31/8/19

EL OPEN ARMS Y EL EFECTO LLAMADA


Un mes desde que empezó la crisis del Open Arms y aún colea. Enciendes la tele, y sigue ahí semanas después de que saltara la noticia. Es la cara mediática de un problema de fondo que no se resolverá con voluntarios, rescates al borde de la muerte, fintas políticas, guerra de declaraciones y apaños internacionales para ubicar a los rescatados. A esto hay que añadir, nos guste o no, el innegable efecto llamada que se está produciendo. Efecto llamada, sí. La tele se ve a ambos lados del Mediterráneo. No seamos ingenuos. En el norte nos informamos de lo que está pasando, pero en el sur también. Y el efecto llamada es inevitable.

La publicación de “El origen de las especies” de Darwin en 1859 supuso una auténtica conmoción. ¿Cómo atajar el evolucionismo que ponía patas arriba un mundo que se consideraba y deseaba inamovible? La esposa del obispo de Worcester propuso una solución deliciosa a su marido: “¡Descender de los monos! Querido, esperemos que no sea cierto, pero, si lo es, recemos para que el mundo no se entere”. Ocultar las noticias no funcionó hace dos siglos y no funcionará ahora. Quien quiera rezar, que rece, pero eso no evitará que el mundo se entere de lo que ocurre, y que lo haga en tiempo real. Las emisiones de miles de cadenas de televisión atraviesan las fronteras y crean un mundo transparente en el que el obispo de Worcester y su mojigata esposa no podrían vivir.

Nuestros telediarios llegan al sur, pero no son ellos quienes crean el efecto llamada por mucho que hablen de rescates a náufragos que sobreviven de entre los muertos. El efecto llamada lo crea nuestro despilfarro, nuestra riqueza, nuestros anuncios. A ver por qué nos vamos a creer que la inmensa fascinación que ejerce sobre nosotros la publicidad, pierde toda su fuerza cuando se mira con los ojos de la desesperación. Nuestros anuncios son sofisticados artilugios capaces de crear necesidades en quienes ya tenemos más de lo que necesitamos. ¿Qué no serán capaces de hacer entre quienes nada tienen y tanto necesitan?

30/8/19

A SITCOM MUERTA, SITCOM PUESTA

A sitcom muerta, sitcom puesta. Que nadie se asuste. No hay vacío de poder. La desaparición de “The big bang theory” del trono de las comedias televisivas ha demostrado la eficacia de los mecanismos de sucesión monárquica dentro de este reino. Aún está caliente el cuerpo de Sheldon Cooper y ya tenemos el nombre del sucesor que tomará posesión del cargo en pocas semanas: Jacob Peralta, dentro de “Brooklyn Nine Nine”, la serie que reinará en las televisiones de todo el planeta durante los próximos años. “Modern family”, aunque todavía le queda un año de vida, se ha retirado como reina emérita. La primera mitad de los años veinte va a ser propiedad de la Comisaría 99 del Departamento de Policía de Nueva York.

Es importante que la línea sucesoria de las sitcoms no se interrumpa, porque los interregnos son muy peligrosos en las grandes productoras de televisión. Tras el histórico reinado de “Seinfeld”, la llegada de “Friends” convirtió al reino en el mayor imperio jamás conocido en la historia de la televisión, tan grande que su desaparición sumió a la comedia moderna en una crisis de la que sólo empezó a salir con “Como conocí a vuestra madre”, excelente pero maldita por su intento de vivir a la sombra de su predecesora. “The office” y “Parks & Recreation” -¿por qué, oh, dios de las televisiones, España es el único país urbi et orbi en donde no es famosísima “Parks & Recreation”?- iniciaron la nueva dinastía y supieron pasar el testigo a “The big bang theory” y “Modern family”. Pero hasta los millenials mueren ya de viejos.

Neox anuncia para septiembre el comienzo de las emisiones en abierto de “Brooklyn Nine Nine”, y será la ocasión perfecta para implantarse en el gran público español, superando el gueto que todavía hoy en día suponen plataformas como Netflix o Movistar+. La Comisaría 99 lleva ya cinco temporadas ganando Emmys en los Estados Unidos, pero pronto extenderá su autoridad por el resto del imperio. ¡Sheldon Cooper ha muerto, larga vida a Jacob Peralta!

29/8/19

DIRECTOR GENERAL MAYOR


El problema del nombramiento de Pedro García Aguado como Director General de Juventud de la Comunidad de Madrid no es que el conocido waterpolista haya conducido durante varios años un reality show llamado “Hermano mayor” dedicado a la intervención sobre adolescentes conflictivos. El verdadero problema es que la conducción de tal reality show es lo único que ha hecho hasta la fecha Pedro García Aguado para justificar la obtención de un puesto dotado con un sueldo público de casi cien mil euros anuales relacionado con las políticas de juventud.

“Hermano mayor”, a diferencia del muy defendible “Supernanny”, fue un muy discutible espacio en donde alguien sin ninguna formación intervenía como buenamente se le ocurría sobre la marcha, -a veces de forma sensata, a veces de forma televisivamente sensacionalista e incluso contraproducente- ante graves problemas de conducta juvenil que con frecuencia llegaban al maltrato, simplemente porque se partía del axioma de que el ahora Director General tenía un don mágico para hacerlo. No había evaluación previa. No había planificación de la intervención. No había seguimiento. Ningún control científico. Ningún rigor. Es obvio que un reality show, como mero espectáculo televisivo que es, no está obligado a cumplir con los criterios científicos rigurosos de las profesiones reales que se parodian en tales programas de televisión. Pero entonces, también es obvio, sus responsables no pueden blandir ese mérito como prueba de ninguna competencia seria y profesional en dichos ámbitos de intervención.

¿Seguirá su trabajo las mismas líneas de sensacionalismo, falta de rigor y adherencia a la retórica de un coach barato -perdón por la redundancia- que caracterizan al único punto de su currículo? ¿Se abrirá la veda para saltar de la televisión a la política y veremos a Josep Pedrerol nombrado ministro de Deportes, o a Michael Knight como director general de Tráfico? ¿Qué va a ser lo siguiente? ¿Maxim Huerta, ministro de Cultura?

28/8/19

ACELERADOR DE GILIPOLLECES

Se ha sabido esta semana que Telecinco está construyendo un acelerador de gilipolleces en el subsuelo de sus instalaciones en Fuencarral, tomando como modelo el acelerador de partículas subatómicas que el CERN ha construido en la frontera entre Suiza y Francia. El Colisionador de Hadrones suizo es una cámara de vacío con forma de rosquilla, de veintisiete kilómetros de diámetro, en donde se lanzan partículas subatómicas a velocidades cercanas a la de la luz, para recoger las subpartículas y la energía que se produzcan a causa de la colisión entre ellas. De esta manera se pretenden conocer los componentes últimos de la materia. De igual modo, el acelerador de gilipolleces, oficialmente conocido como Colisionador de Majaderías, será también una gigantesca rosquilla, en donde se emitirán a la vez por televisión varias de las historias menos interesantes de Telecinco, con la esperanza de que se desintegren al colisionar entre sí y se degraden dando lugar a las subpartículas televisivas más ínfimas, que constituirían lo más cercano que se puede alcanzar del cero absoluto del interés televisivo.

Se calcula que el dispositivo estará ya preparado en pocos días. Telecinco lanzará en un sentido del acelerador la posibilidad de que el maestro Joao, famoso por leer el futuro en las arrugas del ano de los famosos, participe en “GH VIP 7”, y en el otro sentido lanzará la reacción de Gloria Camila, hija de Ortega Cano y Rocío Jurado, a las declaraciones de su ex Kiko Jiménez sobre los comentarios de Maite Galdeano, madre de su actual novia, Sofía Suescun. Se calcula que el choque entre estas dos historias puede producir la energía equivalente a cien mil entrevistas a Belén Esteban, y no se descarta la aparición de un agujero negro cuántico que absorba a todas las cadenas de Mediaset. Estén atentos si a principios del próximo mes notan un temblor o un enrojecimiento en las emisiones de Telecinco. Es posible que el acelerador de gilipolleces se haya puesto a funcionar.

27/8/19

SÍNDROME POSTANTEPREPOSTVACACIONAL


Ustedes disfruten de agosto si quieren, pero les aviso de que Susanna Griso y Ana Rosa Quintana ya están calentando en la banda. En septiembre volverán y contarán, un año más, que lo que toda la vida de Dios fue estar como si nos llevaran los demonios porque se acababan las vacaciones ahora se llama síndrome postvacacional y da para media hora de tertulia. Este moderno mal tiene la ventaja de que dura tan poco como el bronceado, y la desventaja de que quienes nos olemos la tostada desde lejos ya estamos a finales de agosto de mal café viéndolas venir. El día que los magacines matinales necesiten rellenar otra media hora, dirán que de mal café nada y bautizarán este mal como síndrome prepostvacacional.

Pero les llevo ventaja. Ya a principios de verano —mucho antes de los nuevos síntomas de irritabilidad, ansiedad y ganas de que las vacaciones sean eternas que caracterizarán el síndrome prepostvacacional como antesala de la habitual irritabilidad, ansiedad y ganas de que las vacaciones sean eternas que ya caracterizan el síndrome postvacacional— sufrí unos prematuros síntomas de irritabilidad, ansiedad y ganas de que las vacaciones sean eternas que podrían parecer simple mal humor, pero que sería más mediático llamar síndrome preprepostvacacional. Este inesperado síndrome comenzó el día en que Màxim Huerta estrenó en La 1 su programa matinal “A partir de hoy” y estaba causado por el temor de que el magacín veraniego se convirtiera en fijo en septiembre.

Pues tenemos malas noticias. TVE acaba de comunicar que, como sospechábamos, Huerta renueva y desde septiembre competiría por el trono de las mañanas con Griso y Quintana, su exjefa. Nada más saber la noticia, remitieron los anteriores síntomas del síndrome anteprepostvacacional y comencé a experimentar los del síndrome postanteprepostvacacional. Adivinen cuáles son, que, aunque estoy de un humor de perros, a mí me da la risa decirlos.

26/8/19

CARNAZA MECHÁ


Con el presente comunicado, el ministerio de Sanidad Audiovisual quiere informar del reciente brote de listeriosis televisiva producida por el consumo de carnaza en mal estado.

Para localizar su origen, nuestros técnicos han tomado muestras de diferentes productos del mercado televisivo sobre los que había sospechas de ser la causa del brote. Los posteriores análisis de laboratorio han establecido que solo en la carnaza mechada se ha hallado listeria en cantidades que rebasan el umbral de seguridad establecido por la Organización Mundial de la Salud Audiovisual, por lo que su consumo está desaconsejado según los actuales parámetros de seguridad. Toda la carnaza contaminada ha sido elaborada y comercializada por una sola empresa, pero como se comercializa con diferentes marcas y presentaciones —puede encontrarse incluso en los programas de zapping en forma de carnaza picada—, se pide a los telespectadores que eviten su consumo hasta que se revisen todos los protocolos.

El consumo de carnaza, despojos y vísceras en general en programas del corazón comienza a extenderse en los años 90 con la llegada de las televisiones privadas, concretamente del modelo italiano, estando hoy está sólidamente implantado en nuestra cultura audiovisual. Tras una cierta competencia inicial, Mediaset se alza como la empresa líder del sector, controlando todas las fases de producción de carnaza gracias a que cuenta con su propia ganadería y sus propios pastos. Hoy sus grandes instalaciones y una amplia plantilla de trabajadores especializados abastecen un enorme mercado que busca productos de consumo fácil y rápido, razón por la que triunfa su presentación en forma de carnaza mechada, profusamente aderezada con un gran sentido del espectáculo y mucha sal, muy del gusto de los paladares acostumbrados a estos aditivos.

Este ministerio ruega a los telespectadores que adopten las necesarias medidas precautorias, evitando en todo momento caer en el alarmismo y la listeria colectiva.