29 julio 2011

¡MIRA QUÉ BERANO!"

No recuerdo dónde leí que, por mucho que nos insistan en sus diferencias, es lo mismo un soberano que un enano porque los dos terminan en culo. Una perogrullada que esconde un juego de palabras que nos recuerda que, al fin y al cabo, todos somos iguales. En estos meses en la tele estamos a un tris de que pase lo mismo, pero peor. Hay una costumbre de renombrar los programas añadiendo la palabra “verano” que no solo también termina en culo, sino que además acaba siendo una mierda.

En Antena 3 Alicia Senovilla está sustituyendo a Susanna Griso en “Espejo público”, que ahora se llama “Espejo de verano”. En Telecinco Carmen Alcayde está sustituyendo a Ana Rosa Quintana en “El programa de Ana Rosa”, que ahora se llama “El programa del verano”. Desde tiempos inmemoriales, cuanto el conductor habitual de un programa pilla vacaciones, los creativos de las cadenas entran en acción: colocan un sustituto en su lugar, tunean el nombre del espacio incrustándole la palabra “verano”, y piden un aumento de sueldo para que se valore como se merece su originalidad.

Lo decepcionante de este año es que se haya sumado a la tontería laSexta, la misma cadena que hace unos años hizo el mejor relevo poniendo a Berto en lugar de Buenafuente al frente del programa con el mejor nombre de la historia de las sustituciones televisivas: “Buenafuente ha salido un momento”. Ahora, como laSexta compró el “España directo” que antes emitía La 1 y tenía que cambiar el nombre no se le ocurrió otro que “Verano directo”. Y para que no quedara ninguna duda lo remató incluyendo reportajes sobre lo peor del verano: discotecas, fauna playera lobotomizada, fiestas de espuma y esas cosas. Podía haber sido peor: si Telecinco hubiera comprado en verano “¡Mira quién baila!” (“¡MQB!”), en vez de conservar sus iniciales rebautizándolo como “¡Más que baile!” lo habría llamado “¡Mira qué berano!”. ¿Qué no?