22 enero 2012

A DIVINIS

¿Vota Dios en “Gran Hermano”? No que se sepa. Así que ¿qué más da que la Iglesia Católica suspenda “a divinis” al curilla que se ha metido en el programa más oligofrénico de la televisión? Jode que te suspendan de empleo y sueldo en tu trabajo porque te quedas sin recibir el dinero del que se supone que comes. Jode que te suspendan con un cuatro y medio la asignatura de “Fundamentos procesales de la jurisprudencia turca” porque te obliga a estudiar de nuevo semejante temario para volver a examinarte. Pero que tus superiores te suspendan “a divinis”... bueno, no es agradable, claro, pero sólo implica que no vas a poder administrar los santos sacramentos ni celebrar la eucaristía durante el tiempo que estés enseñando el jerol en Telecinco.

Y no nos engañemos, Juan, -el sacerdote se llama Juan-, ¿tenías pensado confesar a Mercedes Milá durante las próximas semanas? ¿Ibas a ofrecer la extrema unción a XXXX en caso de que enfermara hasta la agonía inesperadamente en la casa de Guadalix de la Sierra, -he escrito “XXXX” porque hace 11+1 ediciones que no veo GH, lo que dificulta enormemente que pueda conocer el nombre de ningún concursante de la edición 12+1-? ¿Estaba entre tus planes marcarte una misa heaviata improvisada el Día del Señor y celebrar el milagro de la transustanciación del pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Jesucristo? Bah, venga, reconoce que no...

Pues entonces pasa de todo. Sigue poniendo tu grano de arena en ridiculizar a la Iglesia y a GH. Los españoles de bien estamos sorprendidos pero agradecidos de que se pueda hacer ambas cosas a la vez. Cuando Jesus predicó el Evangelio los reality shows aún no habían llegado a Galilea, por lo que el Mesías no dejó dicho nada al respecto, pero se ve que sus exégetas actuales consideran que tu falta es peor que otras de tipo sexual y financiero sancionadas con castigos menores. Te has quedado sin el voto de Dios en lo de las nominaciones, pero... bueno... Su reino no es de este mundo y a lo mejor tampoco te iba a votar aunque no te hubieran suspendido. A divinis.