30/9/17

JORNADA DE NO REFLEXIÓN

La Fiscalía perseguirá a aquéllos que reflexionen durante la jornada de reflexión. Una vez más, el CGPJ ha recordado que la anulación del referéndum no se limita al mero ejercicio del voto, sino que se extiende al resto de actividades asociadas con la jornada del 1-O. Se prohíbe el uso no autorizado del censo y la logística necesaria para el plebiscito, los actos públicos que formen parte de la campaña electoral, y, como no podría ser de otra manera, también la jornada de reflexión que precede al día de las votaciones. Siempre guiados por el principio de proporcionalidad que ha de presidir cada acción judicial y policial, la Fiscalía ha ordenado no vigilar especialmente a los particulares en busca de señales que pudieran indicar que están reflexionando y, por el contrario, centrarse en las cadenas de televisión, canales en donde las reflexiones podrían ser mucho más graves dado el carácter de divulgación y amplificación que poseen dichos medios de comunicación.

La noticia sentó mal inicialmente a cadenas como TV3, La Sexta o 13tv -perdón, ahora se llama 1R3CE-, que habían previsto dedicar buena parte de la programación de hoy a espacios de debate político. Requerida la Fiscalía para que acotara con precisión a qué se refería por “reflexión”, ésta se remitió a la definición de la Real Academia Española: “pensamiento o consideración de algo con atención y detenimiento para estudiarlo o comprenderlo bien”. La respuesta tranquilizó a las cadenas nombradas. “¿’Consideración de algo con atención y detenimiento’? Jamás hemos hecho tal cosa en esta cadena”, declaró TV3 visiblemente aliviada. “¿’Para estudiarlo y comprenderlo bien’? Jajaja, no, no es nuestro estilo”, aseguró 13tv entre risas. Finalmente, las cadenas han transmitido a sus colaboradores la instrucción de que actúen durante el día de hoy como vienen actuando durante todas estas semanas, meses e incluso años, dada la nula posibilidad de que se cuele una reflexión durante la jornada de reflexión. Puede estar tranquila la Fiscalía.

29/9/17

DIOS ES INDEPENDENTISTA


Anteayer falló Mamen Mendizábal.

Estuvo mal que entrevistara a Cinto Busquet a solo siete minutos del final de su “Más vale tarde” (laSexta). Tiempo insuficiente para un señor que necesita un programa diario para él solito. Un púlpito no, porque ya lo tiene: es sacerdote.

Peor estuvo cómo abrió la entrevista: “Hay un sacerdote que impulsó un manifiesto prorreferéndum que han firmado cuatrocientos religiosos. Está con nosotros el párroco de Calella, Cinto Busquet, buenas tardes, bona tarda. ¿Dios está por la independencia?”. Se mereció el chorreo que le cayó: “No respondo a esa pregunta porque es totalmente fuera de lugar. Lo que le digo es que…”. Y sermoneó sobre lo que quiso ignorando la pregunta que le habían hecho y despreció. Mendizábal logró meter baza para pedir que le dejara preguntar.“Dígame”, respondió, “pero hablemos en serio. No me pregunte si Dios es independentista porque es absurdo”. Mendizábal intenta explicar que ella habla en serio, pero Busquet no calla. Él habla de independentismo como vicario de Dios, impulsa un manifiesto independentista firmado por vicarios de Dios, defiende el independentismo citando a obispos de Dios, publica una “Plegaria por Cataluña” en la que habla con Dios pidiéndole ayuda (“Dios y Padre nuestro, no permitas que nos desanimemos ni nos desalentemos ante la incapacidad de quienes ponen por encima de todo la salvaguarda de la integridad de España…”), cita la doctrina social de la Iglesia de Dios, firma una carta al papa de la Iglesia de Dios, cita los Evangelios que son –dicen– palabra de Dios y asegura que están por encima de la Constitución (los Evangelios, sí; el Corán, no: eso sería ser un antidemócrata fundamentalista islámico). Pero si le preguntan por Dios, lo ve fuera de lugar. Así que avasalla sermoneando sin dejar hablar.

Mendizábal debería aceptar con resignación cristiana esta penitencia que le envía el Señor. A Busquet le da igual ser el invitado en el programa. Él y los que son como él están acostumbrados a establecer cuándo se habla, cómo se habla y sobre qué se habla; pero, sobre todo, quién habla.

28/9/17

¡YO QUÉ VOY A MORIR!


Alarma televisiva. Ocurrió anteayer, en el “Telediario”. Salen unos peces en el mar. “Es una imagen cada vez más habitual en Canarias”. Por ahora, no pasa nada. “La presencia de peces globo se ha multiplicado en la costa”. Un momento, ¿peces globo? “Una especie que resulta muy tóxica para el hombre si la consume”. Ay, esto me suena de algo. “Inflan de agua el abdomen”. ¿Tóxicos? ¿Se inflan?, ¿de qué me suena tanto? Sale la imagen de un pez inflado. Ay, ¿de qué? “Contienen grandes cantidades de una toxina letal. La toxina la acumulan en el hígado, la piel, y ese es el peligro”. Eso de que la toxina solo está en determinadas partes del pez… ¿De qué? ¡¿De qué?! “A pesar de que está prohibida su captura y su venta en la Unión Europea, en Japón, sin embargo, el pez globo –o fugu– es una delicatessem”. ¡Pues claro, de “Los Simpson”!

¿Nos acordamos todos? Homer va a regañadientes a un restaurante japonés con su familia: “Es difícil elegir, todo parece horrible. Tráigame uno de estos, uno de estos y uno de estos”. Pero se va animando: “Creo que no he probado las huevas del pez volador”. Y termina entusiasmado: “Tiene que haber algo que no haya probado, ehhh. A ver, ¿qué es esto? ¡Fugu!”. El camarero se asusta: “¡Ohhh! El fugu es, eh, fugu, señor, pero debo advertirle de que…”, pero Homer no escucha: “Vamos, amigo, ¡fugúgueme!”.

Sabíamos que podía ocurrir y al final ocurrió. Las primeras temporadas de “Los Simpson” se nos empiezan a olvidar. Ya no las emiten y tardamos en atar cabos. Peor: algunos no os acordasteis hasta el segundo párrafo. Mucho peor: las nuevas generaciones ni eso. Solo ven las temporadas más recientes y no conocen las obras de arte que esconde la serie.

No podemos permitirnos olvidar lo que le gustó a Homer el fugu: “¡Mmm, ¡‘fanfugutástico’!”. Ni dejar de decir “¡Yo qué voy a morir, yo qué voy a morir!”. Ni que los más jóvenes no conozcan el gran canto a la vida que puede hacer un hombre poco ambicioso a un televisor pegado: “¡Estoy vivo, estoy vivo. Y no podría ser más feliz! ¡Desde hoy voy a vivir la vida a tope!”.

27/9/17

DRÁCULA, SERRAT Y FU-MANCHÚ


La semana pasada, el barrio gótico de Barcelona se coló no en las imágenes de los telediarios para ilustrar el inminente apocalipsis zombi-independentista sino, gracias al imprescindible “Nuestro cine” de La 2, en algunas secuencias de “El conde Drácula”, la olvidada pero valiosa película de Jesús Franco protagonizada por el enorme Christopher Lee. Seguro que algunos buscan, y por lo tanto encontrarán, lectura política a la emisión precisamente ahora de esa fiel versión de Drácula ambientada en Barcelona, como sin duda buscarían, y encontrarían, razones ocultas en la emisión de “El castillo de Fu-Manchú”, otra película dirigida por Jesús Franco y protagonizada por Christopher Lee en la que vemos al genio del mal chino en el parque Güell de Barcelona. El barrio gótico de “El conde Drácula” y el parque Güell de “El castillo de Fu-Manchú” no pueden interpretarse ni a favor ni en contra del referéndum porque sólo son películas programadas en un momento en que todo, desde una película de Jesús Franco a un gesto de Guardiola pasando por la celebración de un gol en el Camp Nou, se relaciona con ese referéndum que une a los chicos de Puigdemont con la extrema izquierda menos extrema y menos izquierda de la historia del movimiento obrero.

Otra cosa son las declaraciones de Joan Manuel Serrat sobre el referéndum, unas declaraciones tan estudiadas, analizadas, destripadas y examinadas como las del Papa cuando habla del cielo y del infierno. Independientemente (con perdón) de lo que dijo Serrat, creo que sus declaraciones son radicalmente valientes o, en estos días extraños que vivimos, heroicas. El filósofo británico J. O. Urmson estableció de forma clara y exacta las condiciones de un acto heroico: no puede tener por objeto un deber común, debe ser encomiable, y su omisión no puede implicar ninguna culpa. Serrat podía haber omitido sus críticas al referéndum sin que le pudiéramos acusar de falta de compromiso, su acto es encomiable y, sobre todo, opinar sobre el referéndum no es un deber común ni, mucho menos, particular. ¿Desde cuándo es obligatorio opinar? ¿Por qué Serrat es mejor ciudadano después de opinar públicamente sobre el referéndum que antes de hacerlo? No hay nada heroico en el barrio gótico de Barcelona sometido al terror de Drácula, pero hay mucha heroicidad en Serrat cuando habla sin miedo, y sin deber, sobre el castillo de Fu-Manchú.

26/9/17

"PARKS AND RECREATION"

¿Por qué nunca llegó a emitirse en España “Parks and Recreation”? ¿Qué extraño motivo puede estar detrás de este fenómeno inexplicable? ¿Por qué no se encuentra en ninguna plataforma de pago ni doblada ni subtitulada? ¿Por qué no la emite ni la cadena más rebuscada de la TDT? ¿Cómo es posible que una serie tan famosa a escala mundial simplemente no haya podido ser vista en nuestro país? ¿Por qué usted, amable lector, seguramente nunca ha oído hablar de ella?

Ésta no es la columna de un friki irritado porque no encuentra en español alguna película hiperminoritaria. “Parks and Recreation” es una conocidísima serie de la NBC que se emitió entre 2009 y 2015 a lo largo de todo el planeta Tierra. Mil Globos de Oro y Emmys. Diez mil nominaciones. Nacida al calor del exitazo de “The Office”, reproduce también el esquema del falso documental, esta vez en relación a la Concejalía de Parques y Festejos de Pawnee, un pequeño pueblo de Indiana. Está protagonizada por la estrellaza de “Saturday Night Live” Amy Poehler y contiene algunos secundarios -Ron Swanson, Tom Haverford- que ya han ingresado en el Cuadro de Honor de los mejores personajes de la historia de la comedia. Se ha visto en Portugal, en Francia, en Italia, en Andorra, en Lichstenstein (o como se escriba, que me da pereza mirarlo en Wikipedia). Sus guiones son ácidos, lúcidos, inesperados, ingeniosísimos. Todas las interpretaciones son gloriosas. Mejora de temporada en temporada. “Entertainment Weekly” la consideró la comedia más inteligente de la televisión en 2011. La revista “Time” la nombró mejor serie del año en 2012. Algunas de sus temporadas tienen un 100% de aprobación en Rotten Tomatoes.

Entonces… ¿por qué no se ha emitido en España? Netflix, Movistar+, HBO, Amazon, Telemadrilejos de la Quintana, ¿tan ocupados estáis con “Narcos” y “Juego de tronos”? ¿De verdad no hay espacio para una pequeña concejalía de un pequeño pueblo en donde ocurrieron algunos de los sucesos más divertidos de la historia del humor en televisión?

25/9/17

¡NO!


Con ustedes… ¡Miguel Gila! (todo el mundo en pie): “La otra noche salía yo del cine con mi mujer. Había tres individuos como tres armarios pegándole una paliza a un pequeñajo. Le digo a mi mujer: ‘¿qué hago, me meto, no me meto?’. Me metí. ¡Le dimos entre los cuatro!”. Ahí lo tienen. Cuando Gila nos regalaba ese humor bestia y tierno a la vez con el que tantos crecimos, se limitaba a contarlo, pero no lo protagonizaba con la excusa de que era un acto cómico. Porque actuar así de verdad, igual que gastar realmente las bromas de su pueblo, no tendría maldita la gracia.

Iván Medina es un reportero de la televisión pública catalana. El otro día fue a hacer un reportaje (nada “periodístico ni riguroso”, dijo, sino humorístico), sobre las manifestaciones habidas en Barcelona en las que se destrozaron varios coches de la Guardia Civil. Como ni salía del cine ni iba con su mujer no le pudo decir “¿Qué hago, me meto, no me meto?”, así que se metió sin más. Se subió encima de uno de los coches, dio unos saltitos sobre el abarrotado techo del habitáculo para coger confianza, e improvisó una sesuda reflexión sobre la deontología profesional, la responsabilidad personal, y, supongo, los límites del humor: “Con la excusa del reportaje, ahora no me pueden decir nada, ¿no? Puedo saltar aquí encima de la Guardia Civil y ya está, ¿no?”.

Por si quisiera avanzar en tan filosófica investigación, Medina debería tener en cuenta la de barbaridades que podría hacer impunemente si fuera a una zona de guerra escudándose bajo la enseña de la Cruz Roja, ¿no? O si usara un título de medicina para divertirse engañando a los pacientes a costa de la confianza que estos depositan en él, ¿no? Ahora bien, si prefiere limitarse al campo del periodismo y estudiar cómo hacer humor interviniendo en los acontecimientos, que empiece por ponerse en contacto con la periodista húngara Petra Laszlo, aquella simpática que ponía la zancadilla y empujaba a los refugiados que huían de la guerra de Siria buscando cobijo en esta Europa que se nos va de las manos. ¿No?