5/12/17

JUNQUERAS DA PARA UN SPIN OFF

Junqueras da para un spin off. O para una precuela. “El joven Oriol”: la forja del estadista catalán -mitad monje, mitad guerrero, pero, antes que nada, buena persona- que cambió la historia de Europa con un cociente intelectual de un solo dígito. Y el debate de “Salvados” entre Inés Arrimadas y Marta Rovira da para una temporada de “Feud”, la serie de FX acerca de los odios más enconados del mundo del espectáculo. Albiol también podría tener su serie, aunque la enorgumenidad -neologismo- del blanco candidato recomendaría el formato de dibujos animados. “BoJack Horseman”, el caballo hombre, ha revitalizado la animación para adultos, y se podrían narrar las aventuras del líder del 3% -no, no son las comisiones, es la expectativa de voto- con el mismo trazo que BoJack. Las series españolas ha mejorado notablemente durante estos años y en muchos aspectos ya alcanzan el nivel del canon yanqui. Pero aún le falta conquistar un género que las ficciones USA manejan con maestría: la realidad.

Olvidemos los biopics rancios de cadenas generalistas sobre políticos de la transición como Rocío Dúrcal o folklóricas como Adolfo Suárez. Dos de las mejores series que EE.UU. ha ofrecido a la humanidad en 2017 abrieron en canal con lucidez e inclemencia dos terribles historias reales. “Feud” y la rivalidad entre Bette Davis y Joan Crawford. “American Crime History” y el juicio por asesinato de O.J. Simpson. No existe mejor prueba de que la creación y la recreación son compatibles que estas dos obras maestras en donde la aureola de serie B habitualmente asociada al “basado en una historia real” ha desaparecido por completo. Pero este avance requiere de una sociedad abierta y una libertad narrativa de la que aún estamos lejos. ¿Existe en nuestra historia reciente un suceso en donde la realidad y la ficción sean indistinguibles mejor que la república declarada no implementada de Catalunya? Háganse pues “El joven Oriol”, “Feud: Arrimadas vs Rovira”, “Albiol Horseman”. Ah, e inclúyase el cameo de Andreu Buenafuente en el papel de Carles Puigdemont.

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