19/11/19

EL EQUIPO E, CON "E" DE "ESCÉPTICO"


El éxito viral del vídeo manipulado de “El Equipo E, con ‘E’ de ‘España’”, en el que los líderes que concurrieron a las pasadas elecciones forman “El Equipo A” en versión cañí, demuestra tres cosas: una, que tenemos ganas de cachondeo; dos, que si queremos buscar un referente audiovisual compartido por todos hay que ir a los viejos años de aquella tele hoy sepultada por la fragmentación de pantallas y audiencias; y tres, que “El intermedio” es más necesario que nunca.

Con su “Ya conocen las noticias. Ahora, les contaremos la verdad”, Wyoming recuerda que ni las noticias son siempre verdad, ni la verdad llega siempre a ser noticia. Es una valiosa advertencia que, no obstante, va quedando obsoleta porque los telediarios dependen cada vez más de lo que muestran y ocultan, y cada vez menos de lo que cuentan y callan. En efecto, cada día conocemos menos las noticias por lo que la tele cuenta y más por los vídeos que muestra. Y ante las imágenes estamos más indefensos, porque creemos lo que vemos más que lo que nos dicen. O sea, que si le pillan donde no debe, no lo intente con aquello de “¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?”: no funciona.

Igual que la frase inicial de Wyoming nos vuelve más escépticos con las palabras que nos cuentan, los vídeos manipulados de “El intermedio” podían lograr lo mismo con las imágenes que nos muestran, pero no. Aun siendo ingeniosos y divertidos, salta a la vista que sus vídeos manipulados son falsos, así que no nos obligan a mirar dos veces. Y el escéptico es, desde su misma etimología, aquel que no se conforma con mirar una vez, sino que mira, remira y lo examina todo detenidamente. Por suerte, el programa ya incorporó la poderosa tecnología digital con la que se hizo el vídeo de “El Equipo E”, y así pudimos ver a Wyoming y Dani Mateo transmutarse en varios personajes políticos, con un resultado pasmoso. Seguramente, pasada la novedad y superada la sorpresa inicial, el truco perderá gracia, pero no por eso deben abandonarlo. Necesitamos más y más vídeos falsos que nos obliguen a mirar y remirar las imágenes con tanta desconfianza como ya lo hacemos con las palabras.

18/11/19

GANADERÍA


Por muy bien que esté la caza, la ganadería le da mil vueltas. Es lo que tiene la civilización. Cazando consigues grandes presas muy rentables en televisión, pero la ganadería es más fina y no da ese olor a monte que da la caza. Por eso fue tan satisfactorio ver el viernes por la noche a Alejandra Rubio en “Volverte a ver”. Apunten: sobrina de Carmen Borrego, hija de Terelu Campos, nieta de María Teresa Campos.

Criada por las mejores criadoras, Alejandra cumple los máximos estándares de calidad, tiene el pedigrí que demanda el mercado y acaba de entrar en edad de producción, por lo que su rendimiento se prevé alto. Con diecinueve añitos, dispone desde los dieciocho de su propio canal videoblog en la web de Mediaset en donde es superencantadora, superdivertida y supercercana sentada supercasual en un sofá supertrending abrazando un cojín superamorosa. Alejandra también es superfamiliar. En su día llevó a su canal a su abuela para que le sirviera de crotal de presentación. Después, de casta le viene al galgo, lanzó algunas pullitas a Telecinco diciendo que no le gusta la tele que valora la mala educación, los chillidos y la polémica; rechazó participar en “GH VIP” y “Supervivientes”; y remató a gol: “Nunca digas nunca, pero yo, tele de corazón, no”. Ahora, ya tardaba, debuta en Telecinco de la mano de su madre para dejar claro que una cosa es hablar y otra renunciar a exponerse en los lineales del supermercado poniendo ojitos al consumidor, al distribuidor y a las cajas registradoras. Carne de la mejor ganadería con denominación de origen certificada, trazabilidad acreditada y todas las garantías. Prueben qué jugosa.

Mientras, el Maestro Joao, Pol Badía y Alberto Armenteros compiten en el mismo escaparate. Pobres. Da igual que monten y desmonten triángulos amorosos en un constante montaje de quita y pon, da igual que se desmayen o desfallezcan entrando y saliendo del armario entre lloros, desplantes y reencuentros: solo son carne de caza. La ganadería es más fina y no da ese olor a monte.

17/11/19

LAS GANAS DE TENER MUCHA PASTA



Cada año por estas fechas llega a nuestras pantallas una entrañable campaña publicitaria que promociona valores como el cariño entre la gente sencilla, la solidaridad o la ternura. ¿Qué se anuncia en esa campaña? ¿La patrocina alguna ONG? ¿Es fruto de un programa del gobierno para mejorar la convivencia entre los vecinos? ¿Quizá las cadenas y los publicistas han decidido dedicar un uno por ciento de su trabajo al año a servir desinteresadamente a la ciudadanía, para compensar el daño que le hacen con el noventa y nueve por ciento restante? No, amigos, esa dulce campaña publicitaria, habitualmente llena de viejecitos desamparados, buenos amigos e inesperadas muestras de amor, pretende promocionar un método para hacernos asquerosamente ricos, para ganar injustamente un pastizal que nos permita vivir como marqueses, y está motivada tanto por las ganas de volvernos millonarios como por el temor envidioso de que se vuelvan millonarios todos los que nos rodean y no nosotros.

Hace un par de días llegó el anuncio de la Lotería de Navidad de esta temporada, convertido en cuatro por un milagro multiplicativo parecido al que promete el propio sorteo. Un marciano recién aterrizado que viera las historias del exsuegro y la exnuera, del enfermero y la paciente, del padre y el nuevo novio de la hija, y del viejo y la nueva directora de la empresa, pensaría que el 22 de diciembre se sortean millones de abrazos en vez de millones de euros. Se equivocaría. Si la publicidad se basa en el engaño y la trampa, y la Navidad se basa en la farsa y la banalidad, imagínense cuán sinérgicamente engañosa, tramposa, farsante y banal será la publicidad navideña. Cuanto más edulcorado se presenta un producto en su propaganda, más prosaicas y disimuladas son las razones de su uso. Quitemos el premio económico a la lotería de navidad; sorteemos únicamente besitos y mimitos; examinemos las ventas y veamos si detrás de tanta lágrima contenida hay algo más que las ganas de tener mucha pasta.

16/11/19

POR UNA TELEVISIÓN PROGRESISTA


El acuerdo entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias abre la puerta a un gobierno progresista en España, y sería deseable que todos los ámbitos de los entes públicos tomaran también como eje ese rotundo progresismo que ambos líderes proclamaron nada más firmar su alianza. En los últimos años de nuestra democracia hemos tenido gobiernos que no eran progresistas, y los gobiernos deben ser progresistas. El tema de esa columna es el mundo de la televisión, así que aprovecho el texto de hoy para reclamar una televisión pública progresista, que sea progresista, no como las cadenas públicas que hemos tenido, que a veces no han sido progresistas.

Hacen falta informativos progresistas, presentados por presentadores progresistas, que cuenten con redactores progresistas, pero no sólo eso, también los maquilladores, iluminadores, los técnicos de sonido o encargados del catering han de ser progresistas. Basta ya de informativos que no son progresistas. No hay problema en que la televisión pública emita telenovelas, siempre que éstas sean progresistas. Se debería prestar atención a los platos que se cocinan en “Masterchef”, priorizando aquéllos que sean progresistas. En ocasiones, La 2 emite documentales que no son progresistas, y los documentales deben ser progresistas. Exigimos dibujos animados progresistas. Retransmisiones deportivas progresistas en Teledeporte. Debates entre progresistas en 24 Horas. Programas religiosos protestantes, judíos, musulmanes y católicos sí, pero progresistas durante la mañana de los domingos en La 2.

Pocas ideas son tan filosóficamente complicadas y a la vez totalmente vacuas en su uso político cotidiano como las ideas de progreso y progresismo. La televisión pública debe emitir un espacio en el que se denuncien estas tomaduras de pelo alumbradas por profesionales del marketing. Un espacio hecho, por supuesto, desde un punto de vista progresista por profesionales progresistas. Rotundamente progresistas.

15/11/19

¡OUCH!


El 15 de febrero de 2009, mientras Hugo Chávez celebra la enmienda de la Constitución venezolana y el Vaticano celebra la primera misa por Galileo Galilei en 400 años, Bart Simpson escribe este castigo en la pizarra: “HDTV is worth every cent” (“La tele de alta definición vale cada centavo”). Pero el castigo se transforma en premio. La secuencia de apertura tiene la misma duración y la misma música de siempre, pero las imágenes han cambiado, pasan más cosas, aparecen más personajes y es todo más nítido. Y, sobre todo, más detalles, muchos más detalles, llenan la pantalla. La serie ha abandonado el viejo formato 4:3 y comienza el primer episodio hecho en 16:9.

Más de diez años y más de 200 panorámicos capítulos después, nos preguntamos si Bart tenía razón, si la HD vale cada centavo. Es cierto que aunque aún hay momentos de gloria, también hay capítulos más flojos, pero, reconozcámoslo eso es inevitable. Una vida eterna es incompatible con la perfección y un tiempo infinito nos condena a vivir momentos malos. Aun así, vale la pena la recompensa de no tener que ver morir a quien uno ama. El dolor de ver nuevos capítulos en alta definición que ensombrecen el glorioso pasado de “Los Simpson” es asumible, lo que no es asumible es tener que renunciar a los 429 capítulos anteriores a la llegada de la alta definición, aceptar que se guarden en un cajón y no se emitan más porque el viejo formato 4:3 obliga a dejar dos bandas negras a los lados de las actuales pantallas, lo que ahuyentaría al público de hoy.

En EE.UU. acaba de nacer la plataforma Digital+. Entre los contenidos audiovisuales que sirve en vídeo bajo demanda está todo “Los Simpson”. Los abonados se quejan de la solución que han aplicado, transformando el formato 4:3 en panorámico a lo bestia. Ensanchan los dibujos (deformándolos) o acercan su parte central para que llene la pantalla (mutilándolos). Hace tiempo que la Fox nos aplica aquí el mismo tormento. Ahora bien, si estamos pagando por ver “Los Simpson”, ¿no deberían darnos lo que compramos para que Bart pudiera escribir en la pizarra “La tele de pago vale cada centavo”?

14/11/19

CINCO NAOS, DOSCIENTOS HOMBRES


[“Todo lo que una persona puede imaginar, otros pueden hacerlo realidad”, dijo Julio Verne.
¿Y qué tal “Todo lo que unas personas ya han hecho realidad, otra lo puede imaginar”?]

El gran Julio Verne anticipa descubrimientos, inventos y logros científicos. Sus personajes son modernos, cultos y audaces. Por eso extraña que Phileas Fogg no supiera que, tras 80 días de viaje hacia el oeste, había dado la vuelta al mundo en 79 días.

350 años antes de la aventura imaginada por Verne, llega a las islas de Cabo Verde un barco con hombres de carne y hueso. No los persigue el detective Fix por un robo al banco de Inglaterra que no han cometido, sino que se la juegan de verdad porque son españoles y Cabo Verde es territorio portugués. Los tratados internacionales les prohíben navegar por aquellas aguas, pero, ascendiendo desde el cabo de Buena Esperanza, lejos de la costa africana para no ser descubiertos, mueren casi uno al día por inanición y escorbuto, así que deciden desembarcar fingiendo proceder de América. El truco no funciona y tienen que huir precipitadamente dejando atrás a 13 hombres presos, pero antes descubren algo asombroso: hay un desajuste de un día en su calendario porque al llevar meses viajando hacia el oeste y haber completado la vuelta al mundo, han ganado 24 horas al giro de la Tierra sobre su eje.

Igual que Alejandro Magno se lanzó a conquistar Asia conociendo la obra de Heródoto y teniendo la “Ilíada” como lectura de cabecera, Phileas Fogg debería conocer la gesta de Magallanes y Elcano llevando como lectura de cabecera el diario de viaje de Antonio Pigafetta, uno de los 18 hombres que regresaron a Sevilla con Elcano. Sorprende que no lo hiciera. Mucho peor es que todos sepamos que Fogg ganó un día recorriendo el hemisferio norte por tierras del imperio británico en una ficción, y no sepamos que Elcano lo ganó realmente mucho antes recorriendo ambos hemisferios en lo que fue el mayor experimento científico de la historia de la humanidad, y que demostró que la Tierra es esférica.

TVE prepara una serie sobre aquella gesta, pero debe hacer más. Los telediarios deberían dejarse de chorradas como el disco de Paulina Rubio, y contarnos, día a día, lo que vivieron aquellos hombres hace 500 años durante 37 meses en un mundo desconocido. Ahora navegan hacia América, aún conservan cinco naos y son poco más de doscientos hombres.

13/11/19

MIEL Y CRIMEN


El próximo viernes se estrena “La peste, la mano de la Garduña” (Movistar +), seis capítulos que integran la segunda temporada de la impactante serie que nos deslumbró hace un par de años. Sevilla, siglo XVI. O sea, hace mucho tiempo y en una galaxia muy, muy lejana. Es decir, aquí mismo y prácticamente ayer. El documentalista Pedro Álvarez, asesor histórico de la serie, dice que los problemas humanos son los mismos a lo largo del tiempo, solo los recursos varían. Por eso el estremecedor mundo de la prostitución en el siglo XVI, tanto la legal como la ilegal, puede helar el corazón de los espectadores del siglo XXI, aunque puede que muchos se queden en la utilización de la miel, aplicada a la vagina, como anticonceptivo, o el polvo de arroz con el que las prostitutas disimulaban las pústulas producidas por la sífilis. Miel y polvo de arroz solo son la corteza que se debe arañar para descubrir un horror que estremecería hasta el coronel Kurtz de “Apocalypse Now”. Pero la brutal presencia de la prostitución y del crimen organizado en las tramas de “La peste” debería servir no solo para reflexionar acerca del  pasado, sino para hacernos algunas preguntas sobre el presente.

Si los problemas humanos siguen siendo los mismos, entonces la peste, el horror de la explotación del hombre por el hombre (y especialmente del varón sobre la mujer) y los largos brazos de la corrupción y el crimen siguen hoy tan presentes como en la Sevilla del siglo XVI, pero con otros recursos y puede que otros nombres. Las prostitutas ya no se aplican miel en la vagina y los mafiosos suelen llevar corbata y pisar moquetas, así que se podría decir que el mundo ha mejorado. Sabemos desde hace tiempo que no vivimos en el mejor de los mundos posibles, y empezamos a sospechar que el progreso humano tiene muchas sombras que tienen que ver con la vida de los parias de la tierra y con el abuso de un planeta que algún día nos eliminará sin que se altere su constante viaje alrededor del sol. Los anticonceptivos funcionan mejor que la miel y algunos miserables terminan en la cárcel. Pero no es suficiente. Series como “La peste, la mano de la Garduña” tienen que revolver las tripas éticas de los ciudadanos y obligarnos a salir a la calle con los ojos tan abiertos como los del eximpresor Mateo Núñez. Tengan cuidado con la Inquisición.

12/11/19

MI PARTIDO ES EL TUYO

Albert Rivera se encuentra sopesando varias ofertas televisivas que ya ha recibido, muy pocas horas después de su retirada de la política nacional. En efecto, aunque el ya expresidente de Ciudadanos declaró su voluntad de abandonar la vida pública, la vis dramática mostrada durante ese monólogo final ha llamado la atención de las cadenas generalistas acerca de las posibilidades que tendría Rivera de triunfar en este medio, ahora que su vida parlamentaria parece haber llegado al fin al fin. Quizá la rueda de prensa de la mañana de ayer, además de la despedida de un gusano, suponga el nacimiento de una mariposa desde dentro de un capullo.

Cuatro ha ofrecido a Rivera la conducción de una nueva temporada de “Hermano mayor”, ahora que Pedro García Aguado se ha pasado a la política. Los productores del espacio creen que el exciudadano podría asesorar a jóvenes que presentan problemas de conducta o se inician en el consumo de drogas, aprovechando su experiencia en política, ahora que la ha dejado. Algo parecido opinan en Antena 3, al valorar que su entusiasmo le dota del perfil perfecto para integrarse en el equipo de coaches de la nueva edición de “La Voz”. El contrato adelanta que, si la audiencia acompaña, Rivera podría presentar en solitario un talent show de política, para formar a nuevos valores de la función pública. El ganador de este concurso se presentaría como candidato a la presidencia del gobierno por Ciudadanos en las próximas elecciones.

Pero el proyecto que más ha complacido a Albert Rivera es “Mi partido es el tuyo”, una serie en la que el expolítico exnaranja iría visitando a conocidos políticos en sus despachos oficiales para mantener con ellos una charla distendida en la que pudieran mostrar su lado más humano. Los responsables de Telecinco consideran que “Mi partido es el tuyo” podría llegar a alcanzar el éxito de “Mi casa es la tuya” de Bertín Osborne y suponer el nacimiento de una nueva estrella televisiva de la magnitud de la del cantante de “Buenas noches, señora”.

11/11/19

EPI, BLAS, TONI Y PEDRO SÁNCHEZ

Exactamente en el día de ayer se cumplió el quincuagésimo aniversario de la primera emisión de “Barrio Sésamo” en la televisión norteamericana. “Sesame Street” supuso una auténtica revolución dentro del género de los programas infantiles y rápidamente su presencia se extendió por las pantallas de todo el mundo. Personajes eternos como Epi y Blas o la rana Gustavo se hicieron extraordinariamente populares, y acercaron a los preescolares conceptos básicos de lengua y matemáticas. Justamente porque “Barrio Sésamo” se dedicaba a explicar de forma muy didáctica nociones elementales numéricas o lógicas, sería deseable volver a contar con aquellos clips para que nos aclarasen cómo funciona la ley d’Hont, cómo se hacen los cálculos que permiten que un escaño del PNV requiera cuatro veces menos votos que un escaño del PSOE o cómo la aritmética electoral, sea la que sea, siempre da como resultado gobiernos acordes a los intereses de las clases poderosas.

Exactamente en el día de ayer se cumplió el vigésimo aniversario de la primera emisión de “Los Soprano” en la televisión norteamericana. “The Soprano” supuso una auténtica revolución dentro del género de las series de televisión y rápidamente su presencia se extendió por las pantallas de todo el mundo. Personajes eternos como Toni Soprano o Paulie Gualtieri se hicieron extraordinariamente populares, y acercaron a los espectadores una nueva visión de la mafia y las relaciones de poder. Justamente porque “Los Soprano” se dedicaba a retratar de forma muy esclarecedora los vericuetos de la corrupción y la extensión de la lógica mafiosa a todas las áreas de la sociedad, sería deseable volver a contar con aquellos capítulos para que nos aclarasen por qué la ley d’Hont funciona como lo hace, por qué un escaño del PNV requiera cuatro veces menos votos que un escaño del PSOE o por qué la aritmética electoral, sea la que sea, siempre da como resultado gobiernos acordes a los intereses de las clases poderosas.

10/11/19

¡CON RIVERA, NO!


Hace seis meses parecía que Susanna Griso debía despedir a Fran Rivera como colaborador de “Espejo público” (mañanas de Antena 3) por ser un machirulo que hacía apología del machismo en el programa. Ya no. Ahora parece que Griso debe despedirlo por no valer para hablar en público, por no conocer el significado de las palabras, por no saber qué dice cuando habla y porque no puede pretender que se le entienda diciendo una cosa para referirse a otra.

Hace medio año, cuando una mujer se suicidó tras haberse difundido un vídeo sexual suyo, dijo Rivera: “No es de hombres hacer un vídeo así. Pero los hombres, y soy hombre y lo digo, no somos capaces de tener un vídeo así y no enseñarlo”. Lo primero ya es una tontería porque los hombres, como las mujeres, pueden grabarse en vídeo como les dé la gana si hay consentimiento. Pero lo segundo es una auténtica machirulez porque atribuye a la naturaleza del varón una conducta que no es natural, ni mucho menos inevitable (lo que la haría excusable y, por tanto, la justifica). Pero es que este miércoles, cuando Anabel Alonso visitó “Espejo público”, Rivera volvió por sus fueros y reprochó a Alonso el tuit que le había enviado entonces (“A ver Fran, querrás decir los hombres como tú”, escribió ella). A Rivera le parecía un insulto personal y un desprecio a su persona que lo metiera “en un grupo de hombres maltratadores, que faltan el respeto a las mujeres y que son machistas”.

Ya que Griso no lo despidió entonces por burro, debería hacerlo ahora por zopenco. Alonso, harta de Rivera, le explicó que fue él quien se incluyó en ese grupo. Él lo negaba: “Cuando yo digo ‘los hombres como yo’ solo lo digo de una forma genérica y por no acusar a nadie”. O sea, que se incluyó en el grupo para quedar fuera, y quiso no acusar a nadie acusándonos a todos, por ejemplo a usted —si es varón— y a mí, de ser unas sabandijas incapaces de tener un vídeo sexual y no enseñarlo. Por Dios, Griso; con Rivera, no.

9/11/19

TERESA PANZA, PRESIDENTA


Un debate político en el que todos los participantes de los principales partidos son varones es una vergüenza, pero un debate en el que todos los participantes de los principales partidos son mujeres es una vergüenza mayor.

El lunes la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión reunió a cinco candidatos. Resultó revelador y a la vez descorazonador comprobara que todos eran varones. Ver el viernes en laSexta a los mismos partidos representados por cinco mujeres podría parecer una forma de hacer justicia, de igualar la balanza, de empatar. Pero ese espejismo desaparece si se entra en detalles. Y el demonio está en los detalles.

Los varones eran los titulares, los protagonistas, jugaron en primera división, concitaron toda la atención mediática. Su debate fue multidifundido en varias cadenas. Las mujeres eran las suplentes, las secundarias, jugaron en segunda división, recibieron menos atención mediática. Su debate fue emitido por la segunda cadena de Atresmedia. No, no estamos empatados. Que antes del encuentro del viernes, Iñaki Gabilondo y la moderadora Ana Pastor plantearan la posibilidad de que este debate con mujeres pudiera ser mejor o siquiera diferente al realizado por hombres empeora las cosas, pues solo subraya una tesis intrínsecamente machista: que las mujeres y los hombres, por el hecho biológico de serlo, somos diferentes en asuntos sociales, políticos o culturales. Y eso que las cosas ya habían quedado rematadamente mal después del debate del lunes, cuando Jiménez Losantos insultó y humilló públicamente a la moderadora Ana Blanco por atreverse a señalar que, digan lo que digan sobre el hermoso nuevo traje de igualdad del emperador, sigue desnudo: “Me van a permitir que haga una referencia a la foto de este debate, con cinco candidatos y ninguna mujer presente... Supongo que hablarán de la paridad, pero en cualquier caso en este momento no es una foto de igualdad”. Ay, Margarita Salas, cuánto necesitamos más personas como tú y cuánto te echamos ya de menos.

La igualdad no es que detrás de un varón haya una mujer. Va mucho más allá de ver a Teresa Panza sustituyendo a Sancho como fiel escudero.

8/11/19

LA PRIMERA LEY DEL KARMA


A ver, ¿quiénes sois los que andáis viendo el programa de Alfonso Arús a primera hora de la mañana en La Sexta? Venga, cobardes, no os escondáis. Dad la cara. ¿Qué os pensabais, que podíais ver lo que os diera la gana sin ninguna consecuencia? Qué bonito. Ése es el principal problema que tenemos en nuestra sociedad. Que no nos damos cuenta de las consecuencias de nuestros actos. Que pensamos que podemos hacer lo que nos da la gana y luego ya vendrá papá a sacarnos las castañas del fuego. Pues no. Quiero nombres. Nombres y apellidos de cada espectador. Total, ¿qué mal podía hacer ver cuatro vídeos de porrazos sacados de youtube comentados por el calvo y su banda de cuarentones adolescentes mientras desayunamos?

Pues mucho mal. Muchísimo. La primera ley del karma asegura que aquello que le hagamos al universo, el universo nos lo devolverá multiplicado por cien. Aunque en este caso lo ha multiplicado por cien mil. “Aruser@s” está teniendo buenos resultados de audiencia a las nueve de la madrugada en La Sexta, y Atresmedia ha decidido que el frontman que tiene más pelo que gracia dé el salto al prime time de Antena 3 los mismísimos viernes. “Arusitys Prime”, al parecer. En un par de semanas. Jamás podrían imaginar el contenido del nuevo espacio: vídeos de impacto sacados de redes sociales, tertulias desenfadadas sobre el corazón y sucesos, votaciones de los espectadores, alguna entrevista a algún famosillo…

Arús en el morning time es un pequeño grano en la espalda. Arús en el prime time es un gigantesco quiste purulento en la punta de la nariz. Y los responsables de esta difusión seborreica son los espectadores del “Aruser@s” actual. Que asuman su culpa, que nos pidan disculpas al resto de los españoles; en una palabra, que dimitan. Y que se aprendan la primera ley del karma televisivo, que asegura que aquello que le hagamos al mando a distancia, el mando a distancia nos lo devolverá multiplicado por cien.

7/11/19

LOS 4 FACHÁSTICOS

Y en éstas que estoy viendo despreocupadamente “Los 4 fantásticos” en Movistar+ para echar un ratín ligerito, y, de pronto, zas, me doy cuenta del paralelismo entre el grupo de superhéroes de Marvel y el grupo que encabeza Vox, el partido de superfachas de la política nacional. ¡Toma! Los arquetipos no son únicamente individuales, sino que también existen grupos arquetípicos que se pueden encontrar en los rincones más inesperados del folklore y el subsuelo humano. Y uno de los arquetipos grupales más universales es el cuarteto formado por el jefe -valiente, viril, líder, heroico-, el bruto -grandón, torpe, rudo, fiel-, la chica -hermosa, medio enamorada del jefe, ingeniosa, nada conflictiva-, y el flaco -divertido, informal, pelín extravagante, chulito-. A poco que se fijen verán esta combinación por todas partes.

Con pequeñas variantes, está en “Los 4 Fantásticos”: el jefe, Mr. Fantástico; el bruto, la Cosa; la chica, la Mujer Invisibilizada -perdón, no he podido evitar esta maldad-; el flaco, la Antorcha Humana. Está en “House”: el jefe, House; el bruto, Foreman; la chica, Cameron; el flaco, Chase. Está en la tripulación del Halcón Milenario: el jefe, Han Solo; el bruto, Chewbacca; la chica, la Princesa Leia; el flaco, Luke Skywalker. Por estar, hasta está en el “Capitán Trueno”: el jefe, el Capitán Trueno; el bruto, Goliat; la chica, Sigrid; el flaco, Crispín. Flexibilizando un poco la metáfora, está en los cuatro elementos de Empédocles y en los cuatro jinetes del Apocalipsis.

Y está, claro, en el cuarteto que lidera Vox: el jefe, Míster Fantástico, House, Han Solo, el Capitán Trueno, es Abascal; el bruto, la Cosa, Foreman, Chewbacca, Goliat, es Ortega-Smith; la chica, la Mujer Invisible, Cameron, la Princesa Leia, Sigrid, es Monasterio; y el flaco, la Antorcha Humana, Chase, Luke Skywalker, Crispín, es Espinosa de los Monteros. Sólo nos queda esperar que, por una vez, aunque sea sólo por esta vez, el próximo domingo el doctor Muerte gane a los 4 Fantásticos, que nos jugamos mucho más que una película de Marvel.

6/11/19

RESPUESTAS


¿Los Premios Princesa de Girona fueron la previa de la previa del debate a cinco ofrecido por TVE? ¿Podemos votar a Ana Blanco en las elecciones del día 10 de noviembre? ¿Por qué no hay otro debate entre los asesores de los candidatos de los principales partidos políticos? ¿Hasta cuándo tendremos que escuchar la horripilante palabra “photocall” cuando los candidatos se hacen fotos delante de un fondo con logotipos? ¿Hasta cuándo las noticias falsas seguirán siendo “fake news”? ¿Por qué nadie le prestó un abrigo a María Casado, presidenta de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión, mientras esperaba a los candidatos en la entrada del Palacio de Cristal? Si, al parecer, lo importante en un debate político ya no es lo que se dice, sino cómo se dice y el “lenguaje no verbal” de los candidatos, ¿qué sentido tiene escuchar el debate en la radio? ¿No echaron de menos el VAR en el debate cuando los candidatos vomitaban medias verdades o formidables mentiras? ¿Por qué debajo de los adoquines de Barcelona no está la playa, sino el bolso sin fondo de Mary Poppins-Rivera? ¿Quién ha decidido que la referencia de Pablo Iglesias a las limpiadoras y los trasplantes de riñón en los hospitales públicos son más demagógicas que la constante apelación al “diálogo” en Cataluña o la elección entre pensiones o autonomías que propone Abascal? ¿No le han dicho sus asesores a Pedro Sánchez que es de mala educación no responder a las preguntas directas? Si el dichoso, grimoso, infantiloide y antierótico “minuto de oro” en el que los candidatos compiten para ver quién es más ridículo y quién sirve de argumento a mayor número de “memes” es tan importante y decisivo, ¿por qué el debate duró casi tres horas? ¿Por qué TVE permitió que Pedro J. Ramírez pontificara sobe sí mismo e hiciera apología de su medio, que es lo que mejor sabe hacer, en los descansos del debate, en esa loca carrera del periodista riojano para convertirse en el Jordi Hurtado de la tertulia política? ¿Llegará el día en que los debates entre candidatos no serán necesarios porque, como en el inquietante relato “Sufragio universal” de Isaac Asimov, todas las decisiones las tomará un superordenador que solo necesitará el voto de un ciudadano determinado como representativo para ponderar el “factor humano”?

¿Y por qué todas estas preguntas parecen respuestas?

5/11/19

¡MOCHILERO!


—Se reía de sí mismo y hacía siempre el chiste de que él, que había empezado en el PSA, el Partido Socialista Aragonés, tenía que estar pendiente del PSA, el indicador del cáncer de próstata.
“Imprescindibles” es un gran programa de La 2, pero a veces hace trampa.
—El médico le dice: ‘No se preocupe, un 96% de los casos se curan’. Y dice: ‘Ya me ha jodido, doctor, yo siempre estoy con las minorías’.
La trampa es realizar un hermoso capítulo dedicado a alguien sabio, certero y querido.
—Empezaron a hacerle homenajes. Y a darle medallas. ‘¿A ti que te parecen tantas medallas?’. Y dice: ‘Pues que saben que me voy a morir’.
Alguien que debería seguir con nosotros en esos años finales que creemos tener tras el último recodo de la vida.
—Fue un robo del destino. Se había ido el abuelo de todos.

Para dedicar un programa maravilloso a José Antonio Laborteta basta con los testimonios de quienes tuvieron la suerte de tratarle. Pero también le dieron la palabra a él.
—El hombre más importante de la política aragonesa fue Joaquín Costa. Y en su epitafio pone ‘No legisló’. O sea, no hizo leyes. Yo ya he hecho leyes, con lo cual, mi epitafio será: ‘¡A la mierda!’. Fue a última hora, como a las once de la noche. Hago una interpelación a Álvarez-Cascos. Quedan 4 diputados del PSOE con 6 o 7 del PP. Hacen mucho ruido para descentrarme, pero, claro, eso no lo oye la gente. Y de pronto dicen: ‘Calla, cantautor de las narices’. Ahí yo ya me sentí ofendido… y a la mierda.
El momento es historia de la tele, del Congreso, de España. No se puede decir más con menos.
—¿Pero no puede uno hablar aquí o qué? Coño, a ver si no puede hablar uno aquí. ¡A la mierda, joder! Ustedes están habituados a hablar siempre porque han controlado el poder toda la vida, y ahora les fastidia que vengamos aquí las gentes que hemos estado torturados por la dictadura. ¡Eso es lo que les jode a ustedes, coño! ¡Y es verdad, joder! ¡A la mierda!
Luis Pastor remató explicando que le insultaban y le llamaban “mochilero”.

Coincidiendo con la reemisión de “Un país en la mochila”, La 2 dedicó ahí atrás este “Imprescindibles” a quien no se puede hacer mayor honor que llamarle “mochilero”.

4/11/19

EL LABERINTO DE CRETA


¿Y si cuando Cayetana Álvarez de Toledo dice “no” a “solo sí es sí” está diciendo lo contrario, está diciendo que sí, que solo sí es sí? Tal vez su manera de mostrar su apoyo al “solo sí es sí” sea decir “no” porque cuando dice “no” está diciendo “sí”. A ver por qué no va a poder ir por la vida diciendo “no” para decir “sí”. A lo mejor lo hace y no pasa nada porque en su círculo ya la conocen. “¿Quiere paella, doña Cayetana?”. “No, gracias”. Y le ponen una paella riquísima.

Otra cosa es lo que pasa en los debates televisados en los que participa la portavoz del PP. Ahí se forma un lío morrocotudo, claro, porque no está en su círculo y no la entienden. Por eso se monta la que se monta cada vez que aborda el problema del consentimiento que debe dar cualquier persona para mantener relaciones sexuales. Ya pasó en un debate televisado de la anterior campaña electoral y volvió a pasar el otro día en el “Debate a siete” en el que participó en La 1. Ella venga a decir “no” a “solo sí es sí” y la peña no la entendía. ¿Cómo que no?, decían los demás participantes sin entender nada. Y se echaban las manos a la cabeza. Y le pedían que rectificara. Y le decían que para luchar contra las violaciones y los abusos sexuales a las mujeres hay que empezar por dejar claro que solo sí es sí. Y ella venga a decir que no para dejar claro que sí. Venga a decir que solo sí es sí diciendo que no, que para ella es sí, ¿no? Pues adelante, no pasa nada, solo hay que saber entenderla.

Lo que sí estaría muy feo es que la razón por la que Cayetana dice “no” para decir “sí” fuera su condición de mujer. Que las mujeres dicen “no” cuando quieren decir “sí” es una machirulada que debe tirarse al mismo vertedero donde arrojamos que las mujeres no saben aparcar, que no valen para las matemáticas, y que una mujer sin hijos es como un jardín sin flores. Por eso debemos concluir que Cayetana es cretense. Le pasa lo mismo que le pasaba al viejo Epiménides, aquel paradójico cretense que decía que todos los cretenses mienten siempre. Da igual si mentía o no. “¿Unas aceitunas, don Epiménides?”. “No, gracias”. Y qué ricas estaban.

3/11/19

A LO MEJOR LA HUMANIDAD EXISTE

Poco a poco, sin llamar la atención, se van introduciendo en nuestro planeta. Son especialistas en pasar desapercibidas y no tienen ninguna prisa por completar la invasión a corto plazo. Saben esperar. Mire a su alrededor: algunas de las personas que le rodean son sus seguidoras fieles. No les gusta hablar de ello, y nunca lo reconocerán a no ser que usted rompa el hielo primero y confiese que también pertenece al mismo grupo de fanáticos. Es muy probable que usted ni siquiera sepa que existen e ignore por completo que ya tienen completamente infiltrados cuatro de los cinco continentes. No, no son los illuminatis, los extraterrestres del planeta Ummo o los crudiveganos. Son algo mucho más peligroso: ¡las telenovelas turcas!

Los críticos analizamos minuciosamente “Watchmen” o “Fleabag” o “Black mirror”. No nos verán deconstruir “Fatmagül”, “Sühan” o “El secreto de Feriha”. Entre otras cosas, porque no las vemos ni cocidos con pacharán. Sus seguidores no escriben blogs, no hacen cosplays, ni colapsan twitter con las resoluciones de las tramas. Tienen otro perfil mucho más discreto. Pero en este momento, noviembre de 2019, y tras poco más de un año de su llegada a Nova (Atresmedia) y Divinity (Mediaset), ya son las series más vistas en nuestro país. Y son también un bombazo de audiencia en Japón. Y en Noruega. Y en otros ciento cincuenta y tres -la cifra es rigurosa- países urbi et orbi.

Napoleón lo sabía: “Si todo el mundo fuera un único país, Estambul sería su capital”. En este momento, si todas las audiencias del mundo fueran una única audiencia, la estambulí “Fatmagül” sería su serie favorita. Máquinas de difundir estereotipos de clases sociales, sexos, edades, puritita ideología en HD, costumbrismo conservador y temáticas domésticas. No la verán en Netflix. O sí. A lo mejor resulta que la humanidad -así, tomada como un conjunto, como una unidad formada por algo en común que une a todos los seres humanos- sí existe y está más cerca de lo que pensamos. Otra cosa es que nos guste.

2/11/19

PIDO DESDE AQUÍ EL VOTO CONTRA MÍ


Me comprometo públicamente a votar al primer partido cuyo candidato cambie de opinión durante un debate electoral y pida el voto para otro partido diferente al suyo. ¿Por qué no? Iniciamos la semana de los debates electorales televisados. A cinco, a siete, públicos, privados, números uno, números dos. Se supone que un debate es una honrada confrontación de ideas en donde las partes se escuchan y sopesan las propuestas de los demás. En ámbitos como la ciencia es posible que los ponentes cambien de opinión durante un debate a la vista de los argumentos presentados por los demás. ¿Por qué da la risa imaginarse algo así en un debate político? ¿Por qué es imposible que el lunes Pedro Sánchez, por poner un ejemplo, quede unos segundos callado tras la intervención de Pablo Casado, por poner otro ejemplo, y diga “la verdad es que sus argumentos son muy potentes, me ha convencido, pido desde aquí el voto para el PP”?

Gracias a una preciosa paradoja, la persona que gana algo en una discusión es aquélla que la pierde, ya que corrige un error, mientras que la persona que gana la discusión es la que no gana nada, ya que se queda como estaba. Si yo defiendo que la capital de Francia es Roma y, gracias a una discusión que pierdo, descubro que es París, habré ganado mucho más que el que ya sabía que era París. Pero en política “ganar” y “perder” tienen otros significados, más relacionados con “matar” o “morir”, “aplastar” o “ser aplastado”, “ser el que manda” o “ser el que es mandado”.

No entiendo por qué. Y algo tan loco como que un candidato sea convencido por otro durante un debate electoral sería para mí un ilusionante indicio de que la política es algo racional y no una mera mezcla de poder, espectáculo y manipulación. Repito, votaré al partido cuyo representante termine un debate defendiendo a otro partido. No es paradójico, al revés, es coherente: la única forma de convencerme de que les vote va a ser que intenten convencerme de que no les vote.

1/11/19

FRANCIS FRANCO, FRANCO, FRANCO


Otra vez la tele tomada al asalto por una campaña electoral. Otra vez la agenda televisiva marcada por la agenda política. Cancelaciones, renovaciones y estrenos de programas, concursos y series sepultados por declaraciones, debates y entrevistas con las mismas variaciones, combinaciones y permutaciones de las mismas caras intentando que les hagamos caso otra vez. A este lado de la pantalla, los ciudadanos estamos tan hartos que pensamos que da igual quién nos hable y da igual lo que nos diga porque solo sabemos que estamos hartos. Sin embargo, anoche me sorprendí siguiendo con interés en la tele el inicio de la campaña electoral. Se lo debo a Francis Franco, nieto de Francisco Franco.

Por si su repentina omnipresencia televisiva en el proceso de transmomización del tirano fuera poco, “laSexta Noche” invitó el sábado a Francis, ya saben su apellido, para que se explayara. Más de treinta minutos de entrevista a tumba abierta son muchos minutos, pero antes de que pasaran dos ya se produjo el milagro. Tras una sorprendente defensa del espíritu de Montesquieu en la que el angelito denunció que en España “La separación de poderes deja mucho que desear”, este ángel nieto nos contó, otra vez, aquella vieja historia tan simpática: “Hay una frase de mi abuelo, muy buena, que muchas veces, cuando venía algún ministro, alguna persona, y le decía ‘me han dicho que va a cambiar tal ministro’, le decía: ‘pues mira, haga usted como yo, no se meta en política’. Yo abomino de la política. No es una cosa nueva”.

Tuvo que ser ahí. Oír esta batallita otra vez, oírla de sus labios y oírla con ese colofón me recordó que no debemos olvidar el noble sentido que los griegos dieron a la palabra “política”. Los humanos no somos dioses pero tampoco animales. Nos necesitamos unos a otros y participamos en el noble interés por la política, por todo aquello que nos afecta a todos, nos compete a todos y, mal que pese a algunos, es de todos. Feliz campaña electoral, ciudadanos, y muchas gracias a Francis Franco, Franco, Franco.

31/10/19

COCA-COLA PARA TODOS


Decir “una conocida marca de refrescos de cola” es como decir “una larga y penosa enfermedad”: todos entendemos que se habla de “Coca-cola” y “cáncer”. Sin embargo, no es lo mismo decir una cosa que la otra. Sobre todo si te importa un pito la semiótica, la filosofía del lenguaje y todas esas cosas, y lo que quieres es firmar un contrato con una conocida marca de refrescos para que te dé un dinerito muy rico a cambio de que tú hagas publicidad a la conocida marca de refrescos de modo que esa conocida marca de refrescos aumente sus ventas y gane un dinerito mucho, mucho, mucho más rico.

Por cierto, ¿no es el párrafo anterior un ejemplo descarado de publicidad sobre una conocida marca de refrescos? Pues parece ser que no. La Audiencia Nacional acaba de dictar una sentencia a favor de Antena 3 por la que rechaza la demanda de la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia, que hace un par de años acusó a la cadena de vulnerar la Ley General de Comunicación Audiovisual porque en la serie “Velvet” se hacía publicidad de Coca-cola. Se trataría de un tipo de publicidad llamada publicidad por emplazamiento (product placement). Ya saben: como aquella publicidad de Acme que hacían nuestros amigos el Coyote y el Correcaminos. Pero la Audiencia Nacional dice que no hay delito porque las botellas de Coca-cola que aparecen con descaro varias veces en “Velvet” están incorporadas a su argumento y no son un pegote.

La sentencia de la Audiencia Nacional recuerda demasiado aquel sonrojante recurso del cine del “destape” que solo mostraba chicas desnudas si lo exigía el guion, algo que resolvía quien hacía el guion, claro. Como espectadores, sabemos lo que esta sentencia supone y empezaremos a ver las consecuencias más pronto que tarde. Por mi parte, como en este artículo la alusión a cualquier marca comercial también está convenientemente incorporada al argumento, espero que se valore mi esfuerzo y pueda llegar a un lucrativo acuerdo con una conocida marca de refrescos de cola que todos conocemos. Allí me colé y en tu fiesta me planté.

30/10/19

COLOMBO, SÓCRATES Y EL MARMOLISTA


En un reportaje del imprescindible y austero “Informe semanal” (La 1) cuyo título (“Asignatura pendiente”) remitía a una película de Garci y a miedos un poco pasados de moda, pudimos comprobar que lo que todos sospechábamos es cierto: la historia de Franquismo se explica mal y tarde o, sencillamente, no se explica. Que conste que lo mismo podríamos decir de Atapuerca o de la I República porque el hecho, tozudo como una mosca inmune a los manotazos, es que el estudio del tiempo perdido se considera una pérdida de tiempo. En todo caso, una de las estudiantes dijo en el reportaje de “Informe semanal” algo que debería enorgullecer a unos y poner los pelos de punta a otros: todo lo que sabía del Franquismo lo debía a  la serie “Cuéntame”. Menuda responsabilidad para los guionistas.

No me parece mal aprender historia con “Cuéntame”, con “Isabel”, con “Gladiador”, con “Quo vadis” o con “Los Picapiedra”, siempre y cuando acompañemos esas series y películas con un poco de estudio y reflexión. Es posible estudiar la filosofía de Sócrates viendo capítulos de “Colombo”, por ejemplo, porque el teniente desaliñado es un tábano que termina sacando de quicio a los asesinos a golpe de preguntas, preguntas y preguntas. Cuando parece que Colombo se va, siempre da la vuelta y formula una nueva y dolorosa (para el sospechoso) pregunta. Y cuando parece que Sócrates va a soltar a su presa, siempre levanta la cabeza y formula una nueva y dolorosa (para su interlocutor) pregunta. Al final, el asesino se desmorona y los que dialogan con Sócrates entienden que no sabían nada de nada. Lo mismo ocurre con los personajes de “Cuéntame”, pero así como el mundo de Sócrates es más amplio que el de Colombo, el universo del Franquismo fue infinitamente mayor y más terrible que el que surge de la vida de los Alcántara. Sí a “Cuéntame”, pero también al estudio de la historia en las escuelas.

La exhumación de Franco nos obliga más que nunca a responder la cruda pregunta que planteaba el filósofo Kant: “¿Qué recuerdo queda de los hombres aparte de una hora de trabajo del marmolista?”. Eso que queda es la historia. Pero Colombo tiene más preguntas para Franco y Sócrates tiene más preguntas para nosotros. Y las respuestas no están en “Cuéntame”.

29/10/19

AMOR NEOYORQUINO

Todas las historias de amor felices se parecen unas a otras, pero cada historia de amor infeliz lo es a su manera. Amazon lo sabe, y por eso en “Modern love” nos ofrece ocho diferentes historias de amor infeliz entre parejas y ocho semejantes historias de amor felicísimo entre Nueva York y sus habitantes. Es el amor moderno, ése que únicamente puede existir en la ciudad moderna, el escenario de la soledad, del azar y del fingimiento que ha tallado hasta el último pliegue de nuestras emociones románticas. Las grandes historias de amor requieren de grandes amantes, pero también de grandes ciudades que les junten, les revienten y les rediman el alma, llueva o haga sol. No busquen, no podrán encontrar nada mejor que Nueva York.

“Modern love” no sólo recuerda a Tolstoi -la frase que iniciaba el párrafo anterior y la que terminará el siguiente es una paráfrasis de “Anna Karenina”-. También respira a Tom Wolfe, al Neil Simon de “Descalzos por el parque” y mucho, pero mucho mucho mucho, a Woody Allen, -hasta el punto de usar en ocasiones la banda sonora de alguna de sus mejores secuencias-. Sin estridencias, dejando que la belleza actúe como sordina de las emociones que nos están contando, ocho tríos formados por dos humanos y una ciudad sufren amores con sabor a rutina, a sexo, a dependencia, a maternidad, a vejez, a pérdida, a descubrimiento, a salto al vacío.

Olvídense de “Romeo y Julieta”, esa anacrónica historia de amor de tres días de duración, protagonizada por una chica de trece años y un chico de dieciséis que provoca la muerte de seis personas. Romeo sigue siendo Romeo y Julieta sigue teniendo trece años renacentistas, que, con las nuevas unidades de medida, suponen veintiséis años actuales. Pero Verona no es Nueva York, y el cambio del fondo cambia por completo la figura de los amantes y, sobre todo, el argumento de sus deseos. Todas las historias de amor veronés se parecen unas a otras, pero cada historia de amor neoyorquino en “Modern love” lo es a su manera.

28/10/19

DE PROFESIÓN, SUS CONCURSOS


Urge la creación de la Federación Española de Concursantes Televisivos para acoger a todos los concursantes profesionales y separar claramente a éstos de los concursantes amateurs. Al lado de los participantes ocasionales, que acuden a “Pasapalabra” -digo, a “El tirón”- o a “Ahora caigo” de forma puntual, ha aparecido la figura del especialista, de profesión sus concursos, que va primero a “Saber y ganar”, después a “Pasapalabra”, hace una visita a “Ahora caigo” y termina compitiendo en la modalidad 4x4 en “Boom”. Los Lobos fueron el primer fenómeno de estas características, y durante las últimas semanas ya se han asentado en el concurso de Juanra Bonet Los Dispersos, otro equipo de profesionales de las preguntas tipo test que prometen forrarse en el plató, para deleite de Antena 3 y desesperación de los concursantes amateurs que sólo buscan jugar un rato, echarse unas risas y ganar dos mil euros.

No tengo yo nada en contra, más bien mucho a favor, de la aparición de esta nueva figura profesional, que habitualmente se caracteriza por su erudición, su simpatía, su humildad y otros muchos valores verdaderamente necesarios en el momento social que nos ha tocado vivir. La televisión generalista ha profesionalizado el bochorno, la mentira, la crueldad y la ignorancia, por lo que no cabe sino congratularse de que el estudio -muchas horas al día- y el trabajo en equipo también alcancen el rango laboral de actividad profesional. Pero, no nos engañemos, igual que no tendría mucho sentido poner a jugar al Manchester United contra un equipo de casados del barrio de La Viña de Cádiz, todos sabemos cuál va a ser el resultado del enfrentamiento de Los Dispersos contra cuatro estudiantes de Fisioterapia de Burgos.

Así que no mezclemos a gente que lleva cien horas de concursos televisivos a la espalda con otros que nunca han visto una cámara. Federación Española de Concursantes Televisivos, ya. Y dos “Boom”, uno para los jugadores amateurs y otro para los jugadores federados.

27/10/19

EL VÁTER


Un váter en la tele. Un váter en el centro de la pantalla. Un váter blanco con las fauces abiertas dispuesto a todo. Un váter con escobilla como un hermoso trono con su cetro en la sala de mando de un reino audiovisual de mierda. A un lado, una botella de desinfectante; al otro, una escoba y un recogedor; armas de infantería de su ejército de mierda. Y, por encima, una cámara siempre enchufada, una cámara mirándolo todo, grabando cada segundo con su lucecita encendida sin pestañear para no perder detalle, una mirada cenital insomne con sus turnos rotatorios de empleados encargados de verlo todo sin que nada se escape a su control, observando cómo se desarrollan allí los acontecimientos por si hubiera alguna mierda que mostrar a los espectadores de mierda que siguen este espectáculo de mierda.

Por eso no se entiende que los espectadores se quejen del programa que les da lo que ellos piden. No tiene ni pies ni cabeza que los soberanos del mando a distancia se lamenten porque haya alguien dispuesto a hacer el trabajo sucio con tal de tenerlos contentos, sirviéndoles en formato panorámico, con buen sonido y alta calidad de imagen, el espectáculo lamentable que ellos quieren ver.

Tras una de las habituales broncas con las que engañan el aburrimiento en la casa hipervigilada de “Gran Hermano VIP”, una concursante tuvo la ocurrencia de ir al lavabo a desahogarse llorando a solas. Cuando la cámara del baño mostró a sus espectadores la imagen de la chica llorando junto al váter, cuando pudieron regocijarse disfrutando de una de las decenas de cámaras de las que el programa presume cuando proclama que nada se escapa a su mirada dentro de la casa, cuando sirvieron a sus comensales el hediondo plato de excrementos que habían pedido, estos manifestaron su pesar en las redes sociales, dejando así claro que no solo son unos telespectadores sino también unos hipócritas, unos tramposos y unos ofendiditos… de mierda.

26/10/19

UNBOXING FRANCO


¿Vimos anteayer un unboxing con tantos followers, likes y dislikes que ha nacido un influencer? Quizá lo vieran así quienes conocieron anteayer a ese señor sobre el que las teles se lanzaron a tumba abierta, pero se equivocan. Y no basta decirles que el dictador solo revivió un ratico mientras Joaquín Reyes lo encarnó en “El Intermedio” en versión zanguango. Tampoco esperar a que, en unos años, “Cuéntame cómo pasó” nos descubra, qué sé yo, que el piloto del helicóptero era un nieto de Merche y Antonio Alcántara. Las aguas televisivas han de volver a su cauce. Ahora, son los maestros y profes en sus clases quienes deben ocupar el lugar que periodistas y comentaristas tuvieron en la tele.

En Lengua los chavales pueden hacer una redacción sobre cómo la momia del aspirante a faraón salió de la tumba en su sarcófago volador sin llegar a resucitar como hizo Osiris, Dionisos, Jesús y tantos otros dioses orientales. En Historia pueden aprender que, a diferencia de sus amigos Hitler y Mussolini, el patriota Franco no invadió ningún país porque prefirió lanzar su ejército y el de sus amigos contra su propia patria. En Latín pueden explicar por qué “exhumación” se escribe así (alguien lo puso sin hache en los subtítulos de “Antena 3 Noticias”, ay). Y así, sucesivamente hasta llegar a la asignatura de “Religión y Moral Católicas”. Ahí se les acumula el trabajo.

Hay que explicar a los chavales por qué la Iglesia llevaba a Franco bajo palio, algo reservado a Dios presente en la eucaristía. Y por qué le hace misas empeñadas en despedir a Franco glorificando al franquismo. Y por qué el sacerdote Ramón Tejero dedica una homilía chiripitifláutica a san Franco que parece salida de la Iglesia del Palmar de Troya. Y por qué en sus actos se grita “viva Franco”, “gloria al salvador”, “viva Hitler”, “viva Tejero, “arriba España”, se insulta a Pedro Sánchez y se canta el “Cara al sol”. En fin, que menos mal que en nuestra sociedad democrática existe obligatoriamente una asignatura de “Religión y moral católicas” con profesorado elegido por los obispos que explicará a los chavales que podemos estar tranquilos, que el nacionalcatolicismo ha muerto atado y bien atado.

25/10/19

SOPA DE GANSO


Todo ha sido absurdo en esta maldita historia. La presencia del dictador en dependencias estatales pertenecientes al Patrimonio Nacional, el tono elegíaco que tenía dicho monumento funerario en honor a un personaje nefasto, la inacción que gobiernos de izquierda y derecha habían practicado acerca de este asunto, las mil trabas que familiares valleinclanescos, magistradillos berlanguianos y políticos dantescos intentaron poner a la obvia exhumación. Así que a la mañana de ayer le correspondía cumplir con una alta dosis de surrealismo, y corrió a cargo de las televisiones del país, que se apresuraron a retransmitir en riguroso directo un acontecimiento que se estaba celebrando a puerta cerrada y tenía, por tanto, muy poquita retransmitibilidad.

Aunque en algún momento se valoró la posibilidad de permitir a las televisiones acceder al interior de la basílica o, al menos, difundir alguna señal institucional durante la transmomización, finalmente se decidió vetar el acceso de los medios a la tumba, pero eso no desanimó a La 1, Antena 3, Telecinco o La Sexta, que ofrecieron programas de dos, tres, cuatro horas, anunciados como retransmisiones de la exhumación. Gustavo Bueno ha argumentado sólidamente que, a pesar de su étimo, la televisión está más relacionada con la facultad de ver a través de los objetos opacos que con la posibilidad de ver a lo lejos. Aun así, los muros de la siniestra cripta no permitieron esta vez obrar el milagro de Santa Clara y la retransmisión de la exhumatio non petita tuvo que conformarse con recursos de exteriores y mesas de tertulia, tal y como retransmiten los partidos de fútbol las cadenas que no tienen los derechos de imágenes.

(P.D.: ¿Hubo un epílogo absurdo al absurdo con el que se concluyó esta historia absurda? ¡Sí! Ya en Mingorrubio, individuos con indicios de deterioro incordiaron a una periodista de Antena 3 mientras sus correligionarios coreaban “¡prensa española, manipuladora!”. ¡"¡Prensa española, manipuladora!"! Sic transit gloria mundi. Tuve que recurrir a “Sopa de Ganso” de los Hermanos Marx para abrazarme a un atisbo de sensatez.)

24/10/19

LOS PROBLEMA DEL MORFEMAS


Una de dos: o el morfema “-o” tiene marca de género y se refiere al género gramatical masculino, o el morfema “-o” no tiene marca de género y su uso no implica que nos refiramos a dicho género gramatical. O “los niños” se refiere en exclusiva a los varones, o “los niños” abarca por igual a varones y a mujeres. Ambas posturas son defendibles. Pero no lo es el uso del morfema “-o” con marca de género en las palabras pares y sin marca de género en las impares. Escuchamos sin parar en boca de tertulianos y periodistas en televisión fórmulas del tipo “los parados y las paradas están cansados de…”, en donde el morfema “-o” en “parados” sí está marcado y, unas palabras más allá, el mismo morfema “-o” en “cansados” no está marcado.

No cabe duda de que lenguaje y sociedad se realimentan, y de que aquél es en gran parte efecto y en pequeña parte causa de ésta. La sociedad machista y el lenguaje machista son dos caras de un mismo fenómeno. El género gramatical masculino sigue siendo el género no marcado, neutro, la norma, mientras que la feminidad queda marcada como una anomalía con morfemas propios, la excepción. La solución bien podría ser la eliminación de toda marca de género. O, al menos, si se opta por explicitar en cada artículo, sustantivo, adjetivo y pronombre la norma neutra-masculina y la excepción femenina, se debería ser sistemático y no caótico en ese uso. ¿Cuesta tanto trabajo duplicar buena parte de las palabras que usamos en el lenguaje hablado?

De hecho, la verdadera revolución que está suponiendo el lenguaje inclusivo no es otra que su rabiosa arbitrariedad. Por primera vez en la historia, una regla gramatical tiene como precepto su uso al tuntún. El hablante marca y desmarca el morfema “-o” en una misma locución según le va dando la gana, lo que viene favorecido porque este uso no responde a la transmisión de información, sino a una mera actitud del hablante. ¿Se imaginan cómo nos chirriaría que usáramos los morfema de número con las mismas arbitrariedad con las que uso el morfemas de género?

23/10/19

NEW PROVIDENCIA


Nunca vean una serie de médicos con un profesional de la medicina a su lado con permanente cara de haber comido almendras amargas y chasqueando la lengua cuarenta y siete veces por minuto. ¿”Anatomía de Grey”? Una chorrada extraterrestre. ¿”Urgencias”? Ya, claro, con George Clooney cualquiera, y además en el capítulo 27 confunden una gaspitronchundatonitis carlopídica con una lipmunistratisis aristofóndrica. Intolerable. ¿”House”? Siempre lo mismo: un borde que se cree un genio y se pasa la vida equivocándose. ¿”MIR”? No es así. ¿”The Good Doctor”? Aburrida. ¿”The Resident”? Lo de siempre. ¿The Knick”? Efectista. ¿”Diagnóstico: asesinato”? Por favor. ¿”Médico de familia?” Por favor. ¿”Doctor Mateo”? Por favor. ¿”Doctor en Alaska”? Por favor… ¡Eh! Cuidado. “Doctor en Alaska” no es una serie “de médicos” ni de nada. Es “Doctor en Alaska”. Punto. 

¿”New Amsterdam”? El profesional de la medicina con cara de devorador de almendras amargas que está sentado a nuestro lado se echará las manos a la cabeza cada vez que ve al doctor Max Goodwin resolviendo todo tipo de problemas con su cara de niño bueno. Max es el Director Médico del hospital New Amsterdam (inspirado en el Bellevue, el hospital público más antiguo de Estados Unidos) y un hombre con nuevas ideas, muchas ganas de cambiar las cosas y un cáncer. De acuerdo, “New Amsterdam” (Antena 3) puede ser un pelín sentimentaloide, previsible, ingenua, buenrollista y, sobre todo, está protagonizada por un risueño anti-House que lucha contra la burocracia y la falta de fondos con un entusiasmo tan inasequible al desaliento como el de Luis Suárez en su constante busca del gol. Pero “New Amsterdam” deja buen cuerpo porque, ya saben, a veces está bien irse a dormir pensando que, cuando haga falta, siempre tendremos un doctor Max Goodwin al otro lado de la cama de hospital como Ilsa y Rick siempre tendrán París o el rugby siempre tendrá a la selección de Nueva Zelanda. Y, sobre todo, Max Goodwin es un tipo que sostiene ante quien haga falta que los médicos de su hospital son mejores que la Providencia. Insuperable. Así es la sanidad pública, incluso la de los Estados Unidos de Donald Trump: mejor que la Providencia (aunque más cara) y, además, existe.

22/10/19

OSBORNE, EL TORO


Señor Bertín Osborne, puede usted elegir. Una posibilidad que se le ofrece es ver casos de acoso y hostigamiento a periodistas que están trabajando en la calle. Otra es ver casos de acoso hostigamiento a mujeres que están trabajando en su puesto de trabajo. La tele le permite escoger.

Desgraciadamente, hace ya varios días que los programas informativos ofrecen una preocupante muestra de periodistas, reporteros y reporteras de calle, que las pasan canutas mientras intentan desempeñar su trabajo. Quieren mostrar y contar todo lo que está pasando en las manifestaciones, la huelga y los diferentes acontecimientos y actuaciones que se están produciendo tras la sentencia del juicio del ‘procés’, pero sufren agresiones que no debemos consentir y no pueden quedar impunes. Es una opción que la tele le ofrece sobre la que es fácil informarse. Por otra parte, el domingo se estrenó la nueva temporada de “Salvados” en laSexta, y también desgraciadamente ofreció una preocupante muestra de testimonios de trabajadoras que las pasan canutas mientras intentan hacer su trabajo. Quieren desempeñar su tarea en despachos, restaurantes o centros comerciales, pero sufren agresiones que no debemos consentir y no pueden quedar impunes. Es otra opción que la tele le ofrece sobre la que también es fácil informarse.

En las frecuentes declaraciones públicas que usted realiza haciendo uso de esa libertad de expresión que tanto debemos defender, no niega que exista el acoso y hostigamiento que sufren, últimamente más a menudo, nuestros periodistas, así que supongo que usted estará bien informado sobre este penoso asunto. Sin embargo, lleva años negando que exista el acoso y hostigamiento a las mujeres. Sepa que, sin falta de ir a esos países que usted habitualmente cita —Venezuela, Irán, Senegal—, este atentado contra la igualdad entre hombres y mujeres se produce en España, donde usted tiene su casa, yo la mía y todos la nuestra. Se llama acoso sexual, es uno de los frentes contra los que lucha el feminismo, y vale la pena que se informe sobre él antes de volver a embestir.

21/10/19

NOS VAMOS A EXTINGUIR


“First dates”, Cuatro. Alexandra, 18 años; y Noé, 19.
—¿Cuál es tu libro favorito?
—Pues fíjate que el “Don Quijote”. Es un libro gordísimo porque tiene mazo aventuras, y por eso te engancha, ¿sabes?, o sea, va uno detrás de otro.
—Bueno, interesante.
—¿Cuál es el personaje histórico al que admiras?
—Hostia, tú, qué difícil. Eso de personaje… ¿tiene que ser un actor?
—Histórico.
—Y eso, ¿qué?
—O sea, tipo.
—Yo qué sé, si no me conozco ni a mí mismo, voy a conocer… Eh… ¡la chica que descubrió las cosas de química! Es que no me acuerdo cómo se llamaba...
—Ay… sí… espera…
—Es que, o sea…
—Espérate, sí que sé cuál es, espérate.
—¿Freddie Mercury?

Ojalá esta conversación, que tuvo eco estos días en las redes sociales, solo fuera una muestra de cómo se las gastan los chavalotes en sus citas. Eso querría decir que solo estaba en peligro el futuro de las pensiones por incomparecencia del relevo generacional. De hecho, tampoco tiene desperdicio el momento posterior en el que Noé —¡de ocupación, estudiante!— intenta explicar quién fue Marie Curie.
—Era una chica que ha hecho muchas cosas en el laboratorio y ha avanzado mucho en el tema ciencia. A Alexandra le sonaba, a mí también, pero es que no me sé el nombre. Considero que esa chica es mi personaje favorito porque yo también creo que a las mujeres no se les da tanto ‘hincapié’ como a los hombres antiguamente, ¿me entiendes?

Pero es que el resto de participantes no está mejor. Javier: “Mis aficiones son tumbarme en el sofá y ver el móvil”. Esther: “No sé dónde está Soria, creo que en Castilla-La Mancha”. Carla: “En mi tiempo libre me gusta comprar ropa, hacerme las uñas, ir a la pelu; bueno, lo que le gusta a una mujer”. En esta desolación triunfa Carlos Sobera: “La compatibilidad es lo que nos hace ser compatibles con otras personas”. Claro que sí, Carlos. Y la insensatez nos hace ser insensatos. Y la gilipollez, gilipollas. Y programas como el tuyo nos hacen ver que no harán falta pensiones porque nos vamos a extinguir. Y pronto.

20/10/19

FALACIA ANTIMEREOLÓGICA


¡Esperen, esperen! No abandonen la lectura de esta columna por lo árido de su título. Les prometo que lo voy a explicar todo de una forma muy clara y sencilla. Verán, se denom…se llama “falacia mereológica” al intento de atrib… de aplicar a una parte del cuerpo carac… cosas que son propias del organ… de la persona en su conjunto -y ya paro con esta bromita idiota-. Por ejemplo, cuando se dice que “tal lóbulo del cerebro decide que…”, cuando en verdad la que decide es la persona; o cuando leemos que “tal grupo de neuronas interpretan que…”, cuando aquí el único agente que puede interpretar algo es el individuo tomado como una unidad. No vuelan las alas, sino los pájaros. No habla la boca, sino el hablante. En la falacia mereológica se confunde al órgano con el organismo.

Y en la falacia antimereológica ocurre al revés, y se confunde al organismo con el órgano. Esta falacia aparece con mucha menor frecuencia, pero todos los medios se inundan de ella cada 19 de octubre, día contra el cáncer de mama. Esta vez lo que oímos -ejemplo: ayer en el Telediario de La 1- es que la paciente “lucha” contra el cáncer, cuando, como mucho, es el sistema inmunitario el que hace algo parecido a luchar contra las células cancerosas. Nadie diría que el griposo lucha contra la gripe o que el diabético ha de luchar contra su diabetes, pero, sin embargo, el padecimiento del cáncer, -especialmente si es de mama-, se ha rodeado en los medios de una épica de luchas, guerreros, supervivientes y demás conceptos bélicos, dentro de una empanada mental en donde células, personas, fármacos y voluntades se confunden entre sí para disfrute de los horteras y sufrimiento de los ya bastante sufrientes pacientes.

No perdemos ni una puñetera ocasión para ser cursis. Éste es uno de nuestros problemas. Suerte que tenemos a la filosofía para denunciar las falacias mereológicas y antimereológicas. ¿Quién ha dicho que Aristóteles no puede ser de ayuda para un paciente de cáncer?

19/10/19

COMITÉS DE DEFENSA DE EUROVISIÓN


Mientras que el materialismo marxista atribuye en exclusiva a la lucha de clases el curso de la Historia, otras visiones materialistas actuales consideran que el motor económico de las sociedades no se agota en la dialéctica de clases, sino que pide combinarse con una dialéctica entre Estados. Los capitalistas alemanes luchan contra los obreros alemanes, es verdad, pero también contra los capitalistas del sur de Europa. Las luchas “verticales” se combinan con las “horizontales”, a través no sólo de procesos como las guerras, sino también de formas menos cruentas, pero igualmente transformadoras, de intervención sobre los países vecinos.

No es una cuestión moral, es la lógica elemental de las relaciones internacionales. Los Estados procuran debilitar a sus Estados competidores, extienden sus influencias sobre ellos, financian iniciativas tanto en sus propios territorios como en los Estados rivales que faciliten estos fines. Creer que lo que está ocurriendo en Cataluña es fruto de la expresión de una identidad nacional natural más o menos equivocada, ignorando los hilos que están moviendo los intereses internacionales en esta farsa, es de una ingenuidad que raya en la candidez. ¿Cuáles son los países que se beneficiarán económicamente de la fragmentación de España? ¿Son capitalistas o socialistas? ¿Alguien se cree que asisten a esta milonga como espectadores apáticos?

En los últimos cincuenta años hemos asistido a una evolución de Europa caracterizada por la fragmentación de algunos de sus países más importantes durante el siglo XX, compensada por una única unificación, la de Alemania, que dio lugar a la mayor potencia económica europea. Siempre con la mediación de la basura del nacionalismo, países que eran potencias medianas de cierta relevancia -Yugoslavia, Checoslovaquia, ¿ahora España?- quedan troceados en países ínfimos que sólo ven multiplicada, por aquello del aumento de sus representantes, su capacidad de triunfar -les recuerdo que esta columna trata sobre televisión- en el Festival de Eurovisión.