05 marzo 2013

THE WALKING GRAN HERMANO



En el clásico “El arte de la guerra televisiva”, el estratega chino Sun Tzu expone el principio básico según el cual no se debe contraprogramar a una cadena enemiga con un programa de las mismas características que aquél al que queremos atacar. No se puede vencer a un programa de humor con un programa de humor, a uno de testimonios con uno de testimonios, a un concurso de talentos con un concurso de talentos. Durante años Antena 3 plantó cara a Telecinco haciendo la misma porquería que la cadena de Mediaset; derrotada una y otra vez, solamente ha comenzado a imponerse a las hordas de la telebasura mediante una oferta radicalmente diferente.

Por eso no se entiende que laSexta programe la tercera temporada de “The walking dead” los lunes, en un intento de robar audiencia a “Gran Hermano”. Analicemos los dos programas: ambos son espacios que tratan sobre un mundo inhóspito que inexplicablemente ha sido invadido por una subespecie de seres que, aunque conservan la apariencia humana, carecen por completo de las funciones cerebrales que distinguen al hombre actual de otras especies animales. Por las calles de Atlanta o por las habitaciones de la casa de Guadalix, los caminantes avanzan movidos por impulsos elementales, por motivaciones primarias que no ocultan en sus miradas cargadas de egocentrismo. Es cierto que para acabar con los zombies de “The walking dead” basta con pegarles un tiro en la cabeza, mientras que para conseguir que desaparezcan para siempre los muertos vivientes de GH hace falta esperar por lo menos dos semanas desde que son expulsados de la casa, pero eso no impide que ambas ofertas pertenezcan al mismo subgénero del terror clásico basado en la lucha contra seres descerebrados que descerebran a todos aquéllos con los que consiguen entrar en contacto. Fue un error intentar vencer a "Gran Hermano" mediante "The walking dead", y la única esperanza que nos queda es que un rebaño de caminantes georgianos irrumpa en el plató de Telecinco justo cuando Mercedes Milá está entrevistando a Lorena y se devoren mutuamente los unos a las otras.