24 enero 2012

I+D+i+d EN EL ESTADO IDEAL

Platón era mucho Platón. En su famoso mito de la caverna dice que los sabios no deben vivir aislados en su torre de sabiduría, sino poner sus conocimientos al servicio de la sociedad. Pero advierte de que los sabios, los estudiosos que escapan de la ignorancia, están condenados a tener problemas cuando culminan sus estudios y vuelven a vivir el día a día con sus conciudadanos. Nada nuevo bajo el sol: Sheldon y sus amigos en “The Big Bang Theory” no terminan de encajar con las preocupaciones e intereses habituales del ciudadano medio que los ve como tipos raros. Por eso el problema más gordo de los sabios es volver a la vida cotidiana: no son bien recibidos. Pero deben volver y poner su saber al servicio de los demás.

Tras los constantes recortes en ciencia, en España está desarrollándose una iniciativa que pide que la declaración de la renta incluya una casilla para que quien quiera pueda solicitar que el 0,7% de sus impuestos se destine a investigación. Muy bien: no puede ser que formemos sabios y después los mandemos a mejorar la caverna alemana, en vez de pedirles que mejoren su propia caverna, nuestra caverna, la caverna que pagó sus estudios y los hizo sabios. Sin duda hay que apostar por la investigación, el desarrollo y la innovación, pero Platón le añadiría la divulgación. Nuestra caverna, nuestro Estado, nuestra sociedad mejoraría si invirtiéramos más en I+D+i+d en vez de recortar en I+D+i.

Queremos una casilla para pedir que al menos el 0,7% de las emisiones totales de todas las cadenas públicas sean de divulgación científica. Hay cadenas que dedican el 100% de su tiempo al deporte, las noticias o los niños. No hay cadenas de divulgación científica. Apenas hay un par de programas sueltos que dan la palabra a los sabios científicos para que nos enseñen lo que saben. Platón pondría más programas así en la televisión de su Estado ideal. Platón era mucho Platón.