23/11/17

INSURRECCIÓN


Por volver a comprobar que la tele es la caja tonta solo si la ves a lo tonto. Por pasar un buen rato de ocio en casita después de cenar. Por irte a la cama contento y sin la sensación de que tras un duro día de trabajo en la tele se han reído de ti. Hoy por la noche, en laSexta, “¿Dónde estabas entonces?”. De buen rollo.

Por venganza. Por añadir una piedra al alud que ha comenzado a sepultar a “Gran hermano”, con quien compite directamente. Por poder contar dentro de 40 años dónde estabas tú entonces y qué hiciste cuando “GH” entró en crisis tras años arrasando y cambió la historia de la televisión al fracasar el programa antes que había cambiado la historia de la televisión. Hoy por la noche, en laSexta, “¿Dónde estabas entonces?”. Con mala leche.

“¿Dónde estabas entonces?” ya lideró y dio sopa con ondas a “GH” la semana pasada. Pero también a TVE, que dispone del más grande archivo de imágenes del último medio siglo y tiene mucho que aprender. LaSexta hace un programa a caballo entre la nostalgia de la buena, la Historia de España con mayúsculas, el periodismo de investigación sencillo pero eficaz y la vertebración del Estado sin pamplinas. Y demuestra con una mínima inversión qué es la televisión de servicio público más allá de Carlos Herrera, Javier Cárdenas y el pez rey con pa amb tomàquet, becada con manzana y ñoqui de maíz.

“Cachitos de hierro y cromo” es una pirueta de ingenio y complicidad que lamentablemente se queda en la música y no va más allá. “Ochéntame otra vez” es un apéndice tardío de “Cuéntame” que no se atreve a caminar solo. Pero Ana Pastor presenta una hermosa fórmula televisiva en la que nos pregunta “dónde estabas entonces” como pretexto para descubrirnos dónde están ahora los grandes y pequeños protagonistas de nuestra historia. Ahora te toca a ti. Pasa del culo de Maico, Carlota y Yangyang. Da igual que los expulsen o queden en ese “GH” que se hunde. Asómate a ver dónde están ahora quienes entonces estaban donde tenían que estar. Como harás tú hoy. Como un halcón llamado a las filas de la insurrección.

22/11/17

ESCLAVOS EN BÉLGICA


Hegel sostiene en sus “Lecciones sobre la filosofía de la historia” que lo que distingue el mundo antiguo del mundo moderno es el hecho de que antiguamente sólo uno era libre; después, algunos; mientras que ahora todo individuo es libre. Así pues, es la idea de libertad lo que fundamenta la igualdad de los hombres. Sin embargo, después de disfrutar estas últimas semanas con los casos de Hércules Poirot en la serie “Agatha Christie: Poirot” (Paramount Channel), he llegado a la conclusión de que el detective belga es un esclavo de sus pequeñas células grises y de su condición de famoso detective. ¿Es libre Poirot de acudir a una fiesta, alojarse en un hotel, viajar a Egipto, comer en un restaurante, visitar a un viejo amigo, viajar en tren, jugar a las cartas o pasar unos días de descanso sin que le caiga encima un asesinato más barroco que una escultura de Bernini? Y aún diría más. ¿Era libre la gran Agatha Christie de deshacerse de ese detective al que en una ocasión describió como detestable, rimbombante y fatigoso? ¿No fue Arthur Conan Doyle un esclavo de su personaje más famoso, el inigualable Sherlock Holmes? Parece que, en al caso de los grandes clásicos de las novelas de detectives, es la esclavitud lo que fundamente la igualdad de personajes y autores. Todos los que amamos a Poirot queremos verle siempre tan atildado, meticuloso,  perfeccionista y teatral como cuando lo interpreta David Suchet en “Agatha Christie: Poirot”. Holmes siempre es Holmes, aunque en “Sherlock” utilice un teléfono móvil. Agatha Christie fue una esclava del bigote y de las células grises de su detective belga. Conan Doyle nunca pudo escapar del 221 B de Baker Street.

Puede que todos seamos libres, como quería Hegel, pero unos somos más libres que otros. Poirot, que atrae el crimen vaya donde vaya, es menos libre que Agatha Christie, que tampoco fue libre de convertir a su personaje en un anarquista o de afeitarle el bigote. No seamos tan duros con los personajes de esa serie de detectives en la que se ha convertido el desafío independentista catalán: sus creadores les han hecho como son, y esos creadores no pueden hacer que sus criaturas  hagan o digan cosas que decepcionen a sus lectores y, dentro de muy pocos días, también votantes. ¿De verdad creen que es casualidad que Puigdemont se haya ido a vivir a Bélgica, la patria de Poirot? ¿Y alguien se imagina a Puigdemont con otro peinado o a Poirot sin bigote? Pobres esclavos.

21/11/17

50 SOMBRAS DE PRETTY WOMAN

El pasado domingo Telecinco arrasó la audiencia nocturna con la película “Cincuenta sombras de Grey”. Como colofón de una semana en la que redes sociales y tertulias televisivas ardieron de indignación por los detalles del juicio contra “la manada”, en vísperas del Día Internacional contra la Violencia de Género, una historia que hace apología de la dominación y la sumisión, que cuenta en un tono glamouroso el voluntario sometimiento físico, psíquico y sexual de una mujer a un hombre frío y agresivo, se convirtió en la película más vista del año, a un millón de espectadores de distancia de la siguiente, humillando en audiencia, por ejemplo, a la segunda parte de la interesantísima entrevista que Jordi Évole le hizo a Nicolás Maduro en “Salvados”.

Da como un poquito de asquito imaginarse lo que ocurrió esa noche en España. Millones y millones de varones corriendo ante el televisor para babear ante una de las cimas de la cultura de la violación, disfrutando al ver en la pantalla todo lo que les gustaría hacer a ellos con las mujeres, mientras que ellas estarían en otra habitación viendo “Salvados” o, si se encontraban en la misma sala donde se estaba viendo “Cincuenta sombras de Grey”, intentarían no atender a la historia o apartarían la mirada cada vez que Christian Grey apareciera en pantalla por la repulsión que les provocaría. El éxito de audiencia de la película sádica demuestra no sólo los gustos agresivos de los varones españoles, sino también que el mando a distancia es otro ámbito más en donde la voluntad masculina se impone sobre la igualdad de sexos.

Ya tenemos una nueva “Pretty woman”, otra película claramente machista dirigida a un público masculino, que durante décadas arrasaba las audiencias cuando y donde quiera que se emitiese. Pero el nivel de violencia de “Cincuenta sombras de Grey” va muchísimo más allá que el de la película de Julia Roberts y Richard Gere. Nos estamos volviendo todos locos. Permítanme la única frase en la que voy a opinar con sinceridad en esta columna: yo no entiendo absolutamente nada.

20/11/17

PUBLICITA COMO PIENSAS



Pocas cosas en la vida me gustarían más que asistir al rodaje de un anuncio publicitario de estos que te venden cualquier producto usando un mensaje solidario-progresista-altruista-majo-concienciado-humanista. Contemplar las minucias de la producción ha de ser brutal y desenmascarador, el definitivo derrumbe de la inocencia. La campaña de Toyota “Conduce como piensas” muestra al actor Daniel Guzmán planteándonos seriamente preguntas sobre cómo tratamos al planeta, sobre cómo nos relacionamos las personas entre nosotras. La realización es sobria, oscura, reflexiva. Y en el colmo de la desfachatez nos pregunta qué pensamos sobre la corrupción y qué pensamos sobre la pobreza energética. Después vemos imágenes de Guzmán ayudando a una anciana en un autobús. Cuatro planos, dos desde dentro del bus, dos desde fuera. Un quinto plano corto muestra entrelazadas las manos del actor y la mujer.

Yo quiero el making of de esa secuencia. Quiero ver cómo maquillan a Guzmán. Cómo repiten una y otra vez las tomas hasta llegar a las que son válidas. Cómo se hizo el casting de los otros pasajeros del bus. ¿Y el vestuario? “María, ¿ya tienes la ropa de la vieja?”, “sí, le ponemos un vestidito humilde, gris con topos blancos”. Quiero saber las instrucciones del director. “Primero miras a la izquierda, sostienes su brazo, luego la miras a ella y sonríes. Vamos a ensayarlo un poco a ver… ¡y acción!”. Tanto se ha vuelto el lenguaje audiovisual nuestra primera lengua, que vemos el spot como si contempláramos en directo un acto virtuoso carente de artificios. Pero es mentira. Tras ese gesto hay cámaras. Y guionistas. Y detrás hay agencias publicitarias de nombres ridículos. Y detrás de todos los detrases que hay detrás de las manos entrelazadas del joven y la anciana están los intereses económicos de Toyota calculados con cinco decimales.

Pocas cosas en la vida me habrían gustado más que asistir al rodaje de ese anuncio. Sólo una: asistir a la presentación del spot ante los directivos de Toyota. Publicita como piensas.

19/11/17

CÁRDENAS, HERRERA Y LAS VACUNAS


¿Es la Tierra plana? Pronto podrás votar en “¿Cómo lo ves?” lo que te salga de los pirindolos. ¿Cuántas naves extraterrestres se esconden tras la Luna para violarnos o exterminarnos, según tengan el día? Ve pensando para cuando lo pregunte Carlos Herrera, que vas a flipar. Algunos dicen que una especie humana desconocida vive en las enormes cavernas del subsuelo y saldrán para esclavizarnos. ¿Qué opinará Boris Izaguirre y qué opinarás tú? Seguro que a Pepe Navarro o Santiago Segura se les ocurre algo que decir sobre la curación de enfermedades con la “energía positiva” en la que creen millones de personas, así que vete discurriendo tú algo. ¿El Sol de la mañana es el mismo del día anterior que dio la vuelta por el inframundo en una barca o es creado cada día por nuestro benefactor, el rey Felipe el Preparado, que aprendió el truco en aquel curso que le pagamos en Canadá, y recibe la ayuda secreta de M. Rajoy (sea quien sea) con quien forma una pareja tan poderosa como Rick y Morty? Ostras, esta sí que es buena. ¿No sabes qué opinar? No te preocupes, en “¿Cómo lo ves?” podrás confrontar lo que digan sabios como Salvador Sostres o Ana Obregón, y ya se te ocurrirá algo.

Escribo esto antes del “¿Cómo lo ves?” de ayer porque quiero decirle a Herrera cómo veo “¿Cómo lo ves?” no viéndolo. Anunció un debate sobre la tendencia creciente de no vacunar a los niños y sus consecuencias. O sea, sobre algo muy serio se investiga, estudia y aprende, pero no se debate; igual que no se debate lo guay que es tomar antibióticos si apetece o antidepresivos por si acaso, si el hombre fue a la Luna, o si el holocausto nazi existió. El Estado financia un costoso sistema sanitario y prepara a sus profesionales mediante un sistema educativo caro y muy exigente que funciona asumiendo que el conocimiento no depende del voto de indocumentados opinando antes de irse a la cama. Se (nos) pega un tiro en el pie si a la vez juega a los debates de la señorita Pepis y al todo vale. Por cierto, ¿qué opina Cárdenas de toda esta mierda?

18/11/17

LA TELEBASURA ES BUENA


La telebasura en España cumple 25 años. ¿Nada que celebrar? Bueno, no tan rápido. La telebasura le viene muy bien al negocio televisivo. La vida es muy dura. Y más desde que nuestro estado civil es “en crisis”. Lo primero de todo, lo primero sobre todo y lo primero ante todo es la economía, estúpido. Así que perfectamente puede haber quien celebre los 25 años de telebasura.

Tres chiquillas desaparen en Alcàsser en noviembre de 1992. Acaban de nacer las cadenas privadas y la todopoderosa TVE es el enemigo a batir. Paco Lobatón marca el rumbo siguiendo el caso desde “Quién sabe dónde”. “De tú a tú”, la lanchita que Antena 3 pone a disposición de Nieves Herrero, intenta recortar la ventaja del trasatlántico. Imposible. Si entonces el nombre de la cadena era “la Primera”, y no “La 1” como lacónicamente se llama ahora, era por algo. Hasta que el 27 de enero de 1993 aparecen los cuerpos. Esa noche, Herrero desvela que, fueran cuales fueran las promesas con que nacieron las privadas, en la guerra por la audiencia vale todo. “De tú a tú” se emite en directo desde Alcàsser con las familias subidas a un escenario y los vecinos gritando y aplaudiendo en primera fila. Un éxito. Telecinco intenta recuperar el terreno perdido con Pepe Navarro removiendo el fango durante el juicio en “Esta noche cruzamos el Mississippi”. La telebasura es buena si la bolsa suena.

Hay que encender la tele con precaución siempre, y más ahora que se juzga a La Manada por la violación denunciada por una chica de 18 años. Pueden oírse barbaridades en las grandes cadenas, pero es más peligrosa la pequeña que ve la ocasión para medrar. En Trece, ex13TV, por ejemplo, el otro día tuvieron la ingeniosísima idea de captar el interés de la audiencia mostrando en un recuadro de la pantalla a la dirección del programa decidiendo, en directo, qué mostrar y qué no de los siete vídeos que La Manada había grabado esa noche. La fidelidad de los espectadores fue premiada con varios fragmentos. La verdad os hará libres, y la verdad es que si esto no es telebasura y un desprecio al prójimo que baje Dios y lo vea.

17/11/17

MILAGROSA, INCOMPRENSIBLE, FRÍA



Que la Navidad es milagrosa se aprecia perfectamente en el anuncio de la lotería de Navidad de este año. Dicho filme consigue el portentoso prodigio de que veinte minutos -el anuncio completo dura veinte minutos y se puede ver en internet; en televisión nos ofrecerán versiones más cortas- parezcan veinte años sin recurrir a las ecuaciones de Einstein acerca de la relatividad del tiempo. Llevamos el ratón hacia la parte baja de la pantalla para que nos aparezca el minutaje que ha transcurrido con cada plano, y descubrimos que el tiempo se ha detenido. ¿Puede ser lento un spot? Sí, si es un spot navideño contagiado por el milagro de la Navidad.

Que la Navidad es incomprensible se aprecia perfectamente en el anuncio de la lotería de Navidad de este año. No es que el guion exija del espectador la suspensión de la incredulidad, como muchas veces nos exige el buen cine; es que la historia de amor entre el ente extraterrestre encarnado en el cuerpo de una modelo y el guía turístico madrileño nos exige la suspensión de la lógica más elemental, del conocimiento de España y de la mayoría de los conceptos que nos explicaron Epi y Blas cuando éramos niños. La trama principal es ridícula, las subtramas son absurdas y las subsubtramas son risibles. No has terminado de lamentar un error de guion cuando ya se han amontonado cinco más en la siguiente secuencia.

Que la Navidad es fría se aprecia perfectamente en el anuncio de la lotería de Navidad de este año. Y eso es lo más incomprensible y lo más milagroso: que una película que pretende contar una historia cálida y emocionante en el marco del hipersentimentalismo navideño no consiga provocar la menor empatía con los personajes ni a la hermana cursi de Áless Gibaja. Uno termina el anuncio y lo primero que hace es ir a su dormitorio a ponerse un jersey. Lo segundo es lamentar que al final en la nave espacial no se fueran el ente, el guía, el perro, el amigo, el lotero y, ya puesto a pedir, la Navidad en su conjunto. Eso sí que podría ser el Gordo de Navidad.

16/11/17

MENOS HIMNOS, MÁS PERET


Sin proponérselo, “El intermedio” ha dado con la solución: “menos himnos, más Peret. Es un verso de un divertido videoclip que han sacado sobre el follón catalán usando el “Amigos para siempre” de los Manolos con una nueva letra que habla de calçots, garrafones, castells y aceite de Jaén. Hacia el final sueltan la consigna perdida entre el resto de la letra: “menos himnos, más Peret”. Llevamos meses oyendo que la solución, sea la que sea, pasa por el diálogo. “La solución, sea la que sea, pasa por un referéndum sobre la independencia”. “La solución, sea la que sea, pasa por el arbitraje internacional”. Pues bien, en lo que a mí respecta, la solución, sea la que sea, pasa por menos himnos y más Peret.

La solemnidad es parte del problema. La solemnidad, que siempre hace babear a los horteras y los tontos, tan ligada al narcisismo, la prueba infalible de que tanto ruido no es más que un montón de mentiras y mezquindades. Quitar la solemnidad al procés es como quitar esa inquietante musiquita de fondo que tienen los programas sobre ciencias ocultas: el engaño se disuelve y sólo queda la palabrería. Y en esa tarea libertadora los himnos bien podrían ser los primeros en caer: la “Marcha Real” y “Els segadors” a la papelera de la historia. En la próxima final de la Copa entre el Madrid y el Barça pongan “El muerto vivo”, a ver quién es el bobo que lo silba.

Apoyo unificar los contenidos de la educación en todo el territorio nacional. De hecho, apoyo que sea obligatorio en toda España estudiar el “Amigos para siempre” de “El intermedio”. En una situación de empate técnico como ésta, la solución no pasa por afinar aún más el instrumento de medida para detectar qué mitad tiene ese 51% que le permitirá arrasar a los que sólo tienen el 49%, sino en desvelar la falacia del enfrentamiento y redescubrir -por ejemplo, Peret mediante- que en las cosas importantes la proporción es 99%-1%. Eso sí, no pongan el vídeo de Wyoming en la asignatura de Danza: jamás se vio en la televisión mundial a cinco personas bailando tan mal.

15/11/17

GEOPOLÍTICA EN EL PLATÓ


Es posible que Kevin Spacey, acusado de continuos abusos sexuales en el rodaje de la serie “House of Cards”, se creyera una especie de Francis Underwood de la vida, como Bela Lugosi terminó creyéndose Drácula o Johhny Weissmüller acabó confundiéndose a sí mismo con Tarzán. O puede que esa sensación de poder absoluto, esa seguridad de ser intocable de la que presumía Lawrence de Arabia cuando paseaba por las calles de Dera´a desafiando a los turcos, haya llevado a Spacey a sobrepasar los límites físicos, estéticos y éticos en sus relaciones laborables. De momento, Netflix ha anunciado la suspensión de “House of Cards” porque la noticia de los abusos sexuales cometidos por Kevin Spacey no es buena para el negocio y, ya se sabe, el negocio es lo único que importa en el mundo de los negocios. Triste fin para el presidente Underwood.

¿Los ejecutivos de Netflix no sabían que Spacey se comportaba como un “depredador sexual” en los rodajes de “House of Cards”? Puedo entender que los votantes de Francis Underwood no sospecharan el desprecio que el político sentía por los ciudadanos y por la democracia, pero me resulta difícil creer que los muy profesionales ejecutivos de Netflix ignoraran las costumbres de su estrella y su forma de tratar a los últimos de la cadena alimenticia. Si es verdad que, como dice el analista político Dominique Moïsi, la realidad geopolítica imita a “Juego de tronos” o “House of Cards” porque los guionistas pueden intuir el mundo que viene como lo hacen los poetas y los pintores (nunca los expertos), entonces también es verdad que la realidad geopolítica imita al plató en el que se rueda una serie de éxito y, así, la única manera de no enterarse de lo que pasaba con Spacey y otros muchos famosos (desde Bill Cosby al actual presidente de los Estados Unidos cuando sólo era un showman catódico) es comportarse como los jueces orangutanes de “El planeta de los simios” que se mantienen ciegos, sordos y mudos ante el discurso del humano Taylor.

La geopolítica seguirá su camino sin la ayuda de Francis Underwood, y hasta “House of Card” puede existir sin Kevin Spacey porque siempre nos quedará Claire, pero el actor tendrá que purgar su conducta interpretando en “Juego de tronos” a un personaje que esté al final de la cadena alimenticia o, quizás, volviéndose ciego, sordo y mudo hasta que Netflix y algunos espectadores desmemoriados le perdonen.

14/11/17

¡NO, CHEF!


No, chef. Ni de coña, chef. Va a ser que no, chef. Pasa de mi culo, chef. ¿Tú y cuántos como tú, chef? Esto no es el ejército, chef. No eres mi superior en ninguno de los sentidos, chef. No estoy de acuerdo contigo, chef. No me gusta la sumisión, chef. Me toca las narices la obediencia ciega, chef. Menos órdenes, chef. Conmigo te equivocas, chef. No le veo las ventajas a tener que doblar sistemáticamente la cerviz ante ti ni ante nadie, chef.
Me podría gustar jugar a las cocinitas, que no me gusta, pero nunca me gustará tener que contestar a todo “Sí, chef”. Una cosa sería que me gustara decir “emplatar”, “maridar” e incluso “dice en boca”, que no me gusta, pero otra muy diferente es tener que decir a todo “Sí, chef”. Y si esto fuera es un restaurantito pijotero o el frente de Verdún en la puñetera Primera Guerra Mundial, que no lo es, tampoco aguantaría que me mandaran responder a todo diciendo “Sí, chef”. Incluso resulta un mal modelo de conducta, y cargante hasta decir basta, ver a los demás balar como un rebaño “Sí, chef”.

No, chef, la transmisión de conocimiento de quien sabe más a quien sabe menos no mejora si se obliga a responder al aprendiz “Sí, chef”. No, chef, la cocina no es para tanto y no hace falta tanta tontería ni tanto “Sí, chef”. No, chef, no es más importante ser cocinero que ser un ciudadano respetable, igual y con los mismos derechos que cualquier otro que se niega a tener que decir porque sí “Sí, chef”. No, chef, en los centros educativos no se transmiten conocimientos ni habilidades más sencillas que la cocina, algunas son mucho más importantes y complicadas, y se montaría una gorda si alguien quisiera mejorar la educación implantando la mierda esa de repetir “Sí, chef”. A no ser que ya estuviera surtiendo efecto tanto “MasterChef” y se haya creado una cantidad suficiente tontorolos encantados con la idea de que los estudiantes de hoy y ciudadanos de mañana siempre respondieran al unísono como borregos con un “Sí, chef”.

13/11/17

EL PENDIENTE DE LOLA FLORES


—Perdón, pero se me ha caído algo mucho más importante que un pendiente en oro, se me ha caído la dignidad.

“Gran Hermano Revolution” da vueltas en el escenario y la dignidad sale disparada a un rincón. Como aquella vez, hace cuarenta años, que a Lola Flores se le escapa un pendiente.

—Ha caído por ahí. No, no, eso no. Es una dignidad. No sé, pero no se puede perder.

1977. Punk en Madrid. Lola actúa con público y en directo en “Esta noche… Fiesta”, cuando un pendiente sale despedido. Detiene el espectáculo y busca el pendiente. “GH Revolution” ni es la vida ni es en directo, pero sí es una revolución. Una revolución de 360 grados que marea para quedar donde estaba, un torbellino que lo pone todo patas arriba para dejarlo igual. Con lo que no contaban en “GH Revolution” es con que se les escapara la dignidad en un giro.

—Bueno, ustedes me lo vais a devolver porque mi trabajito me costó.

Así comenzó Jesús Vázquez la promoción de esta edición de “GH”: “los millennials vais a vivir la misma sensación que vivimos los que vimos el primer GH hace 17 años”. Revolución vuelta y vuelta. Vuelta a la casilla de salida, que su trabajito les costó. Que ya en la preselección de los concursantes en Valencia tuviera que intervenir la policía, es buena señal. Después, las acusaciones de machismo o racismo en el plató añaden la habitual sal gruesa al plato. Y llega una violación. Una presunta violación. Parece demasiado, pero la chica dice que su ilusión es concursar, no pone denuncia y pide volver a la jaula de oro. Perfecto, eso incluso mejora el guion previsto. En el lugar más vigilado de España, repleto de cámaras y grabaciones, a Telecinco se le escapa la dignidad en un giro y no la encuentra, no ve nada. Prefiere guardar las imágenes de un caso así de gordo en un cajón. Presentadores, concursantes y espectadores están de acuerdo. La complicidad es una bestia de muchas cabezas.

—Bueno, muchas gracias, de todo corazón, pero el negocio, Íñigo, no lo quiero perder, ¿eh?, por favor.

12/11/17

CONTRA LOUIS CK, A FAVOR DE "LOUIE"


De verdad, si no distinguimos entre la obra y el autor vamos de culo. Bernini, uno de los mayores genios de la historia del arte universal, propinó por celos, con la ayuda de un sirviente, una brutal paliza a su amante Constanza Bonarelli, en la que le cosió la cara a navajazos dejando su rostro deforme para siempre. ¿Retiramos el Rapto de Proserpina de la Galería Borghese? ¿Cerramos San Pedro del Vaticano? Cuenta Tolstoi en sus diarios cómo durante su juventud violó a una criada y se desentendió del hijo surgido de ese abuso. ¿Exigimos a Alianza Editorial que elimine “Guerra y paz” de su catálogo? Chaplin acosaba frecuentemente a sus actrices principales. Incluso expulsó a Virginia Cherrill del rodaje ya muy avanzado de “Luces de la ciudad” porque la protagonista no cedía a los impulsos sexuales del director. ¿Nos manifestamos en contra de que se proyecten películas de Charlot? ¿Retiramos “Luces de la ciudad” de TCM y otras cadenas dedicadas al cine clásico?

Una obra de arte no se agota en su autor sino que lo trasciende, a diferencia de un selfie. HBO, después de que Louis CK confirmara que son ciertas las acusaciones de cinco mujeres acerca de que el cómico se masturbó ante ellas, ha retirado de su catálogo todos los contenidos de este autor. FX está dudando sobre si conserva o elimina “Louie”, una de las mejores series de la historia de la televisión. No lo niego: mi valoración personal del ciudadano Louis Székely -su nombre real- ha pasado de “ni idea” a “valiente hijo de puta”, pero mi opinión sobre “Louie” u “Horace & Pete” sigue fija en “obra maestra”. Me niego a que la evaluación de una obra de arte pivote sobre la virtud moral del autor, y rogaría a HBO y a FX que no dé por sentado el puritanismo de su público, permitiéndonos a cada uno decidir si tratamos las series como si fueran tuits de nuestro cuñado u obras de arte propias de un género ya indiscutible. No es Louis CK -ni Bernini, ni Tolstoi, ni Chaplin- gente con la que iría a tomar café, pero aplazaría un café con la persona más virtuosa del mundo si descubriera que aún me queda un capítulo de “Louie” por ver.

11/11/17

SAMANTA Y LA AUTOESPECIALIZACIÓN


Hay periodistas deportivos. Hay periodistas de guerra, de sucesos, de información cultural. Algunos periodistas se especializan en información económica o internacional. Incluso existen periodistas que se especializan en divulgación científica, en información meteorológica o en el mundo del corazón. Samanta Villar es una periodista especializada en Samanta Villar. ¿Autoespecialización? Llamémoslo así. ¿Idiocia? Bueno, es un término psiquiátrico más clásico. Lo reconoce sin problemas: “¿por qué el periodista no puede ser el protagonista?” (fin de la cita). Ya lo hizo en “21 días”, luego en “Conexión Samanta” y ahora lo hace en “Samanta y…”.

Soy incapaz de imaginar qué siente esa mujer cuando se mira al espejo y tengo mis dudas acerca de cómo ha de ser la convivencia con ella. Entiéndase: cuando Samanta aborda en sus espacios el porno, las sectas o el cannabis, el tema de sus reportajes no es el porno, las sectas o el cannabis, sino Samanta en el mundo del porno, Samanta en el mundo de las sectas y Samanta en el mundo del cannabis. Su nueva entrega ha resultado polémica debido a sus afirmaciones sobre la maternidad. Ella asegura que tan sólo está contando su experiencia personal y diciendo eso cree que defiende el interés del nuevo estreno de Cuatro.

Para un periodista tiene ventajas especializarse en uno mismo. Se disfruta de un acceso privilegiado a los datos, no se requiere de fuentes externas, se conoce de primera mano el tema sobre el que se escribe. Es difícil que el entrevistado mienta al entrevistador. No hace falta contrastar la información… Pero tiene una levísima desventaja, un mínimo detalle que ensombrece el resultado final: que no le importa una mierda seca a absolutamente nadie al que le importe el periodismo de verdad. Al menos, que no me importa una mierda seca a mí. Pero que nadie se moleste: tan sólo estoy contando mi experiencia personal con “Samanta y…” y diciendo eso creo que defiendo el interés de esta columna. ¿No es razonable autoespecializarse para hablar del periodismo autoespecializado? Qué difícil contener el bostezo...

10/11/17

SIN PAPELES NO HAY PARAÍSO


Defraudemos a Hacienda. La gente bien lo hace. La gente bien forrada, quiero decir.

Hay otras cosas que no son defraudar a Hacienda que pueden tener su cosa y hasta ser entretenidas, como cocinar, cantar, bailar, saltar a una piscina o forjar a fuego, pero donde esté defraudar que se quite lo demás. La tele debería entenderlo y ponerse al día. Habría que actualizar esos concursitos ridículamente intensos e innecesariamente largos que nos quieren entretener y emocionar con fruslerías. Puestos a vendernos la pamplina esa del trabajo, el esfuerzo, la superación y todo por un sueño, deberían dejarse de pijaditas y centrarse en defraudar a Hacienda. Un ‘talent show’ en hora de máxima audiencia con concursantes pizpiretos, escenografía, jurado, nominados, ensayos, pruebas en directo, expulsiones y famosos defraudadores invitados en el plató dando consejos desde la indiscutible autoridad que proporciona su experiencia, desde la elevada atalaya que confiere una bajeza moral sin sombra de remordimiento.

Abandonemos este empecinamiento televisivo por enseñarnos a proyectar la voz y reducir una salsa. El máster en el que queremos ser chefs, la operación que nos lleve al triunfo pasa por quitarnos la venda y manejarnos con soltura entre sociedades pantalla, testaferros, fraudes, estafas, amnistías fiscales, corrupción política, sector ‘offshore’, ingeniería financiera, paraísos fiscales, contabilidad creativa, entramados societarios, ‘trusts’, fundaciones de interés privado, secretismo, complicidad política, evasión, elusión y optimización fiscal. Por empezar por algo, reconocerán que lo de “elusión y optimización fiscal” suena como los ángeles.

Defraudemos a Hacienda como hace la realeza, la clase política, los empresarios, los deportistas, los artistas. Seamos como ellos. Seamos como toda esta gente hecha de otra pasta, concretamente de mucha. Seamos como la gente bien, esa gente que vive bien y nos deslumbra y está encantada de deslumbrarnos y de vivir bien y de ser gente bien. Si esto se va a la mierda, viajemos todos en primera.

9/11/17

CONTRA UNA TVE CATÓLICA


No quiero una TVE que dé sermones, quiero que dé noticias. No quiero una TVE que emita desde un púlpito, quiero que emita desde la sede de los servicios informativos. No quiero una TVE que adoctrine, predique y haga proselitismo de la única interpretación de la verdad verdadera; quiero que interprete lo que ocurre, si quiere, pero que no ofrezca un único análisis, una única interpretación, una única forma verdadera y universal de entender qué es lo que ocurre. No quiero una TVE tan obsesionada por la pureza dogmática, la unidad doctrinal y la ortodoxia que no nos deje leer con nuestros propios ojos los sagrados acontecimientos. No quiero una TVE que los oculte, los reserve para sí, y a nosotros solo nos ofrezca noticias seleccionadas, elaboradas e interpretadas como Dios y sus intermediarios mandan. No quiero una TVE tan empeñada en salvar nuestras almas y evitar que seamos ovejas descarriadas que nos cuente la realidad correctamente masticada para que no se nos atragante. No quiero una TVE en una peana que predica desde la superioridad moral de quien está convencido de que una palabra suya bastará para sanarnos. No quiero una TVE que nos obligue a ver el “Telediario” como si fuese un sermón de misa. Protesto y reclamo una TVE protestante porque no quiero una TVE paternalista, universal, católica.

Así contó TVE anteayer que Puigdemont se reunió con unos alcaldes catalanes en un acto en Bruselas: “ha atacado al Gobierno”, “ha arremetido contra las autoridades europeas” y fue “en tono de mitin electoral”. ¿Atacó o se defendió? ¿arremetió o criticó? ¿mitin o convencimiento? Debemos creer a TVE porque no retransmitió el acto y no podemos juzgar lo ocurrido. Igual que la Iglesia Católica reserva la lectura de las Sagradas Escrituras a los doctores mientras los fieles deben atenerse a la masticada interpretación oficial dada en el sermón, TVE impide que los telespectadores leamos los sagrados acontecimientos para que no nos extraviemos y aceptemos la exégesis oficial. Los protestantes que vayan a leer a laSexta, donde Puigdemont ¿atacó?, ¿se defendió? en directo.

8/11/17

IR PARA VOLVER


Falta humildad. Falta perspectiva. Falta el fantasma de las Navidades futuras. Falta recordar que, como dice Miguel de Mañara en su “Discurso de la verdad”, no sólo somos polvo y en polvo nos convertiremos sino que todo se acaba porque hoy faltamos a los ojos de las gentes y mañana somos borrados de los corazones de los hombres. Me refiero al mundo del espectáculo. ¿Quién se acuerda del revuelo mundial que provocó el final de “Perdidos”, del cataclismo local que produjo el último capítulo de “Los Serrano” o de la conmoción ante la muerte-no muerte de Tony Soprano? Muchos estarán pendientes de la despedida de “Juego de tronos”, pero poco después la serie sólo será una calavera más entre los miles de calaveras que sirven para rellenar las programaciones. Ahora todos seguimos con atención los acontecimientos de Cataluña, un espectáculo indistinguible de las peripecias de los pasajeros del vuelo 815 de Oceanic Airlines en una isla perdida o de los problemas de un tipo de Jersey que dice dedicarse a la gestión de residuos; pero cuando todo termine, el espectáculo continuará de otra manera y nadie se acordará de los personajes que un día nos mantuvieron pegados al televisor. La ficción catalana morirá en vivo y en directo porque, como Truman Burbank en la película “El show de Truman”, nació en vivo y en directo.

El final de “El show de Truman” debería enseñar humildad, ofrecer perspectiva, funcionar como el fantasma de las Navidades futuras y recordar a personajes como Puigdemont y Junqueras que cuando desaparezcan del mundo del espectáculo serán borrados de los corazones de los hombres. Cuando Truman hace una reverencia y sale por la puerta que lleva al mundo real, todos están pendientes de él; pero cuando el show de Truman termina porque se ha quedado sin protagonista, la audiencia se limita a buscar otro programa que sustituya en su corazón al protagonizado por Truman. Creo que el espectáculo televisivo en el que se ha convertido el desafío catalán no es más que un show de Truman lleno de personajes que creen que hay una puerta que les conduce a la felicidad, la libertad y la prosperidad y que saben que sus decisiones permiten que el espectáculo no decaiga, pero han olvidado las implacables leyes de la televisión y ni siquiera sospechan algo que sabía Truman: hay cosas que están tan lejos que, si vas un poco más allá, ya vuelves.

Buenos días y, por si no nos volvemos a ver, buenas tardes, buenas noches y que duermas bien.

7/11/17

ASCO IRREVERSIBLE


La inmensa mayoría de la gente rechazaría beber de un vaso de cristal que haya contenido heces humanas, por muchas garantías que se le diera de que posteriormente se limpió y esterilizó de forma meticulosa. Este fenómeno se llama “asco irreversible” y es una emoción muy sana estudiada ampliamente por la psicología. Hay situaciones tan básicamente repugnantes que no tienen solución por muy concienzudamente que lavemos el envase. Podemos limpiar su superficie, pero no su historia. Si un vaso ha contenido físicamente heces, contendrá emocionalmente heces ya para siempre, y no puede tener más destino que la basura.

Un concursante de esta edición de “Gran Hermano” ha sido expulsado por una “conducta intolerable” que no se ha aclarado, si bien los propios responsables del concurso han denunciado ante la Guardia Civil un posible abuso sexual cometido por él. En la edición con peor audiencia de la historia del reality, la cadena llama por primera vez a la policía en relación a un suceso ocurrido en el interior de la casa y vinculado a un tipo de agresión ante la que cualquier ciudadano con una sana educación emocional reacciona con profundo asco.

Por ello, Telecinco debe hacer con GH lo que GH ha hecho con el concursante: retirarlo inmediatamente y dar por concluida esta edición. Para alejar cualquier sospecha que relacione el escándalo con la difícil situación de audiencia del reality. Para demostrar que concede al abuso sexual una gravedad tal que deja al programa irreversiblemente manchado sin más destino que la basura. Pero, sobre todo, para evitar la infame situación que pudiera darse si GH mejora su audiencia gracias a este suceso y termina la edición con cifras aceptables que justifiquen su continuidad. Qué asquerosa lección se habría dado a las cadenas televisivas para el futuro. Ninguna cadena, ni siquiera Telecinco, debería contabilizar como propia una audiencia que no rechaza beber de un vaso de cristal que en el pasado contuvo abusos sexuales.

6/11/17

LA TERCERA EDAD (DE ORO) DE LA TELE

Si usted ve la televisión a menudo, usted tiene más de 40 años. Si usted pone la televisión al sentarse en el sofá y zapea entre los canales, usted tiene más de 50 años. Si usted habitualmente se informa a través de los informativos televisivos y se ha quedado dormido más de dos veces durante el último mes con la televisión de fondo, usted tiene más de 60 años. Al menos, esto es verdad si usted es un ciudadano estadounidense, aunque todo indica que también lo es -o también lo será a corto plazo- en el resto de los países occidentales. Son conclusiones extraídas de los datos de la última macroencuesta de consumo de medios de comunicación -cinco preposiciones “de” seguidas- hecha en el país gobernado por Donald Trump.

Y se nota en todos los aspectos. Ha envejecido la edad de los espectadores de la televisión en general, pero también la edad media de los espectadores de informativos, de programas de entretenimiento generalistas -realities y talent shows- e incluso de series. Shows de marcado perfil juvenil -por ejemplo, “The Big Bang theory”- registran reducciones del 40% relativas a su consumo a través de los canales televisivos clásicos. Disminuye el porcentaje de penetración de la televisión de pago y el porcentaje de la publicidad televisiva respecto del total de la publicidad. La BBC acaba de informar de que la media de edad de los espectadores de BBC1 y BBC2 ya supera los 60 años -y dentro de una década, no lo duden, superará los 70-.

Y eso que probablemente estamos ante la mejor televisión de la historia. Algunos especialistas señalan que vivimos la tercera edad de oro de la televisión. Sea o no dorada, no cabe duda de que es una tercera edad. El entretenimiento basado en imágenes continuará, pero ya no con un horario determinado, en “cadenas de televisión” o vistas en un aparato colocado en un sitio determinado de la casa. Betty White, la última superviviente del cuarteto de “Las chicas de oro”, declaró esta semana que le encantaría participar en un remake de la serie. Tiene 95 años.

5/11/17

AH, SÍ... ¡PERIODISMO!


La Sexta anuncia una importante exclusiva política para hoy a las 7. Llevan días haciéndolo. Como cuando se anuncia el primer teaser de una nueva peli de “Star Wars”. O el lanzamiento de un nuevo disco de Lady Gaga. Han grabado incluso una promo, una promo cebo, en donde se asegura que la noticia nos interesa a todos. Como hacen en “Sálvame” con sus chismes sobre María Jesús Campanario. Ellos la saben, pero se la callan hasta que llegue el momento de audiencia que mejor les convenga. Puritito espectáculo. ¿Cómo decían que se llamaba esto? Ah, sí… ¡periodismo!

Les propongo que cuenten la noticia muy lentamente, que la lean sacándola de un sobre, que permanezcan callados unos segundos antes de dar el nombre de su protagonista para aumentar la emoción. Como hace Carlos Sobera en los concursos al desvelar si la respuesta es correcta o no. Como hacen en “Gran Hermano” o en “Operación Triunfo” para decir el nombre del eliminado de la semana. Como hace Conchita al asegurar si el invitado mintió o dijo la verdad en tal pregunta del polígrafo. Hay que cuidar la escenografía, con luces de colores recorriendo incansablemente el plató. Y música de fondo, claro. Épica, emocionante, solemne. La que usan imperceptiblemente en “Al rojo vivo” servirá. Ah, sí… ¡periodismo!

Y a partir de ahí podemos aplicar este nuevo estilo de periodismo a todos los ámbitos. Lasexticemos la vida. Los profesores podrían colgar tuits diciendo algo así como “el próximo martes salen las notas de Encriptación Estocástica. 85% de suspensos. Descubre el próximo martes si tú eres uno de ellos”. Los jueces podrían dictar sus sentencias con procedimientos parecidos; es exactamente lo que nos faltaba en el ámbito judicial. Nuevos aires en la relación médico-paciente: “El Área de Anatomía Patológica desvelará este jueves qué biopsias han dado positivo para carcinoma. Descubre quiénes son los implicados. ¡Sólo en la planta de Oncología a partir de mañana a las 10!”. Ah, sí… ¡periodismo!

4/11/17

POSVERDAD EN TVE


Hoy TVE va a tapar muchas bocas. Pero muchas. Empezando por la mía. Será por la noche después del “Telediario”, en “Informe semanal”, en La 1, no se lo pierdan.

Tantos vamos a recibir nuestro merecido que tendremos que ponernos en fila para evitar aglomeraciones. Los primeros, los miles de tuiteros picajosos que lo critican todo, unos seres viles que amparados en las redes incluso criticaron que La 1 emitiera el nuevo programa de un tipo tan simpaticote como Carlos Herrera simplemente porque aquella noche ardían Galicia y Asturias. Estos cobardes, en vez de dejarse atrapar por el magnetismo personal de Herrera, tenían la loca pretensión de informarse en la tele pública, algo innecesario porque para eso está laSexta. Los segundos, desfilarán los miembros del Consejo de Informativos de RTVE, que no hacen más que molestar denunciando las constantes trampas que hacen sus informativos. Últimamente su monomanía con la cobertura del procés es un incordio. Los terceros, los listos de laSexta, que tuvieron el valor de criticar en “laSexta noche” la actuación de los informativos de TVE. Y, para cerrar, todos los que no dejamos pasar una a TVE con la disculpa rancia que la tele pública es de todos y bla bla bla.

Hoy “Informe semanal” emitirá un reportaje que será una bomba. Trata sobre la manipulación en los medios informativos de titularidad pública. Para abrir boca, la semana pasada emitió la primera parte titulada “Posverdad y separatismo”. Habló de las trampas de la catalana TV3 y de cómo “el Gobierno de Rajoy se está enfrentando con mucha serenidad” a ellas. Después, TVE aumentó más la expectación con alguna simpática trastada, como debatir sobre Halloween en “Amigas y conocidas” en vez de cubrir la comparecencia de Carles Puigdemont en Bruselas. Pero a mí no me engaña. Tanta locura solo se entiende si es la pista de lanzamiento de algo muy gordo: la emisión en “Informe semanal” de “Posverdad en TVE”, un reportaje valiente en el que al fin demostrará su madurez, capacidad de autocrítica y buen hacer al margen de consignas políticas. ¡No se lo pierdan!

3/11/17

GIGANTE DE LA CALZADA

Pocas cosas son más irracionales que el humor. Y esto, que es cierto en referencia a casi todos los subgéneros del humor, se vuelve especialmente indiscutible cuando pensamos en Chiquito de la Calzada. He tenido la experiencia de ver alguna de sus actuaciones en compañía de amigos extranjeros que nos miraban a los españoles desternillados de risa sin poder encontrar el menor sentido a nada de lo que hacía ni el humorista ni su público. Al principio sólo era un friki del que reírse, hasta que descubrimos que su propuesta cómica surreal era un metametametahumor de grado tan elevado que era imposible de descomponer y al lado del cual el posthumor de “Muchachada Nui” quedaba a la altura de Esteso y Pajares. Sólo se podía acceder a él mediante la complicidad, y esa complicidad sólo se lograba si uno renunciaba a ser un pedante, un snob o un intelectual. En ese sentido, Chiquito nos hizo un poco mejores personas.

Pocas cosas son más tristes que un cómico viejo. El humor, por más que se disimule, está relacionado con la vitalidad y la novedad, con la sorpresa y el descubrimiento. Es una pulsión más de inicios que de finales, más de trayectos que de llegadas. Chiquito anda entrando y saliendo de hospitales estos días, pasándolo tan sólo regular con sus caiditas de Roma. Es un cómico viejo, lo más parecido que existe a un niño. Uno de los nuestros. Radicalmente humilde, radicalmente compadre, digno y sencillo, su plana sombra ya no tiene más dimensión que la estrictamente emocional. Maestro de la irracionalidad y la melancolía, se merece vivir lo mucho o poco que le quede notando lo muchísimo que se le quiere y la deuda de gratitud que tantos tenemos con él. Por esa inteligencia refleja, por depurar en un gesto o una frase cientos de años de evolución afectiva y social del sur de Europa. Ojalá le llegue esta columna. Ojalá le lleguen miles como ésta que borren la menor duda que pudiera tener de que lo que hizo fue valioso e importante. Cotidiano, irracional, emocional, popular. Radicalmente auténtico.

2/11/17

CÁRDENAS O LA NECEDAD NORMALIZADA


Poco a poco empiezan a aparecer señales de que estamos volviendo a la normalidad. Los titulares de los periódicos se ocupan de más de un tema. En algunos momentos del día laSexta no emite informativos. Llevamos por lo menos 48 o 72 horas en donde ningún periodista asegura que estamos viviendo una jornada histórica para Cataluña y España. Uno se siente aliviado de poder retomar las pequeñas rutinas cotidianas de su vida personal y su trabajo, y entre ellas, mi favorita, la que más sensación de tranquilidad y seguridad me transmite, la que más claramente demuestra que las cosas han vuelto a su cauce y todo vuelve a ser como fue siempre: escribir una columna poniendo a Cárdenas a bajar de un burro.

Son esas sencillas costumbres que dan sentido a este trabajo. Cárdenas nunca falla en lograr que nuestra televisión pública haga el ridículo. Y los críticos debemos estar a su altura y no fallar nunca en la denuncia -lo más dura que se pueda, por ejemplo, con el sintagma que viene a continuación- de esta puñetera vergüenza que arrastramos en TVE. Nunca faltan motivos: el último, haber dado altavoces para que uno de esos charlatanes que tanto gustan al incomprensible presentador asegure desde la televisión del Estado que los recientes huracanes que azotaron el sureste de EE.UU. no fueron naturales sino artificios creados por el hombre.

La propia cadena ha tenido que salir tristemente a pedir disculpas a través de su espacio “RTVE responde” intentando un mínimo descargo al señalar que “no ha habido intención de darle el más mínimo valor científico” a tales declaraciones. Cárdenas aborda un tema científico sin intención de darle el más mínimo valor científico. ¿Por qué no nos extraña? Es indignante, intolerable, humillante para los que mantenemos “Hora punta” con nuestro dinero. Pero a la vez sugiere el fin del DEFCON 1 de la crisis catalana y nos reconcilia con la vuelta a la normalidad. A la normalidad de la necedad, eso sí, que siempre será mejor que la necedad extraordinaria de los días pasados.

1/11/17

PATRIMONIO DE "JUEGO DE TRONOS"


La Unesco ha perdido la batalla frente a la televisión. Los bosques, montañas, desiertos, edificios, paisajes culturales o ciudades del mundo ya no quieren ser Patrimonio de la Humanidad, sino escenario de “Juego de tronos”. La ermita vizcaína de San Juan de Gaztelugatxe, por ejemplo, no es Patrimonio de la Humanidad, pero será para siempre Rocadragón, y eso es bueno para el turismo y  para la inspiración de los autores de folletos porque la Casa Targaryen mola mucho más que el Comité del Patrimonio de la Humanidad.

Nueva Jersey no necesita a Tony Soprano, Nueva York no necesita a “Friends”, Londres no necesita a “Sherlock”, Hawái no necesita a “Perdidos” y, por supuesto, el Coliseo de Roma no necesita al general Máximo. Petra no necesita a Indiana Jones, las cataratas del Iguazú no necesitan a “La misión”, Australia no necesita a Nicole Kidman, el templo camboyano de Angkor Wat no necesita al coronel Kurtz de “Apocalypse Now”, los tesoros egipcios no necesitan la ayuda de Hércules Poirot en “Muerte en el Nilo” y ninguna selva africana necesita verdaderamente a Tarzán. Pero la isla griega de Skópelos sí necesita a “Mamma Mia”, al castillo de La Mota en Medina del Campo le viene muy bien la serie “Isabel”, la capilla escocesa de Rosslyn se convirtió en un imán para los turistas gracias a Tom Hanks disfrazado de Robert Langdon en “El Código Da Vinci”, Lastres le debe un par de copas al doctor Mateo, Nueva Zelanda es algo más que los All Blacks gracias a “El señor de los anillos”, Tatooine es lo que es sobre todo por “La guerra de las galaxias”, todos queremos visitar Texas porque ahí nació Sheldon Cooper y hasta Peñíscola mira más hacia el chiringuito de Pepe que hacia al Papa Luna. Y, sobre todas las series y sobre todas las películas, está “Juego de tronos”, que convierte en oro las localizaciones que toca. Ojalá el equipo de producción de “Juego de tronos” decida incluir la única columna en pie del templo de Artemisa en Éfeso o la deliciosa cueva asturiana del Pindal en un capítulo de la serie. Ser Patrimonio de "Juego de Tronos" es, ahora mismo, bastante más importante  que ser Patrimonio de la Humanidad.