04 febrero 2016

ESA RISA CON LA QUE AÚLLAS DE DOLOR


De vez en cuando la vida te regala inesperadamente una nueva serie de Louis C.K. Porque sí. Porque es generosa. Porque en el fondo te quiere casi más de lo que tú la quieres a ella. Tú no has hecho nada para merecer ese regalo. Nada. Porque no es ningún mérito, sino una emoción egoísta e interesada, adorar “Louie” de forma casi religiosa. Ver cada temporada una y otra vez intentado contagiarte de una mínima parte de la inteligencia que gotea de cada secuencia de cada capítulo. Hablar a todo el mundo de forma obsesiva de ella y sentirte inmediatamente hermanado con cualquiera que comparta esa pasión. Tú eres un tipo muy vulgar. Entras bostezando en tu página de noticias favorita y te encuentras con que anoche, sin avisos ni tráilers ni pollas, Louis C.K. –una de las tres o cuatro mentes de la televisión mundial con más puntería para dar exactamente en el clavo escondido de los asuntos importantes- colgó en su página web el primer capítulo de una nueva serie llamada “Horace and Pete” que ha grabado sin que nadie lo supiera. Porque sí. Porque la vida es generosa.

De otra manera no se explicaría que en el reparto estuviera Steve Buscemi regentando un bar junto a C.K. O que entre los parroquianos se encuentren Jessica Lange y Edie Falco ¡y Alan Alda! O que, según cuentan, el género vuelva a ser un patchwork y la reacción del espectador sólo se parezca a la risa nerviosa y resignada que te entra cuando echas alcohol a una herida. Esa risa con la que aúllas de dolor. Así que, como muestra de un mínimo agradecimiento hacia Louis y la vida, empiezas a planear nervioso cómo poder ver la serie cuanto antes, dónde conseguir subtítulos. Repasas las novedades de las plataformas de pago nacionales. Llamas a tus amigos y les comentas la noticia con la esperanza de que te ayuden a poder ver un día, una hora antes, el primer capítulo de “Horace and Pete”.

De vez en cuando la vida te regala inesperadamente una nueva serie de Louis C.K. En el colmo de la generosidad, para demostrar que no es sólo amor sino auténtica adoración lo que siente por ti, la canción de los créditos ha sido escrita para la ocasión e interpretada por Paul Simon.

1 comentario:

Anónimo dijo...

absoluta fan de louie
me he leido a mi misma!
gracias antonio