27 marzo 2014

INTESTINO Y METAINTESTINO



Tengo a Shakira en mi intestino. Lo he visto en el nuevo anuncio de Activia. Me da cosa. No es que piense demasiado en el tema, pero toda mi vida me he conformado con imaginar mi intestino como un tubito que da muchas vueltas, lleno de microvellosidades, flora microbiótica y algún bichito. Una vez, de pequeño, tuve lombrices. Me lo dijo mi madre. Ahora tengo a Shakira. He pasado de los oxiuros a Shakira. Y no una Shakira, sino muchas Shakiras. Que mueven la barriga. Mueven la barriga dentro de mi barriga. Hacen la danza del vientre dentro de mi vientre. Y la flora microbiótica se ha convertido en un bajomonte de clima tropical. Y las microvellosidades son lianas de las que colgaría encantado Johnny Weissmüller.

Me siento inquieto. Si noto algún movimiento intestinal se me vienen imágenes desagradables a la cabeza y pierdo el hilo de la conversación. Y el anuncio no me provoca sólo un malestar fenoménico-experiencial. También es una anomalía epistemológica. Si nunca he comido callos por no meter un estómago ajeno dentro de mi propio estómago, ¿por qué ahora tengo que tener un montón de intestinos dentro de mi intestino? Lenguaje y metalenguaje. Intestino y metaintestino. ¿Dentro del intestino de la Shakira que hay dentro de mi intestino hay otra Shakira, o a ese nivel ya nos encontramos, pongo por caso, con Alaska y Vaquerizo? Échame una mano, Bertrand Russell.

¡Con lo que Shakira ha sido para García Márquez, para Piqué, para mí!, y ha terminado convertida en una escherichia coli. Un amigo me dice que no, que en el anuncio sale una enteroshakira porque es Shakira la que se come el yogur. Pero que la idea es que dentro de las tripas de cada uno estamos cada uno. Yo mismo dentro de mi propio intestino. Pues peor me lo pones. Como mal menor prefiero a Shakira. Aunque, puestos a elegir, lo ideal hubiera sido que la E. coli hubiera sido enteropatogénica, estuviera en el colon del publicista y le hubiera sentado en el inodoro justo cuando tenía que crear este anuncio. Carmen Machi y José Coronado nunca se me metieron tan adentro.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre había sospechado que uno de los antonios ricos que escribe en este blog es de la rama de las ciencias de la salud (médico?). Yo soy estudiante de tercero de medicina y como matriculado en Microbiología y parasitologia he de decir que he disfrutado mucho leyendo el artículo. Espero que no bajéis nunca el nivel. Un abrazo.

Antonio Rico dijo...

Jajaja, pues no, en este blog no escribe ningún médico. Sólo algún hipocondríaco. Gracias por tu mensaje. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Pues un hipocondríaco bien informado! Qué nivel muchachos :) (no es el primer artículo vuestro que leo y que incluye terminología médica. Fan incondicional.