30/4/13

DE NADA, SEÑORA MERKEL

Si han seguido estos últimos días en telediarios y periódicos las noticias sobre la intención del gobierno griego de reclamar formalmente el dinero que Alemania le debe a Grecia desde la II Guerra Mundial en concepto de reparaciones de guerra, se habrán encontrado con la espeluznante imagen de la esvástica ondeando en la Acrópolis de Atenas en 1941. Grecia debe a la troika 240.000 millones (más intereses), pero Alemania debe a Grecia 162.000 millones (108.000 millones corresponden a la reconstrucción de las infraestructuras destruidas, y el resto a los préstamos que el Banco de Grecia se vio forzado a suscribir para pagar los gastos de las fuerzas de ocupación nazis). 162.000 millones (más intereses) es mucho dinero, señora Merkel. Pero la foto de soldados nazis izando la esvástica en la Acrópolis no tiene precio.

¿Qué tal si Alemania deja de torturar a Grecia a cambio de que Europa perdone (pero no olvide) esa foto? Grecia no recibió ninguna compensación por los préstamos que el país se vio obligado a suscribir para Alemania, ni por los destrozos ocasionados por la guerra, ni por las horribles matanzas cometidas por los nazis, ni por los cientos de miles de muertos a causa del hambre, ni por los miles de griegos ejecutados y exiliados. Grecia tampoco ha recibido ninguna compensación por la foto de la esvástica manchando la imagen de la Acrópolis. Ni a Merkel ni a Alemania les importa un pito que los viejos griegos nos legaran la democracia, la filosofía, el teatro, la poesía épica, los Juegos Olímpicos, el principio de Arquímedes o el tornillo. Por supuesto, ni a Merkel ni a Alemania les importa el legado de horror que el nazismo dejó en Grecia. Pero a los nuevos chulos de Europa sí debería importarles esa foto. ¿Cuánto vale esa foto, señora Merkel? ¿Cuánto dinero está dispuesto a pagar el estado alemán para evitar el escrache de la historia? No hay dinero que pague esa vergüenza, es cierto. Pero podemos intentarlo. Alemania debe pagar los 162.000 millones de euros que le debe a Grecia, más 78.000 millones que cuesta que perdonemos (sin olvidar) la foto de la esvástica en la Acrópolis. Total: 240.000 millones. Estamos en paz.

La democracia, la filosofía, el teatro y todo lo demás es un regalo. De nada.

29/4/13

ARGUIÑANO LO HABRÍA ADVERTIDO



Una mariposa agita sus alas en Japón y bajan veinte grados los termómetros españoles. Karlos Arguiñano abandona TVE en 2004 y nueve años después fracasa un magacín de tarde presentado por Anne Igartiburu con el título “+Gente”. La conexión entre el aleteo de la mariposa japonesa y el invierno en casi mayo que estamos sufriendo estos días es difícil de explicar, pero el vínculo que une la marcha del cocinero vasco de la televisión pública con el fracaso de la presentadora vasca en la misma cadena es prácticamente inmediato y sencillo de entender: si Arguiñano hubiera continuado en TVE habría advertido a la dirección del Ente que los platos más suaves hay que servirlos al comienzo y no al final de las comidas, ya que, si no, sus sabores quedan completamente anulados por los sabores más intensos de los platos precedentes. No se puede servir un delicado quesito fresco tras haberse zampado una cazuelita de morcilla matachana que corroería las zarpas de adamantium de Lobezno. Si uno acaba de dar buena cuenta de un pollo tikka masala cuyos aromas podrían disolver la armadura de Iron Man es posible que ni siquiera note que tiene algo en la boca al optar por continuar el banquete con una dietética lubina al vapor.

TVE decidió programar un espacio de cotilleo rosa y banalidades light a las siete de la tarde, cuando los comensales de ese tipo de programas llevan ya más de tres horas comiendo el programa de cotilleo rosa y banalidades heavy que es “Sálvame”. Tras tres horas llenándose la boca de Jorge Javier Vázquez, Anne Igartiburu no tiene hedores suficientes para estimular ni la nariz mejor intencionada; tras tres horas viéndole el jeto a Lydia Lozano, Carmen Lomana parece translúcida como un ectoplasma; tras tres horas oyendo discutir a gritos sobre bobadas a los macarras de Telecinco, ni el mejor Whisper XL consigue que se oigan las conversaciones tranquilas sobre bobadas de “+Gente”. Fíjense: desde que Arguiñano está en Antena 3 esta cadena ha mejorado mucho el orden de presentación de sus platos. Otra cosa es lo de la mariposa.

28/4/13

CÁRITAS RAPELANDO DESDE UN HELICÓPTERO



Jesús Calleja ha pasado de ser aventurero vicario a ser monitor de aspirantes a aventureros vicarios. A ver si me explico. En sus primeros programas protagonizaba diferentes aventuras para que los telespectadores aventureros a los que les gustaría vivir sus aventuras pero no lo hacían, las vivieran de forma vicaria viéndole a él en la tele.

Pero ahora ha cambiado su papel. Ahora que la tele está repleta de programas tutoriales para ser consumidos por espectadores que caen en la misma trampa en la que caen los ilusionados lectores ilusos de manuales de autoayuda, Calleja se ha puesto al día. Así que, en “Desafío en el abismo” (noche de los viernes en Cuatro), es el monitor de unos concursantes “normales y corrientes” como cualquiera de nosotros que se enfrentan a las aventuras como lo haríamos nosotros… pero sin necesidad de tener que hacerlo. Como apenas tiene audiencia, habrá que concluir que en el mercado audiovisual español había cierta demanda de aventureros vicarios pero no la hay de aspirantes a aventureros vicarios.

Ni siquiera la polémica de andar por casa que se formó hace unos días, ni el cambio de día de emisión por uno más goloso beneficiaron a “Desafío en el abismo”. Sebastián Álvaro, director de “Al filo de lo imposible”, lo criticó, Frank de la jungla lo defendió, y Calleja contraatacó. Cuatro lo reubicó el viernes tras “Hermano mayor”. Dio igual. Apenas nadie quiso ver cómo diez concursantes se divertían pasando muchos nervios mientras rapelaban desde un helicóptero en las costas de Yucatán. Solo unos pocos aguantan a Calleja diciendo que este concursante “evoluciona” mucho, que ese “evoluciona” más, y que aquel “evoluciona” más, más y mucho más. Será que las personas “normales y corrientes” no estamos para pamplinas porque, querámoslo o no, conseguimos nuestra dosis de aventura diaria con solo salir a la calle o viendo el “Telediario”. Y quien quiere más emoción no necesita aspirantes a aventureros vicarios. La Plataforma de Afectados por la Hipoteca y Cáritas están más cerca que las costas de Yucatán.

27/4/13

242 MUERTOS EN VIETNAM



Jesús Hermida, corresponsal de TVE en Nueva York, 1969: “Bien, estas son las fotografías carnet de la tragedia. Probablemente alguno de ustedes las conocerán ya. Fue la revista “Life” la que tuvo la simple y terrible idea: ¿por qué no reunimos en un solo número los rostros de todos los soldados norteamericanos muertos en Vietnam durante una sola semana? Simple y terrible idea la de poner rostros a un número. 242 eran los muertos”.

Lo emitió TVE hace más de 40 años en algún informativo y volvimos a verlo estos días en la última entrega de “En portada”, uno de esos programas imprescindibles capaz de reconciliarnos con la tele pública más allá de los vaivenes que sufre la pobre. En “La guerra que sí nos contaron” nos recordaron cómo Vietnam marcó un antes y un después en la cobertura mediática de la guerra. Entre otras muchas imágenes terribles, que la revista “Life” mostrara en uno de sus números las caras de los estadounidenses muertos del 28 de mayo al 3 de junio de 1969 cambió el curso de los acontecimientos.

En el “Telediario” a veces hablan de los desahucios, pero no siempre. Alguna vez nos recuerdan que todos los meses, todas las semanas, todos los días, en España se producen desahucios. Muchos. Pero se limitan a dar algún número: cientos, miles. Y ya está. En una hora da tiempo a contar muchas cosas, pero no a enseñar las caras de los desahucios del día. Mujeres, hombres, ancianos y niños ante cuyas casas nadie va a manifestarse porque no tienen casa, no tienen poder, no tienen rostro y no tienen derecho a manifestarse ante quienes sí tienen casa, poder y rostro porque molestan. Llevo años viendo cómo el “Telediario” informa sobre la bolsa. Seguro que lo hace con todo el detalle que la situación requiere, pero lo cambiaría encantado por las caras de los desahuciados. Nos haríamos una idea más ajustada de cómo van las cosas viéndolos desfilar uno detrás de otro ante nuestros ojos en lugar de las cotizaciones del día. Y quién sabe: la simple y terrible idea de poner rostros a un número ya ayudó a cambiar las cosas una vez.

26/4/13

#PORELCAMINODESWANN

(Esta columna ha sido posible gracias a la sin par documentalista Belén Suárez Prieto).

Un día de primavera, cuando Marcel Proust volvía a casa, su madre, viendo que él tenía frío, le propuso que tomara, en contra de su costumbre, una taza de té. Primero Marcel dijo que no; pero luego, sin saber por qué, volvió de su acuerdo. Mandó su madre por uno de esos bollos, cortos y abultados, que llaman magdalenas, que parece que tienen por molde una valva de concha de peregrino. Y muy pronto, abrumado por el triste día que había pasado y por la perspectiva de otro tan melancólico por venir, Marcel se llevó a los labios unas cucharadas de té en el que había echado un trozo de magdalena. Pero en el mismo instante en que aquel trago, con las migas del bollo, tocó su paladar, se estremeció, fija su atención en algo extraordinario que ocurría en su interior. Un placer delicioso le invadió, le aisló, sin noción de lo que lo causaba. Y él le convirtió las vicisitudes de la vida en indiferentes, sus desastres en inofensivos y su brevedad en ilusoria, todo del mismo modo que opera el amor, llenándose de una esencia preciosa; pero, mejor dicho, esa esencia no es que estuviera en él, es que era él mismo. Dejó de sentirse mediocre, contingente y mortal. ¿De dónde podría venirle aquella alegría tan fuerte? Se daba cuenta de que iba unida al sabor del té y del bollo, pero le excedía en mucho y no debía de ser de la misma naturaleza. ¿De dónde venía y qué significaba? ¿Cómo llegar a aprehenderlo?

Decidió entonces Marcel que debía compartir aquello en su cuenta de twitter. Reconoció el tacto liso del móvil entre los objetos de su bolsillo derecho, y, con maestría pero sin rutina, lo extrajo y sacó una foto a la taza de té y los restos y migas de magdalenas que la rodeaban. Con igual seguridad accedió a twitter desde el smartphone y colgó esa imagen, tras lo que tecleó el hashtag #sentircosasquepasaranalahistoriadelaliteraturaalcomermagdalenas quetedatumadre. Pocas horas después lo habían retuiteado cincuenta y ocho amigos de Proust, y esa semana salió seleccionado en el ranking de twitter de “Top Trending Tele” de laSexta.

25/4/13

UNIVERSO PARALELO DE TETAS

El mayor inconveniente que tiene no seguir los reality shows de nuestra televisión es que nunca sabes quién es la tía que sale en tetas en la portada del “Interviú”. Es frustrante. Una semana sí y otra también pasas por delante del quiosco y ves en la portada de dicho magacín una chica más o menos atractiva, menos o más operada, toplessizada por lo habitual. Al lado aparece su nombre -“Maranaia Gonsalves”, pongamos-, su currículo -sea, ex-tronista de “Mujeres y hombres y viceversa”-, y alguna declaración impactante -“Álex nunca me quiso de verdad”, un suponer-. Y uno nunca sabe quién es Maranaia, ni Álex, ni tiene opinión formada sobre si la quiso de verdad o no. Está rodeada de otras revistas llenas de caras conocidas -Messi, Cristina de Borbón, Cospedal, Isabel Pantoja-, y pudiera dar la impresión de que la ignorancia acerca de la identidad de Maranaia no tiene consecuencias si uno conoce todo lo referente a Messi, Cristina de Borbón, Cospedal o Isabel Pantoja. Pues no, señores. Ya en los años 50 el matemático Hugh Everett propuso la existencia de universos paralelos y, simultáneamente con el Barça y el Partido Popular y la monarquía española y la corrupción coplera, va creciendo otro universo paralelo de mujeres-en-tetas-portadas-del-“Interviú” que el día menos pensado, a través de un vórtice espacio temporal o de un agujero no necesariamente negro situado en el centro de la galaxia, irrumpirán en las calles de nuestras ciudades y tomarán el poder del mundo que creíamos conocer.

Sólo hay una solución: conseguir que aparezca desnuda en esas portadas alguna concursante de “Saber y ganar” declarando algo del estilo de “el pintor más representativo de la contrarreforma española fue Zurbarán. Eso implosionaría desde el interior tal realidad exógena, acabaría con la amenaza que se cierne sobre nuestro planeta y, lo que es más importante, conseguiríamos que durante una semana -sólo una, qué más os da- a una parte importante de la ciudadanía de nuestro país nos sonara la cara de las tetas del “Interviú”.