de los mundos posibles, y empezamos a sospechar que el progreso humano tiene muchas sombras que tienen que ver con la vida de los parias de la tierra y con el abuso de un planeta que algún día nos eliminará sin que se altere su constante viaje alrededor del sol. Los anticonceptivos funcionan mejor que la miel y algunos miserables terminan en la cárcel. Pero no es suficiente. Series como “La peste, la mano de la Garduña” tienen que revolver las tripas éticas de los ciudadanos y obligarnos a salir a la calle con los ojos tan abiertos como los del eximpresor Mateo Núñez. Tengan cuidado con la Inquisición.

12/11/19

MI PARTIDO ES EL TUYO

Albert Rivera se encuentra sopesando varias ofertas televisivas que ya ha recibido, muy pocas horas después de su retirada de la política nacional. En efecto, aunque el ya expresidente de Ciudadanos declaró su voluntad de abandonar la vida pública, la vis dramática mostrada durante ese monólogo final ha llamado la atención de las cadenas generalistas acerca de las posibilidades que tendría Rivera de triunfar en este medio, ahora que su vida parlamentaria parece haber llegado al fin al fin. Quizá la rueda de prensa de la mañana de ayer, además de la despedida de un gusano, suponga el nacimiento de una mariposa desde dentro de un capullo.

Cuatro ha ofrecido a Rivera la conducción de una nueva temporada de “Hermano mayor”, ahora que Pedro García Aguado se ha pasado a la política. Los productores del espacio creen que el exciudadano podría asesorar a jóvenes que presentan problemas de conducta o se inician en el consumo de drogas, aprovechando su experiencia en política, ahora que la ha dejado. Algo parecido opinan en Antena 3, al valorar que su entusiasmo le dota del perfil perfecto para integrarse en el equipo de coaches de la nueva edición de “La Voz”. El contrato adelanta que, si la audiencia acompaña, Rivera podría presentar en solitario un talent show de política, para formar a nuevos valores de la función pública. El ganador de este concurso se presentaría como candidato a la presidencia del gobierno por Ciudadanos en las próximas elecciones.

Pero el proyecto que más ha complacido a Albert Rivera es “Mi partido es el tuyo”, una serie en la que el expolítico exnaranja iría visitando a conocidos políticos en sus despachos oficiales para mantener con ellos una charla distendida en la que pudieran mostrar su lado más humano. Los responsables de Telecinco consideran que “Mi partido es el tuyo” podría llegar a alcanzar el éxito de “Mi casa es la tuya” de Bertín Osborne y suponer el nacimiento de una nueva estrella televisiva de la magnitud de la del cantante de “Buenas noches, señora”.

11/11/19

EPI, BLAS, TONI Y PEDRO SÁNCHEZ

Exactamente en el día de ayer se cumplió el quincuagésimo aniversario de la primera emisión de “Barrio Sésamo” en la televisión norteamericana. “Sesame Street” supuso una auténtica revolución dentro del género de los programas infantiles y rápidamente su presencia se extendió por las pantallas de todo el mundo. Personajes eternos como Epi y Blas o la rana Gustavo se hicieron extraordinariamente populares, y acercaron a los preescolares conceptos básicos de lengua y matemáticas. Justamente porque “Barrio Sésamo” se dedicaba a explicar de forma muy didáctica nociones elementales numéricas o lógicas, sería deseable volver a contar con aquellos clips para que nos aclarasen cómo funciona la ley d’Hont, cómo se hacen los cálculos que permiten que un escaño del PNV requiera cuatro veces menos votos que un escaño del PSOE o cómo la aritmética electoral, sea la que sea, siempre da como resultado gobiernos acordes a los intereses de las clases poderosas.

Exactamente en el día de ayer se cumplió el vigésimo aniversario de la primera emisión de “Los Soprano” en la televisión norteamericana. “The Soprano” supuso una auténtica revolución dentro del género de las series de televisión y rápidamente su presencia se extendió por las pantallas de todo el mundo. Personajes eternos como Toni Soprano o Paulie Gualtieri se hicieron extraordinariamente populares, y acercaron a los espectadores una nueva visión de la mafia y las relaciones de poder. Justamente porque “Los Soprano” se dedicaba a retratar de forma muy esclarecedora los vericuetos de la corrupción y la extensión de la lógica mafiosa a todas las áreas de la sociedad, sería deseable volver a contar con aquellos capítulos para que nos aclarasen por qué la ley d’Hont funciona como lo hace, por qué un escaño del PNV requiera cuatro veces menos votos que un escaño del PSOE o por qué la aritmética electoral, sea la que sea, siempre da como resultado gobiernos acordes a los intereses de las clases poderosas.

10/11/19

¡CON RIVERA, NO!


Hace seis meses parecía que Susanna Griso debía despedir a Fran Rivera como colaborador de “Espejo público” (mañanas de Antena 3) por ser un machirulo que hacía apología del machismo en el programa. Ya no. Ahora parece que Griso debe despedirlo por no valer para hablar en público, por no conocer el significado de las palabras, por no saber qué dice cuando habla y porque no puede pretender que se le entienda diciendo una cosa para referirse a otra.

Hace medio año, cuando una mujer se suicidó tras haberse difundido un vídeo sexual suyo, dijo Rivera: “No es de hombres hacer un vídeo así. Pero los hombres, y soy hombre y lo digo, no somos capaces de tener un vídeo así y no enseñarlo”. Lo primero ya es una tontería porque los hombres, como las mujeres, pueden grabarse en vídeo como les dé la gana si hay consentimiento. Pero lo segundo es una auténtica machirulez porque atribuye a la naturaleza del varón una conducta que no es natural, ni mucho menos inevitable (lo que la haría excusable y, por tanto, la justifica). Pero es que este miércoles, cuando Anabel Alonso visitó “Espejo público”, Rivera volvió por sus fueros y reprochó a Alonso el tuit que le había enviado entonces (“A ver Fran, querrás decir los hombres como tú”, escribió ella). A Rivera le parecía un insulto personal y un desprecio a su persona que lo metiera “en un grupo de hombres maltratadores, que faltan el respeto a las mujeres y que son machistas”.

Ya que Griso no lo despidió entonces por burro, debería hacerlo ahora por zopenco. Alonso, harta de Rivera, le explicó que fue él quien se incluyó en ese grupo. Él lo negaba: “Cuando yo digo ‘los hombres como yo’ solo lo digo de una forma genérica y por no acusar a nadie”. O sea, que se incluyó en el grupo para quedar fuera, y quiso no acusar a nadie acusándonos a todos, por ejemplo a usted —si es varón— y a mí, de ser unas sabandijas incapaces de tener un vídeo sexual y no enseñarlo. Por Dios, Griso; con Rivera, no.