15/11/18

LA HIJA DE LORCA Y BEYONCÉ

Bueno, pues habrá que hacer una columna sobre Rosalía. Por mí, encantado. Su “El mal querer” me parece una puñetera obra maestra, el mejor disco editado en España en muchos años, y últimamente no se escucha otra cosa en mi casa. Ésta es una sección sobre televisión, no sobre música, pero se está hablando sobre Rosalía en las columnas de política, en las de gastronomía, en las de deportes. Sesudos blogs de literatura hacen entradas sobre Rosalía. Excuso decir lo que pasa en las páginas de moda. El otro día me encontré con un blog sobre cardiología que comentaba los aspectos de cirugía traumatológica asociados al verso “pienso en tu mirá y tu mirá clavá es una bala en el pecho”. Yo no voy a ser menos. Ésta es mi columna de exaltación de Rosalía.

Y, además, sí que tiene que ver con la televisión. ¿Hace cuánto que “Later… with Jools Holland”, probablemente el programa de música pop más importante del mundo desde hace veinticinco años, no invitaba a un autor español? Porque ahí estuvo hace pocas semanas Rosalía haciendo que los espectadores de la BBC lamenten todavía más el Brexit. ¿Y quién fue la incontestable estrella de la última gala de entrega de los European Music Awards de la MTV? Rosalía, claro está. ¿El mejor momento musical de “Arde Madrid” -y mira que hay muchos buenos-? Rosalía. ¿La mejor entrevista reciente del “Late Motiv” de Buenafuente -y mira que hay muchas buenas-? Rosalía Vila.

Aprovechémosla ahora todo lo que podamos, porque tal y como está el mercado es imposible que un arte así pueda sobrevivir mucho tiempo. Es puro rap, tan catalán, tan negro, tan andaluz, tan neoyorquino, tan gitano. Bob Dylan comiendo tortas de aceite en Triana. Bessie Smith conduce un camión de fruta desde Manresa a Hamburgo. Beyoncé y Federico García Lorca han tenido una hija quimérica a la que le gusta el trap, ¡quillo!

14/11/18

"LOVE ME DO" SIN CODAZOS


El pasado sábado, el telediario de la tarde de la televisión pública informó de las inundaciones que las lluvias habían provocado en Petra, “una de las siete maravillas del mundo”. En el telediario de la noche, el presentador volvió a informar de las inundaciones en Petra, pero esta vez la capital del antiguo reino nabateo ya no era “una de las siete maravillas del mundo”, sino “Patrimonio de la Humanidad”. Correcto. No sé si en TVE hay un asesor histórico, un corrector de estética, un tábano del puntillismo o, quizás, un redactor que sabía que las maravillosas ruinas de Petra no son una de las siete maravillas del mundo antiguo, sino que sólo están en la lista de ese engendro que han llamado “maravillas del mundo moderno”, una ridiculez que recoge siete maravillas elegidas en un concurso público y mezcla, sin orden ni concierto, a Petra con el Coliseo de Roma, la Gran Muralla China y, ejem, la estatua de Cristo Redentor en Río de Janeiro. No se debe decir que Petra es una de las “maravillas del mundo” porque esas maravillas o, más bien, “obras que hay que ver” son la Gran Pirámide Guiza, los Jardines Colgantes de Babilonia, la estatua de Zeus en Olimpia, el Templo de Artemisa en Éfeso, el Coloso de Rodas, el Faro de Alejandría y el Mausoleo de Halicarnaso. Lista cerrada.

Podemos decir que el batería Pete Best forma parte de la lista de maravillas de los Beatles, siempre y cuando dejemos claro que la maravillosa lista de los Beatles desde la publicación de “Love Me Do” en 1962 tiene cuatro miembros (John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr). Lista cerrada. No tengo nada en contra de Petra ni de Pete Best, pero Petra no está en la lista de las siete maravillas del mundo antiguo (las auténticas maravillas) y Pete Best no está en la lista de los Beatles a partir de “Love Me Do” (los auténticos Beatles). El telediario de la noche de nuestra televisión pública hizo bien al puntualizar que Petra no está en la lista de las maravillas del mundo (aunque sí en la lista de esas “maravillas del mundo moderno”), sino que el conjunto monumental de Petra está inscrito en la lista del Patrimonio de la Humanidad. Creo que estas cosas son importantes. Si dejamos que Petra comparta lista con el templo de Artemisa, terminaremos creyendo que Pete Best compartió la silla de la batería de los Beatles con Ringo Starr, de forma que Pete y Ringo se daban codazos a lo Sergio Ramos cuando los Beatles grabaron “Love Me Do”. Y no.

13/11/18

¡MILAGRO!


Los nacionalistas se llaman a sí mismos patriotas, y llaman nacionalistas a los patriotas de enfrente. Las fronteras son así, obran milagros linguísticos como este y otros, que, bueno, son menos divertidos. Y da igual si la frontera es exterior o interior. De hecho, una frontera es tan milagrosa que su primer milagro es que no necesita existir para obrar prodigios. Ríete tú del Argumento Ontológico de san Anselmo de Canterbury. Basta con que una barrera divisoria se desee con mucha fuerza con los ojos muy apretados –igual que en esos telefilmes navideños de sobremesa– para que cause portentos y, si te descuidas, haga chas y aparezca a tu lado. Ay, Anselmo, Anselmo, Anselmo, monje de mis penares, tal vez no la esencia, pero sí las esencias traen las fronteras a la existencia. Ahora viene la sorpresa: hablo de televisión. Y ahora, el desparrame: ¡hablo de Telecinco!

El otro día bromeaba David Broncano en “La Resistencia” (#0, de Movistar+) con asaltar en directo el plató de “Informativos Telecinco” igual que asaltó antes “El Hormiguero” con Dani Martín. Como Pedro Piqueras es muy aficionado a hablar de catástrofes y desastres, fantaseaba con decirle: “¡Tira de esta, Pedro! ¿Quieres ver una catástrofe?”.  Que no lo haga, porque Piqueras ya montó su propia catástrofe. En una noticia sobre la conmemoración de los 80 años de la terrible Noche de los Cristales Rotos en Alemania, “Informativos Telecinco” ilustró las palabras de Angela Merkel contra los nacionalismos con imágenes de manifestaciones independentistas catalanas junto a otras ultras en Polonia y Hungría. Las críticas a Telecinco, más las discusiones, porfías y acusaciones reversibles entre nacionalistas y patriotas de ida y vuelta, han permitido a Piqueras tener su propia catástrofe. De lo que no nos alegremos, pero casi.

Gracias a Piqueras, la tontorrona polémica nuestra de cada día en Telecinco no pasa por Javi Tudela defendiendo a su madre Makoke de la acusación de Miriam a la ex de Kiko Matamoros de acostarse con Carlos Lozano mientras salía con Mónica Hoyos. Bienvenido sea el milagro, compatriotas.

12/11/18

TONGO EN "OT"


¿Manipula Telecinco los votos de los espectadores en “GH VIP”? ¿Manipula TVE los votos del jurado en “OT”? ¿Hace la tele trampa? Sí, pero no lo bastante.

Telecinco no es la cadena más vista por hacer programas buenos, sino por hacer bien sus programas. Los ‘reality shows’ de los que vive no son programas buenos, pero están bien hechos y son buenos programas.

Quien quiera pararle los pies a Telecinco puede intentarlo con programas buenos o malos, de calidad o no, pero está condenado al fracaso si no hace buenos programas. A la televisión bien hecha solo se la puede combatir con televisión bien hecha. Y TVE, la cadena con más recursos, más historia y más responsabilidad social, debería saberlo.

En “Fama”, aquella serie estadounidense de los ochenta que hoy llamaríamos “Triunfo”, enseñaban que la fama cuesta. Hoy hace falta recordar que también la tele cuesta. Y mucho. Por eso no puede dejar nada al azar, confiando en que espontáneamente todo saldrá bien porque sí. Si la audiencia televisiva se mide al minuto, despiezando los datos de espectadores con el detalle de un orfebre y la precisión de un cirujano, los contenidos han de planearse al milímetro. La improvisación debe estar perfectamente ensayada, y la naturalidad debe ser una coreografía tan eficaz como el mecanismo de un reloj. Una empresa que maneja presupuestos tan altos necesita gastar su dinero con cabeza para que todo vaya bien. Y si se trata de un buque insignia como “OT”, más. Vende magia, pero para que funcione ha de ser magia con precisión.

El pecado de Telecinco no es que sus ‘realities’ y ‘sálvames’ estén guionizados, sino que nos vendan eso como “la vida en directo”. Cuando acusaron a “GH VIP” de tongo la semana pasada, Telecinco ya ni se inmutó. Lo preocupante es el empeño de TVE en negar el tongo en “OT” tras una foto indiscreta que descubría las instrucciones que seguía una miembro del jurado antes de votar. TVE debería tener la madurez de Telecinco, hacer tongo y mentir. Porque si realmente “OT” está improvisado es como para pedir la dimisión, esta vez sí, de su jefaza Rosa María Mateo. Para que se entere de que la tele cuesta.

11/11/18

ARDE FRANCO


Arde Madrid. Arde Franco. La serie de Paco León y Anna R. Costa que estrenó Movistar+ el pasado jueves incorpora de forma subrepticia la solución a todo el follón que se ha montado respecto de la exhumación de los restos del dictadorísimo Francisco Franco. Es otra más de las virtudes con las que esta ficción deleita al espectador, que se suma a su magnífica realización, su guion tenso y bien resuelto o el calado tragicómico de sus personajes. En la España de comienzos de los 60 Anamari y Manolo, personal doméstico de la residencia madrileña de Ava Gardner, encabezan un retrato en blanco y negro de la pequeña España que salió de la cabeza y los fusiles de un personaje pequeño.

Porque detrás del despertar al sexo de Anamari, detrás de las juergas flamencas de Ava Gardner, la Sección Femenina y los clanes gitanos, aparece Francisco Franco como un personaje de atrezzo, como una figura mínima, más ridícula aun que el mismísimo Juan Domingo Perón y su mujer Isabelita, más irreal que Carmen Sevilla. Franco como un demiurgo risible, un sello amplificado, el líder de un movimiento universal y eterno que enrojece como un adolescente pajillero ante los pechos descarados de una actriz de Hollywood bellísima y ordinaria.

En la edición de lujo en donde se publique la serie se podría regalar una reproducción del cuadro desde el que el dictador mira a Manolo y Anamari consumar su matrimonio ficticio, pero, ya que arde Madrid, podría arder también Franco convertido ahora en el extra de un DVD. ¿No era una nube de humo todo este empeño de Pedro Sánchez por sacar los restos del dictador del Valle de los Caídos? Pues que sea el humo de un crematorio. Incineremos los restos y ofrezcámoslos como regalo de acompañamiento con la caja de la edición de lujo del Blu-Ray. Franco como cameo en una serie de Paco León. Franco como merchandising de “Arde Madrid”. Qué final tan justo.

10/11/18

ANUNCIOS DE HEROÍNA



Lo dijo Vicente Arroyo, vicepresidente de la Asociación para la Prevención y la Ayuda al Ludópata, con motivo del reciente Día Internacional sin Juego: las apuestas deportivas entre los jóvenes se están convirtiendo en la nueva heroína, la nueva adicción responsable de que una parte de esta generación vea su vida echada a perder entre deudas, pequeños robos y obsesiones simplemente absurdas. No es el primero que ha propuesto un paralelismo entre los juegos de azar y ciertas drogas, hasta el punto de que los especialistas ya han reservado un apartado del estudio de las conductas adictivas para lo que llaman “adicciones sin sustancias”.

Nadie duda de la seriedad del problema. Pero en este caso el asunto está notablemente agravado por la inexplicable presencia de anuncios televisivos de estas empresas de apuestas especialmente colocados alrededor de los eventos deportivos o de otras empresas de póker online situados en otros segmentos de la programación de perfil claramente juvenil. ¿Se imaginan en la década de los ochenta anuncios de televisión en donde, sobre un fondo de música trepidante, viéramos al Carlos Sobera de entonces diciéndonos “trapichea trapichea trapichea”, “lía lía lía” o “chútate chútate chútate”? ¿Se imaginan que antes de la emisión de un concierto de música rock -sí, amigos, aunque ya no lo recuerden, en los ochenta se emitían por televisión conciertos de rock- hubiéramos visto anuncios de marihuana, cocaína o heroína?

“Entra entra entra”, “mira mira mira”, “apuesta apuesta apuesta”, “sufre sufre sufre”, “ríe ríe ríe”, “salta salta salta”, “vive vive vive”, “juega juega juega”. Que cada palo aguante su vela. Los jóvenes han de hacerse responsables de sus conductas de juego; las cadenas de televisión han de dar cuenta de su incitación a dichas conductas. Y el Estado, al igual que impone ciertos mensajes que han de aparecer en la publicidad de tabaco, debería obligar a que al final de estos anuncios se incluyera de forma destacada el mensaje “pierde pierde pierde”.

9/11/18

TRAPOS, BANDERAS Y AUTOCENSURA



Éramos pocos y parió Valtònyc. El rapero entra en escena criticando a Dani Mateo, pero no lo hace por celos al ver que este, simulando sonarse con una bandera, ha conseguido más repercusión social que él con todo su arte rompedor, sus letras cañeras y su condena por enaltecimiento del terrorismo y calumnias e injurias graves contra la Corona. Tampoco lo hace enfadado al ver que, encima, él ha tenido que huir de España y refugiarse en Bélgica mientras Mateo sigue aquí con su vida. Valtònyc critica a Mateo porque él defiende la libertad de expresión y le gusta ejercerla, porque se cree más valiente que nadie, y porque no termina de entender qué está pasando.

Por eso Valtònyc llama “acojonado” a Mateo por pedir perdón. Y por eso añade desafiante: “enviadme trapos de esos y me limpio los mocos, el sudor de los sobacos y la mierda del culo”. Porque no se entera. En primer lugar, el oficio de trapero está en la base del desarrollo de la imprenta en Europa y de la progresiva conquista de la libertad de expresión, gracias a esa constante tarea de recuperación de viejos trapos para hacer papel con el que abastecer las imprentas que liberaron el saber de su encierro en monasterios y catedrales. Así que un respeto a los trapos. Y, en segundo lugar, todo lo ocurrido estos días, incluida su bravata, solo tiene sentido si se entiende que una bandera no es un trapo. Mateo no simuló sonarse con un trapo. No hay humor en eso. Ni hay indignación, ni insultos, ni retirada de contratos, ni amenazas de muerte contra quien se suena con un trapo. Así que tampoco hay valentía en pedir trapos para limpiarse el culo, Valtònyc: solo hay higiene. Otra cosa es usar una bandera, porque entra en juego la distinción entre referente y símbolo, y qué valor que damos a los símbolos.

Valtònyc, no estás condenado por modular sonidos con el aparato fonador, sino por tus palabras. Y no eres un acojonado por huir para evitar que unas cuantas células se reubiquen en el continuo espacio-tiempo, sino para evitar que te encarcelen. Menos autocensura, Valtònyc, es la peor censura de todas.

8/11/18

¡LEÑA A LOS ANTIDEMÓCRATAS!


De vergüenza el maltrato de RTVE a la princesa Leonor Borbón. Si usted no se indignó en su día, no sé a qué espera. Playz, el canal de contenidos digitales de RTVE, hizo una broma intolerable con la chiquilla. Ahora que la bandera mucilaginosa va secando, puede despacharse a gusto otro par de días con esta otra ofensa y quedarse esperando la siguiente más chulo que un ocho.

La cosa va así: Playz editó un vídeo añadiendo a la infantil lectura de la Constitución en el Instituto Cervantes, un mic drop de Barak Obama. O sea, primero sale ella leyendo y luego él dejando caer el micrófono al suelo con chulería. No sé si porque doña Leonor no tira cosas al suelo como Obama, no es estadounidense como Obama, o nunca fue elegida en unas elecciones democráticas como Obama, el caso es que la peña se enfadó pilísima con el montaje. Para sumarse a esta hermosa multitud vociferante solo hay un problema: un mic drop es una forma de señalar que una intervención fue contundente y eficaz, así que la torpeza de RTVE solo es un pelotilleo sobón al que cuesta exigir un pelotilleo sobón aún mayor. ¿Cómo indignarse entonces? Bien fácil.

En aquella lectura, una sirvienta se escondía tras la bandera (qué hermoso símbolo). Cuando el rey terminó su intervención, la mujer dobló la cerviz, bajó la cabeza, y llegó hasta el suelo para colocar la escalerilla de dos peldaños a los que debía subirse la niña para alcanzar el atril. Está muy bien que la mujer se humillara (llegara al humus, al suelo) para servir a la señora de 13 años a la que tanto debe. Es estupendo porque si ella es princesa, nosotros somos, por lógica, súbditos; y si ella es alteza, nosotros bajeza; pero ¿era necesario retransmitir eso por la tele? ¿No ve RTVE que esta bella imagen de sometimiento puede utilizarla un contubernio judeo-masónico-marxista-internacional contra nuestras instituciones? ¿No ve que los antidemócratas ignoran que la igualdad de la que habla el Artículo 1 de la Constitución consiste en que ese valor superior de nuestro ordenamiento jurídico nos permite competir en igualdad para ser quienes nos arrastremos para que su alteza gane altura? ¡Leña a RTVE! ¡Leña a los antidemócratas!

7/11/18

ÁLVARO CON CABEZA


Álvaro de Luna fue condestable de Castilla en el siglo XV, maestre de la Orden de Santiago y valido del rey Juan II, y tras una vida tan intensa como fascinante fue decapitado en la plaza Mayor de Valladolid (antes estuvo prisionero en el castillo de Portillo, una localidad vallisoletana que deben visitar por su castillo, sus piñones, sus ajos, sus vistas y sus calles). Pero hay otros Álvaros. Hace unos días nos ha dejado el actor Álvaro de Luna, condestable de Kirk Douglas y de Tony Curtis, a quienes dobló en “Espartaco”; maestre de la Orden de los Especialistas en “El coloso de Rodas” y valido de Sancho Gracia en la serie “Curro Jiménez”, y tras una vida tan intensa como fascinante dedicada al cine y a la televisión murió con las botas de actor puestas sin perder ni un momento la cabeza.

No es del todo justo asociar a Álvaro de Luna con El Algarrobo, ese personaje que todos recordamos cuando pensamos en “Curro Jiménez”, incluso más que el propio Curro y muchísimo más que El Estudiante. Pero así son las cosas. ¿Por qué? Por el mismo motivo por el que los que crecimos con los tebeos del Capitán Trueno o del Jabato recordamos con más cariño al entrañable Goliath y al barbudo Taurus que a Trueno, Jabato, Crispín o Fideo de  Mileto. A la cultura popular le gustan los tríos (también le gustaban a Hegel, pero eso es otra historia). Y los tríos heroicos necesitan un contrapunto forzudo, alegre, comilón y fiestero que ponga en su sitio a tanto defensor de la justicia. Que sí, que a todos nos caen bien Curro Jiménez, el Capitán Trueno y El Jabato (y un poquito menos bien El Estudiante, Crispín y Fideo), pero si hay que ir a tomar unas cañas que nos den al Algarrobo, a Goliath y a Taurus. Álvaro de Luna nos alegró la vida muchas veces en el inolvidable Estudio 1, y dio lustre a unas cuantas películas que, la verdad, podrían ser perfectamente olvidables. Pero Álvaro siempre será El Algarrobo, el bandolero calvorota, forzudo y sensible que cortaba el pan con esa navaja tan reconocible como el parche en el ojo de Goliath o el traje de troglodita de serie B que siempre lleva Taurus.

Nuestro Álvaro de Luna no fue condestable de Castilla, sino El Algarrobo. Por eso se fue con la cabeza en su sitio y nos dejó con el corazón roto.

6/11/18

LA PRUEBA DEL ISIS


De entre todos los argumentos que he leído durante estos días en contra de Dani Mateo, ninguno más chiripitifláutico que aquél que condena al cómico porque jamás se habría atrevido a hacer lo mismo con la bandera del ISIS. No voy a menospreciar la inteligencia del lector explicando por qué dicho argumento no tiene ni pies ni cabeza, y cómo, a poco que uno rasque en él, resulta ser más un motivo para defender a Dani Mateo que para criticarlo. Pero les propongo que nos divirtamos un rato aplicando la misma lógica a otros contenidos televisivos. Empezamos:

- Susanna Griso presenta “Espejo público” vestida con una falda ajustada, tacones, maquillada y con la cara descubierta. Qué valiente, ¿no? ¿Por qué no va a la televisión del ISIS y se presenta así, a ver qué le hacen? Claro, para salir por Antena 3 sí, ¿no? Pero para ir al ISIS…
- Hemos visto en "Masterchef" muchas veces cocinar platos que llevaban cerdo o carne de otros mamíferos que no habían sido sacrificados mediante el rito halal. Se creerán muy atrevidos Jordi, Pepe y Samantha... Pues que vayan al ISIS a cocinarlos, a ver si salen de rositas como les dejamos salir aquí...
- Varios concursantes y profesores de “Operación Triunfo” han mostrado abiertamente su homosexualidad. Claro, se atreven a eso porque están en España. Si son tan valientes, ¿por qué no van al ISIS diciendo que son gays o lesbianas y dándose besos?
- Trece emite todos los domingos la Santa Misa por su cadena. ¡La Santa Misa! ¡Como si fuera lo más normal! Si lo ven tan normal, ¿por qué no van a alguna televisión del ISIS e intentan emitir la Santa Misa? Para España sí, pero para el ISIS no tienen lo que tienen que tener, ¿verdad?

La prueba del ISIS. El criterio definitivo. Prohibamos en televisión todo lo que no podría verse en una televisión controlada por el ISIS, o, al menos, acusemos de cobardía a los que lo hagan. Y aplaudo la valentía de los que han criticado así a Dani Mateo: seguro que lo hubieran hecho igual si Dani Mateo perteneciera al ISIS y ellos se jugaran la vida al criticarle.

5/11/18

"TELECINCO", EL PROGRAMA


Telecinco tiene la propiedad conmutativa. El orden de sus presentadores no altera el producto. El producto de Telecinco son los programas, claro. Por eso Paolo Vasile se puede permitir, por puro capricho, así como el que cambia de sitio los muebles del salón, intercambiar a Toñi Moreno y Emma García sin que nada en Telecinco se altere. Si vales para presentar “Viva la vida”, vales para presentar “Mujeres y hombres y viceversa” y viceversa. Eso no lo pueden decir todas las cadenas. La 2 no puede poner a Maika Makovski (“La hora musa”) a presentar “Saber y ganar” y a Jordi Hurtado (“Saber y ganar”) a presentar “La hora musa”. #0 no puede poner a Michael Robinson (“Informe Robinson”) a presentar “La resistencia” y a David Broncano (“La resistencia”) a presentar “Informe Robinson”. Pero Telecinco puede hacer cualquier permuta de sus cinco presentadores básicos tomados de dos en dos sin que nada chirríe. Incluso puede coger al Jorge Javier Vázquez de “Gran Hermano VIP” e intercambiarlo con el Jorge Javier Vázquez de “Supervivientes” o con el Jorge Javier Vázquez de “Sábado Deluxe” sin que nadie pueda notar ninguna diferencia.

Porque, en rigor, la cadena Telecinco sólo emite un programa, llamado “Telecinco”, que dura las veinticuatro horas del día a lo largo de los siete días de la semana. A diferencia de todas las demás cadenas, que intentan mostrar un abanico variado con el que convocar un amplio perfil de público, la cadena de Mediaset exhibe una uniformidad de sol a sol digna de un mejor propósito. Por ello, cambiar a Toñi Moreno por Emma García no tiene mayor repercusión sobre el resultado final que la que pudiera tener sobre “El hormiguero” que Pablo Motos pusiera a Jandro a presentar la sección de ciencia mientras Marron pasaba a ocuparse de la magia en el programa. “Mujeres y hombres y viceversa”, “Gran Hermano”, “Supervivientes” o “Viva la vida” son sólo diferentes secciones del gran y unitario programa basura que es “Telecinco”.

4/11/18

ALGUNOS POLÍTICOS CUMPLEN LO QUE PROMETEN


Si Juan Carlos Monedero ha participado a lo largo de esta semana en “Pasapalabra”, no tendrá nada de raro que participe en un futuro en “Masterchef”. Si participa en “Masterchef”, a nadie extrañaría que terminemos viéndole en “Tu cara me suena”. Si se encuentra entre los concursantes de algún “Tu cara me suena”, formará parte de las quinielas de participantes en “Gran Hermano VIP”. Si forma parte de alguna edición de GH, ¿por qué no va a estar incluido en futuras ediciones de “Supervivientes”? ¿No hay acaso una pasarela directa entre “Supervivientes” y “Sálvame”? Si se comentan en “Sálvame” sus peripecias en las islas de “Supervivientes”, será muy probable que tarde o temprano acabé siendo entrevistado en el “Deluxe”.

Como siempre pasa en televisión, el principal problema de la aparición de Monedero en “Pasapalabra” a lo largo de esta semana no está en el hecho en sí, sino en las puertas que se abren. Si el profesor universitario fundador de Podemos no ha visto nada incompatible entre su ideología y la colaboración con un concurso de Telecinco, si no le ha chirriado nada aparecer entre “Sálvame” y el informativo de Pedro Piqueras formando parte de un juego en el que se distribuyen miles y miles de euros de forma caprichosa, ¿qué podría detenerle ante las demás posibilidades?

“Basta ya de la izquierda elitista pseudointelectual”, podría decir mientras se abalanza sobre el supermercado de El Corte Inglés en “Masterchef” buscando ingredientes para una esferificación de setas sobre pasta filo. “La nueva izquierda tiene que ir a los foros en donde se encuentran las nuevas mayorías”, declarará disfrazado de John Denver en “Tu cara me suena”, antes de interpretar “Take me home, country roads”. Cuando “La Tuerka” cerró sus emisiones a comienzos de año, Monedero –“Juan Carlos” ponía su pegatina en “Pasapalabra”- prometió buscar nuevas fórmulas para volver a la televisión. Algunos políticos cumplen lo que prometen.

3/11/18

LA PALABRA "AGUA" NO MOJA


I. Corrí al cuarto de baño. Me había perdido “El intermedio”, pero al llegar a casa vi la que se había liado en las redes sociales alrededor del gag en el que Dani Mateo terminaba sonándose los mocos con una bandera española. Al parecer, había cometido una afrenta gravísima contra España, que no es más que la suma de todos los españoles. “Soldados que mueren en defensa de la libertad fuera de nuestras fronteras”. “La clave de nuestra convivencia en sociedad”. “Contra Puigdemont y/o Mahoma no hay huevos”. Sentí mucho asco de pronto y corrí al cuarto de baño. Me quité la ropa a toda velocidad y me acerqué al espejo esperando encontrarme lleno de mocos de Dani Mateo. Me miré el pecho, la espalda, entre las piernas, en las axilas…

II. El ser humano es esencialmente simbólico, es verdad, pero no por ello se nos quita el hambre lamiendo el menú de un restaurante, ni entramos en calor dibujando unas llamas y acercando las manos. No te permiten montar en el autobús entregando una foto de un euro. La palabra “agua” no moja. Si ya de por sí distinguir entre el símbolo y su referente es una señal de una mínima elaboración intelectual que supera la inmediatez del reflejo pavloviano, cuánto más lo será en el ámbito del humor, en donde, por definición, se violan todos los automatismos con los que funcionamos en la vida cotidiana para ponerlos de relieve. Como fue este caso.

III. … pero no tenía ningún moco pegado a mi cuerpo. Me examiné a conciencia. Ni uno. Dani Mateo se había sonado los mocos en mi bandera, pero yo no había quedado empapado de mocos. Me senté de nuevo al ordenador, ahora ya sin entender de qué estaban hablando los indignaditos de twitter. Aun así, intervine en un hilo, y propuse que se castigara a Dani Mateo con una pena proporcional a la falta cometida: concretamente, que todos escribiéramos en un papel las palabras “Dani Mateo” y luego las tacháramos apretando mucho con el boli. Que se joda. Empezaron a ponerme a parir a mí también. Ahora sí distinguían el símbolo y el referente.

2/11/18

DEFENSA DE LOS ESTEREOTIPOS (a.k.a. TODOS SOMOS APU)

¡Basta de estereotipar a la gente que tenemos estereotipos! ¡La gente que tenemos estereotipos sobre otra gente no somos tan ignorantes, rígidos y simplistas como se nos representa siempre! Podemos ser también empáticos, flexibles, muchas veces pertenecemos a los colectivos que estereotipamos, desarrollamos estereotipos que con frecuencia son complejos y detallados. Considerar a las personas que aplicamos estereotipos a otras personas como ignorantes, rígidas y simplistas es aplicarnos a nosotros un estereotipo ignorante, rígido y simplista.

Todo esto viene a cuento del lío que ha montado un cómico norteamericano de origen hindú llamado Hari Kondabolu con sus denuncias contra los guionistas de “Los Simpson” por su creación del personaje Apu Nahasapeemapetilon, el dueño del badulaque que frecuentan Homer y Bart. Kondabolu les acusa de escribir acerca de lo que no conocen, aplicando estereotipos con la inconsciencia con la que la gente suele hablar de los colectivos a los que no pertenece y haciendo mucho daño a millones de hindunorteamericanos. Como resultado, la continuidad de Apu en “Los Simpson” se ha visto cuestionada, con un cruce de tuits a lo largo de esta semana en donde se planteaba la posibilidad de su desaparición y una gran repercusión mediática de la polémica.

¿Y él qué sabe acerca de los guionistas de “Los Simpson”? ¿Acaso él es un guionista de “Los Simpson” para poder opinar acerca de los guionistas de “Los Simpson”? ¿No debería dejar que fueran los guionistas de “Los Simpson” los que describieran a los guionistas de “Los Simpson”, para no caer en estereotipos fáciles acerca de los estereotipos fáciles que utilizan los guionistas de “Los Simpson”? ¿No está Kondabolu utilizando estereotipos en su crítica al uso de estereotipos? Es más, ¿alguien me puede explicar cómo se puede vivir -no ya cómo se puede hacer comedia, o cómo se puede pensar en general, me refiero a cómo se puede llevar una vida cotidiana normal- sin el uso de estereotipos?

1/11/18

"LO SIGUIENTE A CÁRDENAS"


La principal virtud de “Lo siguiente” es haber venido después de lo anterior. Hacer un show en el access time -la hora de cenar, vamos- de La 1 después de cien años del programa de Cárdenas es como entrenar al Real Madrid después de Lopetegui, salir a contar chistes después de Arévalo o ser presidente de los EE.UU. después de Trump. Más aun, es como entrenar al Real Madrid después de Arévalo, salir a contar chistes después de Trump o ser presidente de los EE.UU. después de Lopetegui. De entrada, a Raquel Sánchez Silva se le entiende cuando habla, se le nota desenvuelta ante las cámaras, consigue cierta química en sus entrevistas. Su programa puede verse sin temor a que en cualquier momento salga alguien defendiendo a los antivacunas o a los tierraplanistas. Va a ser difícil ver en la mesa del programa a protagonistas de la crónica de sucesos. Lo que para los espectadores de otras televisiones públicas del mundo es un mínimo incuestionable, para los espectadores de Televisión Española es motivo de gozo y regocijo.

Por eso estoy convencido de que el título original del nuevo espacio era “Lo siguiente a Cárdenas”, para recordarnos desde el nombre de dónde venimos, para que los espectadores lo tengan presente antes de criticar el programa. Las secciones de los colaboradores parecen de baratillo, sí, pero ¿se acuerdan de los colaboradores de “Hora punta”? Eso de poner imágenes antiguas de los invitados es más antiguo que las propias imágenes antiguas, de acuerdo, pero ¿cómo de antiguas eran las camisas de Cárdenas? La estructura del programa recuerda a otro que se emite simultáneamente dos botones del mando a distancia más allá, vale, pero es que la estructura de “Hora punta” replicaba el mapa del atolón de Kirimati tras un ensayo nuclear. Algo tenemos que agradecer al anterior presentador: haber conseguido que “Lo anterior” haga que “Lo siguiente” sea como entrenar al Real Madrid después de Trump, salir a contar chistes después de Lopetegui o ser presidente de los EE.UU. después de Arévalo.

31/10/18

MI MEMORIA BIEN, GRACIAS


La memoria tiene menos prestigio que la inteligencia. Por eso, como decía La Rochefoucauld, todo el mundo se queja de su memoria, pero nadie de su inteligencia. Es más fácil decir “qué mala memoria tengo” que reconocer que andamos escasos de luces. Algunos, sin embargo, no tenemos ningún problema para admitir que nuestras pequeñas células grises, que diría Hércules Poirot, no son lo bastante listas como para permitirnos entender muchas cosas. Por ejemplo, los argumentos de esos tertulianos de ultraderecha moderada (cada vez menos moderada, por cierto) que aparecen en Trece cuando más te lo esperas. Estoy pensando en el debate sobre la eutanasia, abierto de nuevo después de la proposición de ley del PSOE de despenalización de la eutanasia y la ayuda sanitaria en caso de enfermedad grave e incurable o incapacidad grave crónica. He perdido la cuenta de las veces que Trece ha tomado como suya la opinión de la Iglesia Católica acerca de la eutanasia, una opinión que limita al norte, al sur, al este y al oeste con la extravagante idea de que la vida humana sólo está en manos de Dios. Sin ir más lejos, Trece permitió que José María Gil Tamayo, secretario general de la Conferencia Episcopal Española, presentara la eutanasia como un voluntario corredor de la muerte. La eutanasia, dice la Iglesia Católica y el tertuliano-tipo de Trece, es un monumento al descarte humano. Trece llegó incluso a organizar un debate sobre la eutanasia con la apostilla de la necesidad de “aplicar la ética a la economía”. En esta línea, Pablo Casado, presidente del Partido Popular, declaró, para regocijo de la línea editorial de Trece y de la Iglesia Católica, que la eutanasia es un problema que no existe. Lo siento, pero no entiendo nada.

Admito que me faltan luces para entender a los grandes teólogos de la Iglesia Católica, a los doctos tertulianos de Trece, a esos “expertos en bioética” que se llenan la boca con la palabra “humanidad” cada vez que abominan de la eutanasia y con los políticos que no ven un problema donde hay una necesidad clara y distinta. Pero mi memoria funciona estupendamente, así que siempre recordaré las horribles palabras de Gil Tamayo, las bárbaras apelaciones al humanismo de tanto experto en bioética bíblica y las repugnantes declaraciones de Pablo Casado negando la existencia de un problema tan real como importante. Soy tonto, pero no desmemoriado. Ni olvido, ni perdono.

30/10/18

BRASIL, PUPA


Hala, hala, ya pasó. No es nada. Es solo un poco de jolgorio ultraderechista en Brasil y nada más. No es para tanto. Te preocupas porque la tele habla mucho de eso estos días, pero ya verás, enseguida se pasa y luego ya ni te acuerdas. No dejará ni cicatriz.

Lo que pasa es que la ultraderecha es muy escandalosa, como la sangre. Por eso te asustas al verla. Y la tele no lo hace menos. Cuando estos movimientos populistas crecen salen por la tele a borbotones salpicándolo todo. En este caso, además, la hemorragia de Bolsonaro es muy llamativa, porque no hace más que disparar titulares alarmantes. Por eso es normal que te alarmes viendo cómo lo pone todo. Que si los homosexuales esto, que si las mujeres lo otro, que si los inmigrantes y los negros y los pobres y las minorías en general lo de más allá. Y después esas disculpas que dan más miedo todavía. Que si yo no tengo prejuicios y sonrío porque tengo un amigo homosexual, y una amiga mujer, y un amigo inmigrante y negro y pobre y de cualquier minoría en general. Antes te daba miedo y vergüenza ver el uso de niños para hacerse fotos y engañar a los adultos. Ahora te da miedo y vergüenza el uso de adultos para engañar a adultos que parecen niños.

Crees que vas a morir desangrado, pero no, ya verás. La tele olvidará a Bolsonaro en un par de días y la herida irá cerrando. Reabrirá un poco el uno de enero, cuando el tipo tome el poder, pero serán solo un par de días, y con las fiestas ni te vas a enterar. La recidiva será transitoria y los informativos volverán a su rutina, sus asuntos, su día a día. Asomará la ultraderecha europea, pero como ahora, como una curiosidad que da color y anima las noticias. Igual que los hooligans en el fútbol. Y ya solo quedará la pupa que hace Trump. Que no es nada. Con lo que también te asustaste en su día, y ya ves que también se te pasó. Como lo presentan como si fuera un mono de feria en vez del tipo más peligroso del mundo, ya ni duele. ¿Ultraderecha al frente de dos de los cinco países más grandes y poblados del mundo, y en el corazón mismo de la Unión Europea? Venga, no seas quejica. Sana, sana, culito de rana.

29/10/18

EN MALA HORA


Gracias al cambio de hora, el mal tiempo, la política y Yoko Ono, la televisión no carga con la culpa de todo. Aunque siempre ayuda. El cambio de hora, por ejemplo, es una mierda; pero con la tele es peor.

Ver terminar los programas de máxima audiencia no es fácil porque acaban a las tantas. O nos rendimos yendo a dormir a la cama, o nos dormimos rendidos ante la tele. Pero como el sábado retrasamos el reloj, queremos llegar despiertos al final. La noche tiene una hora más, vemos una hora más de tele, y logramos una hora menos de sueño. Escribo esto la mañana del domingo, a una hora que no es, bajo los efectos de la noche del sábado y una hora que me falta.

El cambio de hora en España es más peligroso porque en cada vuelta damos otro empujoncito hacia el abismo a nuestro horario televisivo. Queremos ser europeos discutiendo sobre el horario de invierno y verano, pero antes deberíamos revisar el televisivo. Dejar de mover el reloj no lo resolverá. Nuestro prime time de locos no es consecuencia del cambio loco que hizo hace 80 años un desgraciado para que tuviéramos el mismo horario que el país de otro desgraciado. Es algo que en los últimos 25 años hemos construido con la ayuda invisible de la libre competencia en el mercado televisivo. Así logramos que nuestro horario de máxima audiencia empiece cuando en otros lugares termina.

700.000 padres se ocupan del relevo generacional: un reciente informe de la Asociación de Usuarios de la Comunicación recoge que más de 350.000 menores ven la tele después de las doce de la noche, 170.000 de los cuales tienen menos de doce años. La 1 ayuda emitiendo un programa juvenil como “Operación Triunfo” hasta las tantas. En su último estreno, Noemí Galera se quejó en directo de que a la una y pico aún estaban votando para elegir concursantes. Una pataleta sin importancia. Ahí siguen ella y el horario. También el PSOE pidió en su día en el Congreso que TVE no termine los programas infantiles como “MasterChef Junior” a esas horas. ¿Otra pataleta sin importancia? En Navidad volverán los niños cocineros, y al freír será el reír.

28/10/18

2052: UNA ODISEA EN LA TELEVISIÓN


Veintiocho de octubre de 2052. Lunes. Los Lobos juegan su “Boom” número 7.831. Sólo se mantienen dos miembros de la formación original. Ya llevan ganados más de treinta millones de euros y el bote supera los cien. Fran, por su parte, hace su aparición 8.244 en “Pasapalabra”. El poco pelo que le queda ya está canoso. Ha ganado más de nueve millones de euros y el bote del rosco triplica esa cifra. Aunque el presentador de “Boom” recuerda al Juanra Bonet de los años 10, en realidad es un androide. El auténtico Juanra abandonó el concurso en 2029 tras el éxito de sus discos de trap sinfónico y ahora forma parte del jurado de “Operación Triunfo 2052 – Edición Humanos”, que se emite en 3D Virtual Aumentado. Christian Gálvez se quedó en Madrid cuando esta Comunidad se independizó en 2027, rechazando continuar su carrera en Barcelona, la nueva capital de España. Hizo el negocio de su vida al vender sus derechos de imagen a la aplicación de “Cifras y letras” de los New Nokia 3310.

En realidad, las cadenas de televisión ya no existen en ningún punto del planeta, pero cuando AmazonMedia y MediaRumasa quisieron cerrar Antena 3 y Telecinco, respectivamente, a finales de los años 30, Los Lobos y Fran presentaron un recurso ante el Tribunal Supremo. Éste falló que mientras siguieran ganando diariamente sin conseguir el bote, las empresas no podrían suspender “Boom” ni “Pasapalabra”. Así que ambas cadenas se mantienen, aunque emiten únicamente una hora al día, de ocho a nueve de la noche. Y no las ve absolutamente nadie. Hace más de una década que desaparecieron los televisores de las casas particulares, tras la implantación generalizada de las AVVR-3Ds, las Habitaciones de Visión Virtual Aumentada 3D. Hoy Los Lobos se quedaron a dos preguntas del bote y Fran, a una sola palabra de completar el rosco. Cuando las cámaras de Telecinco cortaron la transmisión, el presentador, el pequeño Nicolás, ya cincuentañero, no pudo evitar romper a llorar.

27/10/18

VIOLACIONES EN EL ROAST


Es difícil definir el humor y encontrar un nexo entre todas las cosas que nos hacen reír, desde un resbalón con una piel de plátano hasta un gag de Monty Python. Yo afirmo haber encontrado la definición perfecta de la comicidad, que no es otra cosa que el conjunto de situaciones en donde se viola de forma figurada alguna de las reglas absolutamente básicas de la convivencia humana. Se viola la lógica más elemental en los gags de Monty Python. Se viola el carácter comunicativo del lenguaje en todos los chistes que se apoyan en juegos de palabras y dobles significados. Se violan los tabúes básicos de todas las sociedades con los chistes verdes o negros. Se violan las leyes de la probabilidad en todas las comedias de enredo. Se viola el orden social en la sátira política. Se viola el cuidado de nuestra presencia ante los demás al resbalar con una piel de plátano o recibir un tartazo en plena cara.

Y en el roast se viola de forma figurada la prohibición de la agresividad. El formato nació hace una década en EE.UU. y Comedy Central estrenó esta semana “Roast battle”: un combate de boxeo entre cómicos, -bueno, cómicos y Pablo Echenique-, en donde cada uno se mete contra el otro de la forma más burra y descalificadora que sea capaz de escupir. Los únicos golpes admitidos son los golpes bajos. Así, un día cualquiera en mitad de la calle Marta Flich no puede dirigirse a Pablo Echenique diciéndole que es igual que la madre del rey emérito, pero sí le está permitido hacerlo en el programa de Comedy Central. Y si se encuentran en la barra de un bar, David Fernández no le puede decir a David Amor que su techo como actor consistiría en hacer de payaso en un programa de Clan TV, pero sí se lo puede decir en el “Roast battle”.

Y el formato funciona porque es humor en sentido estricto: violación figurada de convenciones e ingenio. Se cambian las normas básicas del juego y, nadie entiende por qué, nos reímos. Aunque el cambio sea el permiso para destrozarnos a cuchilladas.

26/10/18

EN DEFENSA DE JORGE JAVIER VÁZQUEZ


Me gusta meterme con Jorge Javier Vázquez, explicar por qué me parece que sus programas son horrorosos, por qué miente cuando dice que solo hace entretenimiento sin ninguna responsabilidad social, por qué es tan tramposo como un trilero y tan trilero como un embaucador. Me gusta denunciar que todos sus programas no solo son malos, son también dañinos; que su esfuerzo por hacer bien su trabajo no solo no mejora las cosas, sino que sirve para construir una televisión y un mundo peor; que estando como está al servicio del reverso tenebroso de la fuerza, cuanto mejor profesional consiga ser, más peligroso y peor persona será.

Pero estos días unos cuantos descerebrados han decidido proclamar al mundo lo gilipollas que son, y, ya es fatalidad, no se les ha ocurrido mejor forma que lanzando amenazas y bravuconadas contra nuestro hombre. Creerán que como es famoso tiene obligación de aguantar, que la libertad de expresión incluye las amenazas personales y la intimidación, o que como somos muchos los que le criticamos, conseguirán un triste éxito inmediato de retuits y “me gusta” con el llenar sus vacías vidas. Y de eso nada. Es normal que Jorgeja, aburrido de “GH VIP” y “Sálvame”, se entretenga con “OT” opinando sobre la palabra “mariconez”  en aquella canción de Mecano. Y si quiere decir en las redes “Y a mí que en ese contexto no me ofende la palabra 'mariconez'. ¿Seré raro?”, que lo diga. Él decide lo que le ofende, y él decide si lo dice o no. Tiene exactamente el mismo derecho a hablar que quien contestó “A mí me molesta que presentes un programa donde la apología a la violación y el acoso a una persona no sean penalizados, ¿seré rara?”. Pero, ay, amenazarle con esperarle a la salida del trabajo, o desearle que le violen y otras barbaridades de ese calibre, ya es otra cosa que no podemos consentir.

Por eso defendemos a Jorgeja, porque queremos para él el mismo derecho a hablar con libertad y sin amenazas que queremos para nosotros y para todo el mundo. Algo a lo que no podemos renunciar ni dentro ni fuera de la televisión por mucho que nos guste meternos con Jorge Javier Vázquez.

25/10/18

DROGAS EN TELECINCO


Hay que hacer pruebas antidopaje en la tele. Igual que en el deporte. La justa competencia entre las cadenas debe realizarse sin trampas, sin que el consumo de dañinas sustancias ilegales enturbie los resultados. No puede ser que exijamos a los deportistas juego limpio mientras los personajes televisivos saltan al plató como les sale de –o como les entra por– las narices. Por no hablar de otras vías. No olvidemos que estos programas pueden ser vistos por espectadores despistados o inmaduros que encuentran en la tele modelos de conducta para guiar su propia vida. No exagero, esto dijo el tronista viceverso Rafa Mora en “Sálvame” el pasado dos de febrero: “Soy un referente para muchos jóvenes, he condicionado a una generación entera”.

Hablando de testosterona, se habrán enterado de la noticia más divertida del mes: poco antes de iniciarse un campeonato de fitness y culturismo en el País Vasco, la organización avisa de que va a realizar inmediatamente unas pruebas de dopaje que no estaban anunciadas. Obtiene un resultado inesperado: ni los agentes de control encuentran ningún caso de dopaje, ni encuentran ningún caso de juego limpio. Simplemente ocurrió que tantos esforzados forzudos abandonaron la competición que hubo que suspenderla.

No afirmamos aquí nada, claro, pero también habría que dar un meneíto en la tele. Telecinco emite un programa “robado” a La 1 en el que Bertín Osborne no hace más que abrir botellas y llenar copas de vino para que el alcohol desinhiba a los invitados, no sé, no sé. Si prefieren limitar el control a las drogas ilegales, podemos recordar aquel “¡Más Que Baile!”, otro programa que Telecinco “robó” a La 1 hace años. Esto dijo Belén Esteban, flamante ganadora del concurso, en el programa “Abre los ojos… y mira” (Telecinco) el sábado, 16 de noviembre de 2013: “En '¡Más que baile!' me metía antes de salir”. Y parece no solo solo ella “se mete”: “Hubo un tiempo en que solo pensaba si mañana tendría para ponerme. En este mundo hay mucha droga, te la ofrecen por todos lados”. Imaginen que mañana salta la noticia: Telecinco avisa de un control de dopaje por sorpresa y tiene que dejar de emitir.

24/10/18

¿ME ESTÁS MIRANDO A MÍ?


El cine clásico de los miércoles en La 2 no sólo nos recuerda que hay vida más allá de  “The Fast and the Furious” sino que, de momento, nos ha devuelto a John Wayne en “Río Bravo”, a Marlon Brando en “El padrino” y, tatachán, a Rita Hayworth en “Gilda”. Ahí queda eso. Ni Wayne, ni Brando, ni Hayworth se habían ido, por supuesto, pero tenerlos en la televisión pública significa el regreso de los clásicos a la tele de todos, en horario decente y sin cortes publicitarios. Sólo veo una manera de mejorar la fórmula del cine clásico de La 2: que, del mismo modo que cada película va precedida de un breve y sabio análisis, incluya un epílogo protagonizado por los espectadores que ven por primera vez a Gilda quitándose el guante. Sería un espectáculo.

¿Saben qué es más emocionante que ver la silueta de la Acrópolis recortándose en el cielo de Atenas? Ver la cara de los que se encuentran por primera vez con ese espectáculo insuperable. Las películas de terror y suspense producidas por el gran Val Lewton casi nunca mostraban el horror, sino la cara de los que se enfrenaban a ese horror. La idea que propongo como epílogo del cine clásico de La 2 está inspirada en los turistas que miran a los turistas que ven por primera vez la Acrópolis de Atenas y los personajes de las películas de Val Lewton que se enfrentan al horror sin que los espectadores veamos el horror. Los maravillosos diálogos de “Gilda”, la abrasadora historia de amor y odio que protagonizan Gilda y Johnny Farrell, la forma de moverse de estos dos gigantescos personajes del cine, su manera de mirarse, de tocarse o de herirse nos conmueven de tal forma que, como las caras de los turistas ante la Acrópolis o de los actores que se enfrentan al horror en las películas de Val Lewton, hacen que los espectadores de “Gilda” seamos dignos de formar parte del espectáculo.

Atenas sin la Acrópolis, el horror sin el horror y “Gilda” sin Rita Hayworth y Glenn Ford. Sólo las cosas más grandes pueden hacernos grandes. Hoy el cine clásico de La 2 programa “El padrino II”.  Cuando Michael Corleone diga a Frank Pentangeli “mantén cerca a tus amigos, pero aún más cerca a tus enemigos”, dese la vuelta porque es probable que alguien le esté mirando. A usted, no a Michael Corleone.

23/10/18

ELLOS, LOS HUMANOS


Entre los documentales sobre animales que emite nuestra televisión esta temporada, mi favorito es “Rituales”, una increíble serie de la BBC -en nuestro país ofrecida por Movistar+- en donde se recogen los ritos más sorprendentes que realiza uno de los animales más peculiares que existen: los humanos. Las jóvenes que quieren unirse a los jainistas svetambaras de la India deben someterse a un rito de paso en el que se les arranca cabello a cabello todo el pelo de la cabeza. Y los kaningara que quieran ser considerados adultos en Papúa Nueva Guinea deberán realizarse decenas de profundos cortes por todo el cuerpo que les dejarán marcados de por vida.

Como en “Crónicas marcianas” -la de Bradbury, no la de Sardá- el narrador describe permanentemente la conducta de ellos, los humanos, con la misma distancia que nos hizo disfrutar tanto cuando era David Attenborough el que nos narraba los hechos más sorprendentes de los otros ellos, los animales no humanos. ¿Pero a qué especie pertenece el narrador? Son verdaderamente increíbles los rituales funerarios de los toraja de Sulawesi en Indonesia, y las relaciones sorprendentes que mantienen con sus familiares momificados. ¿Pero por qué no nos cuentan también los rituales de los que participan los trabajadores de la BBC? ¿Por qué en un documental sobre humanos se está constantemente hablando de ellos y nunca de nosotros?

Como las supersticiones, los rituales siempre los realizan los demás, y, si hacemos caso a “Rituales”, sólo son expresiones de la irracionalidad de los otros y del capricho que constituye la esencia de su mundo animal. Pero en su propia actividad de realizar series documentales, la BBC se rodea también de actos estereotipados cargados de valor simbólico, es decir, de rituales, que van desde la cabecera hasta los títulos de crédito. Aunque “Rituales” intenta ser una serie sobre animales, aquí, a diferencia de “Planeta Tierra”, el mismo tipo de animalidad se encuentra a ambos lados de la cámara. Y eso lo cambia todo. Hasta el género del documental.

22/10/18

BOB POP, LAS CAUSAS Y LOS SÍMBOLOS



A veces te dan las columnas hechas. El final de la intervención de Bob Pop esta semana en “Late motiv” fue tan certero, tan brillante, tan potente, que lo único que puede hacer un crítico de televisión honesto es echarse a un lado y aplaudir. Llevaba yo varios días dando vueltas al hecho pasmoso de que, durante estos últimos años, la principal fuente de polémicas político-sociales entre los millenials provengan de “Operación Triunfo”, sin saber cómo hincar el diente a tan ambiguo asunto, cuando se puso Bob Pop a charlar con Andreu Buenafuente y dijo esto:

“Yo creo que la causa es buena. Está muy bien luchar contra la homofobia desde cualquier sitio. Pero a lo mejor estamos eligiendo mal nuestros símbolos. Estamos recurriendo a una muchacha millenial dentro de un talent show para luchar contra la homofobia, estamos usando a Mecano como un referente de la integridad de la obra artística. Estamos eligiendo regular. Elegimos bien las causas, pero elegimos mal a los enemigos. Estamos defendiendo la libertad de expresión a través de un rapero botarate, el feminismo a través de concursantes de ‘Gran Hermano’, la lucha contra la homofobia a través de cantantes de karaoke, la integridad creativa con letras de Mecano, el debate intelectual con tuiteros y la pluralidad democrática con Falange. Y a lo mejor el problema es que hay demasiados influencers y muy pocos referentes”.

Exacto. Inmejorable. Esa distinción entre causas y símbolos es imprescindible si no queremos que las causas terminen banalizadas y capitalizadas por trolls tuiteros y adolescentes chillones. Se equivoca el que crea que la homofobia -o el machismo, o la censura, o la intolerancia- se combate mejor viendo homofobia -o machismo, o censura, o intolerancia- por todas partes. Son asuntos muy densos, y pobres de nosotros como sea OT donde se esté jugando esta partida. Gracias por señalarlo, Bob. Ponte en contacto conmigo y buscamos la forma de hacerte llegar los emolumentos de esta columna, que la has escrito básicamente tú.

21/10/18

CHICOTE IS THE NEW ÉVOLE


En laSexta le dieron una vuelta de tuerca a los programas de cocina y encargaron a Alberto Chicote “¿Te lo vas a comer?”. Se trataba de husmear en otros lugares donde trabajan con comida que no sean restaurantes de capa caída que buscan una reforma gratis. La apuesta podía haber salido bien y podía haber salido mal, pero salió requetebién. Y se encontraron con un filón periodístico. El caso es que, tras ver el pasado miércoles a Chicote en el papel de investigador incómodo, estamos de enhorabuena. Sabe llamar a puertas donde no le esperan, y sabe presionar para que quien está ante él se retrate con su comportamiento, sus palabras y sus silencios ¿Lo hubiera hecho mejor Jordi Évole porque dispone de la máquina bien engrasada que es “Salvados”, posee el olfato del sabueso veterano, y tiene un perfil más reconocible en ese papel de Colombo local? Tal vez, pero no seamos tan suegrotes y veámoslo de esta manera: no hemos perdido a un Évole, hemos ganado a un Chicote, así que disfrutemos del banquete audiovisual y que vivan los novios.

“¿Te lo vas a comer?” comenzó por las residencias de ancianos. Si juzgamos una sociedad por cómo trata a sus mayores, la cosa va mal. Es cierto que al final mostró residencias (públicas, ¿coincidencia?) que hacen las cosas como deben, pero las que investigó antes (privadas, ¿casualidad?) daban miedo. El momento cumbre del programa fue una cutre manifestación de vergüenza ajena que montó la directora de dos residencias para boicotear la labor de Chicote (“¡Chicote fuera ya, no te queremos más!”), pero que sirvió para darle valor al programa y a todas las sospechas y denuncias que ponía sobre la mesa. Si juzgamos una sociedad por el interés que muestra por saber cómo se trata a sus mayores, la cosa va muy bien. El programa fue el más visto en horario de máxima audiencia de ese día, y tuvo tal impacto que tras él algún responsable político tuvo que dar la cara y explicar qué se está haciendo al respecto.

“¿Te lo vas a comer?”, pregunta Chicote. Cada miércoles todo el plato, contesto. Y, cuando termine, mojaré pan y haré barquitos en la salsa.

20/10/18

HABLAR ES FÁCIL, O NO


Mal la periodista mejicana Alma Guillermoprieto. Da igual que sea la flamante Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades. Y mal la Fundación Princesa de Asturias, responsable de lo sucedido. Con el pretexto de recoger su premio ayer en Oviedo, la señora pasó varios días en Asturias diciendo aquí y allá lo que quería sobre lo que le daba la gana sin que nadie le parara los pies. Hablar es fácil.

En un instituto de enseñanza secundaria, frente a un auditorio multitudinario de alumnado de diferentes centros que estaba allí perdiendo de dar clase, a Guillermoprieto le apeteció hablar de televisión. Juzguen ustedes si lo que dijo a los asturianos de quince años ya lo saben los niños de ocho en Castilla y León: que las series televisivas de moda que ensalzan a los narcos son peligrosas, que hay que tener cuidado porque muestran un mundo fascinante, que el narcotráfico es algo muy serio que no tiene nada de grandioso, que en realidad los narcos son pobres seres miserables, tontos y sin educación, que su violencia es vulgar y carece de ese halo que tiene en las series, que hacen un daño espantoso porque luego hay chavales que solo aspiran a entrar en ese mundo.

Señora premiada y señores de la Fundación: muy mal. Se han quedado cortos. No solo influyen en los jóvenes y niños las series sobre el narcotráfico, influyen en todos nosotros. No solo “Narcos” o “Pablo Escobar, el patrón del mal” educan (para bien o para mal) además de entretener, todas las series lo hacen. No solo educan las series, lo hace toda la ficción y la televisión y el cine y la música (ándale esos narcocorridos) y el poblado entero. Así que no debería haber un encuentro con alumnos, sino cientos, para que todos aprovecharan una mañana como nunca perdiendo alguna clase para aprender algo esencial que no recoge el informe PISA. Un día excepcional ante alguien libre que habla de quienes aún hoy mueren por hablar con libertad, y que habla con libertad sobre lo importante que es hablar libremente. Porque escuchar a personas como Guillermoprieto debería ocurrir al menos una vez en la vida de cualquier estudiante. Y porque, en realidad, hablar no es tan fácil.

19/10/18

FIRST DATES VIP


Todo reality de éxito que se precie tiene dos versiones: la normal y la VIP. “Gran Hermano” y “Gran Hermano VIP”. “Masterchef” y “Masterchef Celebrity”. Incluso “Tu cara me suena” podría considerarse la versión VIP de “Lluvia de estrellas”, siendo Manel Fuentes la versión very important de Bertín Osborne. ¿Todos? ¡No! Un pequeño reality de éxito resiste todos los días a la hora de la cena en Cuatro sin asomo de que vaya a desdoblarse en su versión con famosillos. Sí, me refiero a “First dates”. Sí, Carlos Sobera, te estoy hablando a ti. Sí, Mediaset, ha llegado el momento de lanzar “First dates VIP”. Lo peta.

Celebrities de tres al cuarto que en este momento estén singles y dispuestas a darle una oportunidad al amor. El mismo nivel de afectación cerebral que vemos a diario con los descos random, pero esta vez con gente cuya cara la hemos visto antes en algún sitio. ¿Por qué no emparejar para una cena romántica a Kiko Matamoros (61, romántico y quiromántico) con Tamara Falcó (36, espiritual y virtual)? ¿Quién nos dice que no salta la chispa de la unión eterna entre dos corazones sensibles como los de Víctor Sandoval (51, amante de las picaduras) y Jorge Javier Vázquez (48, con un pedo como Alfredo)? ¿De verdad quieren arrebatarle el minuto de oro diario a “El Hormiguero”? Pues háganme caso: pongan a Makoke (48, libre y azucarada) a cenar con Carlos Lozano (55, libre y salado) y luego llévenlos a la sala en donde tienen que decir si estarían interesados en una segunda cita y darse un piquito. Chabeli, Ángel Garó, Terelu Campos, Julián Contreras, el mundo está lleno de celebrities desemparejadas… tienen para dos o tres temporadas de “First dates VIP”.

Porque el amor no puede estar vetado a los famosos. Porque el corazón no distingue entre celebrities y descos. Y, sobre todo, porque los espectadores, hartos de la basura normal con la que Cuatro rellena sus noches, exigimos una basura VIP con la que quedarnos dormidos.

18/10/18

THE WALKING LIST

¿No me notan últimamente más relajado, más feliz, de mejor humor? Les contaré el secreto: me he apuntado a una lista que bloquea “The walking dead” en mi televisor. ¿No conocen esas listas que utilizan a veces las personas que tienen problemas con el juego para que se les prohíba la entrada en los casinos? Pues igual, pero con una serie sobre un apocalipsis zombi. Lo había intentado todo para abandonar la serie: medicación, psicoanálisis, pilates, coaching, pero nada funcionaba. Podía aguantar un día, dos, una vez aguanté tres, sin ver el capítulo semanal, pero al final siempre caía… Esa sensación de fracaso, de impotencia… esa certeza de que estaba enganchado a la serie más impresentable de la historia. Y cada temporada un poco peor y cada capítulo un poco más ridículo y cada vez más ganas de verlos. Y Carl con ese parche sucio en el ojo y Michonne sin cambiar jamás de cara y Negan que no acababa de morir nunca.

Hasta que me enteré de esto de las listas. Sólo hay que tener un momento de lucidez, un arranque de coraje. Llamas a Movistar+ o a Netflix y pides que te incluyan en ese registro. A mí me costó… Marcó mi mujer y me pasó el teléfono ante la mirada de mis hijos. Lo hice. Ahora si intento ver “The walking dead” me aparece un letrero que dice que yo mismo me he autoexcluido. Empezó la nueva temporada la semana pasada y, por primera vez en nueve años, no la estoy viendo. Estoy más relajado, de mejor humor. Hay un montón de series magníficas de televisión que se pueden ver en vez de “The walking dead”, como por ejemplo… bueno, ahora no se me ocurre ninguna, pero tiene que haberlas. Soy muy feliz, ¡a que se me nota!

(Postdata: por favor, si alguien tiene los nuevos capítulos descargados que contacte conmigo por mensaje privado. Pagaré lo que me pidan. Se lo suplico. Aunque sólo sea para contarme lo que va pasando. Mi vida es un infierno. ¿Ha aparecido Carl convertido en zombi con el parche sucio en el ojo, ha cambiado de cara Michonne, ha muerto Negan de una santa vez?)

17/10/18

QUINCE MINUTOS


En “Elton John. La canción favorita de una nación” (CineDoc&Roll, Movistar +), la entretenidísima entrevista aliñada con canciones y testimonios que, con motivo de los cincuenta años de carrera de Elton John, David Williams (“Little Britain”) realiza al artista británico, los espectadores nos damos cuenta del montón de canciones que conocemos de Elton John, de lo buenísimas que son esas canciones, de la elegancia con la que Elton ha llevado siempre su extravagancia, y de que no es cierto que el compositor de “Rocket Man” esté atrapado en un maldito piano de cola porque, en los conciertos de Elton John, ese piano no es un ancla, sino una pista de despegue. Pero lo mejor de la entrevista es que nos permite conocer el método de trabajo de la pareja Elton John (música)-Bernie Taupin (letra): primero, Taupin escribe la letra; después, y siempre después, Elton compone la música. Alucinante. Dificilísimo. Los inmortales poemas de Antonio Machado estaban ahí, pero luego llegó Joan Manuel Serrat con sus geniales adaptaciones en el álbum “Dedicado a Antonio Machado, poeta”. Vale, sí, venga, de acuerdo, Bernie Taupin propone buenas letras. Pero luego Elton John dispone la música y, al final, todos terminamos tarareando las canciones de Elton-Taupin aunque, muchas veces, no sepamos que son de Elton-Taupin.

Ahora entiendo la forma de trabajar de Bill Maher (“Real Time with Bill Maher”), Trevor Noah (“The Daily Show”), John Oliver (“Last Week Tonight with John Oliver”) o El Gran Wyoming (“El intermedio”). La realidad escribe la letra, y ellos ponen la música. Los monólogos de Bill Maher, los comentarios de Trevor Noah, los quiebros de John Oliver o los aguijones de Wyoming son música, una música que adapta esas letras unas veces terribles, otras veces tristes y tantas veces incomprensibles que escribe el letrista del día a día para que los espectadores escuchemos canciones cuando los telediarios sólo nos ofrecen oscuros textos sin gracia. A diferencia de Wyoming y compañía, muchos políticos no entienden ni quieren entender de música porque creen que a los ciudadanos no nos gusta cantar la realidad, cuando lo que aborrecemos es que nos lean lo que ya está escrito.

Por cierto, Elton John compuso la música de “Your Song” en quince minutos.

16/10/18

TÚ CONTESTASTES QUE NO


Mejor que “OT” no toque el repertorio de Mecano. Pon que encargan “No es serio este cementerio” a Joan Garrido, y en vez de cantar “Este cementerio no es cualquiera cosa” el tío dice que no, que la Real Academia dice que cuando el adjetivo “cualquiera” va antepuesto a un sustantivo —como aquí, que va ante “cosa”— adopta la forma apocopada “cualquier”. Menuda se arma. Garrido respetaría el ripio porque cambiando los golpes de voz cantaría “Este cementerio no es cualquier cosa”, lo que encajaría con “pues las lápidas del fondo son de mármol rosa”, pero Ana Torroja se enfadaría. Y eso es solo el principio.

Pon que a Damion Frost le toca “El cine”, y no quiere cantar “Dos horas confiando que no colgarán dichoso cartelito de ‘completo está el local’” porque lo correcto sería usar la preposición y el determinante que corresponden, y decir “Dos horas confiando en que no colgarán el dichoso cartelito de ‘completo está el local’”. Pon que a Alba Reche y a Natalia les encargan “El blues del esclavo”, y una quiere corregir “erguiendo el cuello y testuz como hermana avestruz” porque lo correcto sería “irguiendo el cuello y la testuz, como la hermana avestruz”, y otra quiere corregir “para que no digan que somos unos zulús ir cantando este blues” porque el infinitivo de “ir” es “id”, el plural de “zulú” es “zulúes”, y esa canción no es un blues ni de coña. Y pon que Carlos Right se queja de que en “Ay, qué pesado” dice “no debes de hacer planes, tú no decides”, pero él prefiere “no debes hacer planes, tú no decides” porque para referirse a obligación la fórmula correcta es deber + infinitivo. Y pon que Miki y María se quejan de que “Stereosexual” comete el error contrario: la canción quiere referirse a probabilidad o suposición y no usa la fórmula correcta, que es deber de + infinitivo, porque dice “la culpa es del alcohol, debí mezclar ayer hasta volverme maricón”.

Un momento, ¿“Stereosexual” dice “maricón”? Como quieran cambiar también eso, Ana Torroja la lía gorda. ¿Verdad, Ana? ¿Verdad que ya cuando quisieron cambiar “mariconez” —porque estamos en 2018, y el mundo cambia e incluso mejora—, tú “contestastes” que no?

15/10/18

"TONTUNAS TRAIGO"


Queremos que RTVE conecte una videocámara a un programa de RNE y lo emita tal cual en TVE. Pero no es por ahorrar, es para mejorar nuestra tele aprovechando lo mejor de nuestra radio. Podemos llamarlo optimización de recursos, gestión de sinergias, o, simplemente, implementación de un protocolo de revalorización de contenidos en el marco de una estrategia empresarial de autoabastecimiento circular e innovación colaborativa en la provisión de servicios en el sector público. Por ejemplo.

El sábado, Pepa Fernández entrevistó en “No es un día cualquiera” a Elena Campos, doctora en Biomedicina, investigadora del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid, y presidenta de la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas. Un lujo. ¿Que por qué? Ustedes lo han querido: en una situación en la que impunemente proliferan falsos terapeutas, charlatanes y vendedores de bálsamos de Fierabrás, se agradece poder oír a una investigadora valiente que abandona el aislamiento de su laboratorio y sale a nuestro encuentro para hacer frente a tanta mentira y tanto daño causado por quienes aprovechan la desesperación de los enfermos y la buena fe de las personas para quitarles el dinero y la salud con trampas y engaños sin fundamento. Hala.

Anteayer los españoles dispusimos de media hora de radio de primera calidad transformable, con solo añadir una cámara a los micrófonos, en media hora de televisión de primera calidad. Y, ya puestos, como guinda podrían ofrecer la sección “Tontunas traigo”, con la que la boticaria Marián García completa su labor de divulgación científica en el mismo programa de Pepa. Un repaso divertido y eficaz de tanta tontería que prolifera el peligroso mundo de esas terapias alternativas que ni son terapias ni son alternativas. Un programa televisivo hecho con estos mimbres, y, ya puestos, ese nombre, nos ahorraría mucho tiempo perdido oyendo palabrería pseudocientífica, nos ahorraría mucho dinero tirado en tratamientos que lo único que tratan es de robarnos, y nos ahorraría mucha salud y muchas vidas perdidas por creer en tontunas no demostradas. Anda, mira, al final sí que sirve para ahorrar.

14/10/18

AÚLLA LA MANADA


En “GH VIP” Omar incita a un compañero a violar a una mujer borracha, y aúlla la manada. Jorge Javier Vázquez se encarga de mantener enganchada la manada al trineo para que tanta energía no se desperdicie y sirva para impulsar el negocio. Apenas tiene que chasquear el látigo sobre sus cabezas.
—¿Queréis nominar a Omar?
—¡Síííí!, aúlla feliz la manada en la aplicación del programa. Y el trineo avanza.

Durante la semana, la manada continuó votando, aullando y empujando más fuerte. La noche del jueves, Omar resultó el más votado, así que lo sacaron de la casa y lo llevaron al plató, ese lugar privilegiado y calentito desde el que Jorgeja guía el trineo sin mancharse. La manada ha lavado su mala conciencia sacando a Omar de la casa. Corre sin remordimientos. También los dueños del negocio lavan su imagen ante una sociedad que es, afortunadamente, cada vez más hostil con las violaciones y los abusos sexuales. Por eso dicen que Omar ha sido expulsado de “GH VIP”, para que parezca que han hecho algo. Pero es mentira. No han expulsado a nadie. No han hecho nada.

“GH VIP” no es solo la casa de Guadalix de la Sierra, es mucho más. “GH VIP” es un inmenso generador de contenidos que impregna toda la parrilla de Telecinco. Omar no salió de la casa para irse a su casita y ser olvidado. Telecinco hará eso con él cuando le interese, cuando su presencia no sea rentable. Pero ese momento no ha llegado aún. Su apología de la violación no ha hecho de él un concursante menos rentable, sino al contrario. Omar es un emprendedor que ha abierto una nueva línea de negocio, que ha innovado saliéndose del guion para generar nuevos contenidos, que muestra el camino a quienes quieran ser unos triunfadores y unos machotes como él. Por eso, nada más salir de la casa fue llevado al plató, para que siguiera —como sigue— en “GH VIP”, para que Jorgeja chasqueara —como chasquea— el látigo más fuerte, para que el trineo corriera —como corre— más rápido, para que la manada aullara —como aúlla— más alto.

13/10/18

ENSEÑA LA ENSEÑA


La vexilología es superdiver, como demuestra Sheldon Cooper en “Big Bang theory”. Y peligrosa, como habrá comprobado quien vio el jueves “El programa de Ana Rosa”. Dijo Ana Rosa Quintana que ayer, Día de la Fiesta Nacional, iba a poner la bandera de España en la ventana de su casa porque ella (Ana Rosa, aunque la bandera, la ventana y la casa, también) es española. De patriotismo vexilológico, bien, la felicito (a Ana Rosa, aunque a la bandera, la ventana y la casa, también). Pero cuidadín con la lógica, que la carga el diablo. Quien dice que ser español conlleva poner la bandera en la ventana subraya su españolidad cuando enseña la enseña, pero puede encontrarse con que el reverso tenebroso del modus tollens contraataca.

El modus tollens es una puñetera forma de argumento que establece que si no se diera lo segundo (exhibir la bandera) entonces tampoco se daría lo primero (ser español). Hay diferentes casos. Uno: paseando por la calle vemos millones de ventanas sin bandera, donde —por tanto— no viven españoles. ¿Habría que hacer algo? Mal rollo. Dos: haciendo zapping en la tele pueden verse montones de cadenas que ayer no sobreimpresionaron la bandera en una esquinita, y —por tanto— no son españolas. ¿Habría que hacer algo más? Muy mal rollo. Y tres: viajando en el tiempo puede comprobarse que otros años la casa de Ana Rosa no tenía bandera, y —por tanto— no era española. ¿Habría que hacer mucho más, revisar el pasado, los árboles genealógicos, la pureza de sangre? Muy mucho malísimo rollo, tíos.

Otra posibilidad es que Ana Rosa haya copiado a alguien eso de enseñar la enseña por ser española. Copiado sin querer, por supuesto. Como nos explicó hace unas semanas, una cosa es copiar, incluso plagiar un libro, algo sin importancia como lo que hizo ella, y otra cosa es copiar y plagiar cuando lo hacen otros, como los políticos, que ellos sí que son malotes. O ni siquiera eso. A lo mejor no copió a nadie y solo era una bravuconada, una mentirijilla o una forma de rellenar un programa demasiado largo. Eso ya sería otra cosa. Pero la próxima, que avise, por Dios, y nos ahorramos este mal rato de “Diversión con banderas”.