17 marzo 2013

BERLUSCONI EXISTE

La noche del viernes, “laSexta columna” estuvo dedicada al “Movimiento 5 Estrellas” liderado por Beppe Grillo. Viene bien, a ver si dejamos de confundir esta fuerza política italiana con una marca de cerveza y de paso nos enteramos de si tiene algo que ver un cómico metido a político (o un político con pasado cómico) con la conciencia de Pinocho. ¿Estamos ante un fenómeno exportable a España y el resto de Europa porque el actual sistema nos mantiene aturdidos y con la cabeza llena de madera como el muñeco de Gepetto? ¿Somos marionetas bailando sin fin y Grillo quiere cortar los hilos o quiere ser él quien los maneje? ¿Estamos ante el inicio de una gigantesca metamorfosis del revés en el que una mañana después de un sueño intranquilo nos despertaremos en nuestra cama liderados por un insecto ortóptero convertido en un monstruoso demagogo, populista, incoherente, chaquetero, histriónico y oportunista fascista comunista, político antipolítico?

Que cada uno saque sus propias conclusiones. Aquí señalamos un par de cosas. Primero, un detalle: el interés de Grillo porque las cámaras, durante la entrevista que concedió en su casa, sólo tomara imágenes de su despacho repleto de libros amontonados (ya conocen la cantinela: todos los libros son buenos y toda la tele es mala). Segundo, un aviso: da igual lo que digan los analistas más agoreros, lo que más miedo da del panorama político italiano sigue siendo, con mucho, Berlusconi. “Si Dios no existe, todo está permitido”, escribe Dostoievsky en “Los hermanos Karamazov”; y si Berlusconi existe, también está todo permitido, incluso votar a una marca de cerveza.

Aquí no tenemos ese peligro porque nadie controla la tele como en Italia. Así que despidámonos alegremente con un momento radiante de “El programa de Ana Rosa” de esta semana: “El reguero de sangre en las puertas de esta vivienda es el rastro que ha dejado el presunto asesino de un niño de cuatro años y sus dos abuelos”, nos dice una voz mientras la cámara husmea la sangre en las baldosas para mantenernos democráticamente informados y felices. Después, miramos quién salta.