05 noviembre 2016

LA REALIDAD SE LLAMA DONALD TRUMP

1. Si Aaron Sorkin, pensando en las tramas de “El ala oeste de la Casa Blanca”, hubiera planeado dedicar una temporada a una campaña electoral en la que el presidente Bartlet se enfrentara a un personaje como Donald Trump, la NBC hubiera desestimado la idea por ser demasiado descabellada y parecer un recurso de guionista desesperado. Una cosa es dar una visión almibarada de la presidencia de los Estados Unidos y otra plantear en una serie medianamente realista que alguien como Trump pueda disputar la presidencia por el Partido Republicano.

2. “Veep”, una comedia de la HBO sobre la vicepresidenta de los EE.UU., mantiene su nivel año tras año y continúa ganando Emmys gracias al talento de Julia Louis-Dreyfus. Pero si a sus guionistas se les ocurriera meter un personaje nuevo con el estilo y las costumbres de Trump, los espectadores sentiríamos que la serie ha perdido el rumbo y abusa de recursos muy baratos. “Veep” es una comedia en la que aparece una visión disparatada de la política norteamericana, pero eso no quiere decir que valga cualquier exageración caricaturesca de tales personajes.

3. ¿A que les gusta “House of cards”? ¿A que quedan siempre impactados por el nivel de maldad de los protagonistas de esta serie de Netflix? ¿Pero a que torcerían el gesto insatisfechos si en medio de esa Casa Blanca apareciera un personaje tan perverso en su ser-en-el-mundo como Donald Trump? “House of cards” es una serie de política-ficción, no de política-terror. ¿El presidente Frank Underwood meando sobre la tumba de su padre? Lo compro. ¿Un candidato a la Casa Blanca hablando de cómo coge por el coño a las modelos? Te has pasado, Netflix.

4. Pues bien, ese personaje demasiado inverosímil para “El ala oeste de la Casa Blanca”, demasiado ridículo para “Veep” y demasiado malvado para “House of cards”, va a ganar las elecciones a la presidencia de los EE.UU. el próximo martes, y Jed Bartlet, Selina Meyer, Frank Underwood, usted y yo nos vamos a hacer mucha caquita de miedo. Mola eso de que la realidad supera a la ficción y tiene mucha enjundia filosófica. Mola, salvo cuando la realidad se llama Donald Trump.

2 comentarios:

Pablo Álvarez dijo...

Hay una frase de Henry Miller muy aclaratoria y complementaria de este artículo de Antonio Rico: "Si la realidad supera siempre a la ficción es porque nunca tiene miedo de ser una exageración."

Pablo Álvarez dijo...
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