31/12/13

"MISA DE LA MODERN FAMILY"

Hay que hacer un crossover entre “Misa de la Familia” y “Modern Family”. Sería la pera. Tan genial idea se me ocurrió el domingo por la noche, mientras usaba el zapeo como técnica para inducirme un estado de meditación y mindfulness. El Canal 24h estaba emitiendo “Misa de la Familia”; al lado, Neox ofrecía capítulos de la T2 de “Modern Family”. Familia, family : conexión. Ambas ficciones tienen en común estar protagonizadas por frikis con los que te puedes partir el culo, transcurrir en mundos muy alejados del nuestro y contar con audiencias millonarias. Pero, sobre todo, las dos comedias pretenden ofrecer -con desigual fortuna- modelos de familias actuales: “Misa de la Familia” opta por un surrealismo posthumorístico en la línea de Fernando Arrabal o del humor chanante; “Modern Family” se atiene más al libro de estilo de la gran sitcom norteamericana.

El crossover podría desarrollar dos argumentos. En uno de ellos, Rouco Varela es archinombrado arzobispo de la archidiócesis de California y tiene que pasar una temporada viviendo con los Pritchett hasta que terminan de acondicionar la sede episcopal; se suceden todo tipo de enredos y situaciones divertidas a medida que el cardenal va conociendo a Cameron, a Gloria, a Haley, y les va reconviniendo por su conducta; Mitchell no resiste la tentación de probarse la mitra de Rouco. En la segunda trama, Gloria es invitada a España para conocer a sus antepasados gallegos, y la familia entera vuela a nuestro país, en donde una serie de catastróficas desdichas hace que todos terminen en la primera fila de la Misa de la Familia del pasado domingo; Phil, que no sabe español, se pone una camiseta contra el aborto -en donde aparece descuartizado un feto de ocho meses y medio- creyendo que es un elogio de la fiesta de los toros, y bromea haciendo medias verónicas a todas las pijas quinceañeras con ortodoncia y pendientes de perlita que jalean a Kiko Argüello. Manny, no se sabe cómo, consigue vestirse de monaguillo y participar en la celebración del oficio religioso.

Si la ficción nos ha brindado crossovers entre Superman y Batman, Alien y Depredador, ha llegado el momento de poner cara a cara a Jay Pritchett y Rouco Varela. Y que lo emita Divinity.

30/12/13

SALVEMOS "BABEL"


¿Pero por qué Televisión Española termina con “Babel”? ¿Por qué? ¿Qué explicación cabe dar a semejante despropósito que no pase por señalar que TVE ha caído en manos de una banda de miserables? Leo noticias sobre el reforzamiento de las cuchillas en las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla. Mis amigos me hablan del empeoramiento de las políticas de represión de la inmigración, con el endurecimiento de las condiciones en los Centros de Internamiento de Extranjeros y el aumento de los vuelos de expulsión de las personas extranjeras que se hallan en situación irregular en nuestro país. Y ahora Televisión Española anuncia que el próximo domingo se cancelará “Babel”, el espacio semanal que buscaba dar la bienvenida a las personas de cualquier parte del mundo que comienzan a vivir con nosotros. Sin más explicación. Sin el menor motivo. Con la falta de vergüenza con la que la actual dirección de TVE comete todas sus mezquindades. ¿Es que nadie les va a pedir que justifiquen esta decisión?

Durante muchos años, “Babel” ha sido un auténtico lujo, un programa que ennoblecía y justificaba nuestra televisión pública. Ha sido un programa barato, modesto, que rebosaba dignidad en cada segundo de emisión. Desde su relegadísimo horario de programación abordó sin prejuicios y con bondad el fenómeno de la inmigración en España. Ayudó realmente a miles y miles de personas que vienen de lejos en un momento dificilísimo de sus vidas, y ayudó realmente a cientos de miles de personas que ya vivimos aquí a entender qué es lo que verdaderamente está pasando. Era un programa amable, limpio, profundamente enriquecedor; sería muy difícil encontrar otro espacio de nuestra televisión en donde se practiquen valores más honrados y deseables para la construcción de una sociedad justa. ¿Qué explicación puede haber a su cancelación? ¿A quién podría molestar? ¿Cómo se atreven a acabar con tanta belleza? ¿En manos de qué gente tan malvada estamos?

29/12/13

ASÍ ES KIKO RIVERA



Demostrando una vez más que el arte sofisticado no tiene porqué estar reñido con el éxito popular, Kiko Rivera ha sacudido el panorama cultural nacional con la publicación de “Así soy yo”, un arriesgado ejercicio de renovación del lenguaje musical que supondrá otro hito en la carrera de un autor que ya ha dejado una profunda huella en todos nosotros con creaciones como “Quítate el top” o “Chica loca”. La presentación del tema en “Sálvame” -otro golpe de genialidad elegir el programa de Jorge Javier para mostrar su trabajo, en un claro intento de huir de encasillamientos y acentuar sus dimensiones polisémicas que con tanta frecuencia son incomprendidas por la crítica más erudita- provocó la mayor movilización popular a favor del arte que se recuerda desde que Mozart estrenó “Las bodas de Fígaro” en la Praga de 1786: en sólo veinticuatro horas lideró las peticiones de iTunes, y las entradas en youtube también llegaron al número uno en nuestro país con más de dos millones y medio de visitas.

Y no es para menos. Rivera se apoya en Lorca y Cernuda, pero va mucho más allá que ellos: “si me dices te quiero no dejo de soñar, para ti el mundo entero te voy a regalar”; rompe los rígidos esquemas de la gramática tradicional una vez superado el academicismo de su primera etapa: “dame sólo un momento pa volverte a enamorar”; reta a la lógica tradicional proponiendo conexiones inesperadas entre ideas, como si André Breton volviera a nacer: “si tú supieras lo que siento por ti, ven dame un beso que me estoy muriendo”. Cada nueva obra de Rivera se espera con el mismo interés con el que se recibe cada novela de Chirbes o cada película de Erice, a sabiendas de que tras ella será necesario reescribir la historia del arte de las últimas décadas. “Así soy yo” requiere un análisis tan detallado y un seguimiento de su proyección en el tiempo tan largo, que sería deseable que el autor retrasase una temporada la publicación de su próxima obra. Una temporada larga, muy larga. Por favor, que no vuelva a sacar otra canción en toda su puñetera vida.

28/12/13

ESTO ES UNA INOCENTADA

Como cada tarde en La 1, Toñi Moreno recibe llamadas de ayuda en “Entre todos”.

- Hay otra llamada, ¡vámonos! ¿Qué tengo?
- Hola, llamo para que deje de llorar esa pobre mujer que acaba de pedir ayuda. Tendrá los corsés que necesita para su hijo con parálisis.
- ¡Toma, toma!
- Soy el responsable del Plan de Ayuda a la Dependencia. Estoy harto de no hacer mi trabajo resolviendo esta situación y todas las similares. Ahora mismo firmo la montaña de solicitudes con informe favorable que tenía retenidas para ahorrar dinero. Avise para que dejen de pedir sillas de ruedas, baños adaptados o ayuda a domicilio en su programa. Nadie debe hacer de su necesidad un espectáculo de sobremesa. Unos profesionales atenderán las solicitudes con eficacia y confidencialidad.
- Ehhh, ¿hay otra llamada?
- Hola, llamo del Ministerio de Fomento. Acabamos de aprobar un plan para garantizar una vivienda digna a todos los ciudadanos que establece planes de ayuda a las hipotecas y los alquileres para que se cumpla la Constitución. Que nadie vuelva a pedir casa a “Entre todos”. Le paso con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
- Hola, aquí vamos a mejorar la dotación de las becas para permitir que continúen su formación los estudiantes que demuestren su aprovechamiento con el aprobado, haremos más accesibles las tasas universitarias y los programas de formación en el extranjero.
- Me toca, que ya estuvo bien de humillarse en “Entre todos” pidiendo trabajo y ayudas para abrir un negocio con el que mantener a la familia. El Ministerio de Trabajo a asume su responsabilidad y servirá a los españoles que lo necesiten.
- El Ministerio de Hacienda y el de Economía respaldamos estas medidas y garantizamos las partidas presupuestarias necesarias.
- Mire ushté, shoy yo. No va a sher todo para losh bancosh. Shegiré eshte camino cueshte lo que cueshte y me cueshte lo que me cueshte.

Como dirían Cocodrilo Dundee y Hans Topo, lo que hizo “Inocente, inocente” anoche a Toñi Moreno no fue una inocentada: ¡esto es una inocentada!

27/12/13

MTV, UNPLUGGED


El canal TDT de MTV España desaparece en enero. ¿Castigo a la MTV por dejar de ser el canal musical que fue? ¿Castigo por emitir porquerías como “Gandía shore”? ¿Premio a los que preferimos la música a las porquerías?

Creer que la vida te premia o te castiga según tus méritos es de una ingenuidad tan enorme como creer que tras la vida te premian o te castigan según tus méritos. Es curioso ver cómo adultos hechos y derechos se tragan semejante visión infantil de la realidad, pero se consideran más sensatos y maduros que los niños de siete años que creen en los Reyes Magos.

¿Cierra MTV España? Puede que de tarde en tarde, como ocurre ahora, asistamos al reconfortante espectáculo de ver cómo algún malvado recibe su merecido, pero no debemos dejarnos engañar por semejante espejismo. Tal vez no reciba “su merecido” porque “se lo merezca”, sino por una de esas puñeteras casualidades de la vida. Podía ser peor: tras la vida ni hay merecido ni hay casualidades siquiera.

Cierra MTV España, pero no hay por qué soñar. Cerrará por estrategias empresariales, intereses que se nos escapan, alianzas ocultas, devolución de favores, inversores que buscan liquidez o compensación de balances; pero dejadme, ay, que yo prefiera pensar que por una puñetera vez el universo entero conspiró para que la cadena que creó “Alaska y Mario” (primera temporada), “Alaska y Mario” (segunda temporada) y “Alaska y Mario” (tercera  temporada), se fuera a freír churros.

Todos tenemos en casa algún vídeo grabado y alguno de los discos unplugged de la entonces mítica cadena musical. Armonía restablecida, justicia cósmica, lucha de contrarios, equilibrio de fuerzas, dialéctica entre el yin y el yang, el camino hacia arriba y abajo es uno y el mismo. Ahora es la MTV que acabó con aquella MTV la que queda desenchufada. Heráclito corta el cable. La guerra es el padre de todas las cosas.

26/12/13

BORBÓN S.L.


La promo que la empresa “Casa Real de Borbón S.L.” emite cada Nochebuena para vendernos la marca “Monarquía” se actualiza. La idea central se mantiene: el jefe de la empresa sigue implicándose en la realización del anuncio igual que antes lo hizo Manuel Luque para vendernos el detergente Colón con el famoso “Busque, compare y si encuentra algo mejor cómprelo”; pero, sobre todo, igual que hizo mucho antes Francisco Franco para vendernos su dictadura por la gracia de Dios con la seminal campaña “Mensaje de Navidad del Generalísimo”. Hay que aprovechar las posibilidades técnicas y el estilo publicitario del presente para seguir vendiendo la moto.

Sale Juan Carlos en La 1 y da las buenas noches. A ambos lados se acercan Felipe y Elena haciendo gestos. Felipe nos anima para que le sigamos a Antena 3, mientras que Elena nos invita a ir a Telecinco. El espectador puede quedarse o hacer zapping y seguir libremente cualquiera de estas dos invitaciones. Si elige Antena 3, se encontrará con la continuación de la promo de su empresa; y si elige Telecinco, también. Quien haya elegido seguir el discurso en Antena 3 ve que esta vez son Sofía y Letizia quienes salen haciendo gestos para que vayamos con ellas. Sofía nos propone ir a laSexta, y Cristina ir a Nova. En cambio, quien haya elegido ver el discurso en Telecinco ve que son Cristina y Urdangarín los que ahora nos invitan a hacer zapping a Cuatro y La Siete. En todas las cadenas el jefe sigue a lo suyo mientras continúan brotando Pilar y Margarita, Leonor y Froilán, Victoria y Juan, Pablo y Miguel, Irene y el muñeco de cera de Marichalar llevándonos de Divinity a Boing, de Xplora a Neox, de 24 Horas a Clan, de Intereconomía a 13TV, de una autonómica a otra para volver siempre a lo mismo.

Enhorabuena a la marca “Monarquía”. Tan innovador despliegue tecnológico permite al espectador controlar la campaña con su mando a distancia, lo que posibilita una fascinante experiencia interactiva en la que libremente puede ver y oír lo que debe oír y ver obligatoriamente.

24/12/13

ROSSANA NO ESTÁ

Todas las cadenas televisivas de buena voluntad podrían haber ocupado gran parte de su programación con películas protagonizadas por los recientemente fallecidos Joan Fontaine, Peter O´Toole y Eleanor Parker. El mundo es todavía más feo sin Joan, sin Peter y sin Eleanor, pero la programación de Antena 3 sería más bella con “Rebeca” o “Sospecha”, el abismo de Telecinco sería menos tenebroso con “Lawrence de Arabia” o “Lord Jim” y hasta los debates de “Tiki-taka” en Cuatro serían más soportables si después pudiéramos ver “Cuando ruge la marabunta” o “Con él llegó el escándalo”. La muerte de Lolita Sevilla, inolvidable intérprete de la canción dedicada a los americanos en “Bienvenido, míster Marshall” (“americanooooos, os recibimos con alegríaaaaa…”), merecía también el homenaje de La 2, su lugar natural en estos tiempos de hielo y fuego. Pero, ¿por qué todas las cadenas del mundo no rinden homenaje a la quinta estrella del cine que el mes de diciembre nos ha robado? ¿Por qué nadie habla de Rossana Podestà, una de las más bellas y encantadoras actrices del péplum?

¿Por qué TVE no dedica un día entero a programar “Helena de Troya”, “Ulises” y “Sodoma y Gomorra”? ¿Por qué Ana Blanco no finaliza un telediario citando el poema de W.H. Auden que recita Matthew en “Cuatro bodas y un funeral” en homenaje a Gareth? “Que los aeroplanos que gimiendo dan vueltas en lo alto escriban en el cielo ´Ella ha muerto´; que pongan pajaritas de papel en los cuellos blancos de las palomas, que los policías se pongan guantes negros…”. ¿Por qué los profesores de griego no suspendieron las clases, ni llenaron los institutos de flores rojas en homenaje a Helena de Troya y Nausícaa? ¿Por qué el cine popular no está de luto riguroso? ¿Por qué los que crecieron viendo películas “de romanos” en los cines de barrio no se sienten estos días un poco más solos, un poco más perdidos, un poco más tristes y mucho más seguros de que no todo tiempo pasado fue peor? ¿Por qué Rossana y el péplum no están en nuestros corazones a la altura de Joan y Hitchcock, de Peter y el desierto, de Eleanor y la marabunta, de Lolita y Berlanga?

Rossana Podestà ya no está con nosotros. Está en el gallinero del Olimpo, haciendo compañía a Steve Reeves y otros héroes del cine de barrio.

23/12/13

CELEBRACIÓN LOTERA PA TÓS


La celebración de la lotería debería ampliarse. La tele nos muestra una y otra vez a los mismos premiados festejando su buena fortuna. Los demás asistimos pasivos, pero deberíamos aprender de tantas noches de elecciones, tantos recuentos de votos, tantas valoraciones optimistas de los partidos políticos. ¿Ellos nunca reconocen su derrota? Pues nosotros tampoco. Así debería ser la tele tras el sorteo:

- Millones de personas celebran que a todos les ha tocado la lotería. Nuestros becarios recorren el país en fiesta.
- ¿Les ha tocado a ustedes mucho?
- Tres reintegrazos. Todo para la saca. ¡Que rule esa litrona!
- ¡Que rule que yo también traigo un reintegro! ¡Y encima no tributa a Hacienda!
- Yo dos que juego con una peña que formamos para piratear el fútbol de pago. Vemos los partidos por la tele en casa de uno que está encantado porque somos tantos que ese día le calienta la casa.
- Yo voy a tapar agujeros. ¡Tenía tanta gana de decir esto en la tele!
- Yo estoy feliz porque siempre jugaba unos 100 euros. Como este año estoy en paro y no tengo un duro, no pude jugar. ¡Y ahorré 100 euros!
- Yo llevo en paro más que él y celebro que soy amigo suyo.
- Yo estoy feliz porque desde el desahucio vendo papeletas de unos décimos que en realidad no compro. ¡Es el segundo año que me sale bien y no toca! ¡Hoy ceno caliente!
- Pues yo estoy aquí cantando con este a ver si me invita a cenar y me explica cómo se hace eso de las papeletas para buscarme la vida en el Sorteo del Niño.
- Y a mí, solo por estar aquí bailando, de vez en cuando me pasan la litrona. ¡Qué alegría!
- Nosotros recogemos décimos no premiados para encender en el bidón que nos calienta debajo del puente de una autopista por la que no pasa nadie que lleva a un aeropuerto que no funciona hecho gracias a lo recaudación lotera de años anteriores.
- Gracias. Devolvemos la conexión a nuestra sede con el deseo de que no cierre como en Canal Nou ni deje de pagar como hace Intereconomía.

22/12/13

NANANANANÁÁÁ NANAAANA


No sé si los primeros sorteos fueron cooon peeesos. Tampoco sé si fueron cooon reaaales. Lo que sí sé -lo dice Wikipedia- es que a finales del siglo diecinueve estos sorteos dejaron de llamarse “Prósperos de Premios”, pasaron a llamarse “de Navidad” y empezaron a manejarse laaas peseeetas. Mira tú por dónde vuelve a ser mentira -como lo es siempre- lo que creemos que es “de toda la vida” como el sorteo de Navidad o laaas peseeetas.

Después vinieron años y años de sorteos eeen peseeetas. Repeticiones y repeticiones de sorteos en los que se fue consolidando la terminación de cada premio eeen peseeetas. Y cuando llegó la radio en cada casa se imponía el sonsonete de laaas peseeetas. Todas las mañanas del 22 de diciembre tenían la misma música y letra que siempre terminaba eeen peseeetas. Daba igual si a las cabañas bajabas, si a los palacios subías o si a los claustros escalabas: en todas partes hallabas igual tabarra eeen peseeetas. La televisión se sumó después en su labor de inescapable avasallamiento colectivo de las dichosaaas peseeetas.

Hasta que en 2002 llegaron looos eeeuros. Diez años de radio y de televisión y de Internet y de tó lo que se menea y se multidifunde interactivo y multimedia trabajando en comandita para que el sorteo termine eeen eeeuros. Venga a machacar y machacar para que en esa área del cerebro en el que quedan grabados los soniquetes se nos borrara el de las pesetas y fuera sustituido por el de looos eeeuros. Y en la gente mayor está costando, pero entre los más jóvenes ya está asumido que estas viejas fiestas del solsticio de invierno empiezan con el inevitable sorteo eeen eeeuros.

Pero, hay que joderse, una sola campaña publicitaria de la lotería de Navidad en 2013 logró que todo lo anterior fuera arrasado y desde entonces -por los siglos de los siglos- se impusiera imitar a Raphael desenroscando una bombilla mientras se tararea “nananananááá nanaaana”.

21/12/13

DIGAMOS "NO" A "EMPLATAR"

En serio, podemos vivir sin el verbo “emplatar”. Lo hemos hecho siempre: en los duros años de la posguerra los españoles conseguimos salir adelante con esfuerzo y sabañones, las madres se las ingeniaban para alimentar correctamente a sus familias a pesar de sus escasos recursos y nunca se les oyó usar el verbo “emplatar” en ninguna de sus formas conjugadas. Toda mi vida he comido en platos; me han servido la comida en ellos y yo se la he servido a otras personas, pero juro por el aceite de oliva que jamás emplaté unas lentejas ni nadie me emplató unas albóndigas con patatas fritas. No solamente llenamos nuestra vida con objetos y consumos que no necesitamos, también la sobrecargamos con palabras que jamás deberían haber sido formadas por más que las reglas de creación léxica a partir de los morfemas lo permitan. “Emplatar” es una de ellas. Digamos “no” a “emplatar” y señalemos a “Ultra Chef”, “Super Chef” y “Requete Chef” como los responsables del brote endémico.

Tensa por haberse sentado al lado de un casi desconocido como yo en una de las mil espantosas cenas navideñas que nos tienen rodeados, una mujer en sus primeros cuarenta, de piel muy morena, recién salida de una peluquería desafortunada, me mira, toquetea los cubiertos y dice “me encanta este restaurante; además, emplatan la comida muy bien”. Yo sonrío asintiendo y de pronto me lanzo al vacío: “Vaya final de ‘Top Chef’, eh”. Se le ilumina la cara, feliz a partes iguales por haber encontrado un tema del que hablar y por el recuerdo del menú que preparó Begoña pocos días atrás en Antena 3. Estas navidades van a ser el momento crítico: o paramos radicalmente la expansión de “emplatar” o se quedará para siempre con nosotros, y el entrañable grito -puritita marca España- “¡ya está la comida en la mesa!” pasará a ser “¡ya está emplatada la comida!”. No quiero vivir en un mundo en el que los padres digan a sus hijos “siéntate de una vez, que voy a emplatar los macarrones”. Quizá Chicote quiera. Pero usted no. En serio, podemos detenerle entre todos.

20/12/13

DESAFECCIÓN


“Usted lo que tiene es desafección por la Navidad”, me dijo el camarero tras mi gesto de hartazgo al ver que el bar en el que habitualmente me siento mejor que en casa se había convertido en una sucursal de Papanoelandia. No supe qué contestar, así que contesté que dejara de decir pijadas. Qué desafección ni desafección. Lo que tengo es una sensación de unidad entre la ética y la estética, un mínimo gusto que me hace sentir un máximo disgusto ante cada una de las imágenes y tradiciones que tienen que ver con la degeneración religiosa del solsticio de invierno. “Lo que yo le diga, ‘desafección’. ¿No dicen en la tele que la ciudadanía siente desafección hacia la clase política? ¿No se queja Rajoy de la desafección de algunos catalanes hacia España? Pues usted tiene desafección hacia la Navidad”. Me sumí en mis meditaciones.

Un viejo amigo, cuya principal motivación en la vida ha sido sofisticar hasta extremos artísticos su capacidad para irritar a todos los que le rodean, cada vez que va a coger un avión se refiere al “despegue” como “desterrizaje” y al “aterrizaje” como “apegue”. “El avión va a desterrizar”, “ya falta poco para que apeguemos”. Puede resultar ridículo, pero al cabo de varios ensayos uno termina viéndole más sentido al “desterrizaje” y al “apegue” que a la desafección. Se puede sentir o no sentir afectos, pero referirse a la falta de sentimientos de afecto como un sentimiento de desafecto sólo se comprende en el contexto de una cultura obsesionada por sentir, por sentir lo que sea, aunque sea sentir un no sentimiento, verse afectado por una desafección. Entiéndase, por fin: yo no siento desafección por los especiales de Navidad de “Tu cara me suena”, “Ahora caigo” o “La hora de Sandro Rey”; no tengo falta de afectos hacia la lotería de Navidad, el anuncio de la lotería de Navidad y el making of del anuncio de la lotería de Navidad. Lo que a mí me pasa es que todas estas cosas me tocan mucho los huevos, que es muy diferente. Les cedo la desafección a cierta parte de la ciudadanía y a cierta parte de los catalanes. Bajo a tomar una caña.

19/12/13

PATRIOTISMO Y CHARCUTERÍA



Al menos hemos avanzado en algo. Si clásicamente el patriotismo era el engañabobos al que se invocaba para convencer a la peñita de que fuera a morir a la guerra, ahora el patriotismo es el engañabobos al que se invoca para convencer a la peñita de que compre Campofrío. En el fondo sigue siendo la misma mierda, con la única y muy significativa diferencia de que antes la carne picada que patrocinaba el patriotismo era de humano reventado a cañonazos, mientras que ahora la carne picada suele pertenecer a cerdos y pavos, está asada, e incluso se le ha rebajado el contenido en grasa y sal. Es un avance, aunque sólo sea porque los niveles de colesterol y sodio de los cadáveres de las guerras acostumbraban a alcanzar magnitudes muy poco saludables.

Insisto, hemos mejorado. Antes el modelo de compatriota era el héroe, y los valores que le constituían tenían que ver con la valentía, la fortaleza y esa capacidad para mantener la vista fija en el horizonte mientras ondeaban banderas. Ahora el modelo de compatriota es el coleguita enrollao, y en su cartera de valores figuran -y cito- “hablar a gritos como si estuviéramos sordos e invitar aunque no tengas un duro”. En el fondo sigue siendo la misma mierda, poniendo una emotiva trivialidad donde antes estaba una solemnidad guerrera. Hemos cambiado al general Moscardó por Chus Lampreave; mejor, porque nadie se imagina al militar con Almodóvar diciendo que ya le gustaría a él mentir, ya, pero que no puede debido a que es testigo de Jehová.

En el primer capítulo de la primera temporada de “Mad men”, Donald Draper interrumpe a una mujer que le habla de amor en un bar: “Lo que usted llama ‘amor’ lo inventamos hombres como yo para vender medias”. Es cierto, como también lo es que “esa manera nuestra de ser” de Campofrío se ha inventado para vender salchichones -y el “derecho a decidir” de Mas para vender butifarras-. La ideología y la charcutería están más relacionadas de lo que parece, y uno de sus principales puentes lo cruzan los pastorcillos en los belenes de Navidad.

18/12/13

EL HEDOR

(¡Atención, spoilers!) En el potente último capítulo de la primera parte de la cuarta temporada de “The Walking Dead”, Michonne atraviesa con su espada al Gobernador cuando el malvado y maquiavélico ex líder de Woodbury estaba a punto de matar a Rick Grimes y, después, Lilly lo remata disparándole en la cabeza. No seré yo quien llore por la muerte del Gobernador, pero creo que todos echaremos de menos su encanto y su capacidad para engatusar a muchos durante mucho tiempo. Admito que llegué a creer que el Gobernador había cambiado, que había aprendido la lección, que había entendido el valor de la piedad y del perdón, que se arrepentía de sus errores, que lamentaba el daño que hizo a tanta gente. Lo reconozco. Llegué a pensar que el Gobernador había malinterpretado la “República” de Platón y ahora estaba dispuesto a dejar de considerarse El Gobernador, es decir, El Filósofo, el único digno de dirigir una comunidad asediada por los zombis. Me equivoqué.

El Gobernador de “The Walking Dead”. Kay Proctor, el frío y sinuoso ex amish que hace y deshace en “Banshee” y Mr. Rabbit, el despiadado mafioso ucraniano de la misma serie. Mickey Donovan, tan encantador como fiero y vengativo, empeñado en hacer la vida imposible a su hijo Ray en “Ray Donovan”. Enoch "Nucky" Thompson en “Boardwalk Empire”, claro. Son los malos. Pero en la película “Los últimos días” (Canal+) no hay tipos como El Gobernador, Kay Proctor, Mr. Rabbit, Mickey Donovan o “Nucky” Thompson y, sin embargo, un  miedo irracional a los espacios abiertos convierte a muchos hombres en bestias. La lección de “Los últimos días” es que no hace falta que el mundo esté lleno de zombis para que los hombres saquen lo peor de sí mismos. Basta un pánico irracional. Una ciudad sin más ley que la violencia. Una bárbara amoralidad. Una confianza ciega en la capacidad de la corrupción para engañar a los ojos poco educados. Los zombis son lo de menos. Son los hombres, estúpido.

Ya está aquí la Navidad, así que es el momento de ver de nuevo “¡Qué bello es vivir!” sentados en el sofá con la sonrisa puesta; pero, como diría Glenn Ford en “Los sobornados”, ni Frank Capra podrá plantar bastantes flores en Bedford Falls para matar el hedor del cadáver del Gobernador, ese hombre en el que usted y yo llegamos a confiar.

17/12/13

NOS REÍAMOS MÁS ANTES


Perdemos al Gran Wyoming. Se nos va aquel músico divertido que cantaba “Tramperos de Connecticut” con el maestro Reverendo. Nos deja el tipo cachondo que hace veinte años hacía programas transgresores como “El peor programa de la semana” en La 2 (ya valió de repetir “que veinte años no es nada” como papanatas: hace dos décadas nos quejábamos de que La 2 tenía audiencias de miseria, hoy con esos mismos números arrasaría y sería líder de audiencia). Marcha el francotirador dicharachero que puso patas arriba los informativos y el reporterismo de calle al frente de “Caiga quien caiga” yendo más allá de lo que la rana Gustavo jamás se había atrevido a hacer (¡Y en Telecinco! ¡Y dando caña incluso a su jefazo supremo, Silvio Berlusconi! ¡Y acudiendo a comer con su equipo al Palacio de La Moncloa invitados por san Josemaría Aznar… porque su hijo le había pedido que los invitara y según él nunca negaba nada a sus hijos!). Nos abandona, en fin, el presentador de “El intermedio”, el busto parlante con más vis cómica del panorama audiovisual español al frente del guión más cáustico y ajustado al presente que podemos echarnos a la cara de lunes a jueves.

Wyoming el músico divertido, el tipo cachondo, el francotirador dicharachero, el busto parlante rebosante de vis cómica, ha sido sustituido por Wyoming el analista político, el sociólogo sesudo, el ideólogo experto que concede entrevistas, regala titulares rotundos, realiza certeros diagnósticos del mundo que vivimos, desenmascara al poder y no deja títere con cabeza. El sábado por la mañana le oímos en “No es un día cualquiera” de RNE y por la noche le vimos en “LaSexta noche” de laSexta. El médico cesante vestido de bufón simpático capaz de decir la verdad al señor del castillo es ahora un médico forense que disecciona la realidad y nos muestra sus desagradables entrañas negras.

El partido en el poder las está armando gordas, pero aquí hemos de denunciar que esta en concreto -acabar con nuestro Wyoming- no es menor y tampoco figuraba en su programa electoral. No se lo perdonamos. Nos reíamos más antes.

16/12/13

QUE LOS REYES MAGOS SE LAS APAÑEN

Dejemos en paz a los niños. Dejemos que escriban solos su carta a los Reyes Magos. Si son solo niños y tienen ilusión por unos juguetes, ¿por qué íbamos los adultos a fastidiarles la infancia? Pues que pidan los angelitos. Que pidan lo que les apetezca. Y los Reyes Magos que se las apañen, que para eso están. ¿No son ya los reyes tan poderosos que hacen lo que les da la real gana sin necesidad de ser magos? Pues a ver por qué estos, que además de ser reyes son encima magos, no van a traer a los chiquillos lo que piden. Y que se callen los especialistas redichos. Que esos tipos pedantes que tanto saben de niños y de educación y de regalos y de dar la tabarra dejen de fastidiar y se vuelvan al mundo triste y antiguo del que se han escapado. Y que la tele no les dé bola, que en cuanto alguien les pone un micrófono delante empiezan a sermonear con sus viejas consejas y sus consejos viejos.

Pasó en el “Telediario” del otro día. Como ahora están empeñados en teñir las noticias de ambiente navideño, un día hablan de la lotería, otro hablan de las comilonas, y así. Y cuando tocó hablar de la carta a los Reyes pasó lo que tenía que pasar: allí se colaron y en el reportaje se plantaron los dichosos especialistas diciendo que los adultos no dejemos para última hora los regalos de los niños, que nos sentemos ahora a escribir con ellos la carta a los Reyes para conocer sus gustos. No se enteran.

Si durante todo el año los niños no molestan gracias a que los enchufamos a esos canales infantiles tan prácticos, a ver por qué vamos a ponernos a última hora a interferir en la educación que la tele les está dando. Si los adultos dejamos que la tele escriba nuestra carta a los Reyes, a ver por qué no va a escribir la de los peques. Que la escriba, que bien ganado se lo tiene. Y los Reyes Magos que se las apañen, que de eso se trata.

15/12/13

"THE ENIGMATIC TRAILER"


(Éste es el tráiler normal que se encuentra en youtube. El tráiler interactivo molón se encuentra aquí. Intenten resolver el enigma)

Imagínese que trabaja usted para la mejor televisión pública del mundo dentro del equipo que se encuentra al cargo de la mejor serie de detectives del mundo. Imagínese que muy pronto se va a estrenar una temporada de dicha serie, y la mejor televisión pública del mundo quiere llevar a cabo la mejor campaña promocional del mundo sobre dicho estreno. El primer capítulo se preestrenará en pantalla gigante en uno de los centros cinematográficos más prestigiosos del mundo. La acción transcurre en una de las ciudades más importantes del mundo y se programan diversas actuaciones en sus calles que conmemoran aspectos de la serie. En ese momento usted recibe el encargo de realizar el tráiler de la nueva temporada. Tiene que ser el mejor tráiler jamás realizado en el mundo; es más, tiene que ser mucho más que un tráiler. ¿Qué haría usted?

Muy fácil. En primer lugar, levantar jubilosa la mirada hacia el cielo y agradecer a los dioses el estar trabajando en Londres para la BBC en la serie “Sherlock”. Y a continuación, realizar un tráiler in-ter-ac-ti-vo; es decir, un tráiler en donde el espectador puede ir haciendo clicks en diferentes partes y momentos para ir desvelando diferentes contenidos de la tercera temporada que se estrena el 1 de enero en el Reino Unido. Pero el Sherlock Holmes del siglo XXI no quedaría satisfecho sólo con eso. Como corresponde con su categoría de mejor serie de detectives ever, el tráiler debería incluir también un enigma que los espectadores han de resolver para encontrar unas claves que permitieran desbloquear ciertos contenidos y acceder a pistas muy significativas sobre, por ejemplo, la falsa muerte de Holmes al término de la T2. Haría falta ser muy inteligente para resolver el enigma,o, al menos (ejem...), para encontrar las páginas web en donde te explican cómo resolverlo. Y a continuación, con el buen sabor de boca que deja haber disfrutado del mejor tráiler de la historia del mundo, sólo faltaría ir tachando sucesivamente en el calendario los 17 días que quedan para que se estrene “The empty hearse” en la televisión mundial.

14/12/13

"ZAPEANDO" FUNCIONA

“Zapeando” me indigna. No porque sea un mal programa, porque me caigan mal los invitados  o porque los contenidos que entresaca en su revista de la programación diaria me parezcan aburridos. De hecho es al revés: me parece un programa correcto, los contertulios permanentes y temporales consiguen mantener un tono divertido durante todo el espacio y los clips que se nos ofrecen tampoco desmerecen del conjunto que presenta Frank Blanco. El motivo de mi indignación con “Zapeando” es que no consigo que se me ocurra ninguna crítica ingeniosa sobre él. No le veo la relación con ningún mito grecolatino, no hay forma de ilustrar metafóricamente ningún proceso médico. No tiene nada que ver con la máquina de Turing, ni con el blues, ni con la homeopatía.

Es la pesadilla de un crítico: que un estreno no sea ni demasiado bueno ni demasiado malo. Tras ver su primera entrega me senté ante el ordenador y escribí “‘Zapeando’ funciona”. Una hora más tarde sólo había añadido un punto y seguido a esa frase. Decidí dejar la columna para otro día y hacer algo sobre “Cuarto milenio”, “El tiempo entre costuras” o lo que fuera. Al día siguiente, lo mismo. “‘Zapeando’ funciona”. Y al siguiente, igual. Pasaron un, dos, tres, cuatro, cinco, seis programas y se empezó a hablar de su posible cancelación por falta de audiencia. “‘Zapeando’ funciona”. Ya, ¿y qué? Empecé a obsesionarme: tenía que convertir esas dos palabras en dos párrafos que resaltaran lo que de bueno o de malo nos estaba ofreciendo La Sexta.

Hasta que hoy, por fin, me rendí. Y comprendí, indignado, lo que estaba pasando: el problema de un programa que reduce la programación de televisión a fragmentos de cuarenta segundos es que su crítica también cabe en dos palabras: “Zapeando” funciona. Sin más. Y eso no basta en la televisión actual ni en la crítica televisiva actual. Cientos de horas de televisión caben en hora y media de televisión, y esta columna cabe en el título de esta columna.

13/12/13

MENTIRA COCHINA


Pobre Nelson Mandela. Nos planta un tío haciendo gestos absurdos en su funeral y ni así nos enteramos de nada. Mucho hablar de la última gran figura histórica del siglo XX y mucho alabar al maestro de la humanidad, pero luego no hacemos a Mandela ni caso en su última gran lección, su gran enseñanza postrera: la que nos dio brindando su propio funeral como escenario para que un tío con cara seria pudiera pitorrearse del mundo entero haciendo aspavientos junto a los oradores.

Millones de telespectadores vimos al intérprete de signos por la tele y ni nos fijamos en él. Nos pareció bien que estuviera ahí, pero lo olvidamos y seguimos atentos a lo que se decía. Ahora nos enfadamos porque nos han dicho que mentía, que utilizaba gestos que no significaban nada, pero también podríamos verlo como el tipo que nos mostró lo fácil que es engañarnos. Gracias a que sabemos que mentía, ahora sospechamos que puede no haber sido el único. Cuando Barak Obama y Raúl Castro se saludaron afablemente en el estadio, brindamos por el milagro que había obrado el espíritu conciliador de Mandela incluso después de muerto. Pero tal vez lo que Mandela quería enseñarnos fuera lo fácil que resulta mentir y utilizar gestos como la sonrisa, la inclinación de cabeza o el apretón de manos desprovistos de significado alguno. Por cierto, ¿y si la traducción de los discursos que ofrecía la tele también había sido hecha por unos farsantes? ¿Y los discursos mismos, eran verdad o mentira?

Como en la despedida a Mandela, en los telediarios sale gente muy seria y bien trajeada hablando y gesticulando. A lo mejor dicen la verdad, pero quizá no, o solo a veces. Un solo mentiroso convierte en sospechosos a todos los demás y a nosotros en sabuesos. Otra cosa es “Sálvame”. Allí deberían incluir de vez en cuando algo que fuera verdad para hacernos sospechar que no todo lo que sale allí tiene por qué ser siempre mentira cochina.

12/12/13

QUIEN A HIERRO MATA


Hoy analizaremos el lío formado alrededor de “Punto pelota”, ese programa de Intereconomía dedicado al fútbol en el que unos señores tropiezan y caen, resbalan y caen, chocan y caen.

Abordar este asunto es sumamente delicado porque la situación de la empresa es muy complicada, los trabajadores no cobran sus nóminas y un montón de niños se pegan trompicones sin cuento. Unos niños caen del tobogán y otros por las escaleras. Unos caen al agua y otros a un seto. Unos están solos y otros se agarran a otro que también cae. Unos empujan y otros son empujados. Unos golpean y otros son golpeados. Y todos lloran. Miran la cámara y lloran.

Hay que informarse concienzudamente para siquiera atisbar la compleja situación que se está produciendo en “Punto pelota” ante los conflictos de intereses que se producen entre los empresarios implicados, las figuras mediáticas que van y vienen, y los trabajadores anónimos que ven peligrar sus puestos de trabajo en coches que empiezan a derrapar y chocar, coches que se escapan porque quedaron aparcados sin el freno de mano, coches que se llevan por delante buzones de correos, coches que se salen en una curva, coches que chocan y chocan como coches de choque.

Denuncias, fichajes, marchas, despidos, traiciones, acusaciones cruzadas, convocatorias de huelga en un barco que se hunde. Aguas turbias mientras la audiencia de “Punto pelota” se desploma, se cae, se la pega, catacrock. Habrá quien lo explique por la marcha de Josep Pedrerol. Aquí no olvidamos que el nuevo presentador, Carlos García Hirschfeld, hace años nos golpeaba con “Impacto TV” y “Noche de impacto”, programas de porrazos y trompicones donde no faltaban las embestidas de los toros.

Habrá quien mantenga la cabeza fría y pueda explicarles qué está ocurriendo en “Punto pelota”. Yo no. Yo solo veo choques, caídas, trompazos y el toro de Intereconomía que se escapa de su esquina, se hace enorme y empitona a Hirschfeld.

11/12/13

VINOS SOVIÉTICOS EN CUARTOS DE TONO

Se equivoca Cuatro cuando programa “The Americans” a continuación de “Homeland”. Un buen sumiller sabe que la cata de los grandes vinos requiere tener la boca limpia, haberse cepillado los dientes sólo con agua, no haber tomado café previamente, ni haber fumado, no haber comido ningún alimento de sabor fuerte. “The Americans” es seguramente la mejor serie del año, pero sus sabores -interesantísimos, bellísimos, deliciosos- son muy suaves y su apreciación exige que el paladar haya estado previamente a oscuras y en silencio durante un buen tiempo. “The Americans” no es una serie de espías, sino una serie que retrata ese delicadísimo momento en el que unos espías empiezan a dejar de serlo; no es una serie sobre un matrimonio, sino una serie que narra con precisión el segundo en el que un matrimonio de mentira comienza a ser un matrimonio de verdad; no trata sobre ser joven o ser maduro, sino sobre el punto de inflexión exacto entre la juventud y la madudez. Todo demasiado sutil como para poder apreciarlo después de haber visto en “Homeland” a Saul Berenson (diooooos, qué grande eres, Saul) preparar la operación secreta internacional más importante e inteligente de la historia de la CIA.

En aquellos benditos documentales en los que Leonard Bernstein desvelaba todo lo que hay que saber sobre el jazz para vivir en paz con uno mismo, el maestro hablaba de una música árabe que manejaba cuartos de tono, un sistema tonal demasiado sutil para las categorías de los oídos occidentales. Sólo un espectador entrenado para apreciar cuartos de tono puede dejarse inundar por “The Americans”, una narración que reta a los géneros tradicionales (intriga, costumbrismo, acción, romance, espionaje), colocándose en un lugar intermedio demasiado atonal como para mezclarse con la obra maestra, pero diatónica, que es “Homeland”. Se equivoca Cuatro: no se puede haber bebido el cabernet sauvignon de Brody cruzando la frontera iraní si se quiere apreciar poco después el merlot de los mil colores con los que Phillip y Elizabeth se miran en “The Americans”.

10/12/13

OFENSAS Y OBVIEDADES

Se nos ha olvidado un montón de obviedades. Obviedad número 1: los titulares del derecho al respeto son las personas, no las ideas. Ninguna persona ha de sufrir ningún tipo de perjuicio debido a sus creencias. Pero las ideas pueden ser juzgadas, valoradas en un sentido u otro, o despreciadas, en una lucha permanente que en la historia del pensamiento occidental se conoce como “dialéctica”. Nadie ha de sufrir ningún perjuicio por creer que la Tierra es plana, pero ningún creyente en la planitud de la Tierra puede invocar su derecho al respeto para impedirme decir que la idea de que la Tierra es plana es una completa soplapollez. Obviedad número 2: los elementos susceptibles de ser ofendidos son las personas, no los objetos, las ideas o los entes abstractos. Yo puedo ofender a una persona o a un conjunto de personas, pero no puedo ofender al río Ebro, a las generaciones venideras, a los mosquitos, al cálculo infinitesimal ni a España. Sí puedo ofender a los españoles, en cuyo caso los españoles me lo harían saber; y también puedo ofender a un ministro, por ejemplo de Interior, si, por ejemplo, le llamo “miserable”, pero eso no es ofender al Ministerio del Interior. Obviedad número 3: sentirse ofendido no es lo mismo que sentirse enfadado o sentirse irritado. Alguien puede sentirse enfadado o irritado si ve caricaturas de Mahoma, pero mientras no haya un ataque directo a la dignidad de ese alguien en concreto no cabe hablar de ofensa. La única persona que puede declararse ofendida por una caricatura de Mahoma es Mahoma. Otros podrán sentirse enfadados; no parece que el enfado pueda ser materia legal.

Pero como hemos olvidado estas tres obviedades, yo aprovecho la próxima Ley de Seguridad Ciudadana para saltármelas y pedir que se tipifique como infracción grave la “ofensa a la televisión” siempre que en la pantalla aparezcan contenidos que a mí me parezcan mal. Por ejemplo, siempre que aparezca el careto cerúleo y lúbrico del ministro del Interior, Jorge Fernández, parafraseando a Forrest Gump al decir “ofensa es lo que es ofensivo”. Nos ofende a la televisión y a mí. Que le multen.

9/12/13

CANAL+ ZAS EN TODA LA BOCA


Cada vez que un listo habla con desprecio sobre la televisión y presume de no verla, yo agarro “Homeland” y le pego un ¡zas, en toda la boca! con ella. Cuando en una conversación alguien asegura que la televisión sólo emite basura y que es imposible encontrar nada que merezca la pena verse, pillo las dos minitemporadas de “Black mirror” y le arreo un ¡zas, en toda la boca! con ellas. Si me presentan a alguien, me pregunta a qué me dedico, yo le contesto que a hacer crítica de televisión, y a partir de ese momento me trata con condescendencia y caridad ya que él explica  “Deconstruccionismo y pintura matérica” en la Universitat de las Illes Balears, me acerco a casa en un pispás, cojo el capítulo de la T2 de “Treme” dedicado al Mardi Gras y le meto un ¡zas, en toda la boca! del que no se recupera en el resto de la noche. Cuando un hipster intenta ganarse mi complicidad solidarizándose con lo duro que debe de ser tener que ver la televisión para escribir estas columnas, yo le suelto un ¡zas, en toda la boca! contestando que sí, que es duro elegir si te vas a perder “Orange is the new black”, “The Americans”, “Masters of sex” o “Ray Donovan” porque no hay tiempo material para ver todas estas excelentes nuevas series.

Y, desde hace unas pocas semanas, cada vez que quiero dar un ¡zas, en toda la boca! a cualquiera de estos pedantes recurro al mismo sitio: el increíble nuevo Canal+ dedicado íntegramente a las series. Ahí están, concentrados en un único dial, todos los motivos por los que mucha gente seguimos amando apasionadamente a la televisión, todos los argumentos que demuestran que a fecha de hoy se hace mejor televisión que cine, literatura y música, una colección exhaustiva del género artístico que ha adquirido más empuje en las últimas décadas y cuya potencia narrativa continúa ascendiendo de forma imparable, dejándonos boquiabiertos temporada tras temporada con los hallazgos argumentales que construye. Ellos han querido llamarlo “Canal+ Series”, pero yo hubiera preferido el nombre de “Canal+ Zas en Toda la Boca”. Por si había alguna duda.

8/12/13

RAJOY, DE FRENTE, SE PONE DE PERFIL


Si usted no ha visto el mensaje que grabó Mariano Rajoy para el día de la Constitución, deje de leer y póngase a verlo. Si ya lo ha visto y ha sobrevivido, tengo una pregunta para usted: ¿En que no se parecen Ronald Reagan, Juan Pablo II y Rajoy?

Hace treinta años parecía que inaugurábamos una nueva era en la que, antes que nada, había que ser actor y dominar el escenario para triunfar como líder político y social. Ahí está Toni Cantó, que inició una prometedora carrera en aquellos años de desconcierto. Pero después, gracias a George Bush II y Benedicto XVI, comprobamos que no, que por muy mala imagen que dieras en pantalla lo importante era saber rodearse de un buen equipo de profesionales que se ocupara de ese asunto.

¿Ya ha visto el mensaje de Rajoy para el día de la Constitución? Si no lo ha visto, deje de leer y póngase a verlo. Si ya lo vio, habrá comprobado que Rajoy está tan lejos de Reagan y Wojtyła que su carrera política avanza sin dominar el escenario, sin dar bien en pantalla y, qué valor, sin contar con la asistencia de ningún equipo de asesores de imagen que se ocupe de estos asuntos tan menores, mundanos y triviales como asegurarse de que quien da un mensaje a la ciudadanía mira a la cámara en vez de a las musarañas.

Rajoy es un tío valiente. O pretende volver a la vieja y dura política decimonónica en la que la imagen aún no ejercía su implacable tiranía, o es un cachondo que quiere ponérselo difícil a Juan Carlos en su mensaje navideño robándole protagonismo. O quiere salir en los vídeos didácticos mostrando a los estudiantes qué son los movimientos sacádicos oculares, o quiere destrozar a McLuhan evidenciando que el medio no es el mensaje si pasas del medio olímpicamente. Sea como fuere, por Dios, si aún no ha visto el vídeo de Rajoy, póngase a verlo.

7/12/13

BUENAFUENTE ANTE EL ABISMO


Desde que empezó el nuevo programa de Buenafuente, lo mejor han sido unos puntos suspensivos. “En el aire” (noches de laSexta) está bien, claro, pero es que aquellos puntos suspensivos fueron tan sublimes que superaron incluso el poderío de Andro Rey y Ana Castor juntos.

Ocurrió en un momento muy delicado. La habitual entrevista promocional de una nueva película corría el peligro de generar tanto buen rollo que podía convertirse en una mezcla explosiva entre el conchabeo sobón de  “Cine de barrio” y la familiaridad babosa de “¡Qué tiempo tan feliz!”. No pasa nada si un día tres actores visitan un plató para vender descaradamente su última peli, el negocio es así. Pero es que el otro día estaba entre ellos Silvia Abril, antigua colaboradora y actual pareja de Buenafuente. Y Berto remató diciendo que él también actuaba en el film. Ay, qué difícil travesía. A un lado podían caer por la pendiente de la adulación torpe y la autocomplacencia. Al otro podían precipitarse al abismo del cotilleo rosa más decepcionante y ramplón. Por momentos bordearon ambas orillas. Incluso alguno dirá que la vertiente aduladora estaba más resbaladiza. Pero fueron maestros evitando caer en el cotilleo y el horror gracias a los puntos suspensivos.

Buenafuente señala que Abril no sale en el tráiler de la película. Ella: “Sabes qué pasa, que estaba un poquito hinchada en la época de rodaje, llevaba a tu hija dentro de mí”. Él acusa el golpe: “¡Dios, Dios!”. Ella: “Qué puñalada”. El: “Puñalada, no”. Ella: “No, no: llevábamos a…”. Él: “Ya, ya…”. ¿Ven qué fácil? Debían aludir a su hija porque no hacerlo le daría demasiado protagonismo y anularía la entrevista. Pero necesitaban un pretil que los protegiera de caer al abismo.  Los puntos suspensivos fueron su -nuestra- salvación. Fue solo una pausa fugaz, un instante en silencio, un ademán de acercarse a una puerta sin llegar a abrirla. Una tontería, sí, pero con varios millones de puntos suspensivos puestos aquí y allá, la tele no solo sería distinta: sería mejor.

6/12/13

LOS CRÍMENES DE RIOFRÍO DE ALISTE

Creo que lo mejor que se puede decir de la serie “Los crímenes de Fjällbacka” (Canal+) es que recuerda a la entrañable “Se ha escrito un crimen”. De acuerdo, Erica Falck no se parece en nada a Jessica Fletcher, pero las dos son escritoras y aficionadas a meter las narices en crímenes que no huelen pero sí apestan. “Los crímenes de Fjällbacka” está inspirada en los personajes creados por la escritora sueca Camilla Läckberg, así que el frío y los nombres exóticos (al menos para nuestros oídos) dan un interés añadido a las tramas de la serie, como si la vida cotidiana de Fjällbacka nos fuera familiar y, a la vez, absolutamente extraterrestre. Si la serie sueca se titulara “Los crímenes de Riofrío de Aliste” y estuviera protagonizada por Clara Morán y su marido Basilio Antón, seguro que perdería algo de atractivo para los espectadores españoles, pero arrasaría en los países nórdicos. En Fjälbacka hay, como vimos en el primer capítulo, un busto de la actriz sueca Ingrid Bergman, y en Riofrío de Aliste habría un busto del poeta zamorano León Felipe. Y todos contentos.

Pueblecitos como Cabot Cove, donde vive Jessica Fletcher, o Fjällbacka, donde viven Erica y su marido Patrik, son en apariencia tranquilos, apacibles, discretos y amigables, pero esconden profundos secretos y horribles crímenes. En el Nueva Jersey de “Los Soprano” la porquería está a la vista de todo el mundo que quiera verla, aunque Tony Soprano se dedique oficialmente a la gestión de residuos. En Fjällbacka la porquería no se ve porque el pueblo es como un inodoro con tubería en U, ese fascinante invento que evita los malos olores en nuestros cuartos de baño. Las tuberías en U de Fjällbacka hacen que los malos olores de las rencillas, envidias y heridas sin curar no salgan a la superficie, pero para eso están la sagaz Erica y el concienzudo Patrik, para arrancar las tuberías y dejar al descubierto los pozos negros y las aguas residuales. “Los crímenes de Fjällbacka” se nutre de los malos olores que producen los blancos y fríos inodoros suecos después de que Erica husmee en las tuberías. Supongo que en Riofrío de Aliste las tuberías también evitan algún que otro mal olor pero, a diferencia de Erica, Clara resolvería los crímenes después de sembrar patatas y amasar el pan. Los castellanos son así. Los suecos son del más allá.

5/12/13

LA INTELIGENCIA DESNUDA


Si, tal como decía Nietzsche, sin música la vida sería un error, ¿podemos afirmar que sin educación musical la educación es un error, que sin televisión musical la televisión es un error, que sin Fernando Argenta tres décadas de la radiotelevisión pública de nuestro país habrían estado equivocadas? Si, tal como decía Platón, la música es para el alma lo que la gimnasia es para el cuerpo, ¿sería correcto decir que “Clásicos populares” y “El conciertazo” fueron ante todo programas de salud pública, que mantuvieron en buena forma la mente de sus oyentes y espectadores, extraordinariamente valiosos dada su capacidad para promover hábitos saludables entre la ciudadanía? Si, tal como decía Bernstein, la música puede comunicar lo desconocido, y tal como decía Hoffmann, la música empieza donde se acaba el lenguaje, y tal como decía Beethoven, la música constituye una revelación más alta que ninguna filosofía, ¿es defendible que Fernando Argenta ha sido ante todo un profesor de pensamiento?

La música es la inteligencia desnuda. Es la sensualidad de las matemáticas, la arquitectura del placer, la única unión posible entre la bondad y la justicia. La música es el efecto secundario más inesperado, afortunado e inexplicable de la evolución humana. Si en el hemisferio cerebral derecho se encuentran las funciones relativas a la emoción y la sensibilidad, y en el hemisferio cerebral izquierdo se encuentran las funciones relativas al razonamiento y el lenguaje, la música tiene que encontrarse en el cuerpo calloso que une ambas mitades. Más allá de los homenajes y los panegíricos que estamos escuchando estos días, el tristísimo fallecimiento de Fernando Argenta sería la ocasión perfecta para que nuestra televisión pública adquiriera el compromiso de atender con sus poderosísimas herramientas a la formación musical de los españoles. Dios no existe, pero Bach se le parece. Todo está oscuro y cubierto de rocas. Es imprescindible un nuevo “El conciertazo” en honor a Argenta, al pensamiento abstracto y a la misteriosa forma en el tiempo que es la música.

4/12/13

BOLAS DE MADERA Y BALAS DE CAÑÓN

Si dejamos caer desde lo alto del televisor a “Psicosis”, la inmortal película dirigida por Alfred Hitchcock, y “Bates Motel” (TNT), la mortal serie de televisión creada por Carlton Cruse, ¿cuál llegará antes a nuestros corazones? No hay duda. Llegaría antes “Psicosis”. ¿Por qué? Porque Hitchcock y el cine pesan más que Cruse y la televisión. ¿Qué ocurre si  tiramos desde lo alto de la torre inclinada de Pisa una bola de madera y una bala de cañón? Aristóteles diría que llegaría primero la bala de cañón, pero Galileo demostró que la bola y la bala llegaban al suelo al mismo tiempo. Los nuevos aristotélicos no están dispuestos a admitir que la gravedad audiovisual imprime la misma aceleración a todos los cuerpos, se llamen “Psicosis” o se llamen “Bates Motel”, así que creen que es imposible que una precuela de un clásico indiscutible consiga conectar con el mito de Norman Bates. Pero el experimento que, según la leyenda, realizó Galileo en la torre de Pisa nos enseña a ser humildes. Una bala de cañón no tiene por qué ganar siempre la carrera a una bola de madera.

Aristóteles se equivocaba porque no podía saber que la gravedad imprime la misma aceleración a todos los cuerpos, pero también es cierto que el rozamiento del aire (es decir, de la historia del cine y del prestigio de grandes directores como Hitchcock) hace que una película como “Psicosis” y una serie televisiva como “Bates Motel” caigan con diferente aceleración. Por eso muchos miran “Bates Motel” con ojo aristotélico y colmillo retorcido, y eso les impide disfrutar todos los martes con una serie original,  estupendamente escrita y mejor interpretada por Freddie Highmore (el joven Norman Bates) y Vera Farmiga (la madre de Norman). “Bates Motel”, como la bola de madera, es también lo bastante humilde como para hacer constantes homenajes a “Psicosis” sin traicionar su leyenda en blanco y negro, y la ciudad de White Pine Bay esconde tantos secretos como Twin Peaks, Banshee o la casa de Norman Bates. Si consideramos el rozamiento del aire despreciable o, todavía mejor, si dejamos caer a “Psicosis” y a “Bates Motel” en el vacío, los aristotélicos se pasarían al bando de Galileo. “Psicosis” siempre será “Psicosis”, pero sin rozamiento o en el vacío algunas bolas de madera caen como si fueran balas de cañón.

3/12/13

LA TELE SE MUERE


Viernes, 29 de noviembre de 2013. A las 12.19 horas, desconectan Canal Nou. Y muere. Pasa a negro. Va a negro. Funde a negro. En un canal vivo vemos negro si lo emiten. En un canal muerto vemos negro porque no emiten. El negro pasa de ser lo que vemos a ser lo que no vemos. Ahora, en esta noche oscura de los ojos del cuerpo y quién sabe si de los ojos del alma, debemos averiguar qué es lo que se ha muerto.

Opción 1. Cierra la tele de la Comunidad de Valencia. Es algo poco importante que afecta a los valencianos y solo a ellos. Fuera de sus fronteras, no tiene ninguna trascendencia. Allá los valencianos, las empresas que abren o cierran y la gestión que hacen de sus recursos.

Opción 2. Cierra una tele autonómica. Es el inicio de algo relativamente importante que afecta a las comunidades autónomas que tienen tele propia, pero a nadie más. En esas autonomías y, sobre todo, en esas cadenas autonómicas deben estar atentos a lo ocurrido. Por aquello de las barbas de tu vecino y tal. Los demás, tranquilos. En Cantabria no hay tele autonómica y, mira, no pasa nada.

Opción 3. Cierra una tele pública. Es el inicio de algo grande que afecta a todos. Todos somos un poco dueños de una tele pública. Todos tenemos nuestras ideas respecto a su modelo de gestión y al servicio público que queremos. Pero, igual que cerró en Grecia, puede cerrar aquí. La expresión “televisión privada” pasará a ser una redundancia. Le llamaremos simplemente “televisión”.

Opción 4. Cierra una televisión. Es el principio del fin de una era. La tele empieza a ser prescindible. Herida de muerte, no cumplirá los 100 años. Hitler fue la radio. Kennedy fue la tele. El plasma de Rajoy fue una broma pesada al borde del anacronismo. La tele agoniza. Los abuelos de hoy recuerdan el día que llegó el primer televisor a casa. Los de mañana no recordarán el día que se estropeó el último y no fue sustituido por otro. La tele se nos muere. Pasa a negro. Va a negro. Funde a negro.

2/12/13

A POR ELLOS, OÉ


Venga, carroñeros, echadle huevos. Se abre la veda. Un montón de asesinos, terroristas, pederastas y violadores están quedando libres gracias a la anulación de la doctrina Parot. El que los coja, para él. Se pueden hacer entrevistas y se pueden hacer reportajes. Se les puede someter al polígrafo en directo y se les puede someter al examen de expertos sin escrúpulos. Es como el sanmartín: si se hace bien, del cerdo se aprovecha todo. Y si se consigue una exclusiva, ay, entonces sí que queda rica la pitanza. Pero para eso hay que andar listo. Como hizo el viernes Cuarzo, la productora de televisión fundada por Ana Rosa Quintana, con Ricart, el asesino de Alcàsser.

Cuando el viernes este tipo salió de la cárcel, muchos medios revolotearon a su alrededor, pero solo uno pulsó los resortes adecuados. Dos reporteras de “El programa de Ana Rosa” cobraron la presa y la ocultaron en su madriguera. Olé. Así pueden repartir tranquilos los bocados entre los programas de la productora. Tiene que dar para el matinal de la jefa y para el “Se enciende la noche” de Jordi González, a ver si termina de arrancar. Incluso pueden echarse unas vísceras a “Cuarto milenio”: algo se le ocurrirá a Fríker mezclando a Hipócrates con Erich von Däniken.

Algunos estúpidos pondremos el grito en el cielo y pediremos el boicot a una forma de hacer televisión que da asco. Da igual. La tele ya no es aquella aprendiz mojigata de hace veinte años, cuando ocurrieron los crímenes de Alcàsser. Ahora asume que quien quiera tortilla debe romper huevos. Si no lo hago yo, lo hará otro, así que mejor lo hago yo. Es supervivencia, tíos. Si hay que rendir pleitesía a un desgraciado, se le rinde. Si hay que recibirle en el plató como Roma recibió a Liz Taylor en “Cleopatra”, se le recibe. Y si hay que ponerle un piso para que el negocio pueda disponer de él cuando tenga un calentón, se le pone. Que no me entere yo de que esa miseria humana pasa hambre. El éxito nunca fue de los cobardes. Ricart es solo uno, pero hay más. A por ellos, que son muchos y rentables.

1/12/13

EL PAPEL TONTO

Ayer, 30 de noviembre, fue el Día de las Librerías. No ya el Día de las tres o cuatro megacadenas de librerías presentes a lo largo del territorio español, sino especialmente el Día de la librería de barrio, de toda la vida, ésa en la que llevamos comprando libros modestos y quizá material de papelería desde hace décadas y que tiene en estos momentos su escaparate copado por “Ambiciones y reflexiones”, el libro de Belén Esteban. Apoyar a este tipo de establecimientos tiene implicaciones que van mucho más allá de una mera compra en un pequeño comercio. Cada vez que un cliente se acerca a estas librerías a comprar la obra de Belén Esteban pone su grano de arena para mantener un tejido cultural y artístico fundamental en la sociedad actual que contrarreste la agresiva invasión del pensamiento único, ayuda a los pequeños autores y editores, gana espacios de solidaridad y creatividad empoderada visibilizando la calle como lugar de encuentro y diálogo de sensibilidades.

Porque, guste o no, hablar de libros en este momento en nuestro país es hablar del libro de Belén Esteban, igual que hablar de libros hace pocos meses en nuestro país era hablar de “Cincuenta sombras de Grey” y las mil secuelas que le sucedieron. “Ambiciones y reflexiones” ha llegado a una no sé cuál edición en poquísimos días, y lidera las listas de ventas de libros de ficción o no ficción pasando por encima de obras del Instituto Cervantes o de Haruki Murakami. El reinado de Esteban en el papel impreso es tan importante como el que mantiene en la caja tonta, y, aunque la proporción de libros basura respecto del total de libros iguala la proporción de televisión basura entre el total de televisión, nadie se refiere a los libros como “el papel tonto” o presume de que en su casa nadie lee libros con un deje de intensa languidez. Apoyemos a las librerías de barrio; a aquéllos que se niegan a comprar el libro de Belén Esteban se les recuerda que entre los más vendidos de esta semana también se encuentra una obra de David Bisbal.