6/8/11

PIRAGÜISMO: DEPORTE DE COBRO

Si usted no sintoniza en su casa la TPA (Televisión del Principado de Asturias) porque, por ejemplo, no vive en Asturias, hoy no podrá ver la retransmisión del Descenso Internacional del Sella, la más importante carrera de piraguas de España y la más multitudinaria del mundo en su género, con mil piragüistas compitiendo simultáneamente ante un cuarto de millón de personas. No lo podrá ver en La 2, ni en Tododeporte, ni en Sportmanía, ni en Canal+ Deportes, ni en Eurosport, ni en Eurosport 2. Se fastidia.

Creíamos que hay dos formas de ver deporte en la tele: en abierto y de pago. En el deporte de pago una cadena hace un gasto tan grande que tiene que repercutirlo en sus espectadores, así que el que lo quiere ver, tiene que apencar. En el deporte en abierto, una cadena hace un gasto que no repercute a los telespectadores, sino que lo recupera con ingresos publicitarios, en imagen o lo asume porque ofrece un servicio público por tratarse de una cadena pública. Pues sepan que, además, existe el deporte de cobro.

Hasta hace unos años, La 2 retransmitió la prueba del Sella gracias a las gestiones del gran Emilio Llamedo y a que había que pagarles a tocateja hasta 170.000 euros por ofrecer ese servicio público. Ahora solo se puede ver en la TPA, que el año pasado cobró 93.000 € por ofrecer la carrera solo a los asturianos. Los demás españoles se tienen que aguantar y no pueden verla en la tele porque no se trata de deporte en abierto ni de pago, se trata de deporte de cobro. Es que hay dinero para lo que lo hay, pero no para difundir a nivel nacional una prueba minoritaria que sigue in situ un cuarto de un millón de personas de un deporte sin trascendencia en el que poseemos en activo más campeones del mundo y más laureados que, por ejemplo, el automovilismo, ese deporte de masas gracias al cual hay miles de niños españoles federados haciendo ejercicio cada día en pequeños clubs repartidos por toda la geografía nacional.

5/8/11

TELEBASURA Y MALA TELEVISIÓN

Según Manuel Villanueva, director de Contenidos de Telecinco, decir “telebasura” es propio de gente que no ve la televisión, o no le gusta o la desprecia. Si entrara en Wikipedia vería que estos desaprensivos son numerosos y han elaborado, por ejemplo, la entrada “Telebasura” dando todo lujo de detalles sobre los contenidos, los programas y las cadenas (en este caso la cadena) que no ven, o no les gusta o desprecian. Es un poderoso lobby que al parecer impide a los seguidores de Telecinco editar esa entrada y eliminar datos molestos. ¿O es que los seguidores de Telecinco son gente que no usa Wikipedia, o no le gusta o la desprecia?

Peor aún: los desaprensivos se han apoderado de la Real Academia y definen “Telebasura” como “Conjunto de programas televisivos de muy baja calidad”. Y para dejar claro que no ven la tele, no les gusta o la desprecian en la revisión de la próxima edición la entrada dirá “Conjunto de programas televisivos de contenidos zafios y vulgares”. Qué malotes.

Para librarse de cualquier responsabilidad sobre su trabajo, Villanueva añade: “Telebasura es un término despectivo con el público. Él elige lo que quiere ver, se divierte con lo que quiere y selecciona su compañía”. Traslademos este argumento a la expresión “Comida basura”: no es comida de mala calidad, sino un insulto para el público que se alimenta como quiere. Pues vale.

Lo divertido es que, a la vez, Villanueva considera que, en la industria del ocio y la cultura, se producen malos, regulares y buenos programas de televisión, películas, libros o programas de radio. Moraleja: quienes sí vemos la tele, nos gusta y no la despreciamos no debemos usar el término “basura”, por Dios, sino “mala”, que suena mejor y no denota desprecio, sino un enorme aprecio hacia la tele de mierda que hacen algunos.

4/8/11

UNAS GANAS LOCAS, LOCAS

A colaboradora de “Sálvame” de cabeza. Noemí Martínez, la concejala del PP en Manises (Valencia) que marchó el otro día de un pleno municipal para asistir como público en “Sálvame Deluxe” se merece un ascenso. Es cierto que ocupar la concejalía de Bienestar y entrar y salir de los plenos cuando le da la gana ya aporta a Martínez un bienestar considerable (tiene dedicación exclusiva en un ayuntamiento que acaba de subir el sueldo a sus ediles), pero se merece un bienestar mayor.

La política municipal es ingrata. Y en “Sálvame” puedes trincar mucho más rápido y además ser más famoso que ocupando una oscura concejalía municipal. Martínez tiene madera y ya logró salir dos días en su programa favorito. Primero tuvo la inmensa suerte de sentarse detrás de Kiko Matamoros en “Sálvame Deluxe”, ¡lo que darían los habituales del programa por salir vestidos de verde detrás de Matamoros cada vez que le enfocan las cámaras porque es el contertulio que más grita de los cuatro que están hablando en ese momento! Luego salió en “Sálvame diario” dando explicaciones, desmintiendo, negando, diciendo que no hay nada. ¡Nada! Justo la especialidad del programa.

Esta chica se merece un ascenso y, pizpireta, ya ha elegido el bando que quiere ocupar en las trifulcas diarias: “Matamoros tiene un corazón enorme”. Sus compañeros del Ayuntamiento dicen estar “muy contentos de que la concejala fuera al programa, acompañando a un grupo de vecinos. Y muy orgullosos de que se pusiera en primera fila y saliera en la pantalla detrás de Kiko Matamoros”. Pues que la premien dándole una patada hacia arriba, que seguro que nunca marchará de un plató de Telecinco para ir a sentarse detrás de un don nadie en un pleno municipal sin importancia. Puede empezar discutiendo y gritando sobre sus propios trapos sucios para ir entrando en ambiente. Seguro que tiene unas ganas locas, locas, de explicar públicamente todo lo que hay, que es nada. ¡Nada! Justo la especialidad del programa.

3/8/11

SEÑORAS QUE SE LLAMAN MARCIANA

Mira tú, esta campaña publicitaria de Aquarius sí que está bien. Primero hicieron un anuncio montando una gestoría para ayudar a la gente que quisiera cambiar de nombre. Sí, hombre, sí; ya que podemos escoger aspectos tan fundamentales de nuestra vida como qué música escuchar, cómo bailar o el corte de pelo, celebremos nuestra libérrima condición metafísica cambiando de nombre si nos sale de las meninges. Seguro que Mel Gibson lo hubiera hecho en “Braveheart” si no hubiera estado tan ocupado pintándose de azul para las batallas.

Pero es que en los anuncios de ahora están desarrollando la idea en plan simpaticote total. Si antes bromeaban con un Xavi que no tenía cara de Xavi y una modelo que tenía que dejar de ser modelo porque se llamaba Domitila, ahora bromean con vecinos de Huerta del Rey (Burgos) que se llaman Filogonio, Quintilia, Firmo o Filonila, y con señoras que se llaman Marciana.

Vale, pues venga tipismo y desenfado a raudales. Hay un filón estupendo entre la nobleza para continuar la campaña: la duquesa de Cardona se llama Casilda; el duque de Medina-Sidonia, Leoncio; la marquesa de Velada, Ignacia; la condesa de Ezpeleta de Veire, Roberta; el conde de la Cañada, Gervasio. Seguro que Margarita María de la Victoria Esperanza Jacoba Felicidad Perpetua de Todos los Santos, duquesa de Soria, y María del Pilar Alfonsa Juana Victoria Luisa Ignacia de Todos los Santos, duquesa de Badajoz bromearían encantadas con su nombre en la tele para vender Aquarius. ¿Y qué me dicen de la duquesa de Olivares? A lo mejor María del Rosario Cayetana Alfonsa Victoria Eugenia Francisca quiere cambiarse algún nombre. ¿Y si rematan la campaña con Elena María Isabel Dominica de Silos, Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad y Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos para así poder reírnos todos, incluidos los dibujantes de “El Jueves”?

2/8/11

¡MENOS GENTE!

Líbrenme los coros celestiales de comparar a Pedro J. Ramírez, ese señor de tirantes que no es el Gran Wyoming, con Plauto, un señor que nunca usó tirantes porque la túnica con fíbula pitaba más allá por el siglo III antes de Cristo.


Plauto nos dejó en la comedia “Gorgojo” una descripción del perfil (eso que hoy se dice ‘target’) de los habituales visitantes del Foro romano: “Allá, en el Comicio, en donde están sentados los jueces y desde la tribuna en donde hablan los oradores, ves a los perjuros, mentirosos y simuladores; cerca de la estatua de Marsia, abajo en la plaza, los abogados, pleiteantes y testigos; cerca de las tiendas viejas y nuevas frente a la basílica, las rameras, los banqueros, usureros y corredores; en el ínfimo foro, las personas serias y de bien que tranquilamente se entretienen; en el medio, al lado del canal, la canalla, los parásitos que esperan las propinas de los ricos, y los ebrios; en la parte alta, los murmuradores y maldicientes. Detrás del templo de los Cástores y del Vico Tusco, se reúne la gente asquerosa y de mala fama; en el Velabro vemos a los horneros, carniceros, arúspices, jóvenes afeminados; junto a la fuente de Juturna, los enfermos que beben su agua milagrosa; en el cercano mercado del pescado, los sibaritas. Además, por doquiera, una muchedumbre de ociosos y vagabundos, los forenses, que cuando no están ocupados en juegos de azar, se dedican a propagar noticias falsas y juzgan con la mayor ligereza los actos del gobierno...”

Pues resulta que el otro día Paolo Vasile se enfadó con Ramírez por hacer algo parecido con el perfil de los espectadores de Telecinco. No usó las palabras gruesas de Plauto, dijo algo mucho peor: que había miles de personas que no ven Telecinco ni cuando hacen zapping: “Es la primera vez que la cadena más vista es la que llega a menos gente”. Plauto daba caña, pero Ramírez publicó justo las dos palabras que más daño hacen a una cadena que vive de vender espectadores en el mercado publicitario: ¡menos gente!

1/8/11

SEXO Y GUERRA: ANTES Y AHORA

En los canales de pago se emiten cosas que en los canales en abierto no se ven. Y sin tener en cuenta horarios de protección infantil ni pamplinas. El que no lo quiera ver que se dé de baja y arreando.

Este fin de semana emitieron un especial en tres entregas titulado “Sexo: antes y ahora” que no dejaba nada a la imaginación. ¡Y a media tarde! Al principio dieron algunos rodeos hablando de simbolismo y tal, pero enseguida entraron en harina y pasaron a la pornografía, el sexo explícito, las posturas y todas esas cosas. Abrieron el viernes con “Sexo en el mundo antiguo: Egipto”, analizando el papiro erótico de Turín. Uf, vaya con el hieratismo y la rigidez del arte egipcio. Siguieron el sábado con “Sexo en el mundo antiguo: Pompeya”, no saben lo frescos que pueden ser los frescos y los grafitos de entonces. Remataron el domingo con “Sexo en el 69, la revolución sexual”, no demos detalles.


Es que en Canal Historia, como es de pago, no se muerden la lengua. Unas horas antes del viaje a Egipto, un viejecito que había luchado en la I Guerra Mundial, contaba en “Francisco José y la I Guerra Mundial” sus batallitas: “El sistema de reclutamiento era una farsa. En cada pueblo había un abogado y un oficial civil que lo arreglaba todo. Los ricos sobornaban a los médicos y a los oficiales. Delante de mí iba el hijo de un granjero rico, era un hombre grande, muy robusto, pero el oficial le dijo que no era apto. A mí, que era menudo, me alistaron. Quienes iban a la guerra eran bendecidos por un sacerdote y nos bendecía a nosotros y a las armas. Se celebró una misa y bendijo nuestras armas. El sacerdote católico nos animaba a destruir al enemigo y a salvar el trono. Todos éramos hombres jóvenes, en los dos bandos, y nos animaba a matarnos unos a otros. Desde entonces no he vuelto a la iglesia: los curas no me gustan, incluyendo al papa”. En los canales de pago se emiten cosas que en los canales en abierto no se ven, pero ya molaría.