31/1/20

PRESENTARÉ UNA QUEJA FORMAL (2/2)



Les contaba ayer que iba a presentar una queja al Defensor de la Audiencia de RTVE por las disculpas que la televisión pública ofreció en el espacio “RTVE responde” a un espectador que se declaró ofendido por el anuncio de los Goya, en donde se parodiaba la famosa escena del orgasmo de Meg Ryan en “Cuando Harry encontró a Sally”, desproveyéndola de toda referencia sexual. La queja del espectador sólo puede ser comprendida desde una obcecación puritana, y RTVE no debe complacerla con sus disculpas, ya que ante la declaración de una sensibilidad ofendida un servicio público debe ante todo valorar la adecuación de tal sentimiento de ofensa.

Envié la queja a las diez de la mañana y recibí respuesta a las once. En ella se tergiversan mis palabras: a mí no me molesta que un espectador se sienta ofendido, no me opongo a que esas opiniones se escuchen en una televisión pública, ni creo que RTVE le esté dando la razón. No me mostré dolido ni molesto, sino en desacuerdo con el proceder de RTVE, que actuó como una empresa privada que no quiere perder un cliente. El Defensor miente: asegura que se limitaron a explicar por qué lo hicieron y a negar la voluntad de ofender, cuando en realidad explicaron por qué lo hicieron, negaron la voluntad de ofender y pidieron disculpas. ¿Habrían pedido disculpas por igual si el espectador se hubiera ofendido por la presencia de un gay, un católico o un negro en RTVE?

Finalmente, tras aclarar que ellos en “RTVE responde” sólo se hacen eco de la queja de un telespectador, al margen de que esa queja tenga fundamento o no, se me deja claro que no se van a hacer eco de mi queja en “RTVE responde”, ya que carece de fundamento. Parece claro que mi error fue argumentar. Algo me dice que si, en vez de razonar, hubiera dicho que me sentía muy dolido, que habían ofendido gravemente mi delicada sensibilidad, si hubiera eructado o llorado, el Defensor de la Audiencia de RTVE hubiera corrido a aclarar que no fue su intención hacerme daño y me hubiera pedido disculpas si así lo hizo.

ACTUALIZACIÓN DE LAS DIEZ DE LA MAÑANA
Ésta es la respuesta del Defensor de la Audiencia:

Apreciado comunicante.
Gracias por su correo. Siento que le moleste que  el responsable diga en la explicación que “no estaba en nuestra intención herir la sensibilidad de ningún espectador pero, si alguien se ha sentido ofendido, le pedimos disculpas“. También, que le moleste que haya telespectadores que no considerasen adecuada la promoción para determinados horarios del día, incluidas la franja de protección reforzada para la infancia. Por último, que considere que quienes piensan así no tienen derecho a ser escuchados en la televisión pública. Las personas que nos escriben nos trasladan sus puntos de vista; nosotros les damos el nuestro. Si consideramos que hemos actuado correctamente, como es el caso, les explicamos  por qué lo hemos hecho; si se han molestado, les decimos que no ha sido nuestra intención. Eso no implica, como considera usted erróneamente, que les demos la razón ni que vayamos a condicionar nuestras actuaciones por su parecer. Por tanto y dado que en la respuesta del responsable del servicio no se ha reconocido ninguna vulneración de las leyes y normativas que regulan el funcionamiento de la televisión pública y que lo único que se ha utilizado es una fórmula de cortesía en la respuesta, su petición carece de fundamento. Estaré encantado de atener cualquier otra cuestión que nos trasladé. Un cordial saludo.

Ángel Nodal

Defensor de la Audiencia. 


30/1/20

PRESENTARÉ UNA QUEJA FORMAL (1/2)



¿Disculparse? ¿Pero por qué? El anuncio promocional de la Gala de los Goya parodiaba la famosísima escena de “Cuando Harry encontró a Sally” en la que Meg Ryan fingía un orgasmo poniéndose a gemir ruidosamente en la mesa de un restaurante. En el remake que hicieron Silvia Abril y Andreu Buenafuente, ella también gimotea encantada, pero en relación a los premios Goya, dando a entender que las películas del cine español le provocan un gran placer. La nueva escena no tiene nada de sexual, absolutamente nada, salvo su guiño a la peli de Rob Reiner, que sólo podrán apreciar los adultos con una cierta formación cinematográfica.

Pero algún espectador, ay, se ofendió, algún espectador cuyos ojos -como casi siempre- son los que pusieron la interpretación morbosa a unas imágenes que por sí mismas son tan cándidas como la familia Telerín. Vamos, la dinámica habitual del puritanismo. Y envió su queja a “RTVE responde”, el metaprograma de La 2 en donde RTVE habla sobre RTVE. Allí, un responsable de la televisión pública, en vez de ignorar tal queja o llamar pervertido puritano al espectador, va y suelta que “no estaba en nuestra intención herir la sensibilidad de ningún espectador, pero si alguien se ha sentido molesto le rogamos que nos disculpe”.

Me parece intolerable. Ahora que las pamplinas moralistas nos acosan a derecha e izquierda, no se puede ceder ante una queja ridícula, sólo apoyada en la invocación sacrosanta a una sensibilidad ofendida que no puede ser discutida. ¿La televisión que yo pago se disculpa porque un espectador se ha sentido molesto, sea como sea de razonable su molestia? De ninguna manera. En los servicios públicos el usuario no siempre tiene la razón. Por ello, anuncio que presentaré una queja formal al programa “RTVE responde” por tal comportamiento, y animo a los lectores a hacer lo  mismo. No basaré mi queja en mis sentimientos dolidos, sino en el argumento que acabo de presentar. Espero que traten mi malestar igual que el del puritano ofendido. Lo veremos. Se lo contaré dentro de unas semanas. Abro hilo.

ACTUALIZACIÓN DE LAS 10 DE LA MAÑANA:
Éste es el texto que he enviado al Defensor del Espectador de RTVE, por si algún lector quiere usarlo para su propia queja:

"En el último "RTVE responde" se pidieron disculpas "a los espectadores que pudieron haberse sentido ofendidos" por el anuncio de promoción de la gala de los Goya, en el que se parodiaba una famosa escena de "Cuando Harry encontró a Sally". Ese anuncio sólo mostraba a Silvia Abril gimiendo de placer ante la idea de presentar la gala de los Goya, sin que se aprecie el menor contenido sexual, salvo su guiño a la película de Rob Reiner, guiño que sólo podrán apreciar los adultos con una cierta formación cinematográfica.

Me parece muy inadecuado, ahora que nos acosan puritanismos a derechas e izquierdas, ceder ante una queja totalmente injustificada, sólo apoyada en la invocación sacrosanta a una sensibilidad ofendida que al parecer no puede ser discutida. En los servicios públicos el usuario no siempre tiene la razón. Como espectador habitual de mi televisión pública, entiendo que ésta ha de valorar las quejas que se presentan y disculparse únicamente por aquéllas que tengan un fundamento. Muchos amigos y conocidos míos, al igual que yo, discrepan radicalmente del comportamiento de "RTVE responde".

Solicito con todo respeto que RTVE se disculpe por haberse disculpado con el espectador ofendido por el anuncio de la gala de los Goya. Y para ello no me baso en sentimientos subjetivos, sino en los argumentos presentados en los párrafos anteriores. Creo que, al menos, tengo derecho al mismo trato que dispensaron a dicho espectador."


29/1/20

ZEUS EN TREBLINKA


Las emocionantísimas palabras de Kalman Taigman y Samuel Willenberg, los dos últimos supervivientes de Treblinka, en el documental “Treblinka, el campo de la muerte” (La 2) son la mejor medicina contra la barbarie siempre al acecho, contra la falta de compasión y contra el olvido controlado de la historia. ¿Los padres deberían poder prohibir, si les parece conveniente, que sus hijos vean en la escuela documentales sobre el campo nazi de Treblinka? ¿No debería “Treblinka, el campo de la muerte” formar parte de la programación de la asignatura de Religión Católica y, también, de Cultura Clásica?

Treblinka no fue como Auschwitz, donde había una enorme población reclusa que se utilizaba como mano de obra esclava, sino un campo cuyo único propósito era el exterminio masivo. Samuel Willenberg dice, al final del documental, que en Treblinka dejó de creer en Dios porque Dios no intervino en aquel horror inimaginable, no se dejó ver, no envió ni una sola señal, no hizo nada para evitar que Franz Stangl y Kurtz Franz, comandante y subcomandante del campo, dirigieran Treblinka con una eficacia industrial y un sadismo sin límites. En Treblinka fueron asesinadas más de ochocientas mil personas. ¿Dónde estaba Dios, mientras tanto? Todos nos adormecemos alguna vez ante el mal, decía santo Tomás de Aquino; pero Dios no debería haberse dormido en Treblinka y, aunque no fue responsable de la llamada “solución final”, sí lo fue de no haber hecho nada para evitar el mal absoluto. En su “Heracles”, Eurípides niega que los dioses puedan comportarse inicuamente y, en esa obra, Heracles dice que no cree que los dioses se complazcan en relaciones ilícitas, y que eso no son más que despreciables cuentos de aedos. Pero Heracles es víctima de los celos de Hera, y los dioses griegos son adúlteros, ladrones, vengativos y celosos. Si los dioses actúan con bajeza, no son dioses, dice también Eurípides. De acuerdo, pero ¿no es peor la inacción de los dioses que las conductas vengativas o celosas? ¿No entendemos mejor a un Zeus enfadado que a un Dios mudo?

Mañana, en clase de Religión, los estudiantes deberían reflexionar sobre la mudez de Dios en Treblinka, y en clase de Cultura Clásica tendrían que imaginar qué habría hecho Zeus en Treblinka. Y, mañana y siempre, no debemos olvidar que Treblinka existió. Seguimos sin noticias de Dios.

28/1/20

TALÁN, TALÁN, TALÁN, YO SOY EL CAPITÁN


Cómo son los de TVE. El Capitán Tan les gasta la broma de morirse y ellos le devuelven una broma mayor aun, los jodíos. Cuesta entenderlo, porque podría parecer que lo que ocurrió fue simplemente que a los 89 años se murió de viejito Félix Casas, el maravilloso actor que interpretaba hace 50 años al Capitán Tan en los Chiripitifláuticos, y que TVE ni tenía preparado ni se molestó en apañar sobre la marcha un humilde vídeo que sirviera como despedida y homenaje para recordarle. Pero no, cómo va a ser eso. Tiene que tratarse de una broma a quien es historia de nuestra tele, a quien escribió una de esas primeras páginas con las que se empieza una libreta con letra primorosa y que luego, con el paso del tiempo y la guerra de audiencias, se descuida, emborrona y llena de garabatos.

El Capitán Tan solía comenzar sus intervenciones diciendo “En mis viajes por todo lo largo y ancho de este mundo”, y empezaba a contar una aventura en el Perú, la China o el Polo, que sus compañeros Chiripitifláuticos interrumpían para evitar la batallita. Pues será eso. El Capitán Tan se quiso poner pesado por última vez marchándose a un postrero viaje por todo lo largo y ancho de este y el otro mundo. ¡Menuda batallita podría contar así! TVE pilló la intención y le hizo la broma de ignorarle para que no diera la tabarra con su aventura. Genial, aunque falló el remate: después no se vio al Capitán Tan con su salacot de explorador cantando “La vaca Paca” con Locomotoro mientras los Hermanos Malasombra espían tras una ventana portátil.

Quienes construimos todos los viajes de nuestra vida sobre los cimientos del viajero Capitán Tan, agradecemos el sentido del humor de TVE, que relegó su muerte a 34 segundos en el cierre de un boletín informativo de RNE, pero agradeceríamos que le hicieran un pequeño homenaje menos ingenioso, más convencional, en el que nuestro Capitán Tan saliera en la tele una última vez cantando “Talán, talán, talán, yo soy el Capitán, que pasea por el Cielo comiendo un caramelo”.

27/1/20

¡ESTEFANÍAAAAA!


La gran Silvia Abril, vestida de superheroína, cometió un supererror en la gala de los Premios Goya que presentó junto al gran Andreu Buenafuente: “Soy actriz en España. ¡Soy invisible desde que cumplí los cuarenta!”. Su denuncia de uno de los muros con los que choca una mujer en su vida laboral ha quedado antigua. El muro sigue ahí, eso lo sabemos todos, pero ha quedado chico a la sombra de un muro mayor que afecta a todos los hombres y todas mujeres de todas las edades. Pasa como con la desigualdad en el mercado laboral, que se supera pero no porque se mejoren las condiciones de los trabajadores más desfavorecidos, sino por la progresiva universalización del abuso. El viejo y caduco proletariado se ha superado con el moderno y competitivo precariado.

Los Javis no son mujeres y no cumplieron los cuarenta, pero fueron invisibles. Mientras el común de los hombres y mujeres que acudieron a la gala iban simplemente maquillados, Javier Calvo y Javier Ambrossi iban maquillados de ir maquillados. Querrían subirse a la ola de la última polémica creada artificialmente en “Operación Triunfo” para darle interés a semejante aburrimiento alrededor del maquillaje de tres de sus concursantes varones. Fue en vano. Como la polémica de “OT” no terminó de cuajar, no se formó ninguna ola y que los Javis fueran maquillados de ir maquillados apenas si salpicó un poquito. No fueron tendencia en Twitter, no se hicieron memes sobre ellos, resultaron invisibles. Su espontánea estrategia fue tan ignorada como la espontánea actriz que asaltó al escenario durante su intervención, que pretendió llamar la atención portando el cartel “Salvemos el planeta!”, ¡tan reivindicativo y rompedor que cerraba una admiración sin abrirla previamente! Todo eso importa un pito porque lo que ahora pita es “La isla de las tentaciones”.

En realidad la gala entera fue invisible aunque aún le faltan unos años para cumplir los 40. Solo brilló un instante, con un fogonazo tan intenso que nos cegó y nos impidió ver ninguna otra cosa.
—El Goya a la mejor actriz protagonista es para…
—¡Estefaníaaaaaa!

26/1/20

EL CUBO ROSA


Se calcula que un programa de “La isla de las tentaciones” (Telecinco) tarda en descomponerse doscientos años y puede contaminar miles y miles de horas de programación durante ese periodo. Un “Sálvame” vertido en el cubo de la basura orgánica habitual puede emitir gases de efecto invernadero que contribuyan al incremento de la temperatura de los mares en casi medio grado centígrado por década. Cada aparición de Carlos Sobera en “Volverte a ver” provoca una huella ecológica de 1,8 hectáreas, y los expertos estiman que en pocas décadas su impacto ambiental igualará el de la industria petroquímica en nuestro país.

Es por eso que, siguiendo directrices de la UE, el Ministerio de Transición Ecológica va a comenzar la implantación en todos los hogares españoles de un nuevo cubo, esta vez de color rosa, que se añadirá a los ya conocidos cubos amarillos, azules, verdes y marrones. En el cubo rosa deberán depositarse todos los programas de telebasura de Telecinco una vez consumidos, facilitándose de esta manera su tratamiento diferencial en las plantas de reciclaje de residuos. Dado el incremento de telebasura que Telecinco emite durante el fin de semana, las bolsas de basura rosa se recogerán una vez a la semana, el domingo o el lunes dependiendo de los municipios, y deberán ser depositadas herméticamente cerradas junto a los demás cubos.

Aunque desde el Ministerio se prefiere animar a que la ciudadanía adopte este nuevo cubo de forma voluntaria, no se descarta que en el futuro se utilicen sanciones en aquellas comunidades de vecinos en donde se viertan los residuos de “Supervivientes” o “Gran Hermano” mezclados con la basura habitual. “El papel de la ciudadanía en la reducción de la basura televisiva es mayor que en ningún otro tipo de basura”, ha declarado la ministra Ribera, en la presentación de la campaña oficial del cubo rosa, en donde el propio Jorge Javier Vázquez aparece depositando la basura rosa en el cubo y cayendo dentro de él por error.