24/5/17

HALA, PARIAS DE LA TIERRA


“Hala, parias de la Tierra / en pie, famélico adalid”. La nación española cantó durante la noche del domingo “La internacional” y el himno del Real Madrid tan a la vez, tan al mismo volumen, tan con el mismo ánimo, que ambos cantos entraron en la misma fase y se fundieron en una sola amalgama. “A triunfar en buena lid / es el fin de la opresión”. Es un fenómeno que en física se llama “resonancia”: cantas en una determinada frecuencia de onda y se rompe el cristal de un vaso cuyas moléculas están ajustadas exactamente a esa frecuencia; o pulsas al aire el Mi de la sexta cuerda de una guitarra y vibra la primera cuerda, que está afinada en otro Mi dos octavas más agudo. “El mundo va a cambiar de base / defendiendo tu color”. Pues lo mismo pasó en Madrid: la frecuencia de resonancia de los cánticos que provenían de la calle Ferraz emitidos por Atresmedia entró en fase con la frecuencia que provenía del Paseo de la Castellana emitida por Mediaset. Sinergia. Catapún: se proyectó al cosmos entero una radioemisión más informativa de la condición humana que los discos de oro de las sondas Voyager.

“Agrupémonos todos / en el hala, Madrid”. Ferreras hablaba acerca del escrutinio de las primarias del PSOE, pero todo era una metáfora de lo que estaba ocurriendo en el Estadio de la Rosaleda. Comenzó el especial de laSexta con una camisa negra y lo terminó con una camisa blanca. ¿Seguro que lo que cantaron con ardor deportivo Maldini y Robinson durante la retransmisión por Movistar+ era un gol de Benzema y no los resultados del recuento en la agrupación de Getafe? “Caballero del honor / en la lucha final”. Pedro Sánchez apareció en escena, resonante y deportivo, con una camisa blanca bernabéu. Ganó en todas las comunidades autónomas, menos en Andalucía, en donde ganó el Sevilla, y en el País Vasco, en donde ganó el Atlethic. ¿Hubo más territorialidad en la derrota del Barça o en la derrota de Susana Díaz? “De las glorias deportivas / que campean por España / el género humano / es la Internacional”.

23/5/17

CÓMO FUE, NO SÉ DECIRTE CÓMO FUE


No sabría contar cómo pasó, pero pasó. De ser una lección de televisión y una clase de historia, “Cuéntame cómo pasó” pasó a ser de esa clase de historias que en televisión llamamos culebrón.

Hace lustros, en sus inicios, “Cuéntame cómo pasó” era el retrato de lo que nos sucedió hace décadas. Servía de espejo en el que se miraba una generación de españoles que vivió el final del franquismo y la Transición. Además, instruía deleitando: daba clases de historia a las nuevas generaciones que no habían estado allí. Esto era posible porque, por caprichos del destino y maestría de los guionistas, los Alcántara tenían la rara habilidad de estar en primera fila de los grandes acontecimientos de lo que hoy es nuestro pasado y entonces solo era el “Telediario”. Este híbrido entre “Aquellos maravillosos años” y “Forrest Gump” atrapaba en cada capítulo el espíritu de una época formando un gran tapiz que entretejía el día a día de la familia Alcántara con la historia de España. Televisión pública cien por cien. Cien por cien servicio público. Historia e intrahistoria en horario de máxima audiencia.

Pero ya no. Ahora “Cuéntame cómo pasó” es un culebrón con amoríos, enfados, embarazos, reconciliaciones, herencias, amantes, hijastros, secuestros y muertes. La desconcertante muerte de Miguel del último capítulo no es más que la confirmación de una deriva que comenzó hace varias temporadas. Ricardo Gómez (Carlitos) dijo que sin Juan Echanove la serie sería un poco peor, pero se equivoca. Sin Echanove notaremos más aún que estamos ante un culebrón del que se despidió por la puerta de atrás interpretando a un nuevo rico que había convertido a Miguel en un histriónico personaje de culebrón de segunda.

Esto es hoy “Cuéntame cómo pasó”: un culebrón. Cómo pasó, no lo sé. Benny Moré lo diría de otra manera y lo diría cantando: Cómo fue, no sé decirte cómo fue, no sé explicarme qué pasó. Pero él era el gran Benny Moré, el Bárbaro del Ritmo, y no veía “Cuéntame cómo pasó”.

22/5/17

EUROFRACASO EUROVISIVO


El problema del eurovisivo Manel Navarro es que, además de eurocantar, eurohabla. Antes del eurofestival, por ejemplo, proclamaba su euroalegría por actuar en el puesto 16 dando como razón que uno más seis es igual a siete, y el siete es su número favorito. El hombre podía haber aprendido algo de su eurofracaso, como que hay que abandonar las supersticiones, incluidas las que solo se mantienen para parecer más guay. Y con más motivo cuando encima fallan. O podía haber aprendido que está más guapo eurocallado. Pero no. Recordemos algunas eurodeclaraciones realizadas nada más euroactuar. Primera: “Última posición, pero yo no me voy triste a casa. Yo me lo he pasado muy bien. He disfrutado muchísimo”. Segunda: “Autocrítica, ninguna”. Y tercera: “Yo tampoco creo que haya que hacer un drama. Ha sido una experiencia única. Lo voy a recordar toda mi vida para bien, no para mal, así que yo me quedo con eso”.'

TVE debe tomar nota para el año que viene. Hará girar su programación durante meses en torno a “Eurovisión 2018” y gastará un pastizal del que no rinde cuentas ante nadie con un objetivo claro: que aunque no haya dinero para chavales que quieren becas ni haya dinero para chavales que quieren trabajar en investigación, sí hay dinero para que un chaval no se vaya triste a casa, lo pase muy bien, disfrute muchísimo, viva una experiencia única, no haga un drama de un fracaso tan grande que en toda su vida no volverá a tener la oportunidad de vivir un fracaso mayor, y lo recuerde para bien y no para mal porque autocrítica, ninguna.

Llegamos, así, a dos conclusiones. Primera: que si el eurocantante eurogalleara pero se eurocallara, su eurofracaso no sería tan grave. Él habría ido a reírse forzadamente mientras le eurovacilaba Rodolfo Chikilicuatre en “Late motiv”, y nosotros habríamos pasado la euroborrachera eurofestivalera eurofelices por no haber euroganado y no tener que euroaguantar un eurotostón euromayor el euroaño eurosiguiente como euroorganizadores de la eurogala de euro2018. Y segunda: que visto lo fácil que es colocar “euro” como prefijo de cualquier palabra para parecer más ocurrentes, pero resultando simplemente insoportables, es mejor no volver a hacerlo más.

21/5/17

#SOYYOYSOYIDIOTA


Hay una clara línea que une la famosa campaña publicitaria que creó Edward Bernays en los años 20 para la American Tobacco Company con la campaña que acaba de estrenar aquí El Corte Inglés. En el primer caso, Bernays buscaba vender cigarrillos a las mujeres. En el segundo, El Corte Inglés busca vender ropa a los adolescentes. En el primer caso, Bernays revistió el tabaco de rebeldía e identidad y usó frases como “los cigarrillos son antorchas de la libertad para la mujer”, “las mujeres son libres” o “cree en ti misma”. En el segundo, El Corte Inglés, siguiendo el legado de Bernays, vende prendas y complementos con el siguiente texto: “Que nadie te diga qué hacer ni quién ser. Tú eres único y especial. Eres auténtico. Siéntete libre de elegir y de seguir siendo lo que eres. Siéntete orgulloso y di bien alto #SoyYo”.

La grandísima e inapelable victoria del capitalismo ha consistido en convertir las emociones en identidad personal. Su principal aportación -que ya hoy en día defienden por igual el papa Francisco, Susana Díaz, Donald Trump, Pablo Motos, Caitlyn Jenner, Patricia Botín y Ada Colau- ha sido conseguir que los gustos dejen de ser algo que se tiene y pasen a ser algo que se es. “Identidad” es el nombre de este juego y sólo tiene dos reglas: no tener en la vida nada más sólido que las emociones inmediatas y no saber que existen otros juegos posibles. La nueva campaña de El Corte Inglés se permite insultar la inteligencia de los espectadores de una forma tan descarada gracias a la legitimidad que da a los publicistas saberse los inventores del concepto de “yo” que todos tenemos en la actualidad. Ellos han inventado el yo; ellos nos han inventado a usted y a mí, y hacen con el yo y con nosotros lo que les dé la gana.

Fueron idiotas los cientos de miles de mujeres que comenzaron a fumar en los EE. UU. hace casi cien años. Y serán idiotas los miles de adolescentes que acudan a El Corte Inglés a comprar ropa las próximas semanas. “Idiota” significaba hasta hoy “aquél que no ve más allá de sí mismo”. A partir de hoy significa “aquél que se identifica con el hashtag #SoyYo”.

20/5/17

PROGRAMAS TRANS

Se denominan “programas transmedio”, o simplemente “programas trans”, a aquellos espacios cuya identidad de medio no se corresponde con el medio que los está emitiendo. Desde que Marshall McLuhan enunciara en los años 60 la famosa sentencia según la cual “no se nace programa de televisión, se llega a serlo”, se ha prestado cada vez más atención a espacios que abiertamente proclaman su falta de identidad con el medio en el que se encuentran y el deseo de que se les considere programas de otro medio. Un ejemplo claro es “Yu”, el exitazo radiofónico que conduce a diario Dani Mateo en LOS40, que nunca ocultó su auténtica identidad de medio televisiva: “desde el comienzo cuidamos tanto el audio como los aspectos visuales. Usamos imágenes en el estudio. A veces hacemos gags muy visuales. Nos siguen tanto en youtube como en LOS40”. No es el único programa trans: “La vida moderna”, en la cadena SER con David Broncano, Quequé e Ignatius, ha proclamado también su verdadera identidad de medio: “somos un programa de televisión que ha nacido en un medio equivocado”.

La aparición de programas transmedio ha provocado un gran revuelo social. La asociación ultraconservadora “Háztelo ver” recorre España con un autobús que afirma “La televisión tiene imágenes; la radio tiene sonido” entre acusaciones de transmediofobia. También comienza a levantarse el velo sobre los programas transmedio en televisión: “Los desayunos de RTVE” afirma sentirse un programa de radio, y ha declarado que “basta ya de ocultar la realidad de los programas trans entre los informativos. Alcemos la voz y visibilicémonos. Todas las cadenas, incluso las más conservadoras, tienen programas trans”. Alfredo Urdaci ha negado que esa afirmación se refiera a “La contra”, el nuevo programa supuestamente humorístico de 13tv que ya nació entre rumores de su transmediaticalidad radiofónica: “‘La contra’ es un espacio cismedio, en consonancia con la línea editorial de esta casa”. La Conferencia Episcopal, por su parte, recuerda el carácter profundamente desordenado de los programas trans.

19/5/17

CÁRDENAS, O CÓMO HACER MAL EL MAL


Decir que Javier Cárdenas está haciendo posible en “Hora punta” que los sucesos vuelvan a la tele en hora de máxima audiencia podría ser una mala noticia (y más al tratarse de un programa diario con el que TVE debería prestar un servicio público a sus ciudadanos y no jugar a contar que viene el coco), pero no lo es. De hecho, esa es la buena noticia. La mala es que Cárdenas está haciendo posible que vuelvan a nuestra maltratada tele pública los sucesos paranormales (esas contradicciones en sus términos que no existen porque si suceden no son paranormales, y si son paranormales no suceden), los médiums (esos timadores que solo median entre nuestra cartera y la suya) y las pamplinas de los secretos ocultos (esos que están elaborado con los mismos previsibles tópicos mil veces repetidos y que contienen un cero por ciento de secretos ocultos y un cien por cien de pamplinas).

Así que alegrémonos de que “Hora punta” haya dedicado su tiempo a hablar de crímenes (incluido el de Sharon Tate, que ni es actual ni viene a cuento pero tampoco hay por qué dejar que la actualidad te estropee más aún un programa que ya es una birria de por sí). La semana pasada fue peor. Un día hizo una mesa de debate sobre la relación entre los videntes y la policía que estaba tan mal planteado y peor desarrollado que debería utilizarse en las escuelas de periodismo como contraejemplo para enseñar cómo no se investiga un tema, cómo no se expone al público, y cómo no se mantiene una actitud mínimamente crítica y racional sobre los datos que aportan los timadores profesionales que aprovechan la tele para promocionar su negocio afirmando sin demostrarlo que “tienen una sensibilidad especial” y los demás debemos creerlo porque sí. Un par de días después presentó una “investigación” sobre una casa “misteriosa” realizada por un equipo capitaneado por un sabio tan cualificado como es el triunfito venido a menos Álex Casademunt). Era tan cutre que no la querría Íker Jiménez ni regalada para rellenar “Cuarto milenio”. Cárdenas, por Dios, entérate de que hasta para hacer el mal hay que saber hacerlo bien.

18/5/17

"LEZO, EL MUSICAL"


Año 1981. “En busca del arca perdida” nos lleva en su inicio a 1936, cuando Indiana Jones pretende hacerse con el Ídolo de Oro de la Fertilidad en una jungla peruana. Intenta un movimiento imposible. Con una mano retira el ídolo, con la otra pone en su lugar un saquito de cuero para que el escamoteo no sea descubierto. Quedamos embobados viendo uno de los grandes momentos de la historia del cine. Pero Indy fracasa y tiene que huir perseguido por una gran bola de piedra que avanza hacia él amenazando con aplastarle.

Año 1992. “El amigo de Bart se enamora” nos lleva en su inicio a casa de los Simpson, cuando Bart Simpson pretende hacerse con un frasco de monedas que tiene una nota que lo identifica: “Cambio de Homer. ¡No tocar!”. Intenta una pirueta imposible. Mueve los dedos en el aire con la chulería que lo hacía Indy, avanza con sigilo para no ser descubierto. Quedamos embobados viendo uno de los grandes momentos de la historia de la animación. Pero Bart fracasa y tiene que huir perseguido por su padre, una gran bola humana que avanza hacia él amenazando con aplastarle.

Año 2017. “El intermedio” de laSexta nos lleva a los años 80 gracias a que Wyoming, Dani Mateo y Thais Villas estrenan “Lezo, el musical”. Pretenden triunfar sin que se descubra que aquello parece una inoportuna y gratuita promoción de “Me lo dices o me lo cantas”, un programa que Telecinco está preparando para estrenar un día de estos. Intentan algo imposible. Visten con la ropa hortera de los 80, bailan y cantan en un imaginario musical que utiliza viejas canciones actualizadas con una nueva letra que habla de la corrupción en el Partido Popular. Quedamos embobados viendo su ingenio, su salero y su descaro. Pero “El intermedio” fracasa y los espectadores nos damos cuenta del peligro. Aunque nos reímos con “Lezo, el musical”, empezamos a huir perseguidos por el zombi de “La parodia nacional”, que ha resucitado en forma de concurso de famosetes que cantan, famosillos que juzgan y Jesús Vázquez que presenta formando una gran bola de “Me lo dices o me lo cantas” que avanza hacia nosotros amenazando con aplastarnos.

17/5/17

¿QUÉ HAY DE NUEVO, CALÍGULA?


El documental “Calígula. 1.400 días de terror” (Canal Historia) comete dos errores de principio y al principio que limitan su valor histórico y divulgativo. Primer error. El documental informa a los espectadores de que va a contar la historia poco conocida que hay detrás de Calígula, una de las figuras más tristemente célebres del mundo antiguo. No es cierto. La historia de Calígula es muy conocida precisamente por su triste celebridad. En “Calígula. 1.400 días de terror” no hay nada nuevo porque se presenta a Calígula como un ser depravado que violaba a las esposas de sus invitados, un degenerado que se acostaba con su hermana Drusila, un hombre sin medida, vengativo, paranoico, borracho de poder, asesino, glotón y perverso. Si el documental de Canal Historia quería contar la historia poco conocida de Calígula, tendría que haber prestado más atención a las instituciones políticas de Roma, el funcionamiento del ejército o el sistema de recaudación de impuestos que a la extraña relación de Calígula con su caballo o sus excesos sexuales. Un documental sobre  Calígula no tiene por qué ser una tesis doctoral, pero sí debe distanciarse todo lo posible de la horrible película erótica sobre el emperador romano dirigida, o algo así, por Tinto Brass.

Segundo error. Antes de mostrar todo el catálogo de tópicos acerca de Calígula, el documental nos advierte de que su reinado estuvo caracterizado por una conducta sexual anormal y por una violencia extrema, de forma que algunas imágenes pueden herir la sensibilidad del espectador. Por favor. A estas alturas de la vida, pensar que las imágenes de un emperador romano participando en una orgía o disfrutando con sangrientos espectáculos de gladiadores pueden herir nuestra sensibilidad es de una ingenuidad casi conmovedora. Las conversaciones telefónicas de algunos políticos o la lista de la compra con tarjetas de crédito ajenas de los tipos que toman decisiones sobre nuestras hipotéticas pueden ser igual de espeluznantes y de dolorosas para el espectador del telediario, con el agravante de que nuestros políticos se  creen dioses pero, a diferencia de Calígula, no tienen la valentía de presentarse ante el pueblo como tales.

Si en algo hiere nuestra sensibilidad “Calígula. 1.400 días de terror” es en su falta de tacto al hablar siempre de Calígula y no de Cayo Julio César Augusto Germánico, que era el auténtico nombre del emperador. Eso sí que sería nuevo.

16/5/17

"PRETTY VASCA"

Lo tengo. Lo petamos. He dado con el pelotazo cinematográfico del milenio. Ha sido tan fácil como sumar dos más dos. Concretamente, como sumar “Pretty woman” más “Ocho apellidos vascos”. La primera es la película más reemitida y requeteemitida desde la caída del Sacro Imperio Germánico. La segunda volvió a arrasar en espectadores el pasado finde en Telecinco, después de que su primer pase, hace tan solo año y medio, fuera la emisión más vista en televisión tras la Reforma -la de Lutero, no la de Suárez-. La primera tira del par arquetípico bella-y-honrada-prostituta-jovenzuela contra apuesto-y-adinerado-caballero-seguro-de-sí mismo; funciona desde Canadá hasta Sri Lanka. Pregúntenle a Carl Jung. La segunda bebe de la infalible tensión entre caracteres geográficamente extremos de un mismo territorio; en este caso, vascos y andaluces. Pregúntenle a la francesa “Bienvenidos al norte”, la italiana “Bienvenidos al sur”, la rusa “Bienvenidos al este” y la brasileña “Bienvenidos al oeste”.

Pues aunemos fuerzas. “Pretty vasca – Primer borrador”: la comedia romántica que cuenta la historia de amor entre una sencilla y dicharachera prostituta vasca y un señorito andaluz que hace negocios con el Basque Culinary Center. Más aun. Añadamos un poco de lucha de clases, conflicto generacional, temática racial y ecumenismo religioso; no fallan nunca. “Pretty vasca – Segundo borrador”: la comedia romántica que cuenta la historia de amor entre una sencilla y dicharachera prostituta vasca negra católica votante de Ciudadanos de 64 años y un señorito andaluz blanco treintañero votante de Podemos y musulmán que hace negocios con el Basque Culinary Center. El mayor target comercial de la historia. Telecinco tendría que abrir un nuevo canal dedicado exclusivamente a emitir non stop “Pretty vasca”. Twitter tendría que crear una nueva red social dedicada exclusivamente a ofendidos por la película.

Borja Cobeaga, tienes que dirigirla tú. Enrique Cerezo, le vendo la idea. Pueden ponerse en contacto conmigo en la dirección de correo electrónico que aparece aquí al lado.

15/5/17

MENOS MAL QUE NOS QUEDA PORTUGAL


¿Pero por qué le aplaudís, tontainas? Si os está criticando precisamente a vosotros… Tras ganar en Eurovisión con la bellísima “Amar por los dos” (¿hay algo más revolucionario hoy en día que traducir el título de las canciones?) y antes de cantarla de nuevo en el cierre de la gala, Salvador Sobral fue abordado por los dos maniquíes sonrientes y distópicos que presentaron el festival para pedirle unas palabras. El intérprete dijo humildemente “Vivimos en un mundo de música desechable, de música fast-food sin ningún contenido, y esto puede ser una victoria para la gente que hace música que verdaderamente significa algo. La música no son fuegos artificiales, la música es sentimiento. Intentemos cambiar esto y recuperar la música, que es lo que importa en realidad”. Música desechable. Fuegos artificiales. Recuperar la música. “Muchas gracias por estas sorprendentes palabras”, contestó eufórico y en automático uno de esos robots aterradoramente tontos. No enrojeció, pidió disculpas y abandonó el escenario. No se dio por aludido, ni él ni las cien mil personas que tengan cualquier cosa que ver con Eurovisión. Aplaudió encantado, que fue su forma de decir “ni lo he entendido ni me importa una mierda lo que digas”.

Hay quien dice que Salvador Sobral destruyó la Estrella de la Muerte y que “Amar por los dos” puede ser la canción que cambie Eurovisión para siempre. Ojalá. En pocos lugares de Europa la sensibilidad sigue tan viva como en Portugal. Pero no lo creo. Los eurofans allí presentes también aplaudieron esas palabras sin verbos en primera persona del singular, pero no más de lo que hubieran aplaudido a Sobral si hubiera dicho “estoy superfeliz. Para mí ganar Eurovisión es cumplir mi sueño más especial. La música es la ilusión de mi vida”. Seguro que también aplaudió el representante español y la Federación de Colectivos Supremacistas Blancos Horteras. Hace ya tiempo que todo es un pitido uniforme. Para que un susurro como “Amar por los dos” provoque su efecto hace falta dirigirlo a gente que no tenga los tímpanos a la parrilla. Quizá el año que viene haya dos baladas más de lo habitual, pero en una o dos ediciones volveremos a la normalidad: música desechable, fuegos artificiales y España, five points.

14/5/17

GITANOS


Joaquín López Bustamante y Manuel Moraga son unos sosos. Por eso Cuatro no confió ellos y no les encargó que hicieran el especial “Larga vida a Los Gipsy Kings” que emitió este miércoles. No les encargó este intento de seguir exprimiendo el éxito alcanzado con la tercera temporada de “Los Gipsy Kings” por el mismo motivo por el que no les encargó antes que participaran en ninguna de las temporadas de esta serie documental que ya ha emitido, ni les dijo primero que intervinieran en “Palabra de gitano”, la serie documental con la que Cuatro ya se había acercado hace cuatro años al rentable mundo de los tópicos, los clichés, los estereotipos y las barbaridades racistas sobre la cultura gitana: porque los dos son unos sosos.

López y Moraga saben mucho, pero mucho, sobre cultura romaní y sobre flamenco, pero como son unos sosos no se les puede ver en la tele en ningún canal generalista en horario de máxima audiencia ocupando horas y horas de programación (más de cuatro horas seguidas dedicó “Cuatro” la noche del miércoles a reducir el mundo gitano a la retahíla de dañinos topicazos con los que está elaborado “Los Gipsy Kings”). Como mucho se puede oír a estos dos sosainas en una emisora de radio minoritaria como “Radio 5” a una hora loca (la noche del domingo, tan tarde que ya es la una del lunes siguiente).

TVE, siendo una tele pública al servicio de payos y gitanos, podía dejarles un huequecito en su programación. No serviría para arreglar el mal que hace Cuatro, pero al menos podrían ejercer el derecho de réplica. De momento habrá que conformarse con oír “Gitanos” en el podcast de Radio 5. Échenle un vistazo y podrán comprobar (por ejemplo en “Vamos a reírnos de los tópicos”, emisión del pasado cinco de marzo dedicada con humor a la construcción social de la imagen tópica de la gitanidad a partir de canciones sobre los gitanos escritas e interpretadas por payos) que López y Moraga no son sosos, que son los señores de Cuatro y su público los que sufren de un peligroso y contagiosísimo síndrome de pereza mental aguda.

13/5/17

BERTÍN MORENO Y TOÑI OSBORNE


Supongamos que Bertín Osborne realmente logra en “Mi casa es la tuya” (Telecinco) ofrecernos el lado humano de sus invitados, que consigue que sus charletas trasciendan el ámbito de lo profesional y los entrevistados desvelen su vida privada hablando de sus asuntos más personales. Supongamos también que Toñi Moreno realmente logra en “El árbol de tu vida” (Antena 3) ofrecernos el lado humano de sus invitados, que consigue que sus charletas trasciendan el ámbito de lo profesional y los entrevistados desvelen su vida privada hablando de sus asuntos más personales. Si así fuera, eso no haría más que empeorar las cosas.

Supongamos que Bertín realmente es amigo del alma de sus invitados, o que, si no, logra hacerse amiguín suyo, que consigue que los entrevistados dejen de serlo para convertirse en unos amigos con los que habla de sus cosas de amigos porque son muy amigos y seguirán siendo muy amigos por siempre jamás hasta que acabe la grabación. Supongamos que Toñi también es realmente amiga del alma de sus invitados, o que, si no, logra hacerse amiguita suya, que consigue que los entrevistados dejen de serlo para convertirse en unos amigos con los que habla de sus cosas de amigos porque son muy amigos y seguirán siendo muy amigos por siempre jamás hasta que acabe la grabación. Si así fuera, eso no haría más que empeorar las cosas.

Un ejemplo: Osborne descojonándose y jugando a la pelotita con su camarada san Josemaría Aznar. Otro: Moreno con los ojos entrelazados y mirándose a las manos con su hermano del alma Alejandro Sanz. Qué lata y qué insistencia en repetir el mismo error. Un político, un músico o lo que sea son interesantes por lo que tienen de políticos, músicos o lo que sea. Lo demás es ruido. Solo nos queda esperar que ahora que Moreno ha fichado por Mediaset, Bertín Moreno y Toñi Osborne se hagan coleguillas y se entrevisten mutuamente en bucle hasta colapsar en una singularidad espacio temporal de sinceridad fingida y confidencias prefabricadas que los atrape y los engulla por siempre jamás.

12/5/17

AL FINAL DEL TODO DEL TODO


En la larguísima lista de inversiones que debe acometer el Estado español en este momento de la historia, ordenadas en función de su prioridad de mayor a menor importancia, la realización de un espacio televisivo como el recién estrenado “Fantastic duo” ocupa exactamente el último lugar. Ni siquiera el antepenúltimo. Ni siquiera el penúltimo. ¿Qué necesidad hay de que exista este programa? Absolutamente ninguna. ¿Qué aporta al mundo de la televisión? Absolutamente nada. ¿Cuántos son los motivos que justifican su existencia? Cero absoluto. “Fantastic duo” sólo debería existir en la televisión pública de un país que tuviera cubiertas no ya el cien por cien de sus necesidades, sino además el cien por cien de sus deseos. Entonces sí: “Reunido el Gobierno del Reino de España, y tras haber interrogado a todos y cada uno de sus habitantes, se ha comprobado que no queda ya ni una sola persona a la que le quede ni un capricho por cumplir, motivo por el cual se ha decidido dedicar el superávit de este año a producir ‘Fantastic duo’”.

¿Hay una asociación filatélica en algún punto de nuestro país que quiere pintar su sede social? Pues es más importante pagar eso que pagar “Fantastic duo”. ¿Hay alguien en España que quisiera que le hicieran cosquillinas por la nuca y recibir luego un masajín en la espalda? Pues eso tiene más prioridad que producir “Fantastic duo”. ¿Los vecinos de Mazarrón de Abajo quisieran estar conectados por AVE con Mazarrón de Arriba? Si hay dinero para “Fantastic duo” tiene que haber dinero para ese AVE. No sé lo que puede costar financiar esas dos horas de espantoso chundachunda en el que un jurado con famosos de serie C valora a cantantes de serie D en su búsqueda de parejas concursantes de serie E, pero si supera los cincuenta céntimos me parece carísimo. Insisto: no estoy criticando el reciente estreno ni defendiendo su retirada. Sólo pretendo analizar el programa en el marco del contexto general de la función pública y colocarlo en el sitio que le corresponde: el último. Al final del todo del todo. Exactamente en el lugar al que Televisión Española está intentando llegar durante estos últimos años.

11/5/17

LA TEORÍA TELECÍNQUICA DEL AMOR

Que la cadena con mayor índice de telebasura en este brazo de la Vía Láctea sea también la cadena que dedica un mayor número de programas al amor debería hacernos reflexionar acerca del amor. Desde (casi) siempre el amor ha sido la coartada perfecta para el ejercicio de violencias y maltratos, para la perpetuación de injusticias y el mantenimiento de estructuras de poder. También se invoca cada vez más al amor desde la mayor de las cobardías, desde un infantilismo y una cursilería baratísima que se disfraza de superioridad moral y de poesía. Un repaso a los programas dedicados al amor con los que Telecinco rellena su fosa séptica –“Mujeres y hombres y viceversa”, “Sálvame”, los grandes hermanos- muestra, efectivamente, a un numeroso grupo de individuos profundamente enamorados. Están muy enamorados, sí, aunque conviene saber de quién: de sí mismos. Al igual que pensar no es ni bueno ni malo -depende de lo que pienses-, leer no es ni bueno ni malo -depende de lo que leas-, o tener ideales no es ni bueno ni malo -depende de cuáles tengas-, también la valoración del amor debería fijarse menos en su intensidad y más en el objeto. ¿Amar es bueno? No sé, depende a quién o a qué.

Telecinco ha estrenado una nueva edición de “Lo que necesitas es amor”. Ahora se llama “All you need is love… o no” por el mismo motivo por el que “La guerra de las galaxias” ahora se llama “Star wars”. Y de nuevo asistimos al desfile habitual dentro de la teoría telecínquica del amor: personas muy pero que muy enamoradas de auténticos mentecatos -mayoritariamente ellas mismas y, en una proporción menor, otras personas-. Encontrar un miligramo de autenticidad en un plató de televisión, con sus focos, sus maquillajes, David Guapo, un personaje de “The walking dead” como Risto Mejide y la mosca de Telecinco en una esquina, se me figura una tarea tan complicada como encontrar una pincelada de Botticelli en un video juego ATARI. Una vez más Telecinco nos ha vuelto a demostrar lo enamoradísima que está, especialmente de sí misma. ¿Por qué lo llaman “amor” cuando quieren decir “la mierda de la telebasura de siempre”?

10/5/17

UN DISPARO DE NIEVE


La tercera temporada de “Fargo” da la razón al escritor alejandrino Juan Filopón. Suena raro, pero es que las cosas que pasan en “Fargo” también son muy raras. O no. El caso es que la Escuela de Alejandría del siglo VI en la que se formó Juan Filopón está muy lejos de la Minnesota de principios del siglo XXI que da forma al argumento de “Fargo”, y el propio Filopón no tiene nada que ver con la jefa de policía Gloria Burgle, y se diría que la exquisita razón que utiliza Filopón en sus obras teológicas no sirve para entender la irracionalidad que mueve a los personajes de “Fargo”. Y, sin embargo, Filopón da en el clavo de “Fargo” cuando niega que los seres angélicos movieran los cuerpos celestes en general y los pueblos de Minnesota en particular.

Según Filopón, Dios confirió al comienzo de los tiempos un “ímpetus” a los cuerpos celestes que no se agota con el paso del tiempo, de modo que no es necesario que un cuerpo esté en contacto físico con un motor porque es ese “ímpetus” el que mantiene al cuerpo en movimiento. Los hermanos Coen, al comienzo de los tiempos de “Fargo”, confirieron un “ímpetus” a sus personajes, tramas y universo de violencia y nieve de forma que no es necesario que los Coen estén en contacto físico con las temporadas de la serie “Fargo” porque es precisamente ese “ímpetus” el que la mantiene en movimiento temporada tras temporada. La teoría de Filopón permite el movimiento en el vacío porque si admitimos el “ímpetus” no necesitamos un continuo material que transmita el movimiento por contacto físico, y la teoría del “ímpetus” explica por qué la tercera temporada de “Fargo” se mueve sin problemas en el vacío que dejó la ausencia del carnicero Ed y su esposa  Peggy, que se movieron a su vez en el enorme vacío que dejó el impasible asesino Lorne Malvo. Así, Noah Hawley, creador de la serie “Fargo”, no es un ser angélico que mueve a la fascinante expresidiaria Nikki Swango, que a su vez mueve al infeliz agente de libertad condicional Ray Stussy, sino que Nikki, Ray y todos los personajes se mueven por el “ímpetus” original de violencia irracional, hechos reales irreales, humor negrísimo y desquiciadas huidas hacia adelante hasta la ruina final.

Es el “ímpetus” de “Fargo” el que aprieta el gatillo para que un disparo de nieve borre de pronto la sonrisa perfecta de la América profunda, que es la nuestra.

9/5/17

¡MIRA QUIÉN SE ASFIXIA!


Saltar al agua desde gran altura ya no es tan peligroso como antes. No porque hayan sacado un aparatín en la Teletienda que permite hacer el cafre sin riesgo a un precio increíble, sino porque si ahora la peña salta y se hace daño ya no nos importa como antes.

Según esa teoría delirante que asegura que la tele da al público lo que pide, en 2013 el público chifló y anhelaba mirar cómo famosillos y famosetes saltaban al agua y hacían ‘splash’ (‘chof’, si se trataba de Falete). Atentos a estas demandas del mercado, Telecinco y Antena 3 competían con una amplia oferta televisiva que iba desde famosillos que en “Splash! Famosos al agua” saltaban a una piscina hasta famosetes que a una piscina saltaban en “¡Mira quién salta!”. Por ello, los colegios de fisioterapeutas advirtieron de la gran cantidad de accidentes con graves secuelas que ocasionan estos saltos. Naturalmente, los medios de comunicación dieron importancia a sus advertencias, las divulgaron y avisaron de los riesgos que encierra imitar esta conducta. Hasta que al año siguiente el público dejó de pedir saltos, la cadena dejó de emitirlos, los fisioterapeutas dejaron de advertir, los medios dejaron de hacer de caja de resonancia, y, por ensalmo, desapareció esa cadena en la que el buey bebía el agua que apagaba el fuego que quemaba el palo que golpeaba al perro que mordía al gato que comía el cabrito que mi padre compró por dos chavicos.

Ahora podíamos pasar a considerar peligroso aguantar a lo loco la respiración bajo el agua sin vigilancia adecuada ni entrenamiento alguno. Pero no. El público demandó apneas de famosos, pero solo un día. Telecinco y Antena 3 no emitieron “¡Mira quién se asfixia!” ni “Aaghh, famosos cianóticos”. Solo en “Supervivientes” hicieron una apnea para esa pequeña demanda del mercado. Un famosete se pasó de la raya y sufrió un desmayo y convulsiones. Ningún medio divulgó las advertencias de ningún colectivo médico avisando del peligro que tiene hacer el gilipollas. Solo los jefes de pista, Lara Álvarez y Jorge Javier Vázquez, pidieron más cuidadín, y después siguió el espectáculo. Y ya está.

8/5/17

MUCHA SUERTE, ROCÍO


Enhorabuena, Rocío, ya eres la flamante nueva ganadora de la última edición de “La voz kids”. Cantaste “Cuando nadie me ve” por Alejandro Sanz con duende y calidez, y te llevaste el premio de calle. No quiero pronunciarme sobre si fue justa o no tu victoria, porque los demás niños que competían contigo también cantaron bonito. Sólo quiero felicitarte y desearte muchísima suerte en el difícil camino que has comenzado a emprender. No creas que el triunfo en “La voz kids” es un punto de llegada; al revés, sólo es el inicio de la inmensa tarea que tienes ahora por delante: olvidarte por completo de todas las tonterías en las que has andado metida durante las últimas semanas e intentar volver cuando antes a lo que debería ser la vida cotidiana de una chica de catorce años.

Para eso sí que va a hacer falta arte. Y disciplina. Y esta vez no vas a tener ningún coach que te ayude. No va a ser fácil olvidar todos los halagos, quizá justos pero con seguridad interesadísimos, con los que han bombardeado tu adolescencia. No va a ser fácil sacudirse todos los pájaros de la cabeza que te han metido profesionales cuyo trabajo consiste en alejar a chicos de tu edad de su mundo normal, el único en el que deberían moverse en este momento de sus vidas. Hasta aquí tu aprendizaje ha sido exigente y riguroso, pero lo verdaderamente complicado empieza ahora: desaprenderlo todo y hacer que “La voz kids” no haya sido más que un juego.

Mucha gente, -los primeros, tu familia-, puede ganar dinero contigo. Ellos te han colocado en una situación vital tan anómala que, por muy duro que pueda ser emprender la carrera musical que te están ofreciendo, más duro todavía puede ser no emprenderla, esperar a que cumplas una edad en la que tengas más fundamentos de juicio, volver a tu barrio con tus amigos y seguir creciendo en tranquilidad, sencillez y una visión realista de la sociedad a la que perteneces. Para eso sí que vas a necesitar fortuna. Y es la que quiero desearte en esta columna. Enhorabuena, Rocío, y mucha suerte para salir de ganar “La voz kids” sin secuelas.

7/5/17

¿ES JORDI CRUZ UN EXPLOTADOR?

La explotación laboral es mala, así que deberíamos evitar que los estudiantes hablaran entre sí de ella. Con tal fin, podríamos prohibirles hablar en el colegio acerca de si Jordi Cruz, jurado de “MasterChef”, es un benefactor de la humanidad como dice porque en su restaurante tiene personas aprendiendo gratis, o es un explotador como parece porque las tiene trabajando gratis.

El terrorismo es malo, así que deberíamos evitar que los estudiantes hablaran entre sí de él. Con tal fin, podríamos prohibirles hablar en el colegio acerca de si hay que boicotear “La casa de papel” en Antena 3 porque una de sus actrices pidió el acercamiento de los presos de ETA, o si no hay que boicotearla porque eso no tiene nada que ver con la serie.

El acoso es malo, así que deberíamos evitar que los estudiantes hablaran entre sí de él. Con tal fin, podríamos prohibirles hablar en el colegio acerca de si es una romántica o está colaborando con el acoso la reportera de “La mañana de La 1” que insistió en directo para que una chica aceptara tener una cita con un chico con quien no quería tener relación, y que había hecho de su machacona insistencia un espectáculo mediático.

Los abusos sexuales son malos, así que deberíamos evitar que los estudiantes hablaran entre sí de ellos. Con tal fin, podríamos prohibirles hablar en el colegio acerca de si el programa italiano “Amici di Maria di Filippi” solo gastó una broma inocente a la cantante Emma Marrone, o si la sometió a abusos por parte de un bailarín que la sobó durante un ensayo.

El suicidio es malo, así que deberíamos evitar que los estudiantes hablaran entre sí de él. Con tal fin, podríamos prohibirles hablar en el colegio acerca de si la serie de Netflix “Por 13 razones” induce o no al suicidio. En Canadá ya lo hizo el colegio St. Vincent de Edmonton, de Alberta. Aquí deberíamos hacer todo lo contrario: hablar en el colegio de explotación laboral, terrorismo, acoso, abusos sexuales y suicidio. Y de lo importante que es que los más jóvenes conozcan el mundo en que viven, y participen en él como parte de su formación.

6/5/17

EXCUSAS, RELOJES Y FELACIONES

I. Excusatio non petita, accusatio manifesta. Ya en la primera entrega de “La contra” (sátira sobre las noticias del día con formato de falso telediario, hora de la cena, 13tv), Urdaci dejó claro que el nuevo espacio toma como referente a “El intermedio” y al Gran Wyoming al intentar dejar claro que el nuevo espacio no toma como referente a “El intermedio” y al Gran Wyoming. Sin venir a cuento, el afamado periodista se excusó diciendo que “La contra” no nacía contra “El intermedio” y se abrió la chaqueta para que la audiencia viera que no llevaba tirantes. Ergo ya sabemos con seguridad contra quién nace “La contra”.

II. 13tv tiene que poner un reloj en una esquina de la pantalla. La cadena episcopal emite “Al día”, -su informativo “serio”-, a las 20:30 horas, y “La contra”, -su informativo “satírico”-, a las 21:00. Tras dos emisiones, ya me he encontrado partiéndome el culo de risa a las 20:40 y aburrido como un pimiento a las 21:15. Es la Conferencia Episcopal de fácil ofenderse, y nada quisiera yo menos que faltarles al respeto. Un sencillo relojito en una esquina nos recordaría si la dislocada tergiversación que se nos cuenta tiene lugar antes de las 21:00 y debemos contener la risa, o si ocurre después de dicha hora y la hilaridad está permitida.

III. Jefazos de 13tv y, por extensión, amigüitos de la Conferencia Episcopal: tienen ustedes un topo metido en la redacción. En la primera entrega les coló un fragmento del estribillo de “Lo estás haciendo muy bien” de Semen Up, y no tengo claro que sepan ustedes que la canción describe una felación que el cantante está recibiendo. Y en la segunda edición volvió a cometer una travesura con unos segundos del dúo “Je t’aime moi non plus”, tema en donde Jane Birkin sufre/finge/disfruta explícitamente un orgasmo o dos, sin que conste que estuviera casada por la iglesia con Serge Gainsbourg. A lo mejor son suspicacias mías, pero como en “La contra” del próximo lunes se use el “YMCA” de los Village People, yo que ustedes revisaría la lista de personal de “La contra” hasta dar con el que también está en la lista de personal de “El intermedio”.

5/5/17

ELOGIO DE LA TELERREALIDAD


La telerrealidad es estupenda. Es maravilloso que la tele pueda documentar situaciones sin guion y vivencias actuales a las que asistir sin movernos del sofá. Es extraordinario que sentarnos ante la pantalla mientras se nos presentan casos, vivencias o situaciones personales que, de otra manera, desconoceríamos. Es una gran suerte que nos haya tocado vivir en la época en que este género televisivo nos abre tantas puertas.

El último bombazo que pudimos ver estallar con nuestros propios ojos fue esta misma semana. Fue en el confesionario, ese lugar en el que la telerrealidad permite a los participantes hablar a solas con nosotros con el corazón en la mano. Ocurrió en EE.UU., pero la confesión de Jimmy Kimmel fue tan impresionante que dio la vuelta al mundo.

Kimmel había dejado de aparecer en pantalla y el programa mismo había desaparecido de la parrilla la semana anterior sin dar explicaciones. Cuando el lunes “Jimmy Kimmel Live!” volvió a emitirse, Kimmel fue directamente al confesionario, miró a cámara, y nos habló de un nuevo personaje que hasta ahora no había salido en el ‘show’: su hijo recién nacido.

Kimmel contó cómo, tras un parto normal, se descubrió que el bebé sufría un grave problema cardíaco que exigía una urgente operación a corazón abierto. Esto fue posible, dijo emocionado, gracias al actual sistema de salud de EE.UU., conocido como Obamacare, que salvó la vida a su hijo y le brindó la atención que necesitaba. También pidió que Donald Trump, que actualmente goza de inmunidad en la gran casa en la que se desarrolla el ‘reality’ en que vivimos, deje de nominar al Obamacare: “Ningún padre debería tener que decidir si puede asumir el costo de salvarle la vida a su bebé”.

Naturalmente, las redes reaccionaron ante este imprevisto giro de los acontecimientos (“Bien dicho, Jimmy”, tuiteó el usuario Barack Obama). Y, por supuesto, el vídeo cuenta con millones de visitas. Qué buena es la telerrealidad cuando de verdad carece de guionistas, cuando de verdad trata de asuntos que nos afectan, cuando de verdad es telerrealidad.

4/5/17

PITICLÍN, PITICLÍN


Carmen Borrego es la hija de María Teresa Campos que nos estábamos perdiendo porque ya teníamos bastante con Terelu. Ahora, gracias a “Las Campos”, nos la han colocado en formato taza y media. Lo último es que la hija bis nos mantiene informados de lo que piensa su madre, no vaya a ser que nos perdamos algo. Y parece que la matriarca Campos está muy decepcionada con la participación de su Bigote Arrocet en “Supervivientes”. Coño, como nosotros, pero de eso no informa Borrego, de eso informamos aquí: cualquier persona que se preste a participar en “Supervivientes” supone una decepción para la especie humana, con las grandes cosas que puede hacer un ser humano para ganarse los garbanzos y llevar una vida digna sin humillarse, como plantar patatas sin molestar a nadie.

“No lo reconoce, no le gusta ver al Edmundo que está viendo”, dice Borrego que dice mamá. Todo porque Bigote Edmundo Arrocet deambula apático por “Supervivientes” y comete el peor de los pecados que se existe en Telecinco: no dar juego para alimentar las calderas del infierno. Encima, el tío elimina esa épica de abnegación, privaciones y esfuerzo con la que nos envuelven “Supervivientes” para que creamos que allí está pasando algo y no nada de nada: “La experiencia la encuentro un poquito fácil. Yo he estado donde realmente era duro. Yo pensaba que esto era duro, y de duro no tiene nada. Faltan cosas para hacer, está todo limitado. No me aburro, pero falta un poco de acción y pasar fatigas”. Esta bomba es más devastadora teniendo en cuenta que Bigote participó hace 13 años en “La selva de los famoS.O.S.”, ¡cuando este formato de supuesta supervivencia se emitía en Antena 3!

Que no se enfade mamaíta Campos ni se enfade Telecinco. Un tipo que vive desde hace cuarenta años porque había dicho, redicho y vuelto a decir muchas veces “Piticlín, piticlín” en el “Un, dos, tres… responda otra vez” es un superviviente nato. Si dice que “Supervivientes” es fácil, es que lo es. Peor es tener que haberse echado novia para renacer, una vez más, de sus propias cenizas.

3/5/17

EXPEDIENTE TRIRREME


En el apogeo de su poder, Atenas disponía de una flota de 300 trirremes con unas tripulaciones muy bien entrenadas. En el mar, Atenas era muy superior a sus enemigos de la Liga del Peloponeso, liderada por Esparta, pero mantener una flota como la ateniense era muchísimo más caro que equipar y sostener un buen ejército de tierra. Así, hay cadenas televisivas que disponen de una formidable flota de series maravillosas tripuladas por eficaces guionistas, actores y técnicos que son imbatibles en el mar de la calidad; pero producir series como “Juego de tronos” es mucho más caro que reponer un ejército de excelentes series de tierra como “Friends”, “Mad Men” o “Breaking Bad”. Cosmopolitan TV no tiene grandes trirremes con las que luchar en el mar de la audiencia, pero sí es capaz de armar un buen ejército de tierra para pelear con la Esparta de Telecinco a base de cine, series ligeras, programas sobre cocina o reformas caseras y, atención, la reposición de un viejo trirreme como la serie “Expediente X”.

Voy a ver “Expediente X” desde el primer capítulo de la primera temporada hasta cuando quiera Cosmopolitan TV. Y me lo pasaré bien. Seguro. Me lo pasaré de maravilla sobre todo con los capítulos protagonizados por extraterrestres y por conspiraciones extrañísimas que nos hacen sospechar que Rajoy no es más que un enviado del planeta Mongo para saber dónde está el límite de la paciencia humana. Y, sin embargo, un tipo como yo, seguidor de primera hora de la fantástica serie de Chris Carter y que responde al hipnótico tema de apertura compuesto por Mark Snow como si fuera el perro de Pavlov, no ve la reposición de los capítulos de la primera temporada de “Expediente X” en Cosmopolitan de la misma manera que los vio en los años 90 del pasado siglo. Admito que, a veces, Fox Mulder no actúa con la ingenuidad que yo recordaba y Dana Scully no es la fría científica que tanto admiraba. Pero la culpa no es de Mulder ni de Scully, así que, como en la célebre cita atribuida a Oscar Wilde, podría decir a Fox y a Dana: “Disculpadme, no os había reconocido: he cambiado mucho”. Los seguidores de “Expediente X” hemos cambiado mucho porque, desde entonces, hemos viajado en series tan maravillosas e imponentes como un trirreme ateniense. No sois vosotros, Mulder y Scully. Somos nosotros. Pero tranquilos, aunque ya no podéis luchar en el mar con “House of Cards” o “Sherlock”, en tierra todavía podéis dar una paliza a “Sálvame limón” y a Iker Jiménez.

2/5/17

GRACIAS POR LAS GRANDÍSIMAS SERIES


Ocurre en el minuto 16 del episodio 7 de “Feud: Bette and Joan”. Joan Crawford -dios, merece la pena ver la serie en VO sólo para escuchar cómo Joan Crawford (Jessica Lange) pronuncia “Joan Crawford” cuando dice quién es al teléfono-, alcoholizada, hundida por su decadencia, venida abajo en el fallido rodaje de “Hush, hush… sweet Charlotte”, llega tambaleándose hasta la puerta de Bette Davis en mitad de la noche. Está completamente resentida contra Bette: no soporta que los años estén siendo menos crueles con su enemiga, no soporta que la crítica destaque las actuaciones de Bette más que las suyas propias, arde de celos con cada atención que el director Robert Aldrich le dedica a Bette y no a ella. Ciega de odio y de ginebra, Joan descarga una diarrea verbal, encadenando paranoias de diva acabada, reproches caóticos y desprecios. Bette Davis -dios, merece la pena ver la serie en VO sólo por escuchar cómo Bette Davis (Susan Sarandon) se dirige despectivamente a Joan Crawford por su nombre real “Lucille”- intenta calmarla, pero tras unos segundos no se queda atrás y responde con cinismo humillante a Joan.

Finalmente ambas quedan en silencio. Joan siempre tuvo belleza, pero quería tener talento. Bette siempre tuvo talento, pero quería tener belleza. Con la sinceridad de dos enemigas íntimas que llevan décadas envidiándose y ya no les queda dignidad que perder, Bette le pregunta a Joan cómo fue ser la chica más bonita del mundo. “La alegría más grande que puedas imaginar. Pero no era bastante”. Y Joan devuelve el golpe: “¿y qué me dices de ti? ¿Cómo fue ser la chica con más talento del mundo?”. “Genial. Pero no era bastante”. Y el espectador se da cuenta de que en esos dos minutos hay más comprensión de la condición humana que en todos los capítulos juntos de “Las chicas del cable”. Se da cuenta de que ni multiplicando las siete temporadas de “The walking dead” por las trece de “Anatomía de Grey” se alcanza la certeza interpretativa de ese diálogo. Se da cuenta de que todo lo que le falta a “Prison break” y a “Westworld” se ha refugiado en “Feud: Bette and Joan”. Se da cuenta de que probablemente no va a ver otra escena tan perfecta en lo que queda de año. Y da gracias al Dios de las Televisiones por las grandísimas series que nos ofrece su misericordia.

1/5/17

YO. YO. YO. YO. YO

No he pasado del tercer capítulo de “Por trece razones”. Dejé de verla porque temo que me induzca al suicidio. Demasiado Estados Unidos. Demasiado teen. Demasiado instituto. Demasiado yo. Adolescentes que se juegan su identidad en cada segundo. Cuidado con la ropa, el yo depende de unos pantalones. Ojo con el peinado, un error puede suponer perder tu identidad. Tu yo ha de manifestarse en el bar al que vas, en el café que tomas en el bar al que vas, en la taza en la que te sirven el café que tomas en el bar al que vas, en la galletita que acompaña la taza en la que te sirven el café que tomas en el bar al que vas, en el esmalte de uñas con las que rasgas el envoltorio de la galletita que acompaña a la taza en la que te sirven el café que tomas en el bar al que vas. Cada foto es identitaria. Cada frase que dices -¡todas las frases que se dicen en “Th1rteen r3asons why”!-, tienen un único subtexto: “¿A que soy muy guay? Eh, tú, ¿no me oyes? Que te estoy diciendo que molo mucho. ¿Qué eres, gilipollas? ¿no te parezco sofisticado, especial, no manejo bien los códigos…? ¡Hazme caso! ¿Por qué nadie me hace caso? Nada tiene sentido”. Yo. Yo. Yo. Yo. Yo.

Sólo hay dos reglas en este juego: primera, lo único que importa en la vida es gustar; segunda, lo único que importa en la vida es negar que lo único que importa en la vida es gustar. Desde dentro del juego podemos fingir que no existen las cosas que desde fuera son escandalosamente visibles. Dos y dos son cinco. El sexo no tiene nada que ver con la reproducción. La debilidad es la nueva fortaleza -mejor en inglés: “weakness is the new strength”-. Soy la primera y, que yo sepa, la única persona que existe. Quizá hubo un tiempo en donde unas zapatillas eran unas zapatillas; nadie lo recuerda; ahora unas zapatillas es el yo. Basta con saber manejar tres cosas: la expresión de las emociones, el iphone y a las demás personas. La única alternativa es… un momento, no hay alternativa. Además, a veces se gana. Y si se pierde, sólo se pierde el yo, que de tanto ser todo resulta que ya no es nada. En la tele parece divertido. No he pasado del tercer capítulo de “Por trece razones”. Dejé de verla porque temo que me induzca al suicidio. Al suicidio por aburrimiento.

30/4/17

TRASPLANTES Y TRANSFUSIONES



Hace falta un infiltrado en “Supervivientes” para poner orden en el programa. Y hace falta algún famoso en horas bajas dispuesto a todo conviviendo en los informativos de TVE. Ambos saldrían ganando.

En Telecinco tienen un problema con los concursantes contratados para sus realities de coreografía bajo demanda. Saben que su trabajo consiste en montar un pollo detrás de otro para ganar protagonismo y que la cadena siga contando con ellos, pero se lo toman demasiado a pecho. Desde el primer momento saltan unos sobre otros y los jefes de pista, incapaces de controlar a sus fieras, se ven desbordados. Los presentadores tienen que sacar el látigo, y los guionistas se desesperan porque los concursantes sobreactúan estropeando un producto de equilibrio tan difícil como el ‘reality show’, que aunque sea ficción, o precisamente por eso, debería atenerse a los tiempos marcados para que la narración funcione.

Si se trasplantara al programa una periodista como la que el juez del caso Lezo sospecha que se infiltró en los informativos de TVE para defender la imagen y los intereses del expresidente madrileño Ignacio González, podría trabajar desde dentro para que los enfrentamientos habituales de los ‘realities’ no se salieran de madre dañando la imagen y los intereses de la cadena. Porque el lío es rentable, pero el caos no.

En TVE tienen el problema contrario. El juez Eloy Velasco lanzó una bomba en el auto que llevó a prisión a Ignacio González diciendo que “habría colocado a una periodista de su confianza en TVE” para que le defendiese. Los responsables de TVE no solo dicen no saber nada, sino que han decidido tomar el toro por los cuernos no moviendo un dedo porque, dicen, no es asunto suyo.

Si transfundieran a los puestos de responsabilidad de TVE siquiera unas gotas de sangre de algún “Superviviente”, a lo mejor daban un puñetazo encima de la mesa y despertaba tanto zombi que puebla la casa. Decir “menos mal que estoy bien pagado”, como dijo en sede parlamentaria José Antonio Sánchez, presidente de RTVE, está bien, pero es mejor si, además, te ganas el sueldo.

29/4/17

MI CASA, TU CASA, SU CASA


Pepe Navarro de compadreo con Bertín Osborne anteayer en “Mi casa es mejor que la tuya”. Dos corazones salvajes a tumba abierta en horario de máxima audiencia. Podemos potar directamente o podemos ir más allá.

“Tu casa no es ni la mitad que la mía” había ido perdiendo seguimiento, pero con Navarro de malote arrepentido confesándose con un señorito pata negra el programa volvió a campear recordándonos, otra vez, cómo está el patio. Podemos lamentarnos o podemos ir más allá.

“En mi casa planto el sofá donde me sale de las narices” simula la intimidad de un confesionario y la sinceridad de una vieja amistad, pero solo es un decorado. Por él desfila una retahíla de personajes que, según su interés o la situación de su carrera, lo usan de plataforma para su autopromoción o de púlpito para lavar su imagen y vendernos que, riéndose con la franqueza que se ríen, debemos confiar en ellos y comprarles el coche de segunda mano que nos venden. En el caso de Navarro, la responsable paternidad de su no paternidad. Podemos salir corriendo o podemos ir más allá.

Además del peligro que encierra en sí mismo, “En tu casa no abrazas los cojines como yo en la mía” anteayer tramaba algo. ¿Un culebrón? (Ivonne Reyes desfila por la cadena contando en otros espacios su versión, Navarro cuenta aquí la suya, al hijo lo ignoran hasta que cumpla dieciocho: un culebrón es más rentable si da audiencia sin necesidad de rodarlo). ¿Un ‘late show’? (Navarro pelotillea a Bertín y su programa. Bertín añora aquel “Mississippi” que lanzó a Telecinco al agujero negro donde aún orbita. Navarro suspira por volver. Bertín da la peor respuesta posible: “¿Quieres que hagamos un ‘late night’?”). Podemos morirnos o podemos ir más allá.

Ocurre esta semana: en “Late motiv” falla un vídeo. Buenafuente se mete al público del plató y al de casa en el bolsillo improvisando una imitación de Pepe Navarro cuando le fallaba algo. Televisión en estado puro, destilada, de la de verdad. Su casa sí es la nuestra, quedémonos con esto.

28/4/17

OPERACIÓN VUELTA DE OPERACIÓN TRIUNFO


Puestos a volver, Televisión Española podría haber elegido que volviera “Jazz entre amigos”. O “Treinta y cinco millones de espectadores”. O “La clave”. La originalidad está sobrevalorada y me parece magnífico que nuestra televisión pública acuda a sus programas clásicos para renovar su parrilla actual: sería maravilloso poder ver nuevos capítulos de “Curro Jiménez” o “Historias para no dormir”. ¿Qué tal una precuela de “Juncal”? No me perdería por nada del mundo una nueva temporada de “El peor programa de la semana”, o “La hora chanante”, o “El orgullo del tercer mundo”. ¡Podría volver “Estudio estadio”! Por asociación de nombres me acaba de venir a la cabeza “Estudio abierto”, aquel programa de entrevistas que conducía José María Íñigo. ¿No sería maravilloso que volviera “Popgrama” manteniendo aquella cabecera que hacía un zoom sobre la portada del “Time fades away” de Neil Young? ¿Quiere TVE dar luz verde a la vuelta de un magnífico programa de televisión? Estupendo: propongo “Estudio 1”, “Raíces”, “Qué grande es el cine”, “El hombre y la Tierra”, “El conciertazo”, “La edad de oro”, “Galas del sábado”, “Viaje con nosotros”, “Los chiripitifláuticos”, “Si yo fuera presidente”, “La luz y el misterio de las catedrales”, “3x4”, “Pepe Carvalho”, “Las manos en la masa”, “Qué noche la de aquel año”. Hombre, si se me pide opinión seguramente recomiende “Un país en la mochila”, o “La ruta de Samarkanda”, o “Ciudades para el siglo XXI”. Sé que su última edición fue un fracaso, pero no me creo que un nuevo “Un, dos, tres, responda otra vez”, realizado con medios y talento dignos de Chico Ibáñez Serrador, no triunfase.

Y una vez que he dejado inequívocamente claro cuán partidario soy de los revivals, los regresos y las vueltas, ¿por qué, puede alguien, oh, dioses del averno, puede alguien explicarme por qué -pregunto mientras caigo genuflexo mesándome los cabellos- Televisión Española ha decidido producir la vuelta del horrorosamente espantoso programa “Operación Triunfo” que con toda probabilidad será una fracasazo truñil de crítica y público?

27/4/17

EL MILÍMETRO FINAL


Prometo que no volveré a escribir una columna sobre este tema. Anteayer se produjo la primera entrevista a una persona sorda en la historia de nuestra televisión: tuvo lugar en “Los desayunos de TVE” y fue protagonizada por Pilar Lima, senadora de Podemos por Valencia. Se habló de Francia, de Valencia, de Ignacio González y Esperanza Aguirre. El largo camino hacia la normalidad de las personas con algún tipo de discapacidad pasa por varias etapas. En primer lugar se ignora su existencia y no se cuenta con ellas para ningún tipo de actividad que tenga una dimensión pública. Después se les comienza a dar cierta presencia mediática o social, pero únicamente relacionada con las condiciones y las peculiaridades que les supone su discapacidad. A continuación ya se les permite una presencia normalizada, atenta a su diversidad pero no temáticamente vinculada a ella. Es lo que ocurrió anteayer en Televisión Española. Es un enorme avance, y puede parecer que ya se ha alcanzado la normalización absoluta de estas situaciones. Pero falta un milímetro final: hace falta que los medios no destaquemos como extraordinario que dichas actuaciones públicas hayan tenido lugar.

Así que, seguramente, mi mínima contribución a la normalización de las personas con discapacidad debería haber consistido en no escribir esta columna, no dar ningún relieve a la histórica aparición de Pilar Lima en “Los desayunos de TVE”. ¿Qué tiene de especial que una senadora de un partido político sea entrevistada en una tertulia política para hablar de temas de actualidad? Pero me pudo la emoción. Me pudo la alegría ante las toneladas de sencillez y de esfuerzo que se intuían detrás de una tranquila conversación sobre asuntos de interés público. Fue tan poco reseñable lo que tuvo lugar en esa media hora que no he podido resistir la tentación de reseñarlo. No volveré a hacerlo. Nos toca a los demás empujar el milímetro final sobre la puerta que ha abierto Lima con valentía y constancia, por la que entran tantas cosas buenas. Por mucho que me alegre, por mucho que me emocione el coraje de la senadora de Podemos, no volveré a comentar las futuras entrevistas que le hagan a Pilar Lima en futuros programas de televisión.

26/4/17

VIVA LA REVOLUCIÓN


O Stalin, o Trotsky. O el socialismo en un solo país, o la revolución permanente. Stalin dejó clara, pocos años después de la revolución rusa, su postura acerca de que la victoria del socialismo era manifiestamente posible en un solo país. Trotsky estaba convencido de que la revolución rusa sería el desencadenante de nuevas revoluciones en el mundo capitalista. La debilidad de las fuerzas revolucionarias en los países capitalistas, que hacía difícil la extensión de la revolución fuera de Rusia, jugaba a favor de las tesis estalinianas. La necesidad de extender la revolución a otros países para, precisamente, consolidar el carácter socialista de la revolución rusa, era un buen argumento a favor de la “revolución permanente” de Trostsky. Hay que elegir. O una televisión revolucionaria en una sola cadena que no nos avergüence convirtiendo el ocio del proletariado en una apología de la ignorancia y de la grosería, o una revolución permanente televisiva que luche para que todas las cadenas extirpen de su programación a todos los Jorges Javieres, Íkeres, Mercedes Milás, Cárdenas y Bertines Osbornes. Yo me quedo con las tesis de Stalin aplicadas al mundo televisivo.

Revolución en un solo país, y ese país es La 2. La revolución permanente es imposible porque programas como “Aquí la Tierra” tienen tan poca fuerza como el Partido Comunista en los Estados Unidos de Trump, y es imposible luchar contra “Gym Tony”, las bodas de “Los Gipsy Kings”, los cambios de “Cámbiame” y las entrevistas a Andy y Lucas en “El hormiguero”. Sólo nos queda desarrollar la revolución en el país de La 2 cuidando las noches dedicadas al cine español, los delicados documentales de “Paraísos cercanos”, la melancolía de “Walander” y las deliciosas “Mañanas de cine” que recuperan el espíritu revolucionario de los cines de barrio. Si admitimos que La 2 es la única manera de llevar adelante la revolución que supone una televisión generalista que no se regodee en la basura, entonces entenderemos que el objetivo de la Internacional Televisiva será el mismo que el de la Internacional Comunista después del triunfo de las tesis de Stalin: no promover una imposible revolución mundial, sino contribuir a la consolidación del Estado soviético. Así, “El intermedio” de Wyoming no es un programa de La 2, pero sí contribuye a la consolidación del proyecto de La 2. Viva la revolución, aunque sea en un solo país.

25/4/17

"MASTERCHEF" DA ASCO


“MasterChef” da asco y es una marranada. Hay a quien tanto concurso y programa de cocina le resulta indigesto, tanto jurado culinario endiosado lo encuentra estomagante, tanta insistencia en jibarizar la infinitud de la vida restringiéndola a dos centímetros cuadrados de papilas gustativas lo considera reduccionista, y tanto ‘gourmetcentrismo’ precopernicano le parece insidioso, equivocado y peligroso. Aquí estamos peor. Aquí pensamos que dan asco y son una marranada los concursos de cocina en los que los jueces dicen que los platos que tienen que probar les dan asco y les parecen una marranada. Como “MasterChef”.

El otro día, los jueces, pobrecitos, tuvieron que enfrentarse a un plato con tan mala pinta que alguno no lo quiso probar, otro dijo que era el peor plato de la historia del concurso, y otro dijo que era “una marranada” y un “ascazo” (porque “asco” le parecía poco y le añadió no sé si el sufijo aumentativo, el despectivo o dos por uno).

Así que este programa familiar se confirma como un gran espacio familiar. En efecto, vale la pena verlo con los niños para que aprendan lo que no hay que hacer. Con “MasterChef” podemos enseñarles que siempre hay que estar abierto a probar cosas nuevas yendo más allá del aspecto de los platos y de nuestros prejuicios (“Dale una oportunidad”, dice siempre mi amigo José). También sirve para recordar a los niños que, en principio y por educación, igual que no se dice “¿Me entiendes?”, sino “¿Me explico?” (que alguien enseñe esto a Belén Esteban, por Dios), tampoco se dice “Esto es una marranada” ni “¡Qué ascazo!”, sino “A mí no me gusta”, porque la vida te da sorpresas y, además, el gusto se educa.

Lo único que debe darnos asco es el asco mismo y lo único que debe parecernos una marranada es decir que la comida es una marranada. Como pasa con “MasterChef”, una marranada que da asco.

24/4/17

MIOCARDIOPATÍA HIPERTRÓFICA

Ignatius Farray padece una miocardiopatía hipertrófica. Lo descubrió por una variz gigantesca que le recorre toda su pierna izquierda. Eso le obliga a atender a su alimentación y a su consumo de alcohol más de lo habitual, lo cual le resulta complicado, ya que acaba de separarse y su mujer le acusa de padecer un trastorno obsesivo y de comprar libros y masturbarse de forma compulsiva. Su vida profesional tampoco marcha bien: es cómico monologuista y sus ingresos no atraviesan el mejor momento. Lo que les cuento no es una ficción, sino la vida real de Ignatius, tal como la presenta en “El fin de la comedia”, cuya T2 se estrenó completita de una tacada en Movistar+ hace pocas semanas. Ah, se me olvidaba, “El fin de la comedia” -con sus reales miocardiopatías hipertróficas, sus reales juicios por la custodia de una niña, sus reales patéticas actuaciones chupando pezones de los espectadores- es una comedia.

Fue Jerry Seinfeld el primero en descubrir que el personaje auténtico era un auténtico personaje -remito a Edu Galán y su imprescindible ensayo sobre el stand-up “Morir de pie” para desarrollar esta idea-. Desde entonces a la comedia le ha brotado un alien autorreferente, que a base de crecer brutalmente en densidad y significado, quiere zamparse al género madre: las series agridulces en donde el cómico hace de sí mismo. A “Seinfeld” le sucedió “Larry David”; luego vino la obra más libre, honrada e inteligente de los últimos años: “Louie”. Y en España las últimas mejores series pertenecen a este subgénero: “¿Qué fue de Jorge Sanz?” y “El fin de la comedia”, la desesperada, precisa y desnuda autobiografía con aroma de epitafio de esa bestia del humor animal llamada Ignatius. Contra lo que a veces se insinúa, los ataques más despiadados de los humoristas suelen ser contra ellos mismos. Quizá no tengan huevos contra Mahoma, pero para mostrar en público autorretratos tan inmisercordes como los que vemos en "Louie" o "El fin de la comedia" también hace falta ser valiente. Cuando el drama reflexiona sobre el drama, aburre. Cuando la ciencia ficción reflexiona sobre la ciencia ficción, aturde. Pero cuando el humor reflexiona sobre el humor da lugar a momentos de una hondura y una lucidez multinivel irrepetible. Cuídate esa cardiopatía, Nacho, que hace falta una T3 de tu serie. Necesitamos que “El fin de la comedia” no tenga fin.

23/4/17

¡POR SAN JORGE!

Un año más, por san Jorge, volvemos a celebrar el Día del Libro con la misma pirueta imposible: hermanar la lectura con la televisión. La tele no lo pone fácil, y, paradójicamente, la tele pública parece la peor. Aparentemente TVE celebra tan hermoso acontecimiento poniendo los Servicios Informativos al servicio del acontecimiento y prestando especial cobertura a actos relevantes como la entrega del Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes a Eduardo Mendoza o la Lectura Continuada del Quijote. Pero cada vez parece evidente que lo hace con la boca pequeña. Hace algo así como lo que hacen las bebidas de alta graduación o los alimentos poco sanos, que pueden ser una bomba para el organismo pero se justifican poniendo en su etiquetado “mensajes saludables” en letra pequeña que apelan a la moderación, la responsabilidad, la dieta variada, la vida sana, el ejercicio diario y dos huevos duros.

Mucho Premio Cervantes, mucho aniversario de la muerte del “Príncipe de los Ingenios”, mucha lectura del Quijote y mucho lugar de la Mancha, pero, otra vez, pasado el sarampión de estos días, TVE volverá a darnos la turra con algo a lo que le presta mucha más atención y le da más recorrido: Eurovisión y su apuesta, otra vez, por una canción en inglés como representante de nuestra cultura y de lo que somos.

Aun así, aquí hermanaremos televisión y lectura recomendándoles algunos de los cuadernos publicados por la Fundación Dr. Antonio Esteve y que pueden solicitarse en su web. Varios están dedicados a analizar algo tan importante y necesario como la divulgación científica o médica en los medios de comunicación, televisión incluida, pero “La medicina en las series de televisión” parece especialmente pensado para un día como hoy: de “House” a “Breaking Bad” pasando por “CSI”, de las epidemias en “The Walking Dead” al tabaquismo en “Mad men” pasando por el síndrome de Asperger en “The Big Bang Theory”. Ya sabes: lee, diviérte y aprende. Hazlo por ti. Da igual las veces que repita lo contrario Manel Navarro, don’t do it for your lover.

22/4/17

LA ADAPTACIÓN DE LA PUPILA


Interrumpir súbitamente “Supervivientes 2017” para informar sobre el atentado de París coloca al espectador al borde de la esquizofrenia. No es posible estar enfrascado en los pezones de Juan Miguel y un segundo después comprender el tiroteo sobre varios policías en los Campos Elíseos. No es posible, al menos, sin sentir que la supervivencia por las calles de París forma parte de una nueva prueba que va a tener que encarar el equipo de Leticia Sabater. Nadie puede cambiar tan rápido de registro. Y tampoco es aceptable el camino inverso, y regresar súbitamente a la banalidad embarrada de la mente de Jorge Javier Vázquez cuando ya nos habíamos situado en el nivel que les propio a las imágenes de unos policías pidiendo a unos peatones aturdidos que se retiraran de esas calles. No es aceptable porque necesariamente se intentarán vincular las broncas entre Alba Carrillo y su madre con el ISIS. Es elástica el alma humana, pero no tanto como para poder situarse simultáneamente en el colmo de la nadería y en la hora de la trascendencia. No hay fenomenología del espíritu que lo resista.

Hace nueve meses criticamos que Telecinco no hubiera interrumpido la anterior edición de “Supervivientes” para informar sobre el atentado de Niza. Permítasenos ahora criticar que Telecinco haya interrumpido anteayer la actual edición de “Supervivientes” para informar sobre el atentado de París. Si la pupila necesita unos segundos de adaptación para pasar de un ambiente muy iluminado a otro oscuro o viceversa, cuánto más no necesitará para realizar la ida y vuelta entre Bigote Arrocet y François Hollande. La única solución consiste en que, cada vez que la realidad abra una brecha y consiga colarse en el mundo imaginario y mezquino de Mediaset, Telecinco programe un periodo de descompresión. “Interrumpimos ‘Supervivientes’ para emitir diez minutos de imágenes de continuidad, tras los cuales les informaremos de un atentado habido en París”. “Y esto es todo lo que sabemos sobre el atentado hasta el momento, dentro de diez minutos de autopromociones de la cadena continuará ‘Supervivientes’”.

21/4/17

FRACASA EL DÍA MUNDIAL DE "LOS SIMPSON"


Anteayer se intentó instaurar en España el Día Mundial de “Los Simpson”. El resultado fue un fracaso total. Semanas recogiendo firmas para recabar el apoyo popular pidiendo que se instaure el 19 de abril como Día Mundial de la serie porque ese día, treinta años antes, la familia amarilla había debutado en la tele estadounidense. Días de arduo trabajo en las cadenas que habitualmente emiten “Los Simpson” para que ese día haya una programación especial que permita celebrarlo como se merece. Notificación a todos los medios de comunicación de la iniciativa y diferentes actos de promoción para lanzar el acontecimiento, incluidos un concurso para elegir al personaje favorito de la audiencia y Susanna Griso declarándose fan de la serie mientras se somete a un test sobre ella en directo en “Espejo público”. Un 19 de abril que ya comenzó en FOX a las 00:00 horas emitiendo 24 horas ininterrumpidas de la serie (película incluida), que continuó con el maratón “Simpsonmanía: 30 años en 30 capítulos” en Neox y con la emisión de dos capítulos especialmente seleccionados para la ocasión en Antena 3. Tanto esfuerzo para nada.

¿Podemos recordar el 19 de abril de 2017 como el primer Día Mundial de “Los Simpson”? No. La noticia televisiva del día, la que puso patas arriba todas las televisiones fue la detención y traslado policial de Ignacio González, expresidente de la Comunidad de Madrid, por su relación con el caso de corrupción que se está investigando sobre el Canal de Isabel II, la empresa pública de la Comunidad de Madrid que habría servido para financiar ilegalmente al PP madrileño. Por si este boicot infame a “Los Simpson” no fuera suficiente, el tertuliano polivalente y multipista Francisco Marhuenda se sumó a la fiesta y fue citado a declarar como imputado en el marco de la misma Operación Lezo, que persigue el saqueo de fondos públicos.

Esto es una vergüenza. Si era grave que aquel traje de Gaspar no fuera de verdad, esta torticera obstrucción a The Simpsons Day es mucho peor. No os lo perdonaré jamás, González y Marhuenda. Jamás.

20/4/17

ELEGANCIA Y PITORREO


Qué flojos. Llevamos diez días sin que nadie denuncie que un chiste ofendió sus sentimientos religiosos, semanas sin que la justicia tenga el mal humor de buscarle las cosquillas sin la pretensión de hacer reír a quien tiene el buen humor de pretender hacer reír sin hacer cosquillas. No podemos aceptar que la vida siga tranquilamente su curso sin que unos digan a otros de qué pueden reírse y cuándo pueden verle la gracia a las cosas o no. Así que revisaremos qué pasó en la tele en busca de algo con lo que dar sentido nuestras vidas fastidiando la alegría de vivir a los demás con nuestra santa ira.

En “El intermedio”, Wyoming y Dani Mateo siguen haciendo bromitas con la cruz del Valle de los Caídos y hablan de cambiarla por un banderín de golf para marcar las tumbas de Franco y José Antonio como hoyos. No sé a qué espera la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos para ponerles otra denuncia. Lo mismo puede hacerse con el torero y tertuliano de “Espejo público” Fran Rivera. “¿Para ser antitaurino hay que dejar de ducharse?”, preguntó el tío listo; así que los antitaurinos pueden ofenderse por decir que no se duchan, y quienes no se duchan pueden indignarse por decir que son antitaurinos. A Cristina Pardo (“Al rojo vivo”, “Malas compañías”) pueden ponerle una denuncia quienes se lían al hablar por lanzar este tuit tras la citación de la Audiencia Nacional a Mariano Rajoy como testigo en el caso Gürtel: “Es la Audiencia la que elige que Rajoy sea testigo y es el testigo el que no quiere que sea testigo el que eligen los jueces como testigo”. ¡Solo porque un día el hombre dijo: “Es el vecino el que elige el alcalde y es el alcalde el que quiere que sean los vecinos el alcalde”! También se puede ir contra Pepe Rodríguez, que en “MasterChef” se reía haciendo bromas sobre los mongoles con un concursante mongol ante su compañera, Samantha Vallejo-Nágera, madre de un niño con trisomía 21.

Quien no quiera líos que aprenda de TVE, que con gran tacto se refirió al expresidente de Murcia, Pedro Antonio Sánchez, no como investigado o imputado, sino como “presuntamente implicado en dos casos de presunta corrupción”. ¡Eso es elegancia!

19/4/17

PROCESIONES EN SEMANA SANTA


Por hacer balance, la Semana Santa estuvo bien, pero podía haber estado mejor. El solecito permitió que fuera primavera más allá de la información meteorológica de la sección de moda de El Corte Inglés, pero luego estaba la insistencia de la tele por aguarnos el buen tiempo retransmitiendo todo el rato esas insoportables procesiones parecidas a desfiles que ponen los pelos de punta.

Menuda semanita Santa nos dieron. Si unos cuantos, peor si son muchos, quieren hacer desfiles parecidos a procesiones, que los hagan, pero que dejen a los demás en paz. Si quieren conmemorar que hace no sé cuántos años le pasó algo muy importante a su amado fundador que dio la vida por los demás, que lo conmemoren, pero que no nos fastidien con esa monserga. Si se creen que su adorado creador es un hombre tan importante que, pobres majaderos, lo consideran un dios que vino a este mundo a hacer de él un lugar mejor, que lo crean, pero que apunten para otro lado con su proselitismo. Si cada año por estas fechas quieren reunirse para celebrar que la legitimidad de su actual líder procede de la ininterrumpida línea de sucesión que va directamente desde el fundador hasta el presente, que se reúnan, pero que no se empeñen en contárnoslo. Y si quieren jugar a tapar las calles que no pase nadie saliendo todos a la vez para hacer una demostración en el espacio público de la fuerza de sus convicciones privadas, que jueguen, pero que no nos lo rebocen por la cara mostrando esas imágenes idealizadas y tramposas que exhiben sin pudor, esa mezcla entre fanatismo y folclore que produce vergüenza ajena, esa peligrosa demostración de amor al líder.

Con tan buen tiempo, tanto buen ambiente por las calles y todo un mundo por descubrir en esos días de asueto, se hacía más duro encender la tele y ver las procesiones parecidas a desfiles que son como desfiles parecidos a procesiones inundando los informativos con motivo del 105 aniversario del nacimiento de Kim Il-Sung en ese país de locos que es Corea del Norte.