6/2/18

BIONEUROEMOCIÓN GERMÁNICA ORTOMOLECULAR


Destapar mentiras es bueno, pero en la tele da más audiencia mentir. Es peor timar que desenmascarar timadores, pero en la tele el timador tiene más seguidores. Ser honrado está mejor visto que ser marrullero, pero en la tele los marrulleros ganan. Se llama audiencia. La noche del domingo más espectadores prefirieron otra cómoda dosis de la adormidera de “Cuarto milenio” en Cuatro a las investigaciones y denuncias que hizo “Expediente Marlasca” en laSexta.

Habitualmente “Expediente Marlasca” trata de sucesos y crónica negra, pero anteayer jugó un juego más divertido: ser el anverso luminoso de “Cuarto milenio”, su competencia directa. Así que en ambos espacios vimos mentiras, pero “Expediente Marlasca” las destapaba; en ambos salieron timos, pero “Expediente Marlasca” los denunciaba; en ambos se dieron datos desconcertantes, pero los del periodista Manuel Marlasca eran verdad.

¿Ven las toneladas de plástico y los recursos que se gastan en agua embotellada porque la peña no soporta el sabor a cloro? Pueden reírse con el alucinante éxito del MMS, un brebaje curalotodo hecho con agua y desinfectante industrial para clorar piscinas. Envuelto en la palabrería habitual que a esa hora triunfa en la cadena de la competencia, vimos cómo el MMS dice curar cáncer, ébola, autismo… pero no libra de creer gilipolleces que dan diarrea. Marlasca no aclaró si hay que prepararlo con agua embotellada para que la lejía no sepa tanto a cloro.

La “Bioneuroemoción” dice que el cáncer desaparece con solo desearlo. ¡Deseemos que el cáncer social de la Bioneuroemoción desaparezca! No funcionará, claro, como esa “Nueva Medicina Germánica” con la que comparte su cuajo para aprovecharse de la desesperación de la pobre gente enferma. Más palabrería sin sentido como la de la cadena de al lado, ya saben cuál. Todo de mucha risa hasta que tocas tierra, como con el caso del joven con leucemia que murió en pocos meses tras cambiar la quimio por las vitaminas de un “Naturópata Ortomolecular”.

¿Aprendimos algo? Sí: que los audímetros dicen que preferimos el engaño al desengaño. Y es bien triste.

5/2/18

EL PROGRAMÓN DE CÁRDENAS


Lo han visto, ¿no? Éxito estrepitoso y fracaso deslumbrante de la gala de los Goya 2018. Peor hubiera sido un éxito unánime o un fracaso sin paliativos. En ese caso, la gala habría terminado al caer el telón porque la uniformidad y monotonía de opiniones no hubiera dado más de sí. Afortunadamente no ha sido así y todos podemos opinar sobre lo que estuvo bien y mal, deporte nacional. La industria amortizará la gala durante todo el año y servirá para generar la expectación que necesita la gala siguiente como plataforma de lanzamiento. La vida es cruel: los Goya 2018 han muerto, vivan los Goya 2019.

Eh… ¡ah, sí, a opinar! Entre el desconcertante humor de la chanante pareja presentadora —que aquí tanto nos gusta— destacamos ese destello en el que  Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla enlazaron cine y televisión al referirse al “programón” de Cárdenas, bromita que después les costó una guantada. O sea, una versión resumida del chiste que Sevilla hizo hace un año en “El hormiguero” sobre Cárdenas, y que este respondió con mala baba (la misma con la que después respondió a otra broma de Buenafuente. Cárdenas es muchas cosas, pero, ante todo, un gran relaciones públicas).

Por cierto, ¿se acuerdan de la que armó Cárdenas al invitar al embaucador Julián Gabarre a defender en TVE que la cara revela la personalidad? Debería volver a invitarlo porque el charlatán también frecuenta otras patrañas como la grafología. Debería ponerle esa captura de pantalla en la que Mariano Rajoy, en la tranquila visita sin preguntas incómodas que hizo a “Los desayunos” de La 1 esta semana, firma en el cristal de una cámara… ¡como “M. Rajoy”! Sería estupendo ver al timador explicar que la firma “M. Rajoy” de M. Rajoy es la firma de alguien honrado e inocente alejado de ese corrupto “M. Rajoy” del que hablan los juzgados. Molaría ver cómo explica la morfopsicología la cara del morfopsicólogo y de Cárdenas al decirles, después, que esa imagen está manipulada y, en efecto, “M. Rajoy” no es la firma de M. Rajoy, sino la de un honrado e inocente bromista. ¡Con lo que le gustan a Cárdenas las bromas!

4/2/18

"CON RAZÓN, CON RAZÓN"

La noticia es rigurosamente cierta, y fue comentada por Wyoming en “El Intermedio”: “Una acalorada discusión sobre la filosofía de Kant termina en tiroteo sangriento”. Ocurrió en la cola de un supermercado ruso. (Nota: esto es una reconstrucción dramática. Algunos elementos pueden haber sido modificados con fines narrativos). Dos pacientes cosacos aguardaban para pillar vodka saborizado cuando descubrieron una cierta discrepancia en su visión del concepto de “estética trascendental”. Cuando uno de ellos argumentaba tocando con el índice en el pecho del oponente, éste lo retiró de un manotazo, lo que desencadenó una lluvia de tortazos. Con ambos constructivistas en el suelo, el primero sacó un revólver y, al grito de “¡a ti te voy a despertar yo de tu sueño dogmático!”, le metió una bala en la cabeza a su diletante rival. 

No nos vamos a alegrar del altercado, es obvio, pero incluso de una noticia así se puede extraer un mensaje esperanzado: ¡es posible un programa de filosofía en prime time que lo pete en audiencia! Todos sabemos que el éxito de los “Sálvame” y los “Deluxe” está más en las discusiones que en los temas discutidos. Y la historia de nuestros amigos rusos demuestra que la epistemología, aparte de para cumbias, puede dar también para darse de hostias. Con todos ustedes, el nuevo programa de La 2 “Con razón, con razón”.

“Hoy en ‘Con razón, con razón’ nos visita Wittgenstein, que explicará por qué Russell no ha entendido ni media palabra del ‘Tractatus’”. “En breves minutos, Anne Marie Lavache, asistenta de la hija de Sartre, nos contará toda la verdad sobre las relaciones del existencialista con Simone de Beauvoir”. “A la pregunta de si el saber es el único espacio de libertad del ser, Michel Foucault ha contestado que sí, y el polígrafo dice que… ¡miente!”. Tras su expulsión de los planes educativos, la filosofía busca un nuevo nicho en el que momificarse. Vea “Con razón, con razón”, porque ¿quién ha dicho que la telebasura no puede tratar sobre filosofía? Spasiva.

3/2/18

LOS JAVIS: INFORME PRELIMINAR


Me acerco a los Javis como se acercaría un primatólogo a una nueva especie de bonobos. No, peor, como se acercaría un microbiólogo a un nuevo tipo de estafilococo. No, peor, como se acercaría un trabajador del SETI que captase con su telescopio a un extraterrestre saludándole sonriente desde más allá de Orión. Curiosidad, sí, pero no más que extrañeza y una falta total de conexión. Pongo “El hormiguero” a la hora de cenar e inmediatamente veo a Pablo Motos entrevistando a una forma de vida no clasificada por Linneo. Corro a por mi lápiz y mi cuaderno de campo, y empiezo garabatear notas y bocetos. Bailan y hago esquemas de sus rapidísimos movimientos. Pasan toda la entrevista con las manos entrelazadas y recuerdo la curiosísima anécdota de aquellos nativos americanos que, viendo a los colonizadores europeos, pensaban que hombre y caballo formaban un único organismo. ¿Cuántos son los Javis?

Aún a riesgo de equivocarme dada la premura de mis análisis, me atrevo a plantear este informe preliminar. En nuestro planeta, las emociones de las especies animales aparecen como respuesta a algo. En esta nueva forma de vida, por el contrario, las emociones parecen ser fenómenos autosustentados: los humanos reímos ante un chiste, los Javis ríen. Los humanos expresamos las emociones que sentimos. Los Javis, por el contrario, sienten las emociones que expresan. Los humanos hemos triunfado como especie por nuestra extraordinaria capacidad de adaptación a todo tipo de ambientes. Los Javis, por el contrario, han triunfado como fenómeno social por su extraordinaria especialización en un único registro irrespirable para los que no son de su especie. Un cambio minúsculo en las condiciones sociales provocaría su extinción.

Un principio básico en psicoanálisis dice que toda pasión manifestada de forma extrema probablemente oculta la pasión contraria. Pero Freud, claro, se refería a los humanos… El campo del psicoanálisis extraterreste está muy poco desarrollado, y en el caso de los Javis no es descartable que ellos de verdad sean así. Yo no lo creo, pero seguiremos investigando.

2/2/18

LEÓN ESTÁ EN TOLEDO


“¿Para qué te vas a duchar si vas a volver a sudar? ¡Es que no es ético!”. A veces, algunas veces, la tele tiene razón. “Yo pensaba que León estaba en Toledo. Parecido, ¿no? Las casas colgantes…”. La noche de los jueves, Cuatro nos hace felices. “¿Estoy mona? ¿Pero mona o divina? ¿Divina o pasada de divina?”. Esto reconforta más que el Prozac y Platón juntos. “¡Eso fue una fuerza oscura de la naturaleza que se introdujo en la furgoneta!”. ¿No notan ya su efecto balsámico y benefactor? “Todos los heteros son maricas, a mí no me ralles, cari”. Respiren hondo, pongan la espalda recta, eleven la barbilla, miren al frente, disfruten de la seguridad en sí mismos conquistada viendo lo ignorantes, simples, ridículos y estúpidos que son los personajes ignorantes, simples, ridículos y estúpidos que Cuatro ha reunido y guionizado en “Los reyes del barrio”.

Reconozcámoslo: mirar por encima del hombro a los demás es una de las grandes satisfacciones de la vida. Antes de que hubiera tele, había que esforzarse para obtener ese íntimo placer porque era preciso lograr esa superioridad ante los demás. Para no malgastar energía y evitar conflictos se solía recurrir a la edificante figura del tonto del pueblo, blanco consensuado de abusos, burla y escarnio compartido. Pero con la tele sentirse superior es más fácil. Ya no hay ni que salir de casa a buscar al tonto del pueblo. La industria nos sirve en bandeja una serie de personajes ya picaditos, fáciles de criticar y estereotipados según unos perfiles simplones para que cada uno escoja a quién quiere despedazar para sentirse mejor persona. Bueno, mejor persona igual no, pero sí mejor a secas, más chulo, superior.

Llegar aquí no fue fácil. Los primeros pasos fueron torpes. Ahí está el caso del gran pionero Javier Cárdenas, con sentencia firme e inapelable del Tribunal Constitucional por burlarse y ridiculizar a un discapacitado físico y psíquico hace años. Hoy, el progreso televisivo nos ofrece una superioridad garantizada y sin indeseables efectos secundarios, ¡viva la civilización y la madre que nos parió!

1/2/18

PROMETO ESTARTE AGRADECIDO


Dentro de 22 años, David Attenborough cumplirá 113 años, los que tenía hasta anteayer el hombre más viejo del mundo, el extremeño Francisco Núñez. El naturalista Attenborough es un asombroso y riguroso divulgador que desde la BBC lleva más de 60 años regalando al mundo obra tras obra de arte que la tele emite como si nada, como si se tratara de simples programas de televisión para pasar el rato cuando no tienes otra cosa que hacer. Con 91 años a sus espaldas sigue en activo (actualmente La 2 emite la asombrosa y rigurosa serie “Planeta Tierra II”, continuación de la asombrosa y rigurosa “Planeta Tierra”), pero ha hablado por primera vez de su retirada. Con una agenda repleta de proyectos en marcha, dice que no piensa abandonar mientras siga encontrando las palabras adecuadas.

De momento está haciéndolo de maravilla. A corto plazo, debe seguir así y en mayo cumplirá 92 sin habernos dado el disgusto que nos dieron otros grandes de la divulgación con muchos menos años, como Isaac Assimov, Stephen J. Gould, Carl Sagan, y, tranquilos que ya va, Félix Rodríguez de la Fuente. A medio plazo, debe ponerse en pie, gritar “Yo soy Espartaco” y plantarse en los 101 añazos con los que Kirk Douglas fue aplaudido y ovacionado por el público puesto en pie en la última entrega de los Globos de Oro hace unas semanas. A largo plazo, y antes de ofrecer su propia muerte como inevitable tributo a la vida a la que dedicó su vida, Attenborough tiene que seguir alentándonos hasta los 113 años, transmitiendo su pasión por el conocimiento, su alegría por embarrarse, mojarse y mancharse las manos tocando la realidad, la tierra, la vida que ama.

Hace unos meses, “El hormiguero” mostró a Francisco Núñez con un bebé. “Hay que tener un corazón grande y noble, y defenderse de todas las cosas”, dijo a aquella niña de oro bendito. Attenborough: hasta los 113 seguirás encontrando las palabras adecuadas con las que dirigirte a cualquier nueva vida, humana o no, que se abre camino. Si es alguno menos no importa. Ya has hecho tanto y tan bien que si dejas que camine tras de ti prometo estarte agradecido.