04 enero 2012

MOLINOS, MAGISTRALES Y CAMPANITAS

A este paso, “Pretty woman” (lunes, Telecinco) va a suceder a “¡Qué bello es vivir!” en el trono de las películas navideñas. Inquietante. ¿Qué demonios tiene “Pretty woman”? Richard Gere es un pasmarote, y su personaje es un subproducto del capitalismo que seguro que hoy sería asesor de no sé qué infame institución financiera. Julia Roberts es menos creíble en su papel de prostituta que termina ligándose al ricachón que John Wayne interpretando a Gengis Khan en “El conquistador de Mongolia” o que el mismo Richard Gere queriendo ser sir Lancelot en “El primer caballero”. Y, sin embargo, ahí está “Pretty woman”. Ahí sigue. Entiendo que la historia de amor, o lo que sea, entre el príncipe del capitalismo Edward Lewis y la corista del sexo Vivian Ward tenga más público que “La vida de los otros” (La 2), pero me entristece que el potaje de “Pretty woman” sustituya al mensaje de “¡Qué bello es vivir!” en la programación navideña.

¿Qué tiene “Pretty woman”? Eugenio Trías dice en “Filosofía del futuro” que una obra genial es aquélla que tiene una capacidad inagotable de ser recreada e interpretada desde las más diferentes posiciones y desde tiempos y lugares diversos. La obra artística verdadera siempre se alza, siendo radicalmente local, a lo universal: desde “un lugar de la Mancha” o la Vetusta de Clarín hasta el infinito y más allá. Cielos. ¿Es eso lo que pasa con “Pretty woman”? ¿Lo que ocurre entre Edward y Vivian en el lujoso hotel Regent Beverly Wilshire, una historia de finales de los años 80 del pasado siglo, se alza a una universalidad probada por la capacidad de ser interpretada, recreada y gozada por la audiencia en nuestro complejo presente? ¿Es que “Prety woman” es una película abierta a nuevos espectadores que desborda el marco de “comedia romántica de finales de los años 80 del siglo XX” y que, por tanto, no tiene sólo interés histórico y es algo más que un síntoma de una época, generación, sociedad o estilo artístico? Glup. ¿El hotel Regent Beverly Wilshire es como un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, como Vetusta o como Bedford Falls? Creo que estoy empezando a ver molinos, magistrales y campanitas en “Pretty woman”. ¿Es grave, doctor?