20 enero 2012

TODOS A LA MIERDA


Aquí tenemos dichas muchas cosas y muy fuertes sobre (bueno, contra) “Sálvame”. Esta semana la cosa cambia. “Sálvame” se enfrenta a una situación excepcional que nos obliga a reconsiderar y medir las palabras. Esta semana Terelu ha dicho en directo que se iba a operar de un bulto en un pecho, el programa ha seguido en directo por teléfono cómo se iba encontrando la enferma tras la intervención y se ha enfrentado y ha atacado en directo a quienes criticaron que obtuviera audiencia hablando de un problema tan serio. Bien, pues visto el apoyo que Terelu está recibiendo de sus seguidores y lo bien que le va, aquí no queremos ser menos y manifestamos con voz firme, alta y clara que también nosotros apoyamos a “Sálvame” en el nuevo y esperanzador camino que ha iniciado.

“Sálvame” merece todo nuestro respeto ahora que está intentando abandonar las tonterías a las que nos tiene acostumbrados para convertirse en un programa de salud en el que se apoya a los enfermos y sus familias, en el que se ayuda a difundir la importancia de la prevención en todo tipo de enfermedades, en el que dejan de merendar en directo para hacer el posoperatorio en directo. Dicen que gracias a ellos ya han aumentado las solicitudes de mamografías. Muy bien, “Sálvame”. En 2004, tras perder a su marido por un cáncer de colon no diagnosticado a tiempo, la presentadora de CBS News Katie Couric se sometió a una colonoscopia en directo consiguiendo desdramatizar la experiencia y logrando más peticiones de pruebas diagnósticas que todas las campañas institucionales juntas. Ánimo, Jorge Javier.

Pero si la operación de Terelu es solo un leño más con el que alimentar el fuego demoníaco que calienta la caldera infernal en la que arden los personajes de “Sálvame”, si esto es lo mismo que antes fue la operación, el vestido, la boda o la separación de Belén Esteban, entonces que se vayan todos a la mierda.