7/10/17

LA URNA Y UN LINDO GATITO


La realidad es compleja, pero un informativo debe adaptarse a su audiencia. Por eso está bien comenzar la narración del 1-O contando lo divertido que es esconder las urnas de los registros policiales. La imagen de una junto a un lindo gatito es guay, pero mejora si se remata diciendo que las urnas estuvieron “bien custodiadas”. El relato gana emoción si se cuenta con gracia: “Durante días, han sido uno de los tesoros más preciados por todo el mundo. Los que organizaban el referéndum las necesitaban para que la gente votase. Y los que querían impedirlo hacía semanas que las buscaban por todos lados y se quedan las que encontraban. Total, que el material se llevó a los centros de votación como en una peli: escondido, con llamadas secretas y con gente vigilando para que no los descubriesen”. El final feliz nunca falla: “Así que cuando el domingo por la mañana estaba todo listo y se abrieron los centros de votación, mucha gente lo celebró incluso llorando. Y comenzó la votación”.

La realidad es poliédrica, pero un informativo también debe simplificar entre buenos y malos para no liar a su público. Incluso cuando pisa el resbaladizo terreno de la actuación de las fuerzas y cuerpos de seguridad: “Tenían la orden del Gobierno español de entrar en los centros y coger el material del referéndum y quedárselo, pero la orden la acataron de formas distintas. Los Mossos fueron a algunos lugares, pero no se enfrentaron a la gente. Algunos dicen que no hicieron muy bien su trabajo, pero muchos les están agradecidos. En cambio, la Policía española usó la fuerza para entrar a los centros de votación. La gente se puso delante para impedirlo y en algunos lugares les ayudaron los bomberos. Los que organizaban el referéndum hacían lo que hiciera falta para proteger las urnas”.

De esta forma informó a los niños la tele pública (catalana, claro). ¿Es vergonzoso usar el dinero público para enviar mensajes simplones, maniqueos y demagógicos a los niños? Bueno, no nos volvamos locos. Que se vayan acostumbrando. A ver por qué una tele pública iba a tener que hacer mejores informativos para ellos que para nosotros.

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