21/9/18

EL SEXO DE LOS ÁNGELES Y EL DE EPI Y BLAS (a.k.a. LGTBIQM)

En el siglo XV, mientras los turcos tomaban Constantinopla, los eruditos discutían acerca del sexo de los ángeles. En el siglo XXI, mientras Trump está realizando los mayores recortes en la sanidad de la historia de los EE.UU., los eruditos discuten acerca del sexo de Epi y Blas. Mark Saltzman, guionista de “Barrio Sésamo”, declaró esta semana que los queridos muñecos formaban en realidad una pareja homosexual. Frank Oz, uno de los creadores de las marionetas, afirmó pocos días después que la orientación sexual de Epi y Blas nunca formó parte de la construcción de esos personajes, y que, por tanto, esa cuestión simplemente no existe.

¿La sustitución de los ángeles por Epi y Blas es un avance dentro del marco de las discusiones bizantinas? Al menos, el asunto angelical, dado su carácter distributivo respecto a querubines, serafines y tronos, obligaba a plantearse cuestiones de lógica metafísica acerca de la presencia de accidentes humanos en las esencias incorpóreas. El problema de Epi y Blas ni siquiera tiene esa dimensión conceptual. Por más que Telecinco se empeñe en lo contrario, el mundo de los sentimientos y los gustos forma la esfera humana más banal, caprichosa, estúpida, la que menos puede servir como base para una identidad, la que menos importa a la hora de valorar a nadie. Imagínense si además estamos hablando de muñecos. Convertir un área tan irrelevante en el eje de una acción política de chichinabo es un amargo signo de nuestro tiempo y el análogo perfecto de lo que sucedió mientras los otomanos ponían fin a la Edad Media en el Bósforo.

Por tanto, propongo que la expresión “eso es discutir el sexo de los ángeles” sea reemplazada por la expresión “eso es discutir el sexo de Epi y Blas” para indicar que una cuestión es trivial y distrae de lo verdaderamente importante. Y que, como mucho, se añada una M al final de las siglas LGTBIQ. Junto a lesbianas, gays, transexuales, bisexuales, intersexuales y queer, existe otra forma de identidad sexual en la que nadie había reparado hasta ahora. La de los moñecos.

20/9/18

LOS MORANCOS SON EL FUTURO (a.k.a. POSTPOSTHUMOR)


Ya no es humor ni posthumor. Lo que nos ofrecen Ernesto Sevilla y Joaquín Reyes en “Capítulo 0” (Movistar+) es postposthumor. Ya no es una parodia sobre las parodias, sino una parodia sobre las parodias sobre las parodias. “La hora chanante” y “Muchachada nui” se rieron de los géneros clásicos del humor. “Capítulo 0” se ríe de “La hora chanante” y “Muchachada nui”. Una vez que se inicia el dominó de las metarreferencias, nada lo puede frenar. Ya no se trata de preguntarse quién afeita al barbero que sólo afeita a los que no se afeitan a sí mismos; la cuestión ahora es quién afeita al barbero que está afeitando a Bertrand Russell mientras escribe sobre el barbero que sólo afeita a los que no se afeitan a sí mismos.

Y el resultado es brutal, canónico, irreversible, alimentado además por un ingenio fascinante y unos cameos extraterrestres -¡sabía que Paco Marhuenda era un cachondo!-. Por mucho que le doy vueltas, no consigo imaginar qué más se podrá hacer en el futuro. El humor audiovisual fue un género artístico que comenzó hace cien años con Charlie Chaplin lanzando tartas de merengue a la cara de Eric Campbell y terminó la semana pasada con el estreno de “Capítulo 0”. Marx acabó con la filosofía. Nietzsche acabó con Dios. El arte del siglo XX mató al arte dedicándose a tomarse a sí mismo como objeto de reflexión. Y Sevilla y Reyes han matado el humor de la misma manera. Eso sí, lo han matado de risa, lo que es de agradecer.

Por tanto, solo queda volver a empezar e iniciar un nuevo ciclo. El éxito de “Friends”, “Frasier” y “Seinfeld” dejó agotada a la comedia durante varios años, y la única solución fue regresar a los esquemas costumbristas más tradicionales con “Modern family” o “The Big Bang theory”. Después del larguísimo viaje hacia el oeste que supone la serie de Movistar+ descubrimos que el humor es esférico y que hemos vuelto al punto de partida. No se lo creerán, pero el único capítulo 1 que cabe tras “Capítulo 0” son los chistes de Arévalo. Los Morancos son el futuro.

19/9/18

ALICE COOPER SUPERSTAR


Supongo que encontrarse con un Jesús de Nazaret negro, cantarín y vestido como si se tratara de un personaje de “Matrix” ya no escandaliza a nadie, excepto a los que se siguen escandalizando con “La última tentación de Cristo” de Martin Scorsese y creen que “La Pasión de Cristo” de Mel Gibson es un documental acerca de la vida, pasión y muerte de Jesús. Así que “Jesus Christ Superstar Live in Concert” (Movistar), una estupenda revisión del clásico “Jesucristo Superstar”, ya no escandaliza ni provoca esos aspavientos tan divertidos a los que nos tienen acostumbrados los que se creen en posesión de la Verdad absoluta y tiro porque me toca. Y eso está bien. Liberados del escándalo, es hora de concentrarse en las maravillosas canciones de “Jesucristo Superstar” con música de Andrew Lloyd Webber y letras de Tim Rice y, sobre todo, es el momento de hacernos algunas preguntas.

Dicen que Charles Chaplin se presentó a un concurso de imitadores de Charlot celebrado en San Francisco y no sólo no ganó, sino que fue eliminado en la primera ronda. ¿Qué ocurriría si el auténtico Jesús de Nazaret se presentara a un “casting” para interpretar a Jesús de Nazaret en “Jesucristo Superstar”? Creo que sería eliminado en la primera ronda por mala voz, por mala pinta y por poco elegante (John Legend, el protagonista de “Jesus Christ Superstar Live en Concert”, sí tiene todo eso). Es más. Es muy probable que Jesús, el hijo de María, ni siquiera pudiera presentarse a un “casting” de Jesús en el Vaticano no porque no supiera cantar bien o no llevara una encantadora melenita como la de Robert Powell en el “Jesús de Nazaret” de Zeffirelli, sino porque el Jesús que vivió en Galilea se parece tanto al Jesús del catolicismo apostólico y romano como los últimos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro se parecen a los Juegos celebrados en la antigua Olimpia. Y otra pregunta. ¿Cuántos jóvenes, creyentes o no, podrían seguir los delicadas propuestas teológicas y filosóficas que surgen de las canciones interpretadas por Jesús, María Magdalena (maravillosa Sara Bareilles) o un potentísimo Judas (Brandon Victor Dixon) en “Jesus Christ Superstar”? Y la gran pregunta. La pregunta de las preguntas. La pregunta que más temo formular. Ahí va. ¿Cuántos jóvenes conocen a Alice Cooper, la leyenda del heavy, del hard rock, del punk y de no sé cuántas cosas más, que interpreta a Herodes? Queridos jóvenes, hay que estudiar mucho para entender las dudas de Jesús y la sonrisa llena de dientes de Alice Cooper. Exigid a vuestros profes que os expliquen “Jesucristo Superstar”.

18/9/18

OPERACIÓN TRIUNFITO


Mañana TVE estrena otra edición de “OT”, ya saben, aquello de cantar y triunfar. Como decían en “Popstars”, su marca blanca, “Todo por un sueño”. Teniendo en cuenta el éxito de la anterior edición, podíamos pensar que cantar garantiza el triunfo al menos durante tres meses, así que valdría la pena apostarlo todo por un sueño. A no ser que seamos como José Antonio. Este aspirante a participar en el talent show, tras lograr ser seleccionado para cantar, soñar, tal vez triunfar, renunció a su puesto días antes de que empezara el primer programa.

Tinet Rubira, jefazo de la productora dueña del formato, lo explicó así: “Quiere ser cantante, pero cuando lo piensa con la parte racional, lleva toda la vida queriendo ser médico. La ‘Gala 0’ no le garantizaba la plaza en ‘OT’. Hizo una reflexión y decidió eso”. Como yo no soy neurobiólogo como Rubiera no me atrevo a decir ni pío sobre si José Antonio reflexiona mejor con la parte racional con la que quiere ser médico —con un fonendo para escuchar—, o con la otra con la que quiere ser cantante —con un micrófono para hacerse oír—. Me conformo con sumar: los nuevos concursantes de esta décima operación se unirán al montón de los que ya andan por ahí sueltos de operaciones anteriores para formar un ejército de más de 160 triunfitos que lo dejaron todo por un sueño. No hay mercado capaz de abastecer a tanto triunfito ansioso de tanto triunfo.

Fijémonos en el concurso “Boom”, que está arrasando gracias a Los Lobos, un equipo de participantes imbatible. Para tenerlos contentos, Antena 3 ha cambiado las normas del concurso y les han entregado por adelantado la mitad del millón y medio de euros que llevan ganados hasta ahora. Ese es el triunfo de Los Lobos. El triunfo de la cadena es tenerlos en plantilla desde hace año y medio atrayendo audiencia. Así es el negocio. El triunfo de “OT” no es lanzar la carrera de unos concursantes intercambiables en su ambición, sino renovar por otra temporada. Llega “OT 2018”. Rubiera sí que sabe: “Ojalá la nueva generación de OT haga olvidarse de los concursantes de 2017”. Pues a olvidar se ha dicho.

17/9/18

MÁS MANIPULACIÓN EN TVE


Hay que ser autocrítico, asumir los errores y saber pedir perdón. Rosa María Mateo es la jefaza de TVE desde no hace ni cincuenta días, pero lo que ha hecho con sus servicios informativos está a la vista y no puede negarse. La convivencia de la tele pública con el poder político es siempre difícil, pero la realidad es tozuda y los acontecimientos demuestran que las críticas lanzadas desque aquí a la anterior gestión del Partido Popular estaban equivocadas y merecen una rectificación.

La reciente queja de Rafael Hernando, portavoz adjunto del PP en el Congreso, fue reveladora. Denunció que se obligaba a los comentaristas de RTVE a anunciar el nombramiento de la nueva ministra de Sanidad durante la retransmisión del partido de fútbol entre España y Croacia de la UEFA. Los hechos no dejaban lugar a dudas: ese anuncio se produjo no una sino dos veces. Como la dimisión de Carmen Montón y el nombramiento de María Luisa Carcedo ocurrieron durante la retransmisión, TVE informó en un breve “Telediario” encajado en el descanso del partido. Y, encima, durante el segundo tiempo Juan Carlos Rivero dejó ¡dos veces! de hablar de fútbol —que es para lo que estaba allí— anunciando que TVE iba a emitir tras la retransmisión un especial sobre la dimisión y el nuevo nombramiento.

Criticábamos aquí la anterior gestión de TVE porque los servicios informativos ocultaban, disimulaban o escamoteaban las noticias que incómodas o comprometidas para el Gobierno del PP. Un error. No es que hicieran trampa, es que su modelo informativo consiste en ocultar, disimular o escamotear las noticias incómodas o comprometidas para cualquier Gobierno en general, sea del PP o del PSOE. Normal que ahora se quejen, viendo cómo TVE no solo informa de dimisiones, sino también de la citación judicial a su directora de entretenimiento, de la controversia sobre la venta de armas a Arabia Saudí, o de la polémica por los másteres y tesis doctorales de los políticos, llegando a abrir el “Telediario” y el debate de “Los desayunos” con el caso de la tesis de Pedro Sánchez. Así que me disculpo. Y, no hay duda, mi disculpa es una disculpa real: lo siento mucho, me he equivocado, no volverá a ocurrir.

16/9/18

LA VICTORIA DEL YO

Ya está. Se acabó. El cine, tal y como lo conocemos, desapareció para siempre el pasado fin de semana cuando Alfonso Cuarón ganó el León de Oro del Festival de Venecia por su película “Roma”. He escrito “por su película”, y no “por su cinta”, como es habitual escribir en las crónicas periodísticas. “Roma” no es una cinta, no está formada por rollos que se colocarán en un proyector. “Roma” es un largometraje producido por la plataforma de televisión de pago Netflix y pensado para ser visto en las salas de estar del planeta Tierra. Y esta -al parecer- obra maestra que no se exhibirá en las salas de cine ha ganado el premio máximo del festival de cine más importante del mundo. Fin del siglo XX.

Al final ganó la televisión. La pequeña pantalla venció a la grande. No porque su formato sea más virtuoso o sus contenidos más interesantes. La victoria de la televisión es la victoria del egocentrismo, la única fuerza invencible hoy en día. Es la victoria del ciudadano viendo a solas un capítulo de una serie mientras su hijo ve a solas una película y su pareja ve a solas un documental. Es la derrota de los actos en común, de las negociaciones. Podemos tenerlo todo pagando el pequeño precio de no tener nada. No se niega la calidad de los contenidos de Netflix. Se niega que esa calidad sea la explicación de su victoria sobre las salas de cine.

Con los mejores actores, directores y guionistas del mundo, esta plataforma ya produce en la actualidad el doble de largometrajes para televisión de los que produce Hollywood para las grandes salas. Nos costará explicar a nuestros hijos que hubo un tiempo en el que la gente salía de sus casas y se reunía por centenares para ver juntos una película en una pantalla de ochenta metros cuadrados. Ese pasado extravagante terminó el 8 de septiembre de 2018 con el premio al largometraje de Cuarón. Se acabó esperar meses a que las grandes películas “lleguen” a la televisión: a partir de 2020 será ahí donde se estrenen las que vayan a ganar los Oscars de 2021.

15/9/18

"HACIA EL OESTE"


¿De verdad no van a hacer una serie de televisión sobre la expedición que dio la vuelta al mundo por primera vez en la historia? Esta semana la vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo ha comparecido, junto con la Comisión Nacional para la Conmemoración del V Centenario de la Expedición Magallanes-Elcano, para presentar todas las actividades que se van a realizar durante los próximos tres años alrededor de esta celebración. Estamos ante uno de los acontecimientos más destacados de la historia mundial, que va a dar ocasión de llevar a cabo exposiciones, obras de teatro, pruebas deportivas náuticas, conferencias, ¡ópera!, dada la dimensión política, geográfica, científica…

… ¡y televisiva de este increíble viaje! No ha habido en los últimos dos mil años una aventura igual, tan fascinante, tan narrativa, tan visual. Y tan verídica. Doscientos treinta y nueve tripulantes al salir. Dieciocho supervivientes al llegar. Todos los paisajes del planeta. Todos los climas, las tormentas más salvajes. Batallas, enfermedades, motines, conspiraciones. Las naves encontrándose con todos los indígenas, dando de sí la idea de ser humano con cada avance. Barbarie, civilización, guerras, imperios, opulencia, miseria. Todas las cuestiones centrales de nuestra condición política poniéndose en juego en cada jornada. Exploradores con la tarea de cerrar para siempre el planeta en el que vivimos.

¿Se imaginan la seriaza que saldría de ahí, la que harían todos los países de nuestro entorno si contaran en su historia con este acontecimiento? Hace casi quinientos años una escuadra de valientes e inconscientes abandonó el puerto de Sanlúcar de Barrameda con la voluntad de regresar a ese punto viajando únicamente hacia el oeste. No hay guionista cuya inventiva pueda igualar al conjunto de calamidades que afrontaron aquellos hombres. Cambiaron el mundo para siempre con un viaje de aventuras que nunca ha podido superarse. ¿De verdad, entre tanta celebración de su V Centenario, no hay ninguna productora que quiera hacer una serie de televisión sobre esta epopeya?

14/9/18

CUÉNTAME UN CUENTO


El siglo XXI comienza en el año 2000, según unos; y en el año 2001, según otros. Mandando a la porra el jaleo de fechas del monje Dionisio el Exiguo cuando reorganizó el calendario en el siglo VI, vamos a lo importante. ¿Cuándo comenzó el siglo XXI televisivo? ¿Qué acontecimiento relevante marca el inicio de esta nueva era? Dos respuestas se enfrentan desde hace lustros. Unos dicen que el siglo XXI televisivo comenzó cuando Telecinco estrenó “Gran hermano” en 2000, y otros aseguran que comenzó cuando TVE estrenó “Cuéntame cómo pasó”, la serie más longeva y premiada de nuestra historia, en 2001. Son dos modos irreconciliables de hacer televisión, de concebir el entretenimiento, de medir el tiempo.

Esta semana vivimos una nueva entrega del viejo enfrentamiento entre “Cuéntame” y “GH”, vestido en esta ocasión con su traje VIP. Tras casi veinte años de traqueteo y ajustes en la maquinaria, el viejo choque de trenes volvió a producirse una vez más en la noche del jueves obligando a los espectadores a decantarse en esta vieja polémica.

Las cámaras inundaron el barrio de San Genaro sometiéndolo al detallado escrutinio de un Gran Hermano que mostró cómo viven sus habitantes, mientras Guadalix de la Sierra nos llevaba a 2018. Los años no pasan en balde. Los concursantes van y vienen en una trama que se complica. Carlitos Alcántara se ha hecho mayor y ya no es el niño que fue. El personaje central interpretado por Mercedes Milá parece que no volverá, así que Carlos Hipólito deberá dejar la voz en off. Tendrá que ser Jorge Javier Vázquez quien marque el hilo argumental de una narración que corre el peligro de dispersarse. El extraño casting de caras famosas promete, Sandra Barneda compaginará los rodajes con la grabación de otra entrega de “Un país para comérselo”, y ya se ha contratado a la familia de las dos actrices que interpretaron a Inés Alcántara para tirarse de los pelos defendiéndolas en el plató en la gala semanal emitida en directo. La pena es que no repescaran a Juan Echanove y lo metieran a vivir en el confesionario a nominar, cantar y contar qué pasa con Imanol Arias, Ana Duato y su eterna inmunidad a prueba de bomba.

13/9/18

¿FUE PEDRO DUQUE ASTRONAUTA?


Pedro Duque, tío, date prisa y llena TVE de programas de divulgación científica ahora que todavía puedes. Es verdad que no mandas en la tele, pero, coño, eres ministro de Ciencia, Innovación y Universidades. Con un par de llamadas puedes conseguir muchas cosas. Pero espabila, no vaya a ser que se te pase el arroz como a la ministra de Sanidad. Ya ves cómo están las cosas y qué rápido va todo. ¿Quién te dice que no vas a ser tú el siguiente? Seguro que hay un ejército de tipos escudriñando tu pasado empeñados en demostrar que tus fotos de astronauta tienen truco y son montajes hechos con imágenes que descargaste de la web de la NASA.

El mundo de la televisión se puso patas arriba hace tres meses cuando Pedro Sánchez nombró Gobierno. Todo se revolucionó porque, en la lista, junto al nombre de Màxim Huerta, un chico Ana Rosa de toda la vida, aparecían tres desconcertantes sustantivos: “ministro”, “Cultura” y “Deportes”. Pero aquello duró lo que duró y solo sirvió para ocultar que tú habías sido colaborador estrella de “Órbita Laika”. Es normal que nadie se enterara porque es difícil seguirle la pista a este solitario programa dedicado a la divulgación científica de La 2 que aparece y desaparece sin tener detrás un proyecto claro, sin que se sepa si va a tener continuidad y sin que ningún responsable de este servicio público que es TVE se ponga colorado. Aquí esperamos con paciencia a que asomaras la patita en TVE y dieras muestras de tu interés no solo por la ciencia y la tecnología, sino también por la divulgación del conocimiento racional y la lucha por las pseudociencias, pero pasan los meses y no vemos ninguna señal.

Ya ha empezado una nueva temporada de “Cuarto milenio” con sus patrañas para papanatas. TVE no ha movido ficha y ni siquiera reaparece “Órbita Laika” en el horizonte. Espero que sea porque sabes que tus fotos de astronauta no tienen truco y tienes un buen plan para plantarle cara desde esa televisión de la que esperamos tantas cosas porque es nuestra y que nos tiene tan abandonados.

12/9/18

MARILYN CONTRA GANDALF


El impuntual es un ladrón del tiempo de los demás, pero en el caso de una empresa privada debería ser también un veneno para el negocio. Y no. Hay cadenas televisivas que nos roban el tiempo con su impuntualidad y, sin embargo, se regodean en su crapulencia como haría el señor Burns y como hace Antena 3 cuando alarga hasta la náusea el final de “El hormiguero” robando el tiempo de los que sólo queríamos disfrutar de una película de Indiana Jones. ¿Intentaron ver “Indiana Jones y la última cruzada” la semana pasada? Si fue así, el peaje que tuvieron que pagar fue perder muchos minutos de su tiempo aguantando las ocurrencias de Pablo Motos en “El hormiguero” y una ración de anuncios ofrecida a traición e incumpliendo el contrato no escrito de la cadena con los espectadores. ¿Saben lo que creo? Creo que Antena 3 sabe que los espectadores que estábamos dispuestos a acompañar una vez más a Indiana Jones en busca del Santo Grial estaríamos en nuestros puestos a la hora indicada, y que no abandonaríamos a nuestro arqueólogo favorito por culpa de Pablo Motos y unos cuantos anuncios. También creo que Antena 3, el señor Burns y otros muchos se consideran la reencarnación del mago Gandalf.

En “El señor de los anillos”, Frodo le dice a Gandalf que llega tarde, pero el mago responde que un mago como él nunca llega tarde, ni pronto, sino que llega exactamente cuando se lo propone. Antena 3 no emitió tarde “Indiana Jones y la última cruzada”, ni tampoco pronto, porque una cadena de televisión decide cumplir con su programación exactamente cuando se lo propone. Qué arrogancia. A Gandalf le importa un pito que Frodo tenga que esperar por él en el puñetero camino, y a Antena 3 le importa un bledo que los espectadores tengamos que esperar por Indiana Jones en el sofá hasta que Pablo Motos y los anuncios quieran. Marilyn Monroe era muy impuntual, pero a Marilyn se le podía perdonar eso y mucho más porque, caramba, era Marilyn. Pero Antena 3 no es Marilyn. Pablo Motos no es Marilyn. Los anuncios de no sé qué no son Marilyn. Ni siquiera Gandalf es Marilyn. Así que no se trata de que Antena 3 emita “Indiana Jones y la última cruzada” cuando se lo proponga. Se trata de convencer a Frodo de que se largue a su casa cuando Gandalf llegue tarde y de cambiar a un mago impuntual por Marilyn Monroe en “La tentación vive arriba”. Por ejemplo.

11/9/18

SETECIENTAS HORAS CON BELÉN


Estimado espectador de Telecinco: ha llegado el momento de que usted tome una importante decisión. No la retrase ni un día más. La boda de Belén Esteban tendrá lugar el veintidós de junio del año que viene. Faltan, por tanto, doscientos ochenta y cinco días. A una media de… vamos a tirar por lo bajo… dos horas y media al día hablando sobre el tema, eso supone más de setecientas horas dándole vueltas al evento en la cadena. Setecientas doce horas y media, para ser exactos, de comentadita sobre el enlace de marras en los Sálvames, los Deluxes y los Anarrosas. Un curso de un grado medio en la universidad española ocupa unas seiscientas horas. El Camino de Santiago, desde Roncesvalles hasta la Plaza del Obradoiro, se hace en unas doscientas cincuenta horas. Las doce temporadas de “The Big Bang Theory”, más las diez de “Friends”, las nueve de “Cómo conocí a vuestra madre”, las once de “Frasier” y las nueve de “The office”, suman unas cuatrocientas horas.

Setecientas horas de su vida arrojadas al váter de su biografía con María Patiño tirando de la cadena. Setecientas horas en las que Belén llorará, reirá, romperá con Miguel, volverá con Miguel, volverá a llorar, volverá a reír, volverá a romper, volverá a volver, volverá a volver a llorar, volverá a volver a reír, volverá a volver a romper, volverá a volver a volver… y al final todo habrá dado exactamente igual. Hoy es once de septiembre y usted tiene que decidir si el veintidós de junio del año que viene quiere ser una persona que tiene aprobado el primer curso de Administración y Dirección de Empresas, ha caminado tres veces el Camino de Santiago, ha disfrutado con las temporadas completas de las diez mejores comedias de la historia de la televisión, o ha contemplado pasiva cómo un asunto que no daría para ocupar setecientos segundos se ha estirado delante de sus narices hasta ocupar setecientas horas. Fíjese bien hoy cuando vaya a encender el televisor: ese “5” que aparece en uno de los botones en verdad significa “700 horas con Belén Esteban”.

10/9/18

FALLITO Y RECUENTITO


Se anuncian para hoy importantes novedades en “Pasapalabra”. Al parecer, “Boom” está suponiendo una dura competencia para el veterano concurso de Telecinco, y Mediaset se ha puesto lo suficientemente nerviosa como para encargar que remodelen el programa de arriba a abajo, dejando únicamente el rosco final como nexo con el antiguo “Pasapalabra”. En una auténtica sociedad de libre mercado, Mediaset y Atresmedia harían un crossover a lo bestia enfrentando a sus respectivos concursantes, a Fran contra Los Lobos, como cuando DC y Marvel se unieron para enfrentar a Superman contra Spiderman; megapetazo de audiencia asegurado. Pero no: las leyes de la Unión Europea contra los monopolios son tolerantes con las compañías eléctricas, pero son especialmente inflexibles cuando se trata de concursos televisivos. Christian Gálvez y Juanra Bonet tienen prohibidísimo trabajar juntos.

Competid, competid, malditos. Así que hoy a la hora de la cena en Telecinco veremos un plató nuevo, nuevas pruebas que sustituirán a las anteriores. Van a renovar la realización, la infografía, las cortinillas, las melodías, maquillaje y peluquería, al público presente, al ausente, el catering y el tatuaje del antebrazo del presentador. Pondremos la tele y creeremos que Mediaset ha estrenado un concurso nuevo. Por un momento, pensaremos que el cambio es posible y un hilo de esperanza iluminará la preparación de la cena.

Pero será en vano. Llegará el rosco y comprobaremos que nada ha cambiado. Nuevas pruebas, colores e infografías, y Christian Gálvez seguirá diciendo “fallito” y “recuentito” cuando se refiera a las equivocaciones de los concursantes y a los resúmenes que el presentador realiza durante dicha prueba. ¿Para qué, para qué tanta nueva cabecera carísima, tanto trabajo de carpintería en el plató, si al final tenemos que seguir oyendo “fallito” y “recuentito”? Fallito y recuentito. El horror. Nada cambia nunca. Bueno, yo, que me cambio a “Boom”.

9/9/18

SIN MACGUFFIN NO HAY PARAÍSO


Tengo una buena noticia para ti: no viste el estreno de “Misión exclusiva” en Cuatro. Alegría. Y ahora vamos a ver por qué.

“Misión exclusiva” sigue el día a día de un tipo que dice ser “el paparazzi más caradura del mundo”, así que podía gustar a los amantes de la vieja novela negra que quisieran ver a un cínico y canalla detective armado con una cámara fotográfica en acción. ¿Eres de esos gustos? Entonces tengo que darte otra buena noticia: no viste el estreno de “Misión exclusiva” en Cuatro. Quienes lo vieron solo se encontraron a un pobre tipo que aclara que “con caradura me refiero a que me acerco a un famoso y hablo con él con mucha tranquilidad”, acompañado de dos amigotes que creen ser unos malotes que son la bomba, pero solo andan dando tumbos por Ibiza para hacer unas tristes fotos a famosos. Buf, menudo planazo. ¿Fotos a famosos? ¿Fotos a famosos para qué? ¿Cuál es el fin, el para qué, el Macguffin, la excusa argumental que justifica tanto ir y venir, tanta tontería y tanto aburrimiento? ¿Es por poder decir que estuviste cerca de algún famoso, que te miró, te ignoró, te mandó a la mierda o te denunció? ¿Es por ganar un dinero fácil con solo estar dispuesto a dedicar tu vida a andar detrás de los culos de los famosos que te desprecian? ¿Es por llegar a tener tu propio programa de televisión —en el que cuentes cómo dedicas tu vida a andar detrás de los culos de los famosos que te desprecian— con la esperanza de llegar a hacerte famoso y poder despreciar a los que dedican su vida a andar detrás de tu culo?

Si el Macguffin de “Misión exclusiva” falla, el cómo es peor aún y está a la altura del quién. Así que el arranque del nuevo curso televisivo habrá sido todo lo malo que quieras, pero podía haber sido peor si la noche del miércoles te hubieras quedado viendo este despropósito de playas, discotecas y fotos digitales. Ya solo me queda despedirme dándote una última buena noticia: no vas a ver ninguna futura entrega de “Misión exclusiva” en Cuatro. Y además sabes por qué. Alegría.

8/9/18

EL PELELE DE FRANCO


Qué buena la denuncia de la Fundación Francisco Franco a “El intermedio”. Da una vidilla al programa que le viene de perlas. La Asociación para la defensa del Valle de los Caídos ya había hecho un gran favor a Wyoming y compañía llevándolos a los tribunales por sus bromas sobre la gigantesca cruz del gran chirimbolo. Cuánto juego dio y qué bien lo pasamos gracias a su denuncia. Pero, escarmentados con la colleja que le dio la justicia al archivar aquella querella sin pies ni cabeza —sobre  todo cabeza—, iba a ser difícil que ninguna asociación ultra volviera a cometer el mismo error de entrar al primer trapo rojo que agitara Wyoming. Así que “El intermedio” hizo muy bien en coger el toro por los cuernos, y llegar a un acuerdo con él para torearlo de mutuo acuerdo.

Que “El intermedio” se coordinase con la Fundación Francisco Franco para repetir la jugada con otra denuncia loca permite que ambos resulten beneficiados. Unos porque pueden alimentar sus guiones y estirar el tema del destino del cadáver del dictador durante una buena temporada. Y otros porque pueden usar el programa de caja de resonancia para ganar una presencia mediática que no se corresponde a su respaldo social. Este provechoso acuerdo garantiza el éxito de cualquier parodia que haga “El intermedio” con el pelele de Franco, lo que explica que los guionistas de “El intermedio” no se lo hayan currado mucho y rellenaran esta semana con guiones de sainete, humor de burdo grano grueso, y el fácil recurso a los golpes y trompazos al muñecote. También explica que la Fundación haya hecho un comunicado de chichinabo que derivando de Aristóteles a Napoleón va de lo grandilocuente a lo risible.

Otra cosa es que se descubra que no, que en realidad no hay montaje, y que realmente la Fundación lleve al programa a los tribunales. En ese caso, no hay duda: hacen falta más guiones de sainete y más humor de burdo grano grueso. Hace falta, en fin, darle más leña al pelele de Franco. Y al muñeco, también.

7/9/18

LAS PERSONAS PUEDEN CAMBIAR

Y la prueba está en “Maigret”, la serie de la BBC sobre el comisario francés creado por Georges Simenon y que se puede disfrutar en Filmin. Es una magnífica serie dramática que recrea algunos -dos por temporada- de sus casos más célebres, acentuando la dimensión psicológica de cada crimen. La ambientación en el París de la primera mitad del siglo XX, perfecta. El guion, impecable. La realización, delicada y pictórica contra el estilo gris y lineal de Simenon, notable. Ah, y un pequeño detalle: Jules Maigret está encarnado por Rowan Atkinson. Quizá este nombre no les suene. Se lo diré de otra manera: Jules Maigret está encarnado por Mr. Bean.

Mr. Bean. El Mr. Bean de “Mr. Bean”. Sí, en el que están pensando. La psicología lleva casi un siglo discutiendo acaloradamente los límites de la flexibilidad en la personalidad humana. ¿Nacemos ya con un carácter prefijado? ¿Es la conducta humana estable y consistente, o cambia en función de las circunstancias situacionales? En definitiva, ¿es posible el cambio o la psicoterapia sólo puede aspirar a retocar detalles secundarios de nuestro temperamento? Se han realizado miles de investigaciones, decenas de miles de publicaciones. Y todos los debates en todos los congresos podrían haberse sustituido por un repaso a “Maigret”.

Porque si Rowan Atkinson ha sido capaz -y lo ha sido- de pasar de ser Mr. Bean a ser el comisario Maigret, entonces queda demostrado que la personalidad es contextual y su flexibilidad no conoce límites. Es cierto que durante los primeros minutos del primer capítulo estamos seguros de que Maigret va a terminar cada plano chocando contra una lámpara carísima o poniendo una mueca irrisoria. Pero pronto su pipa empieza a llamarnos más la atención que sus orejas, y terminamos el episodio preguntándonos cómo este personaje pudo haber sido interpretado por otros actores en el pasado. Hay motivos para la esperanza: las personas pueden cambiar. Por ejemplo, yo ya no podré volver a ver “Mr. Bean” sin que me extrañe lo patoso que se ha vuelto el comisario Maigret.

6/9/18

LOS HUSOS, LOS USOS Y DIOS


Y dale. Que no, que no lo estáis entendiendo. Si cambiamos de huso horario no cambiará el momento del día en el que nos levantamos, ni en el que comemos ni en el que salimos del trabajo. Sólo cambiará la hora, es decir, el nombre que le ponemos a ese momento. El momento del día viene marcado por la posición en la que se encuentra el sol en el cielo. Los humanos, que nos caracterizamos por nuestra manía por poner nombre a las cosas, hemos puesto nombre a los momentos del día. A un momento le llamamos “las ocho de la mañana”, a otro, “las dos de la tarde”, a otro, “las nueve de la noche”. Pero los nombres son arbitrarios. Se dice que los portugueses comen una hora antes que los españoles. Es verdad, y sin embargo en Vigo y en Oporto comen a la vez, con el sol en el mismo punto de su cielo. En Vigo llaman a ese momento “as dúas da tarde”; en Oporto, “a uma da tarde”.

Es decir, que si cambiamos de huso horario, bastará con hacer las cosas una hora antes en el lenguaje para seguir haciéndolas en el mismo momento en la realidad. Bastará con que el Telediario de las 3 pase a llamarse el Telediario de las 2 para que sigamos viéndolo en el momento del día en el que lo veíamos antes. El nuevo programa de Alfonso Arús se emitiría en el mismo momento del amanecer que ahora, que pasaría a llamarse las seis y media, y podríamos seguir no viéndolo igual que no lo vemos ahora. Sólo si Antena 3 se obcecara en mantener su informativo a las 9 de la noche tras el cambio de huso, estaría cambiando el momento del día en el que lo emite por su empeño en mantener fija la palabra con la que llama a ese momento.

Tan lingüística es la naturaleza humana, que con frecuencia la realidad se pone al servicio de las palabras y no al revés. Oyendo lo que se está comentando estos días, parecería que es el reloj el que manda sobre el sol y no el sol el que manda sobre el reloj. Debería meditar sobre esto el juez que quiere encausar a Willy Toledo por sus palabras sobre un dios.

5/9/18

REGADORES REGADOS Y PATINADORES LOCOS


Si todavía nos reímos con “El regador regado” (1895) de los hermanos Lumière (un minuto para contar la historia de un jardinero que termina empapado) o con las tartas estampadas en la cara de un policía que tiene la mala idea de meterse con Charlot, es lógico que nos sigan haciendo gracia esos programas que emiten vídeos con tipos que se caen de la bici por hacer el canelo, niños que resbalan en una piscina de plástico, columpios que se rompen por exceso de peso o trastazos descomunales que siguen a los intentos de forzar las leyes de la física como un “casting” de “Operación triunfo” sigue al fin de la explotación veraniega de los concursantes de la última edición. Concedámoslo. El regador regado, el policía con la cara llena de tarta y el chavalete que se estrella contra el suelo después de intentar hacer el pino en un patinete tienen su gracia. Sin embargo, un programa de televisión que emitiera vídeos de jardineros que riegan, policías que miran, tipos paseando en bici en plan “Verano azul”, niños que juegan en la piscina con un patito de goma, columpios que se mecen hipnóticamente bajo la dirección de un viajero prudente o jóvenes en patinete respetuosos con la física no tendría gracia y estaría tan condenado al fracaso como emitir en Netflix una serie protagonizada por Carlos Herrera y dirigida por José Luis Moreno. ¿Qué quiere decir esto? Que el regador regado y las tartas en la cara siempre tendrán más gracia que el regador que riega y las tartas en la mesa. Y algo más.

El sociólogo Johan Galtung señala que si un periódico se publicara una vez cada cincuenta años, no prestaría atención a medio siglo de chismes de famosos y escándalos políticos, sino que informaría de cambios globales trascendentales como el aumento de la esperanza de vida. Del mismo modo, un regador regado o un joven que se estrella por intentar hacer el pino en su patinete pueden ser noticia del día, pero de ningún modo son acontecimientos dignos de figurar en un repaso de los últimos cincuenta años porque lo cierto es que los jardineros no suelen terminar regados y los patinadores no acostumbran a hacer el pino en su vehículo. Un regador regado o un patinador imprudente abrazando el suelo hacen gracia porque no son tendencia. Lo preocupante sería que un programa con regadores que riegan y patinadores que patinan fuera un éxito. Mientras los tartazos en la cara y los patinadores locos nos hagan gracia, todo irá bien. Y ese argumento de mierda es lo único que se me ocurre para aceptar no sólo que el verano se acaba sino que, ay, Ángel Garó y Aurah Ruiz serán dos de los concursantes del próximo “Gran Hermano VIP”. Uf.

4/9/18

¡SÍ, SE PUEDE!


¿Se puede hacer en la tele magia con la magia? Sí, se puede. Cuesta creerlo viendo ese estrambote de “Pura magia” en La 1, pero se puede. Lo demostró el gran Juan Tamariz con su maestría, su violín invisible y su personal magia personal. Lo demostró Cuatro emitiendo hace diez años el mágico “Nada x aquí”, que nos encantaba y nos tenía encantados. Pero “Pura magia” es un horror. Es bueno haciendo escapismo y cambiando de día y hora de emisión para huir del desastre. También haciendo desaparecer a su audiencia hasta meter a los cuatro gatos que lo ven en una cajita así de pequeña. Incluso nos desconcertó con un pase mágico impresionante: conseguir que TVE renovara por esta segunda temporada a pesar de haber firmado el verano pasado un estreno tan malo y con tan malos resultados como los que tiene ahora. En fin, que antes creíamos que la mejor forma de quitar magia a la magia era desvelar los trucos, pero ahora sabemos que es peor hacer un talent show como este que perpetra la productora de Javier Cárdenas.

¿Se puede hacer en la tele un montaje cuando se denuncia un montaje? Sí, se puede. Lo demuestran en Telecinco cada vez que organizan en el plató un montaje para discutir si es un montaje la noticia sobre el que están discutiendo. Los habituales de la cadena saben que la noticia es un montaje, y saben que la discusión sobre si la noticia es un montaje también es un montaje; pero no cambian de cadena. Creerán los pobres que saberlo los hace más listos que los listos que viven de ellos, de sus montajes, y de sus montajes sobre sus montajes.

¿Se puede hacer en la tele humor hablando del humor? Sí, se puede. Lo demostraron en la vuelta, el pasado sábado, de “laSexta noche”, los grandes mongoles Edu Galán y Darío Adanti. No es fácil hacer el doble salto mortal de reflexionar sobre el humor con humor hablando de los límites del humor sin romper los límites de la sensatez y la inteligencia. Pero lo consiguen. Siguiendo su ingenio, también nosotros podemos hacer esas piruetas y caer de pie sin retorcernos el tobillo.

3/9/18

AMIGUITAS Y CONOCIDITAS


No se me ocurre ninguna forma de justificar la existencia del programa “Amigas y conocidas”, así que solo puedo alegrarme de su desaparición. TVE lo presentaba como una “tertulia de mujeres que hablan de la vida sin tapujos”, y puede que hasta creyera que suponía un avance en la lucha por dar más protagonismo a las mujeres para que accedan a puestos tradicionalmente ocupados por hombres, algo que deben asumir incluso los más reaccionarios, aunque solo sea porque nuestra sociedad no puede seguir dando la espalda a la mitad de su població. Pero no lo era.

La presentadora, Inés Ballester, en su despedida se presentó como víctima de una cancelación arbitraria e injusta: “Mujeres de diferentes sensibilidades, diferentes trayectorias e ideologías cada mañana nos hemos sentado en una mesa para hablar de la vida. Hemos dado espacio, tiempo y voz a muchas mujeres”. Sí, a mujeres a las que se les daba visibilidad y total libertad para hablar y decir lo que quisieran siempre y cuando se sometieran y aceptaran tratar de los asuntos que el programa decidía que debían tratar, y que eran en su gran mayoría temas ligeritos, banalidades, curiosidades muy cuquis, vestiditos, pijaditas, y mucho cotilleo, famoseo y petardeo. Es dañino, muy dañino, creer y hacernos creer que hablar de eso es “hablar de la vida”. Eso es solo una parte de la vida superficial y menor que ni es, ni debería ser, ni una tele pública debería presentar como un asunto propio de las mujeres que estén en el plató, ni de las mujeres que ven la tele. Que durante cuatro años hayan pasado por el aro “mujeres de diferentes sensibilidades, diferentes trayectorias e ideologías” solo profundiza la derrota que supone que cualquier mujer, por el hecho biológico de serlo y al margen de su sensibilidad, trayectoria e ideología, deba aceptar un planteamiento tan limitador, reaccionario y perverso.

Es una derrota defender desde la tele pública que la vida no es lo que sucede mientras estás ocupado haciendo otros planes, como decía John Lennon, sino ese batiburrillo de asuntitos de los que trataba “Amigas y conocidas”. Por eso su desaparición es nuestra victoria.

2/9/18

PRODUCTORA APLASTA A TRABAJADORES


Samanta Villar, la periodista televisiva especializada en sí misma, debería darse más protagonismo en sus programas sobre sí misma. Es duro decir esto, pero es lo que hay. Villar debería vigilarse más de cerca, seguir con más atención su propia vida, dar un paso más en su autoespecialización. Empezando por las redes sociales. Si Villar, como follower, leyera con más interés todo lo que Villar, como influencer, escribe en Twitter, se daría cuenta de que tiene ante sus narices una idea estupenda para un programa de televisión realmente interesante que nadie ha hecho aún.

Hace unos días, la influencer Villar tecleó unos tuits en los que denunciaba que es muy habitual que las productoras y las cadenas de televisión se ahorren una pasta despidiendo durante el verano a sus trabajadores (redactores, guionistas, cámaras, montadores, productores…) para volver a contratarlos en otoño con la nueva temporada. Un programa sobre este asunto denunciando casos y dando nombres sería una auténtica bomba que muchos veríamos con interés, empezando por el Ministerio de Trabajo. Lo extraño es que a pesar de que la influencer Villar se esfuerza en captar su propia atención hablando en Twitter de sí misma contando su propio caso (denuncia que tiene que recurrir a diferentes triquiñuelas para que el equipo de su programa sí cobre las vacaciones en vez de tener que fastidiarse en el paro), la follower Villar no se entera y no ve que se tiene a sí misma delante de sí misma.

Empieza una nueva temporada televisiva. Villar y su equipo deberían tener el empuje y el valor necesarios para hacer un programa sobre los programas que tienen vacaciones de verdad y los que no. A no ser que se lo impida la productora que los contrata, claro. En ese caso, habrá que concluir que, en efecto, tijeras cortan papel, papel envuelve piedra, piedra aplasta lagarto, lagarto envenena a Spock, Spock aplasta tijeras, tijeras decapitan lagarto, lagarto se come papel, papel desaprueba a Spock, Spock desintegra piedra, y, como siempre, productora aplasta a trabajadores.

1/9/18

¡GOOOL DEL SEÑOR!


Un señor promociona en su web la serie “Isabel” que TVE emitió hace un lustro, y hay quien se escandaliza. A lo tonto. Él es un cura católico y ella Isabel la Católica, así que es normal que promocione la serie igual que defiende la canonización de la reina aportando testimonios de “valor inestimable” de “grandes políticos, poetas y sabios” como, por ejemplo, Francisco Franco (como poeta, supongo): “En la vida de la Reina Isabel tenéis todas un libro para el estudio. Ella conoció también los tiempos turbulentos y materialistas; ella se vio abandonada también a la corrupción y al vicio. Pero supo mantener la pureza de fe y la pureza de sus virtudes”.

Es cierto que el señor atenta contra la Ley de Propiedad Intelectual porque ofrece descargas ilegales de una versión censurada de ayuntamientos carnales, culos y tetas que, menos o más, turben a los espectadores. Pero también es normal. Ahí está el ejemplo de Pío IV, que mandó tapar los desnudos de la Capilla Sixtina para que los cardenales no se distrajeran en los cónclaves e hicieran papa a tipos como él. O la versión oficial que da el Estado Vaticano de las últimas declaraciones del papa Francisco al volver en avión de Irlanda a Roma. Su consejo de tratar la homosexualidad infantil con “psiquiatría” fue censurado, según la Sala de Prensa de la Santa Sede, “para no alterar el pensamiento del Papa”. Seguro que eliminar “imágenes indecentes”, “escenas inconvenientes” e “innecesarias imágenes de sensualidad o simplemente impúdicas” de la serie “Isabel” sirve también para no alterar el pensamiento de sus autores. ¡Y menos escrúpulos ridículos con las descargas ilegales! Si este señor cura promociona la “sana censura” igual que aquél elogiaba la “santa ira”, a ver por qué no va a haber sanas y santas descargas ilegales.

Alegrémonos, porque el sitio web del señor “dedicado a la apologética histórica y a la falsificación de la realidad” sea tan eficaz, al menos, en la falsificación de la realidad. Y por haber corregido a alguna de sus ovejas descarriadas que no vio la serie: “No me dio ganas de verla, pensé que favorecerían a los moros y harían ver mal a los reyes. Bueno, parece que le erré. Gracias por el esfuerzo”. ¡Señor! ¡Señor…! ¡Goool! ¡Goool del señooor!

31/8/18

¡SIN CÁRDENAS!


¡Yabadabadú! Esta es, con pelos y señales, mi reacción al conocer la definitiva cancelación del programa de Javier Cárdenas. Ahora, para rellenar, les contaré otras reacciones ante esta noticia bomba.

Un tío de Bilbao pide a TVE la vuelta del viejo concurso “Qué apostamos”. Él sería el primer participante porque asegura que, si le ponen una grabación con cualquiera de las intervenciones de Cárdenas en “Hora punta”, ¡es capaz de entender lo que dice! TVE ha rechazado la propuesta pues considera imposible encontrar a alguien que también entienda a Cárdenas y pueda hacer de juez, por lo que es imposible valorar si el bilbaíno realmente entiende a Cárdenas o no.

El Ministerio de Medio Ambiente anula la fabricación y distribución de recipientes específicos en los que la población debía depositar los residuos tóxicos y peligrosos que, en forma de ininteligible galimatías, expulsaban las teles que sintonizaban “Hora punta”.

Vuelve a los niveles normales el número de bajas laborales entre los trabajadores de TVE encargados de subtitular “Hora punta” para la web de la casa. No se sabe a qué se debe esta mejoría, pero sí que el número de bajas se había disparado justo con la llegada de Cárdenas a La 1. Todas eran bajas reales por depresión, ansiedad y estrés laboral, tal y como había comprobado el Servicio de Inspección Médica cuando, extrañado, examinó a los enfermos en busca de fraude.

Los autores del “Diccionario Cárdenas-Español; Español-Cárdenas”, paralizan la edición de cien mil ejemplares con la que tenían pensado forrarse. No se oponen al fin del programa porque reconocen que era infumable, pero sí lamentan que no hubieran avisado antes.

La Asociación de Logopedas Afectados Por Cárdenas convoca una reunión extraordinaria de urgencia para disolverse. Esta asociación se había formado para denunciar los problemas que estaba causando Cárdenas al hacer creer a la población que si hablar y vocalizar correctamente no es importante ni para ser locutor en la tele pública, es que no es importante para nada.

30/8/18

LOS CHIRRIDOS Y LA ESTRIDENCIA


En pleno directo, un técnico entra en el plató y se arrodilla ante la presentadora del programa para arreglar un problema de sonido con su micro. Sorprendida, la presentadora reacciona bromeando: “Este es el sueño de cualquier mujer, que se le arrodille aquí un hombre”. Sí, es guasa, pero ¿no hay algo que chirría?

Chirría que Sonsoles Ónega, la presentadora, haya elegido una broma tan machista pudiendo haber disparado desde el otro lado de la trinchera: “Este es el sueño de cualquier machirulo, que el sueño de toda mujer sea que se le arrodille aquí un hombre”. Por ejemplo.

Chirría que la presentadora de “Ya es mediodía”, un programa que Telecinco estrenó para rematar las mañanas del verano hablando de actualidad política, se haya atrevido a hacer gracias en directo mientras trabaja con asuntos serios, un jardín del que solo es capaz de salir airoso Matías Prats, presentador de los informativos de Antena 3.

Chirría que hayamos logrado ver con normalidad que las mujeres sean, porque lo son desde hace décadas, presentadoras, pero que no nos llame la atención que quienes se ocupen de asuntos técnicos en la tele sigan siendo hombres y no veamos mujeres en esos puestos.

Chirría que Telecinco haya ocupado la franja horaria que durante años contaminó “Mujeres y hombres y viceversa” con “Ya es mediodía”, un programa serio que aborda la actualidad de forma seria y que cuenta con colaboradoras tan serias como Cristina Fallarás.

Da igual que todo lo anterior chirríe. Cualquier chirrido queda sepultado por la gran estridencia que lo preside todo. “Ya es mediodía” arrancó en junio con un perfil serio que ya no tiene. La audiencia de Telecinco no entendía qué pintaba ese programa en su cadena, así que la empresa lo cambió: ahora trata de cotilleos, y cuenta con los colaboradores y personajes habituales de la casa. Lo estridente es ver lidiar con Alba Carrillo, Sofía Suescún y el clan Matamoros a Ónega, a la que Telecinco presenta como “experta cronista parlamentaria”.

29/8/18

EN EL METRO CON CHURCHILL


El momento más emocionante de “El instante más oscuro” (Movistar +), la película que bucea en los terribles días en los que Winston Churchill, elegido primer ministro del Reino Unido, tenía que decidir si su país negociaba la paz con Hitler o si lucharía hasta el final contra la amenaza nazi, no es el famoso discurso de Churchill en la Cámara de los Comunes (“Lucharemos en las playas…”), ni el tenso primer encuentro entre el político y el rey Jorge VI, ni siquiera las tiernas conversaciones de Churchill con su esposa y su secretaria  personal, sino el encuentro de Churchill en un vagón del metro con un grupo de ciudadanos que, con enorme entereza, le convencen de que la rendición no es una opción. De acuerdo, el motor de la historia no es un vagón del metro londinense (ni el tamaño de la nariz de Cleopatra, ni las hemorroides de Napoleón en Waterloo, ni los dolores de muelas que sufría Stalin), pero no sé qué es más sorprendente, si ese corto viaje en metro de Churchill que cambió la historia, o la conmovedora cita que inicia Churchill y que, de forma inesperada, concluye uno de los ciudadanos que le acompañan en el vagón.

“¿Qué mejor manera de morir puede tener un hombre que la de enfrentarse a su terrible destino, defendiendo las cenizas de sus padres y los templos de sus dioses?”. Así se refiere el historiador británico Thomas Macauly a Horacio Cocles, el héroe romano que, según la leyenda, defendió en solitario el puente Sublicio, que conducía a Roma, contra los etruscos de Lars Porsena. Me gusta pensar que unos minutos en un vagón del metro pueden tener profundos efectos históricos, pero me encanta creer que un ciudadano británico puede conocer la leyenda de Horacio Cocles y aplicar su ejemplo a un momento histórico en el que su país se enfrenta al horror del nazismo. ¿Para qué sirve la cultura clásica? Sirve, por ejemplo, para seguir el hilo de los pensamientos de Churchill en un vagón del metro o para estar decidido a defender las cenizas de los padres y los templos de los dioses (o sea, la democracia parlamentaria) ante los etruscos (es decir, los nazis). Todo esto es muy idealista, claro. Muy peliculero. Churchill decide en un vagón de metro que su país luchará contra la Alemania nazi en las playas, los campos y las calles, y el puente Sublicio conduce a Londres. La historia no funciona así. Pero nuestros hijos deben estudiar en la escuela a los viejos griegos y romanos no para cambiar la historia, pero sí para entender a Churchill.

28/8/18

SYMPLOKÉ

Darren Aronofski seguramente no lo sabe, pero su ab-so-lu-ta-men-te ma-ra-vi-llo-sa serie documental “One strange rock” (aquí, quién sabe por qué, “Nuestro planeta”, National Geographic) debería haberse llamado “Symploké”. Al menos, el verdadero tema del que trata esta obra es la symploké platónica, la idea de que en el cosmos unas cosas tienen que ver con otras, ni de forma caótica, ni de forma aislada, formando una red ni continua y homogénea, ni dispersa y desmembrada. “One strange rock” no trata sobre geología, ni astronomía, ni biología, sino sobre las relaciones entre la Tierra, el espacio exterior y los seres vivos en un planeta que, desde los ojos de un astronauta, se ve como un todo, aunque no como una unidad.

Vean “One strange rock”, háganme caso. Pertenece a la estirpe de las grandísimas series documentales que se van a estar revisando durante los próximos años. Juega en la misma liga, y sólo pierde por poco ante “Cosmos” o “Planet Earth”. ¿Qué tiene que ver el sexo con que los efemerópteros no tengan aparato digestivo? Los vientos del norte de África transportan polvo mineral hasta la selva amazónica, lo que cambia la vegetación y las corrientes atmosféricas de esa parte de Sudamérica, repercutiendo en la composición del hielo del Polo Norte. ¿Conoce la relación entre las tormentas solares, el nitrógeno de los cadáveres de los salmones y las fumarolas sulfurosas de las fosas submarinas abisales?

Con su concepto de “symploké”, Platón entiende que el conocimiento sólo es posible en un mundo en el que ni todo está aislado respecto de todo, ni todo está relacionado con todo. Es la idea que vertebra la serie de Aronofski conducida por Will Smith -¡el príncipe debe leer!-. “One strange rock” no trata sobre cosas, sino sobre relaciones entre cosas. Ya contábamos con grandes series documentales sobre física o zoología. Por fin, gracias a National Geographic, contamos ahora con la primera gran serie documental sobre, -atrevámonos a decirlo-, filosofía.

27/8/18

UN MOTIVO, SÓLO UNO, PARA MANTENER A EDUARDO INDA


Es marrullero, tramposo, chulesco, mentiroso. Convierte todas las conversaciones en las que interviene en situaciones malrolleras que no apetece seguir viendo. Difunde bulos que no ha contrastado. Desciende al plano personal para insultar y descalificar a todos los demás periodistas con los que discute. Embrolla los asuntos, cambia de tema con una desfachatez pasmosa siempre que se ve acorralado, le importa medio pito cuál haya sido la pregunta que le ha dirigido el presentador. Tiene modos de matón, de tipo faltón y desagradable, es muy torpe argumentando y parece estar únicamente interesado en su promoción personal dentro de la televisión basura cada vez que habla, sea sobre Francisco Franco, Pedro Sánchez o la inmigración. Ofende a la inteligencia de la audiencia. Pésimo compañero. Auténticamente maleducado. De risotada macarra fácil y agresiva. No muestra la menor consideración hacia el trabajo de los redactores y los guionistas de los programas en los que participa. Interrumpe chillando las intervenciones de todos los demás contertulios y después se indigna si es interrumpido por alguno de ellos. No sabe perder. No sabe ganar. No sabe empatar. Amarillista. Demagogo. Victimista. Sensacionalista. Exagera. Tergiversa. Distorsiona. Lleva demasiados años sin destapar una exclusiva de mediana importancia. No aporta absolutamente nada a ninguno de los debates en los que participa. Desagrada por igual a los espectadores de izquierdas y de derechas. Es previsible, facilón, chusco, muy pero que muy ridículo. En cada programa protagoniza dos o tres momentos de auténtica vergüenza ajena para cualquier persona que ame los debates televisivos. Su presencia es el motivo principal por el que muchos espectadores deciden no ver las tertulias en donde aparece.

¿Alguien puede darme un motivo digno, sólo uno, que tenga que ver con el periodismo, para que Eduardo Inda siga apareciendo en “La sexta noche”?

26/8/18

LUZ, MÁS LUZ


En la radio se ve mejor el telediario. “El patrimonio de las clases medias crece, cuando crece, al uno o dos por ciento, mientras que la economía corporativa anda cerca del 20. No es que sean más pobres, pero hay una minoría que se va cada vez más lejos. Esa es la cuestión. Y entonces viene el nacionalismo, porque nos cuesta mirar hacia arriba, y miramos hacia abajo: la culpa la tienen los sirios que vienen, los africanos que cruzan el Mediterráneo, y, allá en los EE.UU., los mejicanos. Miramos la mano de obra que puede venir que nos está complicando, y no miramos la fabulosa concentración de la riqueza que hay en la economía corporativa”.

El telediario escupe imágenes fugaces que pasan rápido y se amontonan con las de años y décadas anteriores. La radio va más despacio y da tiempo a mirar. “Estamos planteando que el crecimiento es indefinido y eso es una mentira de nuestra civilización. Pero tiene tal impacto cultural que los africanos están mirando la vidriera del bienestar europeo y quieren abalanzarse sobre Europa. Y Europa no entiende que hay que ir allá: hay que levantar África para que no venga. Europa olvida lo mucho que saqueó África. Si le pagara no más que el interés de la deuda histórica que le debe… Los gobiernos se cierran a eso. Se cierran así como así a la inmigración, aunque Europa vomitó millones de hombres. España vomitó un millón que cayó en Méjico, no hace tanto, pero se olvida. Y el alud de italianos al Río de la Plata y a Estados Unidos... Y ahora Europa se asusta. Sería más sencillo un plan Marshall para África”.

“Cinco continentes” es un programa de información internacional de RNE que ilumina rincones que el telediario deja a oscuras. El jueves entrevistó al expresidente uruguayo José Mújica y encendió todos los focos. “El mundo no quiere hacerse cargo de lo que ha desatado. Si los africanos estuvieran como hace 300 años viviendo de la caza, la pesca y un poco de agricultura, no tendrían necesidad de emigrar. Pero fue Occidente quien los metió en la cultura de Occidente. Les prometió algo que no les dio. Y ahora no quiere asumir las consecuencias”.

Luz, más luz. “Daba la impresión de que caminábamos a un mundo sin fronteras, y abruptamente reaparecen. Tal vez no sean otra cosa que las cicatrices de la historia”.

25/8/18

TELETELETRABAJO


Telecinco dice que “GH VIP” empezará en septiembre. Es mentira, ya empezó. Lo hizo con las promociones, pistas, anuncios, declaraciones, desmentidos, dimes y diretes sobre la lista de participantes. Que el nombre del espacio aún no salga en la parrilla de la programación del día es lo de menos.

“GH” nació como era una forma de ocupar largas noches de programación. Creció arrasando toda la programación de una cadena. Hoy ha mutado y se ha diversificado tanto que es una mancha escurridiza y pegajosa que lo invade y lo envuelve todo. Todos los programas del día. Todos los días de la semana. Todas las semanas de Telecinco. Todas las cadenas de Mediaset. De mil formas. Un par de ejemplos de estos días: cuando Chabelita amenaza indignada con demandar a “Sálvame” por mostrar una foto suya con un miembro de La Manada, lo que hace es calentar motores para participar en “GH VIP”. Cuando Alessandro Lecquio se chulea diciendo en “El programa del verano” que nunca participará en “GH VIP” ya está participando en “GH VIP”. Los prolegómenos y trifulcas previas al ingreso o no en el concurso —cuando aún no nació oficialmente— son tan importantes como las alianzas y guerras que dan paso a las expulsiones o no del concurso ya en marcha.

Pero, esta semana, la gran aportación de esta telebasura al mundo audiovisual fue la llamada telefónica en directo a “Sálvame” de un exconcursante de la ganadería de “GH VIP”. Carlos Lozano estaba enfadadísimo porque le acusaban de estar con una mujer con la que engañaba a la mujer con la que había engañado a su mujer. Algo así. Su llamada consiguió hacer una gran bola tan vacía, montar una trifulca tan tonta, armar un guirigay tan ridículo que mereció que le pagaran tanto como la recua que se había tomado la molestia de maquillarse y salir al plató. Así que tenemos nueva categoría laboral. Hay quien, para no tener que trabajar, trabaja en la tele. Lo suyo es el “teletrabajo”. Y hay quien, para no tener que trabajar ni tener que trabajar yendo a la tele, trabaja por teléfono. Prefiere el “teleteletrabajo”. Lozano no es un caradura: es un adelantado, un visionario, un pionero.

24/8/18

"EL VIEJO SHELDON"

“Los Simpson” puede durar para siempre. “The Big Bang theory”, no. Ser un dibujo animado tiene ventajas e inconvenientes. Entre las primeras destaca el hecho de no envejecer. Entre los segundos, el hecho de no existir realmente. También los seres de carne y hueso llevan una existencia ambivalente. Entre sus defectos sobresale el lento envejecimiento hasta la desaparición final. Entre sus virtudes se cuenta el pequeño aunque significativo detalle de llevar una existencia real. Cuando “Los Simpson” comenzó en 1989, Homer Simpson tenía cuarenta y pocos años. Hoy tiene cuarenta y pocos años. Cuando “The Big Bang Theory” comenzó a rodarse en 2007, Jim Parsons, el actor que encarna –“que encarna”, “que da vida”, “que interpreta”, no hay forma de referirse a lo que hace Parsons sin usar términos de una feroz carga filosófica- a Sheldon Cooper, tenía 33 años. Cuando se emita por la televisión mundial el último capítulo de la última temporada de la serie, tendrá 46 años. Depende de para qué, pero, en líneas generales, yo prefiero a los seres de carne y hueso que a los dibujos animados.

Y los fans que lloran desesperadamente en las redes sociales tras el anuncio del final de “Big Bang” lloran desesperadamente porque no seamos todos seres de dibujos animados. Sheldon Cooper, con sus muecas pixeladas, su dicción estereotipada y sus camisetas de colores warholianos, ha sido el personaje real de la historia de la televisión que más cerca ha estado de vivir dentro de un comic. Y, en espejo, esta serie de cabeceras, cortinillas y guiones cronometrados también nos permitía no envejecer a los seguidores. Pero, por mucho que se empeñen los del maquillaje y peluquería, no se puede tener 50 años y pedir que te canten “Dulce gatito” cuando estás enfermo en la cama. Ni verlo desde nuestros sofás. Rindámonos a la realidad. O, como mucho, negociemos con ella una pequeña trampa: un spin-off, una postcuela, “El viejo Sheldon”, mucho más interesante que "El joven Sheldon". Para aceptar el paso del tiempo sin dejar de ser dibujos animados.

23/8/18

EL FASCISMO COMO COMEDIA


Urge la exhumación de los restos de Francisco Franco, su retirada del Valle de los Caídos y su discreta reubicación en donde la ley y la familia estimen oportuno. Pero no por grandes cuestiones de resarcimiento de afrentas milenarias. Si hay que deshacerse rápidamente del cuerpo -no “de los huesos”, como estamos oyendo; este tío fue embalsamado, y no sabemos cómo será la mojama nacionalsindicalista con la que nos encontraremos ahí dentro- del dictador y sacar este asunto de las tertulias televisivas es sobre todo para evitar que Pilar Gutiérrez se consolide como personaje televisivo y empecemos a verla por todas partes, desde “Pasapalabra” a “GH VIP”.

¿Pilar Gutiérrez? ¿Quién es Pilar Gutiérrez? Si se han hecho esta pregunta al terminar de leer el párrafo anterior son ustedes personas afortunadas. Pilar Gutiérrez preside no sé qué asociación de defensa de Franco, y las cadenas televisivas se han encontrado con una perita en dulce para elevar la audiencia de sus tertulias veraniegas matinales dado su ametrallante discurso impermeable en donde los illuminati hacen masa con el sionismo internacional, la terminología psiquiátrica de los años 50 para desacreditar a presentadores y contertulios, y las advocaciones a la providencia divina. Cree que la llaman porque en España empieza a amanecer, pero la llaman única y exclusivamente para reírse de ella, reacción que ella pone verdaderamente fácil. Alguien debería decírselo.

Que el fascismo haya terminado como un recurso risible y facilón en las tertulias de chichinabo es tranquilizador e inquietante a la vez. Pero no conviene abusar del tonto. Como este asunto siga sin estar cerrado cuando llegue septiembre nos encontraremos con Pilar en “La sexta noche”, y de ahí a “El club de la comedia” o “Supervivientes VIP” sólo hay un paso. Marx dijo aquello de que en la historia todo sucede dos veces: la primera como drama y la segunda como comedia. Si hubiera vivido en la actualidad habría dicho que en la historia todo aparece en dos programas: el primero, el NODO; el segundo, “Zapeando”.

22/8/18

MANERAS DE DESNUDARSE


Marilyn Monroe sigue siendo noticia muchos años después de su muerte. Por fortuna, esta vez el motivo del regreso de Marilyn a los telediarios no es otra hipótesis sobre su suicidio-asesinato-muerte accidental, ni algún dato escabroso sobre su vida que a nadie se le había ocurrido todavía inventar, ni una nueva adicción que añadir a la lista de sus adicciones (en el caso de Marilyn, hasta su afición a la poesía es considerada por algunos como una adicción), ni otro estudio psicológico que predice a posteriori las causas del colapso de la actriz más amada por los espectadores y por las cámaras. Esta vez el motivo es más cinéfilo, y a la vez muy propio del universo de Marilyn, porque ha aparecido la secuencia, que se creía perdida para siempre, del desnudo de Marilyn Monroe en la película “Vidas rebeldes”. John Huston, el director, había descartado esta secuencia porque la consideraba innecesaria para la historia, pero el productor Frank Taylor la guardó en una lata y, hace unos días, ha sido descubierta. Si Huston no hubiera decidido prescindir de la secuencia (se sabía que había sido rodada porque hay fotos de Clark Gable y de la actriz, que está en la cama cubierta sólo con una sábana), habría sido el primer desnudo de una gran actriz estadounidense en una producción de Hollywood. Y, así, “Vidas rebeldes” podría añadir una muesca más en su mito.

No sé si Marilyn llevó, como la mayoría de los seres humanos según H. D.  Thoreau, una vida de desesperación silenciosa. Tampoco sé si Marilyn tuvo una vida feliz pero poco significativa o, por el contrario, fue una mujer con una vida significativa pero muy infeliz. Lo que sí sé es que Marilyn era una actriz maravillosa y que sus películas hacen que nuestras vidas sean más felices y más significativas. ¿Ha visto “Vidas rebeldes”? Es un wéstern que no es un wéstern. Es la última película de Marilyn Monroe y también de Clark Gable, que falleció diez después de finalizar el rodaje. Es una de las últimas películas de Montgomery Clift, enganchado a todo lo que le hiciera olvidar el dolor de su rostro destrozado en un accidente de tráfico. El guion es del dramaturgo Arthur Miller, casado en ese momento con una Marilyn en caída libre. “Vidas rebeldes” también es, desde ahora, la película en la que Marilyn se desnudaba ante Clark Gable. No es una frivolidad, sino justicia poética. Marilyn se desnudó como actriz en su última película. ¿Por qué no mostrar también su cuerpo desnudo? Huston creyó que esa secuencia no era significativa. Huston se equivocó.

21/8/18

CAGALERA SABATER


Disfrutar de la televisión veraniega es fácil si sabes cómo. Por eso vamos a hablar de las dos maneras fundamentales que hay para pasárselo pipa durante el verano televisivo. No hace falta romperse mucho la cabeza. Es la propia tele quien nos las enseña, así que no puede ser tan complicado. Verán qué fácil.

La primera manera de disfrutar de la tele veraniega es poner un sustituto. Los de la tele lo hacen, en cuanto llega el verano pillan quién les reemplace, a ver por qué no íbamos a poder hacerlo nosotros. Además, como está visto que de sustituto vale cualquiera, no hace falta que sea nadie en especial, vale el primero que pilles. Ellos buscan a alguien que se ponga en su sitio ante las cámaras, nosotros buscamos a alguien que se ponga en nuestro sitio frente al televisor. Y que aguante el tirón hasta la vuelta. Como es posible que nadie acepte semejante marrón, puede ponerse de sustituto un muñequín, un espantapájaros o una pelota con ojos. Qué más da, es solo por rellenar el hueco hasta que vuelvas. Como en la tele.

La segunda manera de disfrutar de la tele veraniega es terminar la temporada televisiva cuando ves que la cosa ya no da para más. Se hace así: un buen día anuncias que es la última entrega de la temporada y desapareces. Durante tu ausencia debes decir que estás renegociando el contrato, haciendo algunos cambios importantes o preparando una siguiente temporada repleta de retos. Queda muy elegante. Cuando vuelvas, anuncia que abres una nueva temporada muy ilusionante que contará con grandes novedades. Pero tú sigue viendo la tele exactamente igual y haciendo las mismas cosas de siempre. Como hacen ellos.

Pero para disfrutar de la tele veraniega es importante no sentirse mal por abandonar a quien tanto nos acompaña durante los largos meses de invierno, batamanta y palomitas. Evitaremos los remordimientos simplemente recordando uno de los últimos momentos del verano televisivo. Leticia Sabater el pasado “Sábado Deluxe”: “Me ha entrado una cagalera que he dejado el váter de Telecinco fino”.

20/8/18

VAYA, VAYA, AQUÍ NO HAY PAYA


Venga, Mediaset, vamos a reírnos todos. ¿No acabas de estirar la descacharrante cuarta temporada de “Los Gipsy Kings” sacándote de la manga el divertidísimo spin-off  “El embarazo de La Rebe”? ¿No estás preparando ya una desternillante quinta temporada de “Los Gipsy Kings” con más familias gitanas y más personas gitanas que responden a ese modelo de gitano que has elegido para hacer negocio? ¿No has dejado ya claro que no importa la responsabilidad social de la tele, ni de las empresas ni de las personas si fluye la pasta? Pues venga, da un pasito p’alante, Mediaset. Y a ver si nos reímos todos.

Ahí tienes, por ejemplo, a la familia Matamoros. Bien a mano. De “Sálvame” a “Supervivientes”. De “Supervivientes” a “Sábado deluxe”. De “Sábado deluxe” a “Sálvame”, y tiro porque me toca. ¿Por qué no haces un programa sobre payos con ellos? Un juego de palabras en el título para que parezca una broma y a divertirse. “Los payos S.O.S.” sería un simpático cruce entre “Los payasos de la tele” y “La isla de los famoS.O.S.” Todos nos reiríamos un montón viendo qué barbaridades hacen y dicen estos payos y Mediaset mejoraría el negocio.

Mejor aún, ¿qué es eso de emitir en Telecinco un programa que se llama “Las Campos”? ¿Son payas, no? ¡Pues al cuello! ¿Qué tal emitirlo esta temporada con otro nombre más guay como hace Cuatro subrayando constantemente que las Salazar son gitanas? Viendo que las Campos forman una rentable sociedad anónima el programa podía llamarse “Las hijas famosas y su famosa madre paya S.A.”, o, simplemente, “La paya S.A.”? Se pueden contar cosas de mucha risa. Que la matriarca paya no se jubila porque es una pesetera y le gusta el brilli-brilli. Que la matriarca paya no se jubila porque quiere seguir gobernando su clan payo a toda costa. Que la matriarca paya no se jubila porque los payos no saben disfrutar de la vida. Y si pones a la paya comiendo arroz con Arrocet, y al payo comiendo papaya con la paya, ya iba a ser el despiporre. Venga, Mediaset, vamos a reírnos todos.