26 enero 2012

LOS PEZONES Y KIKO

Todo en la naturaleza tiene una utilidad. Bueno, todo salvo los pezones en los varones y Kiko Rivera en “Tú sí que vales”. Éstas son las dos únicas anomalías que obstaculizan una explicación verdaderamente evolutiva y funcional del cosmos. Los pezones son muy útiles en las hembras; permiten la lactancia canalizando la leche que alimenta a sus crías durante los primeros momentos de vida. Kiko Rivera es muy útil en programas como “Sálvame”; su vida amorosa y sus filiaciones familiares proporcionan contenidos en los que ocupar entre cincuenta y ochocientas horas de mal circo al año. Pero algo raro ocurre en el momento en el que empieza a diferenciarse sexualmente un embrión que hasta entonces poseía unas ambivalentes estructuras genitales. Se comienzan a formar la vulva, la vagina y los ovarios en las hembras. Se comienzan a formar los testículos y el pene en los varones. Y los pezones, únicamente funcionales en aquéllas, se mantienen en éstos. No cabe duda de que “Sálvame” y “Tú sí que vales” compartieron estadios embrionarios comunes, pero cuando comenzó la diferenciación fetal Kiko Rivera se mantuvo en ambos programas. Numerosos especialistas han estudiado el fenómeno. Nadie lo entiende.

Kiko Rivera son los pezones masculinos de “Tú sí que vales”. Está ahí, en mitad de la nada vellosa del público, redondito y moreno, soltando alguna bobaduca anodina cada veinte minutos, mientras Risto Mejide, Merche, José Corbacho y Christian Gálvez trabajan para mantener estables las constantes vitales del organismo. Hasta el Sevilla vale para algo en un mundo en el que Kiko Rivera no vale para nada. Y los órganos inútiles no sirven más que para dar problemas: aunque su prevalencia es muy baja, los varones también pueden padecer cáncer de mama en los restos de tejido mamario que conservan de su etapa embrionaria. Quizá convendría valorar la kikotomía preventiva, porque mucho nos tememos que lo único que va a poder hacer Kiko Rivera en “Tú sí que vales” es tumorarse.