27 junio 2011

JOSE LUIS RODRÍGUEZ BUENAFUENTE

El líder ya ha anunciado que se retira y que no dirigirá el cotarro en la nueva etapa que se avecina. Aunque por parte de los suyos se pretende esquivar el tema y no tratarlo explícitamente, poca gente duda de que a la vuelta del verano se va a iniciar un nuevo ciclo en el que muy probablemente el poder cambie de manos y se mantenga durante bastante tiempo en esta nueva situación. El ciudadano medio tampoco notará grandes cambios con el nuevo panorama: es sabido que a nivel internacional están ya completamente consensuados los estilos de actuación, y hay poco margen para la innovación por parte de un equipo particular de un Estado particular para ganar la aprobación y el aplauso de los habitantes de su país. Aun así, todos los grupos rivales del actual mandatario trabajan a destajo para conseguir una alternativa que llene el puesto que durante los últimos siete años ha estado ocupado por una única persona. Incluso la marca a la que pertenece el propio líder dimisionario actual buscará seguir reteniendo el poder con nuevas caras, nuevas propuestas, nuevas ofertas que puedan ilusionar a la ciudadanía. Y... y...

Puff, me rindo. Ya no sé qué más frases poner para jugar con la ambigüedad de parecer que estoy hablando de José Luis Rodríguez Zapatero y confesar finalmente que todo lo anterior se refería a Andréu Buenafuente. No va a ser más encarnizada la lucha por conseguir la Moncloa tras la marcha de ZP que la lucha por conseguir el late night show de referencia en España tras la marcha de BFN. Todo se resolverá a la vuelta del verano. Lo que diferencia ambas situaciones es que, mientras que en política ya sabemos quién encabezará los carteles de las diferentes opciones que se van a presentar, en televisión las cadenas ocultan celosamente los presentadores de los programas nocturnos que estrenarán en septiembre. Lo que iguala ambas situaciones es que ni los políticos ni los programadores tienen ni puñetera idea de lo que harán si ganan finalmente sus contiendas.