14/10/19

APOLOGÍA DEL ADOCTRINAMIENTO


Estoy a favor de que los programas de televisión infantiles adoctrinen a los niños. Igual que soy totalmente partidario de que los cuerpos se vean atraídos por la gravedad y apoyo con todas mis fuerzas que el cielo se oscurezca por las noches. Dirán ustedes que es una necedad estar a favor o en contra de las cosas inevitables, pero resulta que durante la pasada fiesta nacional, mientras Georges Brassens y yo nos quedábamos en la cama, TVE colocó una “mosca” en todas sus cadenas con la bandera española, incluyendo el canal infantil Clan, y algunos defensores de la libertad de los niños -sí, la peñita está muy mal- se indignaron ante lo que entendieron que era un adoctrinamiento de los pequeños espectadores. Es decir, que Bob Esponja y Peppa Pig no adoctrinan, pero la bandera española, sí.

Todos apoyamos que la televisión adoctrine a los niños en las doctrinas que defendemos, y llamamos “educación” a dicho adoctrinamiento. Y todos criticamos que la televisión adoctrine a los niños en las doctrinas que atacamos, y llamamos “adoctrinamiento” a dicha educación. Todos menos yo, que llamo “adoctrinamiento” a todo. Y así, por ejemplo, defiendo el adoctrinamiento en la solidaridad con los más débiles, en el racionalismo, en el socialismo, en el ateísmo, en el antinacionalismo, en el igualitarismo, en el imperio si es el romano, en la ciencia, en el materialismo filosófico y en Bob Dylan. Y así, por ejemplo, critico el adoctrinamiento en el individualismo, en el sentimentalismo, en las creencias sobrenaturales, en los nacionalismos de las regiones ricas, en los nacionalismos de las regiones pobres a imitación de los de las regiones ricas, en el imperio si es el británico, en el capitalismo, en el idealismo filosófico y en ABBA.

La bandera española en la pantalla ¿educa o adoctrina? ¿Somos partidarios o no de las doctrinas que inculca -¿tiene algo de malo inculcar cosas? ¿y poner una interrogación dentro de otra?-? ¿Y qué opina Gabriel Rufián, que se manifestó contra la “mosca” de Clan, sobre el adoctrinamiento de Bob Esponja y de Peppa Pig?

13/10/19

ESE VECINO NORMAL


Ya podemos salir en la tele. Estamos en condiciones de que nos entrevisten para el “Telediario”. Preparados para ser famosos durante un instante. No hay que arreglarse para la ocasión porque tiene que ser un encuentro casual en el portal de casa. El periodista nos preguntará si conocíamos a Santiago Abascal y podremos decir que sí, que lo habíamos visto en “El Hormiguero” y era una persona amable y normal. No le notamos nada raro, cualquiera podría cruzárselo por las escaleras y nadie sospecharía nada. Qué bien que ya podemos mirar a la cámara con gesto de desconcierto explicando que era tan correcto, tan educado, tan normal.

Tranquiliza pensar que los malos son feos, sucios y siempre mienten, mientras que los buenos son guapos, limpios y cuando hablan resplandece la verdad. Pero eso solo pasa en esos cuentos infantiles que hay tanto para niños como para adultos. Para conocer a alguien hay que ir más allá de su aspecto, más de sus palabras cuando está intentando caernos bien, de sus gestos de cara a la galería. Quedarse ahí nos llevaría a extraños dilemas: ¿votar a Revilluca, tan majo con sus anchoas; o a Abascal, tan majo con su aceite?

Así que Pablo Motos no tenía por qué estar nervioso por el boicot con el que le amenazaban las redes por blanquear a Abascal. Forma parte de las libertades democráticas dejar que te conteste lo que le dé la gana el invitado que tú elijas porque te da la gana aunque no sea un entusiasta de las libertades democráticas. También promocionar tu programa mientras otros prefieren boicotearlo. En las anteriores elecciones, la madre de Abascal solo permitió ir a su hijo al programa de Bertín Osborne, menuda asesora. Ahora ya le deja ir al programa de Motos a “hacer el ridículo”, qué mujer. No se trata de “blanquear” a nadie, sino de normalizar lo que hay. Gracias a esto podemos hoy recordar que ni siempre los buenos son guapos, ni los malos son feos. Pero, sobre todo, podemos salir en la tele diciendo que Abascal parecía una persona amable, educada y normal. Como ese vecino normal que nos cruzamos en el portal cuando vamos a casa un jueves por la noche a ver “El Hormiguero”.

12/10/19

"GRAN HERMANO" A "GRAN HERMANO"


Hace dos años, la cuenta oficial de Twitter de “Gran Hermano” publicó este “comunicado de última hora” que animaba el cotarro de una edición que no iba nada bien: “La dirección de ‘Gran Hermano’ ha decidido expulsar del programa a José María por lo que considera una conducta intolerable. Asimismo ha considerado oportuno que Carlota deje la casa”. Cientos de miles de personas dedicaban varias horas al día a seguir el concurso en la tele para no perder detalle. Aun así, no sabían algunas cosas que sí sabemos hoy.

Hoy sabemos que una jueza considera que hay indicios de un delito de abuso sexual cometido por José María contra Carlota. Sabemos que los hechos se produjeron dentro de una casa repleta de cámaras con gente del programa grabando y asistiendo en directo a semejante vergüenza. Sabemos que todos siguieron en sus puestos a pesar de lo que estaban viendo. Sabemos que vieron que, por mor del espectáculo, el programa apenas había dado comida a los concursantes, pero sí bebida de alta graduación a ver si aquello se animaba. Sabemos que vieron que la chica había bebido unos chupitos sin apenas comer nada. Sabemos que vieron que el chico la llevó a la habitación diciendo que iba a cuidarla porque estaba fatal. Sabemos que vieron que la metió en la cama, que se tapó con ella bajo las sábanas, que ella estaba casi inmóvil y con los ojos cerrados, que él maniobró bajo las sábanas, y que mientras aún estaba semiinconsciente ella acertó a decir “no puedo”, a hacer un gesto con la mano, a añadir después “quita”. Sabemos que en “GH” siguieron mirando y grabando y sin mover un dedo. Y también sabemos que el “comunicado de última hora” no fue tan de “última hora” porque el programa dejó a los dos juntos y solos, y hasta el día siguiente no hizo nada.

Ahora queremos saber más de lo que sabemos. Queremos saber qué se dijo detrás de las cámaras, quién habló con quién, quién decidió no intervenir, por qué optó por ser cómplice de algo tan repugnante, qué era para él más importante que evitar una violación. Queremos que se someta “Gran Hermano” a “Gran Hermano”.

11/10/19

MASAJEADOR DE ESPALDAS


Desde ayer, veo la televisión apoyándome sobre un masajeador de espaldas. Lo compré en una tienda de éstas que ahora abundan dedicadas a los cachivaches del hogar. Se engancha al respaldo de una silla, se le da a un botonín y comienza zumba zumba zumba a mover unas bolas para arriba y para abajo. Para los lados. De pronto, vibra y una masa caliente sube muy lentamente desde los riñones hasta la nuca. Fuuu fuuu. En círculos, en líneas verticales, en líneas horizontales. Con el suave zumbido del masajeador a mi espalda todo se ve de otra manera. Especialmente, la televisión. Bertín Osborne puede tener su aquél. Los diálogos de “El secreto de Puente Viejo” se vuelven hiperrealistas. Bajo la anestésica influencia de unas cálidas bolas que reptan entre la C1 y la L5 uno zapea a media mañana sin poder encontrar más que tertulias en donde se discute acerca de la familia de Diana Quer y prácticamente ni se inmuta.

El Estado ha reforzado la presencia de los cuerpos de seguridad del ídem en Cataluña en previsión de los desórdenes públicos que pueda provocar la sentencia del procés. En previsión de los desórdenes televisivos asociados me he comprado yo el masajeador de espaldas. Llevo décadas gritando al televisor cada vez que se disfrazan de nobles motivaciones democráticas lo que no son más que intereses económicos de burguesías casposas, o cada vez que alguien presenta como progresistas las empanadas conceptuales más metafísicas e idealistas de los últimos dos siglos. Ahora apretaré el botón del masajeador. Zuuuum zuuuum. El prior del Valle de los Caídos se niega a permitir el acceso al mausoleo para llevar a cabo el traslado de los restos del dictador. Zuuuum zuuuum. La máxima autoridad del Estado en Cataluña no reconoce la legitimidad del Estado del que él es su autoridad. Zuuuum zuuuum. Ayer “El hormiguero” comenzó con Santiago Abascal su ronda de entrevistas a políticos de cara a las próximas elecciones del 10 de noviembre. Zuuuum zuuuum. Zuuuum zuuuum. Zuuuum Zuuuum.

10/10/19

ANTENA 3 SUCESOS 1


Titulares de “Antena 3 Noticias 1” del pasado viernes por orden de aparición: (1) una adolescente golpea y zarandea a otra mientras una tercera lo graba con su móvil, (2) un avión de carga que despegó desde Vigo se ha estrellado en Ucrania provocando cinco muertos, (3) la nueva política de aranceles de Trump hace peligrar puestos de trabajo como los de Juan, que trabaja en una empresa aceitera de la localidad gaditana de Setenil, (4) una mujer y su hija de siete años mueren en un incendio fortuito en Laredo, (5) una mujer ha podido pagar doce mil euros a unos sicarios para que maten a su marido en Castro Urdiales, (6) un chico quedó atrapado en una chimenea cuando entraba a una casa a robar en Granada, (7) calles vacías de pueblos vacíos que se resisten a morir. Si las cosas no cambian pueden desaparecer cuatrocientos pueblos en los próximos cinco años.

Éstas son las siete noticias más importantes que tuvieron lugar en España el pasado viernes en opinión de los equipos de informativos de Antena 3. Cinco crónicas de sucesos comunes -una agresión, un accidente, un asesinato, un incendio, un robo-, una referencia económica a Trump relacionándolo con una empresa de Cádiz y una pieza de fondo sobre la España vacía(da). Cuando nuestro país se enfrenta a la situación política más complicada de su historia presente, con las tensiones territoriales más graves de su historia pasada y una posible crisis económica avecinándose en su historia futura, Sandra Golpe dedica más del ochenta por ciento de su informativo a hablarnos de sucesos individuales sin dimensión colectiva y menos del cinco por ciento a hablarnos de política, justicia o economía. Vaya esta brevísima columna dedicada a los que siguen sin entender que toda información toma inevitablemente partido ideológico, aunque sólo sea por la selección de noticias que realiza, y que no hay opción más honesta que reconocerlo y explicitarlo, y no hay opción más indecente que fingir neutralidad y objetividad.

9/10/19

NO ME DA PENA PICASSO


Me llama mucho la atención que no llame la atención ese rótulo que nos advierte que en la serie “Genius: Picasso” (La 2) aparecen obras de arte que pueden contener desnudos que podrían herir la sensibilidad del espectador. Quiero decir, no me llama la atención que no nos escandalice la gigantesca idiotez del mensaje, sino que me llama la atención que ese mensaje no nos llame la atención para ver la serie y comprobar que a nuestros torturados ojos ya no les escandaliza casi nada y a nuestra sensibilidad ya no le hiere nada. El evangelio de san Mateo sugiere que si el ojo (derecho) nos escandaliza, lo mejor es arrancarlo y tirarlo, porque más vale que se pierda uno de los miembros del cuerpo que no que todo el cuerpo sea arrojado al infierno. Eso es precisamente lo que hace el Dr. James Xavier en “El hombre con rayos X en los ojos”, por consejo de un reverendo, cuando sus ojos le obligan a ver cosas que están más allá de su entendimiento. Por supuesto, los desnudos en las obras de arte no nos escandalizan, y ya nadie se toma en serio a san Mateo ni está dispuesto a sacarse los ojos como hizo el Dr. Xavier o el mismo Edipo. Y eso está bien. Pero debería escandalizarnos que a los rótulos que cuidan de nuestra sensibilidad no les preocupe la violencia de las películas protagonizadas por Rambo y que Trece, la cadena amiga de san Mateo, pueda programar un fin de semana con Rambo.

Cuando algunos pensadores romanos (Séneca, por ejemplo) decían que los combates de gladiadores eran un espectáculo cruel, estaban pensando en los espectadores, no en los gladiadores. La lucha de gladiadores enseñaba crueldad a los ciudadanos, pero lo que les pasara a los gladiadores en la arena de los anfiteatros no tenía mayor importancia. Puede que haya llegado el momento de advertir que las películas protagonizadas por Rambo pueden herir la sensibilidad no de los espectadores, sino de los gladiadores (los actores) que las interpretan. No creo que la horripilante “Rambo III” produzca daño moral en los espectadores, pero es posible que interpretar al coronel Zaitsev o a Rambo disparando su ridículo arco sea veneno para la sensibilidad de Marc De Jonge y Sylvester Stallone. Es una idea. No me da pena Antonio Banderas metiéndose en la piel de Picasso, pero sufro por Stallone cuando mata a los malos a flechazos mientras se hace amiguito de los talibanes.

8/10/19

EL FEMINISMO ME DA IGUAL


Carmen Lomana cuenta a los niños que no es rica aunque tiene más de 800 trajes y lleva unos zapatos de 680 euros, añade que dijo a Pablo Iglesias que usara desodorante, que Pedro Sánchez con frac parece Cantinflas, que Pablo Casado le cae muy bien, y que nunca se operó de la cara (“La cara no, pero me operé de los párpados que, bueno, es la cara”). José Luis Martínez-Almeida les explica que la derecha pone los medios para que ellos decidan y deja el dinero en su bolsillo, mientras que la izquierda quiere decidir por ellos y sube los impuestos. También que prefiere donar a la catedral de Notre Dame y no al Amazonas (“El Amazonas es el pulmón del mundo, pero la catedral es el símbolo de Europa, y nosotros estamos en Europa”). Mario Vaquerizo, por su parte, puso a los niños a corear “El feminismo me da igual”, y cerró la proclama con aplausos.

El programa de Telemadrid “Vuelta al cole” es un éxito: aunque solo se ve en Madrid y acaba de comenzar su andadura, ha logrado que se hable de él en toda España y encima es baratito. Es inevitable que más pronto que tarde una cadena de ámbito nacional compre los derechos y se lo quede. Solo hace falta que quien lo haga, por Dios, añada al espacio una segunda parte que lo complete, y que ahora tanto se echa en falta.

En “Vuelta al cole”, unos personajes famosos visitan un aula para ponerse frente a unos niños que los someten a pruebas y preguntas. Es muy divertido, lo que pasa es que así, sin más, cojea. Forma parte de la libertad de expresión y de la pluralidad ideológica que los invitados digan lo que quieran, por supuesto, pero para que “Vuelta al cole” merezca tal nombre, los chavales deberían después analizar, cuestionar y debatir lo que les han dicho. Y deberían hacerlo con un profe que de verdad sea profe y les enseñe que no todo vale por muy famoso que seas. ¡Quince niños y niñas gritando y aplaudiendo que les da igual la igualdad entre niños y niñas! ¡Menudo cole el de “Vuelta al cole”! Por su parte, Vaquerizo debería limitar su pesadísima y eterna campaña de marketing personal a parecer gilipollas, y no a abrir la boca y confirmarlo.

7/10/19

¡HOLA, BLAS!


Este año sí. Este año “Eurovisión” nos va a dar una alegría. RTVE ha decidido hacer las cosas bien desde el principio y ya se ha puesto manos a la obra. Si mantiene las ideas claras y el pulso firme en el rumbo que acaba de marcar, será un año inolvidable.

Últimamente “Eurovisión” es una decepción constante. Todas esas operaciones triunfo, esos desfiles de aspirantes que llegan como moscas, esas galas larguísimas que acababan a las tantas, y esas votaciones sin sentido en las que cualquiera podía manipular la votación eran un lastre para el festival. Hacía falta que RTVE volviera a hacerse con el timón, confiara en sus expertos y se dejara de tonterías. Era un despropósito que los votos de unos eurofanáticos sin cualificación musical obligaran a que España estuviera representada por una chica que les caía muy bien, un chico que les parecía muy guapo o un chikilicuatre cualquiera que pasaba por allí que les resultaba muy graciosote.

Este año Televisión Española cortó por lo sano y comunicó sin más el nombre de nuestro representante, y ya está. Utilizó el “Telediario” para dar la noticia, y santas pascuas. Nos dijo que el tío se llama Blas Cantó, y carretera. Pues muy bien, alegrémonos por él. Pero sobre todo alegrémonos por nosotros, porque gracias a que conocimos su candidatura en el “Telediario” nos libramos de una turra de selección que otros años dura meses.

Ahora solo hace falta que TVE siga por este camino. Dentro de unas semanas, y sin haber dicho antes ni pío, un “Telediario” comunicará cuál es la canción elegida para que la cante Cantó. Después, otro informará de que han comenzado los ensayos y ya han hecho el vídeo. Más tarde podrían avisar de que ya tienen el vestuario y la coreografía, pero como no pueden enseñar nada, mejor que no avisen. Y cuando llegue mayo, la hora de la verdad, la noche del festival, qué emoción, TVE emitirá “Cachitos” o “La hora musa”, y ya nos dirá quién ganó el "Telediario" del día siguiente.

¡Adiós, Blas!

6/10/19

PONGAMOS UNA CARA FELIZ

Los estadounidenses temen que este fin de semana se produzcan asesinatos masivos durante el estreno de “Joker” en las salas cinematográficas. Es difícil imaginar un índice más expresivo de que vivimos en una sociedad completamente enferma. Es costumbre extendida entre el fandom yanqui acudir a los estrenos de las películas de superhéroes disfrazados de sus personajes favoritos, pero esta vez las autoridades han decidido prohibir tal práctica, así como la presencia de armas de juguete en dichas salas. Hace pocos años, durante el estreno de otra película de la saga, un espectador disfrazado mató a doce personas en Colorado, y la policía va a estar especialmente atenta durante estos días para que no vuelva a ocurrir nada semejante.

En medio de un círculo vicioso de absoluta locura, del que formamos parte los espectadores, el dinero, los medios de comunicación, el dinero, los productores, el dinero, las salas de cine y el dinero, las primeras críticas han coincidido en señalar la calidad de esta película. Quiere esto decir que su narración es envolvente y sólida, las imágenes del psicópata, particularmente hipnóticas, el clima emocional que supura todo su metraje, una mezcla exacta de terror y seducción. Exactamente las características que potencian al máximo la capacidad de influencia y modelado de los personajes cinematográficos.

A la policía le preocupa el día del estreno, pero ése no va a ser el momento más crítico de “Joker”. La cinta de Todd Phillips y Joaquin Phoenix se verá este fin de semana en cines bajo un fuerte control. Pasará a las plataformas de pago en tres o cuatro meses. Llegará a las televisiones generalistas en año y medio. Y se emitirá con rutinaria banalidad en las tardes de los domingos de las televisiones de todo el planeta alrededor de 2025. De fondo, mientras la gente habla de fútbol, los niños meriendan y un adolescente apijotado no puede quitar la mirada de la pantalla. Aunque no vaya disfrazado ni porte armas de juguete. Ahí es donde está el problema grave. Pongamos una cara feliz.

5/10/19

"EFECTO PASAPALABRA"


Ríete tú del “efecto mariposa”. Eso de que una mariposa bate sus alas en Japón y mil cadenas causales después tiene lugar un terrible terremoto en California es muy bonito como eslogan publicitario, pero nadie ha podido demostrar realmente la conexión entre ambos fenómenos. Vale, vale, no me hablen de sistemas dinámicos caóticos. Vale, vale, ya sé que en el trabajo original de Lorenz la mariposa estaba en Brasil y no en Japón, y lo de que desencadenaba era un tornado en Texas y no un terremoto en California. A lo que voy es a que, si de verdad queremos trabajar con el caos, la televisión es un terreno mucho más adecuado que la física: el “efecto Pasapalabra” hace referencia a que la supresión de un concurso a las ocho de la tarde en Telecinco puede provocar el cambio de presentador del programa de libros de La 2.

Y yo sí puedo probarlo. ¿Que no? Tomen nota: “Pasapalabra” se retira de la programación y desciende la audiencia de Telecinco en los minutos en donde se emitía el “rosco”. Esto provoca un descenso del informativo de Pedro Piqueras, lo que provoca un aumento del informativo de Vicente Vallés, lo que provoca la extensión de su duración, lo que provoca que “El hormiguero” retrase su emisión, lo que provoca que La 1 retire su “TVEmos” para competir mejor en el access time, lo que provoca que Elisa Mouliaá, su presentadora, quede en el paro, lo que provoca que acepte una oferta de Castilla-La Mancha TV para presentar su magazine matinal, que resulta ser un gran éxito y hace bajar un par de décimas los datos de “A partir de hoy”, poco, pero lo suficiente para que La 1 remodele esa franja horaria, lo que provoca que Máxim Huerta salga del programa y Rosa María Mateo lo coloque al frente de “Página Dos”, el programa de libros de La 2. Y finalmente el cambio en “Página Dos” provoca un terremoto en California, un tornado en Texas, el batido de alas de dos mariposas, una en Japón y otra en Brasil, y que Christian Gálvez publique otro libro sobre Leonardo da Vinci.

4/10/19

SOSTIENE TAMARA

Sostiene Tamara Falcó que su libro “Los cupcakes de Tamara” no lo escribió ella. Lo dijo el otro día en “MasterChef Celebrity”, en cuya cuarta edición está concursando. Tamara es, en efecto, una de esas afortunadas personas a las que nuestra tele pública eligió esta temporada para pagarle un sueldazo muy superior al que el Estado paga a los servidores públicos, y muy superior al que ganan de media los españoles que con sus impuestos tienen que pagar el sueldazo a Tamara. Pero no vayamos a creer que fue elegida de forma sospechosa, sin ningún control, careciendo de toda cualificación o arbitrariamente. Tamara está ahí por mérito propio, concretamente por el enorme mérito que tiene ser un animal vertebrado que en el cariotipo de sus células somáticas luce, en su par 23, un cromosoma X que procede de un espermatozoide producido por una de las gónadas de un exmarido de una exmujer de un excantante melódico del siglo pasado llamado Julio Iglesias. Y a callar, a ver si nos vamos a poner tontos con un quítame allá esos parásitos sociales de la tele pública y después se vengan de nosotros en “MasterChef Celebrity 5” contratando como concursante cocinera a la nietísima Carmen Martínez Bordiú igual que hace unos años ya la contrataron como concursante bailarina en “¡Mira quién baila!”.

“MasterChef Celebrity 4” se disponía anteayer a realizar su primera prueba de repostería cuando la jueza Samantha Vallejo-Nágera aludió al libro de repostería de Tamara.
—Tú has publicado un libro muy dulce, ¿no?
—Ah, bueno, sí, pero eso solamente… me saqué las fotos. Lo que pasa es que después decían que eran mis recetas, pero no lo eran.

Es una vergüenza cómo está la tele pública. Sostiene Tamara en un reality disfrazado de programa culinario que no es la autora de un libro de cocina que lleva su nombre, y no pasa nada. El organismo encargado de vigilar que TVE no incluya publicidad debería tomar medidas. Si Tamara quiere promocionar la venta de un recetario señalando la enorme virtud que supone el hecho de que las recetas no son suyas, que pague por ello. Por ejemplo, que pague tanto como le pagamos entre todos para que cobre lo que cobra por estar ahí como un pasmarote.

3/10/19

COCAÍNA


El Dios de las televisiones se desperezó. No quedaba otra que hacer un genocidio. Un hermoso genocidio que sirviera de ejemplo y advertencia. A puntito estuvo de sentir escrúpulos morales ante una acción tan terrible, pero los apartó de su mente infinita (y eso que sitio tenía). No iba a andar con miramientos. Desde el principio de los tiempos hicieron exterminios sistemáticos de pueblos enteros todos los grandes dioses únicos y todopoderosos que en el mundo han sido (y mejor no dar nombres, que algunos siguen teniendo mucho poder y seguidores capaces de todo). Un Dios único y todopoderoso que no hace algún genocidio ni es Dios único y todopoderoso ni es nada. A ver por qué Él iba a ser menos que los Demás.

“Pasapalabra” se moría. El último programa justo de Telecinco desaparecía de la parrilla. El último escollo que hasta ahora había evitado que toda la cadena sufriera su ira justiciera ya no estaba ahí. No había ningún motivo para salvar Telecinco de la destrucción. Incluso los informativos hacía años que había dejado de hacer programas gratos al Dios de las televisiones para entregarse a la depravación de los sucesos truculentos, para recrearse en el fornicio de lo anecdótico y lo intrascendente, para refocilarse con la obscenidad de la violencia, la sangre y la muerte. Sin “Pasapalabra”, sin el único espacio que evitaba que la cadena entera fuera un miserable nido de insolentes blasfemos, nada podía evitar la justa cólera divina.

Solo faltaba determinar bajo qué forma terrible se presentaría el castigo. Desechó el diluvio, el exterminio de primogénitos, las plagas de ranas, moscas y langostas, la transformación del agua en sangre, la peste, las úlceras, la lluvia de granizo y fuego, las tinieblas, el envío de un ángel exterminador, transformarlos en rocas de sal o rociarlos con azufre incandescente. Ni siquiera derribaría las murallas de Fuencarral ni detendría el Sol para que diera tiempo a exterminarlos a todos. Sería original: sin “Pasapalabra”, “Sálvame” pasaría a durar cinco horas. Diarias. Seguidas. Cada tarde. Eso no hay cocaína que lo aguante.

2/10/19

EL TAMAÑO DE LOS ANFITEATROS


Cada capítulo de la serie documental “La historia al descubierto” (Canal Historia) nos obliga a replantear esos lugares históricos comunes que, como se apunta en la introducción, tienen la piel dura y se resisten a dejar de formar parte de nuestra visión del pasado como un pelo insiste en agarrarse a un azulejo después de la ducha o el argumento ontológico de san Anselmo se empeña en no abandonar su papel en el debate filosófico en el tiempo de la posverdad. Tópicos históricos, pelos rebeldes y argumentos ontológicos exigen otros puntos de vista y un punto de valentía, como cuando Johann Cruyff decía que si un delantero rival era muy bueno desmarcándose lo mejor era no marcarle.

“La historia al descubierto” presenta con valentía otros puntos de vista sobre el supuesto genio militar de Hitler, la oportunidad de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, el valor real del Plan Marshall o el papel de Mao Zedong como arquitecto supremo de la China moderna, y se desmarca de los tópicos históricos a la manera de Cruyff, es decir, sin obsesionarse por marcarlos demasiado. Creo que el capítulo más interesante es el dedicado a las bombas atómicas, que no solo araña la superficie de las decisiones de Truman y mete el dedo en el ojo del emperador de Japón, sino que introduce otros puntos de vista a los que no se ha prestado suficiente atención, como la necesidad de dar un aviso al Ejército Rojo, a la Unión Soviética y a Stalin. Pero la reflexión sobre Hiroshima y Nagasaki me hizo recordar el careto de un historiador negacionista del Holocausto (perdón por el oxímoron) que pretendía demostrar que Auschwitz o Hiroshima no fueron moralmente peores que los sangrientos combates de gladiadores en la antigua Roma. Paul Veyne ya dejó claro que las luchas de gladiadores supusieron el asesinato apolítico de seres humanos en tiempos de paz como pura diversión, mientras que Auschwitz e Hiroshima fueron masacres políticas cometidas contra los que estaban fuera del grupo. No sé si a eso se le puede llamar progreso moral. En todo caso, las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki formaron parte de un repugnante juego entre dos países que ya habían ganado la guerra pero aspiraban también a gobernar la paz. Los anfiteatros son cada vez más grandes y más políticos.

1/10/19

ESE MANIDO TRUQUITO DE VIEJA ZORRA

Lo que queráis: Netflix, la multidifusión, los cliffhangers, el posthumor, los spin-offs, Movistar+, las temporadas, los spoilers, el hype, los plot twists, los crossovers, el manejo de los flahbacks y los flashforwards, las nuevas técnicas de animación, el face splitting, los efectos especiales, HBO… Pero al final todo depende de que Phoebe Waller-Bridge se siente delante de su ordenador y tenga una idea brillante tras otra hasta cerrar los doce capítulos de las dos temporadas de “Fleabag”. No basta con tener una buena idea: hay que tener una buena idea principal y unas veinte o veinticinco buenas ideas subordinadas. Y por cada buena idea, hay que tener tres o cuatro páginas de diálogos brillantes, y seis o siete soluciones visuales para ir mostrando el avance de la acción según interesa. Puede desarrollarse la técnica y las series de televisión todo lo que quieran, pero desde Aristófanes hasta hoy no hay otra forma de realizar una absoluta obra maestra como “Fleabag” más que la anteriormente descrita.

Decía el insustituible Jorge Wagensberg que, en la ciencia, a más cómo, menos por qué. En la televisión eso quiere decir que a más postproducción, menos guion. Los maravillosos efectos especiales se han acompañado, como la cara acompaña a la cruz en una moneda, de un empobrecimiento de las tramas, y los avances técnicos se han apoyado en la banalización de los personajes ficticios como una mano se apoya en la otra para aplaudir. Pero, alabado sea el Señor, hay excepciones: Waller-Bridge ha escrito e interpretado la ¿comedia, drama, serie de terror, monólogo? más interesante del momento, usando ese manido truquito de vieja zorra: tener un talentazo descomunal, dejarse de pijadas e ir directamente al núcleo atómico de las relaciones humanas en la sociedad actual. “Fleabag” no sólo deja a las claras cuáles son sus virtudes, sino que señala con precisión cuáles son los defectos de las demás series del momento: Netflix, la multidifusión, los cliffhangers, el posthumor, bla, bla, bla… A por ella.