30/6/11

DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA TELEVISIÓN

Lo dice Maurizio Carlotti, que mandó mucho en Telecinco y ahora manda mucho en Antena 3: “El ciudadano tiene derecho a escuchar lo que tengan que decirle los políticos. Deberían ser obligatorios los debates para los candidatos”. Bien dicho. Vamos a intentar algo similar aquí, que no mandamos ni mandaremos nada en ningún sitio: “El ciudadano tiene derecho a escucharlo todo de los más poderosos, da igual que se trate de políticos o empresarios. Deberían ser obligatorios los debates entre los que tienen capacidad de cambiar la vida de los demás con sus decisiones”. Pues no suena mal. Hasta se puede poner un ejemplo.

Los jefazos de las diferentes cadenas andan tirándoselas cruzadas, cada uno defendiendo su cuota de poder y su cuenta de resultados. Antes hubiera estado bien pedir luz y taquígrafos. Ahora es mejor pedir cámaras y micrófonos. Que se dejen de declaraciones, conferencias, comunicados, entrevistas y cursos de verano. Que sus cadenas televisión emitan debates en los que se den estopa de lo lindo. Temas sobre los que tratar no faltan: la sentencia contra Telecinco por copiar en “España pregunta, Belén responde” el formato de “Tengo una pregunta para usted” a TVE, la marcha de Roberto Arce de Antena 3 a Telecinco, la caída de “Tonterías las justas” de Cuatro a Neox, el dinero que Cuatro no le quiere pagar a “El hormiguero” y sí le pagará “Antena 3”, la eterna guerra del fútbol, el enfrentamiento entre las cadenas por conseguir la presidencia de Uteca (Unión de Televisiones Comerciales Asociadas): según Paolo Vasile, poner a José Miguel Contreras a presidir Uteca sería como poner a Gadafi a presidir la OTAN, las “curiosas” declaraciones de Contreras pidiendo a los anunciantes su colaboración para acabar con la telebasura…

Y no nos preocupemos porque un debate sobre el estado de la televisión pueda resultar aburrido. En cuanto vean que las cadenas que lo retransmitan empiecen a perder audiencia, los grandes jefazos sabrán dar a los espectadores el espectáculo que nos merecemos.

29/6/11

EL RESULTADO NOS DA IGUAL

Anna Torv, la protagonista (con perdón del científico Walter Bishop interpretado por John Noble) de la fascinante “Fringe” (Canal+), asegura que, a diferencia de “Perdidos”, al final de la serie los espectadores tendremos todas las respuestas. Bueno. ¿Y eso qué quiere decir? El objetivo de una serie de ciencia-ficción no es ofrecer respuestas, sino plantear un puñado de buenas preguntas. Es más, gran parte de la gracia de “Fringe” o “Perdidos” está en el silencio de los guionistas. ¿A usted le gustan las respuestas? Pues entonces concéntrese en el fútbol y evite el debate sobre el estado de la nación. Siga los casos de la inspectora Laura Lebrel en “Los misterios de Laura” (TVE-1) y evite ver películas como “El espíritu de la colmena” (TCM). Acompañe a Carlos Sobera en “Atrapa un millón” (Antena 3) y ni se le ocurra echar un vistazo a “Redes” (La 2).

Los comentaristas argentinos que trataban de explicar el descenso a Segunda de River Plate por primera vez en sus 110 años de historia hablaban de “canción desesperada”, es decir, de la impotencia de un equipo que trataba de aferrarse a su historia a golpe de balonazos al área en busca de la cabeza de Pavone. La respuesta a la pregunta de cómo es posible que River Plate haya perdido la categoría está en esa “canción desesperada” en la que se ha convertido el juego del equipo “Millonario”. Pero las respuestas a los cientos de preguntas que plantea “Fringe” no están en el guión, ni en el juego de Olivia Dunham, ni siquiera en la cabeza de Walter Bishop. Una comedia tiene la obligación de responder a todas las preguntas, pero una serie de ciencia-ficción tiene el deber de dejar cabos sueltos y algún que otro cabreo en sus seguidores.

El hielo es agua en forma útil, dice Charlie en “Dos hombres y medio”. Buena respuesta. En “Fringe” o en “Perdidos” el agua puede que no sea agua y el hielo es posible que no sea hielo. Y de la utilidad ni hablamos, por supuesto. Seguro que los hinchas de River definen el gol como un centro al área en forma útil. Los hinchas de la ciencia-ficción no vemos “Fringe” en el Monumental del barrio porteño de Núñez, sino en una pantalla. El resultado nos da igual.

28/6/11

DANTE EN UNA FURGONETA (a.k.a. EL DÉCIMO CÍRCULO)

El infierno que Dante nos describe en “La divina comedia” está compuesto de nueve círculos, en donde se colocan los pecadores de menor a mayor gravedad de sus faltas. En los círculos exteriores, los más livianos, encontramos a los no bautizados y a los paganos virtuosos, a los lujuriosos, a los que pecaron por la gula y la avaricia. A medida que ingresamos en las profundidades del horror van a apareciendo en los círculos más internos los iracundos y los perezosos, los herejes, los violentos y los traidores. Pero Dante se equivocaba: hay un décimo círculo, el más espantoso, donde reina el terror de naturaleza más escalofriante. Quizá por desconocimiento o quizá por falta de valor para describir lo que puede encontrarse en tal nivel de castigo, Dante no recoge en su Comedia a los habitantes del núcleo del averno: los horteras, en cuyo centro se encuentran los concursos norteamericanos de belleza infantil retratados en la siempre imprescindible “Pequeña Miss Sunshine” (Hollywood, noche del domingo).

Déjenseme de imágenes de cuerpos retorcidos ardiendo, carnes vivas desolladas o miembros descuartizados rodeados de esqueletos. Si de verdad quieren aterrarme y convencerme de la conveniencia de una vida virtuosa que me dé el aprobado en el Juicio Final muéstrenme esas niñas de pelo lacado y maquillajes aerosolizados rodeadas de orgullosas madres y padres merecedores de formar parte del Eje del Mal. ¿El planeta Tierra tras el exterminio provocado por la llegada de los deslizadores alienígenas de “Falling skies”? Disneylandia. ¿El gélido y aterrador territorio plagado de salvajes y amenazas que se extiende al norte del Muro en “Juego de tronos”? Una terracita en el Algarve portugués comiendo un pescadito delicioso con un grupo de viejos amigos. ¿”The walking dead”? “La casa de la pradera”. “Pequeña Miss Sunshine” es un drama, no una comedia. O, si se quiere, una comedia divina en la que Dante, Beatriz y Virgilio viajan en una furgoneta amarilla estropeada.

27/6/11

JOSE LUIS RODRÍGUEZ BUENAFUENTE

El líder ya ha anunciado que se retira y que no dirigirá el cotarro en la nueva etapa que se avecina. Aunque por parte de los suyos se pretende esquivar el tema y no tratarlo explícitamente, poca gente duda de que a la vuelta del verano se va a iniciar un nuevo ciclo en el que muy probablemente el poder cambie de manos y se mantenga durante bastante tiempo en esta nueva situación. El ciudadano medio tampoco notará grandes cambios con el nuevo panorama: es sabido que a nivel internacional están ya completamente consensuados los estilos de actuación, y hay poco margen para la innovación por parte de un equipo particular de un Estado particular para ganar la aprobación y el aplauso de los habitantes de su país. Aun así, todos los grupos rivales del actual mandatario trabajan a destajo para conseguir una alternativa que llene el puesto que durante los últimos siete años ha estado ocupado por una única persona. Incluso la marca a la que pertenece el propio líder dimisionario actual buscará seguir reteniendo el poder con nuevas caras, nuevas propuestas, nuevas ofertas que puedan ilusionar a la ciudadanía. Y... y...

Puff, me rindo. Ya no sé qué más frases poner para jugar con la ambigüedad de parecer que estoy hablando de José Luis Rodríguez Zapatero y confesar finalmente que todo lo anterior se refería a Andréu Buenafuente. No va a ser más encarnizada la lucha por conseguir la Moncloa tras la marcha de ZP que la lucha por conseguir el late night show de referencia en España tras la marcha de BFN. Todo se resolverá a la vuelta del verano. Lo que diferencia ambas situaciones es que, mientras que en política ya sabemos quién encabezará los carteles de las diferentes opciones que se van a presentar, en televisión las cadenas ocultan celosamente los presentadores de los programas nocturnos que estrenarán en septiembre. Lo que iguala ambas situaciones es que ni los políticos ni los programadores tienen ni puñetera idea de lo que harán si ganan finalmente sus contiendas.

26/6/11

COLOMBO EN LA TIERRA PROMETIDA

Vivimos los días más largos del año. Para las civilizaciones agrarias ver el Sol en su punto más alto tenía un profundo significado porque les iba la vida en ello. Hoy, en nuestras vidas de televidentes, el solsticio de verano es solo una curiosidad añadida en el pronóstico del tiempo. Solo nos influye en que marca el inicio de ese periodo del año en el que vemos menos la tele porque salimos más de casa (igual que el solsticio de invierno, en diciembre, inicia el tiempo de más consumo televisivo).

Cuenta la Biblia que cuando el pueblo elegido huido de Egipto llegó a Canaán (Palestina), la tierra prometida, la encontró habitada. Un fastidio que podía resolverse por las armas. Si Moisés podía separar las aguas del mar Rojo, su sucesor, Josué, contaba con la ayuda de Yahvé para detener el Sol y la Luna en el cielo. Disponer así de un día más largo facilitó a los ejércitos del Señor su labor de exterminio de animales, hombres, mujeres, ancianos y niños. Saltando la literalidad de la Biblia, tal vez Josué no detuvo el Sol (lo que obligaría, ay, a aceptar que el Sol gira alrededor de una Tierra inmóvil en el centro del mundo), sino que perpetró el genocidio durante los largos días del solsticio de verano.

Hoy, el día de san Juan, nuestra versión “bautizada” del solsticio de verano, celebra la vida con fiestas y hogueras. Los telediarios se cierran con imágenes de reuniones populares en torno al fuego. Tristemente, llevamos dos años en que la muerte reaparece oscureciendo el festejo. Anteayer, los últimos informativos del día remataron con la noticia de la muerte del teniente Colombo, un tipo despistado al que no se le escapaba una, un peligroso señor inofensivo, un hombre gris genial al que los títulos de crédito se empeñaban en llamar Peter Falk. Con el Sol en lo alto vemos menos la tele, pero si alguna cadena rescatara estos días “Colombo”, deberíamos visitarlo con la emoción de quien pisa la tierra prometida. Solo una cosa más: cuanto más habitada la encontremos, mejor.

25/6/11

QUÉ TRAGEDIA

Shakespeare permitió a Macbeth resumir lo incomprensible y desconcertante de nuestras vidas en una sola frase: “La vida no es más que una sombra en marcha; un mal actor que se pavonea y se agita una hora en el escenario y después no vuelve a saberse de él: es un cuento contado por un idiota, lleno de ruido y de furia, que no significa nada”. Calderón de la Barca logró que Segismundo condensara lo evanescente y fútil de nuestros afanes en 10 palabras: “Toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son”. Cuatrocientos y pico años después, aquello quedó en nada.

Esta es la tragedia de la semana: María Teresa Campos se marcha de “Sálvame” dando un portazo. Añoramos a Macbeth. En las tragedias actuales, una troupe de malos actores se pavonean y agitan durante horas en el escenario y después no desaparece. Al día siguiente vuelve a saberse todo de ellos durante varias horas más: es un cuento sin fin contado por un corrillo de idiotas, llenos de ruido y furia, que no significa nada”. Añoramos a Segismundo. Todo “Sálvame” es una pesadilla recurrente, y las pesadillas recurrentes son muy pesadas y muy recurrentes.

Hace unos meses, Karmele Marchante se marchó de la ganadería de Jorge Javier Vázquez con menos revuelo. Pero esta vez la Campos actuó justo como hubiera hecho una buena profesional. Se enfadó en directo y alimentó el fuego que, según ella, quería apagar. Ese programa, dijo, no era el suyo y no lo necesitaba. Mientras, hacía exactamente lo que Telecinco necesitaba de ella. Todo salió tan bien que incluso Ana Rosa Quintana, experta en venenos y usurpadora del trono de reina de las mañanas, aprovechó la ocasión para alimentar su propio programa y se permitió la pirueta de salir en defensa de la defensora del telespectador de “Sálvame”. Qué tragedia.