04 diciembre 2012

SALVADOS POR COGÉRSELA CON PAPEL DE FUMAR


Por si no estaba claro: en la tele, los programas de investigación periodística y denuncia ciudadana quedan muy bien, pero sin pasarse. Estos programas tienen carta blanca para hacer lo que puedan investigando y denunciando partidos políticos, instituciones políticas, a ciudadanos que se dedican a la política o incluso a ciudadanos anónimos que se ganan la vida con su trabajo o su pequeña empresa. Pero no a los grandes empresarios y las grandes empresas porque quien los investiga o denuncia se la juega.

“Salvados” (noche de los domingos en laSexta) tiene ya una larga trayectoria investigando y denunciando desmanes políticos. Semana a semana, los espectadores (cada vez más) nos echamos las manos a la cabeza (cada vez más) y vemos que luego no pasa nada. Pero hace un par de semanas emitió “Oligopoly, el juego de la energía” sobre el gigantesco negocio de las grandes empresas eléctricas. Visto y hecho: Unesa, la patronal del sector eléctrico, montó en cólera, se quejó al gran jefe blanco del Grupo Antena 3, exigió una compensación y un programa para contar su versión de los hechos, según la cual ni el sistema no está hecho a medida de sus intereses ni va contra los intereses de las pequeñas empresas y los consumidores.

Las más de 100.000 personas que, temiendo lo peor, firmamos en la plataforma de apoyo a “Salvados” para que el Grupo Antena 3 no retire el programa estamos de enhorabuena. Anteayer el programa volvió a batir su récord de audiencia (más de 3 millones y medio de espectadores) y, sobre todo, denunció las ventajas fiscales que disfrutan y el enorme fraude fiscal que cometen las grandes empresas en España, pero aunque lo hizo dando datos a montones, no dio ningún nombre de empresa ni empresario. Menos mal. Sí dijo, claro, el nombre de varios partidos políticos y lo que votan en el Congreso cuando se debate sobre el fraude fiscal. De eso se trata.

Larga vida a “Salvados” y a los programas de investigación periodística y denuncia ciudadana que se limitan a hacer lo que puede hacerse.