21/11/10

Y ESO QUE NO VISTE A FLIPY



Y eso que no viste a Flipy, Jesse. Déjenme ponerles en situación, supuestos lectores: gracias a "vayatele.com" nos hemos enterado de que Jesse Eisenberg, -molón protagonista de la imprescindible "La red social"-, fue entrevistado el otro día en el late night estadounidense de Conan O’Brien y largó todo lo que quiso acerca de un show español en donde fue tratado de una forma muy rara. "No era un programa como éste, en el que te tratan con amabilidad y respeto". "Te dicen: venga, pásatelo bien, y pronto te das cuenta de que es imposible". "El show parece diseñado para humillar a los invitados americanos: muestran estúpidas fotos tuyas, hacen bromas sobre ti, el público se ríe, y cuando te llega la traducción confirmas que sí, que se están riendo de ti, pero no puedes contestar porque ya han pasado a otra cosa". ¿Reconocen el programa del que habla Jesse Eisenberg, supuestos lectores? A que sí. Enhorabuena, Pablo Motos, jamás pensaste que se iba a hablar de ti en un late night norteamericano de éxito.

Pues, Jesse, majete, no quiero imaginarme lo que hubieras dicho si además te hubiera tocado vértelas con Flipy en "El hormiguero". Confieso que pertenezco a ese amplio colectivo de espectadores que cuando ve a Pablo Motos obligar a algún invitado extranjero a imitar a Chiquito de la Calzada o cantar "hola, don Pepito, hola, don José" valora seriamente la posibilidad de nacionalizarse canadiense o bielorruso. Pero al menos este año no lo planeo profundamente escondido detrás del sofá, lugar al que la vergüenza me llevaba a recluirme cuando en temporadas pasadas el actor yanqui de turno tenía que mezclar piriborzutina cálcica y nitrato de fosbroncio delante del ex científico loco. Tienes razón, Jesse, a Motos cada vez se la va más la mano en las entrevistas hacia un ingenio cutrefaltón de 2º de la E.S.O., pero al menos tú no has tenido que soportar a Flipy. Coméntalo con otros compañeros de profesión con los que te cruzarás cuando te den dentro de cuatro meses el Oscar al mejor actor y verás cómo me dan la razón.

20/11/10

NI AGUA, WYOMING

Ya lo hemos hablado más veces, Wyoming. Yo es que creo que te equivocas radicalmente con el trato que das a las tertulias de extrema derecha tedeteras. A esa gente ni agua. No hay que nombrarlos ni aunque sea para denunciar lo perversos que son, la ruindad extrema en la que están empapados todos sus argumentos, cómo mienten, -dios mío, cómo mienten: sin parar, sin pestañear, cómo se regodean en las exageraciones delirantes y en el mundo marciano y alucinado en el que viven-. Y tú, dale que te pego, haciéndoles propaganda dos de cada tres días. Que sí, ya sé que te ríes de ellos. Sí, sí, ya sé que les metes una caña brutal, pero es que no estoy nada seguro de que eso les moleste. Es más, perfectamente me los imagino frotándose las manos, seguros de que los espacios publicitarios que gratuitamente les concedes no les van a hacer perder ni un solo espectador que pudieran tener sin ellos, pero les hace ganar un fino goteo de despistados a través de la notoriedad que obtienen de ti.

Ni siquiera cuando uno de esos contertulios relaciona la educación sexual con los asesinatos. Lo pusiste anteayer en "El intermedio". Fue nauseabundo. Los asesinos de Marta del Castillo, -venía a decir uno de esos charlatanes-, han recibido una educación sexual en donde se les ha animado a explorar el sexo, a disfrutar de él, y, claro, una pequeña parte de los alumnos a los que se les llena la cabeza con esas ideas termina asesinando. Como se pueda tener una mente tan enferma es algo que dejaremos a los psicopatólogos, -hablando de mentes enfermas, quisiera denunciar sin ironías el intolerable abuso que un tal Sostres que jamás sería amigo mío ha sufrido al ver publicadas unas asquerosas conversaciones privadas-, a los cuales el secreto profesional también les obligará a callar sus identidades y los nombres de las empresas para las que trabajan. Y nosotros deberíamos hacer lo mismo. Ni agua. Aunque el cuerpo nos pida justo lo contrario. Aunque sus premeditadas provocaciones te resuelvan dos de cada tres programas, Guayo.

19/11/10

TIMADORES DE CASA

Al final va a tener razón Silvio Berlusconi: hay que expulsar a todos los delincuentes extranjeros. Es cierto que así no acabaremos con la delincuencia ni de coña, pero al menos garantizaremos que cuando alguien nos atraque, nos agreda, nos time o nos asesine, será un compatriota, un convecino, un amigo. Seguirá siendo un delincuente, sí, pero será nuestro delincuente.

Aprendamos de la historia, de aquel día en que, después de promover esas políticas de repatriación que tanto gustan a los xenófobos, Berlusconi fue agredido por un italiano con denominación de origen que le estampó en la cara una broncínea réplica de la catedral de Milán. Y qué orgulloso lució Berlusconi la cara destrozada entonces: no le había partido la boca un delincuente extranjero, qué horror, sino un delincuente de casa, de la cantera, de los suyos. Y nada menos que con un símbolo patrio como es el duomo milanés. Así la inseguridad ciudadana es mucho más segura, dónde vamos a parar.

Así que queremos que ese gran timo que es “Más allá de la vida” deje de utilizar una vidente extranjera para reírse de nosotros y utilice una timadora de la casa. Anda que no tenemos estafadores aquí. Y muy buenos. No hace ninguna falta que venga una que se llama Anne Germain, que con ese nombre sabe Dios de dónde vendrá y qué intenciones traerá, a decir que habla con los muertos. Queremos que los embaucadores de fuera no quiten el trabajo a los embaucadores de aquí. Si nosotros ponemos los espectros, ponemos los famosos dispuestos a vender la memoria de sus muertos por treinta monedas, y ponemos los espectadores que se tragan el pestiño, lo menos que podían hacer en Telecinco es asegurarse de que sea un farsante compatriota el que nos da el sopapo. Entonces podríamos alzarnos por encima de la multitud y mostrar orgullosos la cara ensangrentada y feliz. Como hizo Berlusconi, ese hombre.

18/11/10

EN DEFENSA PROPIA

Años ha, allá por los noventa, TVE era una empresa poderosa que disponía de mucho dinero aunque no tenía un duro (solución al enigma: se podía empufar más y más, legislatura tras legislatura, sin que pasara nada). En aquellos años en los que las cadenas privadas daban sus primeros pasos y aspiraban a hacer sombra a la todopoderosa televisión estatal, acusaban a TVE de una curiosa forma de competencia desleal. TVE, decían, compraba todo lo que encontraba en el mercado audiovisual internacional (películas, series, formatos) y lo guardaba en un cajón porque no tenía tiempo material para emitirlo todo. Era un negocio ruinoso, pero conseguía lo que pretendía: que las privadas, más pobres, no pudieran competir comprando buenos productos internacionales, de forma que no conseguían robar audiencia a TVE, que así seguía acaparando lo mejor del mercado publicitario. Aquello estaba muy mal, es cierto, pero…

Pero es que acaba de salir la sentencia por la que un juzgado prohíbe a Telecinco volver a emitir “España pregunta, Belén responde” o cualquier otro programa similar que plagie “Tengo una pregunta para usted”. Es que, ay qué emoción, TVE compró los derechos de este formato a la televisión francesa, así que no se permite que Telecinco le incruste a Belén Esteban y Jorge Javier Vázquez para hacer su propia versión. ¿Están pensando lo mismo que yo?: si TVE comprara todos los derechos de todos los programas que hay en el mundo mundial y registrara todos los formatos nuevos que pudieran crearse en todo el universo universal por siempre jamás del espacio espacial... Telecinco no podría colocar a este par de dos en ningún sitio más. “Nada de “Vázquez e tiempos revueltos”. Nada de “Belén, cuéntame cómo pasó”. Nada de “Los desayunos de Mermelada”. Nada de “Informe estebanal”. Nada de nada.

Esto saldría un poco caro, es cierto. Y estaría un poco feo, es verdad. Pero es que, compréndanlo, ellos empezaron primero.

17/11/10

PANES, PECES Y SEXTAS

La televisión, como el cine, sólo puede mostrar milagros que Gustavo Bueno llama “cinematográficos”. Por ejemplo, una serie de televisión o una película pueden representar el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, pero no el milagro de la transustanciación, que es un milagro “no cinematográfico”. Así, la milagrosa transustanciación entre Telecinco y Cuatro, básica en la nueva teología audiovisual, no es “cinematográfica”, de modo que mucho me temo que los espectadores tendremos que conformarnos con creer sin ver y, sobre todo, sin entender. Sin embargo, el milagro de la multiplicación de los canales de La Sexta en TDT (La Sexta 2, La Sexta 3 y La Sexta HD) sí es “cinematográfico”, puesto que está al alcance de cualquier televisor correctamente sintonizado.


De los cinco panes y dos peces que Jesús multiplicó para dar de comer a cinco mil personas, a la cadena televisiva que se multiplica para saciar el voraz apetito de una audiencia con millones de ojos. Es el signo de los tiempos. Es fácil entender el milagro de la multiplicación de La Sexta porque se puede ver. Otra cosa es el milagro de la fusión entre Telecinco y Cuatro, que no hay quien la entienda porque será imposible de ver. Creeremos, qué remedio, en la transustanciación de esas dos cadenas, pero no entenderemos nada. Lo que sí entendemos es que en La Sexta 3, y en horario proletario (es decir, decente y apto para los que tenemos que madrugar), se puede disfrutar de cine con mayúsculas que es casi imposible (o milagroso) encontrar en otras cadenas: desde “Broadway Danny Rose”, la excepcional película del mejor Woody Allen, a “Barry Lyndon” pasando por “Casino Royale”, “Queimada” o “Dinero caído del cielo”. Y también “Todos los hombres del presidente”, “Al este del Edén” y “Con las muerte en los talones”, entre otros, nunca mejor dicho, milagros cinematográficos.

Los milagros televisivos “no cinematográficos” existen, pero los espectadores no podemos verlos ni afectan directamente a nuestro rancho audiovisual. Los milagros televisivos “cinematográficos” son otra cosa: existen, se ven, se entienden y sacian el apetito de ver después de cenar una buena película descatalogada por el dios del mercado.

16/11/10

LA SUBFAMILIA ES IMPORTANTE


Frankamente, cariño, me importa un bledo

Hasta ahora solo teníamos a Luis Miguel Domínguez (“Biodiario”, apenas cinco minutos cada tarde en La 2) para ocupar el hueco que dejó Félix Rodríguez de la Fuente. Es un digno discípulo, pero lo suficientemente listo como para no aspirar nunca a ser su sucesor. Esta temporada tenemos en Cuatro (“Frank de la jungla”, los domingos por la noche) a un tío que no sólo pretende desbancarle, es que incluso protagonizó el otro día un enfrentamiento con una boa constrictor que aspira a dejar en nada la famosa imagen en la que una anaconda se lanza al cuello de nuestro amigo Félix. Lo que Frank consiguió así fue un vídeo resultón para YouTube y que todo el mundo le criticara por tongo.

Como un mal día lo tiene cualquiera, aquí nos parece peor que ande por ahí como anda, incordiando a todo bicho viviente con el que se tropieza en sus excursiones a la selva. Hay que ver qué embajador más molesto envía nuestra especie por esos ecosistemas de Dios. Y si tenemos que escoger un día en el que (por ahora) Frank estuvo más desafortunado fue el día que dijo: “El orangután es el animal que más se parece al ser humano. Comparte un 97% del ADN del hombre”.

A ver, Frank, te daré una explicación que no podrás rechazar. Don Vito Corleone dejó claro que la familia es importante, y es cierto que los orangutanes y los hombres somos de la misma familia de los homínidos, así que tenemos que protegernos y ayudarnos unos a otros. Vale, pero, hombre, un tío listo como tú tiene que ir un poco más allá y darse cuenta de que la subfamilia también es importante. Y los orangutanes son de la subfamilia pongo, y no de la homininae, como lo somos los gorilas, los chimpancés y nosotros. Por ser, los chimpancés son hasta de nuestra misma tribu hominini. ¿No merecen un respeto, Frak? Lo trae la Wikipedia, no te enfades conmigo. No es personal Frank, sólo negocios.