31/7/11

PREVIO DEBATE: EL CASTING

Mira tú para qué vale pedir precaución y tranquilidad en la Operación salida. Para nada. En Antena 3 y Telecinco van como locos. Cuando el viernes se llenaron las carreteras de coches empeñados en llegar cuanto antes, las dos cadenas enemigas del alma echaron a correr a la par dándose codazos para ser las primeras en conseguir un debate en la cumbre en la próxima campaña electoral de noviembre. Vale, pues a eso también queremos jugar aquí.

Si en cuanto se anunció el anticipo de elecciones, Antena 3 y Telecinco se lanzaron a pedir a los candidatos Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy que les permitieran organizar un debate televisado, nosotros nos lanzamos a pedir a Antena 3 y Telecinco que nos permitan ver cómo se desarrollan las negociaciones con los candidatos para organizar los debates.

No pongan esa cara de extrañeza, son todo ventajas. Barato… iba a salir bien barato: Una cámara grabando y un micrófono encendido cada vez que alguien se reúna o hable por teléfono con alguien para tratar del asunto. Sería como esos “Previo fútbol” que emiten para ir entrando en ambiente antes de los partidos, como esos espacios de casting en los que los concursos nos van presentando a los aspirantes antes del estreno para ir creando expectación. Sería bien jugoso poder ver un “Previo debate” entre los candidatos, entre los jefes de campaña de los candidatos, entre los enviados de los agentes de los representantes de los directores técnicos de los jefes de campaña de los candidatos. Un “Debate: el casting” en el que se valore qué candidatos podrán pasar a la final del debate televisado y qué otros pobres aspirantes quedan eliminados molaría un montón. Ah, y respecto a eso que dicen en estas ocasiones de servicio público, de informar al pueblo, de colaborar con la democracia, de facilitar un proceso limpio… si esto no es servir, informar, colaborar y facilitar que venga Pericles y lo vea.

30/7/11

MONSTRUOS Y MUTANTES DE OJOS AZULES

Hace entre 6.000 y 10.000 años, en el noroeste del mar Negro, nació el primer ser humano que, gracias a la mutación de un gen, tenía los ojos azules. Los 150 millones de personas que hay hoy en el mundo con este color de ojos descienden de ese primer par de ojos azules. Todos poseen copias de aquel gen mutante que un buen día hizo plin y produjo la mirada de Paul Newman. Qué lindo.

Hace once años, en Holanda, nació del primer programa de televisión que, por culpa de la mutación en un gen que hubiera hecho mejor quedándose quietecito, llevaba la etiqueta de reality show. Los 150 millones de horas de televisión que hay hoy en el mundo viviendo de la telerrealidad descienden de ese primer experimento sociológico. Todos poseen copias de aquel gen mutante que un mal día hizo pluf y produjo una avalancha cuyo último ejemplo tuvimos anteayer: gracias a “Supervivientes” Rosa Benito mejoró su caché como tertuliana, ganó 200.000 euros y Telecinco se embolsó muchísimo más. Qué aburrimiento.

China está reconsiderando su política del hijo único. Aplicada a aquel primer hombre nuevo del mar Negro nos hubiera dejado sin miradas azules. Pero aplicada al primer “Gran hermano” holandés nos hubiera librado de “El bus”, “La isla de los famoS.O.S”. “La casa de tu vida”, “Operación triunfo”, “El marco”, “Hotel Glam”, “Factor X”, “Confianza ciega”, “Supermodelo"; “Fama”, “La granja”, “Esta cocina es un infierno”, “Fama, ¡a bailar!”, “El castillo de las mentes prodigiosas”, “Mujeres y hombres y viceversa”, “Granjero busca esposa”, “I love Escassi”; “El aprendiz”; “Las joyas de la corona”, “Cambio radical”, “Cuestión de peso”, “Curso del 63”, “El barco” y, sobre todo porque lo tenemos más reciente y duele más, de “Supervivientes”. Con que el “Gran hermano” holandés hubiera tenido un único hijo, el “Gran hermano” español, ya tendríamos en nuestra pantalla monstruos mutantes más de que de sobra.

29/7/11

¡MIRA QUÉ BERANO!"

No recuerdo dónde leí que, por mucho que nos insistan en sus diferencias, es lo mismo un soberano que un enano porque los dos terminan en culo. Una perogrullada que esconde un juego de palabras que nos recuerda que, al fin y al cabo, todos somos iguales. En estos meses en la tele estamos a un tris de que pase lo mismo, pero peor. Hay una costumbre de renombrar los programas añadiendo la palabra “verano” que no solo también termina en culo, sino que además acaba siendo una mierda.

En Antena 3 Alicia Senovilla está sustituyendo a Susanna Griso en “Espejo público”, que ahora se llama “Espejo de verano”. En Telecinco Carmen Alcayde está sustituyendo a Ana Rosa Quintana en “El programa de Ana Rosa”, que ahora se llama “El programa del verano”. Desde tiempos inmemoriales, cuanto el conductor habitual de un programa pilla vacaciones, los creativos de las cadenas entran en acción: colocan un sustituto en su lugar, tunean el nombre del espacio incrustándole la palabra “verano”, y piden un aumento de sueldo para que se valore como se merece su originalidad.

Lo decepcionante de este año es que se haya sumado a la tontería laSexta, la misma cadena que hace unos años hizo el mejor relevo poniendo a Berto en lugar de Buenafuente al frente del programa con el mejor nombre de la historia de las sustituciones televisivas: “Buenafuente ha salido un momento”. Ahora, como laSexta compró el “España directo” que antes emitía La 1 y tenía que cambiar el nombre no se le ocurrió otro que “Verano directo”. Y para que no quedara ninguna duda lo remató incluyendo reportajes sobre lo peor del verano: discotecas, fauna playera lobotomizada, fiestas de espuma y esas cosas. Podía haber sido peor: si Telecinco hubiera comprado en verano “¡Mira quién baila!” (“¡MQB!”), en vez de conservar sus iniciales rebautizándolo como “¡Más que baile!” lo habría llamado “¡Mira qué berano!”. ¿Qué no?

28/7/11

QUÉ QUIERES QUE TE DIGA SOBRE EL DVD GRABADOR


No todo va ser hablar de la tele. Hoy vamos a hablar de aparatos para grabar la tele, inaugurando así un nuevo género periodístico. Es normal: antes sobre los grabadores VHS no había mucho que decir, pero hoy, con el DVD grabador, la tecnología es más versátil así que hay que saber lo que uno compra.

En mi caso adquirí un aparato con varias velocidades y calidades de grabación. Anteayer escogí la intermedia para grabar “Qué quieres que te diga”, el nuevo magacín que estrenó Cuatro esta semana para las tontorronas tardes de verano. De sobra. Me pongo a verlo a ver qué tal y se ve bien y se oye bien, pero el programa se pone pesado. Reporteros y reporteras muy guapos y muy guapas compitiendo por el trofeo Miss Sonrisa Bonita al reportaje más intrascendente del año. Demasiado bla-bla-bla en plan jijí-jajá. Le doy al botón de avance rápido y va un poco más rápido. Mejor. Le vuelvo a dar y acelera más. Mucho mejor. Otra. Más rápido aún. Otra. Más. Cómo mola. Otra. Más. Otra. Más. Vaya vicio. Otra. Ostras, en vez de ir siete veces más rápido, vuelve a ir sólo dos veces más rápido. Qué desesperantemente lento va ahora.

Valoración del chisme: graba bien, pero el avance rápido puede mejorarse. Si comprara uno hoy procuraría que no diera los sustos que da este. Y pediría que igual que el avance hace desfilar fotogramas para orientarse, también debería entresacar algunas frases de la grabación para hacerse una idea de lo que están diciendo. En el caso de “Qué quieres que te diga” hubiera valido con un par de ellas: “La verdad es que hoy hemos trabajado mucho porque llevamos aquí mucho rato dando consejos” y “Pues si para hacer este reportaje tengo que tirarme al mar desde este acantilado, allá voy”.

¿Les ha gustado el primer artículo de crítica de aparatos para grabar la tele? Vale, lo pillo, sería mejor si dispusiera de un botón de avance rápido.

27/7/11

¡OÍDO COCINA!

Vayan preparando otra docenita de “Plaza de España”, por favor. Solo probamos los dos primeros episodios, pero es que están riquísimos. Y una ración de doce capítulos de “Plaza de España” no nos va a dar ni para un diente. Ya sabemos que lo habitual es esperar a terminar una ración antes de pedir otra por si acaso uno se cansa, pero es seguro que la nueva serie de La 1 para la noche del lunes no nos van a cansar. Es ligera, crujiente, tiene buenos ingredientes, está bien cocinada, salpimentada con gusto y deja buen sabor de boca. Y, encima, cada capítulo apenas dura media hora. Con lo que cuesta terminar esas enormes raciones de otras series españolas con capítulos de hora y media, que no sabes si te hartas porque te cansas de ellas o te cansas ellas porque te hartaron antes.

Tienen buen ojo en La 1 para vender sus nuevos platos. Cuando en verano otras cadenas ofrecen productos recalentados o fritanga en aceite rancio, en La 1 cocinan productos dignos, el paladar lo agradece y así luego, cuando vienen meses más competitivos los espectadores pedimos más de eso que tanto nos gustó en verano. Lo hicieron el año pasado con “Los misterios de Laura”, que triunfó, y lo están haciendo este año con “Plaza de España”, que ya el día de su estreno lo petó.

Antes de terminar deberíamos referirnos a que el espíritu berlanguiano está tan presente en “Plaza de España” que nos faltó oír cómo alguien decía “austrohúngaro”, que recuerda al gran Rafael Azcona, a José Luis Cuerda, a Miguel Gila, a Tono, a Miguel Mihura y a Jardiel Poncela. No hace falta. Basta con pedirles que estén atentos el próximo lunes por la noche para, tras ver dos nuevos episodios de la mejor serie del verano, se sumen a los que pedimos a TVE que nos prepare otra docenita antes de que se acabe la ración que nos está sirviendo. Seguro que estarán encantados de poder contestarnos “¡Oído cocina!”.

26/7/11

WYOMING Y TERTSCH, HUMORISTAS

Pues miro y miro la noticia y sigo sin entender nada. No cabe en la cabeza que un juzgado haya desestimado la demanda que Hermann Tertsch interpuso contra el Gran Wyoming por uno de sus vídeos, y encima haya condenado al pobre hombre a pagar las costas. A ver si me explico, porque el caso es peliagudo.

Según el juzgado, “cuando el espectador se sienta ante su televisor para ver “El intermedio” y al Gran Wyoming lo hace para reírse, para escuchar sus chistes y para ver los montajes de los vídeos que se proyectan, que cualquier telespectador medio es consciente de que estamos ante montajes realizados para entretener. No los confunde nunca con la realidad”. Ostras, señor juez o señora jueza, es que cuando el espectador se sentaba ante su televisor para ver los informativos de Hermann Tertsch en Telemadrid y a Hermann Tertsch mismo también lo hacía para reírse, para escuchar sus chistes y para ver los comentarios que hacía, que cualquier telespectador medio era consciente de que estaba ante montajes realizados para entretener. No los confundía nunca con la realidad. En qué cabeza cabe otra posibilidad.

Es que con el humor pasa lo mismo que con la magia. Hay magos que avisan de que lo son y hay otros que no. Los ingenuos y los despistados creen que sólo los primeros usan trucos mientras que los segundos tienen poderes, pero cualquier espectador medio es consciente de que ambos viven de sus trucos. Pues también hay humoristas que avisan de que lo son, como Wyoming, y hay otros que no, como Tertsch, pero ambos viven de su agudo sentido del humor. Lo que ya no sé es en qué saco echar a Esperanza Aguirre. La presidenta apoyó a su empleado, lesionado y resentido tras una pelea en un bar de copas a las tantas, acusando a Wyoming de “agresión moral por hacerle pasar por un asesino”. ¿Es también ella una cachonda mental o será que realmente tiene poderes?