6/9/12

LA ANOMALÍA DE "PASAPALABRA"


Se conoce en física teórica la “anomalía de Pasapalabra”, -PWA, por sus siglas del inglés “password anomaly”-, a la singularidad que supone la existencia del concurso presentado por Christian Gálvez en Telecinco y que impide la unificación cuántica de toda la programación del canal de Mediaset alrededor de un único principio explicativo basado en la telebasura. Fue formulada en 2009 por Anthony Rich, catedrático de Fundamentos de la Materia Televisiva de la Universidad de Cicely (Alaska), en respuesta a un artículo publicado en el Journal of Catodic Aberrations por la doctora Anne Rose Kintane bajo el título “De Sálvame a Hay una Cosa que te Quiero Decir: continuidad y homogeneidad en la programación de Telecinco”. En él, Kintane realiza un análisis espectográfico de los programas que emite Telecinco, -“El programa de Ana Rosa”, “De buena ley”, los dos “Sálvame”, “El gran debate”, MYHYV, los informativos-, concluyendo que la composición de todos ellos es tan semejante que en rigor se podría hablar de un único espacio que se emite a lo largo de toda la programación con diferentes nombres.

Rich, no obstante, encontró la PWA. “Pasapalabra” mostraba un registro espectrográfico incompatible con la hipótesis de la unificación de Kintane y esa anomalía lleva varios años intentando ser explicada. ¿Es “Pasapalabra” un programa de telebasura igual que “Más allá de la vida” o “El gran debate”, si bien se trata de una telebasura sometida a una rarefacción especial que hace que no se detecte como tal? ¿Es “Pasapalabra” fruto del influjo gravitatorio de otras cadenas cercanas que interfieren y alteran una zona limítrofe del universo de Telecinco? ¿Es “Pasapalabra” un resto atávico de los orígenes de Telecinco y se comporta respecto de la cadena como se comportaría en nuestro universo un rastro de materia previa al big bang? O, lo que es más probable, ¿es “Pasapalabra” un agujero negro que funciona como una singularidad cósmica que permitiría llegar desde Telecinco a otras dimensiones espaciales y temporales insospechadas?

5/9/12

EDUARD Y FEDERICO

Los domingos, a la hora de la cena, Eduard Punset y Federico García Lorca se cruzan entre bambalinas en La 2. Punset acaba de terminar una nueva entrega de “Redes”, y sale de la pantalla cansado y ligeramente ausente. Lorca va a comenzar su capítulo de “Lorca, muerte de un poeta”, y recorre nervioso los metros que separan su camerino de la pantalla, más rápido de lo que haría falta, luminoso. En algún punto del pasillo se cruzan, y se saludan con un gesto frío, mecánico, -bueno, las primeras semanas no era frío ni mecánico; Federico se interesó por saludar con afecto a Eduard las dos primeras veces que se encontraron, pero dado que el neurodivulgador respondió de forma parca y sin llegar a mirarle directamente a los ojos el poeta dejó de prestar atención a aquel anciano y decidió concentrarse en la parte de su biografía que iba a representar de inmediato-. Aun así, y ya que el pasillo no es lo suficientemente amplio, ambos se apartan con cortesía para dejar pasar al otro. Punset piensa que no entiende lo que hace Lorca. Lorca piensa que ha de ser muy triste la vida de Punset. Punset viene de explicar el amor mediante redes neuronales. Las redes con las que Lorca construye el deseo están hechas de lluvia oscura, de caballos verdes que beben los cuchillos de la luna, de relojes parados que se disfrazan de noviembre. Punset busca a la persona en el código genético. Lorca la encuentra en el mundo, en el alfabeto de auroras que han escrito las canciones del agua.

Punset no se queda a ver “Lorca, muerte de un poeta”. Tampoco Federico aguantó nunca un “Redes” entero. Mientras en la pantalla Rafael Alberti conoce al poeta en la Residencia de Estudiantes, Eduard vuelve en taxi rápidamente hasta su casa. Cena algo ligero. Revisa el correo y contesta brevemente dos emails que quiere dejar resueltos. Después se acuesta y tarda muy poco tiempo en quedarse dormido. Bajo su cama, sin que él pueda sospecharlo, la media luna imagina un éxtasis de cigüeña y un vuelo de gritos largos se levanta en las veletas.

4/9/12

EL PROGRAMA CAÍDO

Cuando mueren, los programas de Telecinco que han sido buenos van a La Siete, en donde pasan el resto de la eternidad emitiéndose una y otra vez. Cada cosa tiene su Cielo. Los vikingos tenían el valhalla, recinto sagrado que alcanzaban los más bravos guerreros muertos en combate y en donde se entretenían haciendo labores domésticas para Odín y mirando de reojo el culo de las valquirias. Los mormones también tienen su paraíso, aunque en este caso está localizado en nuestro planeta Tierra y sobrevendrá cuando Jesús descienda desde los cielos estadounidenses a reinstaurar su reino, -o cuando Mitt Romney gane unas elecciones presidenciales; lo que suceda antes-. Y la existencia de los programas de Telecinco tampoco termina con su muerte terrenal: en cuanto ésta ocurre el Dios de las Televisiones juzga por procedimiento sumarísimo al espacio, -el Dios de los judíos dio a Moisés dos tablas de piedra pesadísimas con los diez mandamientos; el Dios de las Televisiones se limitó a entregar a su Moisés una tarjeta de visita con la orden “tendrás audiencia”-, y abre las puerta de La Siete a aquéllos que superan la evaluación.

Y en La Siete todo es felicidad eterna. La falta de la ley de la audiencia hace que los programas floten relajados como flotaríamos las personas si se suspendiera la ley de la gravedad. Los concursos se reencuentran con sus seres queridos. La Emma García de “El juego de tu vida” abraza a la Emma García de “Mujeres y hombres y viceversa”. La programación se rellena sin la menor lógica formal ni material. Las tardes de los domingos ofrecen siete horas seguidas de “Tú sí que vales”. Se emiten antiguos “Sálvame Deluxe” entre semana y antiquísimos “Sálvame Diario” los sábados en donde volver a vivir en tiempo real el montaje de la separación n-1 de Belén Esteban y Fran Álvarez. Todos los programas contemplan a Telecinco en su divinidad. Ya sólo falta que alguno se atreva a retar al creador y sea expulsado de La Siete convertido en Lucifer, el programa caído.

3/9/12

IMPORTANTES NOVEDADES (A.K.A. DINAMISMO Y FRESCURA)

Comienza hoy en Telecinco una nueva temporada de “El programa de Ana Rosa” con la reincorporación de Ana Rosa Quintana, y en una nota de prensa sus responsables han declarado que en esta ocasión el popular espacio regresa cargado de importantes novedades, con el estreno de secciones y colaboradores nuevos que harán que el programa gane en dinamismo y frescura. Comienza hoy en La 1 una nueva temporada de “Las mañanas de La 1” con la reincorporación de Mariló Montero, y en una nota de prensa sus responsables han declarado que en esta ocasión el popular espacio regresa cargado de importantes novedades, con el estreno de secciones y colaboradores nuevos que harán que el programa gane en dinamismo y frescura. Comienza hoy en Telecinco una nueva temporada de “Sálvame diario” con la reincorporación de Jorge Javier Vázquez, y en una nota de prensa sus responsables han declarado que en esta ocasión el popular espacio regresa cargado de importantes novedades, con el estreno de secciones y colaboradores nuevos que harán que el programa gane en dinamismo y frescura. Comienza hoy en Antena 3 una nueva temporada de “El hormiguero” con la reincorporación de Pablo Motos, y en una nota de prensa sus responsables han declarado que en esta ocasión el popular espacio regresa cargado de importantes novedades, con el estreno de secciones y colaboradores nuevos que harán que el programa gane en dinamismo y frescura. Comienza hoy en La Sexta una nueva temporada de “El intermedio” con la reincorporación de El Gran Wyoming, y en una nota de prensa sus responsables han declarado que en esta ocasión el popular espacio regresa cargado de importantes novedades, con el estreno de secciones y colaboradores nuevos que harán que el programa gane en dinamismo y frescura.

(Nota: esta columna es una repetición palabra por palabra de otra columna publicada a comienzos de septiembre de 2011).

2/9/12

YA BASTA


Con todo el respeto: ya basta. De verdad, tenéis que dejar de estar todo el rato hablando del caso de los niños Ruth y José. No pretendo restar importancia a la espantosa historia de los niños de Córdoba y no cabrían ni en esta entrada ni en todo el blog mis condolencias y mi apoyo absoluto hacia la madre y los amigos y familiares que están atravesando un horror que las demás personas no podemos ni intuir lejanamente. Pero ya está. Valió. “Espejo público” y “El programa de Ana Rosa”: tenéis que dejarlo ya por el bien de todos. Esta noticia se ha cubierto mucho más allá de lo que era razonable, de lo que jamás se cubrió ningún otro suceso criminal. No podemos permitir que un día y otro día y otro día encender la tele por la mañana signifique encontrarse con tertulianos de variedades y especialistas en el mal que dan vueltas y más vueltas y más vueltas a lo que no es más que el espanto en estado puro. Y pones Antena 3 y están hablando de eso. Y pones Telecinco y están hablando de eso. Y nadie añade nada porque hace tiempo que ya no hay nada que añadir. Porque ya está todo dicho y repetido mil veces.

No hace falta una nueva entrevista a un psiquiatra más que nos hable del psiquismo de los psicópatas. No hace falta otro testimonio de alguien que conoció a la familia. No es necesario volver a ver la imagen de la hoguera con la cuadrícula con la que la policía la ha estudiado para que se nos vuelva a indicar que aparecieron restos de pelo en la casilla B3 o un botón en la D5. Vale ya de expertos en termodetección, de juristas hablando de las variables que influyen en los años finalmente cumplidos respecto de las sentencias inicialmente dictadas, de doctores en todo opinando sobre la labor de la policía científica. Ya valió. Ya basta. Seguir profundizando en cada minúsculo detalle del crimen comienza a tomar un cariz sórdido absolutamente inadecuado. Despidamos con todo el respeto este tristísimo suceso, dejemos que sus víctimas se apoyen en el cariño de las personas que tienen cerca, y ayudémosles dejando de hablar de este tema.

1/9/12

SÍNDROME TELEPOSTVACACIONAL

La televisión también padece el síndrome postvacacional. No me refiero a Pablo Motos o a Ana Rosa Quintana. Me refiero a la propia televisión como medio, como hermano mayor, como hipótesis de trabajo, como entelequia. No quiero decir que a Matías Prats le duela ligeramente la cabeza la primera mañana que se reincorpore a trabajar o que a Jorge Javier Vázquez le cueste especialmente levantarse de la cama ese mismo día. Quiero decir que serán las propias cadenas las que, a partir de hoy y durante unos días, se encuentren particularmente desganadas, irritables, ansiosas. Durante dos o tres capítulos del desenlace de la séptima temporada de “Amar en tiempos revueltos” no ocurrirá nada destacable; la propia Plaza de Frutos parecerá fofa, desarreglada, como dibujada por Chumy Chúmez; Héctor y Asun discutirán por cualquier tontería. Los debates de “Al rojo vivo” se oirán con sordina, como a lo lejos. La peña de “Mujeres y hombres y viceversa” aparecerá en pantalla recién levantada de la cama, despeinada y sin maquillar; la misma Emma García presentará el programa medio tumbada en la escalera, en pijama y con las uñas sucias.


Después de un par de meses viviendo de las reposiciones más chuscas y los programas más baratos comprados en los outlets catódicos, es normal que resulte duro adaptarse a la rutina de una nueva temporada. Sólo deberíamos preocuparnos si el problema comienza a extenderse demasiado en el tiempo, si a mediados de septiembre Petancas, -la nueva hormiga de “El hormiguero”-, tiene tan poca gracia como la tuvo en su aparición inicial en “Espejo público”, si todas las cadenas siguen hablando veinticuatro horas al día de ese hombre de Borja, si Curro Jiménez sigue emboscando a franceses y afrancesados en el atardecer de La 2 una vez entrado el otoño.  Pero no va a ocurrir. "El intermedio" regresa mañana lunes, y eso, por sí solo, ya es una sacudida suficiente para que todo el mundo de la televisión española supere el síndrome postvacacional de un golpe de riñón.