6/7/14

AMOR AUTÉNTICO A 1,21 €/MINUTO


Qué vergüenza. Cuatro está preparando un programa de esos de ligoteo tontorrón que solo sería un programa de ligoteo tontorrón más a añadir al montón de programas de ligoteo tontorrones si no fuera porque es una auténtica vergüenza. Hace unas semanas abrieron el casting y estos días ya emiten un vídeo promocional que es de ponerse colorado. No sigan leyendo si son personas sensibles con un mínimo sentido del pudor y la decencia.

En el promo, un chico y una chica se van quitando la ropa mientras en pantalla aparecen los siguientes mensajes: “Vuelve al origen. Vive en libertad. Encuentra el amor puro”. Ambos quedan completamente desnudos y se zambullen en el mar mientras una voz en off anima a otros jóvenes a participar en el programa: “Si quieres encontrar el amor auténtico, esta es tu oportunidad. En "Adán y Eva" los prejuicios desaparecen y se quedan solo las personas. Si quieres enamorarte llama al 806…”. La justificación de esta falta de recato está en que, según la dinámica del espacio, los participantes a ligar primero se conocen desnudos en “una playa paradisíaca del sur del Caribe”. ¿Verdad que es una indecencia?

En efecto, que dos personas se desnuden es, a estas alturas, lo de menos. Pero es vergonzosa tanta tontería alrededor de la desnudez, identificándola de forma gratuita con la libertad, con la pureza y con la vuelta a un origen inspirado en el mito del paraíso original en el que ya solo creen Ned Flanders y sus dos hijos marcianos. Añadir que con las desnudez los prejuicios desaparecen es una afirmación propia de alguien que, en efecto, debería ser más recatado y no mostrar tan alegremente una desnudez intelectual tan apabullante que llega a ignorar lo avasallador que es el culto al cuerpo en la sociedad actual. Por lo demás, ánimo a los pringaos que se crean estas majaderías y vayan a buscar al “amor auténtico” llamando a una línea 806 por 1,21 euros por minuto desde un fijo y 1,57 euros desde un móvil. IVA incluido.

5/7/14

CRÍTICA DE LA TELEVISIÓN PURA


“El espectador puede leer un ensayo de Kant, luego ver "Sálvame", y además votar”. Es la última ocurrencia de Paolo Vasile, presidente de Mediaset, capital Telecinco. No está mal: Kant y “Sálvame” en la misma frase. Habrá que intentar averiguar a qué se refiere, ahora que se nos pone el sujeto trascendental (¡“sujeto trascendental”, es para mondarse!).

1. Vasile, entomólogo avispado, se limita a constatar que no existe ninguna contradicción lógica entre el hecho de leer un ensayo de Kant y, luego, ver “Sálvame”. Como, efectivamente, no se conoce ningún ser que haya logrado ambas cosas, Vasile está iniciando una búsqueda mundial para hallar al primer pringao que lo haya hecho. Si lo encuentra, lo pinchará con un alfiler en su colección de bichos raros como el primer ejemplar de una nueva especie tan extraña que hasta ahora se consideraba un imposible metafísico.

2. Vasile, idealista kantiano, considera que su modelo televisivo puede triunfar definitivamente si logra hacer que la gestión televisiva sea una ciencia. Por eso suelta frases al tuntún a ver si alguna de ellas resulta ser un juicio sintético a priori con el que imponerse al modelo de Atresmedia, capital Antena 3. No lo logrará porque la “Crítica de la televisión pura” establece que la gestión televisiva no es ni puede ser una ciencia.

3. Vasile, profeta visionario, avisa a los humanos de los peligros de la telebasura. Hasta ahora se pensaba que quien tenía la santa paciencia de leer ensayos de Lolo Kant estaba tan ocupado que se mantenía a salvo de porquerías como “Sálvame”. Pero un iracundo Vasile ha bajado de su montaña tronando para advertir a la humanidad de que ni siquiera ese 0,000001 por ciento de la población mundial está protegido de caer en las garras de la mefítica y viscosa telebasura que brota del fondo del Averno. No debería enfadarse tanto el tío: siempre queda la posibilidad de buscar refugio en la “Fenomenología del Espíritu” de Hegel.

4/7/14

DEPARDIEU PAGA EL IVA


España va como Dios. Al fin tenemos dinero gracias a que se toman medidas eficaces y rotundas contra el fraude fiscal. Nada de perseguir a las familias poderosas y las grandes empresas donde se esconden las mayores bolsas de fraude. Ese procedimiento anticuado y nada popular solo genera desconfianza entre los ricos y desmoraliza a los pobres que madrugan para hacerse ricos trabajando. La Agencia Tributaria está emitiendo unos anuncios en la tele que, porque soy un vulgar plebeyo, que si no diría que me llenan de orgullo y satisfacción. Y, conociendo a Cristóbal Montoro, seguro que ha tomado las medidas necesarias para que todo salga bien y el dinero fluya a las arcas del Estado:

Primero, Montoro optó por rodar los anuncios con actores patriotas, de los que pagan a Hacienda; no de esos que son como Depardieu, traidores y vagos cazasubvenciones. Y, segundo, todas las obras que hubo que hacer para preparar los rodajes de los anuncios, así como los materiales que hubo que comprar, se pagaron sin recurrir al método que usan ciertas agrupaciones y partidos políticos que abonan sus obras con dinero negro, no cotizan el IVA y llevan doble contabilidad. Por eso esta campaña se completará próximamente con otros anuncios en los que se enseñarán las declaraciones de la renta de los actores y las facturas de todos los gastos de rodaje. Al verlas, con los ojos llorosos, los españoles empezaremos a imitar los anuncios diciéndonos unos a otros sin que no dé la risa que tenemos que portarnos bien, que debemos pagar todo por lo legal, que si no las escuelas y hospitales que no cerraron gracias al genio que cerró la televisión valenciana tendrán que cerrar porque usted repara el coche sin pagar IVA.

La apoteosis llegará cuando, ya resueltos los pequeños chanchullos, Hacienda deje de tocarnos las narices y culmine la campaña con anuncios en los que se hable de amnistía fiscal para traer contentos a esos señorones que defraudan millones y son los verdaderos responsables de que España vaya de culo.

3/7/14

YO, POR MI HIJA, APAGO LA TE-LE

El reality de Telecinco para este verano se llama “Ex, ¿qué harías por tus hijos?”. Plantea a los padres separados una pregunta que sirve para todos los padres del mundo: ¿hasta dónde están dispuestos a llegar para ganar 100.000 euros para sus hijos? Belén Esteban, ya lo sabemos, por su hija ma-ta. Los concursantes de este espacio aún no han matado a nadie pero parecen dispuestos a todo por sus hijos. ¿A todo?

Si la opositora Laura y el ingeniero Roberto estuvieran realmente dispuestos a todo por su hija, le habrían echado valor a la vida y habrían renunciado a concursar. Se habrían negado a participar en este montaje por mucho que les apeteciera la fama fácil e instantánea que se consigue saliendo por la tele durante varias semanas seguidas en toda España. Si la bailarina Ana y el cantante de orquesta César estuvieran realmente dispuestos a sacrificarse por su hijo, también habrían renunciado a esa fama por muy bien que les viniera salir por la tele para lanzar su carrera artística como hicieron Bisbal y Bustamante. Si la camarera Joana y el empresario Rubén pusieran a sus dos hijos por delante de todo, no buscarían el dinero fácil que ofrecen estos programas para resolver sus problemas. Tratarían de enseñarles que el dinero solo es importante cuando sirve para poder vivir, pero que la vida es otra cosa. Si Maika y Pedro, ambos en paro, quisieran lo mejor para sus hijas, no intentarían ganar para ellas 100.000 pesetas en un concurso vergonzoso y humillante, sino que las prepararían para que el día de mañana trabajaran en Telecinco y se ganaran la vida como hace Emma García, con un buen sueldo de simpática presentadora de telebasura mientras son otros los pringaos que participan en sus programas exponiendo su vida y sus miserias a cambio de dinero.

Y si los espectadores estuviéramos dispuestos a cualquier cosa por nuestros hijos, no veríamos nosotros ni dejaríamos que vieran ellos programas que ofrecen modelos de conducta tan retorcidos y equivocados.

2/7/14

¡BEATRIZ MONTAÑEZ, READMISIÓN!


Wyoming se pasó despidiendo a Beatriz Montañez de “El intermedio” hace año y medio. Acabó con ella y con su carrera. Y si no fue él quien lo hizo, quien fuera: el director del programa, el jefe de la cadena o la junta de accionistas. Primero la tuvieron durante cinco años levantando desde abajo un programa desconocido en una cadena nueva (tan cutre que con la monserga de “Antenízate” parecía la versión triste de aquel anuncio en blanco y negro en el que Miguel Gila decía “Filomatic”). Y luego, cuando los números empezaban a salir, la despidieron. El día del adiós hicieron un poco de paripé cantándole en el plató “Por qué te vas” para que diera la impresión de que se iba ella porque quería, pero eso no se lo traga nadie. Y ella, claro, para no quedar mal hizo como que se iba por propia voluntad con la excusa de que había perdido la ilusión tras cinco años de rutina. Blablablá. Si se hubiera ido por propia voluntad ya habría vuelto diciendo “¡Perdón, perdón, perdón!” como hizo Ned Flanders el día que se enfadó con su amiguito Dios porque había muerto su esposa Maude. Nadie en su sano juicio se va de “El intermedio” para hacer el carrerón que Montañez hizo después.

Al año siguiente, la chica se presentó y fue rechazada como copresentadora de “Splash! Famosos al agua”. Reapareció en la tele como secundaria de Jordi González en los estertores de “El gran debate”, aquel intento fallido de mantener viva “La noria” con otro nombre. Ahora, quien había dicho “No me iré con Vasile, ni a otro programa” deambula sin rumbo por “Hable con ellas”. El otro día intentó (sin éxito) mantener la dignidad mientras entrevistaba al yerno de la Pantoja: “¿Te lo ha comentado IsabelChabeliChabelita?”, preguntó ella titubeante. Isa, corrigió él. “Esto es nuevo para mí. Perdona, que no sé los nombres”, se defendió ella. Viendo la sonrisa forzada y las vueltas del bolígrafo en sus manos nerviosas quedó claro que estaba ahí porque la echaron de “El intermedio”. O eso o es que la chica es tonta. Pero tonta, tonta.

1/7/14

PATROCINIO Y LATROCINIO


(Nota previa: la entrada de hoy trata sobre el "patrocinio cultural" que realizan marcas comerciales en relación a programas de la televisión pública desde la desaparición de la publicidad en RTVE. No tiene nada que ver con el latrocinio. Lo que pasa es que el juego de palabras me pareció irresistible y no vencí la tentación de colocarlo en el título).

No lo entiendo. Cuando Burgo de Arias inserta un anuncio de su queso fresco entre dos programas de Antena 3 está haciendo publicidad. Pero cuando Burgo de Arias inserta el mismo anuncio de su queso fresco entre dos programas de La 1 lo que hace es “patrocinio cultural” del programa Masterchef -aunque el spot de queso no aparezca previamente a la emisión del show culinario, sino posteriormente a la emisión de una promo de tal programa-. Las imágenes son las mismas, pero el género televisivo difiere en función de la cadena en la que se emiten. Cuando Carolina Herrera coloca un anuncio en el que promociona sus logotipos -CH no vende bolsos ni perfumes con su logotipo, sino que vende logotipos situados en bolsos o perfumes- en Telecinco el spot funciona como un spot publicitario. Pero el mismo anuncio emitido por La 2 se convierte gracias a la mano invisible del libre mercado en un spot patrocinador cultural.

Como sabemos, desde 2010 nuestra televisión pública no interrumpe sus espacios ni emite publicidad -Radio Nacional de España y el Boletín Oficial del Estado tampoco la han incluido nunca-. Y, sin embargo, desde dicha fecha diferentes marcas comerciales han mostrado una inédita vocación cultural queriendo ofrecer su apoyo económico a diferentes programas de la cadena, al cual TVE responde con una cortesía elemental reconociendo tal patrocinio con la emisión de los anuncios comerciales de dichas marcas. En 2012 La 1 empleó 68 horas en informar así de los patrocinios culturales de 28 marcas. En 2013 subieron a 76 las horas empleadas para el mismo reconocimiento en relación a 46 marcas.

La Real Academia reconoce un único significado a “patrocinio”, consistente en “amparo, protección, auxilio”. No está claro quién ampara, protege y auxilia a quién. ¿Un perfume de Carolina Herrera, un queso de Burgo de Arias, incluirán en alguna parte de sus envases el mensaje de que RTVE los patrocina? Culturalmente, claro.