02 mayo 2016

A LO MEJOR NO MERECIÓ LA PENA...


A lo mejor no mereció la pena… No, lo digo en serio. Yo pensaba que sí, que con todo lo que tiene de malo, así, en conjunto, la televisión había sido un buen invento que había contribuido positivamente a la historia de la humanidad. Pensaba en “Friends” y en “Frasier”, en el “Cosmos” de Carl Sagan y el “Cosmos” de Neil DeGrasse Tyson, en “El Orgullo del Tercer Mundo”, en aquella retransmisión del “Live Aid” con Freddie Mercury cantando “Radio Gaga”… Pensaba en tantísimo buen cine visto en televisión, en el discurso de dimisión de Adolfo Suárez, en la cobertura del 11-S. “Los Soprano”, “A dos metros bajo tierra”, “Homeland”, las cuatro primeras temporadas de “House”, las dos primeras de “The newsroom”, todo “Treme”, todo “Los Tudor”. Pensaba en cualquier cosa que haya hecho, haga o hará la BBC. En los documentales de David Attenborough. En el “Un, dos, tres” y “La cabina”. “La clave”, “Popgrama”, “Un país en la mochila”. Que nadie se olvide de “Seinfeld” y “Larry David”. Ni de todo lo que va desde “Colombo” hasta “Fargo”. “Sherlock”, “Horace & Pete”, “Mad men”, “Roma”, “The Americans”. Tina Fey y Amy Poehler en “Saturday Night Live”. Homer Simpson. La versión española de “Doce hombres sin piedad”.

Pero desde el viernes, después de haber visto el estreno de “Levántate: All Stars” en Telecinco, pues… no sé… ¿qué quieren que les diga? Por muy bueno que haya sido todo lo anterior, una basura de este tamaño cambia por completo el balance global. A lo mejor no mereció la pena… A lo mejor hubiera sido mejor que Edison o Marconi o Isaac Peral, quien quiera que haya sido el responsable del invento de la televisión y su difusión por todo el planeta, sufriera un cólico nefrítico cuando iba a descubrir cómo transmitir imágenes a distancia y hubiera tenido que pasar un par de días o un par de meses en la cama, mientras un terrible terremoto sepultaba para siempre los planos del nuevo invento. Nos habríamos quedado sin “Doctor en Alaska”, es verdad, pero también nos habríamos librado de Bimba Bosé cantando “Passenger” de Iggy Pop jaleada por Alaska y Mario Vaquerizo.