6/5/11

EL CASO ANA ROSA

Ana Rosa Quintana está muy dolida porque estas semanas tuvo que aguantar a muchas críticas, pero acaba de darse el gustazo de decir la última palabra y retirarse con la frente muy alta. Lo hizo en su programa en cuanto vio que se archivaba la causa abierta contra ella por el “caso Ana Rosa” (una subtrama dentro del “caso Mari Luz”) sobre los métodos utilizados en el programa con sus "invitados": “Esto para mí es una historia cerrada y acabada”. Coño, Ana Rosa, ya que la historia la abriste tú, déjanos a nosotros ser quienes la cerremos.

No se trata de recurrir ninguna resolución judicial. No va a equivocarse una persona con tantos estudios que trabaja en un juzgado cuando dice que no hubo engaño en “El programa de Ana Rosa” cuando envolvieron con su telaraña a Isabel García (la mujer del acusado en el “caso Mari Luz”): esta colaboró encantada con el espacio porque, aunque gritaba una y otra vez “no me grabes”, el auto considera que “le hacía ilusión estar en el plató de Ana Rosa Quintana afirmando que se convertiría en una mujer muy importante”. De lo que se trata es de que este programa no solo grabe a mujeres poco importantes que, ingenuas, se creen que si la tele les hace caso se convertirán en muy importantes. Se trata de que persiga, acose y acorrale también a mujeres tan importantes como Ana Rosa cuando tienen que ir a declarar a un juzgado. Y da igual que griten “No me grabes”. El juzgado puede archivar lo que quiera, pero “El programa de Ana Rosa” vive del espectáculo, no de resoluciones judiciales (¿acaso dedicó una mañana a analizar la sentencia que condenó hace un mes a Ana Rosa por vulnerar el honor y la intimidad de la actriz Arancha del Sol y su marido, el torero Finito de Córdoba?). Y si una mujer poco importante puede ser condenada por Ana Rosa a la pena de ser perseguida por sus cámaras; una mujer muy importante, por muy importante que sea, también.

5/5/11

HUIR IGNORANDO, ESE ES EL CONCEPTO

A ver si me sale: “Ya lo decía padre: hay que instruir deleitando; ese es el concepto, hijos”. Es una de las cuñas que salpican las divertidas y melodiosas “Melodías pizarras” que los Hermanos Pizarro nos regalan cada tarde de viernes y sábado en Radio 3. Pero si pasamos de la vieja y hermosa música grabada en discos de pizarra en el siglo XX a la nueva y decadente televisión multiplataforma en TDT del siglo XXI la propuesta puede actualizarse así: “Ya lo hubiera dicho padre: hay que huir ignorando; ese es el concepto, hijos”. Y con “El reencuentro” nos salió a la perfección.


Estos días terminó la emisión de “El reencuentro”, uno de esos programas de teleconvivencia prefabricada en la estela de “Gran hermano” con los que Telecinco hace del zapping un deporte de riesgo. Parece ser que lo vio la suficiente cantidad de incautos como para que fuera rentable seguir emitiéndolo hasta tener a punto la nueva edición de “Supervivientes” que empieza hoy y que hará posible que algo siga oliendo a aburrimiento en Telecinco.

Huir de estos programas está bien, pero lo óptimo es poder ignorarlos, algo que no siempre es fácil: organizan trifulcas, amañan escándalos, logran una presencia mediática que obliga a hablar de ellos y hacerles caso, que es de lo que viven. El caso es que de “El reencuentro” no solo pudimos huir, sino que también conseguimos ignorarlo no diciendo ni pío de él. Estaba hecho con restos de serie de teleconvivencias prefabricadas anteriores que se reencontraban y volvían a alimentar el vientre de la bestia. Una manera de evitar molestias como “El reencuentro” es empezar con buen pie evitando los preencuentros. Hoy empieza uno de ellos en formato “Supervivientes”. Si quieren que estas semanas sean tranquilas y evitar las molestias de futuros reencuentros, ya saben: jueguen hoy al desencuentro huyendo e ignorando. Ese es el concepto, hijos.

4/5/11

"CSI" DE LETRAS

En diciembre de 1926, la escritora Agatha Christie, ya famosa gracias a la publicación de “El asesinato de Roger Ackroyd”, su sexto libro de misterio, desapareció sin dejar rastro durante once días. Finalmente, la reina del crimen apareció en un balneario de Harrogate, al norte de Inglaterra, con el nombre de Teresa Neele, una viuda recién llegada de Sudáfrica. La señora Neele no sabía que era Agatha Christie, y algunos creen que su desaparición pudo haber sido un caso de fuga histérico-disociativa, un tipo de amnesia que sirve de escape de una situación intolerable (su madre había muerto y su marido le era infiel). Me gusta pensar que la creadora de Hércules Poirot y Miss Marple se encuentra de nuevo en plena fuga psicógena pero, en vez de alojarse en un balneario con el nombre de Teresa Neele, ha decidido pasar unos días en “Los misterios de Laura” (TVE-1) con el nombre de Laura Lebrel.


Teresa Neele se dedicaba en el balneario a bailar el charlestón y tocar el piano. La inspectora Laura Lebrel resuelve crímenes en “Los misterios de Laura” a la antigua usanza, sin necesidad de la ayuda de pruebas de ADN, carísimos laboratorios y detectives con exquisita formación científica. En el primer capítulo de la nueva temporada de “Los misterios de Laura”, la madre de Laura (interpretada por Beatriz Carvajal) hizo un chiste homenajeando una de las citas más famosas de Agatha Christie (“Cásate con un arqueólogo: cuanto más vieja te hagas, más encantadora te encontrará”), el esquema de la serie recuerda a las novelas protagonizadas por Poirot o Miss Marple, el torpe aliño indumentario de Laura Lebrel nos trae a la memoria al teniente Colombo, la asombrosa habilidad de Laura para meterse en líos es parecida a la de Jessica Fletcher en “Se ha escrito un crimen” y el buen ojo de la inspectora para los detalles agradaría al Patrick Jane de “El mentalista”. Eso quiere decir que Laura Lebrel no es Temperance Brennan (“Bones”) ni Catherine Willows (“CSI”). “Los misterios de Laura” es un “CSI” de letras, y una excusa para que los espectadores nos permitamos una fuga disociativa a una serie de crímenes y misterio en la que no reina el ADN ni la bata azul.

3/5/11

"JUEGO DE TRONOS" MOLA

Para empezar tengo que avisaros de una cosa: no soy Antonio Rico. Soy su hija de quince años. Es que mi padre tenía prisa, y después de escribir su columna me pidió que la colgara yo en el blog. Él había escrito una de esas cosas aburridas que hace siempre relacionando la última “La Noria” con un historiador griego antiguo y un principio de la física cuántica. Me raya pilísima. Así que voy a aprovechar que se ha marchado para borrar su columna y escribir una que llevo semanas pidiéndole que haga. Va sobre “Juego de tronos”, la mejor serie de la historia, que la acaban de estrenar hace poco en los EE.UU. Mi padre dice que es basura para adolescentes, pero cuando le recuerdo que la ha producido su amadísima HBO carraspea y cambia de tema. Ja.

Tenéis que verla. Por favor, tenéis que verla. Os tenéis que poner a verla ya. Yo ya vi los dos primeros capítulos. Los veo subtitulados en el ordenador, me da igual, no puedo esperar a que la estrene Canal+ dentro de unas semanas. Ya los he visto al menos cinco veces cada uno. Y es... bueno... es lo mejor que he visto nunca. Mola todo: los actores están super genial escogidos, los decorados son una pasada, los escenarios, los paisajes, todo es perfecto. Y la ropa que llevan los personajes es guapísima. La serie está basada en las novelas de “Canción de hielo y fuego”, que son buenísimas y me las he leído todas, y esto es como volver a leerlas otra vez. Qué buenas son. No tienen nada que ver con “Pokemon”, “Memorias de Idhun” o “Crónicas de Narnia”, que también me gustaron muchísimo hace unos años y ahora me parecen una absoluta birria.

Por favor, no le digáis a mi padre que le he cambiado la columna. Me mata. Si queréis podéis enviar algún comentario diciendo que la columna de hoy fue muy buena, y que hay que ver lo relacionados que están Jordi González, Herodoto y Schrodinger. Pero luego, cuando salgáis del blog, ir a algún lado en donde podáis ver “Juego de tronos” y empezar a fliparlo todo con la dinastía de los Stark y la guerra que mantienen por el Trono de Hierro. Tengo que dejaros. Creo que mi padre ha vuelto.

2/5/11

EL MUNDO REAL

Déjenseme de milongas, que uno ya escucha a diario suficientes tonterías como para poder llamar a las majaderías por su nombre. En este país, en este puñetero y fascinante país como todos los demás, no hay televisión pública y televisión privada, ni televisión objetiva y televisión manipulada, ni televisión de calidad y televisión basura. En este país, -insisto: tan puñetero y fascinante como cualquier otro-, sólo hay dos tipos de televisión: aquellas cadenas cuyos informativos abrieron el 29 de abril con la noticia de la boda británica entre dos parásitos sociales que no merecen más que el desprecio de cualquier persona de bien, y aquellas cadenas cuyos informativos abrieron el 29 de abril con la noticia del nuevo crecimiento del paro en España y el registro de los peores datos al respecto de toda la historia de nuestro país. Aquí no hay ni Urdacis ni Pastores; aquí sólo hay periodistas que consideran que la boda de William y Kate es más importante que los cinco millones de parados españoles y periodistas que consideran que los cinco millones de parados españoles son más importantes que la boda de Wiliam y Kate.

Y Antena 3 y Cuatro y Telecinco y laSexta abrieron sus informativos del viernes 29 de abril con la noticia de la mamarrachada ocurrida en la abadía de Westminster. Ellos sabrán porqué. Nosotros también lo sabemos. Y la primera cadena de Televisión Española abrió sus informativos del viernes 29 de abril con la noticia del desesperante incremento del paro en España. También ellos y nosotros entendemos este criterio periodístico. A lo mejor sí existe televisión pública y privada, objetiva y manipulada, de calidad y basura. Ese día pudimos ver televisión pública, objetiva y de calidad. Fue en “La 2 - Noticias”; Mara Torres abrió con la pantalla partida en dos: a un lado imágenes de los sin vergüenzas británicos; al otro imágenes de las colas del paro y las revueltas en el mundo árabe. Y como titular, en la base de la pantalla, el resumen perfecto de toda esta cuestión: “El mundo real”.

1/5/11

SLQH ANFIBIO

El principio de Romer dice que las características que se seleccionan evolutivamente en una especie animal no siempre son aquéllas que permiten nuevas y mejores formas de vida, sino también aquéllas que permiten mantener viejas formas de vida cuando las condiciones del entorno empiezan a cambiar. Las patas en los primeros anfibios no se seleccionaron porque permitían alejarse del agua, sino porque permitían alcanzar nuevas charcas en un momento del paleozoico en donde condiciones climáticas secas hicieron escasear los entornos acuáticos. Sólo posteriormente esa innovación anatómica, que había aparecido para mantener el antiguo estilo de vida subacuático propio de los peces, posibilitó nuevas formas de comportamiento alejadas de su origen inicial y dio lugar a la extensión de las especies animales sobre tierra firme.

No se lo creerán, pero esta columna en verdad trata sobre “Sé lo que hicisteis”, porque la evolución que ha experimentado el programa que anteayer celebró sus mil emisiones (enhorabuena, chicos, qué buen nivel medio mantenéis, puñeteros) se ajusta con precisión al principio de Romer. En un principio SLQH era un programa de crítica televisiva mordaz que se basaba en el despelleje inmisericorde de las imágenes de la basura que emitían las cadenas rivales. Pero el paleozoico en el que vive Telecinco comenzó a provocar la escasez de las charcas audiovisuales en las que nadaban Patricia Conde y Ángel Martín. Y SLQH, como los primeros anfibios, desarrolló una nueva dimensión de parodias, secundarios y reporteras con patas, para seguir haciendo el viejo programa y rellenar los huecos entre las cada vez más escasas imágenes de otras cadenas que les permitían emitir. Cuando finalmente se secaron las charcas, Conde & co. ya eran una especie animal diferente, totalmente capaz de sobrevivir en el nuevo ecosistema. De su origen acuático sólo quedó su nombre: “Sé lo que hicisteis”, y tras superar mil crisis que amenazaron con su extinción, esta semana iniciaron la invasión de la tierra firme televisiva.