28 noviembre 2016

SABER Y GANAR TUNE CHALLENGE



Propongo el Saber y Ganar Tune Challenge. Mucho menos agresivo que el Ice Bucket Challenge -aquello de hace un par de años cuando la peña se tiraba por encima un cubo de agua helada-. Más sustancioso que el Mannequin Song Challenge -esto que se está haciendo ahora cuando la peña se queda inmóvil imitando a un maniquí mientras le graban y suena una canción-. El nuevo Saber y Ganar Tune Challenge está llamado a ser el reto definitivo, a marcar un antes y un después en las redes sociales, a convertirse en el homenaje definitivo a Jordi Hurtado ahora que ya nadie duda de que es el último de los inmortales que queda vivo.

Partamos de un axioma: nadie puede tararear la melodía de "Saber y Ganar". Sé que usted, amable lector, acaba de hacerlo mentalmente y cree que sí puede hacerlo. Se equivoca. Ese “tata ta tatán tatatatatá” que para usted es una reproducción exacta de la sintonía jamás sería reconocida como tal por ninguna otra persona. Cántesela a quien tenga cerca y lo comprobará. Y si usted pide a otra persona que le cante a usted esa melodía jamás pensará que la otra persona lo está haciendo bien. Estamos ante lo que técnicamente se conoce como una IST (“Impossible to Sing Tune”, melodía imposible de cantar). Conozco a una pareja que se separó por sus diferencias irreconciliables a la hora de tararear esa sintonía de S&G (no, no es Simon & Garfunkel, es "Saber & Ganar"). Otras dos parejas de amigos han decidido tomarse un tiempo.

Es por eso que el Saber y Ganar Tune Challenge va a convertirse en el fenómeno viral más planetario desde la gripe A. Es muy sencillo: grábese cantando la melodía del concurso y cuélguelo en sus redes sociales. Después compruebe cómo todos los tarareos son diferentes y ninguno de ellos tiene nada que ver con la melodía original. Y ofrezcamos los beneficios de la campaña a alguna causa humanitaria, por ejemplo, apoyar a los que padecieron enfermedades pulmonares tras el Ice Bucket Challenge o donar el dinero para investigar las tendinitis y los calambres producidos por el Mannequin Song Challenge. Tata ta tatán tabadabadaaaaaa…