7/4/15

TRAIDOR MARIANO RAJOY



Mariano Rajoy es un veleta y un traidor. No es un tipo de fiar. A principio de legislatura da una imagen y toma unas medidas que luego, cuando se acercan las elecciones, cambia sin reparo. Pero no nos va a engañar porque tenemos memoria y recordamos perfectamente al Rajoy que veíamos por la tele hace un par de años, y no se parece en nada al que vemos hoy. ¿Asistieron a la vergonzosa entrevista que le hicieron ayer por la mañana en “Los desayunos” de La 1? ¿Vieron cómo el entrevistador se sentaba junto a Rajoy, solo separado por una coqueta mesa redonda, para ofrecer una cálida imagen de cercanía y humanidad a la que no nos tiene acostumbrados? ¿Vieron cómo le iba sirviendo preguntitas en bandeja para que Rajoy fuera contestando de forma tranquila y afable, con un trato tan personal que traslucía un cariño y un afecto que directamente involucraban al telespectador? Pero bueno, ¿se cree que somos tontos y nos va a engañar de forma tan burda?

Qué bien que la tele esté ahí para atestiguar lo ocurrido. Hace un par de años, Rajoy nos quiso engañar aparentando ser el líder que no es, el gobernante que iba a romper con las ataduras de un pasado caduco para guiarnos hacia la sociedad hipertecnológica y posindustrial del siglo XXI en la que las personas ya no necesitamos el arcaico contacto directo y personal, en la que renunciamos a esa cercanía propia de la manada que nos reduce a ser meros animales. Pensamos que aquella esperanzadora comparecencia de Rajoy en una distante pantalla de plasma situada sobre un atril era la señal de una nueva era virtual que llegaba. Pero no. Los nervios de las próximas elecciones le han hecho bajar la guardia y él mismo se ha desenmascarado. Ahora sabemos que aquello fue un bluf. Que no se moleste en volver a ponerse guay con la pantalla de plasma en las próximas campañas electorales. Ese truco de hacerse pasar por el líder frío y distante que no es ya no engaña a nadie.

6/4/15

YA SÓLO NOS QUEDA FRANK

¿No tienen la sensación de que el fin de “Mad men” es también el fin de toda una época en las series de televisión actuales? Empecé a pensar en ello por primera vez cuando terminó “Boardwalk Empire”, pero de aquéllas todavía los publicistas de Madison Avenue mantenían encendida la llama de los grandes personajes protagonistas como columnas maestras de las grandes series de televisión. Terminó “House”. Terminó “Breaking Bad”. “Homeland” se convirtió en otra cosa tras la muerte de Nicholas Brody. Habían acabado hace ya mucho “The Sopranos” y “The wire”. Todo el mundo habla sobre la Edad de Oro de las series de televisión, y a lo mejor esa Edad de Oro comienza a desvanecerse delante de nuestras narices. No vale “Juego de Tronos”. “True Detective” se abre y se cierra cada temporada, por lo que no es comparable a las otras series. “Orange is the new black” no es más que un gigantesco anuncio de jabón Dove. Aún es muy temprano para echar las campanas al vuelo con “Better call Saul”. “The Walking Dead” ya es pura inercia. Sí, sigue siendo interesante “The good wife”, pero, bah...

Y es curioso, porque en el fondo “Mad men” trata sobre el choque entre los años 50 y los años 60, es decir, sobre el final de una época y el comienzo de otra en la sociedad norteamericana y sobre cómo los publicistas fueron los verdaderos creadores de ambas. Don Draper se marcha al cielo de los grandes protagonistas para sentarse al lado de Walter White y Tony Soprano, y ya empieza a haber más y mejores personajes en el reino de las series del pasado que en la república de las series actualmente en emisión. Nadie espera el regreso de David Simon o Aaron Sorkin.  De pronto, sin que nadie lo esperase, todo el peso de la Edad de Oro de las series de televisión acaba de recaer sobre “House of Cards”. Ya sólo nos queda Frank Underwood. Pero no hay que preocuparse: el cuadragésimo sexto presidente de los Estados Unidos es lo suficientemente malvado como para cumplir esta tarea sin dejar de orinar sobre la tumba de su padre.

5/4/15

THE WALKING CHRIST


Qué raro... ¿13tv programa en Viernes Santo un capítulo de... de... “The walking dead”? Porque esto que estoy viendo tiene que ser... claro, tiene que ser un capítulo de “The walking dead”. Por dios, nunca he visto tantas llagas ni un cuerpo humano tan espeluznantemente herido. Pero si tiene la piel de los pies a la cabeza completamente hecha jirones... Ese ojo medio fuera... La boca desconyuntada... Está empapado de rojo. Parece que acabe de salir de una piscina de sangre mugrienta completamente pegajosa... Es raro. No veo a Rick Grimes ni a ningún otro de los protagonistas habituales de “The walking dead”. Además... no sé... la gente va vestida como de romanos. Este sitio no parece Estados Unidos. Y en vez de pegarle un tiro en la cabeza o de cortarle el cuelo con una espada llevan veinte minutos ensañándose a latigazos y patadas en la cara con el zombie. Pero si así no va a morir... Algo había leído de que “The walking dead” estaba preparando un spin off o una secuela o algo así, pero no sabía que se iba a estrenar tan pronto. ¿Y ambientada en la época del peplum? ¿Y la estrena 13tv? ¿Y un Viernes Santo?

Cómo se pasan. Ya normalmente los capítulos de “The walking dead” son bastantes desagradables de ver, pero esta vez se les ha ido la olla del todo. Esto es puro gore, una auténtica snuff movie. Y ademas hay un solo muerto viviente, al que la gente ataca de una forma aberrante. Hay que reconocer que el zombie está muy bien caracterizado. Esos andares... esa expresión en la cara. Y habla una lengua misteriosa. Ahora lo crucifican. Y un romano lo acribilla con una lanza en el costado y se queda un rato bajo la ducha de sangre riéndose. Pufff... Menos mal que ha terminado ya...Un momento... ¿Cómo qué “Dirigida por Mel Gibson”? ¿Mel Gibson dirige capítulos de esta serie? Déjame un momento, que consulte en internet qué he estado viendo... ¡¿“La pasión de Cristo”?! ¿De verdad esto ha sido una película bíblica y no una secuela de “The walking dead” todavía más aterradora y sangrienta que el original?

3/4/15

LA PASIÓN DE CRISTINA PARDO


No todo iba a ser malo. Es cierto que la Semana Santa es uno de los momentos críticos de la programación televisiva del año. Procesiones. Películas rancias. Noticias irrelevantes. La Hermandad del Cristo de los Cincuenta Clavos portando las imágenes de la Pasión custodiados por el Tercio de Caballeros Legionarios de Santa Casilda. “La Biblia Reboot”. Playas abarrotadas a lo largo de la costa mediterránea y ocupación cercana al cien por cien. Pero no todo iba a ser malo en la televisión de la Semana Santa: Cristina Pardo se hizo cargo de “Al rojo vivo”.

Cristina Pardo es nuestra última esperanza. Es la última ocasión que tiene el periodismo nacional de demostrar que es compatible la inteligencia con el buen humor. En los tiempos en los que Jesús Cintora es defenestrado y Javier Ruiz queda paralizado como un ciervo en mitad de la carretera iluminado por los focos de un autobús, Cristina Pardo es el único resquicio que queda para seguir considerando que lo que te están contando será probablemente cierto. Consigue moderar una mesa en la que está Marhuenda y que Marhuenda no sea el protagonista. Consigue moderar una mesa en la que está Inda y que Inda le haga caso. Ha logrado convertir su interesantísima forma de mirar con ironía a sus entrevistados en un subgénero de las repreguntas. Es posible que se le escape algún político vivo, pero es imposible que no quede malherido. Si le bajas el volumen crees estar viendo a una presentadora de un programa de variedades riendo divertida ante cualquier tema menor; si se lo subes escuchas periodismo político de primer nivel. Un monstruo como Ferreras se va de vacaciones y no se nota ninguna ausencia en “Al rojo vivo”.

Cristo, la Virgen, la Magdalena, lloran y sangran transidos por la Pasión. No es menor el via crucis en el que se ha convertido el buen periodismo político actual. Cristina Pardo ni llora ni sangra. Sonríe, y el flequillo se le dispara hacia la derecha -hacia su derecha, no la nuestra-. Sus ojos brillan llenos de talento y seguridad; también están atravesados por la pasión. Y no sólo en Semana Santa.

2/4/15

"PLANET HUMAN"

“Planet Dinosaur”, la última maravilla de la BBC acerca del mundo de los grandes saurios prehistóricos que está emitiendo La 2 en la actualidad, encierra una profunda enseñanza que va más allá del conocimiento de las malas relaciones entre el espinosaurio y el sarcosuchus durante el cretácico. Lo de menos, siendo fascinante, es el tamaño descomunal del argentinosaurio hervíboro. O la dentadura godzilliana del carcarodontosaurio. Lo que nos enseña “Planet Dinosaur” en cada capítulo es que dentro de cien millones de años nosotros seremos los fósiles, alguna especie que todavía no existe nos desenterrará en continentes que todavía no existen, excavando en desiertos o bosques que todavía no existen. Encontrarán un fragmento de cráneo aquí, un aparato locomotor allá, unas vértebras y algún diente con empastes, e intentarán averiguar cómo era nuestra especie animal a finales del cenozoico.

Por eso tenemos que tener cuidado con el registro fósil que vamos a dejar. Un volcán inesperado cuya lava sepulta Estambul fosiliza abrazados a Laurent y Toñi de “Casados a primera vista”. Una falla geológica que había pasado inadvertida para los expertos engulle los platós de Telecinco durante el último debate de GH VIP. Nosotros sabemos hoy en día que los sarcosuchus cazaban uranosaurios porque hemos encontrado ejemplares fósiles de esta especie con dientes de sarcosuchus clavados en alguna costilla. ¿Qué deducirán los animales del futuro acerca de nosotros cuando encuentren los huesos de Gloria (“Casados a primera vista”) al lado de todos los cuadros que guarda en su “habitación de los horrores”? ¿Entenderán lo que querían decir las letras “Andrea te quiero” que verán en la camiseta del esqueleto fósil encontrado en las excavaciones del entorno de Guadalix de la Sierra?

Con la tecnología de los ordenadores del siglo MXXI grabarán una serie documental llamada “Planet Human”. El capítulo 1 tratará sobre el homo atresmediensis. El 2, sobre el homo mediasetiensis.

1/4/15

ODA A "EXPEDIENTE X"

En una tumba griega del siglo III a.C. podemos leer este hermoso y lúcido epitafio: “Es voluntad de Zeus que todos mueran y abandonen la luz del sol. Si con plata y oro fuera posible comprar esto, ningún rico descendería al Hades”. Todos moriremos, y ni los millonarios de la lista Forbes pueden comprar la vida eterna. ¿Todos moriremos? Por supuesto, pero algunos pueden volver al mundo de los vivos después de visitar el Hades. Por ejemplo, Fox Mulder y Dana Scully.

A golpe de plata y oro, la cadena estadounidense Fox ha conseguido resucitar a los protagonistas de la inolvidable serie “Expediente X”, así que dentro de unos meses podremos ver de nuevo a David Duchovny y Gilliam Anderson buscando la verdad ahí fuera. Chris Carter, el creador de la serie, dice que “Expediente X” volverá “tras un descanso de trece años de anuncios”, y que en ese tiempo el mundo se ha vuelto aún más extraño. Es cierto. Y eso significa que los guionistas de “Expediente X” lo tendrán mucho más difícil porque este mundo se ha convertido en un puñetero capítulo de “Expediente X” en el que, a falta de extraterrestres, los seres humanos hemos decidido comportarnos de forma marciana. Puede que no necesitemos un Aristóteles para entender los telediarios, sino un Fox Mulder. En todo caso, comprendo el nerviosismo de los viejos seguidores de “Expediente X”, que miran con recelo la resurrección de una serie que tuvo un honroso descenso al Hades. ¿Qué podemos esperar de los nuevos capítulos de “Expediente X”? ¿Nos pasará como a Pushkin, que escribió  una “Oda a la libertad” en defensa de la causa griega frente a los invasores turcos, pero cuando conoció a algunos comerciantes griegos en Odessa descubrió horrorizado que los griegos modernos no eran “nuevos Leónidas”, sino “un pueblo desagradable de bandidos y tenderos”? ¿Nos encontraremos con que los nuevos Mulder y Scully ya no son unos Léonidas que luchan contra megaconspiraciones y fenómenos extraños, sino unos bandidos y tenderos que han aprovechado el momento para hacer caja y ganar unos cuantos dólares? Ya veremos. De momento, soy de los que creo que la verdad sigue estando ahí fuera, y estoy dispuesto a componer una Oda a “Expediente X” en defensa de la causa de Mulder y Scully frente los invasores extraterrestres.