10 octubre 2016

GESTIÓN CON MAYÚSCULA


TVE recibe muchas críticas por su falta de neutralidad política e incluso por su militancia descarada a favor del partido que la gestiona, que parece haber hecho de ella su órgano oficial de comunicación. Pero TVE no siempre se comporta así. Debemos felicitarla cuando esto ocurre porque eso abre una puerta a la esperanza en que la tele pública y la manipulación política pueden caminar por diferentes senderos, porque anima a profundizar en esta línea de gestión honrada y cabal, y porque es de justicia reconocer los pasos que TVE da en esa dirección cuando los da.

Ahí está el caso de Susana Burgos, periodista que trabajó en Intereconomía y ahora lo hace en los informativos de TVE. Hace dos semanas, tras conocerse el resultado de las elecciones autonómicas gallegas, tuiteó: “Enhorabuena a @FeijooGalicia, claro, pero felicidades también a los gallegos por votar Gestión y no otras cosas. Envidia sana de ellos”. No mejora el caso saber que se sumó a la felicitación Salvador Molina, nuevo máximo responsable del Consejo de administración de Telemadrid, pero centrémonos en TVE. Hasta su Consejo de Informativos, que había denunciado unos días antes una “purga” en TVE por el traslado forzoso de un redactor que se negó a firmar una información sobre los audios grabados al ministro Jorge Fernández Díaz por no estar conforme con ella, debe reconocer lo bien que se gestionó el caso de Susana Burgos.

En efecto, pasan los días, ¡y ningún trabajador de TVE ha sido castigado por no haber usado Twitter -como bien podía haber hecho imitando a Burgos- para felicitar a Feijóo y a los gallegos por votar Gestión con mayúscula y no otras cosas, y por no haber sentido envidia sana de ellos! Es más, TVE no tomó nota de lo ocurrido y encargó a un trabajador cualquiera realizar la cobertura y el seguimiento del comprometido caso de las “Tarjetas Black”, alguien que, mira qué tontería, cuando iba a cubrir la crisis griega decía: “Estoy por proponerle a @tsipras_eu que tuitee en griego en lugar de en inglés para que no nos enteremos de las tonterías que dice”. Le tocó a Susana Burgos y le tocó, ¿qué pasa?