07 abril 2015

TRAIDOR MARIANO RAJOY



Mariano Rajoy es un veleta y un traidor. No es un tipo de fiar. A principio de legislatura da una imagen y toma unas medidas que luego, cuando se acercan las elecciones, cambia sin reparo. Pero no nos va a engañar porque tenemos memoria y recordamos perfectamente al Rajoy que veíamos por la tele hace un par de años, y no se parece en nada al que vemos hoy. ¿Asistieron a la vergonzosa entrevista que le hicieron ayer por la mañana en “Los desayunos” de La 1? ¿Vieron cómo el entrevistador se sentaba junto a Rajoy, solo separado por una coqueta mesa redonda, para ofrecer una cálida imagen de cercanía y humanidad a la que no nos tiene acostumbrados? ¿Vieron cómo le iba sirviendo preguntitas en bandeja para que Rajoy fuera contestando de forma tranquila y afable, con un trato tan personal que traslucía un cariño y un afecto que directamente involucraban al telespectador? Pero bueno, ¿se cree que somos tontos y nos va a engañar de forma tan burda?

Qué bien que la tele esté ahí para atestiguar lo ocurrido. Hace un par de años, Rajoy nos quiso engañar aparentando ser el líder que no es, el gobernante que iba a romper con las ataduras de un pasado caduco para guiarnos hacia la sociedad hipertecnológica y posindustrial del siglo XXI en la que las personas ya no necesitamos el arcaico contacto directo y personal, en la que renunciamos a esa cercanía propia de la manada que nos reduce a ser meros animales. Pensamos que aquella esperanzadora comparecencia de Rajoy en una distante pantalla de plasma situada sobre un atril era la señal de una nueva era virtual que llegaba. Pero no. Los nervios de las próximas elecciones le han hecho bajar la guardia y él mismo se ha desenmascarado. Ahora sabemos que aquello fue un bluf. Que no se moleste en volver a ponerse guay con la pantalla de plasma en las próximas campañas electorales. Ese truco de hacerse pasar por el líder frío y distante que no es ya no engaña a nadie.