6/7/18

BAILANDO CON LOS CONSEJEROS


El procedimiento para renovar el Consejo de administración de RTVE ha demostrado ser una birria. Un peñazo. Es un proceso parlamentario farragoso, aburrido y sin ritmo. ¿Tan difícil es aprender de métodos de eficacia contrastada como “MasterChef”, “Maestros de la costura” o “Bailando con las estrellas”?

No quiero dar nombres, pero la presidenta del Congreso de los diputados lo hace peor que Jorge Javier Vázquez en “Gran hermano”. Es una cargante que no conecta con el público, no sabe imprimir emoción al guion y carece de empatía. De dejarse querer por la cámara ya ni hablamos. ¿Y los candidatos? A lo mejor valen, no digo que no, pero es que ni siquiera nos los presentaron al principio como Dios manda. Así que no hubo manera de encariñarse con ninguno, ni de elegir favorito, ni de nada. ¿Nos atrajeron contando sus gustos, sus ilusiones, sus esperanzas? No. ¿Nos emocionaron explicando qué harían si eran elegidos y a quién dedicarían su victoria? Tampoco. ¿Nos pasaron algún vídeo con su familia para que veamos lo buenos hijos que son, con sus amistades para que veamos lo buenos amigos que son, o con sus mascotas para que veamos que tienen un perro muy cariñoso y lametón? ¡Ni eso! Pues que no se quejen después de que el resultado haya sido una chapuza.

Si algo nos enseñó nuestra TVE estos últimos años es lo importante que es cocinar, bailar y coser bien. Y que, da igual lo que diga la anticuada ministra de Educación y Formación Profesional, lo mejor que hay para aprender y prepararse bien es un ‘reality show’ donde unos candidatos, convenientemente seleccionados para que den juego, aprendan técnicas y desarrollen habilidades que son evaluadas por un jurado que también ha de ser convenientemente seleccionado para que también dé juego. A ver por qué formar parte del Consejo de administración de RTVE o incluso ser su presidente va a ser menos importante que cocinar, coser y bailar. Posibilidades hay muchas: “MasterRTVE”, “Bailando con los consejeros de RTVE”, “Maestros de la presidencia de RTVE”. Y en Navidad se puede hacer una edición junior para los chiquillos. Un bombazo.

5/7/18

¿Y SI FUE LA CASPA?



A lo mejor la culpa no fue de De Gea ni del cambio del entrenador a última hora. A lo mejor no es que se haya cerrado el ciclo de Iniesta y de Piqué. Puede ser que la causa de la eliminación de España del Mundial de Rusia 2018 haya sido la caspa. La caspa de los jugadores. La del pelo. Nadie está hablando de esto, pero esta posibilidad es la que plantea un anuncio publicitario de H&S que se ha estado emitiendo por televisión durante los intermedios de los partidos anteriores y posteriores al infausto España-Rusia del pasado domingo. “Cuando todo depende de ti, que nada te pare. Y menos, la caspa. Nuevo H&S Men Ultra con carbón activo. Pelo 100% libre de caspa, limpio y lleno de fuerza. Para poder enfrentarte al mundo con la cabeza alta”. Y en las imágenes vemos el vestuario en donde un equipo de fútbol está preparándose para salir al terreno de juego. Son jugadores de primera fila. Alguno está dándolo todo en Rusia durante estos días. Griezmann se sube las medias. Buffon se venda los dedos y se ajusta un guante.

Sí, amigos… Hay una persona en el mundo que se fija en lo que dice el texto de los anuncios. Yo. “Cuando todo depende de ti, que nada te pare. Y menos, la caspa”. Pero, vamos a ver, ¿me quiere alguien decir cuándo en la historia de la humanidad alguien, en un momento en el que todo dependía de él, fue parado por la caspa? Concretamente: algún jugador de fútbol. ¿Me quiere alguien explicar en qué momento un publicista le dice a otro “¿y si ponemos a futbolistas antes de un partido y damos a entender que no tener caspa es decisivo para jugar bien al fútbol?”, y el otro contesta “lo veo, te lo compro”? ¿No se puede solicitar al VAR que compruebe si en el momento en el que Iago Aspas falla el penalti final el jugador tenía caspa sobre sus hombros y eso afectó a su postura al no poder tener la cabeza alta? Todo dependía de él, y le paró la caspa. Tanto Lopetegui, tanto Hierro, y la clave a lo mejor estuvo en las amenities del hotel de Moscú. A que Putin va a estar detrás de todo esto… ¿Tiene H&S capital ruso?

4/7/18

PITAGÓRICA NETFLIX


“No se puede escapar de la filosofía”. La máxima es de Karl Jaspers, e indica cómo todos los detalles de nuestra conducta presuponen de forma implícita una cosmovisión y el ejercicio de ciertas ideas acerca de la condición humana. Netflix acaba de entrar en el Olimpo de la estupidez prohibiendo que un miembro de un equipo de rodaje mire a otro durante más de cinco segundos. Retuve esta columna durante muchos días convencido de que finalmente se sabría que la noticia era falsa o que todo había sido una broma. Pero es cierta: entre sus medidas para que “cada producción de Netflix se realice en un ambiente de trabajo seguro y respetuoso” se incluye la anteriormente citada -y otras como la prohibición de los abrazos efusivos o el intercambio de números de teléfono-. Y, sin embargo, lo peor no es la sobredosis de chucherías morales que la medida demuestra. Lo peor es que, sin saberlo, Netflix toma partido a favor de Pitágoras y en contra de Epicuro en una de las polémicas más deliciosas de la historia de la filosofía clásica.

Ambos filósofos de Samos discutieron con cien años de diferencia acerca de la naturaleza de la visión. Pitágoras defendía que los ojos emiten un tipo de rayos que producen la visión al chocar contra los objetos. Epicuro entendió que son los objetos los que emiten un tipo de rayos que producen la visión al chocar contra los ojos. La visión como emisión contra la visión como intromisión. No me digan que no es una discusión preciosa. Para Pitágoras la causa activa de la visión recae en el sujeto que ve. Para Epicuro, en el objeto que es visto. La fisiología moderna ha dado la razón a Epicuro, claro, pero para Netflix siguen siendo los ojos del claquetista los que lanzan rayos sobre el rostro de Claire Foy (“The crown”, qué ganas de la temporada 3) más que el rostro de Claire Foy el que lanza fotones sobre las retinas del guionista. No se puede escapar de la filosofía, recuerden a Jaspers, cuya condición de psiquiatra le hace especialmente cercano a esta medida de Netflix. Afortunadamente, sí se puede escapar de Netflix. Aunque no sé a dónde.

3/7/18

EL GENERAL FRANCISQUÍSIMO FRANCO


El debate de “laSexta noche” sobre la exhumación de los restos del General Francisquísimo Franco del Valle de los Caídos, bien, gracias, pero faltó Wyoming. El momento más televisivo fue el pimpampum al portavoz de la Fundación Francisco Franco, pero fue más jugosa la divergencia entre Jesús Cintora y Edu Galán al criticarlo. “Es un insulto que usted esté aquí, pero yo no le he insultado. Es más, en el régimen que usted defiende este debate no sería posible. Con lo cual, alégrese de estar aquí”, argumenta Cintora. Galán le adelanta dando un paso más: en efecto, se trata de que ejerza su libertad de expresión, una libertad cuya grandeza no solo permite el debate, sino que cada cual diga lo que quiera sin que nadie le silencie alegando que dice barbaridades, que se siente ofendido o que lo que dice es un insulto. Si Wyoming estuviera allí, pondría ese ingenioso contrapunto que distiende los momentos de honda reflexión intelectual. Por ejemplo, actualizando esa famosa letrilla popular, anterior a la de Marta Sánchez, y cantar “La Fundación Francisco Franco tiene el culo blanco, porque su mujer…”.

Las malas lenguas dicen que los retejadores arreglan la gotera y mueven otra teja para asegurar que volverán a tener trabajo. “El intermedio”, ya de vacaciones, corre el peligro de volver en septiembre y descubrir que contra el Gobierno del PP nos reíamos mejor. Una buena manera de asegurarse de que tendrán trabajo sería empezar la próxima temporada con una denuncia de la Fundación Francisco Franco por ofensas similar a la que ya tuvieron de la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos, y que terminó siendo tan divertida. Como “laSexta noche” no permitió a Wyoming mover la teja, parece que de momento solo contarán con la denuncia que acaba de ponerle la Plataforma Millán Astray por mentir sobre el fundador de la Legión y, como Sócrates, corromper a la juventud.

Se le olvidó a Galán esta otra defensa de la libertad de expresión: sin reatas como la Fundación Francisco Franco, la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos o la Plataforma Millán Astray no solo alguno negaría que estas cosas pasan, sino que, encima, nos reiríamos menos.

2/7/18

¿NADIE VA A PENSAR EN LOS POLICÍAS?


Hay que pensar en los niños aunque solo sea para no oír esa cursilería de “¿es que nadie va pensar en los niños?”. Pero, ¿y en los policías nacionales?, ¿y en los abogados, los jueces y los jueces? ¿Es que nadie piensa en ellos? En “Sálvame”, por ejemplo, piensan en los niños, pero a los abogados, fiscales, jueces y policías que les den.

Hace años que, viendo los estomagantes contenidos que “Sálvame” vertía en el horario de protección infantil, Telecinco optó por esquivar multas desdoblando “Sálvame”. Se supone que, desde entonces, “Sálvame naranja” y “Sálvame limón” son diferentes, aunque hay tanta diferencia entre ellos como cantidad de naranja o limón hay en los refrescos de naranja y limón. La infancia al menos tiene esa protección; pero los trabajadores, no. Quien tenga que exponerse a “Sálvame” por razones laborales, que se fastidie. El Estatuto del trabajador y los convenios no dicen nada, así que el cuidado de “Sálvame” con la población indefensa se limita a pensar en los niños.

Esta semana, por ejemplo, cinco policías tuvieron que ir al estudio donde hacían “Sálvame” para entregar unos papeles judiciales a uno de la recua. Automáticamente, el espectáculo se incorporó al guion. Una colaboradora se asustó porque, dijo, venía de declarar. El afectado habló de demandas y pleitos cruzados. Otros inflaban el globo intentando sonsacar. La judicialización de la política no es nada al lado de la que vive este género televisivo.

Hay mucho paro y nadie piensa en los iluminadores, cámaras o maquilladores. Currantes que tienen que aceptar trabajar en programas más irrespirables y dañinos que un bar antes de la ley del tabaco. Asumimos que si quieren trabajar, tienen que tragar y callar. Pero, ¿y los pobres policías? Tuvieron que superar exigentes pruebas que les capacitan para enfrentarse al mal, no al horror. ¿Y los abogados, jueces y fiscales? No pasaron años de estudio para acabar de títeres en los juegos de estos personajes. ¿Es que nadie va a pensar en ellos?

1/7/18

FIRMEZA Y FEMINISMO



A ver, publicistas de Nivea, yo no es por meterme donde no me llaman, pero, con respeto se lo digo, creo que el tema éste de la firmeza de las mujeres que mueven el mundo no se refiere exactamente a la firmeza de su piel. Oye, que a lo mejor soy yo el que está equivocado y no ha entendido nada del feminismo. Pero creo que no. Por si no saben a lo que me refiero, les transcribo el texto de su último anuncio publicitario: “Nivea Q10 es para todas las mujeres que mueven el mundo con su firmeza. Ahora por primera vez la combinación única de Q10 con vitamina C reafirma visiblemente la piel en sólo diez días. Nueva Nivea body loción reafirmante con Q10 y vitamina C. Piel más firme en sólo diez días”. Comienza con una invocación a la trascendencia social de las mujeres y a su firmeza como clave del cambio que producen en el mundo. Bien, hasta ahí perfecto. Por fin nos encontramos con una marca de productos femeninos comprometida con la nueva realidad de las mujeres en la sociedad actual.

Pero luego resulta que esa firmeza a la que se refería elogiosamente la primera parte del spot no es la constancia, la dureza en la lucha, la seguridad con la que se defienden los planteamientos, sino una cuestión de colágeno y elastina, un estado de tersura dérmica alcanzable con sólo diez días de uso de Nivea Q10. Para mí que no. Insisto, con frecuencia algunas feministas me desconciertan y pudiera ser que la presencia visible en todos los ámbitos de lo público que reclaman busque ante todo poder lucir una piel más firme. Pero me extrañaría mucho. Yo se lo digo con prudencia y moderación. Miren bien ese texto y cámbienlo un poco. Eso de que una marca comercial intente ganar más dinero sugiriendo su adhesión al feminismo y, en el fondo, esté llamando idiotas a todas las mujeres es algo que no les va a hacer ninguna gracia. El día que lo descubran, ellas se lo van a decir con mucha más firmeza que yo. Y no, tampoco ahora me estoy refiriendo a la firmeza de su piel. Estén seguros.