25/3/19

NEOLIBERALISMO E INFANCIA


Lo estamos haciendo mal con los talent shows infantiles. Muy mal. Se nos está olvidando que la infancia es un periodo de preparación para la edad adulta. Una terrible regla no escrita prescribe que el jurado de los talent shows adultos ha de ser todo lo cruel que se pueda con los concursantes, mientras que el jurado de estos mismos programas en su versión junior ha de reventar de cursilería, empalagar con sus halagos, mimar y adular a los pequeños hasta la hiperglucemia. Los malcriamos. Luego llegan a “Maestros de la costura” o a “La voz” y son incapaces de asimilar su eliminación.

El último ejemplo lo tuvimos este sábado con “Prodigios”, talent show infantil de música clásica estrenado por La 1. Ainhoa Arteta no podía contener las lágrimas. Boris Izaguirre se revolcaba por el suelo. Nacho Duato encontraba perfección en cada mínimo detalle. ¿Es ésta forma de educar a nuestro menores en la economía de mercado? Los talent shows son los programas neoliberales por excelencia. Competencia, bonitos eslóganes, poderosos y aspirantes a poderosos. Habrá algún marxista trasnochado que se oponga a que se aplique está dinámica a los chicos de doce años, pero nadie podrá discutir que, ya que se aplica, se aplique hasta las últimas consecuencias.

Así que dejémonos de paternalismos y empecemos a demostrar a los niños dónde se han metido. Hay que insultarlos, destacar todo lo que han hecho mal de la forma más hiriente posible, hablarles con desprecio. Nunca hay que desaprovechar una ocasión para humillarlos ni una valoración para destacar sus errores y defectos. Sea “Masterchef junior” o “La Voz kids”. En el próximo “Prodigios” es necesario cambiar el tonito blandengue y empezar a entrenar a los niños para un mundo futuro en donde es muy probable que los jurados de los talent shows para adultos, en los que participarán dentro de unos años, vayan armados en legítima defensa.

24/3/19

A LA MIERDA



A la mierda “Sálvame”. A la mierda los cotilleos. A la mierda las trifulcas. A la mierda los dimes y diretes. A la mierda los índices de audiencia. A la mierda Telecinco.

Jorge Javier Vázquez ha sufrido un ictus. Lleva muchos años trabajando muchas horas en muchos programas a cual peor. Gracias a su inteligencia, su esfuerzo y su enorme capacidad para poner ambos al servicio del mal, ha transitado con paso firme por el infierno, excavado más hondo en la miseria, alcanzado un éxito profesional indiscutible. Ahora ha tenido que detener su trepidante carrera por los abismos de la naturaleza humana porque se ha interpuesto otro abismo.

A la mierda “Gran hermano”. A la mierda las nominaciones. A la mierda las alianzas. A la mierda el confesionario. A la mierda las estrategias, las expulsiones, los insultos. A la mierda las cuotas de pantalla. A la mierda el éxito. A la mierda Telecinco.

Hay mucho dinero en la telebasura. También fama. También una tentadora capacidad de influir en los demás, de construir alrededor un mundo a tu medida, de crear una burbuja tan real que parece que no pueda existir nada afuera sin ti. Todos esos ensueños se perderán en el tiempo. Como lágrimas en la lluvia, ya sabes. Pero nadie espera que eso vaya a ocurrir tan pronto, justo ahora, con tantos programas entre manos, tantas cosas por hacer. No es hora de morir, hubo suerte. Pero sí puede ser hora de mandarlo todo a la mierda.

A la mierda “Supervivientes”. A la mierda la playa. A la mierda el hambre. A la mierda la comida escondida. A la mierda la inmunidad. A la mierda las pruebas de resistencia, las traiciones, los debates. A la mierda el mercado publicitario. A la mierda Mediaset.

El hospital ordena reposo porque esa es su forma de recordar a un hombre que solo es un hombre. Es duro saber que la función sigue sin ti, que acróbatas, payasos y fieras hacen sus números con otro jefe de pista, pero así las cosas. Llamar por teléfono a la tele para entrar en directo, para seguir estando aun cuando no se está, para ser quien dice la última palabra es no saber mandar a tiempo todo a la mierda.

23/3/19

SERVIR Y PROTEGER


Juan José Cortés (número uno del PP por Huelva para las generales) e Isabel Díaz (número uno del PP por Madrid para las autonómicas) intercambian teléfonos. Un reportero de “Todo es mentira” (sobremesas de Cuatro) los aborda y bromea. Cortes explica que le falta ese número y se mete en un jardín rancio, maloliente y machista.
Un error de mi parte, porque no tener el teléfono de una belleza como esta...
Mientras habla, da un paso hacia ella, la abraza por el hombro, inclina la cabeza hacia la suya y sonríe buscando la complicidad de un reportero que está de suerte.
—¿Está ligando, señor Cortés?
Nooo… bueno, aunque…
A ella se le hiela la sonrisa. Aparta la mirada, da un paso atrás para alejarse de Cortés, y toma la palabra para terminar con la bromita. Con la mano izquierda aleja más a tan cortés correligionario mientras le da una lección.
No, no, no. Hay cosas mucho más importantes que nos unen. Dilo, sé político. A partir de aquí hay que ser muy político.
Él la parodia moviendo la mano en actitud profesoral.
Sí, sí, sí… correctamente político, je je.

Cuando Pablo Casado tenía 16 años, Ana Orantes se atrevió a dejar de esconderse y contó en Canal Sur las brutalidades que antes contó en el juzgado. Había sufrido las palizas y humillaciones de su marido durante cuarenta años, pero no había orden de alejamiento que la protegiera y debía vivir en una casa compartida con su agresor. Trece días después, él la roció con gasolina y la quemó viva en el jardín. Francisco Álvarez Cascos, vicepresidente del Gobierno, calificó el asesinato de “caso aislado obra de un excéntrico”. De vez en cuando, la tele la recuerda; últimamente porque le han dedicado alguna calle en pueblos justos y nobles. En una reciente entrevista, también Casado nos hace recordarla: “Es compatible la dureza extrema contra los maltratadores sin caer en esto que dice la izquierda de proteger más a las mujeres. ¿Qué hacemos, las escoltamos por la calle?”.

Señora Díaz, ¿qué tal acabar también con la bromita de Casado? Por ejemplo:
No, no, no. ¿De qué sirve que su marido fuera a la cárcel y muriera allí? Hay que proteger más a las mujeres. Dilo, sé político. A partir de aquí hay que ser muy político.

22/3/19

UN VAR PARA EL HUMOR


Necesitamos un VAR para el humor. La vida moderna es David Broncano abriéndole un perfil en Grindr a Federico García Lorca. Ocurrió esta semana en “La resistencia” (Movistar+). Broncano entrevichtaba a Ian Gibson al hilo de su reciente libro sobre Antonio Machado, y como el célebre hispanista es conocido por su fervor lorquiano, el cómico le había preparado una sorpresa final con forma de un perfil en Grindr, la red chochial líder en contactos homochechuales, abierto con el nombre de Federico García Lorca. El perfil incluía fotos con montajes de la cara del poeta sobre asistentes al Mad Cool e indicaciones sobre su rol “activo” o su condición de seronegativo. De hecho, algunos miembros de esta red social habían entablado conversaciones con Federico. “Quiero ver aquí los hombres de voz dura, los que doman caballos y dominan los ríos”, y le contestan “Dios, estás trastornado”. “Si voy, ¿llenarás mi boca de sol y pedernales?”, “¿Acaso lo dudas?”, contesta su contacto, y Federico García Broncano apostilla “pero nada de chemsex, que la última vez amanecí en una cuneta”. “Buenos y bellos días. No quiero importunarte, pero ¿me comerías lo que viene siendo la polla?”.

No importa que hayan pasado ochenta y tres años desde su muerte. No importa que todos sepamos que Federico se hubiera revolcado por el suelo de risa con la broma. Las redes ya se han puesto tó locas discutiendo si la patada de Broncano ha tenido lugar un centímetro dentro o fuera del área. “Ech humor homófobo hecho por heterochechuales”, “el humor de Broncano ech bachto pero chutil, cualquier perchona inteligente lo dichfruta”. Es por lo que digo que hace falta un VAR para casos como éste. Los límites del humor son el gran arcano de la vida moderna, y sólo colegiados especializados pueden resolver si abrir un falso perfil de Grindr a Federico García Lorca es punible o no. Sólo falta decidir qué equipo arbitral lo formaría y revisaría las imágenes. Yo propongo a Ignatius Farray, a Edu Galán y a Raúl Cimas.

21/3/19

"ÓRBITA LAIKA" NO HABLA DE TI


Hay mil motivos por los que no me pierdo “Órbita Laika”. No me vende nada. Se emite en mi televisión pública. Puede probar las cosas que afirma. Ser colaborador requiere años de preparación. Me trata con respeto. Habla de temas importantísimos para nuestro futuro como sociedad y como planeta. Está hecho con frescura y buen humor. No tiene ni pizca de arrogancia ni postureo vacío. No considera que los espectadores seamos débiles mentales. Me hace aprender más cosas por unidad de tiempo que ningún otro programa de la televisión actual. Pero, sobre todo, no me pierdo “Órbita Laika” ni loco por un motivo al que doy una especial importancia: ¡no habla de mí! ¡Qué maravilla! ¡No habla de mí! ¡Gracias, amigos!

Quiero hacer una proclama pública, decirlo muy alto: estoy hasta el culo de mí, nada me aburre más que mí mismo, me tengo muy pero que muy visto. Y, por tanto, nada me interesa menos que los programas de televisión que basan su atractivo en que el espectador se identifique con los personajes que ahí aparecen. En los inicios de la televisión, los espectáculos intentaban mostrar fenómenos sorprendentes, personas prodigiosas. Hasta que de pronto descubrieron que lo que quiere ver la gente en la pantalla, más que ninguna otra cosa, es a ellos mismos. Llegaron los realities, los talent shows, los programas de testimonios. Por dios, qué coñazo. Ya tengo un espejo en el cuarto de baño. No he pagado ochocientos euros para tener otro espejo en la salita.

Si eres como yo, si has descubierto que una vez que dejas de prestarte atención a ti mismo la realidad se vuelve irresistiblemente apasionante, entonces “Órbita Laika” es tu programa. Sin narcisismos paletos, sin individualismos pseudoprogres y presentado esta temporada por un extraordinario divulgador científico llamado Eduardo Sáenz de Cabezón. “Órbita Laika”, los lunes a eso de las diez de la noche en La 2. No te lo pierdas: ¡no habla de ti! Habla de cosas muchísimo más importantes.

20/3/19

NORAH JONES ME MIRÓ


Tengo un amigo que sostiene que Bruce Springsteen le miró en un concierto. Solo durante un segundo, de acuerdo. Pero, en ese segundo, el mundo de Springsteen limitó al norte, al sur, al este y al oeste con mi amigo. Había miles de personas en aquel concierto, y Springsteen cantaba y se movía por el escenario con su fuerza y magia habituales. Y, durante un segundo, Springsteen y mi amigo fueron uno y trino (el padre Bruce, el hijo que pagó la entrada al concierto y el espíritu santo del rock que sobrevolaba el estadio). Todos se ríen cuando mi amigo cuenta esta anécdota. Yo jamás me he reído porque estoy convencido de que Bruce miró a mi amigo, como estoy seguro de que cuando Bruce mira al público en sus conciertos siempre mira a alguien. Además, no puedo reírme de quien presume de haber compartido mirada con Springsteen porque yo mismo he tenido una experiencia parecida pero todavía más difícil. Norah Jones me miró. A mí. Me miró mientras cantaba “Nightingale” en el club londinense Ronnie Scott.

Fue en “Norah Jones en concierto” (CineDock&Roll, Movistar+). Solo un segundo. Bruce Springsteen miró a mi amigo en un concierto en directo en un estadio de fútbol. Norah Jones me miró en un concierto emitido en una cadena televisiva. Ella tocaba el piano y, detrás, el maravilloso baterista Brian Blade y el supremo bajista Christopher Thomas iluminaban un momento perfecto de jazz. No es lógico, ya lo sé. Los ojos de Norah surgían de la pantalla de un televisor, y la cantante estadounidense no sabe que existo del mismo modo que el Primer Motor Inmóvil de Aristóteles pasa de mí y el Espíritu Absoluto de Hegel me ignora. ¿Y qué? “La lógica es el principio de la sabiduría, pero no el fin”, dice Spock en “Strak Trek VI: aquel país desconocido”. Y Spock me creería. La lógica es el principio de la sabiduría que nos permite salvar a la especie humana porque es capaz de inventar cosas como el jazz, y la lógica es la que mantiene la confianza en que el bípedo implume de uñas planas decida poner los medios para no destruir el planeta y seguir escuchando jazz. Pero la lógica no es el fin. Por eso Norah Jones me miró.

¿Y saben una cosa? Cuando Norah Jones me miró, ella tenía los ojos cerrados.

19/3/19

¿QUÉ ES UN FARAÓN PARA TI?



En la casa real la familia real tiene un problema real. Hoy, como uno más, Felipe Borbón pondrá en la puerta de la nevera los dibujos que sus hijas hicieron en el cole para decirle que es el mejor papá del mundo. Pero, a diferencia de sus despreocupados súbditos, debe arrostrar una dura contrariedad. Borbón es el único padre de España que se encontrará con que la nevera ya está ocupada con los dibujos que sus hijas habían hecho antes en el cole para decirle qué es un rey para ellas. ¡Hasta dónde llegan los sinsabores de la corona!

En efecto, ya está en marcha otra edición del concurso nacional “Qué es un Rey para tí”. Todos los informativos contaron el pasado lunes cómo Borbón cerraba la anterior edición recibiendo en audiencia real a los niños ganadores. Hay quien ve esta noticia en la tele año tras año y piensa que es un acto anacrónico más propio de la época en que los escolares españoles competían entre sí en las escuelas nacionales para ver quién cantaba mejor la gloria del Generalísimo Franco plasmando qué era el Caudillo para ellos. Afortunadamente, al día siguiente a primera hora, Alfonso Arús recogió en “Arucitys” (mañanas de laSexta) la noticia subrayando un importante dato que estaba pasando desapercibido: por primera vez el concurso había admitido trabajos en formato digital. Eso mola tanto que ya nadie se alarmó al ver de nuevo esa noticia el sábado en el “Hola” de los informativos: “Audiencia abierta”, en La 1.

Así que hasta los más recalcitrantes críticos pueden estar tranquilos. Es verdad que este didáctico concurso escolar incluye en su nombre una falta de ortografía cada ocho letras (“Qué es un Rey para tí”: “rey” no va con mayúscula, y “ti” no lleva tilde). Pero eso da igual. Lo importante es que al fin los niños españoles son libres: libres para romper con las viejas rémoras del pasado, libres para evitar los serviles trabajos manuales de los tiempos del No-Do, libres, en fin, para recurrir a las más avanzadas tecnologías para cantar la gloria de nuestro amado y poderoso líder.

18/3/19

DOBLE O NADA



Apuesto a que no es para tanto. Apuesto a doble o nada que el problema de la ludopatía ni es tanto problema ni hay tanta ludopatía. Me la juego a que los datos se inflan, las noticias son alarmistas, los reportajes de la tele exageran.

Telemadrid deja de emitir publicidad de juegos online, de salones de juego o de casas de apuestas. Todos los grupos políticos de la Asamblea de Madrid han aprobado esta medida loca que presentó Podemos: “Seremos la primera televisión en hacerlo, sentaremos un precedente, tomaremos la iniciativa para abrir el debate en otros medios de comunicación, reforzando la televisión de todos los madrileños y convirtiéndola en lo que debe ser: un instrumento a favor de las políticas públicas de salud”.

Apuesto a que la ludopatía no va a desaparecer solo porque se prohíba la publicidad de los juegos de azar en Telemadrid. Apuesto a doble o nada que seguirá habiendo apuestas. Me la juego a que la gente seguirá jugando.

Los mismos partidos políticos que tomaron por unanimidad estas medidas en Madrid gestionan otras teles públicas nacionales y autonómicas. Así que podrían implantar en ellas la misma medida. Y TVE podría dejar de emitir “La suerte en tus manos”. Eso cambiaría las cosas.

Apuesto a que eso no ocurrirá. Apuesto a doble o nada que no habrá acuerdo. Me la juego a que las privadas serían felices si lo hubiera porque así toda la tarta publicitaria sería suya.

Si realmente los partidos políticos asumieran su responsabilidad social, serían valientes de verdad. En vez de tomar medidas parciales, como en Telemadrid, regularían la publicidad de juegos y apuestas igual que hicieron con el tabaco y el alcohol. Eso sí sería serio y eficaz.

Apuesto a que habrá tantas resistencias y tantos intereses que esas medidas tardarán más tiempo en llegar del que se necesitó con el tabaco y el alcohol. Apuesto a doble o nada que volverán a llamar prohibición a la regulación para repetir esa cantinela de que prohibir es feo e ineficaz. Me la juego a que algún día alucinaremos cuando nos cuenten cómo la tele decía “¡Juega! ¡Juega! ¡Juega!”.

17/3/19

LO QUE NOS UNE Y LO QUE NOS SEPARA


Si eres una cuarentañera madre soltera de tres hijas adolescentes, te gustará muchísimo “Better things”, la serie de Pamela Adlon. Pero también te encantará esta serie aunque tus hijas no sean tres adolescentes. De hecho, “Better things” podría ser tu serie favorita seas madre soltera o casada. O si no tienes hijos. Es más, estoy seguro de que da igual la edad que tengas; seas una mujer de veinte, cincuenta u ochenta años, “Better things” es una serie para ti. O si eres un varón. Un varón sin hijos que viva en, pongamos, la estepa siberiana puede aprender de lo que “Better things” está contando sobre él tanto como una urbanita neoyorquina que intenta sacar adelante a sus hijas trabajando en el mundo del espectáculo.

Resumiendo, si Terencio (“Soy un hombre, nada humano me es ajeno”) tuviera que elegir una serie de televisión, sólo una, con la que saciar su curiosidad, optaría por “Better things”, que ha empezado hace pocas semanas la emisión de su tercera temporada. Es lo que tiene el alma humana, que se encuentra por completo en cada historia, al margen de sexos, edades y países, con tal de que dichas historias se cuenten con honestidad brutal, con humildad no afectada y empapadas de una belleza inesperada que aparenta no haber sido jamás buscada por la autora.

Movistar+ acaba de estrenar “Las que faltaban”, un late night de humor realizado (casi) exclusivamente por mujeres en el que todo el rato se nos está recordando que es un late night de humor realizado (casi) exclusivamente por mujeres. “Better things” es una serie de humor realizada (casi) exclusivamente por mujeres en la que jamás se nos recuerda que es una serie de humor realizada (casi) exclusivamente por mujeres. Mientras que ciertos productos televisivos afinan cada vez más el público al que se dirigen, otros consiguen ampliarlo totalmente sin dejar de contar historias de personas concretas en situaciones concretas. ¿Cómo lo logran? Hablando de las cosas que nos unen más que de las que nos separan.

16/3/19

LA SEXTA CASINO


“La Sexta noche” se preocupa porque los espectadores estemos completamente informados de todo lo que nos atañe, pero hay algo que nos oculta sistemáticamente y no quiere que sepamos: la hora que es, mejor dicho, la hora que es a partir de medianoche. Fíjense durante el programa de hoy: antes de las doce de la noche hay un relojito colocado en la esquina superior izquierda de la pantalla que va marcando rigurosamente las horas, los minutos y los segundos, pero a partir de las doce de la noche lo retiran de la imagen. ¿Por qué? Se admiten sugerencias. ¿Temen que nos demos cuenta de lo tarde que es? ¿Creen que a medida que avanza la noche es más difícil prestar atención y no quieren distraernos? ¿Por qué no quieren que sepamos qué hora es cuando habla Elisa Beni, pero no les importa decírnosla cuando habla Pablo Montesinos -ah, no, que Pablo Montesinos ha pasado de defender al Partido Popular a ser su candidato, y ya no le veremos más en el plató de “La Sexta noche”-?

Los casinos de Las Vegas están expresamente diseñados para que el visitante pierda la noción del tiempo nada más entrar. No hay relojes a la vista. Nunca cierran. El techo está iluminado las veinticuatro horas con luces que imitan la luz natural al mediodía. Nada de ventanas. Un jugador puede sentir que son las cuatro de la tarde a las cuatro de la mañana. Todo está planeado para que el establecimiento forme un universo paralelo en donde no rijan las normas que gobiernan el mundo real. Y, en cierto sentido, eso es lo que ocurre también con los programas de debate político en televisión. Puede parecer un detalle irrelevante, pero quitar el reloj de la pantalla cuando no quieren que nos demos cuenta de que estamos perdiendo horas de sueño por tragarnos las tergiversaciones de María Claver nos sitúa más cerca del strip de Las Vegas que del ágora ateniense. ¿En qué se parecen los casinos y los informativos de televisión? Pues en que ambos crean una realidad virtual y en ambos, al final, siempre gana la banca.

15/3/19

LA VENGANZA DE DON PIMPÓN



Sería vil echarle la culpa al PP de un fenómeno paranormal. A ver por qué va a ser responsable de que un vídeo de “Barrio Sésamo” que corre por la red esté poseído por el aura de Íker Jiménez. Solo sabemos, por ahora, que aquellos simpáticos diálogos de los pizpiretos Epi y Blas son ahora muy extraños.
—Blas, voy a votar a Vox para echar a Pedro Sánchez de La Moncloa.
—Pero qué dices, Epi, ¿tú no sabes cómo funciona la ley D’Hondt?
—No lo sé, yo solo quiero quitarle las llaves del Falcon.
—¿Pero no te das cuenta, Epi, de que si votas a Vox estás apoyando a Sánchez y a toda la tropa de independentistas?

Ojalá los espíritus de “Cuarto Milenio” que poseen como posesos a Epi y Blas solo les hicieran girar la cabeza 360 grados, vomitar puré de guisante, y decir “¿Has visto lo que ha hecho la cochina de tu hija?”. Pero los obligan a algo peor: explicar que, si en la provincia de Barrio Sésamo “un partido constitucionalista” pierde algún voto porque don Pimpón y Epi votan a Vox, sería el Apocalipsis.
—Si esto sucediera en muchas provincias se perderían cientos de miles de votos y Sánchez y Begoña  seguirían en el Falcon. Epi, no huyas y aprende a votar con la cabeza utilizando la ley D’Hondt. Porque si votas a lo loco, en vez de echar al okupa de La Moncloa, se comprará otro colchón y seguirá riéndole los chistes a los separatistas.

En Barrio Sésamo ya hubo otros fenómenos paranormales. El mismo Coco que en el anterior vídeo hace de Sánchez junto a la cerdita Peggy (que interpreta a su mujer, Begoña, a bordo del Falcon), sufrió otro poltergeist el año pasado. En una escena, dijo: “Suena como una idea excelente” (“that sounds like an excellent idea”), pero miles de piadosos padres estadounidenses juran que le oyeron decir: “Es una idea jodidamente buena” (“That's a fucking excellent idea”). Eso sin olvidar la paranormal polémica acerca de si Epi y Blas eran muñecos de felpa homosexuales o heterosexuales.

Lo más terrible será la venganza de don Pimpón, personaje creado a imagen y semejanza de Alfonso Vallejo, el entrañable actor asturiano que lo interpretaba. Ay, cuando se entere de que ahora vota a Vox.

14/3/19

NO SEAS PRINGAO



A ver, tú, pringao, ¿alguna vez viste una nave extraterrestre o un objeto volador no identificado? Pues Paz Padilla, la chupiguay presentadora, humorista y jueza de “Got Talent”, sí. Eso dice. “Eran las 2 de la mañana. Había una luz muy grande, esa luz estaba muy cerca y se quedó quieta. Todos miramos extrañados, de repente subió para arriba súper rápido y desapareció”. Eso cuenta. Cuando le pregunta Edurne —también jueza de “Got Talent”, también chupiguay— por qué a ella le pasan “muchas cosas paranormales”, la preclara Padilla aclara que se debe a que es “hipersensible”, no como los “fríos y calculadores” a quienes nunca pasa nada. Eso explica a sus compañeros de “Got Talent” en un descanso.

A ver esta otra, pringao, ¿alguna vez viste uno de esos aviones que los malvados que dirigen el mundo desde la sombra nos envían para sembrar el cielo de productos químicos ultrasecretos con los que manipular el clima, propagar enfermedades y causar males sin cuento? Pues Raquel Martínez, la chupiguay presentadora de informativos de TVE que ahora está en el Canal 24H, sí. Eso proclama. Va por la calle, y con solo echarle un ojo a dos estelas de avión ya distingue ella que una es “inocua” y la otra es la de “un chemtrail que afecta a tu salud”. Eso sentencia en las redes sociales junto con la foto que demuestra la ocurrencia.

A ver la última, pringao, ¿alguna vez descubriste tú solito que si el presidente de un Gobierno occidental respeta la racionalidad, el método científico y la medicina que ha demostrado su eficacia es solo porque está vendido al lobby farmacéutico? Pues Miguel Bosé, el chupiguay amante bandido de la homeopatía y exjuez de “El número uno”, sí. Eso asegura en Twitter enfadado porque nuestro Ministerio de Sanidad hace bien su trabajo desenmascarando que las terapias que no han demostrado su eficacia no son ni alternativas ni complementarias, sino que simplemente no son terapias.

Y, al fin, esta es la tuya: el próximo lunes, a las 22:00 horas, vuelve “Órbita Laika” a La 2. Y no seas pringao.

13/3/19

HALA, A BAILAR


Los comentaristas del partido de la NBA entre los Celtics y los Lakers deslizaron una interesante crítica al gran Magic Johnson, actual presidente de operaciones del equipo de Los Ángeles, al sostener que hacer muy bien una cosa (jugar al baloncesto) no garantiza hacer muy bien otras cosas (conseguir que un equipo de baloncesto recupere su grandeza). Lo que vale para Magic Johnson sirve también para Steve Jobs, para David Hasselhoff, para su vecino del quinto y para los concursantes de “Fama, a bailar” (Movistar +).

¿Saben que existe un canal dedicado en exclusiva a este concurso en el que ocho parejas de bailarines conviven en una escuela y bla, bla, bla? ¿Ustedes saben que pueden pasar la tarde viendo merendar a los bailarines y, además, escuchar sus opiniones acerca del machismo, del feminismo y del valor del piropo? ¿Y saben que, a la misma hora, es probable que MTV programe un capítulo de “Vergüenza ajena”, en un ejemplo perfecto de justicia poética? Sin duda, los concursantes de “Fama, a bailar” son, o serán, grandes bailarines. Pero no saben discutir, ni explicar sus puntos de vista, ni decir dos frases seguidas sin que aparezca la horrible coletilla “¿sabes lo que te quiero decir?”. Ojalá los bailarines pudieran escuchar nuestra respuesta a esa pregunta. No, no sabemos lo que queréis decir. Y no lo sabemos porque, como Magic Johnson, hacéis muy bien una cosa (buscar la fama bailando) y muy mal otra (debatir sobre el feminismo). A muchos les rechina la idea de programas como “Fama, a bailar”, “Operación triunfo”, “Maestros de la costura” o los “así se hizo” de una película porque, como decía el poeta romano Ovidio, un amante tiene que pensar que cuando su amada se está arreglando en realidad está durmiendo. “¿Por qué tengo yo que saber la causa de la blancura de tu cara?”, escribió Ovidio. Muchas cosas que son feas mientras se hacen (lavarse los dientes, por ejemplo), cuando ya están hechas agradan. No tenemos por qué ver cómo unos jóvenes aprenden a bailar, a cantar o diseñar, y puede que meter los dedos en el rodaje de una película termine por destrozar la magia del cine. Pero, más allá de los consejos de Ovidio, lo importante es que los concursantes de “Fama, a bailar” se limiten a bailar o, si eso no es posible, que dediquen la hora de la merienda a ir a clase de “Cómo hacer que los demás sepan lo que quieres decir sin tener que preguntar constantemente si saben lo que quieres decir”. Hala, a bailar.

12/3/19

LA CULTURA DEL ZASCA


I. “Deprisa, deprisa. Argumenta, pero rápido, rápido, que no tenemos tiempo. Venga, venga, termina, que hay mucha gente esperando para hablar. Esto es televisión. No te enrolles. Ve directamente al grano. Espera un momento, calla, que ahora tenemos que ir a publicidad. Cuando volvamos dentro de quince minutos continúas con tu razonamiento. Pero rápido. Un titular, dame sólo un titular sobre el tema. Tenemos que hablar en el programa de hoy sobre el juicio del procés, la huelga feminista del 8-M, las próximas elecciones, los decretos leyes. Tienes que razonar sobre todos estos temas de forma muy breve. Ya, ya, que tienen que hablar los demás. En este programa se puede decir lo que se quiera, siempre que sea corto”.

II. Vivimos en la cultura del zasca, esas respuestas rápidas, irónicas y cortantes que en una sola frase breve pretenden demoler por completo las opiniones del rival. Apliquemos el estilo de twitter a todo en la vida. En efecto, “zasca” es la onomatopeya de un golpe. Conviene no olvidarlo. El extravagante doctor vienés Sigmund Freud consideraba que la ironía era la forma de violencia moderna por excelencia, practicada con la boca en vez de con los puños, pero con una voluntad de destrucción semejante. Hace tiempo que ya no nos interesan los argumentos, sólo los puñetazos, aunque nos parezcan más elegantes los puñetazos que se infligen con una boca sobre otra. Como los besos.

III. “Y para este complejo tema hoy tenemos mucho tiempo. Así que les pediría que fueran extensos, que razonen detallando todos sus argumentos, que expongan los presupuestos y antecedentes de lo que van a defender, así como sus consecuencias. Hemos aplazado la publicidad hasta el fin del debate, así que no van a ser interrumpidos. No, no, por favor, no sea tan breve, la postura de su oponente no se puede refutar con una sola frase. Continúe, continúe hablando todo el tiempo que necesite, por supuesto”. ¿Os imagináis algo así?

11/3/19

MACONDO NO ES PIXELABLE

Leo que Netflix va a hacer una adaptación de la novela “Cien años de soledad” y no entiendo muy bien a qué se están refiriendo. ¿Cómo van a adaptar la frase “De tanto ser usado, y amasado en sudores y suspiros, el aire de la habitación empezaba a convertirse en lodo”? ¿Qué imágenes de la primera escena del primer capítulo sustituirán a “El mundo era tan reciente que las cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo”? ¿Cómo iluminarán la secuencia que se refiera a “Había encontrado la paz en aquella casa donde los recuerdos se materializaron por la fuerza de la evocación implacable, y se paseaban como seres humanos por los cuartos clausurados”? Y no sólo eso: ¿cómo harán para que el actor que interprete a José Arcadio Buendía sea a la vez el mismo y a la vez diferente del que interprete a José Arcadio Segundo? ¿Quién se atreverá a ser Remedios la bella, “la mujer más hermosa del mundo”, después de que treinta millones de lectores la hayamos imaginado de treinta millones de formas diferentes? ¿Cómo harán para que el minutero de Netflix avance y no avance, cómo numerarán los capítulos de forma no lineal?

Disculpen, pero en esta vida no todo es adaptable. Si cualquier traducción es ya una traición, imagínense entonces cuán extremo el delito, cuán alta la deslealtad que encierra toda adaptación, merecedora de un juicio sumarísimo si se refiere a obras de Gabriel García Márquez. ¿Por qué Netflix no adapta el Requiem de Mozart, el Guernica de Picasso o el Apolo y Dafne de Bernini? ¿Las series que de ahí salieran se seguirían llamando “Requiem in D-moll”, “Guernica” y “Apollo e Dafne”? Aunque el lenguaje es frecuentemente figurativo, el carácter lingüístico del universo que crea García Mázquez no es accesorio o el mero vehículo para transmitir unas imágenes, y su materia artística está tan lejos de la televisión como lo pueden estar las notas musicales, los óleos o el mármol. Una palabra, cuando la usa un inventor de mundos, vale más que mil imágenes. Y Macondo es una ciudad hecha de deseo, de ausencias, es decir, de palabras y no de píxeles.

10/3/19

EN NUESTRO CULO



Se acabaron “Los Simpson”. En España aún quedan temporadas sin estrenar, en EE.UU. aún tienen temporadas firmadas por hacer, pero da igual. Es el fin. Y lo que es peor, el desastre afecta también a las anteriores temporadas repletas de obras maestras, de cimas del arte, la creatividad y el genio humano. Todas se esconderán donde nadie las pueda ver. El proceso ya empezó. Un episodio acaba de ser retirado y no se emitirá más.

El estreno del documental “Leaving Neverland”, en el que dos hombres denuncian que Michel Jackson abusó de ellos siendo niños, ha llevado a los responsables de “Los Simpson” a retirar el episodio “Papá, loco de atar” porque Jackson participó en él. De hecho, su participación es un buen ejemplo del gusto por las referencias, guiños y juego de espejos que caracterizan la serie. Jackson intervino bajo el seudónimo de John Jay Smith como doblador de Leon Kompowsky, un personaje que en ese capítulo imita y se hace pasar por Michael Jackson, y que lo hace tan bien que tiene su misma voz… excepto cuando canta. Cuando Kompowsky canta “Lisa, hoy es tu cumple”, una canción compuesta para la ocasión por el propio Michael Jackson, no puede simular hacerlo con la auténtica voz de Jackson (exigencias de la discográfica), así que lo simula con la voz del cantante Kipp Lennon, que lo imita para la ocasión.

“Los Simpson” está repleta de referencias, parodias, homenajes, alusiones, versiones, reinterpretaciones, insinuaciones, guiños, citas, indirectas y menciones a todo tipo de personas, personajes y obras de la cultura clásica y popular. ¿Van a retirar todos los capítulos en los que se alude a alguna película producida por Harvey Weinstein? ¿Eliminarán aquellos en los que se parodie a Bill Cosby? ¿Esconderán las decenas de episodios en los que se mencione la Iglesia Católica (en uno Homer llega a aludir veladamente a los abusos a menores)? ¿Y los centenares en los que salen iglesias protestantes, también implicadas en casos de pederastia? Y, sobre todo, ¿aprenderá así Michael Jackson a portarse bien en su tumba viendo la patada que le dan en nuestro culo?

9/3/19

MILÁ Y MILÁ



Mercedes Milá es un animal televisivo. Scott, su perro, es un animal de compañía. Las características que posee Milá como animal televisivo son fruto de su trabajo, dedicación y esfuerzo personal durante toda una vida en la que se construyó como persona y como personaje: inquieta e inconformista. Las características que posee Scott como animal de compañía son fruto del trabajo, la dedicación y el esfuerzo personal de cientos de generaciones de seres humanos que durante miles de años lo construyeron tal y como es: tranquilo y sumiso.

“Scott y Milá” es nuevo programa de Milá en #0 de Movistar+, pero no el de Scott. Scott sale en algunos encuadres porque Milá y el equipo del programa lo deciden. No es más que una pequeña manipulación interesada sobre su vida. Una mínima intervención comparada con la constante y sistemática manipulación de los miles de humanos que decidieron cómo se iban a cruzar sus antepasados y quiénes iban a sobrevivir para que este animal existiera siendo lo que es: un perro simpático que queda muy bien al lado de su dueña en casa, el parque, la tele o donde le pongan.

Scott aparece antes que Milá en el nombre del programa, pero eso lo decidió Milá, no el perro. Scott no tiene representante, ni cobra, ni tributa, ni cotiza, ni sabe lo que es la tele ni le interesa. Me temo que lo más televisivo que hay en él es su nombre, decidido por algún ser humano en recuerdo de otro perrito, también simpático, que los humanos usaron en una vieja campaña publicitaria de papel higiénico para humanos. Dice #0 que Milá presenta y Scott hace una “colaboración”. Es bonito, pero mentira. Tampoco el traje de Flash hace una colaboración en “Big Bang”, solo sale. Sheldon se pone su traje de Flash igual que Milá pone a su perro Scott a un lado.

“Scott y Milá” es cien por cien Milá. Ella pregunta, viaja, interrumpe, dirige, habla, se implica, ríe, gesticula, explica, se hace pruebas, investiga, manda, aprende, enseña, respira y vive a calzón quitado. Ella es quien llena la pantalla. Ella es el único animal televisivo del programa, capaz de enfrentarse al monstruoso “Gran Hermano” —que antes contribuyó a crear— sin agachar la mirada.

8/3/19

#YONOMECREOALASCADENASDETV


Me creeré que las cadenas de televisión apoyáis el 8-M cuando “El intermedio” esté presentado por una mujer de sesenta años fea y barriguda, que se apoya ocasionalmente en un joven y guapo periodista que se encarga de la parte seria del programa. Me creeré que apoyáis el 8-M cuando las mujeres que presentan la información meteorológica tengan la misma edad y el mismo índice de masa corporal que los varones que presentan la misma información. Me creeré que apoyáis el 8-M cuando las colaboradoras que presenten las secciones de “El hormiguero” que hoy conducen Nuria Roca, Marta Hazas y Pilar Rubio tengan el atractivo físico que tienen Jandro, el Monaguillo y Marron. Me creeré que apoyáis el 8-M cuando el puesto de Matías Prats lo desempeñe una mujer de su edad, el puesto de Pedro Piqueras lo desempeñe una mujer de su peso y una mujer con las características de Carlos Sobera compita en el prime time contra un varón con las características de Eva González.

Hoy vamos a asistir a una verdadera ceremonia de la hipocresía, con todos los grupos mediáticos compitiendo ferozmente entre ellos para demostrar cuál apoya de forma más entusiasta las movilizaciones feministas del ocho de marzo, cuando realmente no existe ni una sola cadena de televisión -pública, privada; estatal, autonómica; generalista, temática; interna, mediopensionista- para la que la imagen femenina no cuente mucho más que la imagen masculina y que no valore a sus trabajadoras que aparecen en pantalla por criterios ajenos a su estricta competencia profesional. Hoy seguiré atentamente el desarrollo de la huelga feminista en La Sexta desde primera hora de la mañana: veré a Antonio García Ferreras en “Al rojo vivo”, a Helena Resano en “La Sexta Noticias 1”, a Mamen Mendizábal en “Más vale tarde” y a Cristina Saavedra en “La Sexta Noticias 2”. Seguro que los cuatro, en representación de toda la cadena, defienden sin fisuras la lucha de las mujeres. Pero yo no me lo creo.

7/3/19

FORJADO CON AZÚCAR


Intercambiemos a los concursantes de “Bake off” y de “Forjado a fuego”. Por favor, por favor, por favor. “Bake off” es la nueva apuesta de Mediaset en el género de los talent shows, el “Maestros de la repostería”, el “Pastelchef”, especialistas pasteleros sufriendo mucho porque no les sale perfecta la esferificación del azúcar con la que coronar el fondant del cupcake. Panettones, brioches, panna cotas, tartas selva negra. Delicadísimos productos creados por lánguidos concursantes para el disfrute de sofisticados paladares. Y “Forjado a fuego” es el primer talent show llegado a España desde el mismísimo infierno gracias a Atresmedia: ¡un concurso de herrería de armas blancas en Estados Unidos con la estética del Motorista Fantasma! “Has forjado bien la hoja, muchacho, pero todavía debes amolar el filo”, “ésta es un arma de la que cualquier marine se sentiría orgulloso, nunca he visto un moteado de damasco igual en una katana”, “basta de yunque, ha llegado el momento de templar”.

Por favor, que se intercambien. Necesito ver a Jack, granjero de Iwoa, armero en su fragua doméstica, veterano de Irak, votante de Trump, ciento treinta kilos, intentar que el hojaldre no se quiebre al montar un milhojas de frutos del bosque y espelta dulce. Y me muero por ver a Ignasi, estudiante de audiovisuales en la Universitat Oberta de Catalunya, independentista, crudivegano y antiespecista, agarrar los martillos y las gafas de soldadura para reproducir una zweihander alemana del siglo XIV de puro acero W2. En “Bake off” hay una cata de los dulces cocinados por los concursantes. En “Forjado a fuego” hay una prueba de muerte en la que se evalúa el arma sobre cadáveres de animales o dummies que reproducen la anatomía humana. En “Bake off” se dice al ganador “mmm… esto está delicioso”. En “Forjado al fuego” se dice al ganador “tu arma mata”. Los dos programas son insoportables en su coherencia, pero irresistibles en su mezcla. Lo que, en general, puede afirmarse del conjunto de la televisión y de la especie humana.


6/3/19

¡VIVA EL BELLO STANLEY DONEN!


Gerard Piqué dijo, después de que el Barça derrotara al Real Madrid en la semifinal de Copa, que hay que hablar menos del VAR y más del juicio a los “presos políticos” catalanes. Otros creemos que hay que hablar menos del VAR y del “procés” y más de Stanley Donen, el director y coreógrafo a quien debemos maravillas como “Un día en Nueva York” o “Cantando bajo la lluvia”. Stanley Donen ya no está con nosotros, y la vida no puede seguir igual. A la mierda el VAR. Que nos dejen un poco en paz con el dichoso “procés”. Menos partidos de fútbol convertidos en una secuela de “CSI”,  menos políticos encantados de escucharse a sí mismos y ansiosos por convertirse en mártires de la fe nacionalista y más “Cantando bajo la lluvia”.

Donen decía que su trabajo consistía en lograr que la gente fuera al cine y se olvidara durante un par de horas de su vida real, pero que durante un tiempo pensó que debería hacer algo más que eso. Decidió que no porque era tan pesimista respecto al futuro del planeta que le encantaría que alguien hiciera eso mismo por él. A pesar de los esfuerzos de Steven Pinker en ensayos tan potentes como “En defensa de la ilustración”, en el que sostiene con argumentos y datos que, como diría Joan Laporta, “al loro, no estamos tan mal”, muchos somos tan pesimistas respecto al futuro de nuestro planeta como lo era Donen, y por eso nos esforzamos cada día para mejorar las cosas o, al menos, no empeorarlas. Pero necesitamos a Stanley Donen, necesitamos a Gene Kelly cantando bajo la lluvia y necesitamos a Frank Sinatra vestido de marinero buscando el amor en Nueva York. Kant distinguía entre lo sublime, que conmueve, y lo bello, que encanta. La tragedia, que excita el sentimiento de lo sublime, tiene más prestigio que la comedia y el musical, que excitan el sentimiento de lo bello. De acuerdo, las puertas del infierno que describe John Milton son sublimes, pero la lluvia que empapa a Gene Kelly proporciona una sensación agradable, alegre y sonriente. La comedia, dice Kant, presenta sutiles intrigas, confusiones asombrosas, gentes despiertas que saben salir del apuro y tontos que se dejan engañar. Eso es “Cantando bajo la lluvia”. Estamos sobrados de espectáculos que pretenden ser sublimes en torno a un partido de fútbol, un juicio, un discurso electoral o una serie de televisión con dragones. Faltan más películas, más canciones y más bailes bellos.

Stanley Donen ha muerto. ¡Viva el bello Stanley Donen!

5/3/19

ES BUENO SER RICO


“Ser rico es una maravilla” es el último hallazgo de “Salvados” (domingos en laSexta). Podría ser la continuación de aquel “Es bueno ser rey” con el que Mel Brooks resumía la gloria de la monarquía en “La loca historia del mundo” (1981). Brooks hacía humor, pero a lo tonto nos explicaba qué es un rey, no fuéramos a creer que la monarquía que por entonces reestrenábamos en España iba a ser diferente solo porque en vez de secundar golpes de Estado los paraba. Peor le fue a Jordi Évole, que intentando hacer un programa serio le salió uno de humor con Tita Cervera, actual baronesa Thyssen y ex muchas cosas, de jefa de pista.

La pasta explica muchas cosas; y, en la tele, más. Explica, por ejemplo, lo mucho que dan sí en pantalla Belén Esteban o Kiko Matamoros. Tal torrente de contenidos explica, a su vez, su capacidad de endeudamiento con Hacienda, su gran capacidad para lograr crédito en los bancos y su increíble capacidad para pagarlos en un plazo imposible para los demás. Aunque hay veces que el endeudamiento viene primero, como le pasa al dúo Paquirrín y señora, que están en “Gran Hermano” para pagar un pufo con Hacienda. Por eso la familia Pantoja se está gastando un dineral mandando SMS para mantenerlos dentro de la casa (no lo parece, pero es su inversión). Y por eso nos entretienen con lo que sea, incluso mostrando cómo él deja que ella le corte las uñas de los pies y le limpie los oídos, aunque él no haga lo mismo por ella (no lo parece, pero es su trabajo).

Évole advirtió que la entrevista a Cervera iba mal al reconocer que era Tita quien mandaba y decía de qué se hablaba y de qué no. Incluso se dio cuenta de que era un error aceptar sus regalos antes siquiera de sentarse a hablar. No es fácil entrevistar a una millonaria rodeada de sirvientes en su propio museo a una hora en que solo abren para la jefa. Entrar al museo por una tienda con barra libre, conduce a una entrevista floja en la que alguien forrado dice sonriente “Ser rico es una maravilla”. Ay, esa bolsa delatora colocada junto a ti. En los museos, Jordi, las tiendas se visitan a la salida.

4/3/19

DÍA DE LA MUJER IRRESPONSABLE


Ser hoy mujer feminista y responsable es muy fastidiado. Otros días se puede sin problemas. Basta con ser una mujer que cumple con sus responsabilidades de forma cabal, defendiendo a la vez la igualdad de hombres y mujeres de forma no menos cabal. Pero hoy empieza una semana dura que desemboca, ay, en el viernes ocho de marzo, Día de la Mujer. ¡Ser feminista y responsable un día así es imposible! La huelga de ese día la obliga a decidir a quién quiere más, a la feminista o a la responsable, a la trabajadora o a la huelguista, a la que se gana su dinerito empujando el carro como Dios manda o a la revoltosa que deja de empujar y pierde el dinerito aunque lo necesite con tal de demostrar que el carro no se mueve si ella falta.

Ana Rosa Quintana, mujer feminista y responsable, vive tal sinvivir que vive sin vivir en sí. Vean lo que dijo el otro día en antena cuando habló de este asunto: “Ya lo anuncio, este año voy a hacer la huelga aquí, haciendo el programa”. La pobre quiere tranquilizar a sus jefes diciendo que irá a trabajar aunque haga huelga, pero lo único que consigue es preocuparlos tanto a ellos —¿llevará años trabajando en huelga sin que se sepa?— como a nosotros —¿sabrá que la huelga consiste precisamente en no ir a trabajar?—. Después, recordando que el año pasado sí se sumó a la huelga (lo hizo a última hora para que la ola no la arrastrara), añadió otra perla: “Yo creo que ya tuve mi gesto”. Dejando de lado que una huelga es una acción que además de poseer un significado tiene en sí misma un gran valor intrínseco, no explica por qué no han de repetirse los gestos cuando son correctos.

Sin duda el problema está en considerar incompatible ser feminista y ser responsable, ¿acaso no es por responsabilidad por lo que hay que ser feminista? Pues Ana Rosa no lo sabe, porque dijo que no faltará al trabajo el día ocho porque “hay que ser responsables”. ¿Responsables? Por caridad, que alguien la avise de que lo que vamos a celebrar el viernes no es el Día de la Mujer Irresponsable.

3/3/19

PSICOTELEFARMACOLOGÍA

Resulta que los neurólogos acaban de descubrir que el consumo masivo de series de televisión provoca un aumento en la producción de dopamina, un neurotransmisor relacionado con las sensaciones de placer y satisfacción. Se acaba de publicar en una revista importante de éstas que aparecen en los rankings científicos más prestigiosos del mundo. Darse un atracón de capítulos de series de televisión funciona, a escala neurofisiológica, como darse un atracón de sexo o ingerir una dosis potente de una droga potente. Sabíamos que Netflix, Amazon o HBO venían a cumplir misiones muy complejas en la sociedad actual, pero no creíamos que entre ellas se encontrarían la de proxeneta o camello.

Y resulta que, por otro lado, el incremento de la dopamina es uno de los objetivos de los modernos fármacos antidepresivos. Esto tiene importantes repercusiones en el campo de la psiquiatría. Las pastillas dopaminérgicas tienen un índice considerable de abandono debido a sus efectos secundarios o a los periodos de varias semanas que tardan en alcanzar el efecto clínico buscado. Una terapia de choque, a lo
bestia, con temporadas enteras de series consumidas de un tirón, podría ser una alternativa eficaz, menos agresiva y más rápida, para este grupo de pacientes de difícil adherencia a la psicofarmacología más convencional.

El médico prescribiría “‘La maravillosa señora Maisel’, 2 episodios, desayuno y cena” o “‘The Umbrella Academy’, durante la primera semana 1 capítulo antes de dormir, a partir de ahí, increméntese la dosis en medio capítulo por semana”. En las revisiones se ajustarían las dosis pautadas según la evolución del enfermo. “Le veo bien, vamos a quitar ‘Rick and Morty’ y siga viendo ‘El cuento de la criada’”. “No acaba de mejorar, vamos a tener que ver temporadas enteras de ‘Stranger things’ a diario”. “¿Y esto lo paga el seguro, doctor?”. “¿Netflix? Por supuesto, ¿no ha oído que la sanidad española es una de las mejores del mundo?”.

2/3/19

"ES LA TELEVISIÓN, ESTÚPIDO"



¿Saben cuál fue la campaña televisiva más importante jamás realizada a favor del pensamiento científico? La primera emisión televisiva que existió. Tuvo lugar en el Reino Unido durante la década de los años 30 a cargo de una jovencísima BBC. Da igual cuál fuera el contenido de esa primera emisión: su mera existencia, el mero hecho de que pudiéramos ver en una pantalla imágenes que habían sido tomadas lejos de ahí y detrás de cuerpos opacos, ya era el más convincente alegato a favor de esa empresa colectiva de la humanidad que llamamos “ciencia”.

La fascinación inicial terminó cediendo a favor de la habituación ante el nuevo invento, hasta el punto de que poco a poco empezaron a aparecer en las pantallas programas cuya filosofía era inequívocamente contraria a la lógica científica, sin que acusaran la contradicción de utilizar la sofisticad tecnología catódica para transmitir sus apologías de la irracionalidad. En nuestro país, personajes tan poco deseables como el doctor Jiménez del Oso, Txumari Alfaro o Íker Jiménez difundieron y difunden sus mensajes en contra de la ciencia gracias a la ciencia. Y uno de los terrenos científicos en donde esto es más aplicable es precisamente la medicina.

Por eso, la magnífica campaña de los Ministerios de Sanidad y de Ciencia a favor del pensamiento científico y en contra de las pseudoterapias encierra un sabor agridulce. Dulce, porque es necesaria, acertada y precisa; agrio, porque cada minuto de televisión -un minuto de “Gran Hermano”, un minuto de “Mujeres y hombres y viceversa”, un minuto, ay, de “Cuarto Milenio”- ya debería ser suficiente argumento para que nadie pudiera creer una sola palabra de tanto charlatán y para que entendiéramos que aquéllos que se lucran robando a las personas que tienen problemas de salud desesperados se merecen la consideración social que reservamos a los terroristas, los pederastas o los asesinos machistas. El eslogan “CoNprueba” es excelente, aunque quizá hubiera bastado “Es la televisión, estúpido, no lo olvides”.

1/3/19

LA VERDAD ES LA VERDAD



Dicen los de Yale (Connecticut, universitarios de Connecticut) que la frase del año en 2018 es del exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani. Intentando defender a Donald Trump de la investigación de la “Trama Rusa”, carga a saco cuando un periodista le acorrala.
La verdad es la verdad.
—No, no es la verdad. La verdad no es la verdad.

Eso aquí no pasa. Pablo Casado, por ejemplo, no dijo en la entrevista televisiva del pasado lunes en La 1 que un maltratador no es un maltratador. Simplemente cambió la palabrota por el eufemismo “Esa persona que no se está portando bien” con las mujeres. Es como el clásico “Esa persona de la que usted me habla” y su secuela de La 2 “Ese programa del que usted me habla”. Queda mucho más fino, no ofende a esas personas que no se están portando bien con las mujeres, y no molesta a ese partido político aliado que se está portando bien con esas personas que no se están portando bien con las mujeres. Eso sí, a una pregunta del entrevistador, Carlos Franganillo, Casado le arreó un buen zasca.
—Usted decía recientemente al digital ‘El Español’ que algunas mujeres en momentos de incertidumbre podían no saber qué tenían dentro. ¿Piensa que algunas mujeres en esos casos no lo saben y que el Estado tiene que intervenir de alguna manera?
—Yo lo que creo es que hay que leerse las entrevistas enteras. Lo que decía es que tenemos que tener información en este tipo de cuestiones; cuanta más información, mejor.

Al día siguiente, Xabier Fortes recuperó en “Los desayunos de TVE” la grabación de lo que había dicho Casado sobre el aborto en aquella entrevista. Y parece que Franganillo tenía razón.
—Creo que es bueno que las mujeres que se vean en una incertidumbre sepan, simplemente sepan, lo que llevan dentro. Porque yo tenía que ver una ecografía todos los días a partir de esas semanas 20-21…, la verdad es que creo que es bueno.
Al margen de lo extraño que resulta pedir que se hagan unas ecografías que nuestra sanidad ya hace, la tertuliana Gemma Robles puso el dedo en la llaga.
El problema que tienen los políticos acostumbrados a culpar al mensajero cuando algo les sale mal, es que ahora los medios escritos también tenemos la posibilidad de poner la prueba audiovisual: ahí está lo que ha dicho.

Llamar las cosas por su nombre y dejar que la verdad sea la verdad no debería ser tan difícil. Jordi Hurtado lo logra en el mensaje que grabó tras la muerte del gran y magnífico José Pinto.
—Eso es, para todos los que hacemos este programa, yo qué sé, es… la palabra clara es una gran putada. José, nos has hecho una inmensa putada a todos, porque te queremos, te queremos muchísimo.
Todos, José, es la verdad.