6/2/16

QUESTIONS ABOUT THE SPANISH EUROVISION SONG


Si no hay problema en que la letra esté cantada íntegramente en inglés, ¿por qué iba a haberlo en que la canción que va a representar a Televisión Española en el Festival de Eurovisión de este año también estuviera escrita por autores ingleses? Y si no hay problema en que la letra esté cantada íntegramente en inglés y escrita por autores ingleses, ¿por qué iba a haberlo en que la canción que va a representar a Televisión Española en el Festival de Eurovisión de este año también estuviera interpretada por cantantes ingleses? Y si no hay problema en que la letra esté cantada íntegramente en inglés, escrita por autores ingleses e interpretada por cantantes ingleses, ¿por qué iba a haberlo en que la canción que va a representar a Televisión Española en el Festival de Eurovisión de este año hubiera sido elegida por espectadores ingleses aficionados a la música? Y si no hay problema en que la letra esté cantada íntegramente en inglés, escrita por autores ingleses, interpretada por cantantes ingleses y elegida por espectadores ingleses aficionados a la música, ¿por qué iba a haberlo en que la canción que va a representar a Televisión Española en el Festival de Eurovisión de este año hubiera sido seleccionada en una gala celebrada en la televisión inglesa? Y si no hay problema en que la letra esté cantada íntegramente en inglés, escrita por autores ingleses, interpretada por cantantes ingleses, elegida por espectadores ingleses aficionados a la música y seleccionada en una gala celebrada en la televisión inglesa, ¿por qué iba haberlo en que todo lo relativo a la canción que va a representar a Televisión Española en el Festival de Eurovisión de este año hubiera caído bajo la organización de la BBC?

Resumiendo, si no hay problema en que la letra esté cantada íntegramente en inglés, ¿por qué iba a haberlo en que la canción que va a representar a España en el Festival de Eurovisión de este año fuera la canción que va a representar al Reino Unido en el Festival de Eurovisión de este año? Además, seguro que es mejor que la nuestra…

5/2/16

LLÁCER, VUELVE PRONTO


Como en la vida, en la televisión el mal nunca descansa. El bien lo hace a veces, agotado, reflexivo. Como las personas, la televisión produce excrementos a diario y sólo ocasionalmente da lugar a algo defendible. “Tu cara me suena” termina en la noche de los viernes, pero “Sálvame Deluxe”, como el mal, como los excrementos, no termina nunca. (Larga digresión: ¿TCMS es un buen programa de televisión? Recordemos la Teoría de la Relatividad Televisiva: no existe la bondad absoluta de los programas, sino una bondad relativa a los demás programas con los que compite por la audiencia. Si TCMS se disputara los espectadores contra la segunda temporada de “Fargo”, podríamos afirmar que el show de Antena 3 sería una auténtica birria. Pero teniendo en cuenta que el concurso de imitadores famosos pelea por el mismo segmento de audiencia que “Sálvame”, hemos de concluir que TCMS es uno de los mejores espacios de la televisión generalista del momento. Fin de la digresión. Regresemos al discurso).

No es el menor de los males de “Sálvame” que sus temporadas no terminan nunca. La inmensa bola fecal que arrastra montaña arriba con cada emisión reaparece en la llanura cada tarde y hay que volver a pasarse horas y horas empujándola hacia ninguna parte. Durante estas pasadas semanas TCMS libró una guerra de forma eficaz contra el “Deluxe”, ganó varias de las batallas y adoptó la única estrategia que puede vencer a la telebasura: un entretenimiento eficaz e ingenioso que no esté basado en la explotación de las pasiones humanas más miserables y los valores más antisociales. Las imitaciones de Ruth Lorenzo y Edu Soto han hecho más daño al estercolero de Mediaset que mil columnas de críticos de televisión y de catedráticos de ética.

Pero el bien descansa y Jorge Javier Vázquez no. Las temporadas de TCMS se terminan, pero Steisy y Matamoros e Isa Pantoja no se terminan nunca. Hasta que comience la próxima temporada del show de Antena 3, el mal vuelve a tener el monopolio de la noche de los viernes. Jamás pensé que diría algo así, pero, por favor, Llácer, vuelve pronto.

4/2/16

ESA RISA CON LA QUE AÚLLAS DE DOLOR


De vez en cuando la vida te regala inesperadamente una nueva serie de Louis C.K. Porque sí. Porque es generosa. Porque en el fondo te quiere casi más de lo que tú la quieres a ella. Tú no has hecho nada para merecer ese regalo. Nada. Porque no es ningún mérito, sino una emoción egoísta e interesada, adorar “Louie” de forma casi religiosa. Ver cada temporada una y otra vez intentado contagiarte de una mínima parte de la inteligencia que gotea de cada secuencia de cada capítulo. Hablar a todo el mundo de forma obsesiva de ella y sentirte inmediatamente hermanado con cualquiera que comparta esa pasión. Tú eres un tipo muy vulgar. Entras bostezando en tu página de noticias favorita y te encuentras con que anoche, sin avisos ni tráilers ni pollas, Louis C.K. –una de las tres o cuatro mentes de la televisión mundial con más puntería para dar exactamente en el clavo escondido de los asuntos importantes- colgó en su página web el primer capítulo de una nueva serie llamada “Horace and Pete” que ha grabado sin que nadie lo supiera. Porque sí. Porque la vida es generosa.

De otra manera no se explicaría que en el reparto estuviera Steve Buscemi regentando un bar junto a C.K. O que entre los parroquianos se encuentren Jessica Lange y Edie Falco ¡y Alan Alda! O que, según cuentan, el género vuelva a ser un patchwork y la reacción del espectador sólo se parezca a la risa nerviosa y resignada que te entra cuando echas alcohol a una herida. Esa risa con la que aúllas de dolor. Así que, como muestra de un mínimo agradecimiento hacia Louis y la vida, empiezas a planear nervioso cómo poder ver la serie cuanto antes, dónde conseguir subtítulos. Repasas las novedades de las plataformas de pago nacionales. Llamas a tus amigos y les comentas la noticia con la esperanza de que te ayuden a poder ver un día, una hora antes, el primer capítulo de “Horace and Pete”.

De vez en cuando la vida te regala inesperadamente una nueva serie de Louis C.K. En el colmo de la generosidad, para demostrar que no es sólo amor sino auténtica adoración lo que siente por ti, la canción de los créditos ha sido escrita para la ocasión e interpretada por Paul Simon.

3/2/16

MULDER Y SCULLY NO ESTÁN EN BELICE


En la serie “Mad Dogs” (Canal + Series), cuatro amigos viajan a Belice invitados por otro amigo multimillonario que quiere celebrar con ellos su retirada del mundo de los negocios. El amigo rico, dueño de una casa enorme y acostumbrado a un modo de vida que todos envidian, es asesinado en una cena y, a partir de ahí, todo se descontrola porque nada es lo que parece: el ricachón tenía muchos secretos, Belice no es exactamente un paraíso, la policía no es de fiar, los capos de la droga son como el Gran Hermano y las relaciones entre los cuatro amigos tienen las raíces podridas. “Mad Dogs” es una comedia negra, quizás demasiado larga, que puede verse como una versión centroamericana de “Resacón en Las Vegas” con las mismas situaciones absurdas y personajes metidos en unos líos que ni comprenden ni saben solucionar sin provocar nuevos líos. Pero si hablamos de resacones, entonces hay que dejar Belice y viajar al mundo de “Expediente X”.

Vamos a dejarlo claro. Los nuevos capítulos de “Expediente X” (Fox) gustarán a los que llevamos años echando de menos a Mulder y Scully, y el resto de los espectadores verán la serie como si fuera un resacón de extraterrestres y monstruos. Sin amar a Mulder y Scully, el regreso de “Expediente X” no es más que otro resacón que funciona como una comedia negra y avanza a golpe de situaciones absurdas y personajes que se meten en líos. Sin amor, sin querer creer en Mulder y Scully, “Expediente X” es “Mad Dogs” con extraterrestres. Pero lo que hace grande a “Expediente X”, al menos para los que amamos la serie, es que presenta los mismos casos de los que vive “Cuarto milenio” desde una perspectiva de ficción casi filosófica. Si el inagotable mito de la caverna que Platón plantea en la “República” podría verse no como un análisis de las distintas formas de conocimiento, sino de los distintos modos de vida, la serie “Expediente X” puede interpretarse también como una reflexión acerca de los diferentes modos de vida, mientras que “Cuarto milenio” pretende examinar las diferentes formas de conocimiento. A muchos nos gustan los esfuerzos de Mulder y Scully por llegar a la luz del sol y la lucha de los dos agentes contra la luz artificial que ilumina la caverna, pero despreciamos los esfuerzos de Iker Jiménez para convertir una manera de vida en una forma de conocimiento. “Expediente X” está tan lejos de Las Vegas y de Belice como de “Cuarto Milenio”.

2/2/16

PREMIOS ¡BRAVO!


La Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Española no otorgará el Premio ¡Bravo! de Televisión a la serie documental “Yo, dictadora” de Canal Historia en la puñetera vida.

Ayer hablábamos de Carmen Polo, una de las primeras damas de las que trata esta serie, pero hay otras a cual más infames: Imelda Marcos, de Filipinas; Nexhmije Hoxha, de Albania; Jewel Taylor, de Liberia; Lucía Hiriart, de Chile; Elena Ceaușescu, de Rumanía… Esta es una serie que nunca recibirá el premio ¡Bravo! Por ser tan imprescindible como desagradable. No solo anuncia que se sumerge en las vidas de estas mujeres para analizar su poder, responsabilidad, y las consecuencias derivadas de su papel como esposas de los jefes de Estado con peor reputación en el mundo. Es que, además, es tan honrada que lo hace. En cinco capítulos demoledores les da la palabra (cuando es posible) para después desenmascararlas como derrochadoras que despertaron el odio de su pueblo y aceleraron la caída de sus despóticos maridos, manchadas de sangre que defendieron el marxismo hasta las últimas consecuencias, turbias “cocineras” que preferían estar en la sombra, seductoras y cultivadas ambiciosas o reinas sin corona que presumían de ser caritativas para fortalecer su régimen totalitario.

Los ¡Bravo! premian a quienes llevan la “alegría, el entretenimiento, la verdad y el descanso a las personas”. El de Televisión de 2015 lo ganó Bertín Osborne por su “tono amable y cercano que huye de la crítica, la discusión y el mal gusto”. Como Bertín, “Yo, dictadora” entrevistó a Carmen Martínez Bordiú. Pero abrió preguntándose: “¿Se puede vivir con un monstruo sin serlo?”, y cerró diciendo: “Las reinas destronadas sirvieron a monarquías totalitarias dándose aires de piedad y bienhechoras, cuando eran simplemente la cobertura del enriquecimiento de su propia dinastía. La emperatriz de ellas es la más fría e intocable señora de Franco. Tras el desfile militar, la justicia se cuadró ante la esposa del general caído”. ¿Se imaginan a una comisión de obispos dándole un premio a algo de tan mal gusto simplemente porque es verdad?

1/2/16

CARMEN POLO, MUJER DE UN DICTADOR


Todos los españoles estamos suscritos a los canales de pago de la plataforma TVE. No nos queda otra. Así disponemos de una amplia oferta audiovisual en abierto. Hay, además, otros canales que solo pueden ver quienes pagan por ampliar esa oferta. ¿Más significa mejor? ¿Pueden estos pequeños canales con pocos clientes y menos medios ofrecer mejores contenidos que los de una poderosa plataforma que cuenta con el respaldo de un Estado y su Gobierno, que directamente la rige? Carmen Martínez Bordiú alabó a Franco en TVE ante un complaciente Bertín Osborne. Vean lo que responde a sus palabras el documental “Yo, dictadora”, emitido en Canal Historia.

- Mi abuelo era un militar que quería lo mejor para su país porque era un gran patriota.
- Franco instaura una dictadura militar en 1939. El partido único, el ejército y la Iglesia son sus tres pilares. 30.000 niños son arrebatados a unos padres juzgados por subversivos y entregados a buenas familias franquistas. Homosexuales y prostitutas son enviados a campos correccionales. El terror impuesto es el más mortal después de los nazis en Alemania. Franco amasó una gran fortuna superior a 350 millones de euros.
- Mi abuela era una mujer muy religiosa que vivió a la sombra de su marido. Nunca oí que la llamaran “la mujer de un dictador”.
- Carmen Polo es una mujer que reza todos los días en la Iglesia. Un modelo de la ideología franquista. La Iglesia bendijo a Franco y le dio el título “Por la Gracia de Dios” que le otorgaba un derecho divino. El clero denunciaba a los feligreses de dudosa lealtad al Régimen.
- Mi abuela nunca intervino en ninguna decisión política.
- Igual que la señora Pinochet, la señora Franco no pudo ignorar los miles de oponentes políticos ejecutados o la existencia de campos de internamiento. ¿Para qué iba a preocuparse si tenía a Dios de su parte?
- Mi abuela no era una reina sin corona. Mi abuelo podía entregar títulos nobiliarios porque España era como un reino en aquel momento.
- El Generalísimo se veía a sí mismo como el administrador del reino preparando el retorno de la monarquía. A su muerte, Juan Carlos le ofrece un título nobiliario, Señora de Meirás, la Grandeza de España, que viene acompañada con honores y una generosa pensión del Gobierno.