17 marzo 2014

UN GAG MUERTO



Estimado equipo de “El intermedio”, alguien os tenía que decir esto. Hemos hecho una rifa entre todos los críticos de televisión de España y me ha tocado a mí. Me duele, porque os tengo cariño, pero los amigos tienen que tener el coraje de decirse las verdades. Ahí va: por favor, no sigáis poniendo en vuestros montajes de vídeo falsas conversaciones inverosímiles a base de montar planos y contraplanos de fuentes muy diversas. Ya estuvo bien. Ya no dan para más. Ya cansan. Ya no tienen gracia. Ya están completamente agotadas. Plano de Carmen de Mairena soltando cualquier tontunada. Contraplano de Aznar diciendo “sí, claro”. Plano de El Cuñao sacado de algún fragmento de las entrevistas que le hacía Jesús Quintero. Contraplano de Ortega Cano asintiendo con la cabeza. Plano de algún galansote haciendo una ferviente declaración de amor en algún culebrón bolivariano. Contraplano de Floriano titubeando sin saber qué decir.

Se acabó. Hay que saber cortar a tiempo. Decir adiós es duro pero es peor usar como cortinilla un gag muerto. Los vídeos-manipulados-con-falsas-conversaciones-inverosímiles tuvieron su gracia en su momento y todos los vamos a recordar con cariño, como recordamos con ternura los falsos doblajes de “El informal” que hacían Flo y Capitán o el piticlín-piticlín de Bigote Arrocet en el “Un, dos, tres” de Maira. Pero ya no más. Por favor. Tirad de otros recursos. Las variantes del “españoles, Franco ha muerto” de Arias Navarro todavía dan para un año o dos. Gallardón internado en el psiquiátrico mientras los médicos hablan sobre él en la lejanía también tiene recorrido por delante. Pero no más planos de Chicote azuzando a un interlocutor montados con contraplanos de Esperanza Aguirre, de Rubalcaba o de Carlos Cuesta. Os lo suplicamos. Ya no podéis sacar ni media gota de jugo más a esa naranja.

Y por mi parte nada más. Esto era lo que me tocó deciros en la rifa. Es otro el crítico al que le tocó hablaros en los próximos días sobre las preguntas “incómodas” de Gonzo a Wyoming.