17 marzo 2016

OFÉNDASE USTED

¡Hala, ya se han vuelto a ofender algunos espectadores! ¿Qué ha sido esta vez? ¿El asesino de alguna serie es taxista y eso ha provocado la enérgica protesta de la Confederación Estatal de Empresarios del Taxi? ¿Alguien en un informativo ha colocado a Mayorga de Campos en la provincia de León y no en la de Valladolid, dando lugar a una avalancha de tuits indignados de mayorganos que exigen la dimisión del ministro del ramo? ¿En algún monólogo de “El club de la comedia” un humorista ha contado que una vez se atragantó con una patata frita y la Asociación de Afectados por Atragantamientos con Patatas Fritas y Otros Snacks le reclama una indemnización y disculpas públicas emitidas en la misma cadena en el mismo horario? Ah, no, esta vez la culpa la tiene “El Ministerio del Tiempo”, que ha puesto las voces "Sangenjo" y "La Coruña" en boca de un personaje castellanoparlante… ¡ya tenemos enfadados en Twitter a un carallo y medio de gallegos que lamentan su ofensa y el dolor que les ha producido semejante fonética!

Claro que sí. Ofenderse es tan fácil y la sensación de merecer un resarcimiento es tan gratificante… Basta con exigir algo tan elemental y justo como que en todos los ámbitos de nuestra vida nada desaire la construcción que tenemos de nosotros mismos, y eso hoy en día incluye nuestro equipo de fútbol, nuestro índice de masa corporal, nuestra religión, nuestros gustos gastronómicos, nuestra profesión, nuestras enfermedades, nuestro tinte de pelo o la transcripción fonética con la que nos referimos a las ciudades en las que vivimos. “¡Han dicho ‘Sangenjo’ en vez de ‘Sanxenxo’! No llores, mamá, vengaré tamaño agravio y semejante ofensa. ¡Me van a oír en tuiter! Qué dura es la lucha por la libertad”.

(Epílogo: Si “El Ministerio del Tiempo” hubiera conseguido traer a Sigmund Freud hasta 2016, el psicoanalista podría haber tuiteado el lunes una de sus sentencias más famosas: “la escala de tu personalidad se mide por el tamaño del problema que es capaz de enfadarte”. Tiene menos de 140 caracteres y hubiera frenado en seco tanta ofensa, tanta sensibilidad fina y tanta memez).

24 comentarios:

O Ghordo dijo...

Supongo que es difícil desde la distancia empatizar con problemas menores, pero francamente, cada uno tiene los suyos y les da la importancia que le parece oportuna. La continua falta de respeto al gallego y a su toponimia por parte de los medios de comunicación es sangrante. Más, si tenemos en cuenta que topónimos como Sanjenjo, son traducciones bastas de los dos ilustrados mesetarios que su excremencia envió para castellanizar los nombres. Lejos de traducir, se limitaron a cambiar equis por jotas, desmontar diptongos,... Si a eso sumamos que en sí fue un acto más de doma y castración, se puede entender (un poquito, por lo menos).

Brais dijo...

Otro niño de la guía.

jose manuel dijo...

¿Y no puede ser que el guionista lo ha escuchado siempre así por que todo el mundo lo llama así? No veo la dichosa serie, pero un guión tiene que ser natural, no politicamente correcto.
Que por cierto, yo siempre, SIEMPRE, he escuchado "la coruña", y ahora me vienen diciendo que no, que esta mal, que solo es "coruña". Pues muy bien, pero lo vamos a seguir llamando como lo hemos llamado siempre. Que así es el lenguaje, no son las normas las que dictan lo que se puede decir y lo que no, es el uso el que acaba imponiendo la norma.
Lo de la castración ya tal.

Anónimo dijo...

Querido Antonio Rico, que bien te sentaría un poquito de cultura general y un menos de mirarte el ombligo mesetario.

Anónimo dijo...

Entiendo por donde va el artículo, pero hay un par de cosas que rechinan:
En mi opinión, y por lo que leí en las redes sociales, lo que ofendió no fueron tanto los topónimos deturpados (cada uno es dueño de sus silencios y esclavo de su fonética) como el estereotipo y la reducción. Por supuesto que María Pita habla acabando cada palabra en -iño/-iña, porque no está modelada teniendo en cuenta ningún perfil histórico o legendario, sino simplemente un papel "comodín" que desde hace muchos años la ficción española tiene en su cajón de tropos televisivos, probablemente entre "el mariquita" y "la vecina salida", archivado como "el gallego". Es un personaje que aparece en series y películas, a menudo interpretado por actores no gallegos, y cuya contribución a la trama suele ser: hablar de marisco, hacer alguna referencia al Apóstol y, sobre todo, ser riquiño y dejarse manejar por los protagonistas.
Lo que me llega a mi segunda objeción: es indudable que twitter nos permite una interacción con la ficción que antes no existía, y que lo que antes no pasaba de un comentario desde el sofá ahora se convierte en un aluvión de críticas por cualquier comentario. Por eso me sorprende que el autor sienta la necesidad de escribir esto cuando son los galleguiños riquiños los que se ofenden. Los tranquilos. Los que nunca saben si suben o bajan... El pueblo "sentimental", como lo dobla Helena M. Carballeira en su ensayo contra los estereotipos culturales que humildemente desde mi condición de gallega riquiña recomiendo.
Que se ofenda twitter pasa todos los días y no es noticia, en cambio que se ofendan cuatro gallegos da para un artículo.

Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Unknown dijo...

Los pobres ofendidos y sus comentarios....¡que es una puta serie de ficción!¡copooooon!.
Toda la razón el articulo.

Anónimo dijo...

¿Qué es Genjo? Cuando seais capaces de contestar eso, yo aceptaré Sangenjo.

Anónimo dijo...

Pues yo personalmente creo que hay que traducir todos los nombres a una lengua civilizada. Y la que mola es el inglés. Saludos, Anthony Wealthy.

Llanes Cenero dijo...

Supongo que los indignados galleguistas diran London (o Londón) en lugar de Londres. Y pasearán románticamente enamorados al lado de la Sen en Paguí. Y si son promadridistas o antimadridistas se entristecerán o alegrarán cuando a su equipo les elimine el Bayern de Minjen. Joder, que la toponimia varía según un sitio u otro, y el hecho de usar la versión en tu propio idioma no significa necesariamente que quieras ofender a los hablantes del otro idioma. . Si yo fuera gallego, o llevara tiempo viviendo en Galicia, seguro que diría Sanxenxo o Coruña (incluso con nh si hiciera falta), pero siendo residente fuera de Galicia y castellanoparlante, y sin ningún ánimo mesetario de opresión a la noble lengua o pueblos gallegos, voy a usar mi propio idioma para referirme a sitios de fuera de mi área cuando exista un equivalente aceptado y usado en mi propio idioma. Y si a pesar de ello seguis viendo fantasmas y conspiraciones en contra vuestra... pues mira, es vuestro problema, no el mío.

Anónimo dijo...

La mejor comprobación de lo rápido que se da por aludido el personal, son los propios comentarios de este post. Por estas cosas hay violencia, porque ni se comprenden las cosas ni se quiere hacerlo. Toda la razón para Antonio

Anónimo dijo...

Sangenjo no es una traducción, es una adaptación fonética y ortográfica aparte de un topónimo que se usa en castellano desde hace más de dos siglos.

Las adaptaciones sin traducir son algo que se hace en todo el mundo y nadie se queja por ello, es más generalmente se ven como algo absolutamente normal. Y en gallego también pasa como es normal. En gallego Londres no se dice london, París no se dice paguí, Berna no se dice bern, Zúric no se zurich y un larguísimo número de topónimos que nadie en occidente dice como en la lengua del lugar, ya sea oficial o no. Así que, oféndase todo lo que quiera por algo que usted mismo también hace, hipócrita ignorante.

Anónimo dijo...

Alguien se ha ofendido...

Unknown dijo...

Esta vez no puedo darte la razón Antonio: ha costado muchos años y mucho esfuerzo una normalización linguística en Galicia, debería fomentarse la correcta toponimia gallega y mas si tenemos en cuenta su persecución durante el franquismo (y que por desgracia aún continúa por parte de algunos sectores).
Un respeto por nuestra cultura, que al fin y al cabo, es riqueza para todos.
Un saludo.

Cynthia Vidal dijo...

Esta vez no puedo darte la razón Antonio: ha costado muchos años y mucho esfuerzo una normalización linguística en Galicia, debería fomentarse la correcta toponimia gallega y mas si tenemos en cuenta su persecución durante el franquismo (y que por desgracia aún continúa por parte de algunos sectores).
Un respeto por nuestra cultura, que al fin y al cabo, es riqueza para todos.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Y tú dices Londres, verdad, majo?

Anónimo dijo...

Perdonadme usar una frase de un videojuego, supongo que alguien más ilustrado que yo conocerá las palabras de algún autor de más empaque, pero en este caso viene al cuento. "Los ideales dan paso a dogmas, dogmas que se convierten en fanatismo. Ningún poder supremo puede juzgarnos. Ningún ser superior nos vigila para castigarnos por nuestros pecados. Al final, solo nosotros podemos defendernos contra nuestras obsesiones. Nosotros decidimos si el peaje de nuestro camino es demasiado caro.
Nos creemos salvadores, vengadores o redentores. Llevamos la guerra a quienes se oponen a nosotros y ellos nos la devuelven. Soñamos con dejar nuestra marca en el mundo... Incluso dando nuestras vidas en conflictos sobre los que nadie escribirá en los libros de historia, lo que hacemos y lo que somos, empieza y termina en nosotros mismos... "

Anónimo dijo...

Mezclar churras con merinas no va a ayudar a respetar a la cultura gallega, en todo caso a entorpecer. En la cultura gallega se hace como en toda Europa y el extranjero, se adaptan los nombres de los lugares, como ve que se hace aquí.

Carlota Mosquera dijo...

Grandirma eres.

Ann dijo...

España se compone de estereotipos y así está hecha, de retales para todo. Los vascos unos brutos exagerados, los catalanes unos agarrados, los andaluces unos fiesteros... Por no hablar de las profesiones... Que si María Pita dice o deja de decir con más o menos acierto. Y la toponimia me hace mucha gracia, que no sería la primera vez que escucho decir el anatema de la cuestión en plena A Coruña. Que se salta a la mínima y con Internet en la mano mucho más

t_user dijo...

Si se van a castellanizar los nombres, al menos hacerlo bien: Sanxenxo sería Sanginés, no Sanjenjo. Pero la ignorancia tiene la lengua muy larga y habla demasiado alto.

Kokakolo dijo...

Un apunte para todos aquellos talibanes de la corrección lingüística etimológica. Cada lengua negocia sus etimologías en la manera en que la historia se las va presentando. Así una misma palabra original puede dar dos fórmulas diferentes que no tengan por qué ser ni equivalentes ni traducciones unas de otras. Este comentario viene al caso de la polémica que a raíz de un programa de televisión se ha montado con la denominación de la población gallega "Sanxenxo". He leído algunos de los comentarios de personas que defendían el uso de tal o cual término y muchos de ellos empleando mitos e incorreciones, demostrando que la mayoría de las personas desconoce cómo funciona la lengua.

Mito número 1: "Franco castellanizó el nombre de Sanxenxo en Sangenjo chapuceramente". Ni Franco ni el franquismo castellanizó el término a "Sangenjo". La denominación Sanjenjo ha sido la oficial de 1842 a 1877; Sangenjo, de 1877 a 1982; y Sanxenxo desde 1982 hasta el presente. Por tanto existen documentos en Castellano que PARA ESA LENGUA, muestran el uso de el término Sanjenjo de manera official, mucho antes de que Franco fuese incluso concebido.

Mito número 2: "El término "Sangenjo" es una mala traducción porque la traducción correcta tendría que ser "San Ginés"". Este mito demuestra que se desconoce el funcionamiento de una lengua. Las toponímias rara vez se transforman atendiendo a su significado sinó que lo hacen atendiendo a su homofonía. Esto es lo habitual y tenemos numerosos ejemplos en toponímias de hoy en día. La población Asturiana de Grao, o Grado en Castellano, proviene del latín Gratum, que significa "escalón" o "paso". Eso no ha sido óbice para su evolución etimológica en ambas lenguas
en términos que han perdido su significado original. La toponímia Sanxenxo proviene del antiguo título Sanctus Gĕnĕsius, dado a Poseidón, que fue transformado, tras la cristianización, en San Ginés, del mismo modo que el monte Elíseo fue identificado con San Eliseo. Ni en castellano ha dado San Ginés, ni en gallego San Xinés.
Mito número 3: "Las denominaciones de las localidades deben mantenerse en la lengua original de los habitantes de esa localidad en cualquier lengua del mundo. La wikipedia en otras lenguas menos en Español, es lo que hace para etimologías en lenguas autonómicas de España". Los hablantes de una lengua no tienen ese tipo de derechos sobre otra. Los angloparlantes pueden llamar a Sevilla Seville, al País Vasco Basque Country o a la paella *Pallela" sin que nos tengamos que rasgar las vestiduras de la misma manera que nosotros decimos Londres, Támesis o Gran Bretaña. Si una lengua tiene sus propias denomitaciones topológicas las usa, lo que sería extraño es que la wikipedia emplease para denominar una población de Galicia (comunidad que no olvidemos tiene su propia lengua), un término de otra lengua que no sea la propia de esta comunidad. Sería como si en la entrada de la wikipedia en Ita liano empleasen el término "londres" en castellano para referirse a London, y no el suyo propio que es "Londra".

Pitussa dijo...




Soy asturiana, abuela gallega, siempre hablaba de Sanxenxo y no Sanjenjo, suena mejor el primero, bicos.

Anónimo dijo...

Te olvidas de un pequeño detalle. No es lo mismo la relación entre el gallego (o español) y el inglés que entre el español y el gallego (o catalán o vasco). Compartimos un espacio lingüístico y en Galicia existe una situación sociolingüística complicada, con una situación diglósica. Decir Sanxenxo en vez de Sanjenjo no es más que un acto simbólico de respeto hacia toda una comunidad de hablantes con los que compartes estado. La lengua no son solo reglas fonéticas-morfológicas. También actúan elementos sociales, culturales y económicos. Además, en la lengua española han desaparecido gran cantidad de exónimos (https://es.wikipedia.org/wiki/Ex%C3%B3nimo), no pasa nada por que lo hagan unos cuantos más.